29 de noviembre de 2015

Atleti 1 - Espanyol 0. La hora del Madrileño


Quizás el titular no sea el adecuado, lo admito, porque la lesión de Tiago es la gran protagonista de todo. Pero en este bloq el optimismo se lleva por bandera y siempre se mira hacia adelante. Nadie mejor que yo sabe que sustituir al portugués va a ser tarea difícil no, lo siguiente, pero tenemos que mirar al frente y continuar nuestro camino. A fin y al cabo, a Tiago se le quiere y se le esperará. Que nadie dude de esto.

Aparte del resultado, que siempre una victoria resulta gratificante, también es para sentirse muy orgulloso y tener bien henchido el pecho el ver que en nuestro equipo ya pululan hombres (o más bien niños) como Thomas, Koke, Oliver, Saúl, Torres … Casi medio equipo ya del Madrileño. Bueno, Torres no es tan joven, pero siempre será nuestro “Niño”. Otro gran acierto del Cholo: en la cantera, se confía. Otra cosa es que últimamente no haya demasiados mimbres en el cesto. Pero ese es otro tema.

El partido, por otro lado, sigue manteniéndose en la línea de nuestros últimos choques: buen juego, gran presión, pocas ocasiones rivales (en el día de ayer, ninguna) … La verdad, un gusto ver así a la muchachada. Y si, a los dos minutos, Oliver dibuja una acción de dibujos animados de las suyas, realizando un fantástico control orientado y poniendo un balón perfecto a Griezmann, para que el francés rematase con la punterita hacia el segundo palo y anotase el primer (y único) tanto en el marcador, miel sobre hojuelas. A partir de ahí, el partido fue coser y cantar.

Eso sí, la lesión de Tiago influyó, más que por la propia acción en fin, por la gravedad que se presuponía y que al final ha resultado ser (eso sí, que se den un paseíto los listos que apuntan que es el adiós del futbolista portugués al fútbol, a mamarla, hombre). Influyó en el equipo, influyó en la grada, influyó en el ambiente ... En el que no influyó nada fue en el Espanyol. Siguió jugando todo el partido exactamente igual de mal.

En la segunda parte, el Atleti mejoró, y llegaron buenas ocasiones para poner la sentencia: una de Vietto (solo, solito, solo), otra de Godín al palo, otra buena de Koke que juraría que también dio en el palo, otro tirazo al final de Thomas (muy buenos minutos del chaval, ahí hay jugador, créanme) que también pasó lamiendo el palo … No hubo forma de que cayese el segundo, pero como los periquitos ni tiraban a puerta, pues el resultado quedó sin ya moverse, y al final, todo el mundo a casa tirando de radio para ver qué decían de Tiago. Lo importante son los puntos, y que sigamos mirando hacia adelante. Es la hora del Madrileño.

EL CRACK DEL PARTIDO: Kokinho va a más, los defensas impecables, Griezmann suma y sigue … Va: se lo damos hoy a Oliver, que para eso es mi ojito derecho. Pero qué requetebueno que es el chaval.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: La lesión de Tiago. Nada puede haber peor que esto. Aunque “Flan Duhl” Vieto …

ÁRBITRO: Vicandi. Espantosa actuación la suya. Permitió al Espanyol dar a su antojo. ¿Las tarjetas? En el vestuario, que hace frío. Qué cruz de árbitros, por Dios.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+ O GRADOS).

La indignación de Don Pablo sube como la espuma, pero este año cada gradito que suba este termómetro vale su peso en oro. De momento, permanece intocable.

Y el martes, la Copa frente al Reus (buenos días, Juan Gato). No voy a decir nada de la Copa, que luego mi amigo Pijogolf se mosquea. A por ella, pues … ¡¡¡ESTAMOS CONTIGO, TIAGO!!!

26 de noviembre de 2015

Atleti 2 - Galatasaray 0. Como motos.


Pues sí. Así anda el equipo a estas alturas de la temporada. Anda fresco, con las piernas a tope, a un nivel físico acojonante, con las ideas claras (lástima que a veces se nos nublen cuando nos acercamos al área), fuerte y poderoso, metiendo un poderoso ritmo de juego a los partidos que disputa. Al menos, esa es la imagen que volvimos a dejar ayer. Dominio de cabo a rabo del encuentro (los turcos solamente tuvieron una ocasión de Sneijder que cruzó en exceso delante de Oblak, ¿Una sola, eh?) Para todo lo demás, Rock and Roll y Atleti).

