27 de octubre de 2026

Atleti 1 - Deportivo 0. Emociones encontradas.

 

Partido cargado de emociones un tanto dispares y encontradas, tanto futbolísticas como de cualquier otra índole. Día siempre importante el de la celebración de nuestras diferentes peñas, que vienen de todas partes a disfrutar del encuentro en cuestión. Nunca he sido muy de peñas (salvo el Frente Atlético, que no es que sea una peña como tal precisamente, dicho sea de paso), pero desde mi pertenencia a la Peña Rock and Roll, reconozco que veo todo este mundillo de forma bastante diferente. Es muy gratificante ver cómo sienten y representan a nuestro Atleti diferentes colectivos procedentes de todo el mundo, cómo se organizan, qué bien celebran sus aniversarios, cómo se hermanan algunas con otras, y qué actividad mueven. No tengo la menor duda de que son un activo pero que muy importante dentro de la masa social de nuestro Club, así que, espero que disfrutaran a tope del acontecimiento en cuestión. Porque ellos también hacen y son Atleti.

 

También fue día de realizar un pequeño homenaje (ínfimo, para lo que su figura merece y representa) de nuestro Comandante Giménez, del que hablaremos un poco más adelante.

 

Por si fuese poco todo esto, se añadió el anuncio de la muerte de la madre de Dani Martín, Atlético de pro dónde los haya, y, lo que a mí más me ha impresionado de todo, el fallecimiento de un “Atlético cualquiera”, mientras estaba accediendo a nuestro estadio para presenciar el encuentro. Resulta que, aparte, el hijo del fallecido es seguidor mío en ese estercolero habitual llamado tuiter (vamos, nos seguimos mutuamente). Y se me pasan por la cabeza un montón de pensamientos contradictorios. No sé si es en realidad una muerte dulce para cualquier aficionado bufandero descerebrado que se precie, o, por el contrario, produce un dolor inmenso el que ocurra algo de esta forma. Imaginaros si vais de la mano al campo de vuestro padre, y ocurre tan desgraciada y triste circunstancia. Qué trago, qué vuelta a casa, qué recuerdos cada vez que puedas volver a visitar el campo, que vacío de esa localidad ya para toda la temporada. Por lo que leo, era un auténtico Atlético de pro, así que me quedaré con el asunto romántico de todo esto, y espero que haya partido feliz y orgulloso a ese Tercer Anfiteatro que tanto añoramos y que con tanta melancolía siempre lo respetamos, hablando de él. Sea como fuere todo, descanse en paz, Don Antonio.



El primer tiempo el Atleti jugó tan rematadamente mal y apático, que, por momentos, parecía que nos estaban tomando el pelo y todo. No sé si fue el cansancio de Alemania (que, en la segunda parte, misteriosamente, desapareció en sus primeros 35 minutos), empanamiento mental, que salieron con botas militares de cuando yo hice la mili a jugar al fútbol, pero el equipo estuvo ramplón, simple, contemplativo y hasta, por momentos, con aires de pasotismo total.

 

El Depor, por su parte, se vio medio obligado a dominar, sin mucha fe y convencimiento, más forzado por la desgana del Atleti que otra cosa. Comandados por el más que interesante Yeremay, tuvo su mejor ocasión a los 27 minutos, en una falta que saca el propio jugador, que Oblak no termina de atajar del todo su posterior remate el balón, que Amatucci, a bocajarro, vuelve a rematar desde el área casi pequeña, y el balón termina siendo desviado por el pie de apoyo de Milagros Oblak. Increíble, pero no entró.

 

A los 36 empezó a despertar Kang-in Lee, completamente desapercibido el resto de este paupérrimo primer tiempo, al igual que Hjulmand, que tampoco es que estuviese especialmente participativo en nuestro juego. Tiros lejanos e intranscendentes que se fueron al limbo, fue nuestro triste bagaje ofensivo final. Así que, con un cabreo considerable por mi parte, nos fuimos al descanso.

 

En la segunda parte desapareció el “cansancio” sorprendentemente. Simeone quitó al que parece un abandonado a su suerte Lookman, y al sorprendentemente espantoso también Barrios, y sacó a Giuliano (espléndida su aportación de nuevo, para que sigan hablando de por qué es titular indiscutible e incontestable el chaval) y a Le Normand. Y yo me hago la siguiente reflexión. Visto el estado de forma del nigeriano, ¿No se le puede volver a dar alguna oportunidad más a Arnau? Las veces que ha salido a aportado velocidad, descaro, desborde, gol … ¿Por qué este absurdo ostracismo de nuevo? Las cosas y los códigos del Cholo (quiero suponer, vamos).

 

Nada más comenzar este segundo periodo, el gol nuestro, en una excelente asistencia de escuadra y cartabón de Grimaldo, sobre nuestro dorsal número 19, que, al igual que en Alemania, se borró el “1” de su dorsal, se dejó solo el 9, y metió el gol que, a la postre, fue definitivo, y vale su peso en oro. Y me quedo con esto, la verdad. Yo no quiero que me pida perdón por nada, porque no lo tiene que hacer, de hecho. Lo que tiene que seguir es portándose como un profesional de los pies a la cabeza, anotar el máximo número de tantos posibles, y dejarse el alma por el Club el cual le pagamos a 35 mil pavetes al día. Porque mi corazón ni está en venta, si se le gana de cualquier forma. Ya tragué con Griezmann, y, si bien no me arrepiento de haberlo hecho, una y no más, Santo Tomás.

 

Hasta el minuto 80 de juego, el dominio del Atleti fue bastante apabullante, pero no conseguimos cerrar el encuentro como deberíamos de haber hecho.  Ayudó a esta mejoría la entrada de Sorltoh al terreno de juego también, y no, no ando escribiendo borracho en estos instantes. El noruego, si le da por echarle ganas al asunto, no parece que sea el desecho habitual que demuestra cuando la desgana y la apatía se apodera de él. De hecho, un ataque comandado por él dejó solo otra vez al dorsal número 19, pero su remate picadito final lo repelió con la cara el desconcertante Román.

 

En el 81 aún la tuvo también Giuliano, pero su remate de cabeza completamente solo delante del portero deportivista fue muy centradito para que la atajara bien Leo Román. Y a partir de aquí, sufrimiento elevado a su máxima expresión. El Deportivo aprovechó a la perfección la entrada de Adama, que se fue de Grimaldo las veces que quiso y como quiso, y sus centros envenenados fueron un constante dolor de cabeza para nuestra defensa. Menos mal que su remates finales fueron al limbo, menos el del minuto 93, en el cual, de nuevo Adama Traoré puso otra de sus asistencias, y cuando Kevin, al segundo palo, y completamente desmarcado, tuvo el gol hecho, pillando encima a tanto a nuestra defensa como a Jan a contrapié, decidió ceder el balón a Oblak dulcemente, e hizo que mi corazón se bajase de la garganta para, de nuevo, situarse en su puñetero sitio. Yo no sé si es sano esta forma de ir por la vida que tenemos los Atléticos o no. Pero es la que hemos elegido, y, en el fondo, disfrutamos con ello. Así que, que no paren las emociones fuertes. Aun siendo demasiado encontradas a veces.

 

ÁRBITRO: Pájaro loco Sánchez Martínez.

Yo juraría que un árbitro está para impartir justicia, templar nervios entre los jugadores, e intentar no alterar en exceso a la grada con gestos grotescos e impresentables. Y más o menos condujo el tipo este el partido en cuestión con relativa normalidad. Pero ya por el final, la tarjeta que le sacó a Sorloth me pareció intolerable, por el sencillo hecho de indicarle de buenos modos que la falta la había sufrido él, y no era precisamente el infractor (y llevaba razón). Pes hala, de premio, absurda a la par que ridícula tarjeta amarilla. Pues qué bien. Pero, poco más tarde, y de una forma chulesca, tabernera mugrienta y como si estuviese arbitrando un partido de futbolín en un puti-club de los que seguro suele visitar el tipejo este en cuestión (es normal, a las madres siempre hay que ir a verlas de vez en cuando), le sacó una a Giuliano, prácticamente golpeándole con ella en la cara, el puto sheriff este de pantomima. Menos mal que nuestro jabato favorito  tiene la cabeza en su sitio, porque si su reacción hubiese sido estamparle un cabezazo al puerco ese, ya hubiese merecido la pena tanto sufrimiento final y todo.

