9 de abril de 2026

CHL. Cuartos de Final. Ida. Barcelona 0 - Atleti 2. Obsesionados.

 

Qué tendrá esta dichosa Competición, que al mismo tiempo que andamos deseando tirarla por la borda todos, luego resulta que la disfrutamos también como nadie. No hay más que ver los ambientazos previos que se crean en el Metropolitano, la cantidad de peña que viaja sin desfallecer de un lado a otro por la vieja Europa, y la trascendencia y la repercusión que  tiene posteriormente  cada jornada tanto a nivel nacional como internacional.

 

Personalmente les reconozco que en las horas previas a este tipo de partidos europeos, lo paso fatal. Ando como enfadado, sin saber muy bien qué hacer, sin ningún poder de concentración en nada. Y es raro, porque en cualquier otra competición no me pasa. Y más raro aún es que, en el fondo, y a pesar de que sabemos en sangre cómo se las suele gastar la chusma de la UEFA con nosotros, fieles soldados del Imperio Rojiblanco, manejando los hilos de la Competición a su antojo, deberíamos de estar contentos, muy contentos, diría yo. ¿Cuántos seguidores de muchos otros equipos se hubiesen cambiado por nosotros ayer después del partido? A patadas. Lo que pacha es que suelen practicar cualquier tipo de vudú sobre nuestro Atleti en Champions. Igual es que andamos entre muy cansados y más quemados con todo lo que nos ha ido pasando en el puto devenir de este odioso  torneo, y por eso lo despreciamos tanto. Pero, en el fondo, somos unos putos privilegiados (el que no lo vea, es que no lo quiere ver). Y yo me pregunto ¿Quién tiene la culpa principalmente de todo esto (y sin el principalmente también), de todos estos "malos ratos", sinsabores constantes, desquiciamientos obsesivos? Don Diego Pablo Simeone. Así que, si nos mola la Champions, lo primero que habría que hacer es cepillarse a Don Diego Pablo. Porque puede que a partir de ese instante ya no nos sea tan fácil el “disfrutarla”.


La primera parte fue un cañón total de partido, la verdad, con un Barcelona cuyo principal recurso ofensivo fue Rashford y la siempre transparente espalda del ínclito Molina, pero en contraprestación con un Atleti queriendo y teniendo la posesión del balón, superando la presión blaugrana y combinando el mismo, por momentos, como los ángeles. Un detalle lo dice todo: sobre la media hora de juego, el Atleti había tenido el 51% de posesión del balón, mientras que el Barsa el 49. Sí. Eso el Atleti, si. Eso en el Camp Nou, sí. Eso frente a un equipo de Flick, sí. Eso en un partido de Cuartos de final de Champions, ida, correcto. Un Atlético radiante, con personalidad, con buen hacer, tranquilidad, profundidad, atrevimiento y desparpajo.

 

Eso sí, con un pero: la máquina que son de perder balones el dúo Giuliano vs. Molina. En serio, esta banda derecha nuestra es digno de estudio. Produce un dolor de cabeza casi constante durante los desarrollos de los partidos, pero sus latigazos atacantes son decisivos a la par que mortales. Nahuel ya lo ha demostrado en varias ocasiones. Y Giuliano, ni les cuento, porque ayer el pobre Cubarsí aún anda intentando descifrar cómo le pudo ganar la espalda en su falta previa que, para colmo de males blaugranas, le supuso la más que flagrante roja que el Comandante  de la S.S. Kovacs no le quiso mostrar inicialmente. No es que sea listo, es que es el puto diablo el bueno de Giuliano.

 

El Barsa intentó dominar también este periodo, y tuvo sus chances, obviamente. Pero ayer la defensa (exceptuando la barra libre habitual ya comentada en banda derecha) estuvo espléndida. De Hancko ya vamos sabiendo todos su sobriedad, fantástico hacer y que es un auténtico muro defensivo (lástima de lesión tempranera). Le Normand estuvo primoroso, volviendo a recordar el central internacional español titular de la Selección Española campeona de Europa que es (y que a muchos se nos olvida, por cierto, excelente noticia, al fin). Y Ruggeri, a su manera, volvió a estar prácticamente impecable, especialmente a la hora del inicio saneado desde atrás. Y eso que Lamine hizo unas cuántas de las suyas, pero entre todos le anulamos, y él solito se diluyó.

 


Otra estupenda noticia (más que esperado por el que esto os escribe, por otro lado) es también el regreso ya definitivo de Julián. Ayuda con bastante más inteligencia que antes a nuestro centro del campo a la hora de la construcción del juego. Si se fijan bien, mejora y asea un montón la fluidez del mismo. Interviene en pases alocados para corregir su devenir impreciso. Ayuda con sus controles de juego a la pausa que a veces también necesitamos para nuestro mejor control de los tiempos de nuestro fútbol. Son una suma de pequeñas cosas pero que nos mejoran un montón. Y la Araña se lo curra, vaya que si lo hace.

 

Punto y aparte está su ejecución en el balón parado (especie que empieza a estar en peligro de extinción en el fútbol en general). Quién más, quién menos, ya tenemos siempre el cosquilleo en el cuerpo cada vez que se dispone a lanzar una falta en las inmediaciones del área. Esa fe, ese silencio que produce antes de la ejecución, ese golpeo seco, duro, preciso y soberbiamente colocado. Ese 0-1 antológico de ayer. Una obra Maestra. Otra más. Gracias por todo, Argentino.

 

La Segunda parte, para cualquier equipo medio coherente, normal y con fundamentos sólidos, se nos podía poner a huevo, como diría un castizo. Ciertamente, para cualquier equipo de élite, seguramente sea así. Pero como nosotros andamos (para bien y para no tan bien) digamos que, en otra dimensión, un tanto más abstracta y sideral, pues resulta que no fue así.

