22 de diciembre de 2011

Atleti 0 - Albacete 1. Nombres propios.

Gil Marín: Enhorabuena, Maestro. Ha sido usted capaz de superar lo insuperable. Seguimos haciendo historia bajo su mandato. Ponga otra muesca en su revólver: es la primera vez que nos eliminan de la Copa un Segunda B, ganándonos los dos partidos, en la primera eliminatoria, y dándonos un baño de fútbol y de juego de impresión. Eso sí, usted a lo suyo: a seguir firmando acuerdos estratégicos con equipuchos de allá de las fronteras que no les importa a nadie, a permanecer escondido como una puta comadreja sin dar su asquerosa cara torcida, a seguir permaneciendo dando vueltas a la M-30 sin aparecer por el campo, a engordar sin parar su sueldo cada año como corresponde a un trabajador tan honesto como usted, mister Gestor del Ano (va solamente por 1,2 millones de euros anuales, y no, no hay falta de ortografía en lo del “ano”), a que crezca sin parar la deuda con Hacienda, que ya tenemos adquirido el tercio total de la que debe todo el fútbol español, a que la plantilla de mercenarios sin fronteras que ha hecho permanezca sin cobrar un duro (situación real a fecha de hoy), a seguir tragando con la humillación de tener miembros cedidos por otros equipos en la misma, con el daño moral que nos hace eso a los Atléticos de corazón, y, en definitiva, a culminar su gran obra con un solo objetivo (que ya ha conseguido): cargarse al Club Atlético de Madrid. Me rindo a sus pies, sr. Conejero Delegado del Atleti de Gil, Sociedad Anónima Limitada, muy Limitada, de compra-venta-alquiler de jugadores.

Cerezo: Don Cooperador necesario. Usted también ha hecho lo suyo, ridiculizando cada vez que sale en alguna radio o medio de incomunicación continua y constantemente al Club que supuestamente preside, siendo partícipe como monigote sin personalidad que es de tan grotesca situación, insultando gravísimamente a la afición cuando en alguna de las contadas ocasiones en que lo ha hecho ha osado criticarle (tuvo un buen maestro con Jesús Gil, qué duda cabe). Somos los hermanos Camoiras, el hazmerreír oficial del fútbol español. Famosos son ya sus lemas para engañar a la gente, tales como: “los jugadores juegan donde quieren”, “si se va fulano, vendrá otro igual o mejor que él”, “yo no sé nada”, “tenemos un magnífico entrenador y una sensacional plantilla” y demás deleznables chascarrillos ante las sonrisas abiertas y simpáticas de las escorias de los de la Morenas, Pacos González o Mendes de turno. Gracias por todo, Don Enrique.

Caminero: el ideólogo deportivo. Gracias por haber sido partícipe de la farsa que ha sido su supuesta dirección deportiva. No ha conseguido traer ni un solo fichaje propio (han sido impuestos por el anterior director o por Méndes y Quilón, este último su auténtico amo y señor). Ha dejado por los suelos la imagen del Club saliendo en esperpénticas ruedas de prensa leyendo un panfletillo que le habían escrito previamente desde arriba, con voz temblorosa y sudores fríos, para no decir absolutamente nada nunca, y ha tenido la brillante idea o ha sido cómplice de la misma al permitir tener un entrenador cesado durante 3 partidos en los que te jugabas no descolgarte de Europa y continuar en la Copa del Rey (la clasificación europea estaba ya hecha), cuando lo coherente y normal, y lo que hace cualquier Club de fútbol en condiciones, es poner al segundo entrenador al mando mientras se busca (o le buscan) el sustituto ideal. Sus resultados no han podido ser más brillantes: a 3 puntos del descenso y eliminados de la Copa del Rey, eso sí, por el Albacete, que no es cualquier cosa, hombre.

Manzano: el hombre que nunca se rinde. Gracias, Manzaneque, por despedirse a lo grande, como solo usted sabe hacerlo, realizando brindis al sol sustituyendo de golpe a nuestros mejores jugadores (si es que realmente a algunos se les puede denominar jugadores), realizando continuas y absurdas rotaciones volviendo locos a todo el mundo, no afianzando una línea defensiva que es la más importante y la que se tiene que saber todo el mundo de carrerilla, empecinándose en poner de titulares a especímenes como Mario Suárez, no sabiendo llevar a niñatos malcriados como el puto Reyes (ya recibirá también lo suyo), infrautilizando recursos (pocos, es cierto) que tenía usted en la plantilla válidos. Ha logrado usted desquiciarnos por completo a todos, riéndose de la afición tal y como hizo el pasado domingo frente al Betis, cambiando de golpe a nuestros dos mejores jugadores. Lo malo es que encima era todo previsible. Demasiado previsible.

