30 de noviembre de 2014

Atleti 2 - Deportivo 0. Siempre nos quedará Arda Turán.


Y La Coruña. Y la playa de Riazor. Y la Torre de Hércules. Y la Estrella Galicia. Y esa maravillosa gente, a la que conozco, que también siempre me ha tratado, en su propio estadio, con mi camiseta del Atleti puesta, paseando con ella por su ciudad, o en aquella  inolvidable final de Copa del Centenariazo, que viví con su afición, con mis colegas de allí, y que tanto gocé y disfruté, resacón tenebroso al día siguiente para ir a trabajar incluido. Esto, y no otra cosa, es el Deportivo.

Y siempre nos quedará la Plaza Mayor de Madrid. Y la Latina. Y la Puerta de Toledo. Y bajar hacia al Calderón disfrutando de todos esos sitios, de sus bares, y de mi maravillosa gente, la que tanto quiero, con la que tanto disfruto y con la que tan identificado me siento. Entremezclándose con los míos, compartiendo vivencias, viajes, recuerdos, anécdotas, viendo nuestros tifos, participando en nuestro excepcional ambiente, escuchando nuestros cánticos, nuestro himno .. Disfrutar de un domingo inolvidable, que es lo que pudo ser, y que es lo que será, pero por otras circunstancias. A eso, y no a otra cosa, se viene al Vicente Calderón.

Y, por supuesto, siempre nos quedará Arda Turán, que es de lo que tendría de que estar hablando en esta crónica y que, por desgracia, por más que lo intento, no me salen las palabras, mis dedos no terminan de obedecer a lo que a mi cabeza le hubiese gustado escribir.

Desde este humilde bloq, mi más sincero pésame a esa madre, a esa chavala de 19 años y a ese niño que, por desgracia, tendrá que crecer sin el amor y el cariño de un padre, por muy flipado y descerebrado que fuera. Al fin y al cabo, siento su muerte como la de un ser humano que era.

Y un último consejo para los días que se nos avecinan. Recuerden: los que más hablan, son lo que menos saben.

27 de noviembre de 2014

Atleti 4 - Olimpiakos 0. Ana Mato forever.


Otro gran partido del Atleti. Otro encuentro en el que da gusto verles jugar. Otra nueva  exhibición en la  banda derecha de la dupla Juanfran (el mejor lateral que pisa hoy en día un terreno de juego, insisto) y Arda, que es una pura delicia  verle con  qué precisión y con qué dulzura trata el balón. Y van …

La cosa empezó pronto. Al minuto de juego se hacen la picha un lío Raúl García  y  Mandzukic (que salió  un tanto empanadillo, aunque obviamente, fue espabilando, y de qué forma), en la primera diablura del dúo Arda-Juanfran y casi marcan el primer tanto. A los 2 minutos, cabezazo de Raúl García que Roberto desvía a córner.  A los 4, Mandzukic no llega por un pelo a un excelente centro de Juanfran. A los 8, llega el primero, del navarrico, aprovechándose de un regalo de Roberto a, cómo no, el supersónico Juanfran, amo y señor de todo el cotarro. Visto el inicio que tuvo del Atleti, era algo sencillamente inevitable. Así se sale a jugar un partido de fútbol, y lo demás son tonterías.

Los griegos dieron señales de vida a los 21 minutos de juego en un remate de Abidal fuera. El resto del encuentro, ni se supo  de su existencia. El ciclón rojiblanco, mientras, seguía cosechando ocasiones a go-gó. A los 27, remate de Ansaldi que Rober desvía de nuevo a córner. Tres minutos más tarde, excelente jugada ensayada del Atleti en lanzamiento de falta en la  que Raúl García deja pasar el balón y Tiago remata a las nubes (no era cuestión de abusar, joder).  Un par de minutos más tarde, excelente centro de Ansaldi, que Raúl García de nuevo remata de volea por encima de larguero. Un gran remate, y el argentino reivindicando que su banda izquierda  también existe.

