1 de marzo de 2021

Villarreal 0 - El Puto Amo 2 - Nunca dejes de creer.


Y esta vez va por mí, solo por mí, y nada más que por mí. Ni quiera por los adorables neos del Sr. Patriota. Tomi, machote, que mal te ha sentado este disfraz (espero que haya sido por la memez esa de los putos carnavales). Parece mentira que con los palos que llevas ya encima, con la mili que has pasado, con la de veces que te has mosqueado, cabreado, encantado, emborrachado, vivido, en definitiva, por y para el Atleti, te chupes la semanita que te chupaste la semana pasada, completamente irascible, irracional, enfadado con todo y contra todo, sin querer hablar ni con tu sombra, por perder un puto partido de Liga frente a un rival después de tirar 256 veces a puerta, y por otro encuentro de Champions en el que sí, que no disparamos un puñetero tiro entre los 3 palos, que jugamos fatal, que ya lo sé, pero coña, no era el Ofi Creta, no era el Timisoara (bien me lo recordaba mi Hermano Arias4rever cuando me vio en tal estado), ¿O acaso no te acuerdas de cuándo te enfrentabas a  esos equipos, macho? ¿De verdad que hace falta que te explique que perder con el Chelsea 0-1 no es el fin del mundo? ¿Necesitas que te conciencie de la cantidad de bajas que hemos tenido  en este último mes por el puto Covid? ¿No te das cuenta de que los jugadores, después de pasar el puta CoronaBiris ese, ya no salen igual, y les cuesta un montón volver a pillar el ritmo? ¿No te cansas de decir hasta la saciedad que no conoces ningún puñetero equipo que sea capaz de ganar todo?

 

Siempre vas diciendo a la gente que los cánticos no son pose, no son leyendas a recitar como si fuesen poemas de Garcilaso de la Vega en busca de un sobresaliente en clase de lengua. Nuestros, cánticos, nuestras leyendas, hay que creérselos, aplicarlos en la vida, en nuestra forma de ser y entender al Atleti, nuestro dogma de fe. Representan nuestra especial y genuina idiosincrasia. No te puedes desesperar así, alma cándida. Ya sabes (o, mejor dicho, te recuerdo) que ser del Atleti es mucho más que eso. Parece mentira …

 

A ver, patán … ¿no lo viste ayer, cómo se levantó la muchachada? Y fíjate. En un partido complicado, jodido de los de verdad, frente a un rival que tuvo sus opciones, entre otras cosas, porque tiene un buen ramillete de jugadores cantidad de interesantes como pueden ser Pau Torres, el puñetero Chukwueze ese (afortunadamente, ni tiene gol, ni sabe centrar, el día que le vaya pillando el tranquillo al tema …), Gerard, Trigueros, el intermitente Parejo …

 

Peros los nuestros, vestidos de ese extraño azul nazareno, que por otro lado tanto me mola, no les fueron a la zaga. Fue un partido con muchas alternativas en el juego, de hecho. Muy de vértigo, de ida y vuelta, pero jugándose siempre con orden y respeto. Que si Parejo remata a las manos de Oblak, Saúl hace estirarse a Asenjo. Que si casi les sale a ellos una buena acción a balón parado de córner, tras centro de Moi y remate de Albiol, nuestro Atleti responde con otro que se convierte en el primer tanto a nuestro favor, tras espectacular centro de Lemar y remate posterior del bueno de Savic (festival del humor del VAR incluido).

 

Claro que tras adelantarnos en el marcador era normal que el equipo local achuchase. ¿Qué quieres que hicieran, ponerse a deshojar amapolas, quizás, tontolaba mío? La tuvo Trigueros, una que milagrosamente no entró de Gerard (la debió de sacar el espíritu de Adelardo sobre la misma línea de fondo, no encuentro otra explicación posible a que dicho balón entrase). El primer tiempo  terminó con ventaja mínima rojiblanca, si, de esa que dices que tanto sientes pero que a veces te debería de dar vergüenza ajena de intentar siquiera representar, merluzo.

 

Y ya ves la segunda parte, en la que nuestro Atleti salió con mucha personalidad, presencia y ambición ¿O no te percataste, mentecato? Criminal Suárez cazó de la nada un balón que hizo lucirse de nuevo a Asenjo (buen portero de reflejos, pésimo en todo lo demás), trabajador incansable Correa también hizo estirarse de nuevo al citado guardameta, pero los amarillos no se rinden tampoco fácilmente, y empiezan a probar a Oblak, pero de verdad. Que si Bacca, que si Gerard … Demasiada gente disparando alegremente desde dentro del área, chungo cubata. Pero, jate tu, cuando peor pintaba la cosa, vino la sentencia obra de Joao Félix, jugador con el cual, por cierto, también andabas de uñas (con todo lo que le has defendido a capa y espada, chavalote, que ya te vale), un tanto que define a la perfección lo que sabes que debe, puede y va a ser el Menino: jugador resolutivo, con clase, distinción. Nuestro diferente. ¡Cuántas veces lo has predicado, querido!

 

Y al final, pues a sufrir, como mandan los cánones, Hermano. Bacca, Gerard de nuevo, la mosca cojonera del Samu, los obuses de un tal Baena (¿De dónde salió el tipo este, madre? Una a la escuadra, otra un paradón brutal de Jan, qué manera de pegarle al balón, Cristo bendito). Pero se consiguió. Sonó el partido final, y se ganó ese partido imposible, ese que no íbamos a ganar de ninguna de las formas. Anda, quítate esa mueca de cabreo constante, que te hace tener caretum gilipollanium más grande de lo habitual, y recuérdate siempre esto, capullo: NUNCA DEJES DE CREER. Nunca, Tomi. Nunca.