 

EL CRACK DEL PARTIDO:

Grimaldo tiene cada día más peso en nuestro equipo, lo cual me mola. Muy buen partido del dorsal número 19, que está yendo claramente a más, pero hoy le damos el premio a nuestro gran Comandante Colchonero, Don Josema Giménez. Aparte que le ví muy bien tanto físicamente como mentalmente (le han quitado un par de años de encima en La Coruña, el clima, el agua, la pesca que tanto le mola, qué se yo), es un tipo del que uno está orgulloso de su compromiso, de su forma de ir por la vida, de tanto que nos ha dado, de lo bien que siempre nos está representando y todos sus logros deportivos con nosotros, que ojo, han sido unos cuántos y bien importantes. Esto son las cosas que, seguramente, jamás entenderá su amiguito el dorsal número 19. Como bien decía la pancarta del Frente, Respeto a quién se lo merece. Y nuestro corazón, que es lo único que tenemos que realmente nos pertenece a cada uno, y que se basa en sentimientos tan puros y auténticos como nosotros mismo les dictamos, jamás se lo llevará un dorsal número 19 de la vida, por mucho que metiese 150 goles a partir de ahora. Nuestro corazón va a quién se lo gana día a día, a pulso, con trabajo, entrega, coraje y dedicación. Y el mío lo tiene usted a su auténtica Merced, URUGUAYO.


LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:

El partidito de Barrios, la tardecita de Lookman, los desatinos de Huljmand, los desaciertos de Baena …Ay, Señor, Señor.

 

TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (+ 11 GRADOS).

Aunque me pareció un equipo más que aseado el Deportivo, la victoria era de obligado cumplimiento, al tratarse de un recién ascendido, por lo que, esta semana así, el mismo permanece inalterable.  Y no quiero oír ni un solo murmullo al respecto.

 

¿Sábado? Levante. Partido a las 14 h. (hora infame dónde las haya), campo que se nos da no mal, lo siguiente, el rival en sí, ni les cuento. Hay que ir a por todas, sin pensar ni en Bayern ni en mandangas, que el tercer clasificado en la liga española nos ha hecho un estupendo favor al respecto, y debemos de hacerlo valioso pero de verdad… “Solo soy feliz, con el Atleti de Madrid” …

PD. Según Don Luis Aragonés, Don Miguel Jones no era negro, sino Azul ...



21 de octubre de 2026

CHL. Stuttgart 1 - Atleti 1. Alemania siempre será Alemania.

 


Sinceramente, ayer viví un flashback en mi cabeza y volví a mi época más jovenzuela tras presenciar el ambiente en ese estadio cuyo nombre es tan significativo como MHP. Tifazo bestial, llenaco a reventar, los alemanes animando como bestias, y el equipo local volcado hacia nuestra portería como hacía tiempo no veía a otro equipo hacerlo igual. Parecía aquello un Borussia Mönchengladbach o un Dortmund de la vida, o un Karlsrhuer, o un Colonia (para qué hablaros de Bayern varios y diversos y demás). Ahí caían goleados escandalosamente el Valencia cuando era el Valencia, no el simulacro de ahora, nuestros adorables vecinos (estos se han llevado unas cuantas), aquella remontada del Uerdingen al Espanyol en esa final de UEFA a doble partido imposible de perder … Ir a Alemania era sinónimo no ya de derrota, si no de que hasta lo más normal era volverte a España con un saco. Pues bien, a fe que, especialmente en el primer tiempo, volví a aquellos tiempos, pero esta vez viendo al Atleti como protagonista. Y este equipo, ojo, es el decimotercero de la Bundesliga, tampoco nos vayamos a pensar ... Pero les da igual. Lo llevan en sus genes. Son auténticas bestias, martillos pilones con patas, Terminators arrasadores.


La primera parte fue de dominio a la par que agobio constante por parte alemana. Nos presionaron tanto, y tan bien, que, de hecho, acabé la misma con un dolor de cabeza considerable, producto de la constante presión que ejercían los teutones, los cuales, a su vez, me crearon un estado de tensión rayando lo paranormal sobre mi ya perjudicada de por sí cabeza.

 

Tío por tío, emparejados a cada uno de los nuestros, y no había forma humana de sacar el balón medio decente. Llorente sufrió lo indecible para mantener el tipo medianamente (uno de los partidos más desbordados que le recuerdo). Pubill fue un pequeño gran desastre (ojo, se le perdona, solo faltaba). Giuliano (y eso que para mi fue el mejor, estuvo hecho un puto jabato toda la noche de pesadilla alemana) también se mostraba impreciso en la salida del mismo, por más que intentaba ayudar a aclarar algo el panorama. Qué hablar de los zapatazos enrevesados de Oblak al balón … Cualquier cosa podías esperar. Y así una, y otra, y otra, y otra vez.

 

En el primer minuto ya sacó una mano escalofriante Jan tras despiste de Llorente, que, como ya os digo, estuvo bastante sobrepasado, especialmente en este nefasto primer tiempo. A los 10 minutos, otro voleón desde fuera del área alemán obligó de nuevo a lucirse a Oblak. El Atleti estaba completamente aculado en el borde del área, y era incapaz apenas ni de respirar. No es que no quisiese, es que, directamente, ni podía ni sabía cómo salir del laberinto blanco germano.

 

Hasta la media hora no dimos algo de señales de vida a balón parado. Grimaldo lo puso y Pubill remachó con el hombro por encima de la portería. Cinco minutos más tarde, lo que tenía que pasar, pasó. Otra vez Marc, en su afán de sacar el balón controlado en medio de Hiroshima en pleno ataque nuclear, lo terminó cediendo ante, de nuevo, la asfixiante presión germana, y un tal Leweling desde la frontal, lanzó un latigazo impresionante que rebotó, encima, en Huljmand, y se terminó colando como una exhalación en nuestra portería. Con este resultado nos fuimos al descanso, y gracias, porque si nos hubiésemos ido, mínimo, con un par de ellos más, a nadie hubiese extrañado.

 

La segunda parte empezó fenomenal para nosotros. El Cholo quitó al apagado Jonathan David, sacó al campo a Lookman, y en su primera acción dio una asistencia perfecta al dorsal número 19, éste borro de su camiseta el “1”, se quedó solo con el “9”, y en un perfecto remate al primer toque, batió sin remisión al guardameta local. A la primera que tuvimos, empatito que conseguimos.

 

A partir de ahí, el Atleti fue amo y señor del encuentro, y daba la impresión de que la victoria no se nos iba a escapar, con un Barrios renacido para la causa, y con un Baena extremadamente participativo en la construcción de nuestro juego ofensivo (ambos desaparecidos en combate durante el primer tiempo).

 

Pero, a Hujlmand se le cruzó su cable pelado de nuevo (y esta vez a lo bestia, añado). Realizó un entradón tan absurdo como fuera de lugar sobre Stiller, y vio la más que justa tarjeta roja. Se acabó el champlán. Minuto 65 de juego, creo recordar.

 Por supuesto, el Cholo, en pleno ataque de pánico, empezó a eliminar a todo bicho viviente con vocación ofensiva por ahí (sigo recordando que porque se quede un equipo con un jugador menos no implica necesariamente que son 8 en realidad, qué cruz llevo con esto, Dios mío), y finalmente nos conformamos con aguantar el chaparrón de nuevo como buena pudimos, supimos y, afortunadamente, conseguimos.

 En el 93 tuvieron su gran ocasión para conseguir la victoria final, en un testarazo impresionante de Pejcinovic que no fue gol, porque no fue gol, y el árbitro toco a su fin la sinfonía del martillo pilón alemán. ¿Conclusión? Un punto que suma, sí, pero que habrá que hacerlo bueno de verdad frente a un tal Bayern de Munich en el Metropolitano. Otro alemán (y el más fuerte de todos, añado). Vayan preparándose para emociones fuertes, porque Alemania, siempre será Alemania. Pero el Metropolitano, también es el Metropolitano.

 

TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (+ 11 GRADOS).

 

De nuevo, por temas laborales, me fue imposible hablarles del partido frente al Espanyol, en el cual el equipo venció en los minutos finales gracias a su insistencia máxima durante todo el encuentro y su ambición por conseguir, de principio al fin, la victoria final. ¿Conclusión? Otros 3 grados más que subimos, y nos quedamos en los otoñales 11 graditos para llevarnos a la boca. El equipo está como un tiro. Y el sábado, frente a los Narcos, hay que refrendarlo ... ALEEE, FORZA A TLETI ALEEE ...

 



15 de octubre de 2026

CHL: Atleti 2 - Manchester United 0. Madre no hay más que una.