Una de las claves de que el equipo ande así es el extraordinario momento en el que se  encuentran un inconmensurable Gabi y especialmente Tiago. Yo lo siento, pero, hoy por hoy, busco un 5 en todo el mundo con las prestaciones del portugués, y no lo encuentro por ningún lado. Ya perdonarán.

La primera ocasión que nos hizo entrar en calor (¡qué frío hacía en el Calderón, puto aire del orto!) fue en uno de sus ya famosos popeyescos saques de banda de Gámez que Muslera se zampó y que terminó rechazando el poste. Poco después, a los 13 concretamente, Griezmann cabeceó a la red un el primer espléndido servicio de Gabi. Era el 1-0 en el marcador.

El equipo no reculó, y quiso premiar la fidelidad de los presentes en el Calderón (presentes a pesar de la nefasta gestión que quisieron hacer los cuerpos de seguridad alrededor del estadio, lo que no puede ser es que faltando media hora para el choque pretendan cachear uno a uno a casi 20.000 personas que aún andaban sin entrar, de locos) y realizaron por momentos un brillante fútbol combinativo, todo el mismo desarrollado en apenas dos toques por jugador y a una velocidad de vértigo. Fútbol de altos kilates.

El único pero al tema es que el equipo consigue escaso botín para las prestaciones que da, pero bueno, hasta que se vaya afinando el asunto, no es moco de pavo el ir consiguiendo victorias, dejando atrás rivales y mantener nuestra portería a cero. A lo tonto, ya llevamos 9 partidos consecutivos sin palmar. Que siga la fies.

Me gustó mucho también ver a Torres poco o nada preocupado por conseguir el ansiado gol 100 con el Atleti (me da la impresión de que andamos más ansiosos desde la grada que nuestro propio Niño). Desde luego,  ayer (como en Sevilla el pasado domingo) se olvidó de dicha circunstancia y puso todo su empeño y su fútbol a disposición del equipo. Como muestra, no dejen de contemplar un antológico pase en una contra que le dejó completamente solo a Vietto ante Muslera y que el argentino desaprovechó lastimosamente ya en la segunda parte del encuentro. Lo siento, pero siguen sin gustarme nada los minutos de Luciano. Pero nada.

Antes, habíamos conseguido el 2-0 en otra sublime jugada de Gabi, que hizo un par de caños previos a media Turquía, terminando poniendo un pase medio a Griezmann para que Antonie fusilase a placer. Un espléndido gol.

Así que nada, con este buen sabor de boca final acabó el encuentro. Solamente queda ya ser primeros de grupo. El partido en Portugal no será fácil, pero comparando estados de forma actuales entre ambas escuadras y sensaciones, el Atleti lo puede conseguir. Manos a la obra, pues.

23 de noviembre de 2015

Betis 0 - Atleti 1. ¡Segundos!


En líneas generales, muy buen partido del Atleti esta vez, cuya victoria no solo se antoja justa, sino corta, pero bueno, los goles ya llegarán. Siempre lo digo, es cuestión de rachas. Lo jodido es no crear ocasiones de gol. Y esta vez sí que las creamos.

La cosa comenzó con todo el Villamarín cantando a pleno su pulmón su himno a capela. Mucho se cacarea del otro himno cantado por la afición del segundo  equipo de la capital hispalense, pero créanme, el de los béticos, aunque no tenga tanto bombo, es sencillamente colosal. Gente grande.

El Atleti salió lanzado y decidido, así que, a los 6 minutos de juego, gran presión colchonera sobre Xavi Torres, Carrasco termina robando el balón que lo cede sobre Torres, remata el Niño, Adán rechaza y el balón le cae muerto a Koke que pone el 0-1 en el marcador. A ver si el tanto le sirve a nuestro Kokiño a ir recuperando poco a poco su nivelazo que tanto nos pone a todos.

Seis minutos más tarde, otro disparo colocado del vallecano se va fuera por poco. El Atleti seguía queriendo más y más. A los 22, una genial pared del Niño deja solo a  Griezman pero su disparo se marcha fuera (una pena que no tuvo su día  el francés, porque ayer se pudo poner pichichi, la leche la Toñi).

