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1 de marzo de 2021

Villarreal 0 - El Puto Amo 2 - Nunca dejes de creer.


Y esta vez va por mí, solo por mí, y nada más que por mí. Ni quiera por los adorables neos del Sr. Patriota. Tomi, machote, que mal te ha sentado este disfraz (espero que haya sido por la memez esa de los putos carnavales). Parece mentira que con los palos que llevas ya encima, con la mili que has pasado, con la de veces que te has mosqueado, cabreado, encantado, emborrachado, vivido, en definitiva, por y para el Atleti, te chupes la semanita que te chupaste la semana pasada, completamente irascible, irracional, enfadado con todo y contra todo, sin querer hablar ni con tu sombra, por perder un puto partido de Liga frente a un rival después de tirar 256 veces a puerta, y por otro encuentro de Champions en el que sí, que no disparamos un puñetero tiro entre los 3 palos, que jugamos fatal, que ya lo sé, pero coña, no era el Ofi Creta, no era el Timisoara (bien me lo recordaba mi Hermano Arias4rever cuando me vio en tal estado), ¿O acaso no te acuerdas de cuándo te enfrentabas a  esos equipos, macho? ¿De verdad que hace falta que te explique que perder con el Chelsea 0-1 no es el fin del mundo? ¿Necesitas que te conciencie de la cantidad de bajas que hemos tenido  en este último mes por el puto Covid? ¿No te das cuenta de que los jugadores, después de pasar el puta CoronaBiris ese, ya no salen igual, y les cuesta un montón volver a pillar el ritmo? ¿No te cansas de decir hasta la saciedad que no conoces ningún puñetero equipo que sea capaz de ganar todo?

 

Siempre vas diciendo a la gente que los cánticos no son pose, no son leyendas a recitar como si fuesen poemas de Garcilaso de la Vega en busca de un sobresaliente en clase de lengua. Nuestros, cánticos, nuestras leyendas, hay que creérselos, aplicarlos en la vida, en nuestra forma de ser y entender al Atleti, nuestro dogma de fe. Representan nuestra especial y genuina idiosincrasia. No te puedes desesperar así, alma cándida. Ya sabes (o, mejor dicho, te recuerdo) que ser del Atleti es mucho más que eso. Parece mentira …

 

A ver, patán … ¿no lo viste ayer, cómo se levantó la muchachada? Y fíjate. En un partido complicado, jodido de los de verdad, frente a un rival que tuvo sus opciones, entre otras cosas, porque tiene un buen ramillete de jugadores cantidad de interesantes como pueden ser Pau Torres, el puñetero Chukwueze ese (afortunadamente, ni tiene gol, ni sabe centrar, el día que le vaya pillando el tranquillo al tema …), Gerard, Trigueros, el intermitente Parejo …

 

Peros los nuestros, vestidos de ese extraño azul nazareno, que por otro lado tanto me mola, no les fueron a la zaga. Fue un partido con muchas alternativas en el juego, de hecho. Muy de vértigo, de ida y vuelta, pero jugándose siempre con orden y respeto. Que si Parejo remata a las manos de Oblak, Saúl hace estirarse a Asenjo. Que si casi les sale a ellos una buena acción a balón parado de córner, tras centro de Moi y remate de Albiol, nuestro Atleti responde con otro que se convierte en el primer tanto a nuestro favor, tras espectacular centro de Lemar y remate posterior del bueno de Savic (festival del humor del VAR incluido).

 

Claro que tras adelantarnos en el marcador era normal que el equipo local achuchase. ¿Qué quieres que hicieran, ponerse a deshojar amapolas, quizás, tontolaba mío? La tuvo Trigueros, una que milagrosamente no entró de Gerard (la debió de sacar el espíritu de Adelardo sobre la misma línea de fondo, no encuentro otra explicación posible a que dicho balón entrase). El primer tiempo  terminó con ventaja mínima rojiblanca, si, de esa que dices que tanto sientes pero que a veces te debería de dar vergüenza ajena de intentar siquiera representar, merluzo.

 

Y ya ves la segunda parte, en la que nuestro Atleti salió con mucha personalidad, presencia y ambición ¿O no te percataste, mentecato? Criminal Suárez cazó de la nada un balón que hizo lucirse de nuevo a Asenjo (buen portero de reflejos, pésimo en todo lo demás), trabajador incansable Correa también hizo estirarse de nuevo al citado guardameta, pero los amarillos no se rinden tampoco fácilmente, y empiezan a probar a Oblak, pero de verdad. Que si Bacca, que si Gerard … Demasiada gente disparando alegremente desde dentro del área, chungo cubata. Pero, jate tu, cuando peor pintaba la cosa, vino la sentencia obra de Joao Félix, jugador con el cual, por cierto, también andabas de uñas (con todo lo que le has defendido a capa y espada, chavalote, que ya te vale), un tanto que define a la perfección lo que sabes que debe, puede y va a ser el Menino: jugador resolutivo, con clase, distinción. Nuestro diferente. ¡Cuántas veces lo has predicado, querido!

 

Y al final, pues a sufrir, como mandan los cánones, Hermano. Bacca, Gerard de nuevo, la mosca cojonera del Samu, los obuses de un tal Baena (¿De dónde salió el tipo este, madre? Una a la escuadra, otra un paradón brutal de Jan, qué manera de pegarle al balón, Cristo bendito). Pero se consiguió. Sonó el partido final, y se ganó ese partido imposible, ese que no íbamos a ganar de ninguna de las formas. Anda, quítate esa mueca de cabreo constante, que te hace tener caretum gilipollanium más grande de lo habitual, y recuérdate siempre esto, capullo: NUNCA DEJES DE CREER. Nunca, Tomi. Nunca.

 

EL CRACK DEL PARTIDO:

El trabajo de ambas escuadras fue sencillamente encomiable, la verdad. La fe inquebrantable de unos, la personalidad de los otros, la entrega de todos ellos, con ratos de muy buen fútbol. No me quedo con ninguno, y me quedo con  todos.

 

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:

Habrá peña que me dirá Joao por lo del gestito y tal, pero a mi hasta me moló. Parece que le corre algo de sangre y todo, aunque sea de vez en cuando, carallo.

 

ÁRBITRO:

Burgos Bengoechea. Arbitraje modélico, en mi humilde entender el suyo (y eso que el VAR intentó confundirle todo lo que pudo, y más). Supo llevar el partido a la perfección, que, si bien no fue un encuentro con entradas malintencionadas en sí, sí que resulto cantidad de disputado hasta la última gota de sangre por todos los contendientes, con todo bicho viviente yendo al 101%. Bravo por él, pues.

 

TERMÓMETRO ROJIBLANCO ( + 16 GRADOS).

 

Se me olvidaba, cazurro. Y me pones el termómetro Rojiblanco 2 grados más, y no se hable más, ¿Estamos?

 

Hala. El Domingo, el derbi. Semana de echar los cierres, cerrar puertas, balcones, emisoras de radio, programas diversos deportivos, y aislarse en lo realmente importante. MHDP. “Viva, viva, la Revolución, Viva, Viva, el Atleti Campeón” …

4 de octubre de 2020

Atleti 0 - Vila-Real 0. Lo que podía haber sido/Lo que fue.



Lo que podía haber sido.

12 de la mañana, y viene mi cachorrín a buscarme en su nuevo coche. La primera parada obligada hubiese sido en la churrería de San Fermín, en la que hubiésemos desayunado unos deliciosos churros con chocolate de primera, pero de los de verdad. Después, ya rumbo al Metropolitano, en el que durante el trayecto nuestro entrañable David me hubiese abrumado con su apretada agenda: “a las 13 h. con Raúl y estos, a las 14 h. con los Sanders, a las 15 h. a por Rafita, a las 15,30 a saludar a Don Pablo. Después tengo un cumpleaños a las 19 h. A las 20 h. un bautizo de mi ahijado. A las 21 su propia boda. A las 22 tengo que ir a por mis padres. A las 23 h. en la Pedriza. A las 0 h. en Valencia. A las 5 de la mañana en Móstoles. A las 7 en Carabanchel. ¡Hostias, Patri! También tengo que ir a verla …” Corramos un tupido velo.

 

Por otro lado, mañana fresca, por cierto, con molesto aire, a lo que el gran Don Pablo hubiese contestado con su natural frialdad (“qué brisa más agradable que corre esta mañana”). Hubiese visto al Kapi, nos hubiésemos hecho unas risas con las aventuras y desventuras del Patroncito y sus convenios. ¡Y qué decir si hubiésemos ido también al aparcamiento, con el Señor Rojo and company, derrochando siempre generosidad sin parangón …”llevaos otras dos latas más, hombre, que están fresquitas”. No les digo nada si ya les da por ir también al Sr. Patriota, y a los Hermanos Raso. ¿Para qué queremos más? ¿Y sí aparece Don Rubio? Está claro. Ya no entramos al encuentro.

