Mostrando entradas con la etiqueta europaleague. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta europaleague. Mostrar todas las entradas

16 de febrero de 2018

Copenhague 1 - Atleti 4. Ya sé que no es Champions ...


Es Europa League (no lo he discutido en ningún instante), pero oyes, que el garito también tiene personal de nivel. Que si Milán, que si Napoli, que si Arsenal, que si Dormund, que si el Lyon … más los de aquí, claro. Obvio, no es Champions, no me lo digan más. Pero es lo que tenemos, y la ilusión, como siempre digo, es ver a nuestro Atleti. El rival no deja de ser un simple mal necesario.

De primeras, lo que ha cambiado el Atleti. Fíjense el llenazo que había ayer, ese esplendoroso tifo con fuegos artificiales y bengalas, cómo no dejaron de animar un solo instante al equipo local los oriundos de allí, nuestros 400 heroicos desplazados ... Que sí. Que no es Champions. Pero el ambiente sí que lo fue. Y ya saben quién es el culpable de de todo esto. Lo saben. Sé que lo saben. Si. Acertaron. Un tal Cholo Simeone. Da gusto ver que uno ha recuperado su status social en Europa. Juegue en la puta Competición que juegue (vaya mañanita que me llevan, por Dios).

Que siiiiiiiiiiiií. Que ya sé qué no es Champiooooons. Pero el Atleti hizo un partidazo ayer como a mi me gustaría siempre verle: dominante, mandón, manejando el balón a velocidad de vértigo, con las bandas del rival convertidas en autopistas del Infierno rojiblanco. En apenas 12 minutos, ya pudo marcar un hiperactivo toda la tarde Griezmann hasta en 3 ocasiones (mano a mano incluido). También lo pudo hacer Saúl. Y hasta Koke. Pero, hete aquí, caprichos del destino, supongo, en la primera que llega el entusiasta equipo danés, Thomas (descomunal toda la noche a pesar de esto) pasa de tirar el fuera de juego y se queda tomándose un café en línea de fondo, habilitando a nuestro amigo Fisher para que, de habilidoso taconazo a bocajarro, batiese al bueno de Muy bien Moyá. 1-0. Uno no sabía si sacarse los ojos con las manos. ¿Pero no resultaba que esto no era Champions?

Que nooo. Que no es Champions, leñe. Que solo 6 minutitos más tarde, Saúl cabeceaba a placer un centro de Antoine desde la banda, poniendo el empate a uno en el marcador. Uff. Suspiro. Pensé que estaba viendo otra cosa.

Está claro que no era Champions, pero no dejó de ser prodigiosa la jugada que nos llevó a adelantarnos en el marcador, en una espectacular internada del entusiasmante Lucas, que hizo la pared con Griezmann (taconazo con caño incluido, recurso  técnico pletórico del francés) y cedió el balón para que Gameiro fusilase a placer. 1-2, minuto 36. Y empezó a llover, y a nevar. Más épico, con mucha más poesía rojiblanca. No era Champions, ya, pero el descorado era sencillamente esplendoroso. Enamorado del Atletiiii … No lo pueden entenderrr …

En la segunda parte, más de lo mismo. ¿Otra vez? Qué sí, que la defensa del Copenhague es menos firme que la de Granados y sus chanchullos, indigna de un equipo de Champions (y hasta de Europa League, si me apuran) pero llegaron a rematarnos una vez al palo y todo, en remate de un tal Pavlovic. Menos mal que el Atleti ni se inmutó, más bien los contrario,  mientras Griezmann disfrutaba como un nene que veía por primera vez la nieve. Y juguetaba, y juguetaba, y volvía a juguetear con su pelota, hasta aprovechar un espléndido pase en profundidad de Carrasco para batir son suma tranquilidad a Robin Olsen, el Robin Hood de Dinamarca, que ayer andaba de vacaciones. 1-3, un resultado muy poco de Champions, la verdad.

Y para rematar la fiesta, marcó hasta Vitolo, en brillante acción individual, poniendo el 1-4 definitivo, y sentenciando la eliminatoria. Al próximo que me lo repita le meto … Es que le meto. Y dale con la Champions. Y dale Perico al torno, que panda de plastas, por Dios. Ya sé que no es Champions, pero me da igual. Ayer me divertí hasta pasármelo pipa, disfruté viendo a mi equipo y se me pasó el tiempo volando viendo como, a su vez, volaban los míos a velocidad de Concorde rumbo al paso para la siguiente ronda de la Europa League (no quiero saber nada de la palabra Lyon de momento, ya perdonarán). Está claro, me lo tatúo: Ya sé que no es Champions …

15 de febrero de 2013

Atleti 0 - Rubín Kazan 2. Se cortó la mayonesa.


Y se nos atragantó la puta ensaladilla rusa, qué le vamos a hacer. Pronto empezó el suplicio, en un remate de Rondón a los cinco minutos que Asenjo dejó blandita a placer para que rematase un tal Karadeniz. Me juego con quien quiera, cuando quiera y cómo quiera que ese gol jamás se lo hubiesen clavado al bueno de Thibaut. ¿Algún  valiente en la sala?

A partir de ese momento, se vio a un Atlético opaco, grisáceo, obscuro e impotente, lo cual convirtió la primera parte en todo un auténtico suplicio para aguantar. Si encima, los del Rubin este no son la alegría de la Macarena precisamente, pues qué quieren que les cuente … Para colmo, expulsó por doble amarilla al borde del descanso a un tal Sharonov, lo cual hizo que el conjunto ruso pasase ya completamente de todo lo que fuese defender el 0-1, y convirtió la segunda parte en un acoso y derribo permanente por parte del Atleti ante la triple muralla rusa, que ya os cuento, decidió defenderse cual gato panza arriba.

En esta segunda parte al menos, el Atleti sí, lo intentó con algo más de sentido y verticalidad, pero ayer estaba claro que no hacíamos gol ni aunque hubiese estado enfrente el Escalerillas. Ocasiones de gol clarísimas por parte de Adrián (que ya de forma definitiva se ha vuelto a convertir en aquel jugador que tan poco me gustaba en el Depor y por el cual me disgustó tanto su fichaje en su momento), del Cebolla, un larguero de Falcao, paradas afortunadas de Ryzhikov, remates casi todos a bocajarro desde dentro del área … Nada, que no había manera. Pues nada, hombre, que un día tonto lo tiene cualquiera, y ya está. Lo que estaba claro es que el gol, si no llegaba hoy, llegaría en la vuelta. Lo que no se puede hacer bajo ningún concepto es lo que les voy a relatar a continuación.

Minuto 94. Córner a favor del Atleti. Recuerdo, partido de IDA, es decir, quedan más de 90 minutos para decidir la eliminatoria. El rival está con DIEZ, es decir, ya tenemos un tío de más para rematar. El rival no es el Bayer de Munich ni el Barcelona precisamente, es decir, se puede intentar perfectamente ganar en Rusia y ya está. Pues no. Hay que hacer el puto subnormal y realizar uno de los ridículos más bochornosos que uno recuerda en el Calderón (y mira que tengo, hostia), obra y gracia del Cholo (al cual le hubiese renovado nada más acabar el encuentro, conste también para los vertederos de mierda, auténticos despojos humanos, que le estaban esperando agazapados, como hienas cobardes que son), que manda subir a Asenjo, el cual precisamente no es que sea un tipo de 1,90, sino que mide más bien menos que una chapa del Mahou, a rematar un córner absurdamente sacado, y que se convirtió en una contra mortal (pero mortal, de  la risa, más bien, vamos), con un tal Emerenko, que se lleva el balón ante la plácida y atenta mirada de Juanfran (¿Pero a ti qué pollas te pasa, chico? ¿NO VES, HOSTIA PUTA, QUÉ NO HAY PORTERO? ¿CÓMO LEÑES NO SE TE OCURRE HACERLE UNA FALTA CÓMO SEA, EN VEZ DE AGUANTARLE? Es que no doy crédito …), éste centra sobre el retrasado de Orbaiz, Asenjo se da cuenta de que no hay portero ni ni Dios que esté cerrando la jugada (claro, como el chaval es que es extremo izquierdo, porque portero, lo que se dice portero, no es, eso lo tengo claro …), intenta acelerar de forma esperpéntica para dar caza a Orbaiz, al final se tira cual damisela grácil posa sobre un pajar lleno de plumas blancas de ganso, intentando hacerle falta, y el puto vasco termina marcando a placer y poniendo el 0-2 en el marcador. Inaudito, pero cierto.