 

Por supuesto, era de esperar que el Barcelona lo iba a seguir intentando (y de hecho, así lo hizo) a pesar de la inferioridad, de la sustitución de Pedri por molestias y de que el panorama se le ponía más negro que un tormentón de esos que suelen caer en verano de repente. Pero el Atleti (y es la segunda vez que le pasa esta temporada, ya dio también un “recital” el día del Getafe) no sabe jugar contra 10. Le puede como la ansiedad, como la duda, como no saber si tirarse a la yugular directamente, o encogerse, y ver la vida venir. Y empieza el baile de imprecisiones, pérdidas constantes de orina, y demás cosas de la vejación mental.

 

Y es todo tan “sencillo” como intentar seguir teniendo posesiones largas, buen posicionamiento en el terreno de juego, y defender, aprovechando dicha superioridad, teniendo el mayor tiempo posible el balón en tu poder. Y yo me pregunto: si contra 11 desmelenados azulgranas en la primera parte se logró realizar, por momentos, con autosuficiencia y claridad, ¿Por qué contra 10 tíos ya cansados y algo mermados físicamente, no? Las cosas del Atleti, no le den más vueltas …

 

Les advierto, no esperen a continuación un sesudo análisis de la acción del saque de puerta entre el gran Musso y Pubill. Les podría decir que al propio Marc le sacaron una amarilla por zancadillear al hombre invisible, cuando el nazi del señor Kovacs estaba ya con la vena encendida buscando rojiblancos a los que tarjetear sin piedad, después de que el VAR le obligase a expulsar a Cubarsí. Pero no me apetece entrar en tanto detalle tampoco, la verdad. Solamente les quiero hacer una reflexión: dicen que la grandeza de un club no solamente se mide con su capacidad social o por sus títulos conseguidos, sino que, especialmente en la derrota, se demuestran también los valores y los fundamentos reales de la misma. Y querer patalear y convertir en el penalti del siglo una simple acción en un saque de puerta, me parece un auténtico homenaje al disparate y una demostración de impotencia soez, rayando lo ridículo. Eso sí, allá cada cual, que uno ya bastante tiene con sus taras.


Menos mal que, de vez en cuando, el Atleti logró hacerse y tocar con tranquilidad el balón y tener el control del mismo en esta segunda parte. Los minutos finales del partido fueron buen ejemplo de ello, por ejemplo. Y allá por el minuto 70, también consiguieron tocar el cielo blaugrana en una gran internada vs asistencia final de Ruggeri (y lleva ya unas cuantas) para que Sorloth, al primer toque, bata sin remisión a Joan García. Un cero-dos que sabe a gloria bendita, y que calma un poco esta obsesión que tenemos todos con esta Competición. Porque en el fondo, es un problema de eso: obsesión. Unos, por ganarla, otros, por tirarla al Manzanares, los más, porque siempre nos esperamos lo peor, aunque luego la disfrutemos como nadie. El mundo que siempre nos rodea a los Atléticos está lleno de altibajos, dudas, euforias, decepciones, cabreos y obsesiones.

 

Y no. Por desgracia, este cuento no se ha acabado todavía. La obsesión se volverá a apoderar de nosotros … Pero ya mañana, porfa. Como siempre les digo, hoy … A disfrutar.


17 de marzo de 2026

Atleti 1 - Getafe 0. Expediente Cumplido.

 

Tras el divertido partido de CHL que disfrutamos el pasado martes, y siguiendo con el run-run habitual con la final de Copa (no tengo palabras para describir los precios que han puesto para las localidades, se supone que la Copa es un Torneo más o menos popular … Por mis cojones popular, sí), os voy a reconocer una cosa: empiezo a estar harto de ser cómplice de permitir que el Club, la Federación o cualquier organismo que organice un torneo, se permitan el lujo de que pasemos ya por cualquier aro, sin importarles nada ni nadie. Ponen los precios que quieren, callamos. Obligan a decir cómo vamos, cuándo, de qué forma viajamos (ni la Stasi esa, vamos), y seguimos callando. Últimamente a los maderos les da por apalear a la peña en las gradas, o cuando recibes a tu equipo, con total impunidad y sin vergüenza alguna, y también callamos. Si llevas una bufanda del grupo, o una camiseta, ni se te ocurra, o no entras con ella, y seguimos callando. Y sí. Por supuesto, las entradas las recoges en dónde yo te diga, cuando yo te diga, y te pongo una pulserita como a un chucho cualquiera. Y chitón, no se hable más. Siento que soy cómplice activo de todo esto, y me jode callarme también, especialmente en lo referente a la Final de Copa. Porque ya me he agrupado con un grupo de Hermanos, pensando en una horquilla de precios más o menos normal, viendo antecedentes pasados de Finales precedentes. Pero resulta que no, que ahora no vamos a una Final de Copa, sino a una rimbombante Ópera de estreno en el Palacio Real, con asientos en tribuna y todo, visto lo que cuestan dichas localidades. Y claro, si no me sale de los cojones pagar ese dineral infame e inmoral que les ha apetecido a los colegas de la Federación poner, pues tengo que pagarlo igual, porque si no fastidio a mis compañeros de Agrupación, y les dejo también sin ellas. Y yo me pregunto: ¿No sabía el Club los precios de las localidades mucho antes, o no les ha interesado hacerlos públicos hasta el día de ayer? Pero qué “listos” son, madre. Son muy “listos” todos. País de "listos". Putos "listos" de mierda.

 

En la primera parte estuvo muy bien disputada por parte de la Escuadra Rojiblanca, Ale, Te queremos, Forza Atleti Ale. Empezó la cosa con una buena acción de la pizarra de Simeone, que no fructificó en remate final de nadie por querer rizar en exceso el rizo.

 

A los 8 minutos, nos pusimos ya por delante en el marcador, gracias a un misil sencillamente estratosférico de Molina, que, hay que reconocerle que tiene un chut a media distancia sencillamente colosal (no es el primero que hace, ni mucho menos, si bien no con la espectacularidad del sábado).