Y sí. Hubiésemos visto un partido, probablemente, deleznable igual, pero no … Porque a los 20 minutos, hubiese empezado un run-run en la grada, al que los entusiastas del Fondo hubiésemos respondido con nuestros cánticos a todo meter. Y el Frente, que hubiese visto la grada gélida ante tan patético espectáculo ofrecido por la muchachada, seguramente se hubiese dedicado a meter a toda la peña en la animación igual. Y, a lo mejor, los lindos muchachos de rojiblanco se hubiesen dignado a, qué se yo, realizar una internada por banda (aunque solo hubiese sido esa) o un disparo entre los 3 palos frente ese error de la humanidad denominado Asenjo, o meméz análoga, o crear una jugada combinada para llevarnos a la boca, un detalle, un taconcito, una pared, un regate, un pase entre líneas, una ocasión de gol ….¡ALGO, DIOS MÍO, ALGO! Obviamente, el resultado fue finalmente bastante dispar.

E igual hubiésemos empatado igual, pero oigan, hubiese sido un día de risas, de camaradería, de birras y más birras, igual hasta de tercer tiempo, yo me hubiese tomado la cerveza caliente de Alhambra que venden los putos moros al acabar el susodicho, y, quién sabe, la noche podría haber sido hasta larga y emocionante. Cualquier cosa parecida con la realidad, es pura coincidencia.

 

Lo que fue.

Realicé el primer cocidaco de la temporada (Don Rubio, Doña Tania, tengo una cuenta pendiente con ustedes en este tema, recuerden que los Lanister siempre pagamos nuestras deudas, ya concretaremos). Me salió delicioso, excepcional. Me puse tan hasta las trancas que me clavé una siestaca de impresión, que fue violentamente interrumpida a las 15:55 h. por la puta mierda del partido en cuestión.

 

Ya va uno de mala leche. Bostezando cabreado. Con mala predisposición. Se sienta en el puto sofá, y no termino tampoco de establecer mi posición clara. La pierna izquierda sobre la derecha, la derecha sobre la izquierda, tengo calor, tengo frío, giro la pantalla para verlo mejor, la vuelvo a girar porque no termino de verlo claro … Como se diría en el fondo …”¡UNA PUTA MIERDA!”.

 

Pasados 20 minutos, parece que empiezo a dejar de hacer el papanatas sobre el sofá y me dispongo a ver algo del partido medio relajado. Pero no ví nada. Absolutamente nada. La negación del fútbol más absoluta. Ni una jugada, ni una combinación, un ritmo cocidaco-cansino a más no poder, un chof-chof entre pase y pase sencillamente insultante, una absoluta falta de motivación, una ceremonia de la más absoluta de la exasperación, un horror, como dijo Marlon Brandon en “Apocapipsis Now” … “El horror”.

 

Yo no sé ustedes, pero yo estos tiempos los ando llevando fatal. Todas las cosas que me gustan hacer las tengo prohibidas. Y si, por lo menos, mi Atleti me entretiene un poco y me divierte viéndolo, aunque no sea igual que lo que podía haber sido, pues bueno está. Pero resulta que, si veo espectáculos como el de ayer, me replanteo todo, y empiezo a pensar: ¿”Dónde pollas está mi dinero del año pasado?”. “¿Por qué, a los socios del Celta – por ponerles un ejemplo- se les ha devuelto la pasta hace un siglo de los partidos que no han visto y a nosotros no?”. “¿Cuándo realmente espero volver a ir a un partido de fútbol en condiciones?” “¿Cuánto más me toca esperar?”. Y esta puta peña … “¿No se dan cuenta de lo que estamos viviendo, de lo mal que lo andamos pasando todos?”. “¿No piensan que ellos nos pueden intentar hacer la vida un poquito (aunque solamente sea un poquito) la existencia más feliz?”. “¿Es de recibo un encuentro como el de ayer?”. “En serio, ¿Sí?”

 

Ando triste, estoy quemado, con mogollón de dudas, con miedos, con temores, y mi válvula para vivir siempre ha sido, es y será el Atleti. Si no puedo ver a mi gente, tampoco hacer previas, y me tengo que limitar a lo que “disfruté” ayer, sinceramente, me tengo que replantear demasiadas cosas en mi vida, más un medio zumbado como soy yo. Así que no sé. No sé qué hacer. Pero ni puta idea, vamos. Y es que estoy harto. Muy harto. En fin. Lo que podía haber sido vs. Lo que fue.

 

EL CRACK DEL PARTIDO:

Mi hermano y yo, por aguantar dicho engendro. Y mis colegas de ATM1903, por aguantarme mis putas gilipolleces.

 

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:

Todo lo demás. El próximo partido así lo aguanto 10 minutos. Pasado este tiempo, me dedico a hacer algo más productivo, que estoy hasta la punta de la polla, hombre.

 

ÁRBITRO:

González al Cuadrado. Bien en líneas generales.

 

TERMÓMETRO ROJIBLANCO: - 2 GRADOS.

Empieza la depresión total, y el termómetro no puede ser ajeno ni dar la espalda a nuestros sentimientos. Ya vamos en la carrera con el curro fondón, pesados e, inclusive, hasta con desgana. Y dicho instrumento tiene que ser estrictamente fiel a nuestra situación real. Es la foto que nos define. Y a ver si alguien tiene bemoles para rebatármelo, oigan.

 

Y ahora, parón de la Selección. ¡Qué puta bendición, joder! No quiero saber nada ni de la misma, ni del Atleti, ni de su puta madre ocupando piso en Alcobendas. A seguir a tope con Shameless, con OZ, con Friends, con Patria y demás. Me pienso tirar 15 días sin ver a ni Dios vestido en calzoncillos dando patadas a un balón. Palabra de Tomi. “Yo me voy, al Manzanares, al Estadio Vicente Calderón….”-

24 de febrero de 2020

Atleti 3 - Vila-Real 1. Futuro en Rojiblanco.


Pues, con todo el cachondeo, pero este partido era más importante que el del martes pasado (al menos, hasta el momento). Veníamos de un gran esfuerzo, algo de exceso de euforia en la grada, un rival que llevaba sin perder fuera de casa ni se sabe, equipo que, por cierto, se nos da fatal, con ese dichoso amarillo chillón que tanto odiaba Don Luis Aragonés, último partido de la jornada, en el que los bufanderos descerebrados andamos entre aguantando los excesos del finde y poniendo el piloto automático ante la llegada del temible y todopoderoso lunes … Si, encima, el rival empieza mejor, enchufa la primera (y yo diría que única) que tuvo, con un chutazo estupendo de Alcácer a bote pronto, la verdad es que el aliño de la ensalada se tornaba altamente amargo e indigesto.

Pero el Atleti tuvo una virtud (esa de la cual el que les aburre con este texto  tanto carece): paciencia. Atacó sin prisa, pero sin tregua. Avanzando y acorralando poco a poco al rival. Profundizando el juego por banda, pero sin brevazos sin ton ni son. Con un Lodi incisivo, con un Sime que va claramente a más, comandados bajo la batuta de un Koke, por momentos, espléndido, imperial. Y pronto empezaron las ocasiones, especialmente una clarísima en tijeretazo de Morata, que rechazó ese supuesto proyecto de portero denominado Asenjo (dicen los más viejos del lugar, que una vez, allá cuando jugaba por el Pucela, le vieron atajar un balón sin despejarlo … Dicen …) para que a continuación Vitolo, incompresiblemente, y más solo que la una dentro del área pequeña, remate al único sitio en el que Sergio podría, por supuesto, despejar de nuevo el balón (Vitolenco, Vitolenco, ayer remataste como un mostrenco).

En este tipo de partidos, es clave empatar antes del descanso, y menos mal que el Atleti lo consiguió, a falta de seis minutos para el mismo, en una extrañísima jugada, pésimamente defendida por la defensa del Villarreal, el balón acabó en una “asistencia” (sinceramente, me parece un atrevimiento denominar este pase de Sime así), que en realidad no era más que un balón sin ninguna clara dirección definida, que llega hacia el área visitante, y que tuvo como consecuencia final, que lo que al resto de los humanos se nos escapa a nuestro corto entender, al diferente Ángel de la guardia Correa no. Es la única persona en este mundo que pudo convertir dicha acción en una asistencia de gol, y, por supuesto, terminar ejecutando el mismo hasta dentro de la red. Los genios son así, háganme caso. Viven en su mundo. Tienen aire despistado, parece que andan como ausentes, son bohemios en su forma de ir por la vida, pero, cuando frotan su varita mágica, se convierten en seres completamente excepcionales. Pues eso. Con todos ustedes, nuestro coche de choque favorito, Don Ángel Correa.

La segunda parte solo tuvo un color, el rojiblanco, dominador de cabo a rabo de la misma, con un centro del campo altivo y generoso, y que a los 17 minutos, dio la vuelta al marcador en una fantástica apertura de juego de Joao Félix (que, al fin, reapareció), combinación de Trippier (no me mola nada el pelo-polla que se me anda dejando encima del perolo, caballero, está muy bien que admire al Cholo, pero tanto tanto … de seguir así, tendremos que pensarnos, muy y mucho, su continuidad con los adorables Peaky Blinders) sobre Correíta, cuánto te queremos, Angelito de mi vida, asistencia del argentino sobre Koke, que emuló a Don José Eulogio Gárate y, viniendo desde atrás, remató de cabeza sin piedad, batiendo a Asenjo. 2-1, y empezamos a respirar de verdad.

