10 de junio de 2021

Las Notas Finales del Campeón.


Buenas noches, y saludos cordiales. A continuación, vamos a poner las tan ansiadas como esperadas notas finales a la muchachada. Este año pienso ser bastante magnánimo en las mismas, así que, sin más dilación, empecemos:

Oblak. El portero que susurra a los delanteros: (10, Matrícula de Honor, Cum Laude).

Vital como la vida misma. Decisivo. Brutal. Nos dio un buen ramillete de puntos. Esa parada a Messi, ese penalti del Alavés. Seguridad. Confianza. Saber estar. No vende motos ni besa escudos, y, a lo tonto, lleva ya 7 años con nosotros. Mejor así. El mejor del mundo. Por ponerle un defecto, tampoco le vendría mal el entrenar un poco el saque con el pie (de cada 100, 110 van al contrario). Pero vamos, lo importante, lo hace. Parar, transmitir seguridad a sus compañeros de zaga y hacerles aún mejores. Y cinco Zamoras ya, que se dicen pronto.

Comandante Giménez. Corazón de León Rojiblanco. (7). Notable.

Dichosas lesiones. Muy buen manejo de balón, gran desplazamiento en largo. Le he echado de menos en acciones atacantes, máxime teniendo el portentoso salto en disputa aérea que dispone. Da todo y más sobre el campo. Cuando empieza a parpadear impulsivamente, es cuando más me pone, a la par que más peligro tiene el menda. Intocable.

Lodi. Extraños movimientos sambísticos por la banda izquierda. (6) Bien.

Pero el margen de mejora que tiene es tan grande como la autopista que suele subirse por el Metropolitano. La irregularidad, su forma de ser. Se puso el listón muy alto queriéndose comparar a Luis Filipe ya (nos queda mucha mili, Hermano, pero mucha). Necesita algo de tranquilidad en sus acciones.  Para la historia, su partido frente a Osasuna, el cual resume a la perfección cómo es él: nadie entiende cómo se fue a marcar a Savic en el tanto pamplonica en vez de quedarse con su par, para luego inventarse un chicharrazo que vale su peso en oro tras mágica asistencia de Joao Félix (si no llega a anotar el tanto, estaríamos hablando ya de un exjugador, seguramente Luis Suárez le hubiese liquidado sin piedad. ¿Y qué hacemos con él? Ya perdonarán, pero yo con un Campeón siempre me quedo.

Savic. El Mítico Señor de la Uña. (10). Matrícula de Honor.

Sin ningún género de dudas, el jugador al que más he visto evolucionar técnicamente en toda mi puñetera existencia. Supongo que será mucho trabajo del cuerpo técnico y del Cholo detrás, pero, obviamente, el mismo debe de ir acompañado de la mano por la actitud y aptitud del propio interesado.  Impecable al corte, rápido y limpio al mismo tiempo, cada día sabe más y mejor su oficio. Imprescindible, intocable, inconmensurable. También debe de prodigarse con más frecuencia en acciones ofensivas. Uno de los nuestros total.

Barbilampiño Felipe. Un hombre recio y capaz (7). Notable.

Aquí sé que voy a patinar, quizás, con algunos de los presentes, pero yo soy muy de Felipe. Me gusta un montón este central. Imperial en su juego aéreo defensivo, expeditivo, valiente (a veces en exceso, arriesga demasiado), más que correcto en su trato con el balón. Un defensa completo de verdad. También le echo de menos en el juego ofensivo. Un tipo que, aunque comenzó algo dubitativo, terminó sumando de verdad. Imprescindible para el Rock and Roll.

Hermoso. El hombre ganado para la causa. (7) Notable.

Vino hecho un criajo destartalado, y se está convirtiendo en todo un defensa hecho y derecho. La clave de todo está en la transformación de su mirada, que ha pasado de una bisoñez e inocencia impoluta a un grado de concentración y de dureza, por momentos, extrema. Lo puede y lo debe de hacer igual de bien de central que como se comporta de lateral, cuando, aparte, curiosamente no estaba predestinado para ser su puesto. Otro que técnicamente anda más que cualificado. Sigamos construyendo sobre él.

Trippier. Nuestro adorable y simpático Kruppier. El hombre que vino de las islas a hacer fortuna. (8,5) Sobresaliente.

Debería de tener más nota, pero su comienzo irregular y sus historietas con las malditas apuestas le han hecho bajar la puntuación final. Seguramente, sea el jugador que más echa en falta su ausencia el equipo en defensa. Es un subir y bajar constante. Todo compromiso con el Club. Le dijeron desde Inglaterra que venía a un equipo en el cual no iba a pasar ni del centro del campo. Y sin embargo, es uno de nuestras mejores opciones ofensivas por banda derecha (¡cuánto iluminado que hay por ahí, madre!). Tiene que seguir sí o también.

El cumplidor Vrsaljko. El buen yerno rojiblanco. (5). Aprobado.

Debería de competirle más el puesto a Trippier, pero no ha sido una temporada fácil para el chaval ni mucho menos.  Depende de su ambición y sus ganas de seguir siguiendo alguien, si se quiere quedar con nosotros, o, por el contrario, buscar fortuna por ahí fuera. Se le agradecen los servicios prestados, pero es un jugador prescindible (dicho lo cual, no creo que vayamos a pillar un fortunón por él ni mucho menos, ojo). Quizás nos pueda valer para abaratar alguna operación.

Palmera de chocolate gigante Kondogbia. (6). Bien.

Empezó tan desconcertante como desconcertado, pero fue yendo claramente a más. Extraño manejo del balón. Ha jugado mucho mejor solo que cuando andaba rodeado de compañeros. Ni estorba ni deja de estorbar, sino todo lo contrario.

Puro nervio Torreira. (6). Bien.

De los pocos que pienso que el Cholo le ha infrautilizado. Me parece un jugador más que correcto técnicamente, y que en muchos encuentros su nervio y empuje nos hubiese venido de cine. Típico todocampista, creo que no seguirá, pero no me quedaré con mal recuerdo de él.

Koke Resurreción. Capitán de Capitanes. (10, Matrícula de Honor, Cum Laude).

Somos el puto Atleti, vamos a ganar esta Liga”. “Este es el puto Club que somos”. “Vamos a ganar esta Liga, nadie cree en nosotros y es cuando mejor vamos a hacer las cosas”.