Jugadores: Incapaces de en dos partidos casi consecutivos ganar … qué digo ganar … si quiera empatar con un triste Segunda B de la vida. Manchando y humillando constantemente la camiseta que portan, demostrando un conformismo vergonzoso y vergonzante, un desconocimiento absoluto de la entidad que representan y supuestamente les pagan. Mintiendo descaradamente a la afición en sus ridículas declaraciones ante las alcachofas putrefactas de turno. Grupo de despojos humanos que ni siquiera sé si son futbolistas siquiera (¿Es usted futbolista, Sr. Miranda? ¿Y usted, Perea, es usted futbolista? ¿Y usted Godín, a qué ha venido aquí usted? ¿Y usted, Luis Filipe, sabe hacer algo más en esta vida que poner balones absurdos y sin sentido a las manos generalmente del portero contrario (cuando no a la grada)? ¿Usted, Juanfran, de verdad sabe de qué va esto? ¿Y usted Salvio, aparte de corretear como un pollo sin cabeza, sabe realizar algo más? ¿Gabi, qué pasó con la personalidad que demostró en su etapa de Zaragoza? ¿La donó a la Virgen del Pilar? ¿Y usted Reyes, el rey de las sonrisitas, el hombre que pagó por jugar cedido en nuestro máximo rival, despreciando e insultándonos de esa manera tan vergonzante a todos los Atléticos, puede usted levantarse y mirarse a la cara todos los días? ¿Qué le enseña usted a su hijo realmente, qué clase de educación le está dando? ¿Y usted Tiago, el hombre que ha sido fichado y presentado ¡¡tres veces diferentes!!, cómo lleva la prejubilación que ha conseguido en el Calderón? ¿Bien? ¿Pizzi, usted quién es, de dónde ha salido? Para el resto, para todos, ¿Les ha enseñado alguna vez alguien el significado de estos términos: orgullo, dignidad, profesionalidad, lucha, coraje, corazón, respeto, gallardía, bondad, Atlético de Madrid? Gracias, chavales. Gracias por no hacer nada por vuestra parte, y ser cómplices también de toda esta mierda que inunda el Calderón.

Afición: ¿Cómo hemos podido permitir que nos hicieran todo esto y quedarnos (la gran mayoría) tan panchos? ¿Cómo puede ser que aficiones como la del Valencia nos hayan superado y con creces en niveles de exigencia a su propio Club? ¿No hemos aprendido nada de las lecciones que nos han dado la afición del Betis, echando a 50.000 tíos a la calle para protestar y defender lo que creen suyo, de la del Rayo, que han sido un clamor hasta que han conseguido echar a la puta calle a los Ruiz –Mateos, de la lucha de la del Alavés para mandar a tomar por viento fresco a Piterman? ¿No nos pica el gusanillo viendo cómo están ahora mismo a las armas la afición del Zaragoza, que ya han conseguido que el Agapito esté acojonado y no quiera volver al campo? ¿Qué coño pintamos creando y permitiendo rivalidades con equipos que jamás han sido un obstáculo en nuestros objetivos finales? ¿Cómo hemos conseguido ser la afición pandereta oficial de este país? Realmente, ¿Queremos o nos importa algo el Atleti?

Prensa: Gracias, señores juntaletras y comepollas microfónicos diversos. De todo corazón, gracias. Por su tratamiento siempre en tono burlesco y jovial de todo lo que rodea a este bendito Club, riéndoles las gracias a los delincuentes, no denunciando ni queriendo saber nada de la realidad social del Club, enmascarando y camuflando los continuos fracasos a los que nos hemos visto sometidos. No han tenido nunca la vergüenza ni la dignidad de investigar y buscar realmente el por qué de las cosas, probablemente, porque a todos, en el fondo, les interese que sigamos ahí, siempre a la sombra y cada vez más hundidos y alejado de su auténtico equipo de sus amores, al cual sí que defienden con uñas y dientes cuando creen que les ha aparecido un Calderón de turno que puede hacer peligrar a la institución que realmente les paga y les da de comer. Golfos, canallas, miserables, ruines, asquerosos seres que rebuznan sin educación ninguna cada mañana, cada tarde y cada noche en cualquier medio de incomunicación en los habitan. Mi más sincero reconocimiento también tengan, que bien se lo han ganado.

Campos, Alba, Joan Castillo, Santa María, Zurdo, Tete, Añón, Rocha, Candela, Sumy, Adriá (¿será el cocinero?), Víctor Curto, David y Goliat, digo, Calle. Ahí tienen el elenco de grandes cracks que nos ha mandado, con toda justicia y merecimiento, a tomar por culo de la Copa del Rey, supuestamente, objetivo prioritario de la “marca”. No me queda más remedio que darles mi más cordial enhorabuena. Como a la afición, a los jugadores, a Cerezo, a Gil, a la prensa y a Manzano. Enhorabuena a todos.

19 de diciembre de 2011

Atleti 0 - Betis 2. Manzano no aguanta más.