 

A los 17 minutos, una gran contra de nuevo del Atleti fue desperdiciada por Almada, cuando lo tenía todo para rematar a puerta. El argentino cada día me recuerda más al típico chuponcete de barrio, de estos que van con el balón regateándose a pibes sin ton ni son, para terminar perdiendo el mismo. Y, en esta ocasión, cuando sí que tiene que disparar a puerta sin más dudas al respecto, coge y centra un pase que era imposible de llegar a su destino. Lo que os digo siempre: fuegos artificiales sin más pretensiones.

 

A los 28, Sorloth remató de cabeza en el segundo palo al poste. Y, al borde del descanso, gran contra conducida por Baena, éste le cede el balón a Molina, el cual, dentro del área, y completamente solo, remata de forma lamentable cuando lo tenía todo por hacer gol. Sin embargo, poco antes, el propio Nahuel se sacó otro latigazo impresionante desde fuera del área, colocado y golpeando el balón con el interior del pie, que obligó a Soria a realizar una gran intervención. ¿Alguien entiende algo? Las cosas de Nahuel. Con este buen juego  y resultado, nos fuimos al descanso.

 

La Segunda parte me dio toda la razón cuando siempre os digo que eso de quedarse un equipo 10 contra 11 es una milonga como otra cualquiera. El Getafe mandó y dominó cómo y cuando quiso, de hecho, y nosotros fuimos incapaces de sacudirnos ese dominio, ni siquiera sacando la artillería pesada.

 

Las ocasiones por parte visitante se sucedían. Que si Luis Milla, que si Arambarri… Menos mal que Musso es algo más que un simple portero suplente.

 

También pudimos nosotros sentenciar, pero Grizzi no estaba por la labor de hacerlo (cuando los jugadores lo ven todo tan sencillo, malo, lo tengo claro también). Y ojito, que en el 94, vino la acción del partido, en un antológico paradón de Musso, cuando un atacante getafense remató de cabeza y a bocajarro a placer. La verdad es que en la segunda parte todo estuvo mucho más enfangado y con interrupciones constantes.  Pero es de elogiar el planteamiento de Bordalás, y el esfuerzo (y buen fútbol, que también hay que decirlo) de los suyos, frente a un Atleti demasiado inoperante y pasivo en este segundo periodo. Da igual. El expediente estaba cumplido.

 

ÁRBITRO: Ortiz Arias.

¿Ustedes conocen la expresión “no me toques la polla”? Pues si en sentido figurado, como generalmente se emplea, es por algo que te sienta mal, si encima es que físicamente un moro-mierda se aburre y le da por darte un pellizquito en la susodicha, lo normal es que te arranque la puta cabeza de cuajo (Sorloth estuvo cerca de hacerlo, de hecho). No todo vale en el fútbol (salvo si perteneces a cierto equipo que todos ya sabemos, pero no es su caso, “Señor” Abqar, o memez análoga).

 

EL CRACK DEL PARTIDO:

Musso está llamando a la puerta para no solamente  para ya consagrarse con un extraordinario suplente de garantías (que lo tiene más que conseguido) sino, por qué no, para ser el sucesor del bueno de Jan en la portería, y, por qué no tampoco, empezar a disputarle el puesto pero de verdad en la próxima temporada. Tiene reflejos, está siempre muy bien colocado, y su mayor secreto es que sabe leer a la perfección lo que va a hacer el contrario. Aparte, como buen argentino, en el uno contra uno es fantástico también. Y transmite seguridad, a grada y compañeros. Que siga así, y el Reino de la portería del Metropolitano terminará siendo suyo.


LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:

La irrupción de nuestra primera línea en la segunda parte. Luego le decimos cosas al Cholo, pero vaya tela marinera.

 

TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (-4 GRADOS).

De obligado cumplimiento también, como está mandado, vamos.

 

Y mañana, la vuelta de la Champions en Londres. A sufrir tocan, ya lo verán … “La vuelta al mundo entero vamos a dar” …



9 de marzo de 2026

Atleti 3 - Real Sociedad 2. El Atleti divierte y se divierte.

 

Estupendo partido el que vimos el pasado sábado en el Metropolitano frente a la Real Sociedad, si señor. Y eso que la mayoría, quién más, quién menos, tiene la mente puesta ya en Sevilla. Ya saben: que si el viaje, que si las entradas, que si las Agrupaciones, que si los mosqueos, que si … Sinceramente, no me parece muy normal la forma de proceder del Club en este caso en concreto.

 

 

Está claro que todo el mundo tenemos derecho a ir a la Final, e inclusive, tampoco vería con malos ojos que se hiciese un sorteo puro y duro, pero ojo, entre los abonados. El meter de golpe a los no abonados significa un follón de abrir la horquilla nada más y nada menos que a casi 100 mil personas más. Y eso es una auténtica salvajada sin sentido.

 

Por otro lado, tampoco hubiese estado de más haber hecho un guiño a los Abonados totales. Se supone que pagamos por ver la Copa del Rey, y con el nuevo sistema de competición, igual como mucho contemplamos un partido en el Metropolitano (como este año), igual dos (el año pasado) o igual ninguno, como el resto de temporadas. Y una buena forma de “compensar” este desagravio, ya que tampoco hay descuentos especiales para los desplazamientos en dicho torneo (por poner otro ejemplo de posible compensación), hubiese sido haber dado prioridad a los mismos en la adjudicación de entradas para dicha competición, que para eso se supone que entra en nuestro abono.

 

En fin. En mi caso en particular, afortunadamente  tengo un 1095 de socio, con lo que, espero no tener problema en acudir al final, ya que me he agrupado e intentado ayudar a la gente que, a su vez, más me ayuda siempre, tanto en cuestiones personales como a la hora de dejarme el abono cuando ellos no acuden a los partidos y demás. Y esas cosas no se olvidan, y es mi momento para poder agradecerles tanta generosidad.

 

El partido empezó como terminó: trepidante. A los 4 minutos ya nos adelantamos en el marcador, en una jugada que empieza a ser ya una clásica ofensiva nuestra: saque poderoso de banda de Giuliano, peinada hacia atrás del Comandante Giménez, y rematada al prime toque por Sorloth, que fusila a placer. El Noruego anda en plan martillo pilón, y, la verdad, da gusto verle jugar así.