Jamás un jugador de fútbol de nuestro Club tuvo tan claro nuestra idiosincrasia y tan empapado nuestro especial sentimiento con el que vivimos a nuestro puñetero Atleti. Ese audio de Koke tras la derrota en Bilbao, debería de ser nuestro nuevo credo, formar parte de nuestro himno, lucirlo con orgullo en el Metropolitano, obligar a que nuevas y no tan nuevas generaciones lo recemos de memoria en la víspera de cada partido del Atleti. Deberían de hacerse camisetas, carnets, posters, leyendas y hasta tatuárnoslo, si fuese menester. Sobran las palabras, salvo que acertaste de pleno, Capitán. Una vez más, chapeau. Y muchísimas gracias por representarnos tan extraordinariamente bien como lo que eres, nuestro gran Capitán.

Añádanle un soberbio hasta decir basta rendimiento deportivo, la velocidad mental con la que maneja al equipo, su brutal tanto por ciento de pases acertados (¡más de un 80%!), su infatigable trabajo en el campo, su omnipresencia en todos los rincones del terreno de juego, su pundonor, su clase. Un gigante en el campo y fuera de él. Espero que juegue hasta que se retire con nosotros. Se lo merece, y nos lo merecemos.

Uno de los nuestros Saúl. (4). Suspenso. No fue su año.

Con muchos matices, conste. Tuvo un año difícil en lo personal, los continuos cambios de puesto del Cholo en el campo, idas y venidas, la gente que le ha venido empujando desde atrás. Un año tonto, que se puede permitir el lujo de tenerlo, y que tiene que servirle como acicate para la próxima temporada empezar con más fuerza  y ganas que nunca, bien centradito en dar todo lo que tiene, que es mucho, múltiple y variado. Si en lo personal no lo ve claro y se quiere pirar … él sabrá. Yo me llevaría una enorme decepción, desde luego. Pero más por su bajar los brazos y por él, en sí mismo, que por el rol que tuvo esta última temporada en el equipo, que, no nos engañemos, fue bastante pobre para un menda que sabemos todo que nos ha dado y nos puede seguir entusiasmando. Así que, veremos, que dijo un ciego.

Muy bien Thomas, muy bien Thomas, muy bien Thomas Thomas Lemar. (7). Notable.

Lo que ha costado, virgen del amor hermoso. Miles y miles de ocasiones desperdiciadas, para, al final, empezar a dar lo que puede dar de sí. Su crecimiento en tareas defensivas ha sido mareante, precisamente por eso, porque ha pasado de ser un pato mareado en el campo a encontrar su sitio en el mismo, y adaptarse casi a la perfección en nuestro orden defensivo. Técnicamente brillante, con dos asignaturas pendientes: el gol (tiene que tener más personalidad y peso en el juego del equipo) y disputar uno solo … Aunque solo sea un solo encuentro en toda su carrera en el Atleti, los 90 minutos de juego (y esto es cosa de Don Diego Pablo). Después de lo que nos hemos comido, tiene que seguir sí o también.

Lechugo Llorente. (9) Sobresaliente. ¡Fantástico Llorente!

Si fuese justo, le daría el diez y la Matrícula, pero para eso se tiene que ganar mi corazón y llevar una trayectoria larga con nosotros. y aún no me fio, vampiro. Y es que, un tipo que solo come hierbajos varios, tiene una cama de 30.000 napos, una habitación burbujera y es tan sumamente metrosexual y perfecto (de su pasado ni hablo), jamás puede ser de fiar. Dicho esto, su rendimiento ha sido brutal. 11 goles, no sé cuántas porrones de asistencias de gol, desborde inigualable, velocidad portentosa, polivalencia absoluta, entrega y profesionalidad. Es imposible pedirle más con el poco tiempo que lleva, ciertamente. Ojalá y sigamos hablando del gobierno durante muchos más años. Mientras tanto, el nueve está bien. Y muy logrado, añado.

Don Héctor Herrera. (6) Bien. El Catedrático azteca.

Empezó como un tiro, pero el dichoso Covid le dejó bastante tocado. Brillante por momentos en construcción de juego, exasperante otros tantos en acciones defensivas. Muy dotado técnicamente, como a casi todos nuestros centrocampistas le falta gol (o, mejor dicho, no sabemos si realmente tienen esa carencia, ya que les cuesta un mundo rematar a portería). Su experiencia nos debería de valer para sumar, que es lo importante realmente dentro de toda la filosofía de cualquier equipo del Cholo. El que siga o no, vaya usted a saber de quién depende.

Vitolenco, Vitolenco, eres más torpe que un postrenco. (2) Muy deficiente.

Como siempre digo, en tu caso compartido con el Cholo, que tanto dar la murga con tu fichaje, y Virgen del Amor Hermoso. Si no te has ido ya es por todo lo que cobras, por un lado, y por tu nula ambición por seguir practicando este deporte y demostrar por ahí a Diego Pablo Simeone que estaba equivocado contigo, por otro (una cesión a una Real Sociedad de la vida, por ponerte un ejemplo, hubiese sido bien vista por todo el mundo, y. al menos, hubieses demostrado coraje y ganas de mostrar lo que, por otro lado, estoy convencido del gran jugador que eres). Pero claro, se vive muy cómodo en Madrid, sin nula presión, y pillando pasta gansa a diestro y siniestro. Y si encima, los memos del Club, dicen que tienes ya una placa en el pasillo de las Leyendas Atléticas, para qué queremos más, vamos. Yo que tu pediría un aumento de ficha y todo. Cierre al salir, hágame el favor.

Carrasco, el galgo del Metropolitano. (10). Matrícula de Honor.

En honor de Don Joaquín Peiró, la temporada de Yannick ha sido sencillamente sublime. A todas las cualidades suyas que ya conocíamos (velocidad, verticalidad, regate, precisión), está su personalidad en el terreno de juego, que es insultante. Si a Carrasco no le sale una cinta en el campo, en el próximo balón que pille lo intentará en dos ocasiones si es menester. Jamás se esconde, y eso es lo que más me gusta de él. Ni que decir tiene, su crecimiento en labores defensivas ha sido abismal. Actitudes siempre ha tenido, lo que me lleva a pensar que este extraordinario nuevo jugador que hemos descubierto se debe también a un cambio total de aptitud. Este tipo de jugadores es peligroso, cierto, y hay que atarles siempre muy en corto y andar muy encima de él. Pero, estando centradito, es una delicia verle jugar. Otro imprescindible para el Rock and Roll.

Menino Joao Félix. (5). Aprobado. Dicen que la fe mueve montañas.