Claro que, nosotros a él, tampoco. Y a quienes le trajeron, ni les cuento. De todas formas, el fútbol es muy caprichoso e injusto cuando quiere. Es curioso, pero este año he visto en unas cuantas ocasiones al Betis, principalmente porque me gusta cantidad su estilo de juego y es un equipo con el que siempre suelen pasar cosas. Y en todas las ocasiones que le he visto (o en casi todas) he tenido la impresión de que han tenido mala suerte y hubiesen merecido más premio, especialmente en una segunda parte memorable de fútbol en el Sadar, cuyo premio fue una derrota final absolutamente inexplicable. Por eso, cuando un equipo viene con esos condicionantes al Calderón, échense a temblar, porque nosotros solemos ser el mejor remedio. Y a fe de que no me equivoqué en mi rastrero pronóstico.

El Atleti fue mejor que el Betis. No mucho mejor, pero sí lo suficiente como para haberse llevado el encuentro con comodidad. Una lástima que Falcao no tuviese su día, o que el irregular Casto ayer luciese sus mejores galas en el Calderón. O también, por qué no decirlo, los estúpidos resbalones de Domínguez, uno de los cuales nos costó el primer gol de Pozuelo (golazo, por otro lado, la jugada es la clásica en contra del Atleti, balón que da en la chepa a uno, el otro que se cae, pero la definición del chaval bético es de auténtica categoría, las cosas como son). Álvaro, probablemente debido al continúo mareo sometido por Quique Sánchez Flores y por Manzano, está devaluando su futuro como prometedor central que tenía por momentos.

A continuación, vino la provocación y el mensaje al mundo entero de Manzaneque: “me quiero ir”, gritó desesperado, y realizó dos cambios que solamente pueden entenderse desde ese prisma: con 0-1 en el marcador, quitó a sus dos mejores jugadores, Arda y Diego, y el Calderón, como no podía ser de otra forma, estalló por los aires. Y, pese a todo, se pudo empatar, con un cabezazo espléndido de Adrián que Casto elevó a los altares con una parada de antología. Pero daba igual, la suerte estaba echada, Pozuelo vio la roja por una clara mano (era segunda amarilla en realidad) y se cumplió la maldita premisa de este año nos persigue sin piedad. Getafe y Albacete ya enseñaron el camino. Los equipos que se quedan con diez siempre nos terminan anotando un tanto. Y si a los largueros les da por hacer de las suyas ante un fenomenal disparo de Santa Cruz, pues aparece por allí Juanfran para hacer el ridículo más espantoso, dando una patada al aire y dejándole el balón muerto al citado jugador para que pusiese el 0-2 definitivo en el marcador. Curiosa y triste mañana de contrastes: mientras uno daba una nueva muestra más de la decadencia más absoluta que jamás he visto yo en este Club (y, lo malo es que seguimos sin tocar fondo del todo), el otro celebraba ser el mejor equipo de la historia del fútbol en otra nueva exhibición en Tokyo frente al Santos de Neymar. Lo cojonudo es que entre ese equipo y el mío no hace demasiado tiempo apenas había apenas una liga de diferencia en sus respectivos palmarés, que mis ojitos así lo han visto. Saquen ustedes sus propias conclusiones de qué camino ha elegido el uno y el otro.

EL CRACK DEL PARTIDO: El Betis y su valiente entrenador. En cuanto se ha dejado de dar el coñazo con su puto libro y se ha puesto a lo suyo, el equipo verdiblanco ha recuperado su idiosincrasia y su estilo de juego, aunque en el Calderón no jugase precisamente su mejor partido. Otra nueva lección que nos dan en nuestros morros, y van …

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Hay que ser muy sinvergüenza para hacer lo que hizo ayer Manzano, e importarle una puta mierda la institución que le ¿paga? (vaya usted a saber si realmente está al día o no) y el gilipollas que va a la grada a aguantar sus truños de planteamientos. Se rió de todos en nuestra puta cara. Pero da igual, el miércoles sigue en el banquillo. Como si les importase algo a los delincuentes lo que pensemos o dejemos de pensar los aficionados. Pobre iluso de mí.

ÁRBITRO: González al cuadrado. Alguna mano que otra se comió por ahí, pero, sinceramente, no tengo muchas ganas de hablar del árbitro.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (- 11 GRADOS).

En caída libre, y baja que te baja. Recuerden, una vez más: camino de segunda sin remisión posible, mientras los periolistos y delincuentes siguen mirando hacia otro lado.

Y el miércoles, lo más normal es que tiremos la Copa al retrete. Y qué más da. Si les digo la verdad, a mi ya me empieza a importar todo un auténtico bledo. De hecho, si estuviese en un ring en medio de un combate de boxeo, hubiese dicho a mi preparador que hubiese arrojado la toalla ya hace tiempo. Eso sí, yo al menos me iré sin hacer daño a nadie y con la cabeza bien alta, después de casi 40 años de fidelidad absoluta. Otros no podrán decir lo mismo, ¿Verdad, Sr. Manzano? Y, aún peor. Otros, ni se plantean marcharse. Pues nada. Que con su pan se lo coman.