Seguimos con  el recital, no se me vayan, por favor. A los 35 minutos, Mandzukic se planta solo ante la portería de Olimpiacos pero al final le terminan robando la cartera (la velocidad  no es su fuerte, la verdad) y desaprovecha la ocasión. Pero, dos minutos más tarde, el propio Manduzkic comienza su recital goleador aprovechándose de un fallo clamoroso de Botía y anota su primer chicharrito de la noche. Gol de nueve puro. Gol que metería hasta Ana Mato (¿Qué coño pinta esta señora en mi crónica, por cierto?). Y aún a falta de  dos minutos para el descanso, Turán se entretiene en exceso dentro del área con el balón controlado,  delante de Roberto, y al final al turco le terminan robando la cartera. Fin de la primera parte. De verdad, ¿Alguien da más?

Pues sí. Alguien da más. Concretamente, el Atleti da más. Lejos de acomodarse con  el resultado a favor, los colchoneros siguieron a su ritmo constante y aplastador. En el 58, otra buena ocasión de Mandzukic (como no me termine de aprender de escribir bien su nombre después de esta crónica, prometo poner un póster en mi habitación de Ana Mato desnuda, he dicho, hostias. Joder ¿Otra vez  esta señora por aquí?). Y solo un par de minutos después, otro exquisito envío  de Turán es rematado fenomenalmente por Super Mario (le voy a llamar así a partir de ahora al croata, que lo del póster es muy fuerte, joder) cruzando el balón de cabeza. Vamos por el 3-0, ¿No? Es que ando visualizando el tema del puto póster de la heroína pepera y me está desconcertando en exceso. Tengo miedo, mucho miedo.

Venga, a por el cuarto, señores. Minuto 64, en una falta lanzada por Gabi (primer partido en el que de verdad fue el de la pasada temporada, fenomenal noticia, y no lo  del puto poster) y de nuevo SuperMario Mandzukic cabecea a la red (estás jugando con fuego, Tomi, deja ya de poner el puto nombre, joder). El partido no es que estuviese sentenciado, sino lo siguiente.

El Cholo empieza a hacer los cambios,  quita a Arda por Jiménez (peleón, pero poco más) y al propio Mandzukic por Griezmann (¡Gracias, Diego Pablo, ya no tengo que mentar más al croata, espíritu de Anita Mato, abandona mi puta perola, yaaa). Por cierto, el francés sí que me merece pasar un fin de semana inolvidable con la tal Ana Mato. Un finde entero, ¿Eh? Encerrados en una habitación sin salir ni a por tabaco. Y la llave que ni aparezca. ¿Qué hostia puta se ha hecho en el pelo el colega? No debería estar permitida esa pinta luciendo la rojiblanca, y hablo completamente en serio.

Destaquemos alguna ocasionceja más por ahí: una que Griezmann remató de cabeza  tras otra supersónica jugada de Juanfran, faltando un cuarto de hora para el final del match, otra que Mario Suárez (que sustituyo al tocado Tiago en el descanso) remató de cabeza, y un gol anulado a Antoine por el árbitro fijo que por la puta pinta que lleva el colega (otra cosa, no se explica).

Final del partido. Clasificados. Cuatro goles. Más de veinte ocasiones de gol generadas. Un espectáculo total. Lo que es el Atleti en Champions,  vamos. Un apisonadora rojiblanca que no tiene piedad. ¡Larga vida a Ana Mato!

24 de noviembre de 2014

Atlet 3 - Málaga 1. La fortaleza sigue intacta.


Me parece acojonante que la brutal racha que lleva el Atleti en el Calderón pase tan desapercibida y tenga tan poca trascendencia en los medios  de comunicación. Eso sí, no me sorprende. Ya saben: aquí se ningunea o se eleva a los altares hasta reventarte los oídos según quiénes sean los protagonistas de los que se habla. Por ejemplo, da igual que alguien por ahí destroce el récord de Zarra de goles en la liga española (mi reconocimiento y mi aplauso para Messi, que lo batió a lo grande, metiendo golazos, no tirando penalti tras penalti). La portada siempre se la lleva el ridículo de siempre, pavoneándose altanamente por haber ganado al todopoderoso Eibar (y encima robando). ¡Qué merito tienen, qué ridículo hacen!