 

Sin embargo, 3 minutos más tarde, nos empataron los donostiarras, en una gran combinación atacante visitante, que culminó Carlos Soler, demostrando que no ha perdido una de sus características principales de cuando destacaba tanto en el Valencia: su efectividad en la finalización de las jugadas.

 

Pronto cogió de nuevo las riendas el Atleti, pero Lookman no terminó de resolver un par de buenas opciones atacantes que tuvo.

 

En el minuto 23, repetición de la jugada de nuestro tanto, con los mismos protagonistas: Giuliano, Giménez y Sorloth, pero esta vez su remate final se marchó al limbo.

 

Al borde del descanso tuvo una buena opción atacante Koke, pero su remate terminó de forma inocentona en las manos del excelente Remiro (viste como Arconada, y tiene bastantes cosas hasta de él, porterazo total). La primera parte acabó con un zapatazo brutal de Sergio Gómez cuando venía a todo trapo contragolpeando, tras combinación previa con Barrenetxea. Al final, con este resultado nos fuimos al descanso. No íbamos ganando, cierto, pero el equipo andaba enchufado, alegre, vertical y suelto. Y no era lo esperado precisamente, tras el sobreesfuerzo titánico de Barcelona.

 

Si la primera parte estuvo muy bien, la segunda aún estuvo mucho más chula. Y ojito, que ocurrió el milagro de los milagros: ¡Los Cholocambios estuvieron  geniales! Hasta el punto de que fueron decisivos en el desenlace final del match. Quitó al eterno conductor Almada, a Giuliano y al obcecado el pasado sábado Lookman, y metió en el terreno de juego a Diosito Grizzi, Nico González y Julián. El primero estuvo excelso, el tercero anduvo bien también, y Nico fue decisivo por completo. Antes había salido Llorente por el lesionado Mendoza (el chaval va creciendo poco a poco).

 

Sorloth avisó tras gran asistencia de Llorente (minuto 63), dando pie a que, tan solo 3 minutos más tarde, una brutal contra nuestra terminó con el balón en los pies de Julián, este cedió a Nico González y su remate final se marchó por encima del larguero, cuando era más fácil meter el balón dentro que fuera (para mi que le botó un poco el balón antes de contactar con él, por eso terminó el desenlace del lance de dicha forma).

 

Dicha circunstancia no solo no hundió a Yellowstone González, sino que le espoleó y enrabietó aún más, y tras un jugadón saliendo desde atrás del propio Nico, cedió el mismo sobre Grizzi, este se inventó un taconazo de seda sobre de nuevo el jugador argentino, y finalmente con frialdad y colocación logró batir a Remiro, culminando una extraordinaria jugada.

 

Aún celebrando el tanto de Nico, sin embargo, llegó el nuevo tanto visitante, obra del estreñido del Oryarzábal, desde fuera del área, en un balón que dobló la mano de acero de Oblak. Ea, otra vez vuelta a empezar.

 

Pero el Atleti estaba por la labor, lanzado, decidido y constante para llevarse la victoria final, solo encontrando el obstáculo que parecía insalvable de Remiro.

 

Hasta que llegó el minuto 81. Remiro de nuevo salvó el tanto tras remache de Hanko, el balón finalmente cayó en las botas de Ruggeri, de profesión asistente total, éste centró con majestuosidad sobre la cabeza de Nico, y Don Yellowstone, con todo el alma y coraje del mundo, remachó de certero cabezazo al fondo de la red. Sencillamente espectacular. 3-2 definitivo, ya que el Atleti terminó controlando el encuentro sin mayores complicaciones. Así que fue una estupenda tarde de fútbol. La muchachada, se divirtió, y nos hicieron divertirnos también.

 

ÁRBITRO: Cordero Vega, que quitas el pecado del mundo.

No le recuerdo jugada alguna para llevarse las manos a la cabeza, ni nada parecido, la verdad.

 

EL CRACK DEL PARTIDO:

Ruggeri suma y sigue, Mendoza bien, Sorloth sigue en plan letal, Grizzi y sus pinceladas de fantasía, pero hoy se lo doy, sí o también, a Nico González. Jugador que no entiendo por qué extraña razón es tan discutido entre algún sector que otro de la afición. Tiene ADN Atlético, ayer entró como un Titán, de cabeza va espléndidamente, se deja el alma y está completamente identificado con la rojiblanca. No sé si para pagar 30, 50 o 20, pero eso me la suda, porque esa pasta no la voy a soltar yo, que parece que a algunos les va a su bolsillo directamente el tema. Nuestro Yellowstone favorito.


LA DECEPCIÓN DEL  ENCUENTRO:

No tuvo su día Lookman, pero vamos, sin ser tampoco una decepción ni muchísimo menos, que en la primera parte llevó casi  todo el fregado atacante nuestro.

 

TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (- 4 GRADOS).

Partido de obligado cumplimiento, que esto no es igual a la Final de Copa,  ni muchísimo menos.

 

Y mañana, más Rock and Roll, con el partido de ida de octavos en Champions frente a los ingleses, que andan de capa caída en su Campeonato doméstico, pero mimbres, tener, tienen, y muy buenos muchos de ellos, así que, a ver si nos siguen haciendo disfrutar y disfrutando ellos a su vez …”El día que me muera me van a cremar, para que mis Amigos me puedan tomar” …



4 de marzo de 2026

PREMIOS POYA 2026.

 

Buenas noches y saludos cordiales. Ya está aquí de nuevo la Gala más pomposa, petulante e insufrible de todos los Febreros habidos y por haber. La que nadie sigue. La que está subvencionada hasta la farlopa. La de los que se preocupan por cualquier cosa que pase al resto del Universo, menos las de sus propios compatriotas. La de los engreídos, los de la superioridad moral incuestionable. La de los sarasas, mariconas, modernitos, podemitas, defraudadores de hacienda, y demás fauna silvestre. Con todos ustedes, comienza … Premios Poya 2026. No bostecen en exceso, y despejen las entradas/salidas de los servicios, por favor.