Diez minutejos más tarde, asistencia de Koke sobre Joao Félix, y el portugués disparó, ayudado con un afortunado rechace de un defensor visitante, anotando el 3-1 que ya fue definitivo. Imagino que le vendrá bien el gol al chaval. Personalmente, me gusta que intente definir cuando pilla el esférico, porque, como mal menor, al menos, implica que termina la jugada. Eso sí, el día que aprenda antes de lanzar el latigazo en cuestión, a levantar la cabecita o tener perspectiva real de la situación de sus compañeros en el campo, empezará a ser, de verdad, el crack que todos queremos presuponer de él. Koke, si, mi capi, sí. Tienes trabajo en este aspecto con él.

Poco más que contaros. El domingo que viene, otro partido trampa con el supuestamente desahuciado filial. Ir con el freno de mano echado, siendo seguidor de este equipo, nunca viene mal (que son muchos años, háganme caso), pero, no sé por qué, preveo que nos augura un futuro bonito, esperanzador, y hasta me atrevería a decir, brillante. Un futuro en Rojiblanco.

EL CRACK DEL PARTIDO:
Me anda gustando bastante Vraljko, Felipe sigue siendo un valladar inexpugnable, muy inteligente Thomas también manejando el encuentro, pero esta vez se lo voy a dar (y con todo el merecimiento del mundo, sencillamente incontestable) a dos de los jugadores más criticados y denostados por la grada. Koke, que desde que ha vuelto el equipo anda subiendo como la espuma (el descanso que le ha dado el Cholo obligado por su lesión me da que le ha venido de cine, si se lo diese a Saúl de vez en cuando …), y Correíta, del cual su principal progresión es que ha pasado de ser jugador-revulsivo y se ha transformado en pelotero titular para los 90 minutos. Ya ni siquiera le sacan su absurda tarjeta amarilla con la que siempre nos deleitaba cuando salía como un coche de choque sin frenos. Me da que, como siga así, le voy a tener que cambiar el mote, ya verán …

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:
Diego Costa lesionado. Da igual a la altura, mes, día, hora o año en que lean dicha frase. Siempre les acompañará fielmente. “Diego Costa, lesionado”.

ÁRBITRO: Burgos Bengoetxea.
Se zampa un penalti de libro sobre el proactivo Correa. Y que a él se le escape, bueno está, pero lo de la chusma del VAR … Algún día me enteraré de cuál es el funcionamiento real de dicho invento. No desespero.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+ 6 GRADOS).
Pues pensaba subirlo, pero no me quiero dejar llevar por los barralibrepensantes de rigor. Tenemos que ser justos, fríos y serios, a la par que precisos y concisos. De obligado cumplimiento final. Se siente. No hay más.

¿Seguiremos con nuestra buena racha? Seguro. ¿Continuaremos recuperando gente para la causa? Confiemos. ¿Viajaremos juntos otra vez? Ya me gustaría. ¿Dejará Cerezo de hacer el ridículo? Lo que no puede ser, no puede ser, y además es imposible. ¿El filial no se cortará y vestirá de impoluto blanco? No será por falta de ganas. Lo que sí que está claro es que, ayer, más que nunca … “Una voz se oyó de entre las gradas, al besar la red un gol de Ayala” … Un grande entre los grandes.

7 de diciembre de 2019

Villarreal 0 - Atleti 0. Miami ... ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?


Joder. Lo que podría haber sido esta crónica y al final no es. Una pena. Yo en ese campo (no en Miami, obviamente, sino en la aldea amarilla) he estado 4-5 veces. Todas memorables. ¡Hasta he estado en el palco de autoridades y todo, oigan! Poniéndome ciego a Cardhu, con mi Hermano @ARIAS4EVER , por supuesto, todo cortesía del Señor Rojo. Creo que palmamos, sí (para variar) pero … ¡Cómo nos lo pasamos!, ¿Eh, Hermano? Sitio extraño, siniestro, un campo en medio de la nada, porque en un prolegómeno allí de un partido de fútbol cualquier parecido con una previa de verdad, es pura coincidencia. Pero bueno, eso hoy no toca. Así que hablaremos de jurgol. ¡Qué remedio!

No andamos en nuestra mejor racha, es obvio. Yo no veo al equipo jugar mal. De hecho, tiene momentos hasta diría que brillantes, mezclados con otros en el que reina el caos más absoluto. Por eso les quiero tanto. La historia de mi vida. No lo pueden entender …

Un partido que se pudo ganar, se pudo palmar, y al final se empató. Son rachas. Ahora no quiere entrar, y no entra. Juraría (y ayer andaba más o menos sobrio, ¿eh? No se me vayan a pensar) que vi ocasiones clarísimas para llevarnos el partido de una santa vez. Pero oigan, Joao Félix tuvo una al palo, dos media vueltas con disparo seco que se fueron lamiendo el susodicho, otra picadita que, si todo el mundo se queda con la foto del toque de cómo picó el balón ante la salida de Asenjo, decimos que es gol sí o sí y aplaudimos a rabiar … Después, incomprensiblemente, aparece como un turbo de aire desde el césped que eleva el esférico hacia al infinito. Ese campo es paranormal, no me jodas. Un partido en el que no paras de ver pajaritos sin ton ni son mientras ves el fútbol, una grada llena de yayos rabiosos, un equipo de amarillo, que ya sabéis lo que Don Luis Aragonés sentenció con el tema … Debería de presidirlo Alfred  Histcotch, más bien. A todo esto, otra que le cede nuestro niño al caótico, por momentos, Lodi, y que echa a la grada de forma inaudita … Yo ayer vi un equipo que lo dio todo, con vergüenza, con dignidad, con aplomo, y con cojones para, al final del encuentro, ir a saludar a los nuestros. Lo he dicho muchas veces, mientras vea a mi gente así, moriré por y con ellos. Me jode verles con los brazos caídos, con los rostros desencajados. Pero para eso estamos nosotros, los Atléticos, la puta grada, joder … ¿Qué no nos salen las cosas ahora? Ya nos saldrán. Otros partidos hemos ganado rozando un balón en nuestro gran cipote rojiblanco y ha entrado por la escuadra. Ya está. Esto está montado así.

¿Qué quieren seguir echándole mierda al Cholo? Pues vale. Don Diego Pablo no mete goles. Si el equipo no los generara, vale. ¿Que la muchachada cada vez que hay un córner en contra parecen que estén hasta el culo de rulas en una Rave en Pontevedra? Seguramente. Eso lo tenemos que seguir trabajando (recuerden de todas formas: Juanfran, Godín, Lucas, Luis Filipe –no sé si les suena de algo, y así, de repente-). Y conste que, individualmente, salvo el desastroso Lodi ayer, Arias jugó bien, Felipe también, Hermoso O’Shea cada día va más (y ya lo siento, pero saben que conmigo no cuenten para echar mierda indiscriminada a un pibe que por que viene de dónde viene, que ni me apetece mentarlo, hay que lapidarle a la menor ocasión, allá cada cual con su puto complejo, yo ya ando sobrado, no necesito más)… No es una cuestión de individualidades. La clave es que hay que ir reinventándose, y a los que suplen, eran mucha tela. Pero mucha.

Las desconexiones regionales mentales que tiene el equipo también. La muchachada se va y viene de los partidos como yo si estuviese viendo el puto musical ese del Rey León. Pero, sobre todo, y por encima de todo, hay que meter gol, que, recuerdo, esa es la única y verdadera misión que no tiene el Cholo. La de terminar ejecutando el plan. Y, la putada, es que este rollo es de lo que se trata. Mientras lo metas, lo demás no importa una mierda … Para algunos, claro. Yo, aún siendo un bufandero descerebrado como soy, siempre intento ver un poquito más allá de mis narices. Que Dios me siga conservando así, por favor.

El estado actual ahora mismo del Atleti la resume a la perfección una jugada postrera en la que Koke, entra en el área contraria, está más solo que la una, tiene dos opciones claras de dar el pase de la muerte para terminar ejecutando en gol, y, de repente, el espíritu de Fray Farlópez se le sube por la tocha y da un melonazo al área sin sentido alguno que pasa como un obús, sin ton ni son, ante la estirada de Asenjo. ¿Por qué, Dios mío, por qué? Es ansiedad, es dolor de pecho, es principio de infarto, es ganas de conseguir todo, sin tener en cuenta que, muchas veces, los atajos no valen de nada.