Aprueba porque el comienzo de temporada que hizo fue sencillamente descomunal (y ya es la segunda vez que le pasa, por cierto, empieza como un tiro, acaba totalmente estrellado). Tiene tanto talento innato como conceptos tanto futbolísticos como físicos pendientes de desarrollar. Cuestiones tácticas y demás no me preocupan en exceso, porque sé que el Cholo se las irá inculcando. Fútbol y magia tiene para rabiar. Pero le falta fuerza física mental. En deportistas de este nivel, los dolores no se quitan jamás. Si te dan una patada te va a joder, está claro. Y en un partido, cuánto más débil te vean en ese aspecto nuestros rivales, más te van a arrear. ¿Conclusión? Los dolores se entrenan. Hay que aprender a convivir con ellos y domarlos. Muchos de sus males actuales del portuguesito vienen por aquí. Si logra superar esta barrera mental, será el jugador superlativo que todos esperamos. Si no lo hace, será una milonguita más del fútbol. Fuegos artificiales. Por supuesto, que siga. Solo nos faltaba estar formando a un individuo para que otros lo terminen disfrutando, después de haber hecho todo el trabajo sucio.

Criminal Suárez. (10). Matrícula de Honor, Cum Laude.

Idolazo desde sus tiempos del PSV y el Liverpool, le odié tan profundamente en su etapa del Barsapasta que no quería que vistiese la rojiblanca ni en broma, vamos. Pero ahora doy gracias a Dios todos los días por todo lo que me ha hecho disfrutar y sentir este condenado Uruguayo Matador y Criminal donde los haya. Recuerdo en su presentación, cuando entró al Territorio Atleti, y vio el mural con nuestras grandes leyendas de verdad (no la fantochada de las plaquitas de fuera del campo), que lo primero que hizo fue buscarse hueco en el susodicho e indicar “en ese sitio quiero estar yo”. Que se lo den. Sin reparo alguno, que lo hagan. Me da igual que lleve solo una temporada. Y no es ya los 22 goles que ha marcado con nosotros. Es el respeto con el que un número uno como él ha aterrizado aquí, la ambición que ha mostrado por llevarse a la par que llevarnos de la mano a lo más grande, la jerarquía que ha contagiado al equipo, y todo esto, sin haber vivido lo más mágico que hay en este Club, y con diferencia: la grada. Este hombre no se merece salir de aquí sin vivir un día Mágico en el Metropolitano. Porque puede ser sencillamente inolvidable para todos. ¡Muchas gracias por venir, Don Luis!

Angelito Correa. (10). Matrícula de Honor. Celestial.

Y cuando más te necesitábamos, apareciste. Cuando perdíamos esperanzas con la ausencia de Luis Suárez, fuiste tu quién se puso en su piel y consiguió los tantos. Cuando en Pucela teníamos un panorama cada vez más negro, ahí estuviste, hiciste un flashback, volviste a tus tiempos gambeteadores de Rosario, lograste una maravillosa jugada burlando contrarios sin parar y te inventaste un toque de punterita final digno de lo que eres, un puto elegido. Puede que no lo sepas, pero lo eres. Un jugador que logra jugadas con sello propio, que nadie consigue. Con un reverso con el balón controlado cuando te atosiga un rival colosal. Esa es tu cualidad, que eres único, y pocos lo sabemos. Ese gol de Pucela pasará a la historia no solo como uno de los goles más bellos de la historia del fútbol (valorando proporcionalmente la importancia que tuvo y en el momento en que lo conseguiste), sino como la más brillante acción del presente campeonato liguero, y forma parte ya, en letras de oro, como una de las acciones que pasará a la historia de nuestro Club por los siglos de los siglos. Me has hecho la persona más feliz del mundo, y eso no lo puedo ni debo olvidar jamás.

Dembelé. Sin calificar.

No tengo ni muy claro cómo juega, ni siquiera si merece otra oportunidad aquí con nosotros. Lo que es ridículo del todo es fichar en invierno a un tío lesionado, que viene de otra liga y que, para colmo, llevaba casi sin jugar toda la presente temporada (luego súmale Covid, desmayos, puesta a punto, adaptarte al Cholo y demás). Y eso no es culpa tuya, está claro. No sé. Es que me quedo con las ganas de saber cómo eres. Igual otra cesión …

Don Diego Pablo Simeone. (10). Matrícula de Honor. Cum Laude.

Sé que en la Copa del Rey tenemos ya una piedra en el zapato que está empezando a dar más por culo de lo necesario (y esto sí es cosa suya, aunque juguemos frente a equipos de tercera, jugándotela a un partido no puedes ir todo con suplentes, o con apenas titulares, porque no, así de claro se está demostrando). Si la queremos, la queremos. Y una cosa es tener en el banco a Koke, Luis Suárez y demás, y otra es no llevarlos ni convocados.

Yo creo que en Champions nos ha eliminado un equipo, hoy por hoy, muy superior a nosotros y, como se ha demostrado, al resto de los vivientes. Cuando te elimina el Campeón de la Competición, poco uno puede decir. Y con nosotros sufrieron más de la cuenta. Añádanle el tema de la ida en Bucarest, y quién sabe, oigan. Quién sabe. ¿Conclusión? Se ha cumplido con creces y fuera.

Y, por último, La Liga. Campeones. El mejor trofeo de todos. El que más mérito tiene conseguirse. El que ganas frente a un Barcelona, a un Madrid, al mejor Sevilla de su historia y demás. Ya lo dice él, y el dato es demoledor: 8 últimas Ligas, 4 el Barsapasta, 2 nosotros, y las otras 2 nuestros adorables vecinos. Más todo el chorro de trofeos que han acompañado a su trayectoria, vamos.

Yo sé que a veces aburre su juego (aunque este año ha dado un paso adelante francamente interesante, el final de liga, futbolísticamente hablando, ha sido bestial del equipo), pero, ¿Sabéis lo que os digo? Los que más se aburren son nuestros rivales. Los que se creen superiores, porque nunca se fían de nosotros. Lo que se creen a nuestro nivel, porque no entienden cómo, según ellos estándolo, nosotros sí que plantamos cara a las 2 grandes morsas, y ellos no. Y el resto, porque saben que si nos tenemos que poner el mono de trabajo y zurrarnos con ellos al nivel que nos propongan, este equipo jamás rehúye la lucha frontal y en el lodazal, si es menester. Y terminan desesperados también. Todo este conglomerado de situaciones tiene nombre y apellidos: Don Diego Pablo Simeone. Y no le den más vueltas al tema, porque, sencillamente, no las tiene.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+ 14 GRADOS).

Les debía subida, y ahí la tienen: 2 gradazos más después de nuestra currelada victoria en Pucela, lo que nos ha hecho acabar con estos esplendorosos 14 grados. Que ustedes los hayan disfrutado tanto como yo. El año que viene, más, seguro, y más complicado conseguirlos, les puedo prometer y prometo, que también. Y no es una amenaza, es nuestra responsabilidad. Feliz verano a todo el mundo.