 

EL CRACK DEL PARTIDO:

El trabajo de ambas escuadras fue sencillamente encomiable, la verdad. La fe inquebrantable de unos, la personalidad de los otros, la entrega de todos ellos, con ratos de muy buen fútbol. No me quedo con ninguno, y me quedo con  todos.

 

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:

Habrá peña que me dirá Joao por lo del gestito y tal, pero a mi hasta me moló. Parece que le corre algo de sangre y todo, aunque sea de vez en cuando, carallo.

 

ÁRBITRO:

Burgos Bengoechea. Arbitraje modélico, en mi humilde entender el suyo (y eso que el VAR intentó confundirle todo lo que pudo, y más). Supo llevar el partido a la perfección, que, si bien no fue un encuentro con entradas malintencionadas en sí, sí que resulto cantidad de disputado hasta la última gota de sangre por todos los contendientes, con todo bicho viviente yendo al 101%. Bravo por él, pues.

 

TERMÓMETRO ROJIBLANCO ( + 16 GRADOS).

 

Se me olvidaba, cazurro. Y me pones el termómetro Rojiblanco 2 grados más, y no se hable más, ¿Estamos?

 

Hala. El Domingo, el derbi. Semana de echar los cierres, cerrar puertas, balcones, emisoras de radio, programas diversos deportivos, y aislarse en lo realmente importante. MHDP. “Viva, viva, la Revolución, Viva, Viva, el Atleti Campeón” …

21 de febrero de 2021

El Puto Amo 0 - Levante 2. Aunque solo sea por mis Hermanos.


Resacoso. Tristón. Cansado. El dolor de cabeza que no falte. Día gris. Frío. Por momentos insípido. Pero hay que pasarlo. Aunque solo sea por mis Hermanos.

 ¿Y qué les digo yo? Pues que ahí seguimos. Que, una jornada menos, y vamos los primeros. Que nos queda la bola  extra. Que la Champions me la suda (al menos, este año) cada vez más. Que el mundo no se ha acabado aquí. Que no tenemos ganas ni de vernos, ni de mirarnos, ni de hablar, ni de compartir. Pero alguien tiene que llevar el timón del barco. Aunque solo sea por mis Hermanos.

 ¿Quiénes son mis Hermanos? Preferiblemente del Atleti, obvio, pero ojo, no a cualquier precio. No me vale con el carnet. Ni con el escudo tatuado en múltiples colorines como si de una calcamonía se tratase. El escudo hay que portarlo en las pelotas, en los ovarios, en el corazón. Tampoco me vale con años de “sapiencia” futbolística para luego restregártelos sin piedad. Detesto estos tipos que, por llevar la razón, no les importa que pierda el Atleti. Primero, su ego, luego, lo demás. No. Ojalá y que yo jamás la tenga (la razón de mi sinrazón), pero que gane mi pasión, mi vida, mi ruina, mi Atleti. Aunque solo sea por mis Hermanos.

 Lo de ayer fue un palo. Ya comenté en su día que había que pillar la mayor ventaja posible de puntos para poder sobrevivir a momentos como estos. Hoy es una jornada jodida, dura, complicada. Pero para nada imposible de superar. Aunque solo sea por mi Hermanos.

 Hay que aprender de nuestros errores. Jamás bajaremos los brazos. Hay que dejar de tirar por la borda esos primeros tiempos de Dios (¿Por qué no salen de principio cómo lo hacen en los segundos, caramba?). No hay que dejar de alentar. No nos podemos desanimar. Hemos nadado mucho. Allá, al fondo, se empieza a vislumbrar la orilla de la isla de la felicidad. ¿Qué? ¿Qué vamos a dejar de remar, todos juntos, acompasados? Nada más lejos de la realidad. ¿Qué uno da muestras de cansancio? Otro a su espalda nadando por él si es menester. Pero no es momento, ni lugar, ni modo ni forma de aceptar la rendición ni del Tato. Jamás. Aunque solo sea por mis hermanos.

 Ya pasó el Levante. Ya me temía yo esto. Cuando alguien se te atraganta, lo hace, punto. Normal que el Comandante Morales (auténtico deseo para el mercado invernal después de la marcha del indeseable que uno tenía para nuestro Atleti, tipo colchonero, encima, con gol, con clase, baratucho, y que nos hubiese venido de perlas, pero claro, se llama “Morales”, no “Dembelés”, a la mierda, coño … ¡A la puta mierda!) nos anotase el 0-1. No sé si os lo había dicho pero … ¡Váyanse a la mierda todos, hombre! ¡Todos los que me defendieron un fichaje, que … quién sabe, frente a otro que es una auténtica realidad, que era exactamente lo que necesitábamos!. Ideal por todo. Pero claro, por colgarse sus medallitas de “Malidinis sabelotodos” … Muéranse pronto, por favor. Más rápido aún si cabe, va. Que pueden. Aunque solo sea por mis Hermanos.