Esta paranoia ha llegado ya hasta mi enfermo cerebro. Os juro por mi vieja que, esta noche pasada,( que, por supuesto, como buen Atlético, me acosté sin cenar nada más acabar el encuentro, y sin querer saber nada de este asqueroso mundo), he soñado con que portaba la rojiblanca y jugaba de titular el próximo partido en el Villamarín frente al Betis (que, curiosamente, he visto después que es nuestro próximo rival fuera de casa, te cagas). Total, lanzo una contra de la hostia, nos vamos Joao y yo como flechas hasta el área contraria. Ningún rival nos sigue. Joao aguanta, aguanta y aguanta llevando el balón cosido al pie tal y como hacía el gran Paolo Jorge Do Santos Futre. Yo le acompaño en la misma, (más solo que el menda lerenda dando vueltas sin parar buscando afters abiertos a las 8 de la mañana un sábado cualquiera por Carabanchel). Le sale el portero, me da un pase magistral, de esos sin tan ni siquiera mirar), llego yo todo confiado, remato desde el área pequeña a puerta vacía, con la derecha (ahí residió mi error, a dónde vas, alma cándida, si eres más zurdo que el mayor de los zocatos) y cuando me voy a cantar el gol hacia el banderín, observo con desolación infinita que el balón se marcha fuera rozando el palo. “¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?”. Decía Jake La Motta (Rober de Niro, en Toro Salvaje, cuando le meten en el talego al final por pillarle en su bar dando copas a una menor, golpeándose su cabeza sin parar frente al muro de su celda). Pues eso. Así me he levantado yo. “¿Por qué, Dios mío? ¿Por qué? Por cierto. Juraría esa escena de la peli ya le ocurre en … Siiii. Miami … Ayyy, Miami …


EL CRACK DEL PARTIDO:
Oblak sacó una mano prodigiosa a una brillante acción de espárragos Trigueros, siempre fieles … Saúl me gustó un montón, Hermoso O’Shea también (les reitero mis disculpas, aunque, mientras siga considerando que juega como a mi me chana volverá a pasar, no lo duden) pero ayer Joao Félix me gustó, pero de verdad. Él es el crack. Curiosamente, coincidió con el primer partido que le da el Cholo entero (a ver si también nos aplicamos, joder). Es él. No lo duden. Es el diferente. Es el especial. Es el de ese toque de seda, el que llena de imaginación su visión de juego, el que nos va a encandilar hasta emborracharnos de felicidad. No tengo ni puta idea de fútbol, ni de tácticas (también os lo he comentado infinidad de veces) pero con los jugadores fallo poco, y llevo ya unos cuantos años en mis espaldas. Es él, chavales. ES ÉL.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:
Pues, el otro día, tuve en mi grupo favorito de guasap, un intercambio de opiniones con mi cachorrín @dherreros sobre Lodi. Él de dijo que defensivamente era un desastre. Yo no le ví  tan mal en ocasiones anteriores, pero ayer no es que me lo pareciese, es que me pareció un auténtico caos. Ojo, un mal partido lo tenemos cualquiera (fijaros la ocasión que falle en el Villamarín, eso sí que es imperdonable, joder). Su banda fue una auténtica ceremonia de la desolación, que dirían los Alarma …. Ayyyy, Miami …


ÁRBITRO: Hernández al Cuadrado.
Seguro que vosotros visteis 500 penaltis no pitados, no se cuántos no expulsados, esos saques de banda en contra, esas miradas, esos ojos azules … Ea. Yo vi un doble penalti de Herrera y rodillazo propinero de Oblak sobre Iborra (que, curiosamente, se tuvo que ir del campo posteriormente, nada, casualidades de la vida) y una segunda amarilla que rozó vuestro amiguito del alma Morata (que para mi hubiese sido injusta la expulsión, conste, pero con la puta mierda esta de reglamento en la que no se puede disputar un balón aéreo como Dios manda, quién sabe) …. Un robo escandaloso, vamos. Así es imposible.


TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+ 9 GRADOS).

Doy por bueno el empate del Granada (a mi el Atleti me encantó, aparte de que me lo pasé tan bien ese día), pero la derrota del Barsapasta no debería de haber sido así (un grado menos). Lo del puto PaletoReal, como es un campo maldito … Pues bueno está el empate también, así que, la barra libre de @Paulmarble continua).

Y el miércoles, partido de sí o también. Me vais a dar hasta en el DNI, pero yo no veo nada claro el tema. Dicho esto, no implica en absoluto el que uno vaya al campo y no esté a tope con el equipo. Yo puedo pensar que todos los findes me va a tocar la lotería y luego nunca lo hace. Eso no implica el que deje de jugarla. ¿Conclusión? El que vaya … QUE ESTÉ. Ni Cholos, si vikingos, ni pseudovikingos, ni piperos, ni árbitros, ni fríos, ni calores, mi lluvias, ni pollas en vinagre … Simplemente … QUE ESTÉ.  “ATLETI YO TE AMO, CONTIGO HASTA EL FINAL”.

21 de octubre de 2018

Vila-Real 1 - Atleti 1.El lío es gordo.


Ojalá y no me equivoque, porque en esta liga creo que nos vamos a divertir todos cantidad. De momento, cada punto cuesta sangre, sudor y lágrimas …pero para cualquiera, oiga. No se vayan a pensar.

La siempre incómoda visita al estado azulejeril (esta vez con mejos parajarracos de esos sobrevolando de un lado a otro, el homenaje a Hitchcock quedó aplazado para mejor ocasión) no defraudó en las expectativas, para desesperación de todo buen Atlético que se precie. Y conste que para mi el equipo no me disgustó en exceso en el primer tiempo. Probablemente sería porque me costó un huevo y parte del otro darme cuenta de que ese equipo con esos colores, no, no era el Málaga. No. No era el Deportivo. Era (válgame Dios) el Atleti, sí. Nuestro Atleti.

Fue un primer tiempo intenso, disputado por ambos bandos, pero con escasas ocasiones de gol. Es decir, interesante para los que somos aficionados de ambos equipos, un coñazo sumun para el resto del universo.

La segunda se nos puso a huevo (a pesar de la precipitación que tuvo el Cholo con sus dos cambios nada más comenzar la segunda parte). A Lemar probablemente sí que le estaba echando de menos. Rodrigo, sin embargo, no estaba estorbando para nada. Y, si me apuran, tampoco Kalinic. Si queremos que este hombre vaya pillando algo de confianza y tal, dándole ratos sueltos no lo vamos a conseguir ni de cachondeo. Lo malo es que va a tener que jugar bastante más de lo que probablemente deseemos, hoy por hoy, en el fondo todos.  No sé. Eso de dos cambios así de golpe, en el descanso, en un partido igualado y que más o menos andas controlando, como que no lo veo.

Aun así, a los 5 de la segunda parte nos adelantamos en el marcador, gracias a un cabezazo del dorsal número 3 del Atleti, a su par, extrañamente sustituido por Godín a falta de un cuarto de hora de la finalización del encuentro. ¿Qué buscaba el Cholo con el cambio? Igual le entró la fiebre de la búsqueda del oro, vaya usted a saber.

El caso es que, a raíz del tanto, el Vila-Real apretó lo suyo, terminó empatando, al poco de nuestro tanto, en una acción de esas que si ponéis la musiquilla de Benny Hill de fondo y dais más revoluciones a las imágenes de la misma, os queda un sketch trágico-cómico sencillamente inigualable. Que si centro para atrás, que si yo no llego, que tu la dejas pasar, que si el otro la mira, que si el de más allá remata, que si a ti se te cae el té encima, que si te soplas los dedos, que sí dónde pollas anda el papel higiénico, que si deja de joder con la pelota, que si un tal Mario remata con la uña, que si  rebota en no se quién, que si empate … Y gracias.

Gracias especialmente al de siempre, Mister Oblak. Dicen que los balones esos de oros (esos premios con una parafernalia tan absurda como nauseabunda) los dan a los jugadores que realmente deciden los partidos, los que desequilibran. Una injusticia como otra cualquiera, porque al fútbol juegan once, no uno. Pero bueno, aun aceptando pulpo … ¿Qué pasa? ¿Qué las tres acciones antológicas ayer de Oblak, no son desequilibrantes? ¿No dan puntos? ¿No cuentan los manos a manos que salvan? ¿Tu qué opinas, Gerard? ¿Y esas dobles (y a veces hasta triples, recuerden Calderón frente al Leverkusen) paradas que hace consecutivas a bocajarro tampoco son decisivas? ¿No es desequilibrante que un guardameta te saque un balón imposible de tu control, cuando ya le tenías prácticamente desbordado? ¿Usted que cree, Bacca? El pobre colombiano se quedó tan flipado que hasta se lesionó y todo … Así que, perdónenme la expresión, pero se pueden meter los baloncitos de Nivea esos por donde les quepan. Está claro, que si se lo dan a Antoine, me alegraré, pero más por la ilusión que le hace al chaval que por la mía propia, aun reconociendo que en el fondo, en esta puta mierda de fútbol moderno que anda montado, al Atleti le viene de cine el tema.

Poco más. Una postrera ocasión de Lemar, que demostró que no es Don Eulogio precisamente rematando de cabeza, y un punto que, visto con perspectiva, no es que sepa a gloria, pero sí que suma. Máxime como anda el percal hasta el momento en la Liga. Parafraseando a mi amigo Pancracio … “El lío es gordo”.