 

Precioso Tifo el que hizo, una vez más, la muchachada del Frente, en Honor a nuestra Madre Patria (molesta mucho, sí, todo el que defiende algo siempre molesta, en los tiempos que corren hoy en día, es así), y a nuestra propia Historia como País. Y es que, una Madre siempre es una Madre. Es imposible conocer un amor tan incondicional como el que cualquier madre le suele dar a su hijo. Por eso a las madres, especialmente cuando ya se nos hacen mayores, hay que respetarlas al máximo, cuidarlas, no dejarte jamás un beso ni un solo agradecimiento hacia su figura en el recuerdo. A ser posible, sería recomendable que no se la desahucie tampoco, que no se la abandone a su suerte, que no se la “ate” a cualquier residencia como si de una gasolinera se tratase, librándonos de nuestra "mascota" favorita.

 

Por eso mismo, estas primeras palabras de esta crónica deben de estar con nuestro Capitán, con nuestro incombustible Don Koke Resurrección. Porque ayer, sin estar presente sobre el terreno, estuvo, sin embargo, jugando su particular partido en todos y cada uno de nuestros Rojiblancos corazones. Por eso, Capi, aquí nos tienes, aquí estuvimos, y aquí nos tendrás. El mayor de los cariños y el fuerte abrazo que mereces por parte del que esto emborrona, y puedo asegurar y aseguro, de hecho, extensible a todo aquel que le gusta malgastar su preciado tiempo leyendo mis gilipolleces. En las buenas, en las malas, y en las peores. Y siempre gracias por todo, que te queda mucho Rock and Roll para suministrarnos todavía.


Vayamos ya al partido. Gran encuentro del Atleti en líneas generales, frente a un correcto equipo inglés, que ojo, también tuvo sus opciones, y también fue gravemente perjudicado por el árbitro (como a nosotros, aunque esto ya es norma de la casa). Pero no adelantemos acontecimientos.

 

La cosa empezó trepidante: balón en largo (no recuerdo bien si fue del Cuti Romero o de Kang-Lee) hacia Baena, el cual se va en velocidad de su marcador, se adentra en el área, encara, regatea, piensa cuál es su mejor opción final, ve el desmarque desde atrás de Barrios, le cede el balón, y nuestro canterano bate, tras rechace posterior del balón en un defensa, la portería inglesa. 1-0, mejor no podía empezar la cosa. Baena está en plan crack total. Pableras, estando bien físicamente, lo es. El recital que dio ayer de versatilidad fue deslumbrante. Sabe cuando hay que conducir, sabe cuando presionar, está siempre bien colocado, trabaja en ataque como en defensa, ha convertido el centro del campo en su patio de recreo favorito, y hace en él lo  que le viene en gana. Y casi siempre brillantemente bien. No es un jugador cualquiera. Es una puñetera delicatessen.

 

Pero hay más jugadores que acompañan también en la sinfonía de juego. Grimaldo es un artistón en ese aspecto también. Se mueve con una soltura por zonas ofensivas que a veces no sé siquiera cómo se lo permite el Cholo. O quizás sí. Porque siempre os lo expongo: ¿Qué manera mejor hay de defender que teniendo tu el balón en tu poder? No se me ocurre ninguna.

 

Aún así, el Manchester de vez en cuando despertaba. Es tan bueno el Cuti Romero, que tengo la impresión de que, como un rival sea capaz de irse de él, ya no hay Dios que pueda impedir el tanto del rival. Bueno, sí. Hay uno. Oblak. ¿Ejemplo? Minuto 16. Mbeumo le hace un caño de consideración al Cuti, se planta ante Jan y obliga a nuestro guardavidas a sacar el balón como si de Don Lorenzo Rico se tratase.

 

 

A partir de esta acción, el dominio fue un tanto alternativo por ambos lados.  Mbeumo se topó de nuevo frente a Oblak, mientras que Grimaldo sacó una falta que se estrelló en la mismísima cruceta.

 

Los últimos minutos de este primer periodo fueron, apoteósicamente nuestros. Tocando el balón con dulzura, paciencia, moviéndolo de lado a lado siempre buscando la mejor opción, con un Cardoso que está esplendoroso. Fruto de todo este nivelazo sumun en nuestro juego, llegó nuestro segundo tanto, obra de Johnny, pero el árbitro decidió anular dicho gol, tras llamada previa del VAR, por una supuesta mano de Marcos Llorente, que se llevó un balón trastabillado (muy en su estilo) pero el mismo solamente dio en una mano … La del defensor inglés. Ver para creer. Gol anulado, 1-0 de momento, y al descanso.

 

La segunda parte ya fue algo más difusa por nuestra parte. También es normal que ellos apretaran más y a nosotros nos costara más salir de la primera línea defensiva. Sin embargo, la cosa empezó con otro nuevo recital a la batuta del Maestro Barrios, que le puso una excelente asistencia a nuestro dorsal número 19, pero su remate de volea acabó estrellándose en el palo.

 

En el 60, sin embargo, no nos empataron de puto milagro, en un remate de ese jugador que es una auténtica delicia verle (Bruno Fernandes, el año que viene queda libre, hágase), de forma acrobática y en semi-vaselina, que salió lamiendo el palo derecho de nuestra portería.

 

En el 63, el momento esperado (o no) de la Chótelera de siempre: Pablo y Kan-in a la ducha (sauna para Don Barrios, más bien, después de tan brutal concierto de fútbol total) y entraron en el verde Pubill y Jonathan David (minutos que suman, Señor Patán de Patanes Shorlotín, nada que ver con los suyos en Vitoria, qué barbaridad).

 

Y en el 78, cuando la cosa estaba más que igualada, llegó una acción definitiva que perjudicó también gravísimamente a los ingleses. Fantástica asistencia de Huljmand en profundidad y al primer toque sobre el desmarque de Jonathan David, este cae en una disputa del balón normal frente a Yoro, y el árbitro decide pitar falta y expulsar al jugador inglés por ser el último jugador en la línea defensiva del Manchester. Otra barbaridad como el caprichoso tanto de Cardoso anulado en la primera parte. ¿Conclusión? En el 81, la sentencia final del encuentro, en una contra en la que, de nuevo Jonathan  se planta solo ante el portero, su remate es rechazado y el balón lo termina finalmente aprovechando Lookman para anotar a puerta vacía el tanto de la tranquilidad total.

 

En el 90, el bailarín del Cunha pudo batir a Lorenzo Oblak de nuevo (sin éxito alguno), y colorín colorado, este partido de Champions se ha terminado.

 

TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (+ 8 GRADOS).

¿Y qué pinta esto aquí? Se preguntarán mis atónitos lectores.

Por motivos laborales de ayer y de hoy, no les pude hacer crónica de nuestra gran victoria en Vitoria (oleeeee), pero el Termómetro tiene a bien subir 2 nuevos grados más, y esto había que notificarlo como sea, lo cual implica que se queda en 8 Gradazos positivos, que está fenomenal para la altura de Temporada en la que nos encontramos.

 

EL MADRILEÑO:

Otro partido que me tragué y del cuál me hubiese gustado hacer crónica más detallada. Vaya empate se llevaron los maños, cuando  ganábamos en el minuto 98 por 4-2. De todas formas, a las legiones de peña que se andan tirando por el Acueducto directamente, indicarles que estas cosas pasan de vez en cuando, que si nos creemos que este año vamos a subir lo tenemos en chino mandarino (equipo completamente nuevo), que este filial, aparte, está diseñado con mezcla de jugadores de nuestra cantera, con posibles proyectos de jugadores de cualquier otra parte del mundo, y que si cada año cambian prácticamente la totalidad de la plantilla, Torres no puede hacer milagros. Y es que siempre hay que estar contando lo mismo, macho. Siempre.

 

Y este sábado, a Cornellá, frente a otro rival que se nos da de pena. Pero al equipo le veo muy bien, con las ideas muy claras, y con ganas de seguir haciendo cosas, así que … “Adelante, Adelante, Adelante Campeón” …

 


21 de septiembre de 2026

Atleti 2 - Real Madrid 1. Seguimos mandando en la Capital.