 Hoy sí. Les quiero a todos tristes. Días de música clásica y de carta de ajuste. Don Francisco ha muerto. Horas de sofá, melancolía, nada de fútbol, como mucho, una buena peli de cine negro clásico, o un buen western. Y mañana es lunes. Lo sé. Aún peor si cabe (Don Rubio, ¿Qué lado prefiere del acueducto? Recuerde que el otro es mío). Pero yo, que siempre soy el eslabón más débil de la cadena, me siento fuerte, poderoso y con ganas de seguir siguiendo. Y no hay más. Yo, que soy la última puta mierda de este mundo, quiero seguir. ¿Qué me dicen? ¿Qué se me bajan ya todos del barco? No, por favor. Ni de puta coña. Aunque solo sea por mis Hermanos.

 Soy del Atleti. He sido del Atleti. Y lo seguiré siendo hasta el día de mi muerte y más allá. El día que vaya por ahí arriba, lo primero, por supuesto, buscar a mi mami y darle la cantidad de besos y abrazos que tanto ya hecho de menos. Una vez haga esto: bengalas, botes de humo, banderones rojiblancos, descontrol, cánticos. Seguir viviendo mi vida. Seguir ejerciendo de Atlético. En las buenas, en las menos. Siempre al pie del cañón. Aunque solo sea por mis Hermanos.

 Armando, Don Rubio, Rafita, Don Pablo, mi cachorrín, Yayo, Don Cristóbal, señor Patriota (¡Todo el mundo en pie!), Señor Rojo, mis 353 señores Rasos, Lucky, el trastero de mi ejemplo a seguir Sr. Marqués, mi Hooligan descontrolado Maxi, mi gente, mi vida, mi libertad, mi pasión. Aunque solo sea por vosotros, Hermanos.

 EL CRACK DEL PARTIDO:

Todo aquel que siga en mi barco y no desfallezca en post de llegar a la susodicha alegría de la felicidad. Me da igual todo. Solo quiero que estén conmigo. Los demás, me sobran. Aire. Que corra el aire.

 LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:

Partido horripilante del Atleti, la verdad (y bien jugado por el Levante, dicho sea de paso). No me mola en los momentos complicados nunca señalar a alguien. Pero si me apetece decir solamente una cosa. Señor Joao Félix. Aquí tienes tu más devoto seguidor. Moriría por ti y por tu talento en el infierno si fuese menester. Sé que es complicado el Cholo, el esquema, nuestra forma de jugar. No me importa que tires a puerta y la mandes a Navacerrada. Tampoco que des un patadón al aire como ayer cuando tenías el gol más que hecho. Entiendo que eres un jugador de clase y te resulte complicado el meterte en nuestra dinámica de “uno para todos, todos para uno”. ¿Sabes quién te puede aconsejar de puta madre (porque era igualito que tu, de hecho)? Carrasco. Dicho esto, hay una cosa que no le permito ni le permitiré jamás a un jugador del Atleti. Que no vaya como si fuese el último minuto de su puñetera existencia a por un balón dividido. Esta camiseta no se gana ni con talento, ni con clase, ni con categoría, ni con distinción. Todo eso es cojonudo, sí. Pero por esta camiseta, HAY QUE MORIR. En cada rechace, en cada instante, en cada momento. Cada vez que el balón se acerca tus pies, con esta puñetera rojiblanca que Dios nos ha dado puesta, es el último momento de tu vida. Lo tienes que dar todo. ABSOLUTAMENTE TODO. El día que lo entiendas, serás UNO DI NOI. Mientras tanto, Hermano …

 ÁRBITRO:

 Melero López. Es usted un sinvergüenza, Señor Melero López. Ya me explicará qué cojones pitó en el gol anulado. Ya lo hará. También espero que hable del penaltazo previo a Oblak del 0-2. Lo más cojonudo es que los tanques mediáticos ya se han encargado bien de ocultar todo, de camuflar su maldad. No creo que pueda usted dormir bien por las noches, no. Ni sus hijos ni su familia tampoco. Pero no porque les amenace ni quiera que les pase nada raro, no (que ni lo deseo siquiera, vamos). Debe de ser muy jodido conciliar el sueño sabiendo que tu padre, tu marido, o tu mismo …ES UN AUTÉNTICO SINVERGÜENZA.

 TERMÓMETRO ROJIBLANCO ( + 14 GRADOS).

 Desplome brutal del  Termómetro. Lo siento, pero él no puede dejar llevar por sentimientos, sino por la cruda realidad. 2 grados menos tras nuestro empate en tierras levantinas, 3 grados menos por la imperdonable derrota de ayer. Nos ha costado carito este viaje, sí. Pero bueno. Seguimos con 14 grados, que ya los hubiese firmado yo (Inclusive, menos) a principios de temporada.

 Y el martes, ¿Champions, no? Qué pereza. No me apetece nada, la verdad. Estoy tan centrado en lo que estoy (joder, para una puta vez, encima, que en el algo logro centrarme en mi puta vida) que no deseo más distracciones, por favor. Encima en Bucarest, vamos , no me jodas … Mejor en Siberia, ya puestos, joder … De verdad, si cae algo, genial. SI no, a lo nuestro, que el lío es gordo. ¡Echale valor, Échale valor, Échale valor, si quieres ser Campeón!

14 de febrero de 2021

Granada 1 - El Puto Amo 2. ¿Cara de Campeón? (Parte I).