 

Premio Poya mejor Película, al Club Atlético de Madrid, por … “Y Volver a Disfrutar”.

Otra final, otra fiesta total, diversión, Hermanos, locura, desenfreno, pasión, el follón del viaje, las entradas, vamos juntos, vamos separados … Es imposible pensar ya en otra cosa  que no sea esta.

 

Premio Poya mejor Director. Don Diego Pablo Simeone, por “El Rey Campeón”.

Con titulares, con suplentes, hace siempre lo que quiere, porque su palabra es la Ley, no tiene trono ni Reina, ni nadie que le comprenda, pero sigue siendo el Rey  …

 

Premio Poya mejor Actor. Don Jan Oblak, por “El jubilado empalmado”.

Que si cobra mucha pasta, que si está mayor, que si no sale por alto, que si su palo, que si su pelo … Él, mientras, a lo suyo. Y venga a darnos puntos en Liga, a mantenernos en los partidos vivos, para que luego podamos rematarlos, como tuvimos la enorme fortuna de hacerlo en Omiedo. Cada día te  quiero más …

 

Premio Poya mejor Actor de Reparto. Julián Álvarez, por “La hora de la Araña”.

Ha llegado su momento, estamos en medio de todo, debe de dar el puñetazo correspondiente en la mesa, y demostrar que sus picotazos vuelven a ser mortales de necesidad, como así pasó en el Tartiere el pasado sábado. Ahora, o nunca.

 

Premio Poya Guión Original. Al Oviedo, por “Crónica de una muerte anunciada”.

No hizo mal partido, no merecieron perder, y si no fuese por tiempos pasados probablemente nunca olvidados, hasta me hubiesen dado un poco de pena y todo, pero el fútbol jamás entiende de justicia, ni mucho menos de sentimientos ajenos que no afecten a los propios, y con esta gente siempre habrá cuentas que saldar.

 

Premio Poya Montaje. Al VAR por “Líneas Temblorosas”.

Supongo que será mi calenturienta imaginación, pero juraría que el tercer tanto de Marc Bernal ayer fue un fuera de juego como el de Carapony en Milán. El caso es que se vio una repetición en la que se veía una línea roja, y una azul (muy blagurana todo), y de repente, una de ellas da un salto “accidental” de posición, así, como con tembleque inducido. Todo muy extraño. No sé quién andaba ayer por el dichoso VAR, pero que se vigile mucho ese Parkinson. Vaya tela marinera.

 

Premio Poya Fotografía. A Don Antoine Griezmann, por … “Dónde las dan, las toman”.

 


Sobran más comentarios al respecto.

Premio Poya Director Novel. Julio Díaz, por, “Solo es el principio”.

Conste que lo puede hacer muchísimo mejor, pero el debut de nuestro canterano tuvo muchas más luces que sombras. Lo más increíble del todo es que Simeone le mantuvo durante todo el partido sin sustituirle, lo cual es todo un detalle muy significativo a favor del chaval. Estuvo bien, atrevido, incisivo y participativo. Y con ese gen que solo posee nuestra gente incorporado: ese balón que lucha imposible en el 94, y que a la postre fue una acción decisiva en el devenir del partido. Ese espíritu rebelde e indomable Atlético.

 

Premio Poya Actor Revelación. Lookman. Por, “El Príncipe Nigeriano”.

Velocidad, gol, verticalidad, desenfreno, simpático. Y eso que ayer estuvo espantoso (como casi todos, vamos).

 

Premio Poya Película Europea. Diosito Grizzi, por “El último vals”

¿Marcha fuera del Atleti ahora? No me lo creo. Por mucho que le apetezca, no lo hará. Y, por cierto, el mejor ayer junto con Musso. Y seguramente jugará la final contra su otro equipo de toda la vida. El destino está escrito, y esta Copa es de Antoine. No quiero ni pensar en otra cosa. En serio que no.

 

Premio Poya Película Iberoamericana. A Musso, por “El Hombre tranquilo”.

Tiene que ser muy complicado jugar un partido a ese nivel de presión que nos sometió ayer el rival y mantener el tipo todo el rato, sabiendo lo que hacer en cada momento, demostrando tu valía y saber estar, tanto dentro como fuera de la cancha, máxime teniendo en cuenta el ser suplente de nuestro mejor portero de toda la historia. No me importa su edad, el verdadero heredero de Don Jan debe de ser, si quiere, Musso. Se lo ha ganado, y con creces. Ni un solo  ruido, todo parabienes hacia la entidad.

 

Premio Poya Película de Animación. Molina, por “Memorias de un amante sarnoso”.

Es un auténtico show el argentino. Una fantástica colección de disparates. Saques de banda al hombre invisible, carreras imposibles hacia el más allá rodeado de contrarios, espalda siempre mojada, galopadas hacia molinos de viento … Su nuevo logro: derriba al enemigo de un balonazo, tal y como hizo en Oviedo ante un jugador carbayón. Oigan, que, al fin y al cabo, es una manera como otra cualquiera de sortear a un rival. ¿Qué se me han pensado acaso? No diga Nahuel, diga espectáculo.

 

Premio Poya Película Documental. A los Atléticos, por “No hay Pasión sin gloria, no hay gloria sin sufrimiento”.

Para todos los Atléticos. Para los críticos, para los incondicionales de la sinrazón, para los que esperábamos mucho más ayer del juego desplegado del equipo, para los que les importa un bledo todo mientras el Atleti gane, para los que creemos estaremos en Sevilla, para los que están decididos a viajar sin entrada, para los sumisos, para los inconformistas, para los despreocupados, para los que se sienten tristes por no poder acompañar a sus Hermanos, para los que tienen un número antiguo de socio y se vuelven locos porque no saben muy bien con quién agruparse (qué difícil es todo hoy en día, la Virgen), para todos los Atléticos, sin excepción alguna. Porque cada uno tenemos nuestra forma de querer al equipo, y, por lo tanto, demostrarlo. Porque el Atleti es eso: la vida misma, carallo …

 

Premio Poya Música Original. Frente Atlético, por “A la Cartuja, tenemos que viajar”.

