31 de octubre de 2011

Atleti 3 - Zaragoza 1. ¡Basta de rotaciones!

Que no deja de ser un alarido desesperado y que, por lo tanto, no será finalmente tenido en cuenta, similar al que pueda haber gritado pidiendo auxilio un yanqui en plena selva vietnamita rodeado de charlies, o un mendigo intentando pedir limosna en la puerta del Ritch. Una auténtica pérdida de tiempo.

Aún así, resulta altamente sorprendente que ayer al señor Manzaneque le sacaran las castañas del fuego dos de los jugadores a los que, desde este humilde bloq, vengo pidiendo con insistencia machacona su titularidad indiscutible e incontestable. Me refiero a Domínguez, llamado a ser el auténtico capitán del equipo y al líder que se necesita desde la línea defensiva, y a Adrián, un jugador diferente, rápido, completamente infravalorado y que no encaja en exceso en el prototipo de estrella rutilante a base de marketing y anuncios chorras (enterramiento vivo y empalamiento final de ese completamente necio y absurdo anuncio del señor Iniesta haciendo el gilipollas dando saltitos mientras que el bobo del Casillas intenta sacar pelas de un cajero, por favor, ¿Pero quién coño se encarga de engendrar semejantes bodrios? “La Liga que mueve el mundo” … ya … “La liga en la que pota el mundo”, no te jodes), que tanto se llevan hoy en día, pero que no por eso mi querido sobao pasiego asturiano deja de tener peores condiciones que los demás, más bien lo contrario.

Ya tiene un once, señor Manzano, con el que empezar a construir un equipo de una puta vez, y basta ya de 500 cambiecitos por encuentro. Sigue faltando mucha compenetración, muchos automatismos y demás, pero bueno, yo diría que es uno de los menos malos con que nos puede llegar a deleitar. BASTA YA.

Bien es cierto que la historia de ayer fue sencilla, muy sencilla. Yo diría que hasta lamentablemente sencilla, porque del Real Zaragoza que yo conocí en mis tiempos mozalbeños al que observo en la actualidad, dista no un mundo, sino probablemente quinientos. Equipo plano, simplón, sin ambición ninguna, sin concentración … Hasta ni siquiera dio cera, algo muy marcado antiguamente en el equipo aragonés (dureza y competitividad, no solamente para los Atléticos cualquier tiempo pasado fue mejor, qué duda cabe).

Así las cosas, los goles llegaron en un coser y cantar. Arda Turan (que estuvo soberbio toda la noche) pone un balón espléndido en la cabeza de Adrián, y el asturiano remata de una forma inapelable ante Roberto. El mismísimo Don Carlos Santillana hubiese firmado tal testarzazo, lleno de plasticidad, marcando perfectamente los tiempos y lanzándolo hacia las redes con una violencia inusitada. ¿Y la defensa del Zaragoza? Para mi que andaba todavía despistada con eso del cambio horario, y andaban los mendas tomando el té de las cinco. Otra explicación no le veo.

A la media hora, asunto resuelto. Gabi lanza al segundo palo hacia Godín, éste cabecea hacia el otro palo y Domínguez bate a placer también de testarazo. ¿Y la defensa del Zaragoza? Que siguen con el té de las cinco, dejen de molestar, por favor. De otra forma no se puede entender cómo al Atleti le puede salir bien una jugada ensayada de laboratorio.

En la segunda parte Aguirre se acordó de que algo de talento tenía en el banco, y puso en el campo a Juan Carlos y a Lafita. No es que hiciesen un espectáculo deslumbrante, pero parece que el equipo empezó a terminarse de una puta vez el dichoso té de las cinco, que ya van siendo horas, oiga.

Demasiado tarde. Luis Filipe se puso la camiseta del Depor, recordó tiempos no tan lejanos, entró hasta la línea de fondo y cedió el tanto a Adrián para que pusiese el tercer tanto en el marcador, y la sentencia definitiva. Esperemos que este flashback deportivista se repita alguna que otra vez más. Sería de agradecer.

Eso sí, Aguirre aún no había dicho la última palabra. Manzaneque cambió a Silvio por Perea, y qué quieren que les diga, el delantero más peligroso de nuestros rivales volvió a lucir su traje con sus mayores luces. En el tanto del honor maño, se ve que vio en el área las migajas que habían dejado anteriormente los defensas zaragozanos en el dichoso té de las cinco, y se entretuvo recogiéndolas tranquilamente, mientras, cómo no, Postiga remataba tan a placer que hasta le dio medio vergüenza celebrar un tanto así.