Así que nada, a acostarse uno con un cabreo de 15 pares de pelotas, y a aguantarse tocan. Por el Cholo no tengo problemas, es inteligente y estoy convencido de que ha aprendido la lección. Lo que me  jode es que todo un doble Campeón de la Europa League y doble Campeón de la Supercopa de Europa sea hoy la comidilla del mundo entero por una jugada tan absurda, tan estúpida, tan ridícula, y que alimenta aún más la leyenda que creíamos haber aparcado definitivamente con la llegada de Simeone.

¿La  eliminatoria? Prácticamente sentenciada. Pero igual que tenemos “leyenda” de esperpentos como ayer, también la tenemos, y mucho más grande y más brillante, de crecernos ante la adversidad como  nadie y ser capaces de realizar lo que nadie más puede hacer. Así que, señores, demostremos que somos el Atleti, joder. O, al menos, intentémoslo.

21 de septiembre de 2012

Hapoel 0 - Atleti 3. Hay plan B.


A puñados. Partidos como el de ayer le he visto perder al Atleti antiguamente a montones, saliendo sin concentración, sin orgullo, en plan de “a  estos les ganamos con el escudo”. Ayer no. Ayer se salió en plan campeón, a demostrarlo sin más dilaciones ni puñetas. La debilidad del rival era más que evidente, cierto. Pero nosotros ayer sustituimos un buen número de recursos y muchos  de ellos demostraron su valía. Por ejemplo, muy bien el Cata, superconcentrado  en el poco trabajo que tuvo. Emre tampoco desentonó en absoluto. Silvio, sin embargo, fue el que más dudas dejó. Y el caso es que subir la  banda lo hace bastante bien, casi con tanto acierto como desacierto tiene a la hora de defender. Ayer su  banda fue un coladero absoluto. Asenjo las dos que tuvo las paró (aunque es un guardameta que no me gusta un pelo). Bien también Cisma, en su debut con la rojiblanca. Capítulo aparte merecen Raúl García, Diego Costa, Cebolla y Adrián.

Con el navarrico reconozco que no soy imparcial. Es un tipo que, aparte de que me cae francamente bien, es un jugador que me encanta sobre un terreno de juego. Me gusta su sobriedad, su nobleza, su poderosa llegada al área, su remate de cabeza. Me parece un mediapunta completísimo. Si, he dicho bien. Un mediapunta, no un extremo derecho o un mediocentro, como se le ha querido  utilizar en el Atleti. Él nunca se ha quejado, a pesar de saber que ese no era realmente su  sitio. Estoy convencido de que va a  ser nuestro jugador número 12 en la presente temporada. Porque, en mi opinión, es tan titular como el que más. Ayer, una vez más, demostró su clase en un par de remates, en los que uno el portero sacó una buena mano y en el otro aprovechó un perfecto lanzamiento de córner de Emre para poner el 0-3.

El 0-2 fue cosa de Diego Costa, otro pedazo  de recurso que tenemos completamente diferente a los demás. Aparte de que ha mejorado muchísimo en  su juego desde su cesión al Rayo, es un pibe que trabaja constantemente para el equipo, es una auténtica mosca cojonera para el rival, tiene gol, se desmarca constantemente, aguanta a las defensas rivales dejando  balones en bandeja (como el que le puso al Cebolla en el primer tanto), y, además, se le ve fino e hipermotivado.

Y el 0-1 fue cosa del Cebolla, otro gladiador muy made in Cholo. Ayer demostró que, aunque aún le falta fondo  físico para aguantar un partido entero, posee un poderoso y potente disparo a puerta. Su golazo por toda la escuadra, en un remate sin apenas coger carrerilla, así lo atestigua.

Punto final para Adrián. El asturiano no está fino de cara al gol, es cierto, pero es un pelotero al que hay que esperarle, porque independientemente de que anote o no lo haga, tiene detalles  de auténtico crack. Le falta recuperar un poquito de confianza, algo de chispa y perforar la portería de una  puñetera vez.  Pero ayer, por ejemplo, el pase que le pega a Diego Costa en el segundo tanto es una puta obra de arte. Y ese cambio de ritmo que posee es sencillamente demoledor. Lo dicho. Tranki, Adri. A ti se te espera.

Nada más. Seguimos haciendo  historia, que a nadie  se le olvide. Otro partido consecutivo más ganado en Europa. No es por fantasmear, pero estoy perdiendo la cuenta. Eso sí, tampoco nos volvamos locos. El rival era lo que es. Y si encima se dedica a intentar sacar el balón jugado desde atrás, sin tener recursos técnicos para hacerlo, pues ya me contarán. Miel sobre hojuelas.

1 de diciembre de 2011

Celtic 0 - Atleti 1. ¡¡Clasificados!!

Les reconozco que, tras la dolorosa a la par que injustísima derrota de Udine, tenía mis serias dudas sobre si lograríamos la clasificación final o no, pero al final, al menos aquí, en Europa, el objetivo se va cumpliendo y ya hemos conseguido el pase a las eliminatorias de muerte súbita directamente. Les recuerdo que el largo y tortuoso camino empezó allá por el mes de Julio, pero, de momento, seguimos con paso firme en la competición.

Además, logramos la clasificación en un campo mítico, en un ambiente, eso sí, menos mítico, y frente a un rival que lo único que conserva de mágico es su uniforme y al déspota con aires de genio mosqueado Samaras, uno de esos tipos que uno tiene la impresión de que podría haber llegado a ser mucho más de lo que ha sido, ya que de talento y clase anda sobrado. Ahora que ando viendo la 5ª temporada de la serie “Perdidos” (cuyo título encaja a la perfección con la situación en la que se encuentra en los últimos años en Liga el Atleti, completamente perdido por la clasificación), cada vez que le enfocaban me recordaba a mi personaje favorito de la misma, James Swayer. Ya ven. Enfermo que está uno.

No me voy a pegar una crónica megachachichupipiruli del partido de ayer, porque no lo merece. El Atleti jugó un partido serio, que no brillante, mereció ganar, en algún achuchón de esos típicamente británicos, en los que tienes a once pibes metidos en tu área colgando balones y sacando córners sin parar como posesos, nos pudieron empatar, Courtois estuvo bien, Godín no le dio por hacer cesiones a lo Laudrup, pero seguimos teniendo un defecto que nos está costando demasiados disgustos ya este año: necesitamos 1452 ocasiones de gol para conseguir uno. En el caso de Salvio, multipliquen esa cantidad por dos, por favor.