 


Que nadie dude ni un solo instante que, hoy por hoy, somos el equipo con el que más puntos se “deja” la Real Cervatada. Y digo “dejan”, porque ya saben que con respecto a esta gente, todo gira en torno a ellos, el rival suele importar entre poco y una puta mierda. Si ganan, es que son los “más mejores”, y si palman, es que a ellos el derbi no les motiva tanto, o por fallos y regalos directamente suyos, aunque ahora se ha puesto de moda lo que, curiosamente, siempre nos han echado en cara de por vida, que son los famosos llantos. Afortunadamente, llevo ya un buen puñado de derbis encima de mis espaldas, como para estar ya más que curado de espantos en este aspecto, hasta el punto de que, básicamente, ni me afecta, ni me extraña, ni me sorprende, más bien lo contrario: me divierte cantidad.

 

A mi, sinceramente la primera parte me decepcionó bastante por parte de los dos equipos. La ley del miedo se apoderó del Metropolitano. Miedo a perder el balón, miedo a perder el posicionamiento, miedo a encajar un tanto, miedo a intentar algo nuevo. Nadie se quería salir del guión previamente establecido por ambos entrenadores. Pero con una diferencia clave en todo esto. El Atleti, aunque dé esa impresión, sabe a lo que anda jugando, porque es parte de la propia identidad que nos ha marcado el Cholo, y, guste más o menos, pero lleva su sello inequívoco, es decir, somos un equipo con personalidad propia.

 

Sin embargo, el Madrid es todo lo contrario. No sabe muy bien si atacar, si defender, si ver pasar la vida venir, y todo su poderío táctico es que resuelva alguna acción individual de sus delanteros, punto. Va dando bandazos sin mucho sentido y ningún convencimiento pleno en lo que realmente quiere hacer.

Así que, con estos condicionamientos vimos una primera parte muy áspera en cuanto a futbol se refiere. Un puto coñazo sideral para el espectador neutral. Normal, pues, el empate a cero con el cual nos fuimos al descanso.

 

La segunda parte la comenzó mandando el Cholo con un cambio que resultaría clave para el devenir final del encuentro. Evitó riesgos innecesarios quitando a un Pubill amonestado, y sacó al terreno de juego al que, una vez más resultó definitivo y completamente decisorio para el desenlace final del encuentro, que no es otro que Don Koke Resurrección (que no, Doña Yayo, que no le voy a dar el premio final del crack del partido, por mucho que me insistas, querida). Y el Atleti cambió al completo su forma de juego, porque, apoyado también en un gran Cardoso, el Atleti se hizo dueño del centro del campo, y empezó a generar dominio y peligro.

 

Así que, a los 6 minutos de este periodo, extraordinario pase de Hancko sobre Giuliano, este intenta controlar el balón y el niñato repelente del Huijsen le agarra claramente y le derriba dentro del área. Penalti de enciclopedia, roja de manual (si bien le costó al lerdo del árbitro sacarla, le tuvo que avisar el VAR) y, de nuevo, Grimaldo, anotó su segundo penalti consecutivo de remate duro, seco y colocado. Que le dure la racha al chaval.

 

Aún festejando casi el tanto en la grada, llegó el segundo, en una asistencia maravillosa de Giuliano sobre Jonathan David, y este puso el 2-0 en el marcador, y convirtió al Metropolitano en una auténtica fiesta rojiblanca. El canadiense metió un gol de manual de nueve puro, y, al menos hasta el momento, está demostrando que su fichaje ha sido todo un acierto.

 

A partir de aquí, recital de un Atleti desmelenado, frente a un Madrid que no sabía ni por dónde le venía el aluvión colchonero futbolístico. El Cuti cabeceó e hizo lucirse al Pequeño Canguro. El balón lo recogió el dorsal número 19 nuestro, pero su remate lo sacó Konaté bajo palos.

 

En el 79, sin embargo, pudieron acortar ellos el marcador, en la única ocasión (junto con el tanto encajado) que fueron capaces de generar. Un tal Diomande se plantó solo ante Jan, pero Oblak fue decisivo de nuevo y adivinó las intenciones del negroide.

 

Y en el 90, la jugada  tonta de la noche. Simeone y sus putos cambios, pero esta vez para muy mal. Porque no se puede sacar del terreno de juego a tu central valladar, antes de lanzar una falta peligrosa el equipo visitante. Es un error de pardillo, de manual de entrenador. Le Normand salió totalmente frío al campo, y se comió el remate de esa montaña llena de mierda que es Rudiger, o basura análoga. Qué manera más tonta de complicarnos la vida, joder.

 

Afortunadamente, la cosa acabó con nuestra victoria final, y el Atleti demostró que en el Metropolitano, está muy clarito y meridiano quién es el que manda de la Capital. Que ustedes lo disfruten, pues.

 

ÁRBITRO: Un tal Ortiz Arias.

Malo como la carne del pescuezo, sin personalidad ninguna … Se le reclamaron unas 455 expulsiones por parte vikinga. Desde luego, la del Cuti no es ni de cachondeo, y la del Kang-Lee, pues lo de siempre. Si te enseñan el fotograma … Pero es que el fútbol no es eso precisamente. Lo que sí me ha parecido más claro es el penalti de Pubill por mano, las cosas como son. El que nos pitó  a nuestro favor es como un piano de grande, e incomprensible que le tuviese que llamar el VAR para expulsar al puto espantapájaros blancucho ese. Deleznable arbitraje dónde los haya.

 

 

EL CRACK DEL PARTIDO:

Gran partido del equipo a nivel de concentración y saber estar sobre el terreno de juego. Llorente de lateral muy bien, el Cuti, Hanko y Grimaldo, muy bien también. Cardoso sigue yendo a más, bien Baena y Kang-In, absolutamente clave Don Koke Resurrección, pero el crack del partido esta vez se la doy a Giuliano. Participó en los 2 goles, volvió absolutamente loco a un tal Cucurrella, trabajó en defensa a destajo… SI hay un jugador que sabe y entiende a la perfección qué es, qué significa y cómo hay que jugar un derbi, es precisamente él. Todo un recital, masterclass total. Lo mas cojonudo de todo, es que se le valora más su partidazo en la parte de Concha Espina, que en la nuestra propia. Desde luego, yo lo tengo muy claro. Giuliano Simeone, siempre, siempre en mi equipo. Sencillamente indispensable tener en una plantilla competitiva a un tipo así.


LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:

Al final salió todo muy bien, pero no logro entender qué es lo que le se le pasó por la cabeza al Cholo cuando quitó al Cuti Romero con una falta peligrosa a favor del equipo rival. Me parece un error escandaloso e impropio de un entrenador de la Categoría incontestable también de Don Diego Pablo. En fin. Corramos un tupido velo.

 

 

TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (+ 6 GRADOS).

Partido de obligado cumplimiento frente a nuestro rival fetiche en en Metropolitano, nuestro peluche favorito, nuestro muñequito fantástico de pim-pam-pum. Por lo tanto, permanece como estaba.

 

Y ahora, el bendito parón de Selecciones. Tres semanitas para disfrutar después del trajín inicial de encuentros … “Yo te quiero, sentimiento, no puedo parar” …



17 de septiembre de 2026

Atleti 4 - Osasuna 0. ¡PARTIDAZO!

 

Pues sí. Vaya partidazo bueno que se marcó ayer el Atleti, madre. De los mejores, y especialmente, más constantes, en los que he visto al equipo volcado hacia la meta contraria sin tener una necesidad imperiosa para ello, salvo el satisfacer nuestro paladar futbolístico, no muy sobrado últimamente de este tipo de exhibiciones. Ambiente excepcional (especialmente al Fondo, le ha venido de cine la movida esta del traspaso de abonos, da gusto verlo tan lleno y con tan buen ambiente siempre, aunque mi Hermano Ralph termine ligando con extraños especímenes por esos lares), no excesivo calor, aunque el solazo que me dio en la primera media hora en toda la cara me impidió ver el partido con la normalidad que hubiese deseado. Eché de menos esos tiempos en los que, en el Calderón, se vendían unas curiosas viseras echas de cartón gris para ponérsela uno en la cabeza. ¿Quién se acuerda de ellas?

 

El primer tiempo fue tan trepidante como entretenido. El Atleti lo dominó de cabo a rabo, con profundidad, intensidad y buen hacer. A los 10 minutos, un gran centro de Kang-In Lee lo remachó fuera Lookman, cuando estaba completamente solo, si bien en posición forzada.

 

Dos minutos más tarde, Aitor Fernandez empezó su recital de paradones antológicos (y este pibe es el suplente de Roberto, madre mía, que partidazo hizo también) en otro gran remate de nuestro coreano favorito metiendo una de sus manos siderales.