16 de diciembre de 2011

Atleti 3 - Rennes 1. A los auténticos no se les engaña.

Ayer había que ser un auténtico y genuino Atlético de verdad, de los de corazón, de los que “a mi el mundo que se hunda, que hoy juega mi Atleti” para irse al Manzanares a las 21,05 h. para ver a un rival que no se jugaba nada y que vino con el equipo B, frente a otro que viene de ampliar su ya larga colección de ridículos allá por donde va, con el frío que, para colmo, ya empieza a hacer por estos lares. No podía ser de otra forma: el Calderón presentaba un aspecto fantasmagórico, siniestro. Apenas 12.000 almas, eso sí, bien provistas, con sus bemoles bien puestos y la guadaña afilada, harta de tanto embuste de nuestro máximo accionista, y de tanta inutilidad por parte de nuestro entrenador.

Pues bien: ni siquiera con estos condicionantes, fue el Atleti capaz de realizar una primera media hora decente, más bien al contrario, porque los negritos atléticos (sin mayúsculas), nos pusieron en más de un apuro, larguerazo a bocajarro incluido tras cabezazo de un jugador francés, y porque mi equipo, salvo Diego (que estuvo sensacional toda la noche y con unas ganas de agradar tremendas, el mejor de largo), salió con su ya clásica y archiconocida empanada mental de ayer y de hoy.

A la media hora, sin embargo, el brasileño se inventó un genial pase sobre Adrián, al cual el central le realizó un claro penalti que Falcao transformó con su maestría habitual. La reacción de la grada fue unánime y con más fuerza que nunca: “¡¡GIL, CABRÓN, FUERA DEL CALDERÓN!!”.

Al borde del descanso, la cosa quedó vista para sentencia, en una falta que lanzó Diego y que cabeceó fenomenalmente Domínguez, poniendo el 2-0 en el marcador. ¿La reacción de la grada? La lógica: “¡¡GIL,CABRÓN, FUERA DEL CALDERÓN!!”.

En realidad, el murmullo fue continuo y constante durante toda la noche. “Manzano vete ya” (que, como el buen cobarde que es, no fue capaz de asomar el gaznate hasta bien entrada la segunda parte), cánticos a favor de Reyes, recordando a Luis Aragonés, y con un denominador común del minuto uno al noventa: “DILES QUE SE VAYAN”.

La segunda parte estuvo mejor. Ya se sabe que remar a favor de corriente suele convertir las cosas en más sencillas, y sirvió, como cosas positivas, en ver un magnífico gol de Arda Turam (3-0 en el marcador), y 3 buenas intervenciones de un sorprendentemente tranquilo y centrado Asenjo ayer. Dio igual, porque el pueblo siguió a lo suyo para celebrar el tercer tanto colchonero: “¡¡GIL, CABRÓN, FUERA DEL CALDERÓN!!”.

En las postrimerías del partido, llegó el tanto del honor visitante, con el inestimable patrocinio del Sr. Luis Filipe Luis, que sigue en su línea intranscendente de siempre. Y poco más. Ojalá y que una posible victoria frente al Betis (que está por ver) y la eliminatoria de copa frente al Albacete (que está también en el puto aire), se siga celebrando de la mejor y única forma posible hoy en día: “¡¡GIL, CABRÓN, FUERA DEL CALDERÓN!!”. ¿Se apuntan?

12 de diciembre de 2011

Espanyol 4 - Atleti 2. ¿Y qué cuento yo hoy?

Si a esta peña, después de tener una jornada en la que salieron al maravilloso Cornellá sabiendo que habían perdido el Valencia, el Sevilla, empatado el Athletic, la basura de enfrente, empatado el Vila-Real y empatado el Málaga, y la motivación que demuestran de recortar puntos con sus adversarios (o sus ya ex adversarios, porque tenemos puntos de descenso, y hay que empezar ya a mirar hacia otro lado) es la de ir palmando 3-0 a los 12 minutos, pues qué puta motivación esperan de mi para que les cuente algo nuevo, ingenioso, divertido u original para realizar una crónica cada vez que esta puta gentuza le da por salir a un terreno de juego a hacer el ridículo, lo mismo da con un, por qué no decirlo, espléndido Espanyol, que con un Segunda B de la vida.

A los 5 minutos Verdú empezó el partido de su vida aprovechando un esperpéntico saque de puerta del puto portero cedido del Chelsea y su posterior colocación horrible debajo de la portería. ¿Saben lo que les digo? Que me da igual que Joel sea mucho peor portero que el payaso este. Al menos, si comete un error así vistiendo la rojiblanca se le caerá la cara de vergüenza, porque, obviamente, al belga se la suda todo. Total, el año que viene estará en su auténtico equipo.