Curioso el caso del argentino: tiene velocidad mezclada con atolondramiento, regate mezclado con torpeza, interesantes gestos técnicos mezclados con churrimorenas tipo Perea, es incansable en su lucha, incordia hasta llegar a molestar la vista de los propios seguidores rojiblancos, pero, a la hora de definir, es sencillamente malo hasta decir basta. Ayer, al minuto de juego, falló un tanto, desde el borde del área pequeña, con la cabeza, con un balón manso, perfectamente a hueving para introducirlo en la portería, pero nada, que el muchacho se empeña en echar todo lo que pilla fuera de la misma, y, lo que es peor, en algunos casos tiende hasta, inclusive, realizarlo cuanto más lejos, mejor.

Conste que yo soy de los que piensa que estas cosas, con entrenamiento, trabajo y confianza, se pueden y se deben mejorar. Recuerdo, por ejemplo, que Futre tenía menos gol en sus orígenes iba a decir que el propio Salvio, pero eso sería ya exagerar en plan sevillano. Sin embargo, lo que son las cosas, se cruzó en su camino un tal Don Luis Aragonés (en pie, por favor) y le empezó a convencer de lo contrario, haciéndole jugar cambiado de banda y ensayando unos contra uno. El portugués no es que pillase la bota de oro a partir de entonces, pero sí que mejoró sus números anotadores considerablemente. Ahí es donde se ve la mano de un grande entre los grandes, señor Manzaneque.

Así que, el partido discurrió entre ocasión va, ocasión viene, bajo la batuta de un sensacional Diego (el crack de la noche), balones que se pasean por el área escocesa, el portero que hacía de vez en cuando una de las suyas, su defensa que tampoco era para tirar cohetes, hasta que apareció Arda, recogió un rechace desde el borde del área, pegó un zambombazo al balón lleno de clase, un defensor escocés se disfrazó de nueve, agachándose ante el balón en vez de dejar que le diese el mismo, su portero que no reacciona a tiempo, y chicharrazo que te crió.

Celebré el gol de una manera especial, más que por lo que significaba en sí (que también), por el hombre que había conseguido el mismo, mi Arda Turan, jugador que, como saben, está empleándose a fondo en conquistar cada día que pasa un poquito más mi corazón colchonerito. Era el 0-1, mediada la primera parte, y la cosa anduvo durante el resto del encuentro más cerca del 0-2 que del empate.

Manzano sacó a Falcao por Adrián, y el colombiano provocó una ocasión en la que el balón da en un defensa escocés de forma involuntaria dentro del área (para mi no es penalti, conste en acta) y, al final, aunque estaban algunos de los ingredientes para que aquello se hubiese convertido en una batalla épica (escenario, viento infernal, jarreo de lluvia constante, el portero local que sube también a rematarlo todo), todo aquello se transformó en nuestra primera victoria visitante en 3 meses, ¡y con la puerta a cero!

Así que, enhorabuena a los premiados, porque el grupo no era tan fácil como se presuponía, y a ver si conseguimos el primer puesto (condición aconsejable aunque no imprescindible). Aunque, bien pensado, siempre que los nuestros salgan con la rojiblanca puesta, la victoria debe de ser imprescindible, qué carallo, nos juguemos lo que nos juguemos, y máxime en el Coliseum Madrileño por Excelencia, oséase, el Vicente Calderón.

Así que me despido no sin antes congratularme de cómo mola volver a jugar un encuentro normal, frente a un rival noble y pundonoroso, en un entorno ya normal, y sin posteriores machachonas y absurdas tertulias analizando si al nene con el siete le duele mucho el tobillito (no le dolió en exceso nada más acabar el encuentro, que se piró a Londres a lucir modelito o después al día siguiente en la gala de los premios del AS, qué cosas que tiene la vida), se ha peinado esta vez hacia la derecha, hacia la izquierda o si estamos ante el mejor equipo de la historia o del universo. Qué bonita es la vida apartada de fuleros. Gracias, Dios, por hacerme terrenal y normal.

5 de noviembre de 2010

Rosenborg 1 - Atleti 2. Tiago, qué bueno que volviste.

De paso, has conseguido que el titular de esta crónica cambiase por completo, porque lo del partidito de ayer … Tela, telita, tela. Y eso que mejor no nos pudieron comenzar las cosas: tras un buen centro de Raúl García (que jugó pegado en banda derecha, donde demostró en el primer tiempo sus buenos desplazamientos de balón, así como su falta de velocidad para defender ocupando esa posición, Quique y sus inventos, ya saben), a punto estuvo de llegar Diego Costa para remachar el primero. Y, justo después, otro fenomenal cambio de juego del navarrico fue a parar a las botas de Simao, y este puso el gol en bandeja al Kun, para que, en claro fuera de juego, por cierto, consiguiese el 0-1. La cosa empieza rodada … para cualquier equipo, menos para el Atleti, claro está.

Y el caso es que, en el primer tiempo, al menos, se controló el partido, a pesar del recital de balones al contrario que dio Tiago durante el desarrollo del mismo. El propio jugador portugués marró una ocasión clarísima por precipitarse en el remate, y Diego Costa tuvo otra ocasión cantada. Mientras, los noruegos, a lo suyo: balonazo buscando a sus tanques, y a ver si cazan segunda jugada. Un recurso demasiado pobre como para poder ponerte en serios apuros, salvo cuando Perea empieza con sus cosas: que si mido mal un balón para despejar de cabeza y me la trago, que si hago una absurda e innecesaria falta al borde del área … Lo dicho: las cosas de Perea.

Lo del segundo tiempo, sin embargo, es algo difícil de poder expresar. Es como si Quique hubiese dicho a los jugadores que se quedasen en el descanso, y hubiese decidido que 11 de los 20 animosos colchoneros que estaban ayer en las gradas animando a nuestro Atleti (honor y gloria para ellos), como premio a su fidelidad, podían disputar la segunda parte. Sinceramente, me recordó al Atleti verbenero de viejos tiempos. Desconcierto total, pases sin sentido alguno, pérdidas constantes de balón, despropósito va, despropósito viene, la banda de Antonio López parecía el Retiro cualquier domingo soleado a las 12 de la mañana, con todo Cristo campando a sus anchas … Hasta De Gea se contagió del esperpento general, y se tragó un balón por debajo de las piernas que supuso el empate a uno nada más comenzar este periodo. Y pudo ser peor, mucho peor, porque los noruegos, con lo que les he dicho, zambombazo al área y a buscar segunda jugada, nos creó más problemas que tiene hoy en día la Pantoja con la justicia española. El único que mantuvo un poco el tipo fue Domínguez. De los demás, prefiero no hablar, porque no saldría nada bueno de mi boca. Fue tal el camarote de los hermanos Marx en que se convirtió mi equipo, que hasta otra vez De Gea salió estúpidamente a por un balón que se perdía por la línea de fondo, lo quiso proteger, se confió y el jugador noruego le robó el balón y casi nos hace recordar a un tal Vieri metiendo un maravilloso gol en el Calderón frente al Panathiniakos en Copa UEFA, si mi sufrida memoria no me falla. Menos mal que Christian ahí demostró que era un delantero sideral, mientras que el colega del Rosenborg es un compañero del metal. Ver para creer.

Quique dio entrada a Forlán, y, ¡coño! Al menos, un jugador del Atleti que intenta bajar el balón al suelo y combinar con un compañero. También sacó a Mario Suárez, que ¡al fin le vi algo! El chaval se adueñó del centro del campo y no rifó ni un solo balón. De hecho, tan decisiva fue su entrada como el propio tanto de Tiago. Les reconozco que estaba deseando escribir algo bueno del chaval, porque me cae de cine. Veremos lo que dura.

A todo esto …¡Qué ven mis ojos! Diego Costa, en una (en la única) buena acción individual que realizó, a punto estuvo de anotar el injusto 1-2. Mientras, los noruegos, a lo suyo: otro compañero del metal (¿o era el mismo? Qué se yo uno rubio y alto, joder) falló un gol a puerta prácticamente vacía y desde el área pequeña. Entre estas acciones y su entrañable entrenador (es la vida imagen del prototipo de abuelito que todos hubiésemos deseado tener), el Rosemborg estará siempre dentro de mi corazón.