Todo lo que no sea atronar Sevilla con este cántico el 18 de Abril, será que no nos merecemos pertenecer a este Club. “Dejamos todo para ganar la Copa / A la Cartuja tenemos que viajar / Vamos Atleti, luchad por vuestra gente / Y POBRE DEL QUE QUIERA, ROBARNOS LA ILUSIÓN”.

 

Premio Poya Diseño de Vestuario. Lechugo Llorente por “Las gafas de oro”.

Cada día tiene más personalidad, cada día me cae mejor (y no podía con él), cada día abarca más campo, cada día se supera más en el terreno de juego, y, desde que lleva esas gafas amarillas que se pone, cada día juega mejor al fútbol. Imposible otro igual, rechace imitaciones.

 

Premio Poya internacional a los Guardiolistas, Valdanistas y Meacolonias de turno, por … “La brigada Moral: lágrimas de Primavera”.

Y qué pesados son, y qué turra que dan, que si tienes que ganar así, que si tienes jugar asá, que si defiendes, que si atacas, que si el césped, que si hubiésemos tenido el fondo, que si Laporta … La realidad es que el Barcelona ayer hizo un esfuerzo sobrehumano, mereció ganar (lo consiguió, y holgadamente, de hecho), pero esto era solo el segundo round. Hubo uno anterior en el que el Atleti mereció ganar también, hasta más holgadamente, inclusive, metió 4 goles de diferencia, y al  final pasa por un 4-3 en global, al igual que este mismo equipo nos eliminó hace un buen porrón ya de tiempo con un 5-4 brutal en ese mismo campo, cuando Pantic dio uno de los mayores recitales goleadores que se recuerdan en ese escenario, al conseguir todos nuestros goles. ¿Conclusión? Con la superioridad moral no se pasan eliminatorias. Con el cómputo total del tanteador de la misma, sí. 4-3, y a Sevilla. Que es muy sencillo todo. Y a pastar.

 

Premio Poya de Honor. Al Termómetro Rojiblanco, por “ -4 GRADOS de Culpa”.

Qué sería de nuestra vida sin nuestro adorado a la par que adorable Termómetro Rojiblanco. ¿Se han parado alguna vez a pensar? Ni que decir tiene, la victoria en casa del colista debe de ser de obligadísimo cumplimiento, por lo que, no procede subida ni bajada alguna (aunque ganas de esto último casi siempre me quedo con deseo de bajarlo más y más). Afortunadamente, nuestro auténtico barómetro se mantiene firme en su desempeño final.

 



23 de febrero de 2026

Atleti 4 - Espanyol 2. Un Atlético nunca descansa.

 

Maratoniana jornada del sábado (Madrileño más “el Grande”) me pegué entre pecho y espalda el pasado sábado, si señor. Carabanchel-Canillejas-Alcalá-Canillejas-Metropolitano-Canillejas-Carabanchel. Metros, buses y paseos por doquier. Menos mal que el día acompañó en lo meteorológico, eso sí, y ya saben eso de que sarna con gusto, no pica. Empezó la broma a las 13 h., cuando salí de casa, y acabó a las 1 h. del domingo, cuando por fin aterricé de nuevo en el hogar, dulce hogar, y, les reconozco, sobé como un bebé. Y sí, sé que todos estáis esperando detalles morbosos al respecto, pero ni me perdí, ni me pasó nada extraño, ni pinchó el bus, ni palmé el tabaco, ni nada que se les ocurra en sus calenturientas mentes, mentecatos. Así que, ya saben: Un Atlético nunca descansa.

 

Llevaba ya tiempo sin escribir. Debería de haberlo hecho para comentar el monumental partido que hizo el equipo frente al Barcelona, con un juego desplegado sencillamente de ensueño, una primera parte para los anales de nuestra rica historia, y con un planteamiento sencillamente majestuoso por parte de Don Diego Pablo Simeone, que le dio un baño táctico de impresión al bueno de Flick (jamás había encajado el entrenador alemán una derrota por ese tanteador a lo largo de su carrera, de hecho), manejando los tiempos del encuentro a la perfección.

 

Después vino la sesión de baño y masaje que se dieron los lindos muchachitos en Butarque (demolición de ese puto antro ya, por favor) frente al Rayo. Se cuestionó mucho la alineación del Cholo, pero yo hubiese hecho exactamente lo mismo. Además, ¿A qué llamamos titulares-suplentes con Simeone? Él siempre maneja un grupo de 15-16 jugadores que suelen acabar las temporadas con el mismo número de minutos, así que me parece una absurdez considerar que realmente hay un once titular, y el resto, suplentes. Dicho esto, otra cosa es cómo vaya manejando dichos recursos a lo largo de los partidos, pero ese es otro cantar.

 

Y después nos enfrentamos al Brujas, en un extraño partido, en el que pudimos vencer, sí, pero no lo merecimos, también. Así que, con estos condicionantes, afrontamos el partido del sábado.

 

Como me siento totalmente solo y abandonado de la mano de Dios sin la presencia de nuestro inefable Cubo en las previas, estoy empezando a coger la costumbre de entrar pronto al estadio (10 minutos antes para mi ya es una eternidad allí), pero en este caso, asumí de buen grado el hacerlo, ya que iba a contar con la compañía en la grada de Don Adrián (en adelante, Don Bigotudo), hijo del inefable y genuino Señor Patriota, y su correspondiente mediabufanda.

 

Sin embargo, oh, decepción, según entré en el asiento que amablemente me cedió Don Papuchi Martín, no es que ya no estuviesen ellos, es que no había ni Dios en 2 Km. a la redonda, lo menos. Pero es que, en la fila de arriba, estaba asolada igual. Y yo me pregunto. ¿No será que la presencia en dicha zona de mi estimadísimo Cachorrín y Don Martín, hacen que el personal huyan despavoridos por si aparecen? Seguiremos informando al respecto.