Buenas tardes, y saludos cordiales. Lo primero, un ruego al Sr. Tebas: por favor, ni un solo partido más a las 14 h. Llegué prácticamente con la lengua fuera después de mi caminata de rigor hasta el Despachium Calderonianum, obviamente, muerto de sed. Resulta que acaba el partido a las 16:45 h., y claro …¡Toda una tarde por delante! Encima, si en vez de San Valentín, parecía más bien San Gin-Tonic, pues así acabó uno como lo hizo. Yo quería seguir con mi cervecita, pero el Sr. Mármol se emperró, y ya no hubo forma, oigan. Póngame un horario normal, por favor. 18,15 h, por ejemplo, es cojonudo. Los hígados rojiblancos se lo agradecerán profundamente.

 

¿El partido?

Lo esperado: áspero, jodido, duro, sufrido, pero valioso finalmente dónde los haya. Ganó el que más lo buscó, eso sí (más bien el único, diría yo, que sí, que el Graná mordió mucho y tal, pero poco más).

 

La primera gran ocasión fue nuestra, en una contra brutal de necesidad del Atleti (sí, ese equipo que jugó ayer con la tercera equipación del Barsapasta, imagino que serán cosas del traspaso de Luis Suárez) conducida magistralmente por Carrasco y que terminó rematando con clase pero inocentemente Correita. Mientras tanto, reconozco que el equipo local era un puto dolor de muelas en las jugadas a balón parado (aspecto claramente a mejorar, no sé qué nos pacha últimamente). Mientras tanto, un Suárez cada vez más ganado para la causa lo intentaba una y otra vez, pero el balón no entraba (mano a mano sacado por Rui Silva incluido). Era un partido tenso, pero visto con relativa tranquilidad por el que esto os escribe (si sigue así, el gol llegará, convencido me hallaba de ello).

 

La segunda parte empezó con un dominio atosigante del Atleti, que culminó con un remate picado de Luisito Suárez que repelió el larguero. El Graná respondió con un extraño centro lateral de Eteki que sacó Oblak con muchos más apuros de los esperados. El equipo local parecía que crecía, pero, a todo esto apareció Llorente y se inventó un disparo seco, duro y ajustado al palo (¡larga vida a Don Héctor del Mar!), que se convirtió en el 0-1 ansiado por la hinchada Rojiblanca, Ale, Te queremos Forza Atleti Aleeeee … Hala. Algarabía, abrazos a tuti-plane, un individuo de cuyo nombre no quiero acordarme que amenaza con acabar la temporada dándome un beso en los morros, barra libres de Gin Tonics (ayyyy) y lo más difícil estaba hecho, carallo.

 

El yin y el yang.

¿El yin? No sé si es la segunda o la tercera vez que nos pasa, pero no nos pueden empatar prácticamente en la siguiente acción del partido, leñe. Con lo que cuesta roerlos, desmenuzarlos, digerirlos, trabajarlos, y después de tanto esfuerzo … Ea. Típica jugada de agobio del rival, el balón paseando de un lado a otro sin control, despeja tu, no que voy yo, al final no lo hace ni el tato, el maldito roedor le cae finalmente a Herrera, y  tras rebotar en el pobre Felipe, consigue el empate en el marcador. Hala, a recoger los Gin Tonics de nuevo. ¡Barra libre de manzanillas ,por favor!

 

¿El yang? Estos no se rinden nunca, jamás de los jamases. Esté bien, mal o regular la cosa. Así que nueve minutos más tarde, allá por 75 de juego, Llorente cede a Correa dentro del área, nuestro Ángel de la guardia remata, da en la poblada cornamenta del tal Vallejo ese, o memez análoga, y el tanto de la victoria que sube al marcador. Y dale perico al torno, otra vez el pobre Cris venga a poner Gin Tonic por allí, Gin Tonic por allá, lalalalalalaaaaa…

 

Tensión lógica final, pero la muchachada respondió  con coraje, ilusión y saber hacer. Post partido más largo del esperado, con visitas incluidas de auténticas leyendas del Frente como Alfonso o mi idolatrado Sr. Almendrales, risas, anécdotas, más putos Tonics, y parece (de momento digo, parece) que nos empezamos a ir yendo a la cama con una extraña mueca facial que se empieza a dibujar en nuestros rostros. ¿Cara de Campeón? Veremos, que dijo un ciego … Seguiremos informando.

 

EL CRACK DEL PARTIDO:

Muy bien Carrasco, especialmente brillante Hermoso (les propongo a todos ustedes un juego: contemplen el imberbe e infantiloide rostro del chaval la temporada pasada, y la transformación del mismo en un auténtico, fiel, duro y áspero legionario del Cholo en ésta, no les sorprenderá en absoluto que vaya paralelo a su brillante rendimiento en el campo, no sé notó ayer su presencia en el equipo ni nada, macho). Bien Suárez, lo de Koke … bah … Para qué contarles … pero el premio se lo damos hoy a Llorente. Un fichaje que a casi nadie gustó, que hasta nos pareció caro los 40 kilos pagados por él, pero, gracias a la varita mágica del Cholo, ya es un imprescindible total para el Rock & Roll. No tengo ni pajolera idea de lo que nos durará. También dudo y bastante de su rendimiento fuera de la protección pretoriana de las huestes del Cholo. Lo que sí que  tengo claro es que nos toca, de momento, disfrutarle, y mucho. Al fin y al cabo, es lo que cuenta.