Y, en medio de tal desbarajuste de partido, llegó el minuto 84. Tiago roba un balón en el centro del campo, hace un caño por aquí, un par de regates por allá llevándose el balón con fuerza y calidad, avanza, Forlán le tira el desmarque, pero el portugués decide soltar un latigazo impresionante desde fuera del área que se cuela por toda la escuadra del guardameta local. Un gol digno de entrar en los anales de la historia de los mejores tantos conseguidos en Champions, logrado en un partido digno del Poliderpotivo Municipal de Orlittlehouse (Orcasitas, para los no iniciados). Esperemos que este tanto le sirva al portugués para consolidarse definitivamente en el puesto y demostrar todo el fútbol que lleva dentro, que, por la belleza, plasticidad y clase con la que consiguió el mismo, parece que es bastante.

Por lo tanto, se aclara el grupo, y, siempre y cuando ganemos al Aris Salónica en casa (prepárense, el autobús del Sr. Cúper está a punto de partir), en teoría, nos jugaremos el primer puesto en Alemania. El objetivo, por lo tanto, tiene pinta de cumplirse. Eso sí, con la deplorable imagen mostrada en el segundo periodo, dignificamos muy poquito nuestra imagen de actual Campeón del torneo, y, sinceramente, es una pena, oigan. Una pena.


22 de octubre de 2010

Atleti 3 - Rosenborg 0. Y el Campeón despertó ...

Ojo. Que tampoco se crean que se levantó de la cama, se vistió, se duchó y se puso en marcha. Que va. Simplemente abrió los ojos, puso la tele, se medio espabiló y con eso le bastó para vencer al Rosenborg, uno de los equipos más inofensivos que jamás haya visto uno. Empezando por su pintoresco entrenador, que con ese chándal gris y esos coloretes en la cara, solamente le faltaba tener en el banquillo el Tetra-Brick de Don Simón para ir echando un trago de vez en cuando. Todo un personaje.

Pronto se vio que el tema iba a resultar sencillo, con una ocasión clamorosa fallada por Simao, tras patada al aire de Forlán que despistó, yo creo, que hasta el propio portugués. El uruguayo ayer nos confirmó de nuevo que continua en su estado de hibernación. Pues eso. Al menos, que no moleste. Pero, afortunadamente, no solamente de un Uruguayo vive el hombre, y nosotros tenemos a otro, que se llama Godín, y que al que esto escribe es un futbolista que encandila. Reyes le puso un balón medido, y Godín se disfrazó de Don José Eulogio Gárate para conseguir un espléndido tanto de cabeza. Era el 1-0. Algarabía en el Calderón.

Sin embargo, he de reconocer que, instantes antes, ya me había llevado la primera decepción de la noche (al final resultó ser la única, aunque no la olvidaré fácilmente). Concretamente en el minuto 4 del encuentro, cuando contemplé como el Calderón, en tan solo apenas 3 días, había pasado ya borrón y cuenta nueva de lo que había pasado anteriormente. Siempre lo digo, no me considero quién para juzgar a nadie ni decir cómo se tiene que comportar uno en un estadio de fútbol. Allá cada cual. Eso sí, no exijamos luego a la Directiva cosas que nosotros mismos somos incapaces de realizar. En este aspecto, mi conciencia sí que está tranquila, porque yo sí que me acordé de Juan Carlos en el minuto 4. Y me seguiré acordando mientras siga teniendo en vena esta pasión denominada Atleti.

Sigamos con el capítulo de sucesos. Poco después se lesionó Valera. Ya sabéis que el chaval no es santo de mi devoción. Es un jugador que defiende fatal, porque, sencillamente, no tiene los fundamentos necesarios e imprescindibles para realizar dicha labor. Pero, dicho esto, también es cierto que cada vez que se le da un par de encuentros seguidos, el murciano se nos lesiona, y siempre de lo mismo, muscularmente. Y claro, entre lo limitadito que es, y que no puede pillar tampoco una continuidad para ir ganando en confianza, mucho me temo que este chaval se va a quedar en lo que es en la actualidad: un jugador que pasó por nuestro Club con más pena que gloria. Aún así, le deseamos suerte y que se recupere pronto, que para eso porta el escudo que lleva.

Después, también había que ver al portero, Joel. Yo estaba relativamente tranquilo con el chaval. Recordaba el Carranza de esta temporada y ya me causó una gratísima impresión. Muy del tipo de De Gea, además. Seguridad, excelente colocación, sus señas de identidad. Y también sus mismos defectos: los balones cruzados por alto, pero bueno, a la edad que tienen, está claro que terminarán dominando también ese aspecto. Ayer le dispararon 2 veces a puerta. En una atajó el esférico a la perfección, y en otra salvó un gol cantado en un balón que le da en el pie y termina estrellándose en el poste. ¿Conclusión? Yo, desde luego, me siento también tranquilo con él. Y, por cierto, da gusto oírle hablar. La sencillez personificada. Que siga así.

Con el Atleti jugando al tran-tran, sin apretar en exceso el acelerador, se llegó al descanso. Y así continuó hasta que en la segunda parte Quique cambió a Forlán por el Kun. El argentino, hipermotivado, supuso una auténtica bocanada de aire fresco para el personal. Y llegó otra asistencia genial de Reyes, que logró llevarse el balón dentro del área Agüero y batir al guardameta sueco en su primera acción del encuentro. Esta vez sí, el Kun tiene pinta de estar completamente recuperado, fresco y rápido. Espero que no se repitan más ridículos tan esperpénticos como el del día del Barsa, porque, con simplemente con el nombre de un jugador, no se vence a ningún rival, y mucho menos si este es el equipo de un tal Guardiola, no sé si les sonará de algo.

Ya en pleno recital colchonero, llegó lo mejor de la noche, el tercer tanto. Joel inicia un contragolpe letal con un fantástico pase con la mano sobre Reyes, el sevillano pilla la moto, combina con Diego Costa, el Kun le devuelve una pared majestuosa por encima de los bigardos noruegos, y el brasileño consigue de cabeza anotar su cuarto tanto consecutivo ante la desesperada salida del portero. Un golazo como un solazo de grande, y confirmación de que Diego Costa se va consolidando cada día más en el equipo rojiblanco. Buena señal para todos.

Fíjense en un detalle, por favor: los tres tantos tienen un denominador común: el, sin lugar a dudas, mejor jugador ayer del encuentro. Me estoy refiriendo a Reyes. Un Reyes que condujo menos el balón, tuvo la misma verticalidad de siempre y estuvo siempre participativo y muy metido en el encuentro. Da gusto ver jugar así al sevillano (con perdón).

Y poco más dio la noche. Estamos vivos, a un solo punto del primero de grupo, y tenemos todo en nuestra mano para seguir demostrando que el Campeón está live. Ahora nos tenemos que levantar de la cama y empezar a vestirnos. Bonita piedra de toque tenemos el próximo domingo, hablando de todo un poco. En teoría, partidazo con el Vila-Real. Que ustedes lo disfruten.


1 de octubre de 2010

Atleti 1 - Bayer Leverkusen 1. Y nos seguimos complicando la vida.