Pero ahí no queda eso. Qué va. A punto estuvo de perjudicar seriamente al Zaragoza y dejarle solamente con once jugadores sobre el terreno de juego, tras un tan absurdo como lamentable codazo sin ton ni son sobre el chaval Juan Carlos. Afortunadamente, el árbitro decidió que la expulsión del colombiano era demasiada ventaja para los colchoneros, y que mejor dejarle rumiando sobre el terreno de juego. De verdad, no se puede hacer más en tan poco tiempo. Es flipante lo del señor Amaranto. Flipante.

Colorín, colorado, quiero ver la peli del Coronado. Porque el partido de ayer, ni fu, ni fa, sino todo lo contrario. Y es que el día de las penas nunca falla.

EL CRACK DEL PARTIDO: Turan y Adrián por parte colchonera, y Piernas de Seda Perea por parte maña. El Postiga ese también tiene buena pinta. Y Reyes. Que no se me olvide. Qué bonito es verle su puta sonrisita ahí, en el palco. Lejos del terreno de juego.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: NO me gusta nada el estado de ansiedad en el que está entrando Falcao, aunque, un goleador vive de eso, y entiendo su desesperación. Aún así, si Manzaneque deja de usar el disfraz del profesor Bacterio y se olvida de sus putos experimentos, igual hasta logra encontrarse con el gol mucho antes de lo que se espera. Sacrifico y compromiso no le falta. Por parte del Zaragoza, todo. Prácticamente todo.

ÁRBITRO: Estrada Fernández. Se come un penalti sobre Mario Suárez que casi le sacan la cabeza, y la consabida expulsión de Perea. Lo demás, sin complicaciones.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (- 6 grados).

Obviamente, no me he ido a Neptuno tras lo de ayer. Partido de obligadísimo cumplimiento. Lástima del tanto maño final por si al final tenemos problemas con el tema del goal-average particular entre ambos equipos. Y no. No estoy de cachondeo.

Y el jueves, el Udine. Otro partido de obligado cumplimiento, aunque me gustaría que esta vez nos intente sonreír un poco la fortuna, después de la violación que nos hizo la muy puta a todos los Atléticos en Italia. Que si, Manzaneque, que sí. Que se quite la puta barba postiza, hombre de Dios. Que los del palco no son Mortadelo y Filemón (ya quisieran ellos, ya).


28 de octubre de 2011

Athletic 3 - Atleti 0. ¿Les suena algo de esto?

“Tenemos toda la confianza en x”. Sustituyan la “x” por el nombre propio que más deseen: Luis, César, Abel, Javier, Quique o Gregorio. Dícese todos los años por estas fechas por el delincuente-dirigente cada vez que el equipo se empieza a asomar al abismo, tal y como vamos ahora de cabeza.

x donde ha estado ha demostrado que es un gran técnico, creo que tiene una buena filosofía y remontará la situación en la que estamos”. Idem a la anterior. Sustituyan de nuevo “x” por cualquiera de estos apellidos, como pueden ser Aragonés, Ferrando, Resino, Aguirre, Sánchez Flores o Manzanos, como suele rebautizar a nuestro actual mister el ínclito Cerdezo.

Hay un gran equipo, un gran entrenador y los resultados tienen que llegar, esperemos que sea hoy”. Como siempre, las dotes adivinatorias del ínclito señor Cerdezo aciertan de pleno en las vísperas de cada encuentro. Ayer, sin ir más lejos, en San Mamés, pudimos comprobar el gran equipo que hay: quién no está maravillado con el juego punzante y agresivo de Luis Filipe, o con la firmeza de nuestros centrales, o con la personalidad de nuestro centro del campo, o con ese diez que tiene el Atleti denominado Reyes, y que sustituye en la numeración a un tal Kun. Qué decir del entrenador, por otro lado, hombre que ha coleccionado títulos allá en dónde ha estado, que en nuestra anterior etapa nos logró clasificar con la polla en Champions, con otro equipo, por qué no decirlo, de auténtico ensueño. Decididamente, los resultados llegarán, señor Cerezo. Llevamos ya siete partidos sin ni siquiera lograr un triste gol de jugada, pero llegarán. Y si no es este año, pues al año que viene en Segunda, pero terminarán llegando. No lo dude nadie.