 

Al final terminó apareciendo la parejita de moda en cuestión, y claro, es que los pobres, entrar habían entrado antes, pero se habían equivocado de zona y se encontraban “arriba” (no quise ni saber a qué denominaban  ellos “arriba”). Y es que, evidentemente, con la información con los datos del abono que viene en el mismo, es comprensible dicho error, a saber: Puerta de acceso, Vomitorio, Sector, Fila, Asiento... Vamos, que solo falta un croquis al respecto también, no sea que fuesen pocas pistas ... Urge que vuelvan los acomodadores de antaño que había en nuestro amado Calderón, está claro. Y estas son las nuevas generaciones que nos tienen que pagar las pensiones, señores. Señor, llévenos pronto.

 

La primera parte el Atleti empezó en Butarque de nuevo, ya que a los 5 minutos ya íbamos palmando, para variar, en un balón tonto que perdió Griezmann, Dolan condujo la contra con rapidez, asistiendo a Jofre, que, en un afortunado doble remate, logró batir al bueno de Oblak, con la inestimable colaboración, eso sí, de Marcos Llorente, que defendió espantosamente mal dicha acción. Los equipos no es que nos hagan un excesivo número de ocasiones en contra, pero si es verdad que nos terminan taladrando la portería con facilidad.

 

Menos mal que a los 19 minutos empatamos el encuentro, en un balón recuperado por Llorente, que asistió a Sorloth para que, el noruego, que parecía que iba a rematar el balón con la cabeza, terminó haciéndolo con el pie (este muchacho es extraño hasta para esto, por Dios Santo) y batir de remate cruzado a Mister Proper. Por supuesto, y como mandan los cánones, Don Bigotudo y servidora andábamos pelando pero a base de bien al bueno del Señor Salmones desde el pitido inicial, y es que, hay que cosas que, definitivamente, nunca fallan.

 

Cinco minutos más tarde la tuvo Diosito, tras un pase maravilloso de Pubill, pero su remate al plantarse solo ante Dimiproper se marchó cruzado lamiendo el palo. Está claro que Marc, por momentos, parece que ya hasta para el puesto de defensa va sobrado, y le apetece intentar nuevas aventuras, y eso es una extraordinaria noticia para él, y para todos. Con dominio ya total nuestro pero sin alteración final en el tanteador, llegamos al descanso.

 

En la segunda parte el Atleti mejoró muchísimo sus prestaciones y realizó un bastante potable fútbol del que a mi me gusta, al menos, es decir, con verticalidad, decisión, velocidad, precisión y gol. Nada que ver con otras cosas que nos quieren vender, vamos. A los cuatro minutos, ya remontamos el partido de forma definitiva, tras una excelente demostración de lo que antes os indicaba: tic-tac con el balón entre Griezman, Baena y Giuliano, y éste último consigue batir a placer al Melenas. Me quedo de todo con el pase final de Baena. Ese es el jugador que fichamos, y este es el jugador que debe de seguir, porque sé que tiene capacidad de marcar diferencias en lo suyo. Todo lo que no sea que Alex nos muestre esta versión, es un fracaso de todos.

 

13 minutos más tarde llegó de nuevo su cita habitual con el gol de Lookman, tras centro de Grizzi sobre la testa de Ruggeri, el jovencito Frankestein peina hacia el segundo palo, y Lookman aparece como una exhalación para remachar de cabeza a la red. Decía el Cholo que el nigeriano tenía más gol que trabajo, y me puse a temblar directamente. Porque,fíjense lo que son las cosas, pero yo pienso que si, efectivamente, es un tipo que parece bastante lúcido a la hora de definir de cara a portería, y probablemente sea quizás por no estar tan martirizado a dicho "trabajo", especialmente en cuestiones defensivas, y esto le sirve, por lo tanto, para obtener mayor lucidez mental para anotar los goles. Así que, si tengo que elegir entre “trabajo” y gol, me quedo con esto último, máxime viendo la progresión que anda ya adquiriendo Ruggeri, que cada vez le encuentro más suelto y desenfrenado por su banda. Igual Julián también podría decir algo al respecto, quién sabe.

 

Minuto 60, y ya vienen los dichosos cambios de rigor (esperado el del “trabajador” Lookman, y desgraciadamente ya “clásico” el del pobre Baena, me decía el Señor Guijar en la previa, que tuve el enorme placer de saludarle también, que es que no tienen “piernas” para aguantar 60 minutos, pues manda bemoles el asunto, macho, que tíos profesionales, hoy en día, no tengan capacidad física de aguantar 60 minutos, ver para creer).

 

El Atleti, eso sí, estaba ya desenfrenado, y en el 70 consiguió el cuarto, en una asistencia maravillosa, de nuevo, de Ruggeri, y remate anterior espléndido de Sorloth de cabeza, cruzando a la perfección el balón. ¿Quién dijo que Ruggeri no sabe asistir? ¿Quién que el Salmones no tiene ni guarra de rematar de cabeza? Venga, que de la cara. ¿Quién, eh? ¿Quién? (pues yo mismo, sin ir más lejos). Por cierto, esa sonrisa del italiano para felicitar al noruego, esa pedazo de dentadura semiamarillenta, como si se hubiese clavado un paquete de Ducados en el descanso, esa imagen de semilocura desenfrenada … El mismísimo Boris Karloff no la hubiese interpretado mejor, ¿Qué no? ..