Da la impresión de que este equipo ha decidido que, en esta Competición, el año pasado ya demostró todo lo que tenía que demostrar, y que su trabajo ha ya sido realizado. No necesita más. ¿Eso que implica? Pues que tenemos una plantilla conformista, comodona, con poco espíritu de Campeón y carente de orgullo. Esa es la impresión, al menos, que me dijo el equipo en el estercolérico primer tiempo que realizó. Sin fluidez en el juego, sin velocidad, con el equipo estático e impreciso, la primera parte fue como ver a un puñado de amiguetes echando una pachanguita contra sus sobrinetes. No se puede reseñar nada por parte nuestra porque, sencillamente, es que no hubo nada, más que un disparo de esos que hace Forlán como pasando de todo y quitándose el balón de encima. Forlán es como el tipo hijo que es una puta máquina en todo, pero que cuando algo no le gusta o no se encuentra a gusto, se pone a berrear, patalear, gimotear, y volver a berrear … Yo no sé ustedes, pero uno en esa situación prefiere salir de najas, que no tiene ganas de comportarse como protagonista de primera página del ya extinguido “El Caso”. Desquicio en su más puro estado (el suyo, y el mío).

¿Y el Kun, me preguntarán ustedes? Pues no se sabe muy bien qué pasa con el Kun. Que si juega frente al Barsa, que si en Valencia se queda en Madrid, que si con el Zaragoza está ya recuperado, y ayer ni convocado. ¿Será cosa del Doctor Requesón? ¿Será cosa de Quique? ¿Será cosa del Kun? Las cosas del Atleti, sin más. No le den más vueltas.

No sé … Yo no sé qué pasará por la cabeza de los socios del Atleti cuando ven al equipo así, pero a mi me dan ganas de irme a tomar por el puto culo y aprovechar mi tiempo en otra cosa que me resulte más aprovechable, más entretenida y que no me ponga del mal humor que aún hoy me dura hoy, porque, sencillamente, tengo la impresión de que se están riendo en mi puta cara y, conforme está la cosa, tengo el coño para pocos ruidos, ya perdonarán.

¿El Bayer? Pues un equipo correctito, que salió al terreno de juego con respeto al Campeón, pero que, según fueron transcurriendo los minutos, se empezaron a dar cuenta de qué campeón ni qué niño muerto … Estos son unos mataos. O, más bien, unos putos niñatos. Y se adueñaron de todo el campo. Y tuvieron el balón. Y con paciencia, empezaron a construir, hasta que encontraron su justa recompensa: el gol a la salida de un córner. Con este resultado nos fuimos al descanso, aunque, los lindos muchachos de rojiblanco, más bien continuaron con él, que es diferente.

En la segunda parte, imagino que Quique les tuvo que decir o dos, o tres, o cuatro, o cuatrocientas cosas bien dichas (yo les hubiese dicho aún unas cuantas más, aún queda cupo), quitó al hibernado Forlán y a Raúl García (mal también ayer), sacó a Tiago y Fran Mérida, y esto, unido a que Simao decidió echarse al equipo encima (gracias, portugués, por, al menos, dar la cara ayer), hizo que volviésemos a empezar a demostrar el por qué estamos hablando del campeón de la Europa League, y empezó a apretar de lo lindo, con un Assunsao omnipresente, un Ufaljusi de escándalo subiendo la banda, un Luis Filipe participativo y un Diego Costa que se dejó hasta la última gota de su sangre.

Tiago, por su parte, se adueñó del centro del campo, y Fran Mérida se movía y lo intentaba todo. Unas veces le salía, otras no … Da igual, estaba ahí. Estaba vivo. Aire fresco en su más puro estado con la entrada de ambos-dos, y contagioso entusiasmo. Es como si hubiesen tomado una pócima mágica en el descanso. “Están locos estos Atléticos”, pensarán los alemanes … ¿Conclusión? Prontito llegó el empate, tras un penalti que el incombustible Hyppia cometió sobre Fran Mérida … o que Fran Mérida hizo que cometiera Hyppia … Yo no lo tengo todavía nada claro el tema.

Y el Atleti apretó, achuchó, movió el balón con velocidad, desbordó por bandas, tuvo ocasiones de gol (increíble el gol que falla Reyes completamente solo con todo a su favor, está claro que la cabeza no es lo suyo, que cada cual lo entienda como le parezca), hasta que se desfondó (no andamos muy allá tampoco en este aspecto). Y al final tablas en el marcador. Bayer, cuatro puntos, Rosenborg y Aris, 3, y Atleti 1 … Y tenemos solo uno solo, porque hemos jugado simplemente 45 minutos de cada encuentro que hemos disputado. Pues nada. Espero que muchos mediten el cómo se puede disputar así una segunda parte, y cómo se puede perder el tiempo así en la primera. Pero que se anden con ojo, porque un servidor pasa de seguir haciéndolo. Que se de por avisado todo el mundo.


17 de septiembre de 2010

Aris Salónica 1 - Atleti 0. ¿Quién dijo que esto iba a ser fácil?

¿Alguien me puede comentar si alguna vez recuerda al Atleti jugando con el puto trivote y ganó ese partido? ¿Por qué tirar así 45 minutos a lo tonto? ¿Tiago mediapunta? ¿Seguro? ¿Fran Mérida, banda derecha? ¿Seguro? ¿Por qué cuando algo funciona el ser humano tiende siempre a joderla? ¿Jugará Luis Filipe alguna vez algún minuto con la camiseta rojiblanca, o es un fichaje para el Madrileño, y no nos hemos enterado? ¿Valera tiene categoría para jugar en el Atleti? Mejor dicho, ¿Valera es jugador realmente de fútbol? ¿Forlán hizo ayer un casting para la serie de “Perdidos” (y no lo digo porque lo hiciera mal ni que no lo intentase, sino por lo solo que se encontraba)? ¿Diego Costa, es un buen delantero sin gol, o sin gol no hay buen delantero? ¿Por qué el Atleti defiende los córner sin que haya un pibe en el primer palo? ¿Cómo puede ser que el Campeón sea incapaz de hacer más que 2 ocasiones de gol en todo el partido? ¿Cuánto pesaba el balón ayer? ¿300 kilos? Entonces, ¿Por qué éramos incapaz de llegar siquiera en los córners? ¿Volvemos a las mismas putas gilipolleces de siempre? ¿Simao vuelve a su estado de hibernación de la temporada pasada? ¿Nuestros titulares, son muy titulares? ¿Nuestros suplentes, muy suplentes? ¿Ha evolucionado en algo el fútbol de Cúper, o sigue inmerso en la época de las cavernas? ¿Qué coño pinta el tal Javito ese en la liga griega (golazo, pero golazo, de los de verdad)? ¿Con solo presión y huevos basta para batir al campeón? ¿Y los del campeón? ¿Por dónde andaban en la primera parte? ¿Nos vamos a encontrar más estadios con ambientes tan magníficos como el de ayer? ¿No es una motivación extra, jugar en un ambiente así? ¿No tenemos los Atléticos ya el culo pelado de jugar en este tipo de “infiernos”? ¿Y ahora qué? ¿Nos tiramos ya todos desde el puente, o esperamos un poco?

¿Conclusiones? Resultado justo, aunque me jode cantidad que me gane un equipo con unos recursos tan sumamente limitados como el Aris. Estamos a tiempo de todo, no pasa nada, pero, eso sí, bienvenidos al mundo real. Que nos sirva de lección, por favor.

¿Y el domingo? ¿Qué pasará el domingo? El Barsa estaba en el suelo y terminó flotando. El Atleti estaba planeando por todo lo alto y ha pisado tierra. ¿Quién terminará levitando al final?

30 de abril de 2010

Liverpool 2 - Atlético Finalista 1. ¡Todos a Hamburgo, Viva el Hooliganismo!