EL CRACK DEL PARTIDO:
Del Vila-real vi bastante bien a Cazorla, me gustó (porque ya me gustaba un montón en el Alavés) Pedraza, Trigueros lleva demasiado tiempo gustándome, y, por parte nuestra, pues el de siempre: el Maestro Jan. El hombre que ciega a los delanteros, transforma la luz y los espacios abiertos en túneles lúgubres, interminables y obscuros. Qué sería de nuestra vida sin él. No lo quiero ni pensar.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:
Horroroso partido de Thomas, más indolente africano que nunca, Don Pablo, yo a Saúl le veo bajísimo también (vamos, que no le sale nada, eso sí, no para de trotar de un lado para otro, a veces hasta me marea y todo), Koke, flojete, y Griemann, en su mundo de Peter Pan y los balones de oros. País …

ÁRBITRO:
Estrada. Pues oigan, qué quieren que les diga. Parece ser que hay un anexo al reglamento por ahí que desconocía, que si un jugador rival da el balón en su área, cortando un claro ataque nuestro, sorprendentemente, no es penalti. Tócate los pies, Marcela. Eso sí, Álvaro, cuidado: creo que esto es solamente frente a nosotros, o frente al Málaga, o frente al equipo ese que tuvisteis ayer enfrente, y que aún no tengo muy claro quién es realmente. Me tienen los diseñadores … Cómo me tienen.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO:  (0 GRADOS).
¿Se me quejarán, eh? ¡3 gradazos de golpe de subida! Dos por la importante victoria frente a los hermanos béticos, en un partido de armas tomar, y uno por lo de ayer. Suena un poco patético, lo sé, pero como siempre palmamos con las huestes de Pucheritos Roig, ea … Un puntejo es un puntejo. Y, reitero, este es de los que suma.

Y el miércoles, a Dortmund. Partidazo dónde los haya, y uno de los estadios más auténticos y puros de fútbol del de verdad que uno se pueda echar la vista encima. Abu, me muero de envidia, mamón … “Volver a ser Campeones y cantar el Alirón” …

19 de marzo de 2018

Vila-Real 2 - Atleti 1. El oro de Moscú nos salió caro.


No es que me esperase que el Atleti le iba a disputar el título liguero al Barsa (si se han fijado en todas mis anteriores crónicas, apenas nunca he hablado de ello), pero, por si algún encantador imberbe albergaba alguna esperanza, ayer se quedaron disipadas todas.  Perdimos por varias circunstancias, un partido que, en condiciones normales no hubiésemos palmado jamás, porque, de hecho, nuestro Atleti realizó un primer tiempo bastante interesante a la par que reconocible. Dominador, decidido, mandón y con mucha personalidad sobre el terreno de juego. De ahí que nos adelantásemos en el marcador con el tanto de penalti de Griezmann (minuto 19 de juego), aparte de tener otra excelente ocasión de Koke en el que su remate se estrelló en el palo y de buenas incorporaciones desde atrás por medio de Sául (al que le molieron a palos durante toda la tarde-noche, dicho sea de paso, un milagro que acabase entero). Nada hacía  presagiar la debacle final, la verdad. El Atleti era dueño y señor de la situación.

Pero en la segunda todo cambió. Y se mezcló un poquito de todo: el Atleti se confió en exceso, el equipo local empezó a acorralarnos embotellándonos poco a poco en nuestro área, mientras que nosotros fuimos incapaces de intentar realizar alguna buena opción de contra, entre otras cosas, porque la sangre nos empezó a no regar bien el cerebro, y las botas nos empezaron a pesar toneladas. Tuvo una buena Griezmann (espantoso durante toda esta segunda parte) pero como quiso meter el gol del siglo, se quedó en un ridículo remate más, intentando una ridícula picadita sobre el sobao pasiego del Asenjo. Añádenle que, incomprensiblemente  también, el Cholo tardó un lustro en empezar a hacer los cambios (cosa rara en él, por cierto, máxime viendo cómo se estaba poniendo el percal), y en diez minutos nefastos nuestros finales, el puto equipo azulejero nos mojó la oreja una vez más (y empieza a cansar ya un poco el tema, la verdad). Curioso, cuando salió el tal Enes Unai no sabía si era futbolista o en el fondo deseaba echarle un polvo. Pronto descubrí que del polvo me fuese olvidando. En el 80 de juego, remató de cabeza un segundo centro tras un córner (siempre nos pasa en ese campo lo mismo, concedemos segundas y terceras oportunidades con una facilidad para el rival sencillamente insultante), batiendo de forma espléndida al renqueante Oblak (por cierto, otra baja para el próximo partido, Griezmann, por tarjetas, no dejen de aplaudir, nunca cedan en su risa constante). Pudimos rematar antes en una buena acción de Vitolo que, no cedió un balón franco en el área para que lo remachase o Torres o Costa (desaparecido en combate toda la noche), hasta que, en el 91, un remate atolondrado de no se quién desde dentro del área, volvió a caer en botas del tal Unai, y puso la remontada final en el marcador, marcando en el segundo palo a placer. Paupérrimo el ojito que tengo a la hora de descojonarme de un jugador rival (tranquilos, la próxima vez veré el partido del Atleti con la lengua atada), muy decepcionante segunda parte del Atleti, en el que volvió a pasar lo que nunca pasaba, pero que este año parece norma de la casa, a saber, nos remontan un partido con la punta del pijo, y entramos de lleno a toda velocidad en este final del túnel a ninguna parte en el que, tiene pinta, se va a terminar convirtiendo nuestro final liguero. Un túnel sin ya retorno. Está claro, el oro de Moscú nos salió caro.

EL CRACK DEL ENCUENTRO:
Sin fuegos artificiales, pero no anduvieron mal ni Giménez, ni Saúl, ni Thomas, ni Lucas. Al menos, mientras les regaba algo de sangre en el cerebro.

LA DECEPCIÓN DEL PARTIDO:
Exasperante a más no poder segunda parte de Griezmann, injustificable ausencia durante todo el encuentro de Diego Costa, mientras que Koke, el hombre, sigue en su mundo. Sin olvidarnos de los cambios a cámara lenta de Simeone.

ÁRBITRO:
Nuestro amigo Bobalán. Nos regaló el penalti, luego la cateta afición local pidió otro de Giménez sobre Bacca, que fue justo al revés, patadón del colombiano sobre nuestro uruguayo, terminando aderezando el partido con la ridícula expulsión de Vitolo, que no hay por dónde cogerla, y no precisamente toda la culpa la tiene el jugador canario, ni mucho menos.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (+4 GRADOS).

¿Para qué lo voy a bajar? Las tradiciones hay que mantenerlas, hombre, y perder en ese estadio empieza a ser algo sencillamente entrañable y tierno.

Hala. Paroncito de selecciones, que a mi, al menos, personalmente, me viene estupendo para desconectar un poco de todo esto, que uno anda un tanto aburrido ya de estar siempre diciendo lo mismo. Sean buenos esta Semana Santa. “No importa lo que pase, No nos separarán”.

29 de octubre de 2017

Atleti 1 - Vila-real 1. Frustrante.


Cuando uno se tira sesenta minutos dejándose el alma por una victoria, enfrentándote a un rival siempre bueno a la par que peligroso. Cuando uno domina desde ese uno hasta ese minuto 60 prácticamente sin parar, de cabo a rabo. Cuando ves a tu muchachada dejándose el alma, dejarse las pelotas, sudar esa camiseta, honrar ese escudo. Cuando ves que tu rival apenas te inquieta, salvo en una contra de Bakambú que salvó espectacularmente Savic, en una acción en la que, probablemente, me haya ganado ya para siempre para la causa. Cuando ves que tu gente domina, controla. … Sí, con más o menos fútbol. Sí. Con más o menos profundidad. Sí. Con más o menos acierto. Pero no ceja en su empezó de intentarlo, aunque sea haciendo el pino si es menester. Con fútbol, ¿Eh? Con fútbol. Sobre todo con fútbol.

Cuando ves que Saúl falla un gol cantado sin Barbosa en el primer tiempo, cuando, al borde del descanso, el propio guardameta local saca una mano inverosímil a espléndido cabezazo de Godín. Cuando, por fin, todo ese trabajo, toda esa ilusión, todo ese esfuerzo, ve su recompensa, allá por el 60 ya de juego, en una brutal asistencia de Griezmann (todo el mundo en mi zona dijo “¿Pero qué hace”? “Atended, insensatos, atended” – pensé yo- sin mirar, al primer toque, en volea sobre el incansable Correa, éste hace un control orientado solo para elegidos, penetra en el área, y cuando todo el mundo esperaba el centro de la muerte, resulta que se saca un disparo seco, la par que inimaginable y  genial (tal y como es él), que pone el 1-0 en el marcador, uno piensa. “¡Qué puta alegría, coño. Se lo han merecido, pero de verdad!”.

Cuando pasa todo esto, y uno rebosa de alegría … ¿Cuál es mi sorpresa? ¿Qué es lo que pollas pacha? Pues que, a partir de ese instante, sueña un extraño “click” en el campo, el mismo que sonó en Vigo. Igualito que el día del Elche. Parecido al del día del Barsa. Idéntico al día del Chelsea. Y, no sé … No sé si es que pensamos que el partido ya está finiquitado. No sé si es el Cholo el que los echa para atrás. No sé si es la puta inercia de los propios jugadores. Tampoco tengo claro si hemos jugado igual durante las últimas 7 temporadas, y es que antes no nos metía un gol ni San Apapucio, y ahora nos lo mete hasta el monaguillo bizco de las 3.000 viviendas. Sí. Se pudo sentenciar en una contra que sacó magistralmente Barbosa a Gameiro. Pero no es eso. Lo que tenemos que preguntarnos es por qué dejamos de tener el control de los partidos. Por qué reculamos en nuestro área hasta límites insospechados. Por qué suena ese puto “click” que nos desconecta del mundo cada vez que nos adelantamos  en le marcador. ¿Por qué, Dios mío? ¿Por qué?