“Hoy creo que vamos a ganar. Estamos tranquilos y miramos el futuro con optimismo. Tenemos un magnífico equipo, estamos empezando la competición pero estamos donde estamos. Espero que salgamos de este bache y nos metamos en la línea de juego". Si que hemos ganado, sí. Amigos, entre los aficionados dell Bocho, los jugadores del Athletic (ni que decir tiene que ni un pero a su victoria) y demás rivales que nos vamos enfrentando. ¿Tranquilos? Estamos tranquilísimos, qué carallo. La caja la hicimos a tope este verano, y ya tenemos en mente nuevas y futuras grandísimas operaciones, como el estadio, la ciudad deportiva, y demás. Obviamente, hay que mirar al futuro con optimismo. Si estando como estamos, y la gente sigue igual, acude al Calderón en masa, no deja de animar, y si se enfada un poquito, la toma con el Perea de turno, o el Raúl García, o el Manzano vete ya. Nosotros tranquilos. Siempre tranquilos. Porque, efectivamente, el equipo no es que sea bueno, no. Es que es magnífico. Inigualable. E incomparable. Jamás vi un elenco de cracks igual sobre el terreno de juego. Y todos de nuestra propiedad. Y con cláusulas prohibitivas para que a ninguno se le escurra marcharse. Además, joder, que esto no ha hecho más que empezar. Si ni siquiera se ha jugado la primera jornada todavía. Hasta que no se juegue ese partido aplazado con la Real, no se puede decir que la competición haya comenzado de pleno. Efectivamente, estamos donde estamos. Suele pasar, ¿Sabe, señor Cerezo? Es difícil estar donde se debería de estar. Y aún lo es más, estar dónde no se está y se lleva más de 20 años sin acercarse siquiera, que era, curiosamente, donde sí que estábamos antes de su simpático desembarco. Siempre se puede estar mejor, pero también siempre se puede estar peor, qué duda cabe. De hecho, estamos muy metidos en la línea de juego para que así sea. Cada vez estar. Estar peor, claro.

Así que nada. La ruleta ha comenzado. Los buitres ya planean sobre el palco del Calderón, mientras las gargantas se van afinando para cacarear este próximo domingo, con más fuerza que nunca, el siempre tan socorrido y gratificante “Señor x vete ya”. Porque, como bien dice nuestro presidente, “son cosas del fútbol”. Que les vaya bonito a todos. Disfruten. Yo me bajo en la próxima (si es que hace tiempo no llevo esperando en el andén completamente solo ya).

EL CRACK DEL PARTIDO: Cualquier jugador del Athletic por el entusiasmo, la profesionalidad, el buen hacer y la personalidad que demostraron ayer sobre el terreno de juego. Llevo ya mucho tiempo, independientemente del nivel de juego que tengan, que siento una envidia atroz por todo lo que rodea al Athletic, uno de los pocos equipos que de verdad se han mantenido fiel a su idiosincrasia y que jamás defraudan a sus seguidores. Chapeau para ellos.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Cualquier cosa que esté relacionada con el Atlético Gil&Cerezo, todo su putrefacto entorno que le rodea (buena parte de la afición, medios de incomunicación, Gonzalos Mirós y demás escoria). Me niego ya a seguir llamándole Atlético de Madrid, la verdad.

ÁRBITRO:Teixeira. Malísimo, pero no me apetece hoy hablar de él.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO: ( - 6 GRADOS).

Lo bajo otros 3 grados. Es curioso. El otro día comentando el tema con mi amiguete del curro Manolo, sufrido seguidor de mis crónicas, decíamos que era imposible que año tras año estuviese en negativo, porque eso implicaba que cada año se va haciendo peor que el anterior, y que es difícil pero de cojones el tema. Pues nada, Bouza, aquí lo tienes. En 10 jornadas de liga, con nueve solamente disputadas, y ya andamos con estos pelos. Ver para creer.

Y el domingo, yupi, el Zaragoza. Afinemos las gargantas … “LALALALALALA, LALA, LALALALALALALA, LALA …”.


24 de octubre de 2011

Atleti 1 - Mallorca 1. El otoño ya está aquí.

Nunca pensé que diría esto, pero sí, tenía muchas ganas de que lloviera, que en Madrid había un ambiente sencillamente irrespirable. Esa dichosa boina que cubre nuestra ciudad da miedo cuando uno se asoma desde un parque que esté en alto y la contemple. Es una cosa entre gris y negra, y que impide ver el cielo con claridad. Nunca me ha gustado la lluvia, ni el otoño, ni estos lunes tan melancólicos, pero, con el paso de los años, las costumbres cambian, y los gustos también. Ahora uno se ha vuelto ya más casero, más de estarse tranquilamente en tu hogar viendo una buena película en blanco y negro mientras escucha la lluvia cómo golpea en la ventana de mi habitación. Vamos, que aparte de andar sin un puto chavo, me estoy haciendo un carroza del carajo, para qué lo vamos a negar.