Dos minutos más tarde, el citado Verdú pilla un balón en la línea del centro del campo, se adentra hasta el borde del área perseguido ferozmente por Mario Suárez (que es como si me cuentan que un caniche anda persiguiendo a un león, aunque, el chucho lo haría con más intensidad que el estúpido mediotonto Suárez ese), mientras Miranda ejerce honores a su nombre y va de eso, de miranda, y Perea (que estoy convencido de que no le expulsan porque los árbitros consideran que es darle ventaja al Atleti, no al contrario), reculando, que es gerundio, dispara con su clase habitual batiendo plácidamente al portero cedido del Chelsea, y pone el 2-0 en el marcador.

Como el ridículo hay que hacerlo así, con mayúsculas, el RIDÍCULO, a los 18 minutos Romaric entra en el área haciendo la pared con Sergio García, y cruza el balón sin remisión ante el portero del Chelsea, poniendo el 3-0 en el marcador. ¿Y la defensa del Atleti? Ah, ¿Pero el Atleti tiene defensa?

Así que, con estos condicionantes que les describo, ¿De verdad quieren que les siga escribiendo crónica alguna? Pues no tengo ni ganas, ni cuerpo, ni tragaderas, ni humor para seguir contando SIEMPRE lo mismo, salvo indicarles que, este equipo, hoy por hoy lo único que me transmite es asco. Y me duele escribir esto en el alma, pero es que ya no sé qué más ponerles ni qué nuevas argumentaciones esgrimirles ante otro nuevo estrepitoso fracaso más de temporada. Porque claro, hoy cesarán a Manzano (vamos, digo yo, el hombre más méritos no puede hacer para ello, la verdad) y traerán, seguramente también, a algún Cholo Simeone de la vida para intentar reconducir esta puta mierda que seguimos tragándonos impunemente año tras año. Craso error del que siga sin darse cuenta de dónde está el problema realmente, aunque, hasta eso también me he cansado ya de escribirlo día tras día.

EL CRACK DEL PARTIDO: El Espanyol, que no hay que quitarle mérito alguno a su espectacular fútbol desplegado, liderados por un Verdú imperial, por ese entusiasmo, esa manera de presionar, esas ganas por engrandecer su escudo y ese respeto máximo por su afición que demuestran con su entrega en los encuentros que disputa. Lástima del chorreo de jugadores que se le va cada temporada, porque, el año que logren empezar a atar a sus figuras, podrán mirar mucho más alto, aunque, al menos, estén quienes estén, tienen la vergüenza y la dignidad de ir con la cabeza alta por la vida, y mirando al frente. Enhorabuena a la pericada.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Cualquier elemento que porte o represente hoy en día esa entidad antiguamente conocida como Club Atlético de Madrid.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (- 8 grados).

Bajo un grado más, y aunque aquí imagino que seguirá todo el mundo tan feliz y tal, sigo recordándoles que con esta media de puntos que estamos haciendo nos vamos a Segunda División sin salvación posible. Ya me estoy viendo el pedazo de estadio que vamos a tener en segunda, ya …

ÁRBITRO: Paradas Romero. Salvo en la no expulsión de ese cerdo integral en que se ha convertido Perea (curiosamente, el jugador que sigue engordando la leyenda de jugador con más partidos jugados con el Atleti, otra muestra clara y concisa de la putrefacción continua y permanente de la institución) por lo demás, sin mayores complicaciones, al menos, hasta el 4-1, que yo a partir del cuarto de Sergio García dejé de verlo, que ando ya muy harto. Pero que muy harto.

Y poco más. ¿Estamos a? … 12 de Diciembre. Qué bien. Cada año mandamos todo a la mierda un poquito antes que el anterior. Pasan los jugadores, pasan los entrenadores, pasan los directores técnicos, pero, después de todo este tiempo, solamente 2 mierdas continúan flotando perenemente sobre el vertedero del Manzanares. Es como cuando tiras de la cadena y ves que la mierda no se va por el retrete, y se queda flotando y dando vueltas sin parar. Lo malo es que aquí, ni Dios, ni siquiera intenta tirar de la misma.

Y gracias, Estu. Por demostrar que aún hay deportistas que saben sobreponerse ante el evidente mayor potencial de tu máximo rival, dándolo todo en una cancha por contentar con lo que sabes que más aprecia ese público que tanto respetas y quieres. Ni la superioridad ni los 17 puntos de desventaja pudieron contigo. De todo corazón, gracias.

9 de diciembre de 2011

Alba 2 - Atleti 1. El circo está de gira.

Ayer, nueva función, esta vez en la simpática tierra manchega. La función no defraudó a nadie. Once saltimbanquis sin cabeza, que, al menos tuvieron la decencia de no vestir de rojiblanco, frente a un equipo de segunda B, cuyo filial nuestro logró empatar a uno sin mayores complicaciones.

El espectáculo tuvo 2 principales maestros de ceremonias: el señor Manzaneque, con una preciosa declaración de intenciones previa indicando que para el Atleti la Copa era un título primordial (y así lo demostró, dejando a 9 titulares en Madrid) , y el árbitro, uno de los hermanos de Teixeira Vitienes (el tonto, para más señas, el que siempre nos toca, vamos) el cual la tomó con Domínguez y le pitó un penalti en contra que hizo las delicias de los más peques por mano involuntaria, y puso su broche de oro expulsando también al citado jugador, por una falta que no cometió, y que, encima, nos costó el 2-0 en el marcador.