A lo que iba ¿Cuánto tiempo llevamos sin palmar un partido en el Calderón? ¿Cuántos partidos consecutivos (sumando todas las competiciones que hemos disputado)? No sé los datos exactos, pero debe de andar la broma por cerca de 2 años, y no sé cuantos encuentros. Sabemos que no hacemos ningún ruido, pero lo que es una realidad  ahora mismo en el mundo es que no hay campo más inexpugnable que el Calderón. Pero nada, que no he dicho nada, ¿Eh? No se me alteren, y sigan ustedes con lo mismo. Nosotros seguiremos a lo nuestro.

Al grano. El Calderón de nuevo presenta un aspecto sencillamente reventón. Once minutos de juego. Gran combinación del Atleti, dejando pasar el balón Arda a modo y semejanza a como hizo Raúl García en el tanto que consiguió el genio turco en la puta pocilga, lanzamiento de Koke, el esférico rechaza en la mano de un defensor malagueño (Weligton, creo recordar) y uno de los hermanitos Teixeira (mira que los llevo año viendo, y sigo sin poder adivinar quién de los dos es el más tonto, la verdad) pasa de la pena máxima y pita córner. La historia ya se la saben de memoria. Koke bota al primer palo, Tiago se anticipa al defensor, y bate al esperpéntico Kameni (quién le ha visto y quién le ve, con la de partidos que nos ha hecho sufrir en el Calderón el menda). No queda, pues, que terminar dando las gracias al árbitro. Lo dicho: es tan tonto que no se da cuenta que para nosotros un córner es casi mejor que un penalti. Pues nada. Eternamente agradecido, señor.

Y aunque a algunos no les guste este tipo de fútbol, para mi fue un excelente primer tiempo, porque se me cae la baba viéndoles cómo presionan como si cada balón que disputan fuese el último de sus vidas, con qué orden lo hacen, y como minimizan al rival hasta su más mínima expresión, aunque este sea el quinto de la tabla y viniese de una racha de 5 encuentros consecutivos ganando.

Pero resulta que, aparte de todo esto, también saben combinar el balón con velocidad y con precisión, como los putos ángeles, vamos. Buena prueba de ello fue el segundo tanto, en una combinación entre Arda con Mandzukic, el croata le devuelve el esférico con una excelente maniobra, y el genio de la lámpara turca dibuja un pase de tiralíneas hacia el segundo palo, en donde aparece Griezmann para batir a Kameni a placer. Lo miren por donde lo miren, es una puñetera delicia de tanto. 2-0  en el marcador, minuto 41 de juego. Campana, y al descanso, que esto mola.

La segunda parte fue bastante más movida, en parte por el tanto conseguido por Santa Cruz, que aprovecho un gran pase del pajillero del Samu Castillejo (tiene buena pinta de futbolista el chaval, lástima que también destaque por sus ataques epilépticos sobre el terreno de juego), para batir en el segundo palo y de volea a Moya, minuto 18 de juego, y en parte por el festival del humor que se marcó el señor Teixeira repartiendo tarjetas sin ton ni son al personal. Solo le faltaba el megáfono y la muñeca chochona para que el espectáculo hubiese sido completito.

Antes, a  los 8 minutos dispuso de una buena ocasión Gabi, que terminó cruzando  en exceso cuando estaba en inmejorable situación para batir de nuevo a Kameni. A los 14 minutos, Raúl Jiménez entro por el lesionado Mandukic (mira que le tenía  que doler el cuello a Mario para irse del terreno de juego), y, la verdad que el mexicano, aunque no anotó, si que dejó, al fin, una buena impresión sobre el inmaculado césped del Manzanares. Se le vio mucho más ligero y participativo. Si al final resultará que va a ser futbolista y todo, la leche, la Toñi.