El Atleti fue Campeón, todo el Mundo se Alegró” …

 

25 de mayo de 2021

Todos saben quién es el Campeón.


La cosa empezó allá por finales de Septiembre de este año. Recibíamos a un Granada que, si mal no recuerdo, andaba líder, mientras nosotros empezábamos con la lacra de tener 2 partidos aplazados por aquello de haber acabado la temporada más tarde de lo normal. Comandados por un Joao Félix pletórico, bastó que Luisito Suárez jugase un ratito y anotase los dos primeros chicharros con la rojiblanca puesta. Ni más ni menos que seis chicharros les clavamos. Como para no ilusionarse uno. El Despacho reventaba de ilusión.

Continuamos en Huesca, en un encuentro en el que el equipo, sin haber dado mala imagen ni mucho menos, siguió alimentando esa extraña leyenda de que los recién ascendidos, en su casa, no terminamos de rematarlos casi nunca.

El siguiente rival fue el dichoso Vila-Real, en un partido, por qué no decirlo, malo de solemnidad. Un empate a nada, que empezaba a servir para que las huestes más inasequibles al desaliento empezáramos a sospechar que esta nueva temporada iba a ser de nuevo un vía crucis particular, en el que llegaríamos al siguiente año probablemente sin apenas aspiraciones ligueras no de Campeonar, sino de lo que hay que exigirle siempre a nuestro equipo: estar ahí.

Después vino el bodrio también de Balaídos, sacado con mucha mejor nota de lo que realmente mereció el equipo. Luego vino el Betis, en un encuentro conseguido ganar con relativa tranquilidad. Y de ahí a Pamplona, lugar en el que Joao seguía de dulce y Torreira se estrenaba con la espantosa equipación amarilla de accidente de tráfico con la que hemos disputado esta temporada un número bastante despreciable de encuentros.

Seguimos para bingo, porque el siguiente partido fue contra otro sorprendente líder del Campeonato de Liga, el Cádiz. Sin embargo, no dimos opción alguna al equipo de la tacita de plata, y le masacramos 4-0 sin piedad. Joao Félix seguía de recital en recital, mientras que Luisito, a lo suyo. Y marcar, y marcar, y volver a marcar.

Vamos ya por noviembre, y el primer miura de verdad visita el Metropolitano: el Barsapasta. Suárez no pudo jugar (muchos vimos la sombra alargada de Caminero tras su ausencia, cómo somos los Atléticos de retorcidos a veces, madre) y en una contra en la que Ter Stegen salió a saludar a las gaviotas (en el páramo ese cualquier cosa se puede uno encontrar), el gran Carrasco se llevó el balón de espuela, esquivando al estupendo por otro lado guardameta alemán y consiguiendo el 1-0 definitivo. Ojo, que la cosa parecía seria. Muy seria.

Después nos vamos al siempre complicado Mestalla, en el que un autogol ché nos da 3 puntazos de oro. Nos deshacemos del Pucela en casa, con la gran noticia de que Lemar empieza a reivindicarse en el jugador que (¡Al fin!) el Cholo ha logrado que saque de dentro ese talento que siempre se le ha presupuesto tener.

Seguidamente, nuestro rival más encarnizado se deshace de nosotros con relativa facilidad en ese campucho de entrenamiento en el que a los señoritos se les permite jugar y hacer lo que les venga en gana, solo faltaba. Y vino el Elche, contra el que se disputó un partido estupendo, con un Llorente estelar. Y a continuación otro punto de inflexión en el Campeonato: visitamos Donosti, con una Erreala lanzada, y en la que el Atleti disputó uno de los mejores encuentros de la temporada.

Seguimos en casa frente al Geta, que, como buen vecino que es, siguió con su maravillosa costumbre de no hacernos siquiera un solo tanto desde la llegada de Don Diego Pablo, si mal no recuerdo. Y nos fuimos a Álava, en donde vencimos en uno de esos encuentros en los que a uno se le empieza a poner una cara de Campeón que no se puede aguantar, con el tanto en el 91 de Luis Suárez y con un gol previo de Marcos Llorente de esos en los que se fue hasta del alcalde de dicha localidad.

Otro punto de inflexión fue la primera bola extra conseguida frente al mejor Sevilla de toda su historia, en un partidazo de poder a poder. Y nos fuimos a Eibar, en el que Luis Suárez devolvió en el minuto 90 la frivolidad que tuvo Dimitri (portero local) en anotar su tanto también de penalti. Y recibimos a un batallador y respondón Valencia, al cual tuvimos que remontarle en un segundo tiempo pletórico.

Y viajamos a Cádiz, en dónde conseguimos 4 tantos fuera en un partido de esos locos que tanto desesperan a mi hermano el Sr. Mármol. Y agotaditos perdidos, también remontamos frente a un Celta motivadísimo ante la visita a casa del Líder, pero finalmente una desgraciada jugada postrera hizo que se nos escapasen 2 puntos de nuestro hogar.

Y nos fuimos de viaje a saludar a la estupenda gente de Granada, llevándonos de nuevo los 3 puntos. Y se acabó el placentero viaje, porque llegó nuestra peor pesadilla, el puto Levante. De nuestra segunda bola extra logramos rescatar un punto, al que le dimos por válido (fallando Correa un gol de esos que solamente él puede fallar, aunque lo compensó más tarde, vaya que si lo hizo). A los 3 días, otra vez de nuevo a ver la geta a estos. 343 remates a puerta, dominio total y absoluto, penalti previo a Oblak en la jugada del 0-2, que anotaron ya en el descuento y sin portero. Qué hartura de equipo, qué pesados son y qué de ganitas que les tengo. Les he pillado un gato que no puedo con ellos, y es que tampoco lo quiero evitar. Por cierto, en todo lo que quedó de temporada …Un partido lograron ganar. Uno. Sin comentarios.

El panorama se planteaba de manera siniestra, porque nuestro siguiente rival eran los putos azulejeros en el Madrigal. Afortunadamente, sacamos casta de Campeón de nuevo y vencimos un encuentro que en cualquier otra temporada hubiésemos palmado sí o también.