Dicen que la lluvia es purificadora, y un buen chaparrón puede servirte para aclararte las ideas y limpiar las mismas. Una lástima que no empezase ayer el diluvio a eso de las 18 h., porque los jugadores de mi Atleti tienen una boina de contaminación mental que ríete tu de la que os contaba antes que tenía mi ciudad. Aquí cada uno tiene la suya propia encima de su cabeza, porque no se puede jugar al fútbol de una manera tan sumamente cansina, monótona y sin chispa de cómo lo hicimos nosotros ayer.

Con esa falta de ideas, con esa falta de imaginación, con esa falta de movilidad, con esa carencia de luz, con menos ritmo que el Sr. Fraga marcándose un break-dance , es imposible el meter mano a un equipo que si ya iba a salir cerrado de por sí, imagínense qué clarito que lo vieron cuando a los 20 segundos el Sr. Fernández Bobalán decidió obsequiar al peculiar equipo ensaimadero con un penalti de esos que solamente él puede ver. Curiosa la moda que hay ahora de regalarle penaltis por manos al Mallorca. En el 93 de su anterior encuentro contra el Valencia le obsequiaron con uno francamente psicodélico. Ayer, récord mundial, a los 20 segundos, ya les digo, otro psicotrópico. Pues nada, que siga la fies.

El Mallorca no mereció ni el aire que respiran, cierto. No llegó una sola vez a nuestra portería más. Courtois podía haber intercambiado grada y opiniones con algún viejete del Fondo Norte, que le contase cómo era aquel Atleti que maravillaba en el Metropolitano, o en la segunda parte con algún camarada del Frente Atlético, el cual le podría haber contado cómo antes no había grupo Ultra igual en todo continente europeo. Del Mallorca, ni noticias, oiga. Pero es que del Atleti tampoco, salvo su ya cansino y predecible sobamiento del balón sin ton ni son, como el que pilla una pelota de estas antiestress y se la va pasando de mano a mano mientras está pensando en si llegará pronto las cinco y media para pirarse a casa de una vez.

Así transcurrió el partido. Bostezo va, sopor viene, hasta que en el 41 del primer tiempo, a Rami le da un ataque de honestidad y decide por su cuenta y riesgo devolver lo que tan injustamente se habían apropiado y cometer un tan absurdo como claro empujón sobre Falcao, que el colombiano se encargó de transformar en el empate final. Un empate que no sabe a nada, porque es un empate a nada en realidad. Esperemos que la tan ansiada lluvia empape a nuestro entrenador y a sus jugadores y les sirva para después, contemplar un cielo azul y brillante, aunque, probablemente, si llegan finalmente a verlo así, sea ya demasiado tarde. Como todos los años, vamos. Qué les voy a contar yo ya a estas alturas.

EL CRACK DEL PARTIDO: Diego, por parte rojiblanca (lo intentó todo, bajando, subiendo, defendiendo, atacando, pero sin éxito alguno, compromiso no le falta al brasileño) y por parte del Mallorca, ayer, por jugador de fútbol casi que no me viene ninguno, qué le vamos a hacer.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Venga, va, les dejo elegir. El tal Felipe o Luis ese, o el tal Tiago, o el gominolas del Mario Jackson Suárez, o Adrián, o Salvio, o Turam … No me digan que no les ofrezco opciones.

ÁRBITRO: Bobalán. Eso. Un puto bobo integral. No tengo palabras para describir la sensación que me produjo el penalti que nos pita a los 20 segundos, la verdad.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO ( - 3 grados).

Uno no puede seguir haciendo milagros, y lo tengo que empezar a bajar ya. 2 puntos más que se nos va por el camino. Lo malo es que apenas hemos dado siquiera unos pasos del mismo. No quiero ni pensar cuando estemos en el ecuador del mismo. Mejor no pensar nada.

El próximo rival, en Bilbao el próximo jueves. Es triste decirlo, pero empiezan las “finales” para mi equipo (si es que queremos intentar pintar algo en esta liga). Y cuando un equipo entra en esa dinámica, chungo cubata. ¿Por qué Dios no me habrá hecho del Levante?