Un minuto llevaba  el vikingüey sobre el terreno de juego y remató un excelente centro de Ansaldi de cabeza anticipándose perfectamente al defensor que atajó Kameni. Nada más conseguir el tanto de la intranquilidad el Málaga, dispuso de otra buena ocasión Raúl, que, esta vez sí, tiró quizás precipitadamente de nuevo al muñeco  Kameni, cuando estaba solo, solito, solo Turán a su derecha.

Pero ojito, que el Málaga también había desperezado, y a los 26 de la segunda parte casi Juanmi nos da el disgusto que nos hubiese hecho recordar el encuentro de la  temporada pasada. Menos mal que tenemos a Godín. Su cruce fue espectacular. ¿De verdad  hay algún defensa central en el mundo  mejor que él?

Mientras, Teixeira, a lo suyo. Samu, a la puta calle. ¿Razón? La muñeca chochona. El Málaga se queda con 10, y el Atleti desaprovecha otra excelente ocasión, esta vez de Griezmann, que tira cuando tenía todo para anotar el gol fuera, mal y como desganao. Demasiado sobrado.

El fútbol era bueno, las ocasiones se sucedían, pero el tanto de la tranquilidad no llegaba, hasta que en el 83, Koke pone un excelente balón al área, y Godín termina remachando el gol poniendo ese suspiro final que tanto nos gusta en el Calderón. A todo esto, Kameni, como  en toda la tarde, en su mundo.

Y el partido acabó con Teixeria repartiendo la última muñeca chochona que le quedaba a Gabi. ¡Qué más da! La fortaleza sigue intacta. Siguiente, por favor.

EL CRACK DE PARTIDO: Se notó un huevo y parte del otro la presencia de Tiago (el equipo sube un par de escalones con él sobre el terreno de juego), pero sin lugar a dudas el mejor fue Turán de nuevo. Cuando el genio anda suelto, el Atleti es un ciclón. Un jugador antológico, sin más.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Sin ser decepcionante, pero Moya en los córners tiene más peligro que el pequeño Nicolás en el palco del Cuernabeu.

ÁRBITRO: Teixeira. Un repartidor de muñecas chochonas anda suelto. Excelente feriante donde los haya.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+ 8 GRADOS).

Importantísima victoria la del sábado, sin lugar a dudas. Un par de gradazos más a la buchaca.

Y el miércoles, gran noche europea de nuevo en el Manzanares. Tenemos la posibilidad  de sentenciar nuestra clasificación para la siguiente ronda de Champions, y afrontar el frenético mes de Diciembre que nos espera aparcando un tanto esta competición. Y, ¿Saben lo que les digo? No vamos a fallar. Forza el Atleti, Forza Campeón …

10 de noviembre de 2014

Real Sociedad 2 - Atleti 1. Un día para olvidar.


Y eso que la cosa no pudo empezar mejor para nosotros: una buena combinación entre Arda-Juanfran-Raúl García, desembocó en un pase antológico del navarrico al segundo palo para que Mandzukic anotase en el segundo palo el 0-1 en el marcador. Era el minuto 9 de juego. La cosa pintaba muy bien, pero nada más lejos de la realidad. Reconozco que la derrota me ha escocido más de lo esperado. Me ha dejado frío, y más que enfadado, triste. Sé que son humanos y que no pueden ganar siempre, pero después de adelantarse en el marcador, y con lo difícil que es remontarnos un encuentro, la verdad es que el desenlace final no fue ni mucho menos el esperado, porque apenas 5 minutos después Vela se saca un disparo fantástico desde fuera del área, con rosquita y ajustado al palo, que puso en seguida las tablas en el marcador. Vuelta a empezar, pues, aunque ya nada resultó igual.