Y llegaba el derbi, y el Atleti hizo 60 minutos de cine, y metió otro chicharrazo Luisito, pero los de la flor en el culo, siempre la han tenido, y siempre la tendrán. Y al final el narcotraficante del Benzema igualó el marcador cuando no había tiempo apenas de nada más. Y mientras tanto, los rivales se nos acercaban cada vez con más agobio e insistencia. Y palmamos 2 puntos incomprensibles también en Getafe (aunque el equipo lo dio todo). Y Oblak obró el milagro del Alavés cuando en el 88 atajó un penalti a un jugador vitoriano. Y nos dimos un rulo por Sevilla, durante el cual metimos a los palanganas en la lucha por el Campeonato y contemplamos una de las imágenes de la temporada en Heliópolis, cuando el Cholo, al final del encuentro, abrazaba a la par que consolaba a un desconsolado Correa cuando Bravo le había sacado lo posible y lo imposible.

Y menos mal que antes, dentro del todo guirigay este de Liga que ha habido, habíamos sacado otra bola extra que teníamos en el tintero por la puta Filomena frente al Athletic en el Metropolitano. Y nos deshicimos del Huesca en otro de esos partidos revueltos entre semana.

Y llegó mi bajón total tras creer mi vida perdida en la derrota de San Mamés. Y varios Hermanos míos me agarraron de la pechera y me dijeron que de tirar la toalla nada de nada, que el Atleti era el que me había elegido a mí, y no al revés, y que no había más vuelta de hoja al tema. Y cuando pensé que el Barsa nos pasaría como un trolebús, cuesta abajo y sin frenos, resulta que naranjas de la china. Y fuimos a Elche, y en otro encuentro en el que debimos de golear, sufrimos lo imaginable e inimaginable para conseguir los 3 puntos, tras errar los ilicitanos un penal que se estrelló en el palo en el noventa y muchos. Y el Atleti antes había masacrado al Eibar en el Metropolitano, dejándole bien claro cuál iba a ser su destino final en este viaje. Y nos fuimos a Barcelona, y el equipo dio la cara, mereció ganar, dejó algo más que hechuras de lo que ha sido finalmente, mientras que nuestros adorables vecinos no tuvieron pelotas para pillar un liderato que puede que hubiesen conservado hasta el final de los finales.

Y vinieron con ganas los mozalbetes de la Erreala, los cuáles en la segunda parte, nos lo pusieron de corbata, tras realizar un primer tiempo épico el Atleti. Y cómo olvidar este penúltimo partido frente a Osasuna. De nuevo el destino jugó con nuestros corazones, con nuestros sentimientos, con nuestras emociones.

Y llegó el final, y vencimos en Pucela, partido que, por supuestísimo, empezamos palmando de nuevo. Y remontamos con la magia de Correa (el gol es una auténtica joya, por todo, de esos que no vamos a olvidar jamás), y la decisión de Luis Suárez. Y si, señores, somos Campeones.  Y no puedo dar que dar las gracias a mi equipo por hacerme la persona más feliz del Universo. Y celebramos, y celebramos, y volveremos a celebrar. Porque no hay nada más grande en este mundo para un bufandero descerebrado que ganar una Liga. Nada tiene más mérito. Nada te agota más. Nada disfrutas tanto. Nada lo vives de igual forma. Y casi que me ha dado igual este año no haber podido ir al campo, ¿Saben? He descubierto El Despacho, lo he acogido casi como mi segunda casa, me han admitido maravillosamente bien, y del buen ramilllete de partidos que he visto allí, solo he palmado uno, aquel psicotrópico frente al puñetero Levante.

Me duele la garganta, me duelen un montón los brazos, palmé el móvil en la celebración, hubo algún pequeño y desagradable incidente al final, pero nada me va a hacer olvidar todo esto, porque cada día que va pasando,  ando todavía un pelín más contento que el anterior.

Muchas gracias por haberme aguantado toda esta temporada, Hermanos.  Que si … Que quedan las putas notas finales, lo sé (resultado definitivo del Todopoderoso Termómetro incluido). Y lo van a tener, no desesperen. Pero ahora mismo solo importa una cosa. Todo el mundo sabe quién es el Campeón. ¡Aúpa Atleti!

        

17 de mayo de 2021

Atleti 2 - Osasuna 1. Las lágrimas de Rafita.


Qué finde. Qué descontrol. Qué manera de reír, disfrutar, gozar, sufrir y más sufrir, de verlo todo perdido, ganado, de que los minutos se te hagan eternos, o pasen a la velocidad de la luz. Qué manera de celebrar, y hasta casi de llorar. Y esas lágrimas de Rafita.

 Qué manera de andar concentrado. Qué manera de dar vueltas y más vueltas en la cama. Qué manera de machacarme paseando de aquí para allá en mi pertinaz y constante lucha por la relajación final que nunca termino de conseguir. Que manera de sentir este bendito Club. Como las lágrimas de Rafita.

 Qué bien que está jugando el Atleti este tramo final liguero. Cómo presionan, qué paciencia tienen, y una, y otra, y otra, y otra, y otra vez. Que manera de luchar, de dejarse el alma, de no desfallecer cuando realmente estábamos muertos. Qué manera de fallar ocasiones. Que manera de no esconderse. Qué manera de sentir, de respetar esa camiseta y a este Club. Saben lo que significa para nosotros esta sagrada pertenencia. Son las lágrimas de Rafita.

 Y ocasión de Luis Suárez por aquí, y ocasión de Luis Suárez por allá. Que si para el tal Herrera (mil vueltas le da este portero al tal Unai ese, hombre, pero mil), que si saca un balón el defensa desde la línea, que si el palo, y, mientras tanto, todo ello aderezado con un completo y entusiasmante recital del mágico Correa, abarcando todo, defendiendo, regateando, gambeteando, recortando, dando asistencias de aquí para allá. Es un jugador único, diferente, especial. Hace cosas que a nadie le veo jamás hacer. Un jugador emocionante, tal y como son las lágrimas de Rafita.

 ¿Pausa de hidratación? ¿Pero cuántas majaderías más se tienen que inventar? Aquí los únicos que tenemos que hidratarnos somos nosotros, los hooligans colchoneros (si, Alejandro, si, para ser un auténtico y genuino seguidor rojiblanco hay que tener barriga, lo pone en el manual de buenas prácticas del seguidor Atlético). ¡Pero si apenas hacía calor ayer! (cuánto le gustó al Sr. Mármol y compañía mi pantaloncito corto, madre, pensé que al final no me dejaría pasar al Despacho a ver el encuentro, qué hombre más detallista a la par que impoluto, vive Dios). Y venga remates a puerta. Y qué chutazo de Saúl (volviendo a ser lo que todos sabemos que es realidad) desde fuera del área otra vez al palo. Y qué desesperación. Y qué gritos. Y qué nervios. Y qué ansiedad. Uno se mesa el pelo, otro mira hacia abajo, otros lanzan alaridos desamparados … 0-0, descanso, y, me temo, aparecerán las lágrimas de Rafita.