Y casi al borde del descanso, Sensación Carrasco se quedó solo también ante Adán, pero su disparo se marchó al lateral de la red. Yo creo que esta  ocasión la marró el belga porque le pilló la misma un tanto cansado de esas brillantes galopadas suyas. Sea como sea, el belga se ha ganado a pulso su incontestable titularidad.

La segunda parte comenzó con un ataque y derribo a Godín por parte verdiblanca. Primero fue un espeluznante coche entre Adán y el propio Godín que le hizo una brecha al uruguayo (por cierto, un penalti de libro, por mucho que la acción resulte ser un choque, el bueno de Adán sale a ver la vida venir). Poco después fue un pedazo de negrata, N’Diaye, el que intentó derribar al uruguayo. Sin embargo, a nuestro Diego Godín solamente le faltó levantarse y echarse un piti como si nada. Y encima su siguiente acción es un remate de cabeza en el área verdiblanca (puso ser el dichoso 0-2). Pero así, como si tal cosa. Qué grande es este pibe, madre.

Antes, por el 13 de este segundo tiempo, Cejudo hizo  lucirse a Oblak  en un gran disparo desde fuera del área que hizo el eslovaco (¿O es esloveno?) se luciera (única ocasión clara de los verdiblancos en todo el encuentro). El valor que tiene tener a un portero al  que solamente le llegan una sola vez  a  puerta pero de forma tan clara y que resuelva así resulta del todo punto impagable también.

A los 25 minutos el Cholo empezó a mover la coctelera, y sacó a Vietto por Torres (yo no hubiese cambiado ayer al Niño, conste, realizó un muy buen encuentro). Dos minutos más tarde, Griezmann se volvió a quedar solo pero su remate se marchó fuera de nuevo (hay que joderse, madre).

A la media hora de juego, Griezmann otra vez (le voy a desgastar el nombre)  entra dentro del área como una flecha pero al  señor Jaime Latre le da por obviar otro flagrante penalti, esta vez de Westermann. Tenemos la negra con  este puto árbitro. Qué le vamos a hacer.

Después, a los 35, entró Oliver por nuestra Sensación belga.

Sin embargo, a los 34 el Betis nos recordaba que aún andaba vivo en el encuentro aunque el remate de Bruno lo atajaba sin problema Oblak.

Los últimos minutos los verdiblancos se intentaron abalanzar sobre nosotros, lo que provocó que nuestras contras fueran mortales de necesidad, pero no hubo forma de terminar de rematar la faena (y eso que se quedaron con 10 por lesión de Digard). Faltando 5 minutos, Gabi intentó un zambombazo de los suyos pero su disparo se marchó fuera por poco. Un minuto más tarde, otra gran contra fue desaprovechada por ratón Griezmann al realizar un control horrible, cuando si hubiese dejado pasar el balón había 2 jugadores del Atleti completamente solos. En el 42, el desafortunado Griezmann de nuevo al palo (válgame Dios),  y otro minuto más tarde, fue Oliver el que se plantó solo ante Dani Jiménez en un gran desmarque pero se durmió y le terminaron robando la cartera.

Ya daba igual, aún con susto final, el Atleti consiguió su propósito. Ser segundos. Y eso es lo único que realmente importa.

EL CRACK DEL PARTIDO: Muy bien Torres, Tiago en su línea, pero hoy el premio se lo damos al gran Godín. El tener un pibe así en tus filas, con ese compromiso y respetando y engrandeciendo tanto el escudo que porta, es algo que, en los tiempos que hoy corren de tanto niñato millonario consentido, resulta sencillamente impagable. ¡Uruguayo, Uruguayo!

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Esta vez dejamos la sección vacía, va. Que sí, que tenemos que cerrar los partidos y no terminar sufriendo tanto, pero los goles ya llegarán, no me toquéis el cirimbolo con esto.

ÁRBITRO: El tal Latre ese. No estuvo mal, pero los 2 penaltis que se come a nuestro favor son de enciclopedia. Su leyenda continua.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (O GRADOS).

No se mueve, que ya ha venido el biruji de verdad, y tenemos que estar preparados para el Rock and Roll.