Y claro, pasó lo que tenía que pasar: si le concedes al rival (que, reitero, no hizo nada de nada en su miserable existencia para merecer eso … NADA) todo, a saber: dominio, campo, posesión, balón parado, córners … Al final, siempre hay una falta de marcaje, siempre hay una indecisión del portero, y siempre puede haber un Bacca que remate fenomenalmente un córner sacado por el pajillero mayor del reino de Castillejo, siempre puede haber un gol contra, y, sí … Siempre te puedes terminar cagando en tu puta existencia.

¿Y eso qué implica, familia? Qué TODO lo que has currado, que TODO lo que has mascado a un puto rival tan duro con paciencia, con dedicación, con disciplina espartana, y que, encima, tan mal se nos da como los putos azulejeros, que  TODA la puta vida que te has dejado para ponerte, por fin, por delante en el marcador … TODO. ABSOLUTAMENTE TODO. Se te va a tomar por culo por el inodoro a la velocidad de vértigo. Y a mi me causa  rabia, desasosiego, tristeza, dolor y, sobre todo, y por encima de todo, frustración. Mogollón de frustración.

EL CRACK DEL PARTIDO: Brutal Correa. Váyanse olvidando del apelativo de “coche de choque”. El chaval da la cara, lo intenta todo, y tiene ramalazos de genio. Y sí. En esta vida puedo ser muchas cosas menos 2: la primera es vikingo. La segunda es no ser justo. MAJESTUOSO partido de Savic. Sí. Con mayúsculas. Sencillamente MAJESTUOSO.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Pues yo no sé ustedes, pero tengo un mosqueo de 15 pares de narices de por qué Luis FIlipe pasa ya millas de subir la banda. ¿Alguien me lo puede explicar, por favor?

ÁRBITRO: La puta momia del Undiano. Sencillamente patético. Ya no es que sea malo de por sí, es que no tiene ni pajolera idea de pitar una simple ley de la ventaja. Por favor, que se retire ya este espantapájaros. Es sencillamente grotesca su forma de arbitrar en un terreno de juego, aparte de un insulto a nuestra inteligencia.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (0 GRADOS).

¿Acojona, eh? Se sube un grado, me cago en la puta, que esos 60 minutos fueron pero que muy potables. Tenemos que dejar que de que suene ese puto “click” cada vez que nos adelantamos en el marcador. Pero, como el termómetro es totalmente independiente de fobias y de fibias, quiere recompensar ese buen juego, esa constancia y ese buen hacer de los primeros 60 minutos, así que, arrodíllense ante él, y, por supuesto, muestren su fidelidad a la par que admiración más absoluta a sus doctrinas. El termómetro es nuestro Pastor, nada nos falta.

Y, el martes, el Quarabag. No os digo nada. Hay que ganar sí o sí. Mensaje para el Club: ¿Ahora también las Carpas –escatológico invento vuestro, por otro lado- resulta que tampoco nos gustan? ¿Qué se supone que tenemos que hacer, pues? ¿Jugar a los futbolines humanos? ¿Comer perritos calientes hasta reventar? Anda y que os den por el puto culo, hombre. ¿Quieren guerra? La tendrán … “Ni merengues, ni marrones, a mi me gustan las rayas, canallas, de los colchones” …

26 de abril de 2017

Atleti 0 - Vila-Real 1. La espina en la garganta.


Como para que luego me digan que hago el papanato con mi ristra de supersticiones … Para no creer en ellas.  ¿Qué tendrá este puto equipo que siempre se nos atraganta tanto? Es algo sencillamente inexplicable, y después del partido de ayer, ni os cuento.

Porque el encuentro fue eso: una puta espina que se te queda dando el coñazo en la garganta después de comer pescado. Lo que puede empezar como un juego divertido con la lengua, intentando quitártela de en medio, termina en pesadilla total, clavándose del todo y haciendo sangre, pero de verdad. Justo el desarrollo del partido de ayer.

80 minutos cojonudos del Atleti, con oportunidades a go-gó, con dominio total y absoluto de todas las facetas del juego, pero, entre que no hubo Dios que lograse meter la pelotita al final, por un lado, y que el Andrés Fernández recordó al excelente portero que me maravilló en muchos partidos cuando militaba en Osasuna, por otro, nos terminaron de aguar la fiesta. En fin.

Primera parte de dominio total, ni un triste acercamiento por parte visitante, y ocasiones marradas por Saúl, en espléndido cabezazo viniendo desde atrás, por Correa, por Gaitán, y todas con un denominador común: paradón de Andrés Fernández.

Añádanle al recital un fantástico pase de Koke a Griezmann hizo que el francés se plantase solo ante de nuevo Andrés, y que si quieres arroz, Catalina … El rechace le cayó a Gaitán, y su remate de cabeza, de nuevo lo desvío el dichoso Fernández. Después de todo este vendaval, al descanso, pero el Atleti estaba bien, jugando con paciencia y pensaba que el gol, llegaría.

Craso error. Aunque, en la segunda parte, aún embotelló más si cabe el Atleti al Vila-Real, pero, el resultado, siguió siendo el mismo: parada del dichoso Andrés. Especialmente sangrante fue el mano a mano que tuvo Nico frente al portero visitante, que recordó a su estrepitoso fallo también en Eibar (machote, estas cosas hay que depurarlas un poquito). Salió Torres, y tuvo un buen cabezazo que salió lamiendo el palo tras excelente pase de Antoine. Salió Carrasco, y hasta que el nene no se hizo pupita en su hombro, tiró una falta y todo que repelió Bruno con la mano, en un penalti flagrante de esos que jamás le pitan a este jugador (lleva ya unos cuantos así, créanme). El Atleti empezaba a desesperarse. Malo, porque eso es señal de que se volcaba perdiendo la cabeza, y el Vila-Real nos la podía jugar.

Ya avisó Soriano en el primer tiro a puerta del equipo visitante, allá por el setentaytantos de juego, en una gran contra cuyo disparo final del puto azulejero salvó un defensa colchonero cuando parecía que entraba dentro (imagino que sería Savic, fiel a su cita de salvar un tanto por partido). En ese mismo momento, supe que este partido lo palmábamos.

Así fue. Sobre el 81 de juego, saque de puerta de Andrés Fernández, Filipe que falla tras intentar controlar el balón en zona prohibida, el recién salido al terreno de juego, el tramposo del Bakambú o memez análoga, que se va como una flecha hacia la línea de fondo por la banda, pase al corazón del área, Savic se la come, pero Soriano no, que remacha el tanto a placer. Ver para creer.

Y se acabó el partido. Una puta injusticia como otra cualquiera, pero este deporte se juega así, y consiste en eso, en clavarla dentro. Así que el tercer puesto, se complica. Yo no sé vosotros, pero aún sigo con la garganta fatal después de padecer esa dichosa espina que tenemos denominada Vila-Real.

EL CRACK DEL PARTIDO:
Ni que decir tiene que Andrés Fernández, por parte visitante, y cumplió Giménez de nuevo como lateral, por parte local, eso sí, siempre y cuando no le dé por sacar de banda, porque si lo hace como si de un balón de playa se tratase, para un portero medio decente es pan comido. Tanto experimento ya no, Mister, por favor.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:
Espero que el bobito del Carrasco tenga su clavícula partida en mil pedazos, porque será la única forma de que le perdone su marcha ayer del terreno de juego, cuando acaba de salir y el partido andaba empatado, que faltaban solamente 20 minutitos de nada, caramba. Me parece a mi que el niñato éste poco se ha empapado del espíritu que tiene que tener todo jugador que quiera portar este escudo. Como lo de ayer se confirme, ya van 2 veces que el nene se borra por pupita. Entonces, igual ya me podré empezar a cagar en su puta madre tranquilamente. Eso si, que esté tranquilo, que su peinadito y su barbita quedaron impolutas, no sea que nos coja el niñato un berrinche.

ÁRBITRO:
Iglesias Villanueva. Bastante desquiciante también el colega, dentro de la tónica general de la puta noche (penalti ya mencionado comido de Bruno incluido).

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (- 7 GRADOS).

A pesar de la derrota, esta vez no se merecen que lo baje, así que no lo toco. A ver los talibanes de esta, nuestra amada y ponderada sección, tienen a bien indicarnos ahora. ¡Gentuza!

Y el sábado, Las Palmas. Un partido que nos podíamos tomar con relativa facilidad, teniendo en cuenta lo que se nos avecina, a tomar por culo bicicleta. Dichosa espina … “Forza el Atleti, Forza Campeón” …

13 de diciembre de 2016

Vila-Real 3 - Atleti 0. Adiós, Liga, adiós ...