 Y el Atleti que sigue. Y el Atleti que no para. Insistiendo por uno y otro sitio, hasta que …¡Atención! ¡GOOOOOOOLLLL! Todo el mundo lo celebra. Todos, menos yo. Algo raro he visto. Savic en fuera de juego. Me jode aguar las fiestas, pero me lo pienso cada vez más a la hora de celebrar un tanto como si me fuese la vida en ello, porque luego la cara de gilipollas que se me queda es como el Metropolitano de grande. Y ni hablar del Peluquín (puta Cerezo, nunca está de más). Córners y más córners, saque de esquina y más saques de esquinas. Ni diciéndolo en filipino logramos culminar ninguno. Las lágrimas de Rafita andan al caer.

 Y otro tanto anulado al Atleti. A nuestro galgo del Metropolitano, porque si, bien merece Carrasco que adopte el mítico mote de nuestro Don Joaquín Peiró, que Dios le tenga en su gloria. Murmullos, gente que mira a un lado y otro de la sala. La expresión que nadie quería escuchar suena sin parar …”Gol del Madrid” …”Gol del Madrid” …”Gol del Madrid” … ¡A la mierda el gol del Madrid! Nosotros a lo nuestro, carallo. Se humedece, mientras tanto, la mirada ausente de Rafita.

 Minuto 76. Lo que parecía un paradón antológico de Oblak, se convierte en gol, obra del parásito humano ese de Budimir (inestimable colaboración de Lodi, que se puso a marcar a …¡Savic! Ver para creer). Cómo estaría el menda haciendo el ridículo y provocando al personal al celebrar su tanto, que apenas un minuto después, su Mister le sustituye (agradezco, por otro lado, mucho el detalle de Jagoba Arrasate, las cosas como son). Cuánto payaso, malnacido y provocador hay en este mundo. Ojito, mamarracho. La afición del Atleti tiene una memoria excelente, y nos encanta siempre saldar nuestras cuentas pendientes. De la forma que sea. Ya no podemos más, Rafita se pone a llorar desconsoladamente, de tal manera que casi también lo consigue conmigo.

 Y otra puta pausa de hidratación. La primera nos vino fatal, porque perdimos ritmo. Esta segunda, nos vino de cine tras la arenga del Cholo.  Y el Menino que anda en el campo. Y esta vez sí, está participativo y con personalidad. Y se echa el equipo encima. Minuto 83. La leche la Toñi, ¡qué pase! … Lodi, Diosss …¡¡¡¡¡GOOOOOOOOOLLLLLLLL ¡GOOOOOOOOLLLLLL!!! ¡¡¡¡¡GOOOOOLLLLLLLL!!!! El Despacho se convierte en una jaula de bestias enfurecidas rojiblancas. Hay que morir. Barra libre de lágrimas de Rafita a diestro y siniestro.

 Y los navarricos a perder tiempo. Y el galgo del Metropolitano que sigue a lo suyo. Nueva internada por banda. Y otra vez Luis Suárez. Pero esta vez acertó. Minuto 88. Locura infinita. Alegría embriagadora. Saltos y más saltos, abrazos y más abrazos. Atleti, cuánto te queremos. Como bien demuestran esas lágrimas del Rafita.

 El arbitrucho descuenta 345 mil minutos. Que te follen. Esto ya es nuestro, y no nos lo quita ni Dios. Y, aún os digo más. No nos lo va a quitar nadie el próximo sábado. El equipo está de cine, merece conseguirlo, y vaya que si Campeonará. Porque esas lágrimas de Rafita, son, en realidad, eso. Lágrimas de Campeón.

 EL CRACK DEL PARTIDO:

Muy bien Hermoso, muy bien Saúl, Carrasco brutal, Luis Suárez decisivo, Joao Félix apareció, al fin, pero hoy me quedo con la maravillosa a la par que portentosa actuación de Ángel Correa. Os lo he dicho antes en la crónica, pero me apetece volver a expresarlo. Especialmente ese giro imprevisible que tiene con el balón pegado al pie, aparte de ser un recurso técnico sencillamente sublime, es que no se lo veo hacer a nadie. Absolutamente a ningún jugador más. Si a todo esto, añadimos su entrega, entusiasmo, sus asistencias, sus goles … Cuánto peor estaba, es cuándo más ha resucitado, como buen soldado del Cholo que se precie. Es un tipo único.

 LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:

Ni de coña voy a poner a nadie del Atleti. Venga, va. Mis pantalones cortos (Sr. Mármol dedicated).

 ÁRBITRO:

Uno de los 500 Munueras que hay. Es difícil distinguirlos. Toda la saga es igual de mala.

 TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (+ 12 GRADOS).

Don Pablo Raso me va a dar de hostias hasta en el DNI, pero como ya le adelanté ayer en exclusiva Mundial, el Termómetro es un barómetro independiente de la actualidad colchonera. No entiende de sentimientos, ni de emociones. El se juzga por hechos, y estos dictan que era un partido de altísimo cumplimiento, así que, se queda como está, no ha lugar subida.

 Y el sábado, broche final. Esto se acaba (y menos mal, porque esto en realidad, lo que está haciendo es terminar con todos nosotros). El sábado, último y definitivo partido. Todo o nada. Y Campeonamos, o seremos Campeones de Liga. Y va a suceder lo que tiene que suceder, háganme caso. ¡Forza el Atleti CAMPEÓN!

 

13 de mayo de 2021

Atleti 2 - Real Sociedad 1. ¡¡LIGA A LA VISTAAAA!!


Descansaba la tripulación del gran barco guerrero indio (el archiconocido e imperial Neptuno III), cuando un alborozado grito de nuestro grumete Angelito Correa, subido en lo más alto del palo mayor, expresó con ese entusiasmo y sonrisa de tipo picarón a la par que humilde que le caracteriza, lo que el título de este diario de navegación les ha descrito. Quedan ya solo 2 etapas para terminar esta larga, dura y trepidante travesía. Inclusive, puede que logremos avanzar aún a más nudos de velocidad y este próximo domingo logremos, al fin, plegar velas y fondear en tan ansiado propósito, pero es mejor no adelantar acontecimientos, y, conociendo los métodos de trabajo de nuestro gran Almirante en Jefe Don Diego Pablo, convencido estoy de que mantendrá a los marineros rojiblancos firmes y decididos en su propósito. Un penúltimo esfuerzo. Una penúltima gota de sudor derramada. Una penúltima taquicardia, y esto se acabará. Se tiene que acabar, y lo tiene que hacer ya.