21 de octubre de 2011

Udine 2 - Atleti 0. Una injusticia como otra cualquiera.

Me he levantado de la cama con un sentimiento mezcla de rabia, confusión, tristeza y desesperación que hacía tiempo no me había producido tal circunstancia tras un partido del Atleti.

Estoy jodido, sí, porque hoy les van a llover palos a los míos a diestro y siniestro, y uno considera que tras lo de ayer no merecen ni mucho menos las raciones de estopa que les van a dar por doquier, de forma gratuita y desproporcionada. Porque el Atleti dominó el partido de cabo a rabo, presionó mucho y bien, pasó apenas apuros en defensa (salvo los propios de tener a un individuo en tus filas como Perea, un mal claramente ya asumido por todos), y se dejó lo que hay que dejarse en pos de conseguir la victoria final. Desde el primer minuto hasta el último. No se les puede reprochar nada en cuestiones de actitud, profesionalidad, valentía y compromiso. Y el que lo haga es que no tiene ni puta idea de esto, así de claro. Courtoios estuvo enorme en la única ocasión que tuvieron los italianos antes de los últimos minutos finales. Miranda me sigue pareciendo un central más que fiable, y que continúa creciendo con nosotros. Diego se echa al equipo encima, Assunsao estuvo absolutamente imperial (Quique, jódete), y Pizzi dejó muestras de descaro, valentía regate y velocidad.

Dicho todo esto, alguien debería de recordarles a todos los putos jugadores que tiene esta plantilla que en este deporte, la principal función que tiene consiste en meter la puta pelotita dentro de las redes, y que para eso HAY QUE TIRAR, SEÑORES, HAY QUE TIRAR, ME CAGO EN LA HOSTIA PUTA, TIRAR, JODER, DISPARAR A PORTERÍA, LEÑE, DAR UN PUNTAPIÉ CON MALA HOSTIA AL PUTO BALÓN (A SER POSIBLE DENTRO DE LA PORTERÍA CONTRARIA, NO DE LA SUYA, SEÑOR PEREA), TIRAR, TIRAR, TIRAR Y VOLVER A TIRAR, QUE SI NO ES ABSOLUTAMENTE IMPOSIBLE METER UN CHICHARRO, COÑO. Sr. Manzaneque, oblígueles a escribirlo a todos mil veces en un cuaderno, en la pizarra, en sus cojones o tatúeselos a fuego vivo en la frente a cada uno de ellos. Haga lo que sea, deles pirulitas de la risa cada vez que uno lance, onzas de chocolate, cacahuetes o plátanos, prométales veladas cargadas de sexo salvaje con Jeniffer Connelly, hacerlo en un tren con Kira Miró o adoptar como sirviente personal a Jennifer Love Hewit, pero que tiren, QUE DISPAREN A PUERTA YAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

Está muy bien eso de dominar todo el encuentro, de pasarse el balón, de tener paciencia en la elaboración del juego, en intentarlo por un lado, por otro, por el de más allá, y el de más acá, pero, llegados al borde del área, a todo quisqui se le apaga la luz y nadie tiene ni guarra idea de qué hacer, y claro, la siguen tocando de nuevo, hasta que al final la pierden. Y a sí una, y otra, y otra, y otra vez durante 90 minutos. Es un carrusel constante. El tio vivo que no para de girar. Significativo, muy significativo es que ayer las dos mejores (y desgraciadamente, prácticamente únicas) ocasiones fueran protagonizadas (y, obviamente, falladas) por Perea y Godín.

Llegados a este punto, yo me pregunto. ¿Y Falcao? ¿Alguien sabe algo de Falcao? Pues el colombiano lo intenta todo. Se mueve constantemente, dibuja buenos desmarques, pero, no termina de conectar con nadie. Es lo que tiene haber venido tan tarde y encima, haber coincidido con parones de la mierda de las Selecciones, lo cual implica aún menos tiempo para entenderse con sus compañeros. Si encima le hacen un penalti de libro que no le pitan (y otro que se comió el árbitro sobre Godín, conste en Acta) pues eso. Lo del circo y los enanos.

Fruto de todo esto viene mi estado de confusión. Jugamos potablemente pero no creamos situaciones de peligro. Tenemos un nueve como la copa de un pino pero termina pasando completamente desapercibido. Disponemos de un diez con magia en sus botas pero que no encuentra soluciones cuando llega al borde del área. Presionamos bien pero nos clavan 2 goles. Elaboramos cantidad pero producimos nulidad. Contradicción que va por aquí, contradicción que va por allá.