5,39 de la mañana. Suena el despertador. Hoy me cuesta menos levantarme que en anteriores días, porque presiento que algo grande va a pasar, que puede ser un gran día. Me desayuno con la resaca de la eliminación del Barsa. Una pena, porque me hacía ilusión verles en el Cuerna. Demasiada presión se metieron ellos solos, sin venir mucho a cuento. El Campeón no tiene por qué invocar a ningún espíritu, ni a la épica. El Campeón tiene que demostrar que es el Campeón, así de simple. Que manera de complicarse la vida más estúpida, oyes.

Voy camino al trabajo. Me asomo al kiosko, a echar un vistazo a las portadas. Que si gente en la Cibeles, que si aspersores … Los periolistos, en su mundo. Mejor que mejor. Nada nuevo sobre el horizonte. Todo la peña, en el fondo, queda perfectamente retratada.

En el trabajo, todo el mundo está contento. Los Atléticos, porque llevamos esperando 12 años un día así. Esa tensión en el estomaguillo. Ese desear que vayan pasando las horas para que se acerque el momento. Ese sentirse por un día el centro del Universo, y saber que los ojos de millones de personas van a estar pendientes de ti. Unos, por pasión. Otros, porque les gusta el fútbol. Una semifinal europea casi nadie se la pierde. Por su lado, los de la acera de enfrente, porque se han quitado un peso de encima como el mismísimo Bernabéu de grande. Era superior a sus fuerzas, no lo podían evitar. Se comenta ya el partido por todos los rincones de la oficina. Los del Madrid, en su línea “El Liverpool está chupado”, “vais a ganar de sobra”, “El Liverpool sin Torres no es nadie”. Yo contratacaba: “el año pasado os metieron cuatro”, “tienen 5 Copas de Europa”, “confío en el Atleti, pero no será nada fácil”.

Termina mi jornada de curro. Voy en el coche con mi compañero (vikinguillo él) Juanma, que me deja todos los días, curiosamente, en Pirámides, en el Calderón (él vive en Puerta de Toledo). En mi vida, como es fácilmente comprobable, todos mis caminos confluyen en un mismo punto. El imperial Calderón, el cual me emboba siempre como si fuese la primera vez en mi vida que viese un estadio de fútbol. Es un momento mágico, mi momento mágico de todos los días, no lo puedo evitar.

Pillo el 17. Observo a la gente. Hay ambiente festivo en mi barrio. Gente con camisetas del Atleti cruzan por uno y otro lado. Yo podía haber quedado con mis colegas para ver el fútbol. Pero, mi amor por mi madre directamente proporcional a mis 345 supersticiones me impiden el querer quedar con ellos. Con ella he visto a España hacer algo que yo siempre había soñado, y, desde entonces, no quiero perder esa magia que tengo en ese cuarto de estar con ella por nada del mundo. A veces, hasta me planteo si me merece la pena irme a ver las dos finales y perder mi embrujo secreto. Bah, ya pensaré en ello.

18,15 de la tarde. Llego ya a casa. Los peores momentos. El reloj va despacio, muy despacio. Los nervios ya afloran en mi cuerpo. Intento relajarme, me pongo un capítulo de Los Soprano. No hay forma humana de concentrarme. Me llama mi hermano Juan, el de Vigo. Que prefiere llamarme ahora, que luego después del partido es un follón hablar conmigo. Como me va conociendo. Comentamos. Que si la portada del Kun, que si es gilipollas, que de qué va. Mi hermano es un ingenuo. Le digo que no pique, que se olvide de manipulaciones. Que hoy es día para otra cosa, hombre.

Después, el gran dilema de jugarse un partido a las 21 h. ¿Ceno antes? No tengo hambre. ¿Ceno en el descanso? No me da tiempo. ¿Ceno después? ¿Después de qué? ¿Y si hay prórroga? Demasiado tarde. ¿Y si palma? Fijo que no ceno. ¿Y si gana? Fijo que tampoco. A la mierda. A las 20 h. a cenar. Qué bueno está el filete con patatas, mi madre. Y me lo quería perder.

20,50 h. Al fin llega el momento. Ya no puedo aguantar más. Enfocan Anfield. Como siempre, impresionante. Cantan el You’ll Never Walk Alone. Como siempre, lo cortan. El primer cabreo de la noche. De verdad, hay cosas que jamás entenderé. Inútiles. Comienza el partido.

Joder. Paradón de Gea. 11 segundos. Mi madre, 3 córners ya llevan. 3 minutos. El agobio es total. El balón nos dura menos que un tirito en la casa del Pocholo. ¿No hay nadie que ponga orden ahí? Kuyt casi marca. El Kun al fin aparece. Se escora demasiado. Dudó y no la picó. Como suele pasar en estos casos, al final todo queda en nada. Bueno. Al menos, nos vamos desperezando. Tirazo de Raúl García, paradón de Reina. Hay vida al otro lado del centro del campo de Anfield. Se aguanta el temporal. De Gea está seguro. No estuvo espectacular, vale. Pero estuvo seguro. Y prefiero tener esa sensación con un portero, aunque no me logre sacar alguna de las imprevisibles. Parece que nos vamos al descanso. Horror, nos marca Aquilani. Es bueno el jodido italiano este. Me recordó bastante a Tiago. Y terminé acordándome demasiado de él. No me gusta la cosa.

Descanso. Salgo al balcón, a intentar ponerme la mente en blanco. ¿He dicho blanco? Qué horror. Borrar esa palabra inmediatamente de mi crónica. Cigarro va, cigarro viene. Zu, con tanto partido del Atleti y tan tenso, no hay forma humana de que los cartones que me traes de Rusia me duren demasiado. Gracias de nuevo, amigo.

Comienza la segunda parte. Dominamos, pero no mordemos. Macherano se come al Kun. En realidad, el argentino (el primero de los que miento) se come a todo el ataque colchonero. Y al centro del campo casi. El tal Mascherano no es un jugador de fútbol. Es un auténtico doberman. Partidazo el suyo, si señor. De todas formas, dato para la ilusión: veo al Atleti mejor físicamente. No sé cómo (los cambios de entrenadores suele matar a los jugadores), no sé por qué (Quique no rota, y llevamos más partidos que nadie), no tiene lógica. Entonces encaja. La lógica de la ilógica. Product Atleti en su más puro estado.

Y llegamos a la prórroga. Algo me dice que sí. Algo me dice que no. Benayoum es el que me dice que no. Gol del Liverpool, joder. Mi madre no aguanta más, no quiere ver perder a su Atleti, tira la toalla y dice que se va a acostar. Yo intento convencerme de que no, de que esto tiene solución. Jurado fue una fantástica solución. El gaditano si juega ayer de principio el Macherano se hace un llaverito con él. Pero saliendo con los ingleses fundidos, la cosa cambia, vaya si cambia. Reyes roba el balón, qué pase sobre Forlán … Gol … Gol … Gol … GOL … GOL … GOL … Mi garganta se destroza. Mi madre vuelve con el pijama a medio poner. Ya se queda conmigo, ya no se mueve más. Nos quedan 15 minutos, esto lo vamos a sacar adelante. No sé cómo, pero saldrá.