 

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:

No entendí muy bien el cambio de Kondogbia (lo estaba haciendo bastante bien, independientemente de que sea incapaz de dar un balón preciso a un compañero que ande a menos de 4 metros, que eso es otro tema), tampoco entendí como no le dio minutos al final a mi protegido Torreira, y muy especialmente, hay que empezar a pedir cita para el peluquero (que debe de andar en un ERTE, el pobre hombre), Don Diego Pablo. Que usted es capaz de no cortarse el pelopolla de la cabeza que tiene hasta que acabe la temporada, que ya nos conocemos todos (ea, los palos también tienen  que ser repartidos, ¿No? Indignado con el proceder de Simeone, el escándalo está servido, señores.

 

ÁRBITRO:

Mateu Lahoz. Cómo añoro los tiempos en los que se podían recursar a un número determinado de árbitros. Este sería mi número uno, sin duda alguna. Nos ha dejado al equipo masacrado absurdamente a amarillas y jugadores con amenaza de sanción caprichosamente, solo por darle gusto a su puñetero ego de mierda en tener que salir por la tele en un partido que fue muy disputado, sí, pero con toda la nobleza del mundo por ambos contendientes. Encima, ¡¡¡¡5 amarillas!!!! (todas de risa) para el equipo que más deseaba ganar, ninguna para el que se defendía (reitero, honradamente) con uñas y dientes. Gente como Koke, Savic, Carrasco, Suárez, Saúl … Ver para creer.

 

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+ 19 GRADOS).

El Termómetro se ve que aún anda con los Gin-Tonics liado también, y ha decidido tener a bien devolver los 2 grados quitados el martes pasado tras la visita del Celta, así que vaya, recuperamos los 19 espléndidos grados con los que brillan todo el Universo Rojiblanco. Grande entre los grandes, magnánimo como pocos, pragmático como ninguno, espléndido como el que más. ¡BIBA EL BINO!

 

Primer quesito conseguido de la semana. Ahora, a por nuestra segunda bola extra, el Levante. Equipo correoso, incómodo, a la par que valiente, y que no se nos a especialmente bien, ni mucho menos. Dicho esto, poco me importa. La fe mueve montañas, tan grandes e inconmensurables como el propio Calderón de grande. Así que sigamos disfrutando del mejor Rock & Roll posible. … “Lucha por nosotros, échale cojones”

9 de febrero de 2021

El Puto Amo 2 - Celta 2. Solos contra todo.


Nada me daba buenas sensaciones para este partido, la verdad. Lo primero de todo, que a todo un líder de la Liga Española le hagan jugar un lunes a las 21 h. me parece una falta de respeto total a la Competición y al propio Líder en sí, máxime estando ya casi en el ecuador de la Liga. Oigan, si fuésemos décimo o undécimo y estuviéramos gansamente holgazaneando por mitad de la tabla, lo puedo llegar a admitir. Pero coña, ¿Cuántos Líderes recuerdan que hayan jugado un puto lunes del orto? La espera es insufrible para el aficionado, el finde se hace eterno, y el lunes extremadamente más duro que lo habitual. Partiendo de la base de que ni Dios debería de jugar en lunes, que esa es otra. Y ojo, que no ando diciendo que por jugar en lunes hayamos empatado (que no perdido, les recuerdo). Nada parecido con la realidad, créanme.

 

Los antecedentes tampoco ayudaron: nuestros rivales ganaron (alguno con más pena que gloria, dicho sea de paso), las Niñas no lo hicieron, el Madrileño va en picado hacia el abismo … Y luego, el puñetero Covid, del cual les llevo avisando durante toda la temporada. Esto podía pasar, y, efectivamente, esto está pasando. Masacrándonos sin piedad.

 

Vayamos al partido. De momento, y por la historia del positivo de casi imprescindible hoy en día Lemar y Herrera, la preparación final del mismo no se hizo como Dios Manda. No es excusa, pero oigan, no me negaran que no debe de ser nada parecido una charla de motivación previa del Cholo a través del zoom, que mirando a los ojitos a la muchachada frente a frente. Por más que me quieran hacer creer, no es no. Y así pasó. El equipo salió con una empanada tanto física como mental de impresión. Éramos como cuando ves un partido en la tele, y te pones paralelamente la radio. El Celta era la imagen, nítida, real, bien colocada siempre, perfectamente enfocada, con personalidad y dominio casi aplastante por momentos. El Atleti, la radio. Llegaba 4 segundos tarde a todo. Presión siempre tardía, imprecisiones a go-go, colocación por momentos lamentable, el guardameta celeste un espectador más, y nuestras bandas, con los jugadores celestes aprovechando las rebajas de Enero alargándolas hasta Febrero por parte rojiblanca. Y lo que tenía que llegar llegó: centro perfecto de Hugo Mallo, remate a bocajarro de Santi Mina, y tanto celeste que te crio. Todo ello ejecutado con toda la tranquilidad del mundo por parte de los vigueses. Apenas 13 minutos les bastaron. De nuestro sistema defensivo, ni se sabe, ni se le esperaba.