 

Sin embargo, en el 13 Osasuna tuvo la más clara (aparte del gol anulado, que fue completamente legal, que manía de fijarse en gilipolleces, y no meternos en el perolo que el fútbol es un deporte de contacto, caramba), cuando Raúl García (un sucedáneo del gran Raúl García que tanta gloria nos dio) se plantó solo ante Oblak, pero se terminó haciendo un lio el delantero rojillo y Jan consiguió desbaratar la ocasión.

 

Tras este susto, el Atleti volvió a la carga, y empezó a desperdiciar más ocasiones en pleno asedio local. Que si cabezazo del Cuti, que si remate a bocajarro de Grimaldo que repele un defensa, hasta que en el 25, tanto va el cántaro a la fuente, que Johathan David logró anotar su segundo tanto como rojiblanco, en una gran internada de Grimaldo (que esta vez sí que fue el Grimaldo que yo conocía), la cual terminó rematando el canadiense, realizando un paradón Aitor Fernández, pero ya no pudo controlar el segundo rechace y terminamos anotando el ansiado gol.

 

Tres minutos más tarde, llegó el tanto anulado a Osasuna ya mencionado, y después el Atleti siguió realizando encaje de bolillos, principalmente entre Llorente, el omnipresente Kang-in y Lookman, que, de nuevo, no llegó por poco a otra gran asistencia del coreano.

 

En el 41, otra doble parada escalofriante del guardameta visitante, a sendos remates de Kang-In y Jonathan, mientras que los escasos escarceos visitantes eran controlados y anulados por tres grandes ayer: Le Normand, el Cuti y Cardoso. Estuvieron fantásticos, así que, con el marcador corto, sí, pero con un excelente sabor de boca, nos fuimos al descanso.

 

La segunda parte fue ya cañera total, puro Rock&Roll Rojiblanco.  En el 54, encaje de bolillos entre Lookmann, Baena, Jonathan David y Kang-in, en una espectacular combinación entre todos casi al primer toque, para que este último se sacase de la manga un lanzamiento cruzado que ponía el 2-0 en el marcador, y hacía justicia al mismo

Con el Atleti ya desatado perdido, Don Cuti Romero se sacó un zambombazo impresionante desde la Pampa que repelió de nuevo Aitor con otra mano prodigiosa a córner. En este mismo saque de esquina, Le Normand pilla un rechace a un propio remate suyo, y medio a la media vuelta, golpea el balón de nuevo nuestro pianista favorito y logra anotar el 3-0 (golazo de bandera).

 

El partido ya entraba, por momentos, en un bucle: disparazos de un enloquecido Kang-in Lee por aquí, paradones y manos prodigiosas de Fernández por allá.

 

Y en el 82 llegó el cuarto, en la enésima gran recuperación de Johnny Cardoso, que le metió un pase espectacular viendo el desmarque de Baena, y éste terminó definiendo con muchísima clase ante la salida desesperada de Aitor. Y con este festival de juego, fútbol y emociones por doquier, terminó este auténtico ¡PARTIDAZO!

 

 

ÁRBITRO: Hernández Maeso.

A este no le tenía jipiado yo del todo. El gol de Osasuna es gol legal, pero vamos, que después de encajar 4 chicharretes, yo tampoco armaría mucho ruido al respecto.

 

EL CRACK DEL PARTIDO:

Nivel superlativo casi de todo el equipo, la verdad. Llorente fue Llorente de nuevo, al fin ha terminado la mudanza de Leverkusen a Madrid Grimaldo, Le Normand salió sin brazos a jugar, por lo que no pudo dar sus habituales agarrones para defender estupendamente bien, va a ser el año de Cardoso fijo, Koke está en plan Vivaldi, Lookman mejoró, el Cuti es un pedazo de mariscal en el campo, pero se lo doy finalmente a Kang in Lee, que me tiene completamente enamorado. Y oyes, qué chaval más educado y qué saber estar tiene, ¡Hasta habla bien y todo! Visto el coeficiente intelectual que suelen tener los niñatos millonarios estos, es todo un descubrimiento el este chaval.


LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:

Irreconocible Osasuna, la verdad, empezando por su horripilante equipación.

 

 

TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (+ 6 GRADOS).

Victoria de obligado cumplimiento frente a un rival plagado de suplentes, encima. Estamos muy bien como estamos, de todas formas.

 

Y este fin de semana, la madre de todos los derbis habidos y por haber … A seguir demostrando quién manda en la Capital …



14 de septiembre de 2026

Real Sociedad 0 - Atleti 3. Los Cholo-cambios.

 

Minuto 60 del partido, instante en el cual se ha convertido para el que esto os escribe en momento de tensión, de pánico múltiple, de enfado, de desesperación, de ¿Qué será de mi vida a partir de ahora? Suele dar igual cómo ande el equipo. Si juega bien, mal, regular ... Hay siempre un tipo elegante de negro en la banda que pone gesto serio, se toca su barbilla con la mano y, con gesto pensativo, empieza a mover su Chóctelera sin cesar. ¿Cuántos caerán? ¿A quién le tocará esta vez? Y, lo que es peor, ¿Qué nos costará en realidad? Este es el mundo de los Cholo-Cambios. Rechace imitaciones.

 

Lo reconozco abiertamente. Ayer me temí lo peor. Lo diré hasta quedarme afónico: no me gusta que se hagan de golpe 3 cambios a la vez (cuando no son 4, ojo). Tampoco me mola en exceso el automatismo en los mismos. Hoy en día, todos sabemos que Baena, esté bien, esté mal, o esté regular, tiene siempre casi todas las papeletas para ir al banquillo. Eso sí, este año, ha encontrado un nuevo compañero de fatigas, Kang-Lee, otro que tal baila. ¿Y  el tercero? Ahí ya le puede caer a cualquiera. Ayer le tocó al Lechugo, el miércoles, Dios dirá.

 

Dicho todo esto, justo es reconocer también que ayer fueron claves en el devenir del encuentro, acertó de pleno en los mismos, y, gracias a ellos, logramos conseguir una victoria que, al menos para el que esto os escribe, necesitaba como agua de mayo, especialmente frente a esa gente. Así que seguiremos con nuestro duelo particular, Don Diego Pablo. Usted sé que no se rinde, pero yo no me voy a cansar tampoco de escribir. Que gane usted siempre, eso por descontado. Al fin y al cabo, su triunfo siempre será nuestra felicidad común.

 

Partido importantísimo para romper nuestra racha de 2 derrotas consecutivas (el Elche empató en Bilbao, el Fulham en Liverpool, sin comentarios), y no descolgarnos en exceso del Campeonato Nacional Liguero. El primer tiempo empezó y continúo con mucho ritmo, si, pero fue más un vaivén de gente que iba y venía de un lado a otro, unos de negro y verde, otros de azul y blanco, persiguiendo un balón que se empeñaban en perderlo, a su vez, una y otra vez. Ni 3 toques seguidos, interrupciones, faltas, pero eso de generar ocasiones de gol y crear peligro, ya lo dejaremos para otro día, si eso.

 

El que siempre empieza como una moto es Kang-In Lee. A los 4 minutos ya tuvo una gran ocasión en una brillante acción individual de las suyas, recortando hacia el borde del área y rematando seco, pero esta vez al primer palo, marchándose el balón fuera.

 

A los 22 minutos, otro centro espectacular del coreano lo remató Hjulmand de cabeza, pero su testarazo cruzado se fue lamiendo el palo.

 

En el minuto 40, una buena falta lanzada por Sergio Gómez obligó a Oblak a una buena intervención despejando a córner el balón bien colocado por parte del donostiarra, y con esta parte desconcertantemente “eléctrica”, nos fuimos al descanso con el empate inicial en el marcador.

 

El segundo periodo empezó la cosa bastante más picuda para nosotros. La Real se hizo dueño del espacio, aunque, afortunadamente, el equipo mantenía más  o menos el tipo a nivel defensivo. Hasta que llegó la clave de todo, minuto 60, los temidos Cholo-cambios.  Cardoso Salió por Baena (tan cierto es que siempre le toca a él como que ayer no estaba haciendo tampoco nada) Koke por Kang-In (efecto gaseosa, de mucho más a poco menos, si bien también siempre le toca a él la china, aunque sea coreano, ji ji) y Jonathan David por Llorente (pero coño, ¡si tenemos un delantero y todo!). Y los 3 fueron decisivos.

 

Cardoso aportó piernas y coherencia en el juego. Koke, completamente clave su entrada, nos dio profundidad en nuestro fútbol y velocidad en el mismo. Y Jonathan ejerció de delantero centro, con movilidad y gol, que es todo lo que se le debe de pedir a cualquier delantero centro bueno que se precie.