Y llega la tristeza final. Tristeza por el resultado, por la derrota, por volver a las andadas de todos los años, por no hacer nunca las cosas bien de base, por tener en tus filas a jugadores tan sumamente insípidos como Felipe Luis, a Juanfran (decepción que me he llevado yo con él, qué razón tenías, Capo, amigo). Por ver como Gabi no termina despuntar lo que uno sabe que puede dar de sí. Por lo de siempre. Llegar a Navidades pensando ya en la siguiente temporada. No escarmentamos.

Por eso, ahora mismo estoy desesperado. Si jugamos bien, palmamos. Si jugamos regular, palmamos. Y si jugamos mal, palmamos. No metemos un gol ni al arco iris. Reyes sigue siendo el coche de choque de siempre (una absurda pérdida suya nos costó el segundo gol final). Los fallos de Perea siguen decidiendo encuentros (no cerró bien a su par y terminó metiendo el gol en propia portería por llegar tarde, mal y nunca, como viene siendo norma de la casa). Los chicharros que nos meten son de risa. Nos ganan equipos que ni en mis peores pesadillas tenía pensado que lo hicieran. Y encima, en el minuto 88 y en el 94. De forma cruel. Despiadada. Mezquina. Mediocridad, triste destino final. Otro año más.

Uno es optimista por enfermedad. Quién sabe. Ayer empataron Rennes y Celtic. Pero no. Definitivamente, no me consuela. En fin. Si una pandilla de hijos de perra dicen que abandonan la lucha armada (realizando un comunicado sencillamente deleznable, propio de lo que son y lo que representan, ni olvido, ni perdón, han sido demasiados vecinos míos caídos por los suelos, y demasiadas familias destrozadas caprichosamente), igual es que algo está cambiando. Aunque en el Atleti, la mayoría de los cambios terminan siendo siempre a peor. Y el domingo, otra vez partido. Me quiero morir …

16 de octubre de 2011

Granada 0 - Atleti 0. Ese extraño fenómeno denominado gol.

¿Cómo era aquello, tío? ¿De qué se trataba? Los más viejos del lugar me indican que son necesarios para ganar los encuentros, ¿Sabes? ¿Y quién se podría encargar de realizarlos? Pues en teoría, los delanteros, pero claro, si el equipo no genera ocasiones, chungo cubata. ¿Y en qué consiste? Pues que, a base de juego en profundidad, velocidad, rapidez y verticalidad, llegar en condiciones favorables al área rival para introducir el balón dentro de las redes sujetadas por esos 3 palos. ¿Y por qué nosotros no jugamos así? De vez en cuando lo hacemos, hombre. De vez en cuando. Pero no es suficiente.

A mi me gustaría que el Sr. Manzano me explicase el sentido que tiene el jugar con el dichoso trivote un partido de fútbol. ¿Qué es lo que espera el ínclito de Manzaneque? ¿Fútbol control? Pues esto, ni sirve en exclusiva para ganar los partidos, por un lado, y ni siquiera logra conseguirlo, por otro, máxime si el trivote está formado en 2 de sus 3 miembros por un par de individuos como Mario Jackson Suárez (el gominolas, para los colegas, individuo intrascendente donde los haya y con menos maldad en su juego que las monjitas de Ávila haciendo en su monasterio yemas de huevo dulces) , o como Tiago, el que juega 1 partido si, los 30 siguientes pasa. Aunque, es verdad, al portugués algo se le ve. Debe de ser primo lejano de ese ejemplo de mesura y moderación sobre un terreno de juego denominado Pepe, o retrasado análogo. Porque lo único que hace es unas entradas a destiempo y sin venir a cuento que hasta a uno, aunque vista la camiseta de su propio equipo, le termina inflando sobremanera las pelotas ver cómo la mancha impunemente partido tras partido sin que el árbitro termine de mandarle a la puta caseta de una santa vez. Y no será porque no tenemos mediocentros, oiga. Ahí está Koke, pidiendo a gritos que le den 3-4 encuentros para demostrar su valía, o el propio Assunsao , otra de las herencias del señor Quique Sánchez Flores, jugador que pasó misteriosamente de imprescindible a enterrable vivo. Cualquier tiempo pasado fue peor, qué duda cabe.