 

El resto del primer tiempo, recital celeste, creando bastantes no ocasiones claras de gol, pero si situaciones de peligro sobre la portería del de nuevo indeciso Oblak. Caprichosamente, y cuando ya nos íbamos al descanso hasta contentos de ir palmando solamente por un tanto, una excelente presión imposible de Koke hace que el inoperante Kondogbia en este primer tiempo de el primer pase en condiciones desde su primera comunión hacia Correa, el ancianito Angelito ceda sobre Llorente, éste a su vez ponga un balón de los que son gol si  o sí, siempre y cuando tengas en tu equipo a un nueve en condiciones, y como nosotros no solamente le tenemos, sino que es de auténtica categoría mundial, hizo que el Criminal Suárez batiese sin remisión al bueno de Blanco (con perdón). No era ni de puta coña justo, pero tampoco lo fue el tanto posterior celeste al borde de la bocina del encuentro, así que sí, se me antoja que, en el fondo, en el reinado de la injusticia termina reinando la justicia.

 

En la segunda parte, imagino, Simeone ya no utilizó el zoom, y motivó a la muchachada como Dios manda. En tan solo cinco minutos de la reanudación ya se vio que la cosa cambió por completo. Kondogbia (segundo pase acertado que dio casi de forma consecutiva desde su ya mencionada primera comunión) abrió sobre Lodi, éste, por fin esta temporada, en la segunda parte le dio por ponerse el disfraz del futbolista que algunos pensamos que realmente puede llegar a ser, y cede el balón al primer toque para que nuestro Criminal Suárez fusile de nuevo sin piedad.

 

En este segundo periodo fue todo al revés: los jugadores del Atleti presionaban, llegaban, dominaban, tocaban, acosaban, mordían y controlaban, mientras que al Celta le duraba menos el balón que un trozo de empanada de vieira en la mesa de un servidor. Giménez pudo marcar, Kondogbia se disfrazó de coloso mundial y le quitó un gol cantado previo a Aspas, y cuando ya parecía que la cosa podía convertirse en nuestro mejor arranque liguero de nuestra historia, allá por el 89 de juego, Aspas encuentra el desmarque de Solari, se aprovechó de nuevo de los remates de las rebajas de enero colchoneras, y un tal Ferreyra, que debutaba, marcó prácticamente a puerta vacía, ante la impotencia de Savic, que no pudo despejar el balón al sufrir, seguramente, alguna carga muscular previa.

 

¿Conclusiones? Que la vida sigue, Hermanos. Un Atleti brutalmente mermado consiguió empatar frente a un bastante aseado y por momentos brillante rival, demostró coraje, entereza, y se sobrepuso prácticamente a todo. El resultado, por supuesto, es justo, y la victoria de ambos equipos también lo hubiese sido, de ahí reside precisamente la propia justicia del mismo. Así que, a partir de ahora, nos toca empezar a marcar seriamente nuestras líneas maestras de fuego, que han sido, por otro lado, las que siempre nos han caracterizado. Como dogma principal de fe: Solos contra todo.

 

EL CRACK DEL PARTIDO:

Muy buen juego del Celta en líneas generales, y por nuestra parte, tan desesperante inicialmente como ilusionante posteriormente Kondogbia (el hombre no es que sea precisamente un desdichado de clase y distinción con el balón en los pies, parece que va medio tropezando con el mismo en vez de conduciéndolo como Dios manda, pero oigan, se le puso en las pelotas hacerse dueño del cotarro en la segunda parte y lo consiguió, la verdad), algo de esperanza en la segunda parte de Lodi, descomunal trabajo de Koke, como siempre, excelente aportación de Torreira (este sí que mezcla garra, saber estar y notable calidad técnica, me gusta un montón este jugador cada vez que le veo, merece bastantes más minutos de los que anda teniendo) pero se lo damos finalmente al Criminal Suárez, que no se cansa de liquidar rivales allá por dónde va. Me quedo con una imagen final suya. Acaba el partido, va saludando a los celtiñas, y se le acerca un compi rojiblanco algo apesadumbrado por el empate final. Él levanta la cabeza con esa mirada directa que tiene, y le dice “tranquilo … Está bien”. Y a éste, experiencia, calidad y pelotas le sobran, y a partes iguales, así que, si él lo dice …

 

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:

En la primera parte si les ponemos a todos un taca-taca, igual lo hubiesen hecho algo mejor, porque vaya  tela. Saúl, tras unos buenos partidos, volvió un poco a las andadas, a Oblak le sigo viendo un tanto neurótico, Felipe está desconocidamente fatal … Bueno. Seamos positivos. Que queda mucho tour.

 

ÁRBITRO:

Cuadra Fernández. Los goles de Luis Suárez, por más que la peña se líe a tirar líneas y líneas como si de un concurso de delineantes se tratase el tema, son impolutamente legales, así que bien, sin complicaciones.

 

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+ 17 GRADOS).

El Termómetro, ante tanto ataque de euforia seguramente justificado, no lo niega, y a pesar de las circunstancias que rodearon al partido de ayer, decide unánimamente bajar dos grados la temperatura al mismo, quedándonos aún, eso sí, con unos espléndidos 17 grados a la vista. Me le andan provocando continuamente, y es lo que tiene …

 

Y el sábado, a Los Cármenes frente al Graná. Lo más normal es que hoy ganen los indeseables, lo cual va a implicar que se van a poner a 5 puntos, casi con total seguridad. Pues bien, este debe de ser nuestro punto real de partida, y no otro. No tiremos del tópico de las dos bolas extras que aún nos quedan. Tranquilidad, Atléticos. Cada cosa a su tiempo. Oigo ya los tanques saliendo de los  garajes de la maquinaria mediática periolística sacándoles brillo y ultimando su puesta a punto para iniciar el bombardeo sin cesar. Nosotros, cabeza fría, corazón caliente, y bien prietas las filas. …“Llegó el Uruguayo, para meter goles”

 

1 de febrero de 2021

Cádiz 2 - El Puto Amo 4. Se dispara la ilusión.