Hablando de todo un poco, tenía a un menda al lado de mi sitio que venía desde Alcantarilla (Murcia) y era la primera vez que venía al Metropolitano. La verdad, el hombre me dijo que cumplió un sueño y se encontraba completamente emocionado ante tal evento. De hecho, en la segunda parte se pilló un vaso monstruoso de palomitas en cuestión (me ofreció, pero en el manual del buen Hooligan está prohibido comer durante los partidos, nueva lección a aprender, Señor Bigotudo), que para mí que estaban enfarlopadas, porque el tipo se convirtió en un puto martillo pilón hablando, hablando y hablando sin parar. Menos mal que otro individuo que había por ahí en la fila de arriba tomó el relevo con el número 15 a la espalda, y ya dejé a los dos entretenidos del todo, porque vaya tela de martilleo constante, por Dios Santo. Era tal el entusiasmo de los dos colegas en cuestión, que ni se enteraron de que el Espanyol había anotado su segundo tanto, obra de un latigazo imprevisto desde fuera del área de Edu Expósito (tanto clavadito al que le metió Antony al bueno de Jan, cuidado con ese palo, Oblak, que te andan pillando la costura).

 

Poco más que añadir, salvo marcar la imprudencia que cometí al despedirme de Don Bigotudo y Mediabufanda desde dentro del mismo estadio, y es que, mis ganas de miccionar me impidieron acompañarles debidamente hasta la salida final. Imagino a los pobriños míos, ya saben, puertas, vomitorios, sectores, filas, asientos …  qué puto laberinto, madre. No descarten que anden todavía por ahí perdidos dando rulos por las gradas del Metropolitano, vayan ustedes a saber, aunque al final seguro que encontrarán la salida, porque, ya saben, un Atlético nunca descansa.

 

Árbitro: Muñiz Ruiz.

Ni me enteré de que había arbitro, la verdad. No puede haber mejor señal posible.

 

EL CRACK DEL PARTIDO:

Pubill sigue creciendo más y más, Ruggeri empieza ser una bala tanto ofensiva como defensivamente, Cardoso va “latido a latido”, muy bien Diosito, que me está gustando un montón los últimos partidos en líneas generales, pero hoy hay que dárselo a Don Salmones, está claro. Participativo, mandón, peleón, dando juego, asistiendo, goleando (y pudo conseguir el hat-trick en su mejor jugada del partido, cuando le comió la tostada a dos rivales y remató finalmente cruzado al palo).

Si alguien ve alguna similitud entre este Sorloth, y el bulto sospechoso que estuvo dándose un rulo frente al Rayo, o el que no le salió las pelotas disputar 2 buenas acciones ofensivas en Brujas en el rato en que pastó sobre el terreno de juego, que me lo explique, oiga. Os lo he dicho muchas más veces: no vi jamás pelotero más desconcertante que éste. Así que, hoy toca sacar pecho por él. A ver lo que nos dura …


LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO.

La nueva campañita que se está poniendo de moda de descuartizar a Oblak, para poner de titular a Musso (y luego, a la mínima, a su vez también descuartizar de nuevo al argentino, claro, para indicar el por qué no juega Jan). Siempre son los mismos, siempre. Joder, qué cruz …

 

 

TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (-4 GRADOS).

 

Partimos de – 5 grados el día del Betis. Por la derrota en Butarque, no tenía mayor esperanza en otro resultado, así que solo bajo un grado más (-6 grados). Sin embargo, vamos a pillar moral para lo que se nos avecina, y subo 2  grados tras la gran victoria de ayer, así que se queda el tema en -4 grados, que sigue siendo una cifra paupérrima, está claro, pero bueno. Es lo que andan haciendo los señoritos. No me pueden pedir más.

 

EL MADRILEÑO:

 

Es la primera vez desde que los veo que no me gustaron nada los pibitos del Madrileño. Demasiado espesos, demasiado predecibles, demasiado pesados, y eso que nos adelantamos en el marcador con un tanto de Don Javier Boñar. Sin embargo, al Nastic le vi siempre más decidido, con las ideas más claras sobre el campo, y una cuestión que considero clave: superioridad total en los balones divididos. Si un equipo tiene más experiencia que tu, está sabiendo mejor leer el partido, va de menos a más, y te supera también en el balón dividido, lo normal es que termines palmando el encuentro, máxime encima con lo bien que contragolpeaban los de Cristóbal Parralo. Al bode del descanso Jadri empató de certero cabezazo tras una espectacular contra forastera.

 

Y nada más comenzar la segunda parte, Cedric (que no sé si fue el que estuvo con nosotros o no, negro es, lo cual no implica nada tampoco, hay tantos) culminó otra espectacular contra visitante. Tengo la impresión de que la baja de nuestros dos centrales, tanto de Puric como de Kostics, la estamos echando en falta en exceso.

El resto del segundo tiempo, el Madrileño fue un querer y no poder constante, y encima, los cambios de Don Fernando Torres aún empeoraron más al equipo (probablemente, porque los recursos tampoco eran gran cosa, porque vamos, el tal Stis ese más bien parece un picapedrero sacado de las montañas Letonas que otra cosa, tipo más torpe, lento y vulgar con el balón en los pies, la Virgen Santa), pero bueno, como yo soy de los que el tema del ascenso o no me la trae al pairo al final, y tengo muy claro que un filial su misión principal es otra, y no esa, pues nada, que pienso seguir disfrutando de los chavales de igual manera. Por cierto, como anécdota final, y previendo el estupendo sol de justicia con el que nos obsequió esta gran jornada futbolera, pensé que sacándome la entrada en la zona de la tribuna, estaría todo el partido protegido del poderoso Dios Sol. Ustedes qué piensan, ¿Acerté o me equivoqué? Hay cosas que nunca cambian … ¡Viva el Sol de España, carallo!

 

Y mañana, Brujas por doquier. Lo siento, pero veo a los belgas favoritos, y ya me gustaría contaros otra cosa. Son eléctricos, muy buenos, no se dan nunca por perdidos, vienen bien arropados por 4000 pibes que gritan de forma desatada y diabólica … O nos tomamos todos el partidito a tope (empezando desde la grada, por supuesto, pero con el equipo saliendo también bien enchufadito y sin hacer el lelo) o, chungo cubata, pero chungo, chungo … “Yo, llevo una vida a tu lado siguiéndote, desde que pisé el Fondo Sur” …




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