Así las cosas, en la primera parte nos sostuvo la potra, la mala puntería local, y Courtois, que salvo alguna duda que otra en algún balón aéreo que cruza por su área, y que debe de pulir, y mucho, es de las pocas cosas positivas que uno puede sacar del Atleti durante los primeros 45 minutos. Y ya ven, uno, ingenuo que es, pensaba que este año no echaría en falta la bobería esa de virus fifa y demás, pero, especialmente en el caso de Arda Turam, estuve suspirando por él durante toda la noche del sábado cuan adolescente se le va la olla por su chavala después de su primer beso a la luz de la luna otoñal (si es que algún día viene el puto otoño, que ya va siendo hora también, hostia, ya).

La segunda parte nos sirvió para recordarnos a los Atléticos que, a pesar de que Falcao hiciese un encuentro como si sus botas estuviesen llenas de plomo atadas con acero y lanzadas con una cadena hacia el fondo del mar, podría haber de vez en cuando algún plan B, o C. El experimento Juanfran de lateral derecho empezó a funcionar cuando Dani Benítez se quedó sin fuelle y acabó desplomado sobre el terreno de juego, mientras que Adrián provocó ocasiones y movimientos con velocidad e inteligencia. Es verdad que no estuvo certero de cara al gol, pero joder, ESTUVO, coño. E igual si en vez de tener 3, protagoniza seis ocasiones de gol, yo soy de los que piensa que, aunque sea por aburrimiento, o equivocándose, o como sea menester, pero alguna entraría. Debo de ser el único, no sufran.

Otro caso curioso es el de Pizzi. Dicen que es rápido, dicen que encara, dicen que es bueno en el uno contra uno, dicen que es valiente, dicen que es un extremo tipo como los de antes. Y digo dicen, porque Manzaneque se emperra en que apenas veamos sus cualidades. Pues bien, ayer Monseñor Bocachancla tuvo a bien darle unos minutos sobre el terreno de juego, y no me hagan mucho caso, pero me dio la impresión de que de todo eso que dicen del portugués, algo de verdad hay. Tiene pinta de ser interesante en caso de necesitar un Plan B, o C, o D. Pero, claro, para eso hay que tenerlo, Sr. Manzaneque. Hágame un favor, piense que con su trivote de “gala”, el equipo se ha tirado más de 450 minutos sin hacer un gol, jugando de esos 450 minutos 2 partidos en casa, uno, encima frente a Osasuna, y uno de ellos, encima, fuera de casa frente a un recién ascendido. ¿De verdad, no les da que pensar que algo no funciona? Esperaremos acontecimientos.

EL CRACK DEL PARTIDO: Lleva ya unos cuantos encuentros gustándome mucho Miranda, aparte del prometedor ratito disputado por Pizzi. Por parte local, Daní Benítez es debilidad de quién esto os escribe, aparte de que su guardameta Roberto se lució también.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Físicamente el Granada anda como el estado de unos universitarios de vuelta de viaje de fin de curso a Ibiza. Por lo míos, el de siempre, el risitas, el hombre que anda siempre por el suelo, el coche de choque, el perdonavidas, el intrascendente, el absurdo 10 del Atleti. Pero nada, tiene que jugar el puto Reyes por decreto ley. Y todavía aún leo por ahí a bobos que si Reyes Selección. Ya. Y el Dioni, presidente del fondo monetario internacional, no te jodes …

ÁRBITRO: Turienzo. Debió de expulsar a un tal Geijo por demostrar sobre Los Cármenes lo bien que le enseñaron a hacer el papanato en la escuela de arte drámatica (enculación Almodovoriana sobre él ya, por favor), pero, por lo demás, no tuvo excesivas complicaciones, salvo, todo hay que decirlo, en un clarísimo penalti que realiza Tiago sobre un jugador granadino. Así que mejor corramos un estúpido velo, en todo caso …

TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (- 1 GRADO).

Este partido también lo había visto yo ya cantidad de veces, hermano. Pero cantidad. Lo tenía clarísimo.

Y el jueves jugamos en Udine (creo) frente al líder de la liga italiana. Imagino que, si frente al Granada jugamos con 3 mediocentros, contra éstos jugaremos con nueve, ¿Eh, Manzaneque? No sea que metamos algún gol de vez en cuando y la fastidiemos, hombre …


3 de octubre de 2011

Atleti 0 - Sevilla 0. Dudas irracionales de ayer, hoy y probablemente, mañana.