 


Ayer tocaba día de Despachium Calderoranium de nuevo, así que, me di mi buen paseíto de rigor hacia la muy nombre y Atlética Villa de Legazpi, y, sinceramente, os tengo que reconocer una cosa: me lo pasé pipa (siempre disfruto un montón, es verdad, pero esta vez fue la repera). En esta vida, hay dos tipos de personas. Gente equilibrada, que le  gusta siempre el control, la tranquilidad, el sosiego y el no pasar demasiados sobresaltos, aunque a veces suelte algún que otro bostezo. Son gente entusiasta, si, pero seria. A otros, sin embargo, nos mola más el descontrol, el tobogán que sube y baja sin cesar, el toma y daca un  tanto alocado, el reír y llorar casi al mismo instante, el barullo, la confusión, el caos. Para los primeros, el partido de ayer fue un auténtico suplicio (que se lo digan si no al bueno del Sr. Mármol). Para los que somos del segundo bando, también sufrimos lo nuestro, obvio, pero disfrutamos sufriendo cantidad, como niños en un patio de colegio a la hora del recreo (apunten en este segundo grupo a Don Rubio y servidor).

 

La primera pista de que el partido sería así nos la dio Oblak (hombre sobrio, frío y calculador dónde los haya) cuando, en un lejano disparo del enloquecido Cádiz, Perea hizo que el bueno de Jan no atajase un balón relativamente sencillo y casi se lo anotase en su propia meta. La cosa prometía emociones fuertes. Y así fue todo el encuentro.

 

Del equipo gaditano tengo que decir varias cosas, y todas buenas. La primera, que realizó un excelente encuentro. La segunda, que sus centros laterales fueron puro veneno para nuestra atolondrada ayer defensa. Lo tercero, que dominaron nuestra propia área, algo francamente peligroso para nosotros y complicado para nuestros rivales. Y lo cuarto, y más meritorio aún si cabe, es que jamás bajaron los brazos, a pesar de que hubo instantes que parecía sentenciado el tema. Así que oigan, no queda más que aplaudirles el estupendo partido de fútbol que hicieron. Es de ley.

 

Menos mal que el Atleti demostró su músculo en el intercambio de golpes, y empezó también a generar sus ocasiones. Una que se le escapa a Lemar (voy a crear una petición en Change.org para que el Cholo le de un partido completo al chaval, caramba), otra media vuelta genial en el área de Luis Suárez que tapó como un titán Marcos Mauro, y que el rechace posterior se le quedó a huevo a Saúl, que intentó colocar el balón en la escuadra, pero finalmente se le marchó un tanto elevado.

 

A la media hora, en una de las 554 mil faltas que recibe Joao Félix en cada encuentro, se produjo un hecho histórico. De hecho, si ví el tanto fue gracias al aviso cargado de sapiencia que me realizó el Sr. Mármol, probablemente viéndome algo despistado pensando “joder, otra puñetera falta que irá a la barrera, o a las nubes, o que se centrarán mil veces para terminar desperdiciándola”.

 

  • Sin embargo, su voz grave me expresó tras de mí: “Tomi, eso es gol”.

 

A continuación, puse de nuevo mi vista sobre el televisor, y lo que contemplé fue un sensacional lanzamiento de falta marcando los tiempos de Luis Suárez, que hizo que todo el Despacho saltase enloquecido celebrando el 0-1 en el marcador. Un golazo de bandera, espectacular, maravilloso. Parecía todo visto para sentencia. Pero no fue así.

 

Uno pensaba que Negredo estaba ya más para inaugurar una cadena de gimnasios con sus prominentes cachas que otra cosa. Pero no. El cabrito demostró que aún vale para algo más, y apenas cinco minutos más tarde, y con Lemar recordando sus tiempos de fumeta seguidor de Bob Marley, remató de forma inapelable desde dentro del área, cruzando el balón espléndidamente ante la ojiplática expresión de Oblak. Vuelta a empezar de nuevo.

 

Justo al borde del descanso, un córner cuya ejecución todo el mundo criticamos, termino sacándose en corto (¡Otra vez no, pero por qué!), poniendo el balón Lemar, y Saúl (al que, a su vez, mucha  gente del Despacho andaba pidiendo su sustitución previa, yo, sinceramente, le vi mucho mejor que en anteriores encuentros, aunque siga sin gustarme el que juegue de lateral) desvío el balón lo justo, convirtiéndose el mismo en una parábola inabordable para Ledesma. Otra vez de fiesta todo quisqui …

 

¡Ja! Que es el Cádiz, señores, y no se rinden fácilmente. Siguieron presionando como si no hubiese un mañana, y porque Gil Manzano rectificó gracias a la intervención del VAR, que si no, hubiesen tenido una pena máxima antes de pirarse al descanso. Trepidante encuentro donde los haya. ¿Se puede pedir más?

 

Por supuesto. Cerveza, la que quieran, y locura de partido entre los correcaminos del Atleti y los coyotes del Cádiz, también. Nada más empezar la segunda parte, penalti de Marcos Mauro sobre Lemar, que Luis Suárez transformó en el 1-3 (esta vez no lo lanzó a lo Panenka, esa delicatessen se la dedicó al portero eibarrés por osar meternos él previamente el otro día su pena máxima).