El Liverpool achucha. Mucho corazón, pocas ideas, menos fuerzas. El Atleti puede sentenciar. Simao, por un pelo. Desaprovechamos contras en superioridad. Ya no queda nada. Perea, el mejor. Te perdono hasta “cuando te lías”. Eres, sencillamente, el mejor. Dominguez, crack. Tu partido es la confirmación de todo. Antonio López, sensacional. Ha vuelto tu mejor versión. Esto no se acaba. Damos una auténtica exhibición de cómo no matar un encuentro y no jugar como Dios manda unos minutos finales. Si lo han visto algún italiano fijo a que no daba crédito. Final, joder, final. Estamos en la final. Hemos sido mejores que el Liverpool. Nos lo merecemos. No me corto, me lo merezco. 24 años hace que estuve en Lyon, y ahora toca Hamburgo. Ya pensaré en si voy, a cuál voy, en qué voy … Hoy me toca disfrutar. Hoy me toca ser feliz. Hoy me toca emocionarme cada vez que pienso en lo que disfruté ayer. Aún saboreo el Gin-Tonic que me preparé al acabar el encuentro. El gin-tonic de la tranquilidad. El gin-tonic del éxtasis. El Gin-Tonic de la felicidad. Gracias, Dios, por haberme hecho del Atleti. Ayer estuvimos en nuestro más puro estado. Clasificados, empatados, eliminados ... No conozco un equipo igual que te pueda transmitir tantas sensaciones en tan pocos instantes. Te quiero, Atleti. No cambies nunca.

26 de febrero de 2010

Galatasaray 1 - Atleti 2. ¡Te quiero, Atleti! ...

…lololololololololo! ¡Te quiero, Atleti, lololololololo! Pues si, señores. De esta guisa andábamos el que esto les emborrona y mi señora madre, abrazados los dos y cantándolo desde el humilde sofá de mi casa a grito pelao. Sí. Esa canción que tanto incomoda a algunos. Siempre me ha resultado curioso (por no decir otra cosa) como puede molestar un cántico en el que se dice que uno quiere a su equipo. ¿Qué se supone que se debe de cantar en un campo? ¿Qué uno odia a su equipo? ¿Insultar al rival? ¿No apoyar? ¿Solamente tirar cosas al campo? En fin, que hoy no es día para estos rollos, qué carallo …

Pasó, sin ningún género de dudas, el equipo que es mejor. Porque si alguna conclusión he sacado en estas dos eliminatorias frente a los turcos, es que, que sí, joder, que el Atleti es mucho mejor que el Galatasaray, y punto. No hay más vuelta de hoja.

Y eso que empezamos el partido en plan contemplativo sumun. Sí, mucho control, mucha mandanga, pero poca chicha. Seguro estoy que este planteamiento de no desgaste es cosa de Quique. Ayer le salió bien, es indudable, pero no todos los días es fiesta. Pero como los turcos también pasaban de todo, pues eso, que más parecía la cosa un amistoso aburrido de pretemporada que otra cosa. Menos mal que, al menos, desde las gradas, el ambiente sí que nos recordaba que ahí se estaba jugando un encuentro de verdad, de los importantes, de los que hay que ganar sí o sí si quieres empezar o volver a ser alguien en esto de los rollos europeos y esas cosas.

Don Quiquerrequeerre nos dejó de inicio a Escándalo Forlán en el banquillo y al Kun solo en punta. En teoría debería de estar acompañado por mi entrañable perfúmenes Jurado, pero éste, como no podría ser de otra forma, estuvo prácticamente todo el encuentro perdido en su mundo de Bodybells, Jutecos y Marinards. Solamente se le vio un poco (un muy poco, diría yo), en el tramo final del partido. Demasiado poco bagaje para el jugador que más minutos ha disputado desde que está nuestro nuevo trainer.

El plan parecía claro: dosificación de esfuerzos para, en la segunda parte, sacar a Forlán con el Kun y machacar. Pero el primero que acabó machacado fue nuestro propio Kun (que antes había realizado una jugada prodigiosa que no obtuvo remate final), tras confundir (o no) un jugador turco su cabeza con el balón. Se veía claramente en las imágenes que Agüero anda perdido en el desierto. Esto que os cuento, un susto del equipo turco tras una fantástica asistencia del puto Keita ese, y al descanso. Desde luego, así no remontamos ni al Dynamo de Móstoles, está claro. Pero un gol puede llegar en un simple suspiro, así que había que aguardar acontecimientos.

El equipo en la segunda parte fue otra cosa. Salió con más profundidad, con más agresividad, Simao empezó a entrar en juego de verdad, Antonio López desdoblaba la banda creando peligro, Forlán se le veía, esta vez sí, dinámico, fresco y con ganas, y el renqueante todo el partido Reyes dijo que aquí estoy yo, que quiero segur de dulce por la vida, y, ni corto ni perezoso, se echó al equipo a cuestas y tiró una y otra vez de él. Es muy cabezota el jodido sevillano este. Y, como no podía ser de otra forma, empezaron las ocasiones.

Una especialmente fue increíble, en un gran saque de meta de Asenjo, que Reyes remató magistralmente con su pierna derecha a bote pronto cruzándosela por alto a Leo Franco. Os juro que pocas veces me pasa, pero ayer ocurrió. Canté el gol como un puto poseso, pero … No lo fue. Larguerazo que te crió. Careto gilipollas sumun habemus. No pacha nada, esto empieza a pillar colorcillo del bueno.

La cosa sigue. Otra buena pared, Reyes se queda solo ante Leo, pero tiene al extraordinario guardameta argentino demasiado encima. Una lástima. A partir de ese momento, entró en liza la pizarra de Don Benito Floro y sus saques de banda. Pone uno Antonio López, lo peina Juradete, el balón le queda a Simao, entra en el área y bate con esa clase que Dios le ha dado, al fin, a Don Leo Franco. 0-1, lo más difícil estaba hecho.

Pero con el Atleti, ni existe la palabra difícil, ni tampoco el término hecho. Tres minutos más tarde, otro saque del equipo local, Valera mientras contempla el paisaje, Asenjo que ya se sabe que sale menos que un jubilado por Afters, y, cómo no, mi estimado negro zumbón que remata sin piedad batiendo al palentino. Uno a uno, y todo por decidir. Maldito Keita …

A partir de ahí, la cosa se calienta. Un posible penalti a Reyes, uno clamoroso que hace Perea al dar un balón con la mano cuando lo pierde mientras ensayaba unos pases de claqué con el esférico dentro del área y que dejó solo solito solo a un pibe turco (las cosas del colombiano, nada nuevo sobre el horizonte), El Raiki de los nervios, un expulsado turco, dos compañeros suyos que se deberían de haber marchado con él … En definitiva, que entró en liza el que faltaba. El árbitro. ¿Cómo? ¿Qué me dicen? ¿Qué hay, aparte de este mismo, dos linieres y dos jueces de área? Pues oiga, me gustaría saber, en estos tiempos de crisis, qué currículum tiene que tener uno para ser juez de área. Porque digo yo que para estar inmóvil en el área, simplemente como mera figura decorativa sin más, no harán falta demasiados estudios, ¿No creen? Ya saben … Las cosas de la UEFA. Igual entra dentro de un plan de reinserción de presos, o de reciclaje de parados, o vaya usted a saber, señor Platini, Puta Platini.

Último suspiro. Una vez más Reyes pilla un balón. Forlán se desmarca, pase magistral del utrerano, Escándalo controla en el área, y el bueno de Leo, que le conoce bien, debió de pensar en esos momentos “la hemos cagado”. Efectivamente. Apareció de nuevo ese Bota de Oro que tanto encandiló y enamoró la temporada pasada, batiendo en el 90 sin remisión al guardameta local.

Creo que llevaba cerca de un año el Galatasaray sin perder un solo encuentro en su estadio. Mejor para el Atleti. Pues no nos va la marcha a nosotros ni ná. Y así se acaba esta historia. Ahora nos tocan los portugueses del Sporting. No se nos dan bien los equipos del país vecino. Pero eso ya será otro cantar. Como el domingo. Menudo partidito nos espera en Liga.