Porque el Atleti jugó solamente a ráfagas, y la Real se creció y terminó derrotándonos justamente. Ya se pudo adelantar en el marcador en un esperpéntico centro atrás de Miranda dejando solo a Aguirretxe, allá por el minuto 34 de juego, éste regateó a Moyá ante su desesperada salida, y milagrosamente Godín bate el récord mundial de los 40 metros lisos salvando in extremis el tanto donostiarra casi en la línea. Era jodido llegar a ese  balón, pero aún más fue el no meterlo dentro de su propia portería. Un gesto técnico de la hostia. El urugayo sigue a un nivel sublime, lástima no decir lo mismo del brasileño. El rechace lo volvió a recuperar el propio Aguirretxe, pero Moya respondió con una gran parada. Corría ya el 34 de juego, y se veía que no teníamos un buen día en la oficina. Poco después, tiro de Carlos Martínez desde fuera del área que hace de nuevo lucirse nuevamente a Moyá. El partido iba en oleadas, sí, pero las de la Real eran mejores y con más peligro. El primer tiempo se despidió con una falta de Koke que cabeceó Godín fuera, y lo peor estaba por llegar.

Porque la segunda parte empezó con la tan absurda como rigurosa expulsión de Siqueira por dos tarjetas amarillas. Absurda, porque sabiendo que ya tenías amarilla no debería de haber entrado así en la segunda  acción el lelo de Siqueira, que se está ganando a pulso la animadversión de la afición con sus “Siqueiradas”, aparte de que absurdo en sí mismo es que a uno le expulsen en apenas dos minutos. Rigurosa, porque si se la ahorra el atolondrado Álvarez Izquierdo pues tampoco pasa nada, pero ya saben, somos el Atleti,  y al equipo violento hay que frenarle como sea. Cría fama y échate a dormir.

Curiosamente, el Atleti no reaccionó mal ante la circunstancia de quedarse con 10 en el marcador, hasta el hecho de provocar otra excelente ocasión de Mandzukic tras gran internada de Ansaldi que el croata desperdició saliendo su remate lamiendo el palo. Pero el banquillo desmostró un inmovilismo y una falta de ambición preocupante, como, de hecho, así se vió en esa acción en la que el Cholo peina un balón hacia fuera del campo con el fin de empezar a perder tiempo. Ahí se demostró que el Atleti no iba a arriesgar nada en conseguir la victoria, y la historia suele ser fiel a sus principios, y nos castigó merecidamente haciendo lograr a la Real  adelantarse a los 36 minutos, cuando llegó el cabezazo inapelable de nuevo de Aguirretxe que, esta vez sí, logró batir de nuevo a Moya. El partido estaba muerto, y el Cholo reaccionó con los cambios tarde y mal. El nuevo corte de pelo le ha sentado como el puto culo, la verdad.

Y sí, solo es una derrota, pero que deja una sensación de desazón y de tristeza de la que, al menos un servidor, aún no se ha recuperado. La historia se repite: partido de Champions, derrota con muy mala imagen colchonera, y otro puto parón por la Selección que se nos avecina. Al final voy a terminar cogiéndole gato a la Selección, ya lo verán.

EL CRACK DEL PARTIDO: Godín, que fue el único que defendió con la gallardía y la profesionalidad que siempre demuestra este escudo rojiblanco que tanto queremos.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Desaparecido Koke, sigue bajo cero Gabi, torpe como el solo Siqueira y sus Siqueiradas, pero la palma se la lleva el señor Miranda, que casi regala el tanto ya mencionado a Aguirretxe y que luego marca (es un decir) esperpénticamente a Aguirretxe en el tanto txiruidín. El brasileño nos ha dado mucho, pero se está ganando esta temporada un descanso a pulso, circunstancia la cual teniendo en el banquillo a Giménez, es que no veo en dónde está el problema por ningún lado, la verdad.

ÁRBITRO: Álvarez Izquierdo. Se come un claro penalti de Godín sobre Vela que encima castiga al mejicano con una tarjeta amarilla. Después, en el segundo periodo, perdona una flagrante amarilla al impotente Koke, expulsa en 2 minutos al bobo de Siqueira, se zampa otro penalti de Ansaldi por mano dentro del área, deja sin sancionar una escalofriante entrada por detrás a Manduzkic. ¿Hace falta algo más? Lamentable, sencillamente lamentable.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+ 6 GRADOS).

