Seguimos primeros, seguimos sin encajar goles y contamos nuestros partidos, de momento, por victorias conseguidas, habiendo jugado ya la ida de esta liguilla frente a nuestros 3 rivales, 2 de dichos encuentros, además, habiéndolos disputados fuera. Mejor, imposible, la verdad. Aunque por pedir, ya se sabe … Yo, al menos, siempre quiero más. Me explico.
Ayer el Atleti salió decidido y sin contemplaciones a por el partido, sabedor de que cuantos más minutos pasasen más crecería el entusiasmo del equipo local, y más jodido sería terminar meterles mano (como así pasó, de hecho). Durante los primeros 15 minutos el Atleti jugó espléndidamente bien al fútbol, con un Koke imperial repartiendo a la velocidad de la luz juego a diestro y siniestro, con Luis Filipe y Juanfran desatados en sus respectivas bandas, y, obviamente, se empezaron a crear las primeras ocasiones. Dos especialmente destacables: una falta que lanzó Carrasco a los 2 minutos de juego, Dzhanaev (ya empezamos con los putos nombrecitos) que no ataja el balón (debimos de tirar más a puerta, de hecho, aprovechando dicha circunstancia), el balón le cae muerto a Correa dentro del área y completamente desmarcado, pero, incomprensiblemente, y cuando tenía todo a favor, cruza el balón en exceso. Hay que joderse.
Poco después, en una maravillosa combinación de medio equipo, Filipe finalmente pone el pase de la muerte y, de nuevo incomprensiblemente, nuestro Correíta manda el balón al limbo cuando lo tenía todo para marcar, allá en el segundo palo. Este dulce Correita, capaz de meter tantos con la precisión suiza con que los hizo al Barcelona y al Granada, a la par de desaprovechar dos ocasiones tan sumamente facilonas como las de ayer … Este muchacho …
En fin. De aquí al final de la primera parte, el Atleti fue ensuciando un poco su brillante juego inicial, y al final se llegó al descanso con el empate inicial.
En la Segunda parte, la muchachada del Cholo se armó aún más de paciencia si cabe, tocando más y más el balón, pero siempre con un objetivo, la portería rival. Por una banda, por otra … Mientras, entre Gabi y un imperial Savic (partidazo el suyo, madre) se encargaban entre los dos solitos de tapar cualquier mínimo intento de aventura atacante local. Torres tuvo otra gran ocasión en un perfecto centro de Juanfran (muy impreciso en la primera parte en esta faceta, por cierto) que el Niño cabeceó pero el balón se marchó por encima de la portería. También probó fortuna Don Fernando poco después en un fantástico zambombazo cruzado que salió lamiendo el larguero. Lástima, porque hubiese sido un golazo. Hasta que al fin tanto dominio tuvo su fruto, en un centro de Juanfran que Torres no termina de rematar bien (buen partido de nuestro Niño, de todas formas, muy activo y participativo), y que al final se le queda a huevo para que Carrasco, en el segundo palo, y a pesar de que ayer estuvo excesivamente individualista en alguna que otra buena contra, fusiló a placer al simpático guardameta local. Era el minuto 16 de esta segunda parte, y lo más difícil se había conseguido. La racha del belga continua. 0-1.
Quedaba, pues, lo más fácil, rematar la faena. Pero una vez más no supimos realizarlo. No sé a ustedes, pero esto a mi es algo que me enfada profundamente. Tuvimos 3 o 4 opciones de contra que, con gente con la calidad que tienen Griezmann, Torres, Carrasco, Gameiro (que suplió en la segunda parte a Correa) y demás deberían de saber manejar infinitamente mejor que lo que lo hicieron ayer (un calco, por cierto, a lo que pasó en Holanda contra el PSV). La única que se llevó medio decente acabó en un pase de cuchara de Yannick que Griezmann remató muy bien de cabeza y el portero realizó un paradón. Pero tuvimos más, y estuvieron a cual peor llevadas. Esto hay que trabajarlo, señores.
Y no digo nada de lo mal que se jugaron los últimos 5-7 minutos finales. Mal hasta decir basta. Afortunadamente el simpático equipo local no hizo más que alborotar el gallinero, por un lado, y que, reitero, tanto Gabi como Savic estuvieron soberbios durante toda la noche, por otro. Oblak, por su parte, paró la suya de rigor, y con eso terminó bastando. Pero este tipo de partidos hay que tenerlos cerrados desde mucho antes, entre otras cosas porque ayer, además, el Líder, lo mereció, y con creces, aunque no supo ejecutarlo. En fin. Tampoco era demasiado fácil el tema (frío, campo pequeño y demás). Y lo importante al final se consiguió: tres puntitos más en la buchaca, y la muchachada continua invicta. En definitiva, todo un Líder con paso firme.