Y el miércoles, Champions frente a los turcos. Partido clave para cerrar nuestra clasificación para la siguiente ronda, y, por qué no decirlo, intentar ser primeros, que luego si nos toca un Bayer de la vida ya nos acordaremos, ya. ¡¡¡Ole Ole Ole, Cholo Simeone!!!

9 de noviembre de 2015

Atleti 1 - Sporting 0. Agónico.


Pero justo. Conste que no pienso pedir perdón por haber ganado el partido en el 93, por muy bien que me caiga el Sporting (que me cae), porque le reconozca el enorme mérito que tiene estar entre la primera división española con sus medios (o el pan y la sal que le niegan), o por la buena imagen que dio ayer en el Calderón (equipo serio, perfectamente ordenado en el campo y con una excelente contra). Son demasiadas cosas las que uno ya lleva encima guardado en los dichosos descuentos de los encuentros, ya perdonarán.

Decía el Cholo en la víspera que el Atleti es contragolpe, sacrificio, trabajo y humildad. Todo muy cierto. Pero también debe de ser algo de fútbol. Y en la primera parte careció completamente del mismo. El único atisbo que vi fue por parte visitante, cuando en el primer minuto Jony cruzó en exceso ante Oblak aprovechándose de un regalito de Gabi o cuando el esloveno se lució desbaratando otra excelente contra culminada por Halilovic. Mientras, el Atleti se mostraba como un equipo espeso, plano, encorsetado y sin ningún peón que sea capaz de saltarse el guión establecido. Bueno, sí. Tiene uno. Carrasco. Por eso la gente se mosquea  tanto cuando lo cambian. Comprensible. Y así 45 minutos seguidos. ¡Qué coñazo, madre!

A todo esto, tampoco está demás que alguien avise a los jugadores que de vez en cuando se puede disparar desde fuera del área. Cuando uno anda tan plano en sus ideas futbolísticas suele ser un recurso que de vez en cuando funciona.

En la segunda parte, el Atleti achuchó más, creo, al fin, algo de peligro (Cuéllar se lució en una doble intervención a remates de Griezmann, allá por el 64 de juego) y dio la sensación de que podía llevarse el partido. O, al menos, de agobiar algo más al rival, que, por otro lado, también tuvo su opción en otro disparo del bullicioso Jony que Oblak sacó de la escuadra. Pero nada, no había manera.

Y, cuando ya todo el mundo empezaba a desfilar, cuando los nerviosos empiezan a molestar a diestro y siniestro por querer ahorrase 5 putos minutos de atasco, cuando los infieles dejan de creer, llegó un balón golpeado por Tiago, prolongado espartanamente por Godín y aprovechado como un auténtico ratón por Griezman para convertir 15 días de suplicio en dos semanas placenteras. Así está montado el mundo este del fútbol. Sé que jode (vaya que si lo sé) pero es una puta gozada ganar así un partido. Aunque tape tanta carencia futbolística como el Atleti continuó mostrando ayer. Yo creo que es más bien bloqueo mental que otra cosa. No lo duden, saldremos adelante.

EL CRACK DEL PARTIDO: Jony (menos mal que no tenía cargado su fusil) por parte sportinguista y Oblak por parte colchonera. ¡Cuánta razón tenía mi amigo Capo cuando me juraba y perjuraba que ahí había porterazo! (y deja de comer brochetas, miserable).

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Koke. Lleva una temporada y media cuesta abajo el vallecano. No sé si será el sistema, tanto cambio de posición, el ser el jugador mejor pagado de plantilla ... El caso es que el pobre no da una a izquierdas (¿Qué pasa? Uno es zurdo). Pero recordar que, para los que permanentemente se quieren cortar siempre las venas, que un tal Xavi o un tal Iniesta no explotaron hasta casi los 26 palos cada uno. Marchando una de tilita cargadita, pues.

ÁRBITRO: Estrada Fernández. ¡Qué malo es, madre mía!

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (0 GRADOS).

Como ya os he contado, no pido perdón por la victoria pero tampoco subo el termómetro tras la misma. Dejemos las cosas estar.

Y ahora, el enésimo paroncito de las selecciones. Creo que los vecinitos de enfrente se lo van a pasar de aúpa ji ji. Nosotros a lo nuestro. A encontrar al capullo que ha escondido la llave de nuestra creación futbolística. Nadie sabía su nombre, que era de aquel Atletista …

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