Bajo tres grados la temperatura porque, sinceramente, en ningún momento dimos la sensación de poder llevarnos el partido, salvo ese espejismo inicial. El Atlético estuvo impreciso, a veces apático y triste y poco ambicioso en el tramo final del partido, fiel reflejo, que duda  cabe, de lo que el banquillo transmitía, con esa absurda decisión de dejar siempre lo mejor sin jugar. ¿No era un partido para Griezmann? Tal y como se puso la cosa, ¿No podía haber salido Cerci? ¿A qué viene dejar fuera de las últimas convocatorias a Saúl, cuando el chaval había respondido fenomenalmente sobre el terreno de juego? No se, imagino que el Cholo tendrá sus razones, pero, pobre de mí, sinceramente no acierto a comprenderlas, por más que lo intento.

Y, como broche final, la ridícula hasta decir basta rueda de prensa de Simeone, contestando a tan solo dos preguntas, y diciendo que estaba contento por la victoria ya que Sevilla y Valencia no habían ganado. Pues yo llevo de ser lelo, tonto, anormal o vikingo,  porque a mi, jamás de los jamases, me alegra una puta derrota. Y me suda cantidad lo que haya hecho el resto de la humanidad. Lo dicho, un día para olvidar.

5 de noviembre de 2014

Malmoe 0 - Atleti 2. Paso de gigante.


Para lograr nuestra clasificación en la Champions dimos ayer, al vencer en Suecia al Malmoe en un partido que hubo que currárselo y mucho, porque los locales, quizás con un fútbol rudimentario, sí, pero entusiasta y un con un enorme despegue físico, nos crearon más problemas de los esperados … o no, que por eso llevaban más de 2 años sin encajar un gol en su propio estadio (y, por consiguiente, sin palmar).

De momento, al árbitro le dio por vestir prácticamente igual que con nuestra segunda equipación del año pasado, que es con la que salimos a disputar el encuentro ayer. (Momento de desconexión regional on: “Capo, ¿Me puedes explicar qué pasa con nuestra segunda camiseta de este año? ¿Por qué todos los encuentros los disputamos con la del año pasado? Vivo sin vivir en mí”. Momento de desconexión regional off). Sigamos. Seguro que a nuestros muchachos algún problema les debió de suponer, porque en el descanso le dio por vestirse de árbitro de toda la vida, es  decir, de negro.

A los 8 minutos Gabi vio una tarjeta amarilla al frenar una contra muy peligrosa cuando un sueco se marchaba como una flecha hacia la meta defendida por Moya, que ayer, sin tener que realizar ninguna parada deslumbrante, sí que ofreció en todo momento una sensación de seguridad y confianza que yo valoro un montón, ante el a veces cansino y constante cuelgue de balones que realizó el Malmoe. Eran acciones repetitivas y aunque no sean precisamente estéticas de cara al espectador, si que creaban barullo en nuestro área y daban sensación de peligro. Así se tiraron buena parte del encuentro.

Pero el Atleti también estaba presente en el campo, y, de vez en cuando, enlazaba jugadas de considerable mérito, como la que realizaron a los 20 minutos del juego, en una gran combinación entre Arda, Koke y el incansable al desaliento Juanfran (otro nuevo recital, y van), que remató Raúl García de forma inocente a las manos del guardameta Olsen.  Primer aviso serio de lo que llegó a los 29 minutos de juego,  en una gran contra de nuevo conducida por Juanfran, recorriéndose todo el campo sueco, y cuyo centro fue rematado magistralmente por Koke de tacón. Quién aún dude osar de la categoría del chaval, ese recurso técnico que empleó ayer es solo para elegidos, se siente. El campo estaba fatal, llovía finamente, pero lo más difícil estaba conseguido. Eso sí, el equipo local no se desanimó, más bien al contrario, empezó a emplearse con excesiva dureza, y casi al borde del descanso Forsberg se plantó solo en nuestro área y providencialmente cortó Miranda in extremis la acción. “Ufff” suspiré aún asustado  …Con el 0-1 finalmente nos marchamos al descanso.