Pero la función tuvo muchos más momentos estelares. El equipo local se quedó con 10 jugadores por expulsión de un defensa local tras un claro penalti en la única jugada en la que el payaso del Juanfran recordó sus tiempos mozalbetes de futbolista. En medio de la expectación general, Adrián se puso su naricita de payaso, sus zapatos chancleros del 50 y pateó el balón mandándolo en un gesto solidario sin precedentes a la necesitada localidad de Lorca. Ni que decir tiene que el público se emocionó ante un detalle tan emocionante como este.

Pero aún hay más, porque, estando con 10 jugadores el equipo local, fue capaz de realizarnos una contra prodigiosa que significó la expulsión de Domínguez y puso el 2-0 en el marcador. Ni que decir tiene que fue el momento más extasiante de la noche.

La guinda ante tal esperpento fue el tanto conseguido por el de los chancleros del 50, en un balón medio rebotado gracias a un error de otro simpático defensor albaceteño.

Así que nada, desde aquí, simplemente salvar de la quema a los únicos que fueron a realizar su trabajo con honradez y profesionalidad, como fueron Manquillo (que mejor que Perea lo hace en el lateral) y Pulido (que mejor que Godín lo hace como central). El resto de payasos estuvo a su nivel habitual, y bien merecen que los mentemos: Miranda jeje, Antonio López juju, Salvio lala, Attontao lele, Koke lele, Juanfran tata, Pizzi jiji, Adriancito lolo. Enhorabuena, lerdos: Albacete jamás les olvidará.

5 de diciembre de 2011

Atleti 3 – Rayo 1. Vallekas pone el fútbol, el Manzanares, los goles.

La mañana, fría pero a la vez radiante en Madrid, tuvo unos prolegómenos singulares en el puente del paseo de Pontones, en el que un grupo de unos 150 bukaneros aparecieron como los granos aparecen en el cutis de Jordi González, sin pedir permiso ni na, a lo que los muchachos del FA no tuvieron más remedio que darles la más cordial bienvenida. ¿resultado? Hostias, gente que no tenía nada que ver flipada y en medio de todo el percal, más hostias y, como siempre, posterior guinda al pastel con entrada triunfal de nuestras fuerzas de orden público, que, para variar, no se enteraron ni de la misa la mitad.

El caso es que para sacudir (indiscriminadamente) andan siempre vivos y diligentes los colegas. Sin embargo, para poner gente en los alrededores del Calderón para saber por dónde andaban sueltos los simpáticos bukaneros, no, que cosas. Y ya me contarán si un servidor, sin comerlo ni beberlo, fue capaz de divisarles una horita antes tomando botijos plácidamente antes de su peculiar intento de asalto, ¿a qué se dedican los hombrecillos de azul? Misterios de la vida moderna.

¿Quién ganó? Pues ni idea. Con el rollo este de la moda casual, uno no vio más que a dos manadas de críos intentando sacudirse sin mucho sentido. Parecían todos en serie. Y lo malo no es eso. Lo malo es la gente normal, los papás con sus nenes de la mano, que en ese momento se ven en medio de ese enjambre sin saber muy bien qué hacer. ¿Conclusión? Maderos: menos sacudir y más prevenir.

Oyes, ¿Y el partido qué? Pues tampoco pasará a los anales de la historia. Sandoval, eso sí, demostró que es un entrenador como la copa de un pino de grande, mientras que nuestro Manzaneque, sigue sin poner de acuerdo a sus dos manos, y realizó su típico planteamiento de encefalograma plano. De hecho, si las porterías midiesen un par de centímetros más, al descanso nos hubiésemos marchado con un 1-3 tranquilamente, pero, miden lo que miden, y hay que acertar, MIchu, Tamudo and company. Y si ya se hace con la maestría que demostró Gabi en su primer tanto, pueden salir a hombros por el Calderón y todo.

La segunda parte fue ya otra cosa. Manzano quitó al inoperante y desesperante Reyes, una vez más (nuevo ídolo incondicional de toda la gente, prueba evidente de que cada día se menos de fútbol) y entró Salvio en su lugar, recibido con una pitada imponente, a la que el chaval respondió con lo suyo: trabajo, velocidad y hasta un buen tanto de volea y todo, el tercero. Voy poco por el Calderón, lo reconozco, pero es que cuando vuelvo a ir me siento cada vez más desconectado de todo. No se anima ni la cuarta parte de lo que se hacía (salvo los infatigables muchachos del FA), y se grita el "Manzano vete ya" sin ningún pudor por quitar más que merecidamente a Reyes del campo. Se ve que esa peña no vio el otro día el descojone que tenía en el cuerpo José Antonio cuando salía a la pocilga con el 3-1 en el marcador. En fin. A ver si, al menos, se produce la misma reacción cuando el dúo dinámico traspase, como parece ser que así va a ser, al utrerano de forma definitiva al Galatasaray, y se grita de forma tan unánime el "Gil vete ya" (aprovecho la ocasión para desearle la más de la dolorosas e hilarantes rehabilitaciones que pueda tener una persona tras su caída, está claro que siempre una buena va asociada a una mala noticia, la buena fue el golpe, lo mala, que respira).