Primer título que, ya podemos que decir que, salvo milagro (y ya no solo por la distancia de nuestros rivales, sino por sensaciones propias y extrañas), se nos va directamente por el inodoro. Esta vez, Tiago y Oblak pusieron los fallos, y el Vila-Real se encargó de tirar de la cadena. Por cierto, ¿Eso es un campo de fútbol, o una pajarería? Vaya trajín de bichos volando para un lado y otro de ese estadio, por Dios. Y va a ser jodido esto. Primero, porque andamos aún en Diciembre (trágico guiño a nuestro pasado Manzanesco). Segundo, porque de ninguna forma debemos de permitir nadie que se deje llevar. Y tercero, porque hoy por hoy, la clasificación para la Champions va a haber que sudarla, y mucho.

¿Qué es lo que ha pasado? Pues no lo sé. Yo veo varios factores que no me encajan demasiado. El primero de ellos, es que al equipo le cuesta un mundo entrar en los partidos. Y, de qué se da cuenta de que está jugando un encuentro de fútbol, que tiene un rival jodido enfrente y que como no se ponga a ello a la voz de ya, la cosa se le puede ir al garete, suele ser ya demasiado tarde. Antes cualquier partido era frente al Bayer de Munich. Daba igual el sitio. Ahora parece que se selecciona los rivales y las motivaciones. Impropio, muy impropio. Ayer fue buena prueba de ello. Hasta el minuto 18 no apareció Correa (es decir, no apareció el Atleti), pero mientras, el Vila-Real, mucho más metido y concentrado en el partido, tuvo una ya clara de Dos Santos que Savic salvó milagrosamente bajo palos. Bien es cierto que Koke pudo meter la que le dio en el palo (tras la única jugada de laboratorio que lleva el Atleti en demasiado tiempo, otro de los factores claves, ya puestos). La suerte, esa sucia pendenciera que tanto les da siempre a uno y nos niega siempre a los mismos.

Segundo factor, pérdida de firmeza defensiva. El equipo defensivamente no es ni la sombra de lo que fue. Y no es solo una cuestión de los cuatro de atrás (que también) sino del concepto defensivo y el nivel de concentración en general. El bloqueo de Tiago (tanto mental como físico) en el balón que regala a Trigueros (con la inestimable colaboración de Godín, otro que tal anda) hizo que el chaval, magistralmente, también hay que decirlo, pusiese el 1-0 en el marcador, tras deshacerse de Savic como el que se deshace de una compresa usada, tras un fantástico amago. Si encima le añadimos que hasta Oblak se contagió ayer del empanamiento visitante no atajando un centro de Pato, que, aprovechó Dos Santos para en el 38, poner el 2-0 en el marcador, pues apañados estamos. Y encima, los dos rojiblancos lesionados. Ya saben, lo que puede ir mal, puede acabar en mucho peor.

Tercer factor, nuestros cracks no están. Griezmann lleva sin meter un gol desde que su padre y su madre eran novios. Ayer desaprovechó una contra clarísima que pudo poner el empate en el marcador (se la sacó el mameluco del Asenso con el culo, como suele parar todo el puto fracasado ese). Gameiro se volvió a Sevilla. Koke anda deprimido con su enésimo cambio de posición. Y como ayer a Carrasco algún iluminado decidió que no era partido para que jugase él de titular, pues así estamos.

Y cuarto factor, que, a partir del dichoso derbi de marras, hemos dejado de creer. Conste que no le reprocho nada al equipo en cuanto a lucha, entrega y demás. Ayer en la segunda parte tiraron de orgullo como el que más. Pero da la impresión de que jugamos con muy poquita convicción y fe en lo que hacemos. Hacemos la presión completamente descompensada. No tenemos imaginación para crear un puñetera ocasión de gol en condiciones y, lo que es peor, no se atisba a corto plazo soluciones claras para mejorar esto. Personalmente, yo veo hasta al Cholo completamente entre deprimido y tristón, algo desesperado. El tercer gol del Vila-Real fue ya una macabra anécdota final, allá por el 90 de juego. Tiempos ásperos se avecinan en el Calderón. Adiós, Liga, adiós …

EL CRACK DEL PARTIDO: Trigueros, por parte azulejera. Exquisito centrocampista donde los haya. Y el nuevo recital de Bruno, que dejó a nuestro Capi a la altura de un juvenil, y de los malos.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Cualquier cosa que portara ayer algo de rojiblanco sobre el terreno de juego.

ÁRBITRO: Hernández al cuadrado. Salvo que debió de sacar la roja a Jonathan por una criminal entrada sobre Lucas al borde del descanso, impecable arbitraje el suyo.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (- 9 GRADOS).

Lo dejo como estaba, porque refleja a la perfección el estado actual del equipo con respecto a la temporada pasada. Imagino que los críticos asiduos de esta sección empezarán a darse cuenta más pronto que tarde de que, al final, el termómetro siempre termina teniendo la razón.

Así que, tras estos días en el que los Atléticos no hemos parado de recibir alegrías y parabienes sin parar (lo del escudo no tiene nombre, especialmente, aunque a mi me la pela, solo me representa el que llevo tatuado en el brazo y grabado en fuego vivo en el corazón, lo demás que hagan lo que quieran con ello, ya puestos, que cambien el himno también, Georgie Dann andaba ya en el tema, me cuentan…), espero que dejemos de una puta vez las funciones cirquenses de los 2 payasos sin fronteras que tenemos de dirigentes-delincuentes (cada semanita, una nueva función), y nos centremos en lo deportivo, que esto no se ha acabado, ni mucho menos. … Cantemos todos que es tu hinchada que hoy alienta …

22 de febrero de 2016

Atleti 0 - Vila-Real 0. El sueño se desvanece.


Y es una pena, pero, entre que es del todo inhumano aguantar el ritmo que está imponiendo el Barsa, y que nosotros tenemos una falta de imaginación creativa, por momentos, alarmante, el caso es que el sueño de la Liga (o, más bien, casi diría que mi sueño, ya que mi entorno colchonero tiene bastante más asumido el tema) se nos va a borbotones.  Una putada, pero el día que no mire siempre hacia arriba, no seré del Atleti. Lo siento, es lo que mamé.

La primera parte, un clásico ya de primera parte en el Calderón, máxime si tenemos enfrente a un equipo que defiende tan impecablemente como ayer lo hizo el Vila-Real. Es como si los jugadores estuviesen en un examen final: cada uno está muy pendiente de hacer bien lo suyo, y nadie intenta copiarse, sacándose aunque sea una chuleta, o el libro entre las piernas, o del examen del compi de al lado. Todo transcurre en una monotonía exasperante, nadie se mueve, todo Cristo en silencio. Algún chispacejo de Correa, y una internada por banda de Juanfran que puso un excelente balón al gris Griezmann pero su remate salió lamiendo el palo derecho, casi ya al borde descanso, fue lo único que hizo levantar un poco la vista al profe que  estaba vigilando el tema. Por cada ocasión más que me encuentre alguien en esta exasperante primera parte, chupito de parte de la casa.

La segunda la peña salió algo más decidida a intentar crear algo diferente, o, mejor dicho, con intentar crear algo me vale. Correíta realizó una acción individual en una picadita que sacó muy bien Aréola (excelente proyecto de guardameta,  no confundir con cono blanco, por favor), pero el Vila-real lanzaba contras vertiginosas, que, sin embargo, en los metros finales no supieron culminar. Y así transcurrió este segundo periodo, en el todo el mundo amagaba con intentar hacer algo pero al final nadie lograba culminar nada. Fueron como los malos políticos, mucha declaración de intenciones, pocas realidades consumidas.

Les dejo, que creo que ambos equipos aún siguen el campo a ver si tal. Un mal dato: de la gente de arriba, solamente hemos ganado un partido al Sevilla (y los aparcacoches desdentaos no es que estén muy arriba este año precisamente). Ganando a los que tenemos que ganar nos podría resultar, pero, especialmente en los partidos de casa, el equipo debería de ser intratable. Y como solemos tirar un tiempo encorsetados en nuestras cosas, pues claro, al final la cosa se complica. Y mi sueño, mientras, se desvanece.

EL CRACK DEL PARTIDO: Buenos  detalles  de Correa, pero me quedo con Luis Filipe, que hizo un encuentro impecable, cortando en dos ocasiones 2 contras azulejeras mortales de necesidad (una en cada  periodo).

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Hoy hay cola para esta sección, me cago en to. Flojete partido de Saúl, Koke sigue en su línea descendente, pero la palma se la lleva Griezmann. Cómo veré la cosa  que yo, que suelo montar en cólera cada vez que el Cholo osa cambiar al francés, ayer hasta aplaudí su sustitución y todo. Son rachas, estoy convencido, pero necesitamos pero a la voz  de ya que Antoine salga de ese estado melancólico-invernal en que se encuentra. Patada en los cojones bien dada, que se lo digo yo …

ÁRBITRO: Prieto Iglesias. Siendo muy tiquis-miquis, se come un penalti en cada  área (uno de Saúl al pajillero del Castillejo, otro de Bonera a Godín que casi le deja sin brazo). Pero vamos, por todo lo demás, correcto arbitraje el suyo.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+ 5 GRADOS).

Como estamos todos un poco de  bajón, esta vez lo subo un gradito para ver si nadie se me desanima del todo, que aún nos queda mucho por disfrutar (espero, vamos).