 

Hemos pasado de todo, en nuestro barco se ha padecido la auténtica peste masacrante y cruel del Covid 19. El gran trasatlántico blaugrana ha estado a punto de sobrepasarnos hasta en dos ocasiones casi consecutivas. Por su parte, la nave vikinga está compuesta por bulldozers rabiosos que, a pesar de que su servicio de enfermería anda dirigido por el profesor Bacterio y sus brebajes, no cejan en su empeño de terminar de abordarnos para masacrarnos sin piedad. Más atrás quedó el barquichuelo de los gitanitos del sur, sin duda, hombres pendencieros a la par que peligrosos, pero que hemos terminado por despegarnos de ellos de forma definitiva.

 

Por lo tanto, el Neptuno III, sigue firme, armonioso y veloz como una centella, aprovechando el viento y oleaje provocado desde el exterior por el Frente Atlético y fieles allegados. Ayer tuvimos que dejar atrás a la embarcación donostiarra. Parecía cosa sencilla el tema, porque la tripulación guerrera india, realizó una primera parte de la travesía decidida, constante, brillante, espléndida. Sencillamente espléndida, tal y como sucedió cuando logramos mantener a raya al trasatlántico Laportiano jornadas atrás. Nuestro gran cazador Suárez pronto sacó su temible arpón a pasear, en busca de alimentos para dar más vida y firmeza a la tripulación Atlética, pero no tuvo su día en su puntería final, sin bien ayudó con su experiencia y buen hacer por la borda al resto de sus compañeros. Por su parte, “Gran Lobo de Mar Carrasco”  fue durante buena parte de dicha travesía una auténtica delicia verle galopar por babor. Y gracias a él empezamos a sacar las primeras yardas de ventaja sobre los guipuzcoanos.

 

Poco después, y tras una gran acción del Señor Suárez, hizo que nuestro grumete favorito Angelito pusiese aún más yardas de distancia. Todo parecía coser y cantar, porque, cuando parecían reaccionar los guiputxis, nuestro Gran Capitán Jan lograba plegar sus embestidas moviendo con suma maestría y reflejos sus dos grandes velas con las que mantiene firme la popa, logrando que nadie termine de abordarnos de forma definitiva. Una vez más. Otra más.

 

La segunda parte de la navegación comenzó igual de bien que la primera, pero con la lástima de que nuestro marinero Criminal Luisito prorrogaba su falta de tino a la hora de terminar de hundir a la flota de la Real, por más que tuvo opciones definitivas para terminar de abordarles. Y claro, entre el cansancio de la tripulación colchonera (lógico tras todo lo que se lleva navegado), el crecimiento de la donostiarra, donde su Gudari Imanol empezó a cambiar su tripulación por otra más joven y entusiasmada cantera de grumetillos, (los cuales, por qué no decirlo, demostraron por momentos desparpajo, personalidad y descaro), hicieron que intentaran también su abordaje particular, gracias al boquete que logró conseguir Zubeldía en los últimos compases del trayecto.

 

Todo finalizó como caracteriza siempre en nuestras etapas con nuestro Neptuno III. Lo que parecía un día plácido y soleado, terminó siendo la tormenta perfecta, cayendo un diluvio final en el que cada cual evitó la inundación rojiblanca como pudo: achicando aguas en su mayoría, otros fueron a sus camarotes a esperar expectantes el desenlace sin querer ver ni saber, pero terminó venciendo de nuevo el sol a la lluvia incesante, y de nuevo empieza a brillar y dominar con más brillantez y pureza que nunca, así que no me queda otra que gritar con todos vosotros ¡Avanti y a toda máquina, Colchoneros! ¡¡LIGA A LA VISTAAAAA!!   

 

EL MARINERO DE LA TRAVESÍA:

Es un espectáculo ver a Savic achicar agua sin cesar, las diabluras de Yannick por babor, la imberbe agresividad de Llorente, la capacidad de cariño que llega a generar nuestro grumetillo Angelillo. Espectacular, cómo no, la tranquilidad y fiabilidad que transmite el Señor de los Mares Jan en todas y cada una de sus acciones, pero ayer el Gran Capitán Resurrección, cumplió su travesía 500 en el Neptuno III con su corazón abarcando todo, manteniendo la nave siempre firme a la par que fulgurante en su devenir final, y, sin duda, tiene que ser nuestro gran estandarte final en la consecución y conquista de nuestra isla del amor denominada Liga. Le debemos mucho. Quizás, demasiado. La realidad es que, le debemos tanto …

 

EL NAVEGANTE DE AGUA DULCE:

Es especialmente dañino a los ojos ver de forma paralela por la borda cómo abarca y para rayos y centellas Koke, mientras se esconde tras un barril de ron cuan chiquillo asustadizo por el temporal Joao. Que esto acabe pronto, y, sobre todo, acabe bien, y el resto de la tripulación olvide a la par que disfrute de todo lo que se nos viene encima. Será lo mejor para todos.

 

JUEZ SUPREMO DE LA TRAVESÍA:

Cuadra Fernández. Hoy por hoy, mi colegiado favorito, y con una amplia diferencia con el resto de bebedores sin sed.

 

PIRATA BARBARROJA ROJIBLANCO: (+ 12 GRADOS).

Sube la temperatura en alta mar 2 grados más, y, por lo tanto, el gran Pirata Barbarroja tiene a bien obsequiar al personal con 2 nuevas botellas de Ron. Que terminemos todos embriagados de alegría e ilusión, pues.

 

Y el domingo … Ay, el domingo... Viento en popa a toda vela, no corta el mar, sino vuela, nuestro Neptuno III el Temido, en todo mar conocido, y cuyo lema es sabido en uno y otro confín: NO PARAR HASTA CONQUISTAR.

9 de mayo de 2021

Barsapasta 0 - Atleti 0. Me veo Campeón.