He destacado a Reyes. Sin duda lo merece. También lo he hecho con Escándalo Forlán. Justo es reconocer su labor. Pero quiero mencionaros un tercer nombre. El tercer hombre, Ufaljusi. Tiene que ser jodido jugar cada día en un puesto de la defensa. Que lateral derecho , que si izquierdo, que si central, que si subas, que si bajes … Él se adapta a todo. Ayer ni me acordé de Domínguez, y eso es jodido, muy jodido de conseguir. El checo es todo profesionalidad y saber hacer. Desde aquí mi reconocimiento a su labor y sensacional temporada.

Y también quiero dedicar esta crónica a Don Leo Franco que estás en los Cielos. Me alegra un montón que el día más emocionante de tu carrera deportiva fue el encuentro que disputaste en la ida en el Calderón. Uno suele recoger lo que siembra, y en este caso, y a pesar de que a nivel institucional apenas se reconozca tu labor (no solamente es la tuya, Leo, es la de todos, aquí ya sabes tu mejor que nadie que las cosas funcionan así), sabes que la gente del Calderón te quiere, te aprecia y te lleva en nuestro corazón. Porque eres uno de los nuestros. Hasta siempre, Don Leo.

Sí. Ayer fue un día de esos que te va a aportar un recuerdo inolvidable para la posteridad. Fue ese cántico, ese abrazo con mi mami, y ese “Te quiero Atleti” que todavía no deja de sonar en mi cabeza. Y que no pare, por favor. Si algún día me he de morir, quiero hacerlo así.


19 de febrero de 2010

Atleti 1 - Galatasaray 1. El Atleti y sus circunstancias.

Entró el Atleti al partido con las circunstancias positivas que viene arrastrando últimamente: finalista de Copa, victoria frente al Barcelona, todo ello aderezado de un muy buen juego, de una solidez defensiva desconocida hasta la fecha durante la presente temporada, y de unos interiores aparte de incisivos enormemente solidarios a la hora de defender al no tener el balón en nuestro poder, con mención especial a Reyes, que está en un momento de forma sensacional.

Y se notó. Vaya si se notó. Podríamos catalogar de excelente, en mi humilde opinión, el primer tiempo que hicieron los rojiblancos. Amos y dueños absolutos de todas las parcelas del campo, presionó, profundizó, creó ocasiones, se topó con la inspiración del gran Leo Franco (¡Bienvenido a tu casa, hermano!), que sacó 2 remates a bocajarro del Kun y de Raúl García, contempló un antológico gol obra y gracia de Reyes, en un fenomenal saque de falta, vio un lanzamiento al palo de Simao desde fuera del área … En definitiva, presenció a un equipo jugar al fútbol, pero de verdad, de la buena.

Los turcos, por su parte, solamente inquietaron una vez nuestro marco, en un testarazo que desvió fenomenal De Gea a córner. El 1-0 era poco resultado para nuestros merecimientos, cierto, pero no dejaba ya de ser un buen resultado. Los goles ya llegarían.

La segunda parte comenzó más o menos con el mismo tono, con la misma intensidad, pero hete aquí, el Atleti y sus circunstancias, nuestro David de Gea, en un lanzamiento de puerta sin mayor importancia, nota un pinchazo y se lesiona. Circunstancias negativas, a pesar de que sale jaleado por el público Asenjo, como para que se sienta cómodo de verdad, como diciéndole que ánimo, chaval, que los primeros interesados en que todo te salga de puta madre somos nosotros, que estamos contigo.

¿Cuál es el problema, pues? Fundamentos. Es un problema de fundamentos. De Gea tiene unos fundamentos claves en su manera de defender su portería. Sabe perfectamente cuál es su terreno, dónde tiene que dominar y ser el amo y señor absoluto, es un portero jerárquico, seguro de sí mismo, siempre bien colocado y muy metido en el encuentro. Se nota que se le ha enseñado y cuidado hasta el más mínimo detalle, con mimo, con perseverancia, como estudiado en un laboratorio y analizado hasta el más mínimo detalle.

Asenjo, no. Asenjo me temo que no ha tenido todo ese tiempo de formación, estudio y aprovechamiento de sus cualidades. Nadie creo que dude de sus reflejos bajo los palos. Domina excelentemente esta materia. Pero lo que es el área para él es una completa desconocida. Es como si las áreas del Calderón fuesen más grandes que en las que él ha jugado. Sus dos salidas ayer fueron sencillamente incomprensibles, de alguien al que le falla, y mucho, la base principal de la que ha mamado. La primera casi nos costó un gol (y un medio penalti suyo, muy similar al que realizó contra el Sporting, por cierto), el otro, nos costó el chicharro del puto negro zumbón ese del Keita (¡qué incordio de pibe, por Dios!).

Lo malo es que lo del palentino contagia desasosiego y nerviosismo, tanto en sus compañeros como en la propia afición. La defensa ya no transmite esa seguridad y ese saber estar que estaba logrando, y el público se desespera y le pita al chaval. Claro que, después de sus dos cantadas (las 2 primeras intervenciones reales que no realizó), lo que no puede esperar tampoco Asenjo es que le cantemos una salve rociera, digo.

Pero es injusto señalar solo al chaval, aparte de no ser mi estilo de ir por la vida. Porque otro caso a analizar es el de Escándalo Forlán. A mi me recuerda a que, cuando yo jugaba en la prestigiosísima Liga Municipal de Carabanchel, teníamos un nueve (pura dinamita, creerme) que jugaba en tres equipos más aparte del nuestro. El pibe, ya os digo, valía su peso en oro. ¿Cuál era la putada? Pues que como nuestro encuentro fuese el cuarto del finde, andaba el hombre muerto perdido (y aún así, seguía marcando diferencias, nivelazo total, oigan).

Últimamente al ver al uruguayo tengo la misma impresión. Parece que sale al campo a disputar su tercer encuentro de forma consecutiva. Medio apático, medio deprimido, terriblemente cansado, poco participativo … Que alguien le borre de los otros tres equipos ya, por favor.

Tampoco me voy a olvidar de Quique, no. Y reitero, me gusta como entrenador, el equipo está jugando al fútbol, y de verdad, pero en los cambios es lento hasta decir basta. Su empecinamiento en poner a Perea, reconozco que le ha dado sus resultados. Está claro que el confía en 13-14 jugadores a muerte y punto. Puede ser bueno, puede ser malo, eso el tiempo lo dirá. Pero mientras vemos el veredicto final, lo que resulta terriblemente cansino es su empecinamiento en sacar a Perfúmenes Jurado al terreno de juego.

Es que no aporta nada, absolutamente nada al juego, más que atolondramiento y aceleramiento absurdo de nuestras acciones. Pero Don Erre que Erre es inagotable al desaliento.

Y de traca fue el debut de Salvio. Lo saca 5 minutos (aún así, apuntó detalles el chaval, estuvo a punto de conseguir un tanto). ¿Qué coño quiere Quique que haga Salvio en 5 minutos? ¿Qué hostia puta puede aportar un jugador en tan solo 5 minutos (salvo que sea para palmar tiempo, que no creo sea el caso). Incomprensible. Del todo punto incomprensible.

Así que, ya sabemos, hay que remontar en Turquía. Este año no es la primera vez que nos toca, y, sinceramente, espero, deseo y creo que no será la última. Siempre y cuando las circunstancias nos respeten. Ya se sabe, el Atleti, y sus circunstancias …


LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

MAREANDO LA PERDIZ: "Desesperado"

Atético de Madrid - Webring
Peña Atletica Centuria Germana Vorherige Seite
Previous Page
Página Anterior Seiten Übersicht
Page Overview
Descripción De La Página Zufällige Seite
Random Page
Página Al Azar Nächste Seite
Next Page
Página Siguiente
FD12853D-b4b758962f17808746e9bb832a6fa4b8