La segunda parte pintó parecida a la primera, pero con un Atleti más atolondrado y con un Malmoe bastante más volcado en nuestro área. Por instantes, lo pasamos mal, francamente mal, la verdad. Tiros desde fuera del área, balones colgados hacia nuestro área, subidas constantes de un tal Tinnerholm, con un remate final de dicho jugador que sacó Godín casi bajo los palos ... Minuto 48. El infierno no había hecho más que comenzar. Un par de minutos más tarde, falta peligrosa no, lo siguiente, cometida por Miranda en el borde del área (los aficionados locales reclamaron penalti), se lanza la misma, se produce un rechace y Rosenberg remata al palo. La cosa pintaba fea, pero de verdad.

En el minuto 57, otro nuevo susto nos dio Siqueira en una cesión corta y confiada hacia Moyá, que casi nos cuesta de nuevo un disgusto. Mientras, el Cholo no veía nada claro el tema y empezó a mover la coctelera, sacando a Griezmann por el agotado panzer Mandzukic. El Atleti parecía que iba desperezándose poco a poco de la agonía local, pero la cosa no terminaba de funcionar. Faltando un cuarto de hora final, entra el Cebolla por Arda. La consigna estaba clara: cuchillo entre los dientes, y todos para uno, y uno para todos. No queda otra.

Y justo 3 minutos después, llegó la  sentencia del encuentro, en otra nueva  internada de SuperJuanfran, centro hacia el área, lo rechaza un defensa del Malmoe, y el balón cae sobre los pies de Raúl García, que, a  bote pronto y marcando perfectamente los tiempos y el dibujo que tiene que realizar un atacante al rematar ese tipo de balones, cruza el balón raso batiendo sin  remisión de nuevo a Olsen.  El partido ya no dio para más, salvo alguna que otra interminable cabalgata del desatado sin remisión Juanfran, y un tanto precioso anulado al Cebolla por claro fuera de juego. Un partido que hubo que roerlo, y de verdad. Una batalla de las que curten de verdad. Pero este equipo puede con todo. Que así siga siendo, pues. Yo te quiero, sentimiento, no puedo parar …

2 de noviembre de 2014

Atleti 4 - Córdoba 2. Sin premios, hay fútbol.


Lo dijo el Cholo en la previa: “el mejor premio que podemos tener es ver el Calderón lleno”. Y a fe que lo estuvo el pasado sábado, aunque en buena medida contribuyeran los casi 3.000 cordobesistas que estuvieron en Madrid viendo a su equipo y homenajeando también al Campeón (fantástica afición la cordobesa, dicho sea de paso), entendiendo la injusticia y el desagravio que nos hicieron los vendidos discípulos de Tébar y sus atláteres (en el fondo, da igual, el ridículo lo hacen ellos, y los “premiados”, aunque haya que cambiarlos de puesto, como les pasó con Modric, válgame señor). El mensaje, pues, quedó claro “nosotros, a lo nuestro”.

Y aunque el resultado refleje un abultado  tanteador, no fue tan fácil como aparenta, porque los andaluces estuvieron bien cerraditos atrás, y a los míos les cuesta abrir la lata, aunque es admirable el ejercicio de paciencia y buen hacer que ejercen durante los encuentros. Los fundamentos los tenemos claros: buen trato al balón, desdoblamientos continuos por banda, asfixiante presión en terreno de juego visitante y ya pescaremos alguna, ya.

El juego era bueno, el dominio se antojaba total, pero nos faltaba ese último pase para terminar de enderezar la nave. Mucho monólogo rojiblanco pero pocas ocasiones finales de gol, salvo un zambombazo del espléndido Koke desde fuera del área que repelió el larguero. Pero ojito, que el Córdoba por aquel entonces andaba ahí, metido en el partido, y una fantástica contra suya acabó con un inocentón remate final a las manos de  Ghilas, como no creyéndose la que podían haber montado.