 

Pero la guinda de todo fue en el minuto ya 75, cuando entró Arnau por Lookman. Este terminó de balancear el partido por completo. Frente a la  pesadez y falta de ideas en el juego de Ademola, apareció Ortiz aportando profundidad, frescura, velocidad y movilidad en nuestro juego. Supongo que andará haciendo una de las famosas milis que pone siempre el Cholo a los nuevos, pero en mi corto entender, la titularidad hoy en día de Arnau debería de ser incontestable, entre otras cosas, porque, aparte, siempre encara, siempre se atreve, nunca se esconde y siempre da la cara. Habría que gestionar mejor el minutaje de este chaval, Don Diego Pablo. Nos va a sacar de muchos apuros.

 

Un minuto más tarde del mencionado 75, Jonathan maniobró bien con el balón dentro del área, pero su remate lo interceptó correctamente Remiro.  El Atleti era ya dueño  de la situación por completo, y cada vez estaba ahogando más al “simpático” equipo local. Hasta que en el 81, llegó el penalti por flagrante mano de Ociheng, que sirvió para que Grimaldo se entrenase como goleador colchonero, transformando el mismo con una tranquilidad y sapiencia yo diría que hasta insultante. 0-1, y esperemos que  este tanto empiece a reforzar el juego y la confianza de nuestro lateral izquierdo, ya que su concurso hasta el momento está siendo bastante decepcionante.

 

En el 89 llegó el segundo nuestro con otro estreno goleador, el de Jonathan David, en una gran contra conducida entre Koke y Grimaldo, que asistió al propio Jonathan para que se adentrase en el  área,  recortase a su rival y de disparo sutil y colocado batiese a Remiro de nuevo. 0-2, partido sentenciado.

 

Sin embargo, como con este equipo nunca termina uno de encontrarse confiado del todo, en el 92, Sucic realizó un remate seco y durísimo, que obligó a Oblak a lucirse, desviando en balón a córner.

 

Y ya en el 95, el “hombre de moda” ahora en nuestro Universo Atlético metió un golazo de bandera, porque la galopada que se da Giuliano en dicho minuto, después de estar desde el minuto 1 sobre el césped bregando sin parar, superando en velocidad a 3 rivales, para plantarse solo delante del guardameta local y batirle, denota que, tendrá más o menos clase, cierto, pero tiene 2 cojones como el Vicente Calderón de grande, una fe inquebrantable y un físico prodigioso. Sé que las características de este jugador no son técnicamente deliciosas, para paladares excelsos. Pero a mi un par de huevos fritos con patatas me chiflan cantidad, ¿Qué pacha boca? Es un tipo de pelotero que se me antoja imprescindible el tenerlo en mi plantilla. ¿Qué juega demasiado minutos? Pues seguramente, pero vamos, de eso a insultarlo, vejarlo y demás, cuando el chaval, encima, es un CANTERANO nuestro, ha mamado Calderón por los 4 costados, en grada, como recogepelotas, y jugador, me parece absolutamente deleznable y vomitivo. Y esto, por no hablarles ya de los que piensan que juega por ser el hijo de tal … Esos sí que ya es que no se andan enterando de nada. Pero absolutamente de nada. Dejen de hacer el ridículo, por favor. A Simeone se le pueden criticar mil y una cosas (yo lo hago, de hecho, bien lo saben). Pero pensar que pone a su hijo por eso mismo, es de ser un boludo redomado.

 

Así que victoria finalmente incontestable, por supuesto, justa, y personalmente, aunque nada me va a devolver un título de Copa (2 ya con esta gente, en mi caso, rotura de lunas de autobús incluida en Zaragoza por parte de los Cabestros Kaleburrakos de mierda, con mi señora madre para colmo presente, en la primera de ellas), pues mira, que me supo a gloria no ver a esa puta grada dando sus bailecitos de cara al césped y demás. Ayer, el que me fui bailando, fui yo. Y de alegría. ¿Conclusión? ¡Larga vida a los Cholocambios!

 

 

ÁRBITRO: Martínez Munuera.

A pesar el histerismo histriónico de la grada local con él, no hizo mal arbitraje. El penalti, sencillamente incontestable.

 

EL CRACK DEL PARTIDO:

Me gustó la firmeza defensiva en general, personificada especialmente en el buen hacer del Cuti Romero, muy buenos minutos de Cardoso, buenas pinceladas de Jonathan David, soberbio Koke, justo en el rol que le quiero ver, saliendo de esta forma desde el banquillo, pero para mi el que termina de revolucionar el partido es Arnau Ortiz, con su velocidad, versatilidad, verticalidad y plasticidad (superar eso, mamones). En serio. Este chaval tiene que empezar a tener un rol más importante dentro del equipo, sí o también. No tengo ni la menor duda al respecto.

 

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:

El iluminado que hace coincidir este partido con el del Madrileño en horario. De verdad, ¿No se puede hacer nada medio coherente y normal en este puñetero Club?

 

TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (+ 6 GRADOS).

 

 

El Termómetro está más cachondo que don Ralph en un desfile de ropa interior femenina (que todo hay que aclararlo hoy en día) de Victoria Secret, y decide una nueva subida de 2 gradacos más a la buchaca. ¿Qué les parece? Brutal es poco, ¿Verdad?

 

Y el miércoles, Todos a Una … “TE QUIERO, ATLETI” …




10 de septiembre de 2026

CHL. Liverpool 2 - Atleti 1. Pocas luces, demasiadas sombras.

 

Dios quiera que me equivoque, pero nos espera una temporada larga, dura  y hasta me atrevería a indicar áspera, por todo lo que anda rodeando a este Club. Porque ahora mismo lo que veo es una planificación deportiva no completada, debido principalmente al condicionamiento que nos ha hecho del mercado el dorsal número 19, por un lado. Por otro, contemplo a un entrenador bastante bloqueado en lo que a ideas se refiere, y estancado en una serie de condicionantes autoimpuestos a sí mismo por no sé qué extrañas razones, y a un equipo con calidad, sí, pero con poca personalidad final, sin jugadores que cuando las cosas no van tan de cara, den ese paso hacia delante de tirar del equipo cuando más lo necesita. Y luego está la grada, claro, completamente anestesiada en ese estado de felicidad permanente que nos intentan siempre transmitir desde las altas esferas del Club. Conformismo, resignación, y a vivir la vida, que son 2 días.

 

Y el caso es que ayer el Atleti empezó jugando muy bien al fútbol. Salir salen enchufados (en las primeras partes, ojo, las segundas es otro cantar) y da la impresión de que, mientras les dura el fuelle, plantan cara a cualquiera y dominan y se hacen dueños del encuentro, tal y como pudimos contemplar en la primera media hora que el equipo hizo en Anfield. Y eso que el Cholo puso en liza una alineación un tanto extraña, poniendo a Koke como titular (que ya no debería de estar para estas lides, y menos en este tipo de encuentros), situando a Hancko de lateral izquierdo, apoyado por Giuliano (ni el primero es lateral, ni el segundo sabe jugar por la izquierda, todo esto por no poner a Dani Martínez, que es el que tienes realmente en esa posición, visto el bajo rendimiento hasta la fecha de Grimaldo), y poniendo como titular al dorsal número 19, lo cual, qué queréis que os diga, me parece hasta bien. Bueno, bien, me explico.

 

Al tipo este hay que reventarle mientras esté aquí como sea. Personalmente, le pondría a fregar los baños del Metropolitano, que oyes, a 36 mil pavetes diarios, yo creo que no está nada mal la cosa. Hasta me ofrecería ayudarle y todo. Pero como entiendo que esto es en realidad una puta utopía, pues oyes, vamos a exprimirle hasta que no pueda ni respirar, y se pire a cumplir su “sueño” de una puta vez. Si no le reventamos en la grada, se le revienta en el césped. Ayer, partido entero, muy bien. El domingo, más de lo mismo. ¿Qué jugamos Copa frente al San Andreu? Prórroga y penaltis si hace falta inclusive. ¿Qué disputamos uno de esos apasionantes amistosos en Groenlandia? Va el 19, y toda la morralla que haya por ahí, aparte.  Y disputando desde el minuto 0 hasta el final. Que cumpla el “sueño”, sí … Pero bien cansadete.