¿Esto va a ser siempre así, que metemos cuatro o no metemos ninguno? ¿No va a haber término medio? ¿Cómo puede ser que para el descanso no nos fuéramos con ventaja en el marcador? ¿Por qué el puto Reyes en vez de asegurar los tantos tira siempre a conseguir el gol del siglo? ¿Cuántos puntos nos van a seguir costando estas putas gilipolleces? ¿Por qué este equipo no tiene Plan B si vemos que las cosas no terminan de salir? ¿En qué cabeza cabe que tras haber disputado un partido el jueves, nuestro entrenador no agote los 3 cambios, teniendo a gente en el banquillo como Adrián o Juanfran, que venía de anotar un tanto en Francia? ¿Falcao es un tigre, o un minino? ¿Cuándo un rival apriete a nuestros laterales, significa que en ataque renunciamos nosotros a jugar por banda? ¿Medel es un jugador de fútbol? O, aún más, ¿alcanza la condición de ser humano siquiera? ¿Dónde ha estado todos estos años perdido Javi Varas? ¿Salió acojonado el Sevilla en la primera parte? ¿Salió desmelenado en la segunda? Y el Atleti, ¿A qué salió en la segunda parte? ¿Por qué Miranda después del partidazo que se marcó en Francia se quedó en el banquillo? ¿A Tiago, aparte de cuando hace una entradita de las suyas, se le ve algo más en el terreno de juego? ¿Qué coño pinta Gabi en el banquillo? ¿Cuántos balones tiene que perder Mario el gominola Jackson Suárez en el centro del campo para sentarle en el banquillo? ¿No se está mereciendo más minutos Salvio? Estamos en el octavo puesto, ¿esto va a cambiar algún año, o tenemos que asumir que es ya nuestro puesto natural? Fuera de casa, ¿ganaremos algún partido? ¿ganaremos algún día a algún rival directo, o es que nuestros rivales directos son otros? Una vez asumidos que Barsa y Madrid ya hace tiempo que no lo son, ¿Empezamos a olvidarnos también de Valencia y Sevilla? ¿Cómo podemos regatear 2 millones para fichar a un portero como Courtois, y, sin embargo, no hacer eso mismo con Elías, para luego traspasarle en apenas 3 meses? ¿Qué pasó con la animación ayer durante la segunda parte en el Calderón? ¿Se cansarán algún día de pillar los Biris? (uys, que esto no iba aquí, perdón).

EL CRACK DEL PARTIDO: Los porteros. El sevillano a mi, particularmente, me encanta. Es un porterazo como la copa de un pino. Se tira 3 años para sacar, eso sí, pero bueno, eso va innato en la escuela que maman los sevillistas. Por su parte, el belga en la segunda parte nos salvó con 3 paradones de impresión. El otro día le escuché a Cañizares que le veía el defecto de que no atajaba ningún balón. Ya me gustaría ver al rompe colonias rematándole a cuatro metros como le rematan a Courtois, no te jodes …

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Mario Suárez. En todos los partidos pierde un balón que planta a un contrario delante del portero. Ya está bien, coño. No se puede ser tan ñoño jugando al fútbol. Claro que, la antítesis de él la tenemos en el tal Medel. El chileno es el típico tuercebotas que, digamos que suple todas sus carencias futbolísticas (que son innumerables), a base de amedrentar, provocar, dar coces, protestar y amenazar a todo bicho viviente. Sé que este tipo de jugador gusta mucho a determinados seguidores, pero a mi, francamente, me parecen una especie a extinguir. Un palurdo como este se puede cargar un partido de fútbol como el de ayer. Eso sí, ha caído en el entorno más adecuado para él, también lo tengo claro.

ÁRBITRO:Undiano Mallenco. Bien, en líneas generales, aunque sus linieres eran calamitosos (para variar).

TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (- 1 grado).

No lo bajo. Ya saben, rival directo, no victoria. Sinceramente, ando hasta el mismísimo nardo de llevar tanto tiempo sin poder llevarnos un partido de los “decentes” a la boca. Empieza a ser una situación insoportable.

Y, por si fuera poco, ahora viene otra semana de estas que tanto me gustan por el dichoso parón de la Selección. Hay lunes en los que mejor uno se queda en la cama tranquilito y fuera. Y yo estoy inmerso en uno de ellos. Próxima cita: Granada. No digo nada. Al menos, este no es un rival directo. De momento, vamos …


LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

MAREANDO LA PERDIZ: "Desesperado"

Your Ad Here
FD12853D-b4b758962f17808746e9bb832a6fa4b8