Y entre estas andaba la cosa, cuando en la enésima internada de Siqueira plagada de fe y tesón (aunque marchaba con menos opciones que Gary Cooper en un concurso de tatuajes) se transformó en falta a favor de los míos. Ding-dong-ding, ¡peligro! La puso Koke, rechazó la defensa cordobesa, el balón fue a parar a Griezmann dentro del área, fantástico control y recorte en seco del francés, remate que termina rebotando en la chepa de un defensa visitante y gol  que sube al tanteador. 1-0. Tan afortunado como justo.

Con ese suspiro que siempre damos los aficionados locales cuando logramos abrir la dichosa lata ante un equipo bien cerradito, nos marchamos al descanso.  Parecía que la cosa estaba encarrilada. Digo parecía porque, al poco de comenzar la segunda parte, córner que lanza el Córdoba, el balón acaba en el segundo palo en la cabeza de Ghilas, gran remate de cabeza cruzando el palo hacia el otro poste y empate en el marcador, ante el delirio de la afición visitante.

Pero, con en pleno éxtasis del Córdoba, llegó la enésima internada de Juanfran, centrando hacia Griezman, cuyo remate realizando un fantástico giro de cuello hizo que al desafortunado Juan Carlos se le doblasen las manos y el balón terminase besando las redes de su portería. Ahora sí que soltábamos el suspiro definitivo, porque ahí el encuentro se terminó. O, más bien, se sentenció, porque Koke siguió haciendo de las suyas. A los 17 minutos de esta segunda parte colocó una falta lateral en la Juan Carlos salió con espíritu vendimiador, y Mandzukic cabeceó al fondo de la red. El croata, golito a golito, va sumando.  3-1 en el marcador.

La fiesta no se acabó ahí, y de nuevo … ¿No saben quién? Si, hombre, sí, el Señor Resurrección, puso otro centro de los suyos a Don Raúl todo lo que haces lo haces siempre bien García, para que cabecease cruzado el cuarto chicharrito en el marcador. Era ya el 80 de partido.

Y cuando ya todo el mundo desfilaba del estadio, llegó el 4-2 en el marcador de nuevo de Ghilas, aprovechándose de un regalito de Juanfran. Daba igual. El resultado no refleja ninguna duda sobre ninguno de los dos equipos. Al Córdoba si quiere permanecer en primera la aconsejaría un portero con carácter de urgencia. El Atleti, por su parte, a lo suyo. Sumando y transformando en el campo más inexpugnable del mundo al Vicente Calderón.  Señor Tébar, qué le vamos a hacer. Otra vez ya si eso.

EL CRACK DEL ENCUENTRO: Fenomenal Griezmann, dando ese paso hacia adelante que le exigía Simeone en la previa y llevando todo el peso atacante de los míos, muy activo Siqueria cuyo duelo con Ansaldi por hacerse con el puesto de lateral titular del Atleti promete emociones fuertes, pero la estrella final fue nuestro todocampista que se llama don Koke Resurreción, sin lugar a dudas, el centrocampista más decisivo del actual campeonato liguero, a pesar de que al Señor Tébar le escueza sin piedad. Recital total del vallecano.

LA DECEPCIÓN DEL  PARTIDO:  Cri, cri, cantaba el grillo sin cesar …

ÁRBITRO: Clos Gómez. Sin complicaciones.

TERMOMETRO ROJIBLANCO (+ 9 GRADOS).

Le subo un gradito más, que luego todo se sabe.

Y el martes, encuentro importantísimo para empezar a aclarar nuestra clasificación para la Champions ante el Malmoe sueco allá en su casa. Ojito a los suecos, que aunque andan en plena fiesta por su reciente Campeonato Liguero conquistado, allí en su casa llevan un porrón de tiempo sin perder. Partido de arremangarse las mangas y demostrar quién es  quién. No parar hasta conquistar.

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