Es algo más que ganar la Liga o no. Ayer ví un equipo que Campeonará. Que lo dio todo. Me sentí representado en cada uno de los jugadores que se dejaron el alma por vencer al BCN. No creo que se les pueda pedir más. Si hay alguien que no lo vea … Pues no lo verá. Pero yo cuando contemplo a mi gente dar todo por una causa, muero y moriré por ellos. Pero así. Con personalidad. Con decisión. Jugando al fútbol de verdad. Sin complejos. Sin más historias. Los Atléticos, háganme caso, nos conformamos con poco. Porque lo más grande ya lo tenemos, ser de este puñetero y bendito Club. Don Rubio me dijo un día que yo no era del Atleti, que él me eligió a mi. Y ya no me puedo escapar de sus garras (el mamón de él me conoce bien, demasiado bien)

 

Yo, los primeros de mes, tengo la costumbre de ir a ver a mi vieja. Está enterrada, sí. Pero mis hermanos y yo, siempre la queremos tener presente, al  menos, en ese pequeño homenaje que nos permitimos por ir a rendirla  que sepa lo mucho  que la echamos de menos, yéndola a ver todos los sábados a primeros de mes, poniéndola sus flores rojiblancas de rigor, y pasando luego el día juntos en concordia y armonía. Eso no nos lo quita nadie. Se lo debemos. Nos dio tanto, que nunca tendremos vidas, de hecho, para devolverla tanto cariño y amor con que nos bendició.

 

Me puse mis mejores galas (la rojiblanca por bandera, por supuesto, desde primera hora de la mañana). Aparte, día de partido grande. Se notaba en el ambiente. Cualquier sitio dónde paraba, todo el mundo indicaba lo mismo “A por ellos”,No se nos va a escapar”, “Lo conseguiremos”, “Estamos ya en nuestra salsa”. En definitiva, la grandeza de ser y vivir por este bendito Club. No hay más.

 

La primera parte, pletórica del Atleti. Fabulosa de voluntad, de creer en lo que llevamos haciendo ya casi hace un año, de salir a por todas, de no importarnos en exceso el imponente escenario rival, ni el susodicho en sí mismo. Un equipo Campeón, en definitiva. O con alma de serlo, al menos.

 

Dicho esto, el planteamiento del Cholo me pareció genial. La utilización de sus peones, no tanta. Ni entendí la suplencia del inconmensurable el otro día Kondogbia, y me sentó especialmente repelente la utilización de Saúl para cambiar al tocado Lemar (si está tocado , ¿para qué pollas juega?) para luego cambiar al propio canterano, a su vez,  durante la segunda parte. Tengo muy claro que la temporada de Saúl es la que es, pero una humillación así, no la merece, aunque, en el fondo, Don Diego, y, al menos, para los que tenemos el culo pelao ya de ver tanto puto jurgol, el que se humilló fue usted. Así no se trata a un purasangre rojiblanco. ¿Está espantoso? Cierto. Pero las palabras respeto, consideración y humanidad, las olvidó por completo.  O juega, o no juega. Pero no se puede utilizar el comodín del público para sus caprichos. Está el hombre, está la persona, y, especialmente, en este caso, está el Atlético. Imagino que el talibanismo Choliano le seguirá defendiendo a Capa y espada. Y, ¿Sabe lo más curioso? Yo pertenezco a ellos. Pero con mi gente, no se juega jamás. Mejor dicho, JAMÁS. Y ahora que venga el resto del mundo a contarme la soplapollez de la tarjeta y demás, por favor. Yo no hubiese sacado a Saúl en ningún momento del encuentro. No se lo merece, carallo. Que no, joder. Que no.

 

No les voy a relatar las ocasiones que tuvimos. Fue un encuentro el cual, imagino, todo buen Atlético que se precie vio con devoción absoluta.  No necesitan más detalles al respecto.

 

En la segunda parte, el equipo siguió en la misma línea, cierto es que pudimos perder en una ocasión pintiparada de Dembelé, como no menos cierto que el Atleti jamás perdió la cara al partido, que Ter Stegen fue el ídolo local, que esto no ha terminado todavía, y que seguimos LÍDERES INCONTESTABLES (y llevamos ya unas cuantas, oigan, mal que pese al estercolero Seguroliano). Por cierto, el Atleti, ni depende de los indeseables vecinos, ni de los aspirantes a ricachones señoritos andaluces con sus caballitos y su carreta paseando soberbiamente por su inequívoca ciudad, ni nada de lo que se parezca. El Atleti tiene que seguir siendo lo que es. El Atleti. Y, si lo conseguimos, este año Campeonaremos. No hay más. Que sí, que sí, que sí, Atleti sigue así. Lo dicho. ME VEO CAMPEÓN.

 

EL CRACK DEL PARTIDO:

No creo que se le pueda pedir algo más en este mundo al Sr. Oblak que lo que hizo ayer. A Savic tampoco. Y, a Carrasco, al que menos. Y me jode decirlo, a Ter Stegen, por parte local, menos.

 

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:

Podría decir Joao Félix, y todos me aplaudirían a rabiar. Pero uno tiene corazón, y odio profundamente el linchamiento multitudinario. Está claro que el chaval anda como anda, pero no cuenten conmigo para el empalamiento final. Y, a esos que llevan las manos de piedras cargadas para lapidarle sin piedad, hagan un pequeño ejercicio de memoria, y cuéntenme cómo al principio consiguió  el menino 7 goles con el Atleti (uno más que el año anterior, por cierto). Lo mejor para el portugués, es que, o el Cholo lo saque de principio y el chaval se sienta importante de verdad, o mejor que luego pase de él, porque no es revulsivo de nada. Dicho esto, el supuesto (que anda por ver) fracaso de Joao, es tan culpa de él como del propio Simeone. Un jugador de este talento no se nos puede escapar jamás. JAMÁS. Que cada uno haga ejercicio de autoreflexión, por favor.

 

ÁRBITRO:

EL Oscarizado Mateu Lahoz. A mi no me gusta una mierda, pero bueno. Allá cada cual.

 

TERMÓMETRO ROJIBLANCO: ( + 10 GRADOS).

Sigue igual. Igual de bien, por cierto. Pero, al menos, ese empate, era obligado sí o también. Si queremos llevarnos esta Liga, claro, que el objetivo de ser Atléticos, ya le digo sin miedo a equivocarme, anda más que cumplido.

 

Y el jueves, la Errerala, a ese horario tan adorable para los pobres desgraciados que tenemos a bien levantarnos a las 6 de la mañana para ir a currar que es las 22 h. De verdad os lo digo, olvídense de la terrorífica presión que ya nos andan haciendo los indeseables de turno con que si tal o cual equipo depende de sí mismo. Cada uno en esta vida se engaña como quiera, pueda o sepa. No me interesan. Tampoco voy a succionar porciones de carne sexuales de especímenes que nos desean el mal y el infierno, como los señoritingos del sur. La vida, generalmente, suele ser más sencilla que todo eso. Uno debe de seguir su camino, y esperar acontecimientos, sin más. Háganme caso, LÍDERES.  Y suena celestial, joder. A dónde vayas, siempre estaremos, tu eres mi vida, lo que más quiero”.

 

 

 

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