 

Algo grande todos sabemos que se empieza a cocer por el Metropolitano. Suena nuestro himno de música de fondo, nos ponemos a cantarlo, el Señor Mármol que nos dedica a cámara lenta un extraña parodia del baile del Papu Gómez, pero el Cádiz sigue a lo suyo. Negredo otra vez deja los anabolizantes y hace lucirse a Oblak, otro centro de Fali que da en el larguero, Súarez, por nuestra parte, que perdona otra excelente contra, Llorente que se llena de balón al no  rematar él un mano a mano y termina dejándole el balón de taconazo a Suárez, que lo manda fuera de la tacita de plata, y de nuevo otro puñetero centro lateral del Cádiz, que Giménez no entiendo qué diablos quiso hacer muy bien, el balón le cae mordido a Negredo, y mansamente bate de nuevo a Oblak. Hala, 2-3 y quedan más de veinte minutos. No les digo nada, y les digo todo.

 

Locura total en el Despacho. Gente que se mese el pelo con la mirada perdida quién sabe dónde, otros que empiezan a ver extraños comportamientos en algún individuo suelto sito en el Despacho, y empieza a lanzar miradas algo más que amenazantes, tipos que echan una bronca monumental al bueno de Saúl ¡Por dónde salió del campo cuando fue sustituido!, sujetos que ven una paloma muerta en el campo … Todo muy Calderonario. Todo muy made in Atleti. Mientras tanto, Negredo sigue haciendo de las suyas, sale Saponjic (el que faltaba) casi mete un tanto que evitó paradón impresionante de Oblak … Todo lo que iba al área, lo remataba un jugador amarillo. Absolutamente todo. La empanada rojiblanca eran de las de época, señores.

 

Cuatro minutos para el final, y Fali casi empata de nuevo. Solo hay un equipo, solo hay un color. El dichoso amarillo chillón. Pero, en el 88, Correa (jugador al que le va como anillo al dedo todo este tipo de locura-histerismo de partido), hace un giro de los suyos imposible, penetra en el área y cede el balón a Koke, que remacha el 2-4 a placer (tanto que fue observado en primera línea del campo por la anteriormente citada paloma, que hasta yo me di cuenta finalmente su presencia… tabarra con la puñetera paloma, coña). Final, éxtasis total, cigarro y cervecita de la tranquilidad, y todo el cansancio  de tanta tensión acumulada que se nos viene encima como si portásemos sobre nuestros hombros el mismísimo Calderón. ¿No me digan que no fue un partido maravilloso?

 

EL CRACK DEL PARTIDO:

El dichoso levantador de pesas, y, reitero, un espléndido Cádiz, por un lado (una gente que no baja así jamás lo brazos merece estar más que de sobra en Primera División), y, por nuestra parte, Don Luisito Suárez. Comentábamos en la previa Don Rubio y yo la frustración que tenemos porque, precisamente, el Uruguayo no pueda sentir el bramar del Metropolitano con sus goles, porque es un individuo al que nos hemos rendido ya todos delante de sus pies. Recuerdo que cuando visitó el Territorio Atleti el día de la presentación de su fichaje, y vio el mural que hay nada más entrar con los jugadores más míticos que han hecho historia con nosotros, él exclamó “Yo quiero también estar ahí”. Pensé que era una fantochada. Creo que me estoy empezando a equivocar, la verdad.

 

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:

La caraja total de Savic, Giménez y Felipe, a cual peor, vamos. No nos puede ganar un equipo nuestra propia área de esa forma. Hay que espabilar, señores. Empieza a haber mucho ya recorrido como para terminar haciendo el papanato.

 

ÁRBITRO: Gil Manzano.

La jugada de Koke. La mano es clamorosa, está claro, pero a mi me parece involuntaria. No corta, además, ningún remate a puerta ni nada parecido. ¿Dicho esto? Si pitan el penalti pues quizás hubiese dicho que el penalti era claro. Es que no tengo ni idea de qué reglamento se anda basando esta peña en la actualidad, máxime ante este tipo de acciones. Así que la moneda nos salió cara, y bueno está. Desde luego, por Gil Manzano no quedó la cosa, os lo puedo asegurar. Que aquí ya nos conocemos todos. Por otro lado, el penalti a nuestro favor fue de libro.

 

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+ 19 GRADOS).

 

Esta vez no hay barra libre, señores. Partido de obligado cumplimiento, a pesar de la bravura de nuestro rival. De hecho, futbolísticamente hablando, igual habría que retocarlo un poco, pero bueno, no se puede jugar siempre impolutamente bien. Se queda como está, pues.

 

Próximo partido, lunes frente al Celta. Quién más, quién menos, según van pasando las jornadas, nos estamos empezando a poner cada vez más atacados. Ojito, que esto también le va a pasar a la muchachada. En cuanto más cerca vean el objetivo, más ansiedad van a tener por conseguirlos. Y, por supuesto, ante el más mínimo tropiezo, nuestros rivales sacarán toda la armada mediática a su favor para meternos  toda la presión posible y más. Pero señores, somos el Atleti, y no es una situación extraña para nosotros. Para todo lo demás, por supuesto … Don Diego Pablo Simeone. “Sólo soy feliz, con el Atleti de Madrid”

 

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

MAREANDO LA PERDIZ: "Desesperado"

FD12853D-b4b758962f17808746e9bb832a6fa4b8