Oyes, que te pierdes, Tomi. Que también quitó a tu Koke (que no hizo nada de nothing) por Pizzi. Pero, aparte de por la plácida mañana que pasé al solecito en la grada del Calderón, la cosa mereció la pena por ver a dos tipos sobre el terreno de juego. Diego, y, cómo no, Falcao. Una gran internada del brasileño hizo que supiésemos el por qué se le conoce como "Tigre" al bueno de Radamel. Su forma de anticiparse al defensa, lanzarse en plancha y desviar el balón hacia un palo convirtiendo el segundo tanto en el marcador, solamente la puede realizar un poderoso felino como él. Un gol absolutamente entusiasmante.

Y poco más. AL final pudo caer alguno más en el área visitante, Asenjo, al menos, no desentonó en exceso, el ya citado Salvio consiguió el tercero tras una plácida asistencia de Gabi, y el propio canterano se encargó de inaugurar el marcador visitante, seguramente porque pensaba que era más que justo premio. Parece que en casa la cosa medio funciona, pero yo no lanzo todavía las campanas al vuelo. Aún andamos en tierra de nadie, y, francamente, nuestro fútbol del pasado domingo no sirvió como aval de que vayamos a estar mucho más arriba. Cañotes finales a la salida de rigor, y a ver el triunfo de España en la Davids en ese deporte en el que la pijería decide disfrazarse de hooligan por un día ("oyes, qué tal, a ver qué se siente, es superguay de la muerte, ¿Qué no?), manchando de forma humillante y vil los valores de un deporte que siempre ha sido de auténtica y exquisita corrección por el público presente. Lo sé, me estoy haciendo un Tomi gruñón de la leche, pero es que cada día aguanto menos todo, o me gusta menos todo lo que me rodea. Rarito que va siendo ya uno.

EL CRACK DEL PARTIDO: Michu, por parte visitante (ya me encantaba de su época en el Celta, magnífico jugador, con gol, llegada y presencia)y Radamel Falcao por parte colchonera. Solamente su golazo ya mereció todo el partido.

LA DECEPCIÓN DEL PARTIDO: Koke, por parte colchonera, (aunque sacándole tan solo 45 minutos cada año bisiesto que acaba en dos, jodido lo tiene el chaval, todo hay que decirlo), y la afición de Vallecas desplazada al Calderón. ¿Dónde quedaron esos tiempos en que ambas aficiones veíamos los partidos prácticamente hermanados y mezclados juntos sin haber ni el más mínimo problema? Otra funesta consecuencia de la politización que se ha realizado con este deporte, en el que uno parece ser que es del Atleti y ya es un nazi y fascista, mientras que la grada del otro equipo de la capital ha sido ocupada por todo bicho antifascista viviente sea de vallekas, de Majadahonda o de Alpedrete. Se siguen perdiendo los valores, señores. Y a pasos agigantados.

ÁRBITRO: Clos Gómez. Sin complicaciones.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (- 7 GRADOS).

Ante un recién ascendido, y en casa, no me queda más remedio. Partido de obligado cumplimiento. Aunque el Rayo de Sandoval me causó una gratísima impresión.

Y el Jueves, queremos la copa llena de farlopa. Primer match, en Albacete. Esperemos que sea el comienzo de un glorioso e ilusionante objetivo, que no es otro que conseguir mi título favorito, aparte de que es el techo marcado por la entidad como máximo objetivo conseguible. Ya veremos, que dijo un ciego.

1 de diciembre de 2011

Celtic 0 - Atleti 1. ¡¡Clasificados!!

Les reconozco que, tras la dolorosa a la par que injustísima derrota de Udine, tenía mis serias dudas sobre si lograríamos la clasificación final o no, pero al final, al menos aquí, en Europa, el objetivo se va cumpliendo y ya hemos conseguido el pase a las eliminatorias de muerte súbita directamente. Les recuerdo que el largo y tortuoso camino empezó allá por el mes de Julio, pero, de momento, seguimos con paso firme en la competición.

Además, logramos la clasificación en un campo mítico, en un ambiente, eso sí, menos mítico, y frente a un rival que lo único que conserva de mágico es su uniforme y al déspota con aires de genio mosqueado Samaras, uno de esos tipos que uno tiene la impresión de que podría haber llegado a ser mucho más de lo que ha sido, ya que de talento y clase anda sobrado. Ahora que ando viendo la 5ª temporada de la serie “Perdidos” (cuyo título encaja a la perfección con la situación en la que se encuentra en los últimos años en Liga el Atleti, completamente perdido por la clasificación), cada vez que le enfocaban me recordaba a mi personaje favorito de la misma, James Swayer. Ya ven. Enfermo que está uno.