 

Mientras tanto, el Liverpool demostró que, a la contra, tiene un montón de peligro. Isak ya perdonó en el primer minuto una clarísima por cruzar el balón en exceso. Pero el Atleti mandaba, dominaba, corría, presionaba y generaba buenas situaciones de gol, combinando bien con el balón. Baena tuvo buenas opciones desde fuera del área, Kang-In se movía con soltura y fluidez, el dorsal número 19 ayudaba en la construcción del juego combinativo, y tras parar Oblak otro mano a mano a remate de Isak (aunque la jugada partía de fuera de juego), llegó el tanto de Llorente, en una gran asistencia del dorsal número 19, que plantó solo al bueno del Lechugo, y batió a a Allison con sencillez. Lo de Marcos con Anfield es una señal, no me cabe la menor duda. 0-1, y contento, sí, pero con ese estar con la mosca tras la oreja por las cosas que nos suelen suceder una vez nos adelantamos en el marcador. Que ya nos conocemos todos.

 

Que el Liverpool en Anfield, te apriete tras estar por detrás en el marcador, es normal, y eso le pasa al Atleti, al City, y a la Selección Mundial de fútbol, si estuviese. Pero hay que saber templar, hay que saber defender, hay que saber presionar, hay que estar bien colocados, y hay que tener el cuchillo entre los dientes mientras nos achuchen. Y el Atleti actual no tiene ni puta idea de nada de eso. De centro del campo hacia adelante, no hay problema. En el 27, de hecho, una gran jugada de Kang-In, puso el balón a Giuliano, este cedió el mismo al dorsal número 19, y se sacó un chutazo desde fuera del área, al cual Allison contestó con una parada espectacular. Y hasta aquí se acabó el Atleti por hoy.

 

La diferencia empezó a ser muy clara: ellos muerden, ellos aprietan, ellos intimidan, y nosotros somos madres de la caridad. En estas vicisitudes, no hay ni Dios que tenga ahí en el campo lo que tiene que tener. Y quién puede hacer esa función, se encuentra extrañamente en el banquillo, porque, conforme son las características de este equipo nuestro, me parece tan incomprensible como inexplicable la suplencia de Hjulmand. Es el hombre que nos puede aportar ese equilibrio que nos falta, y que tan importante es en el fútbol actual. Pero a Simeone, de momento, no le ha entrado por su ojito derecho. Igual, si fuese argentino …

 

El Liverpool ya estaba en modo torbellino, y que el Atleti no se iba al descanso con la victoria era un secreto a voces. Y defensas buenos tiene, porque Hancko lo es (en su sitio, aunque no está en su mejor momento de forma, precisamente), Pubill también lo es (ayer sufrió más de lo esperado), Llorente, de lateral, también es muy fiable (aunque no infalible) y el Cuti … Pues mira. Aquí si que me alegro del empecinamiento en traérselo por parte del Cholo, porque me parece un central imperial, y que nos va a venir de cine según vaya ocupando su lugar en el universo Atlético. ¿Qué falla? Pues todo el concepto defensivo en global, en realidad, porque no saben defender, no aguantan la presión física que nos imponen los rivales, no tenemos claro en dónde situarnos exactamente, y una vez superados, nos volvemos impotentes para poder levantarnos siquiera.

 

En el 31, Wirtz avisó, aunque se topó con el muro de Jan. Y en el 40, Szoboszlai se aprovechó de la falta de contundencia defensiva nuestra, para rematar de toque suave y colocado y batir al bueno de Oblak. La acción viene originada por un taconazo del patán de Araujo dentro del área … Sí … Araujo. Para cortarse y no echar sangre, vamos.

 

En el 42, pequeño atisbo de reacción, en gran acción individual de Pablo Barrios (en este tipo de partidos es en el que hay ya que empezar a dar un paso al frente, pero de verdad, Pableras) y Baena remató al primer toque marchándose el balón a la derecha del guardameta local (y en este tipo también de encuentros es en los que hay que demostrar también que eres todo un Campeón del Mundo, Alex). Con el empate a uno nos fuimos al descanso.

 

La segunda parte ya me pareció un esperpento de partido más que un auténtico encuentro de Champions. Un Don Benito-Villarrobledo más que un Liverpool- Atleti. Qué cantidad de imprecisiones, de balones perdidos absurdamente, el Cholo desatado con los cambios … Qué locura. Anfield se convirtió en el camarote de los Hermanos Marx.

 

El Atleti salió como, parece ser, acostumbra ahora en las segundas partes: atolondrado perdido. A los 4 minutos ya avisó Barcolá fallando un gol hecho ante Oblak. Y, tan solo un minuto después, en otra acción en la que demostramos que el concepto “contundencia defensiva” es algo tan desconocido para nosotros como una botella de agua mineral sin gas para Cerezo, al final Mac Allister nos clavó el rechace del balón al borde del área, fusilando sin piedad a Jan. 2-1, y la cosa ya pintaba no chunga, sino fúnebre.

 

En el 60 quita a Kangi-in y Koke, y saca a Lookman y Grimaldo. Si alguien me sabe explicar el posicionamiento táctico del equipo a raíz de estos cambios, le invito a un mini en el Bendita el día del Osasuna pero ya, vamos. Yo paso de intentarlo, no estoy hoy para jeroglíficos (de hecho, nunca me han  gustado, más bien los odio).

 

En  el 73, quita a Baena, y saca a Jonathan David. Qué diver, cómo mola. Y en el 76, quita al Cuti y a Pableras, y saca a Le Normand y Hjulmand. Festival del humor.

 

Y todo esto, ¿Para qué? Para ser incapaces tener una posesión de más de 15 segundos, para ver correr atolondrados a un buen puñado de nuestros jugadores sin sentido y concierto, para ser incapaces de generar siquiera ni media ocasión de gol … Y, encima, frente a un Liverpool, que se debió de contagiar de tanto caos, y decidió sumarse a él  también, qué carallo, porque tampoco es que hiciesen encaje de bolillos precisamente.

 

En el 90, un gol anulado al Liverpool por claro fuera de juego de Frimpong, y fin de la colección de desbarajustes por hoy.

 

Este año me he propuesto no enfadarme con el rollo este del fútbol, aunque el sentimiento de tristeza y melancolía con las derrotas no te lo quita ni Dios, qué le vamos a hacer. Algunas luces, demasiadas sombras … Que pasen un feliz jueves, Hermanos.

 


31 de agosto de 2026

Sevilla 1 - Atleti 3. Imperiales.

 

Suelo tener la mala costumbre de escuchar siempre las ruedas de prensa del Cholo antes y después de los partidos. Es verdad, que hay muchas veces que me enfado con él por la cantidad de topicazos que suelta sin mucho sentido ("trataremos de buscar en dónde hacer daño al rival", su favorito), pero también le comprendo en otras ocasiones porque el nivel de las preguntas que recibe suele ser irrisorio. Cuestiones deportivas, pocas (normal, no tienen ni puta idea). Mierda y bazofia, eso sí, para dar y tomar. Del rival, rara vez interrogan por él (de hecho, suele ser Simeone el que incluye su valoración en cualquier otra respuesta que da). No es muy de ruedas de prensa Don Diego Pablo. Se le ve a la legua que va la mayor de las veces forzado a las mismas, y huye de las mismas al finalizar como cuando sonaba el timbre en el colegio en la última clase del día, que nos íbamos escopetados del colegio.

 

Aparte, con todo el estercolero montado en torno a nuestro dorsal número 19, pues para qué queremos más. No voy a hablaros en exceso, por cierto, de este asunto. Llevo como 2 meses que se me están haciendo 2 lustros comentando con cualquier persona en cualquier medio el puñetero monotema de mierda, y, aunque solo sea en esta vuestra casa, no os voy a aburrir más con ello. Independientemente, me importa un bledo el devenir del citado jugador, lo que haga o deje de hacer con su vida, y lo que juegue o no con nosotros (espero que lo menos posible, por no deciros nada pero de nada). Asumo el trastorno económico y de ocupación de su puesto que nos plantea el citado personaje. Me da igual. Como si le ponen a limpiar los baños del Metropolitano. Que corra el aire.