Y el miércoles, la Champions. En este partido sí que no caben medias tintas, ni especulaciones, ni gaitas. Hay que morir en la eliminatoria desde el primer hasta el último minuto. Y no va a ser la cosa fácil, que el PSV este año no va ni mucho menos de perita en dulce. Debemos de mostrar nuestro auténtico nivel y demostrarnos a nosotros mismos que podemos ganar uno de los encuentros de entidad de  verdad (cosa que, de momento, no hemos hecho  este año). Dale alegría alegría a mi corazón …

15 de diciembre de 2014

Atleti 0 - Vila-Real 1. Algún día tenía que ser.


Y ya está. No hay que darle más vueltas. ¿Qué nos hemos tirado veintitantos partidos sin palmar en el Calderón? Pues no pasa nada. A por otros veintitantos más y fuera. Esto es fútbol, los nuestros son humanos (Cholo incluido), este año estamos notando muchísimo los partidos de Champions (y si el Cholo sigue erre que erre, con su puta manía de no rotar casi nada, seguiremos con muchos problemas) y sí, de tanto decirlo, empiezo a creerme también eso de que nuestra liga está con Sevilla y Valencia, y no podemos mirar hacia arriba. De todas formas, si Simeone es cabezón, yo más, y personalmente, seguiré mirando siempre hacia donde me salga de la punta del capullo, que, en este caso, es hacia lo más alto. Lo  siento, no concibo ser del Atleti de otra forma,  qué le vamos a hacer.

En fin. El encuentro empezó con un Atleti dominador, pero poco generador de juego, y muy desacertado en nuestros centros al área. El centro del campo ayer estuvo horrible (excepción hecha del Señor Turán, que ese sí que sabe aislarse de todo y vive en su maravilloso mundo, que no es otro que jugar al fútbol, casi siempre, de maravilla). A los 8 minutos Siqueira remató desde fuera del área un balón que se paseó por la misma sin que encontrase rematador alguno. En el 17 fue Koke el que probó fortuna también desde lejos y su intencionado disparo salió lamiendo el palo.

En el 37, Tiago remató con mucha clase con el interior del pie y al primer toque y Asenjo desvió a córner. Del Vila-real no se tenían noticias hasta el 42, en el que una gran contra tras gran pase de Trigueros que hizo que  Cheryshev se plantase solo ante Moyá y rematase blandito a sus manos. Menos mal, porque si hubiese visto a su derecha a Vietto completamente solo …

Tras el descanso, el Vila-Real salió mucho mejor, hasta el punto de que en el minuto 4 de nuevo Vietto estuvo a punto de marcar. Sin embargo, a los 10 minutos llegó la primera gran ocasión Atlética, pero Mandzukic tiró incomprensiblemente al bulto un balón desde el área pequeña que repelió Asenjo. Parecía que el Atleti reaccionaba. Y al fin consiguió el tanto, en una maravillosa jugada de Arda Turán que Mandzukic remató limpiamente de cabeza a las mallas. Canté el gol como un puto gilipollas. ¿Qué por qué como un gilipollas? Porque hay que serlo muchísimo sabiendo que de colegiado estaba el señor Pérez Montero. Pero muchísimo.

Después el Cholo movió la coctelera, aunque no sirvió de nada. Entró Griezmann por un desaparecido en combate Raúl García. Entró Cerci también por Gabi. Los cambios tuvieron la misma trascendencia que si yo convoco a mis colegas del Grupo 51 para hablar sobre los ciclos genéticos que tienen las aves migratorias. A lo tonto, a lo tonto, el partido se estaba poniendo feo.

Y el Vila-real volvió a avisar de nuevo, en un balón absurdamente perdido por el sobradito de Miranda (será que Giménez es que no se ha ganado el puesto en sus partidos anteriores … debe de ser eso, sí) que hace que Vietto de nuevo se plante solo ante Moya, aunque, afortunadamente, su control fue malo y nuestro cancerbero terminó haciéndose con el balón.

A los 30, mi cabreó superó todo lo imaginable y hasta lo inimaginable posible,  tras contemplar el grotesco cambio de Mario Suárez por Arda Turán. Resulta que vamos empate en casa y quitamos al único tío que tenía imaginación y talento para superar al Vila-Real. Así nos fue la fiesta, claro.

Un par de desesperadas ocasiones un tanto precipitadas de Godín, que remató fuera, y de Tiago, que mandó al limbo, dio paso a un nuevo aviso de Cherychev que atajó Moya con un paradón a una sola mano.

Pero, dos minutos  después, pasó lo que se estaba mascando que iba a pasar, en una gran jugada de los castellonenses que hicieron que Vietto se plantase solo ante Moyá, tras destrozar la cintura a Godín (no pasa nada, uruguayo), y batirle con enorme clase y categoría.  Visto para sentencia. Esto ya no dio para más, salvo otro remate de Godín de nuevo de cabeza que terminó yendo a ninguna parte. Qué le vamos a hacer. Llegó lo que tenía que llegar, y fuera. No le demos más vueltas.

EL CRACK DEL PARTIDO: Vietto. Todo lo que le he venido observando se confirmó, y con creces, ayer en el Calderón. Ahí hay un pelotero, y de los buenos. Clase, velocidad, regate y gol (no tiene mucho, pero fijo que irá superándose). No sé por qué, pero me da en la nariz que un pelín mejor que el vikingüey del Jiménez sí que es, ¿eh? Pero vamos, que igual estoy equivocado, no me hagan mucho caso tampoco.

LA  DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Muy mal partido de Koke y de Tiago, mal el Cholo con ese horripilante cambio que ya me mencionado antes quitando a Turán, pero, especialmente, hoy el suspenso se lo doy a la grada del Calderón. Que el Frente Atlético es el corazón del estadio es algo que todo el mundo sabemos o deberíamos de saber. Que no se puede uno cargar a  una persona, tirarle al río y levantarse al día siguiente como si nada, es algo que desde el Fondo Sur también se debería de saber, máxime cuando no es la primera vez que pasa.  Porque, en este caso en concreto, un muerto es algo gravísimo, pero dos es que ya son multitud. Y sí, les toca ahora trabajar mucho, porque  tienen que empezar de cero. Y ganarse de nuevo el cariño del Calderón. Eso les va costar mucho tiempo y mucho trabajo. Pero, por eso mismo, también sería de agradecer que les dejemos todos tranquilitos y, encima, no nos dediquemos a meter más mierda mientras se produce este proceso. He llegado hasta leer que desde el Fondo se celebró el gol del Vila-Real, y eso es algo que no es que me cueste de creer, es que me parece una auténtica falacia sin sentido. Pensemos todos, señores, y dense cuenta de que, al fin y al cabo, al final estamos haciendo todos el juego a los terroristas de la pluma y el micrófono en mano. Y, el único perjudicado de todo esto va a ser el Atleti, lo único que realmente sí que está por encima de todos. De delincuentes del palco, de Ultras, de peñistas y de jugadores y cuerpo técnico. Por favor, que cada uno se dedique a lo suyo, sin pensar en el resto. Vive, y deja vivir.

ÁRBITRO: Pérez Montero. Valiente hijo de la grandísima puta el tipo este. Fue el mejor defensa castellonense, y con diferencia. No nos dejó rematar ni un solo centro en ataque sin que nos pitase falta previamente. Lo del gol anulado es sencillamente psicodélico. Pero es que, encima, es malo hasta la exasperación. Se comió manos a diestro y siniestro (una de ellas una ridícula zamorana de Gabi dentro del área que fue un penalti como la puta catedral esa de grande que vamos a visitar el próximo domingo, ¿en qué coño andabas pensando, Capi?). La próxima vez  que vea a este tipejo arbitrar al Atleti probablemente pase de ver el encuentro, de verdad. Bastantes cabreos ya suelo tener de por sí encima.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+ 5 GRADOS).

Lo bajo 4 grados, porque como sigamos entre todos creando el ambiente que había ayer en las gradas, en apenas dos-tres meses estamos fuera absolutamente de todo. Reitero, que cada uno se ocupe de lo suyo. Los jugadores, a jugar, que al fin y al cabo Madrid y Barcelona juegan con una puta mierda de ambiente en su campo y no les pasa nada. El Fondo Sur, a empezar de cero y con más fuerza de nunca. Es muy duro empezar de cero, pero es también lo que nos hemos ganado a pulso. Que volvamos a  conquistar al  mundo  entero con nuestros cánticos, con nuestros tifos, demostrando que nuestro amor al Atleti está por encima de todo y de todos. Y mientras, el resto del campo, también a lo suyo y, a ser posible, dejando a la muchachada tranquilita mientras ocurre todo esto, que, reitero, les va a costar un huevo y parte de otro. No se lo pongamos aún más difícil de lo que lo tienen. Mientras tanto, reitero hasta quedarme afónico: NO CONSUMAN.

Y el jueves, el trámite (esperemos) de la Copa. Después, el Athletic en Bilbao, dos partidos de copa frente al Madrid, el Barcelona … Hagamos todos examen de conciencia o se nos va todo a la puta mierda, pero de verdad. Demostremos de lo que estoy absolutamente convencido, que nuestro amor por el Atleti es tan auténtico, tan especial y tan genuino que por eso nos hace ser lo que somos. ¡Demostremos todos que somos Atléticos, coño!

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