No me voy a pegar una crónica megachachichupipiruli del partido de ayer, porque no lo merece. El Atleti jugó un partido serio, que no brillante, mereció ganar, en algún achuchón de esos típicamente británicos, en los que tienes a once pibes metidos en tu área colgando balones y sacando córners sin parar como posesos, nos pudieron empatar, Courtois estuvo bien, Godín no le dio por hacer cesiones a lo Laudrup, pero seguimos teniendo un defecto que nos está costando demasiados disgustos ya este año: necesitamos 1452 ocasiones de gol para conseguir uno. En el caso de Salvio, multipliquen esa cantidad por dos, por favor.

Curioso el caso del argentino: tiene velocidad mezclada con atolondramiento, regate mezclado con torpeza, interesantes gestos técnicos mezclados con churrimorenas tipo Perea, es incansable en su lucha, incordia hasta llegar a molestar la vista de los propios seguidores rojiblancos, pero, a la hora de definir, es sencillamente malo hasta decir basta. Ayer, al minuto de juego, falló un tanto, desde el borde del área pequeña, con la cabeza, con un balón manso, perfectamente a hueving para introducirlo en la portería, pero nada, que el muchacho se empeña en echar todo lo que pilla fuera de la misma, y, lo que es peor, en algunos casos tiende hasta, inclusive, realizarlo cuanto más lejos, mejor.

Conste que yo soy de los que piensa que estas cosas, con entrenamiento, trabajo y confianza, se pueden y se deben mejorar. Recuerdo, por ejemplo, que Futre tenía menos gol en sus orígenes iba a decir que el propio Salvio, pero eso sería ya exagerar en plan sevillano. Sin embargo, lo que son las cosas, se cruzó en su camino un tal Don Luis Aragonés (en pie, por favor) y le empezó a convencer de lo contrario, haciéndole jugar cambiado de banda y ensayando unos contra uno. El portugués no es que pillase la bota de oro a partir de entonces, pero sí que mejoró sus números anotadores considerablemente. Ahí es donde se ve la mano de un grande entre los grandes, señor Manzaneque.

Así que, el partido discurrió entre ocasión va, ocasión viene, bajo la batuta de un sensacional Diego (el crack de la noche), balones que se pasean por el área escocesa, el portero que hacía de vez en cuando una de las suyas, su defensa que tampoco era para tirar cohetes, hasta que apareció Arda, recogió un rechace desde el borde del área, pegó un zambombazo al balón lleno de clase, un defensor escocés se disfrazó de nueve, agachándose ante el balón en vez de dejar que le diese el mismo, su portero que no reacciona a tiempo, y chicharrazo que te crió.

Celebré el gol de una manera especial, más que por lo que significaba en sí (que también), por el hombre que había conseguido el mismo, mi Arda Turan, jugador que, como saben, está empleándose a fondo en conquistar cada día que pasa un poquito más mi corazón colchonerito. Era el 0-1, mediada la primera parte, y la cosa anduvo durante el resto del encuentro más cerca del 0-2 que del empate.

Manzano sacó a Falcao por Adrián, y el colombiano provocó una ocasión en la que el balón da en un defensa escocés de forma involuntaria dentro del área (para mi no es penalti, conste en acta) y, al final, aunque estaban algunos de los ingredientes para que aquello se hubiese convertido en una batalla épica (escenario, viento infernal, jarreo de lluvia constante, el portero local que sube también a rematarlo todo), todo aquello se transformó en nuestra primera victoria visitante en 3 meses, ¡y con la puerta a cero!

Así que, enhorabuena a los premiados, porque el grupo no era tan fácil como se presuponía, y a ver si conseguimos el primer puesto (condición aconsejable aunque no imprescindible). Aunque, bien pensado, siempre que los nuestros salgan con la rojiblanca puesta, la victoria debe de ser imprescindible, qué carallo, nos juguemos lo que nos juguemos, y máxime en el Coliseum Madrileño por Excelencia, oséase, el Vicente Calderón.

Así que me despido no sin antes congratularme de cómo mola volver a jugar un encuentro normal, frente a un rival noble y pundonoroso, en un entorno ya normal, y sin posteriores machachonas y absurdas tertulias analizando si al nene con el siete le duele mucho el tobillito (no le dolió en exceso nada más acabar el encuentro, que se piró a Londres a lucir modelito o después al día siguiente en la gala de los premios del AS, qué cosas que tiene la vida), se ha peinado esta vez hacia la derecha, hacia la izquierda o si estamos ante el mejor equipo de la historia o del universo. Qué bonita es la vida apartada de fuleros. Gracias, Dios, por hacerme terrenal y normal.

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MAREANDO LA PERDIZ: "Desesperado"

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