 

A lo que iba. Pensé que me iba a encontrar a un Simeone tan hastiado y quemado como yo, y sabía a la perfección que 11 de cada 10 preguntas iban a ir enfocadas en el monotema en cuestión. Por supuesto, así fue, pero en vez de encontrarme a ese Don Diego Pablo agrio y avinagrado, me topé con un Cholo pletórico y exultante. El hombre cumplía 800 encuentros con el Atleti (que se dice pronto, vaya tela) y vino a decir que, por él, otros 800 más. Estaba en el sitio en dónde siempre ha querido estar, y era el menda más feliz del mundo. Sinceramente, a mi paupérrima de por sí salud mental me vino de cine. Independientemente de mis críticas deportivas hacia él y demás, me causó una sobredosis de orgullo Rojiblanco por los cuatro costados, hasta el punto de que estaba deseando que llegase el encuentro frente al Sevilla, para ver al equipo en acción. Y mucho me temo (o, mejor dicho, me alegro) de que ese optimismo y ese orgullo por estar en dónde se está lo transmitió a los jugadores, visto especialmente la imperial primera parte que se marcaron. Muchas gracias, Simeone. Y enhorabuena por los 800 partidazos.

800 y subiendo    

En la primera parte vimos a un Atleti tan pletórico como exultante. Dominio, presión, personalidad, buen juego y fantástica conducción del balón, nuestras señas de identidad. Y oigan, tratándose de un partido fuera de casa nuestro, con la racha que llevábamos, ojiplático me hallaba.

 

La cosa empezó muy bien, porque en el minuto 5 de juego ya nos adelantamos en el marcador, en una fantástica combinación entre Baena y Kang-in, que hizo que el almeriense rematase de forma precisa y letal cruzando el balón ante la salida de Vlachodimos.  Un golazo de bandera. ¿Alguien echa de menos a alguien?

 

El Atleti se puso en plan mandón y dominó todas las facetas del juego en este brillante primer periodo, en el cual los jugadores sevillistas eran la viva imagen de la impotencia ante el recital de fútbol que les estaba cayendo encima.

 

Aun así, el Sevilla avisaba también de vez en cuando de su poderío. Un mal despeje del bastante fuera de forma Grimaldo, dejó el balón muerto al orejas de Kike Salas, pero su misil se fue lamiendo el palo izquierdo de la portería de Oblak.

 

Sin embargo, en el 26 de juego, una deliciosa salida de balón entre Kang-in y Don Pablo Barrios, esté abrió de primeras majestuosamente ante el desmarque de Lookman, el nigeriano se adentró dentro del área, amago con ir hacia un lado u otro con el cuerpo, hasta que se inventó un latigazo seco y ajustado al poste ante el que nada pudo hacer el guardameta local. 0-2, y el recital continuaba.

 

Después vinieron una serie de intervenciones de Oblak, en las que tuvo más dificultades de las sabidas, ya que no logró atajar ninguna de ellas, con la incertidumbre que eso genera en nuestras sufridas palpitaciones cardiacas.

 

Tras la pausa de hidratación de rigor, llegó el segundo en la cuenta particular de Baena, en una acción en la que el Lechugo Llorente combinó con nuestro Campeón del Mundo Mundial, y este se inventó un disparo envenado, duro y ajustado al palo desde fuera del área en la que Vlachodimos pensó que, efectivamente, la jodieron de nuevo. Este gol a Alex Baena se lo vi unas cuantas veces cuando defendía la camiseta amarilla esa. Es muy buena señal que empecemos también a disfrutarlos nosotros.

 

Y, en el 36, aun tuvo otra más clara, tras buena internada por banda de ese puñal denominado Lookman, cuyo disparo rechazó un defensa hispalense, y el rechace, a la media vuelta, Alex lo terminó mandando por encima del larguero. 

La cosa parecía sentenciada, por más que los atacantes palanganas no cejasen en su empeño de que, efectivamente, no era el día de Oblak a la hora de atajar balones que se dijera (nos tiene muy mal acostumbrados el bueno de Jan, y fijo que dichas acciones tenían bastante más dificultad de la que aparentaba).


Al borde ya del descanso, otro paradón de Oblak, y una gran acción defensiva de Giuliano, que le quitó un balón que tenía visto para sentencia Peque para fusilar nuestra portería, y con ese esplendoroso 0-3 nos fuimos a la ducha del Nervión, si bien el baño quienes lo recibieron precisamente fueron ellos.

 

La segunda parte, como era más o menos normal el suponer, el Sevilla tiró de orgullo (que lo tiene, es absurdo negarlo) y nosotros contemporizamos más el partido. Aún así, hubo otra gran jugada nuestra, en una gran asistencia de Giuliano sobre Baena, el cual cedió el balón a su vez hacia la posición de Lookman, anotando el nigeriano su segundo tanto, si bien Baena se encontraba en fuera de juego previo.

 

El Sevilla movió fichas, y mejoró bastante su prestaciones con Kochorashvili (última vez que pongo el nombrecito del "Chochovili" este) y especialmente con el negrito zumbón del Ejuke, que fue un dolor de cabeza constante para Giuliano, el cual se tuvo que ocupar más de intentar frenar sus embestidas más que de atacar. Entre esos dos jugadores pudieron poner el 1-3 en el marcador, en su primera acción combinativa que realizaron.

 

En el 66 empezaron los Cholo-cambios, se fueron Lookman y Llorente (supongo que por la tarjeta, como ahora ya no se puede quedar un jugador en el campo con una tarjeta amarilla... En fin) y sacó al bullicioso Arnau y al Comandante Giménez. Será mala suerte, será lo que sea, pero, como nos suele ocurrir, es justo empezar a realizar cambios y encajar gol. Es matemático, no falla. Un tal Miguel Sierra, en un balón que estuvo merodeando extrañamente sobre nuestra área, puso en un pintoresco remate votando previamente el balón el 1-3 en el tanteador. No es que se pusiesen a sonar todas las alarmas, pero cuidado, que este partido ya lo habíamos visto en alguna que otra ocasión.

 

En el 73 pudimos re-sentenciar el partido, sin embargo, en una excelente internada por banda de Arnau, apurando hasta línea de fondo, y poniéndole el balón en la cabecita de Don Pablo Barrios, pero su remate blandito pero con intención fue espléndidamente rechazada por el guardameta local.

 

Al final se soportó el arreón más o menos controlado de los del Pizjuán, y tres puntazos fuera de casa que nos saben a gloria bendita después de tanto penar por esos campos de Dios. ¿Será un espejismo? ¿Una realidad? Sea lo que fuere, el Atleti estuvo Imperial.  Así que, a seguir en esta línea.

 

ÁRBITRO: El mazas del Alberola Rojas.

Buen arbitraje el suyo en líneas generales. Se reclamó por parte local un supuesto penalti de Hjulmand sobre el Dumbo de Kike Salas, en el que nuestro defensor claramente toca el balón primero. ¿Qué luego hay contacto? Que lo haya, esto es fútbol, no fotogramas.

 

EL CRACK DEL PARTIDO:

Pues hubo unos cuántos a un excelente nivel: Pubill, Don Pablo Barrios (está por momentos, sencillamente excelso), me gusta cada día más Hjulmand, auténtico pulpo atrayendo balones en el medio centro y distribuyéndolos con sentido y precisión, a Kang-in ya le conocía, y está confirmando todas mis grandes expectativas puestas en él, Lookman en su sitio, efectivamente, tiene gol y todo, pero hoy hay que quedarse con Alex Baena. Cómo  le ha sentado sentirse una pieza clave en la Selección Española Campeona de Fútbol. Don Luis De la Fuente, no se lo terminaremos nunca lo suficiente de agradecerle tanto bien que nos ha dado, tanto a nivel global como individual.

 

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:

Tengo confianza plena en él, pero Grimaldo está ahora mismo a un 20% de su nivel real. Muy impreciso en los pases (alguno de ellos nos pudo costar un disgusto, y gordo), falló un gol cantado por tardar 2 lustros en tirar a puerta, falto de ritmo en general, poco contundente atrás … Que no suenen las alarmas, eso sí.

 

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+ 4 GRADOS).

¿Oigan? ¿Qué les parece? ¿Permanecen en sus sillas, o cayeron de espaldas al suelo? En un ataque de genialidad sin precedentes, el Termómetro valora muy positivamente el empate conseguido frente al Villarrural con 10 jugadores (sube un grado) a lo que se suman 3 grados más por la gran victoria del sábado, lo cual nos da un bagaje positivo de 4 gradazos. Ni los más viejos del lugar, oigan … A disfrutarlo, pues.

 

Y el próximo sábado, a San Mamés, uno de esos sitios tan entrañables en los que nos quieren tanto, y tan bien. Esperemos que, al menos, tengan la dignidad de no pegar a peñistas, tal y como hicieron en Sevilla. Sería un detalle de agradecer … (bueno, en realidad también lo hicieron). En fin... “Orgullo de la Ciudad, Estandarte de Madrid” … 



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MAREANDO LA PERDIZ: "Desesperado"

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