Todavía con la amarga resaca del derbi de los cojones, con el ánimo algo decaído y con la melancolía por bandera, llegué ayer a mi casa después de currar un nuevo día. La verdad es que es de esos días que no tienes ganas de nada. Podría haber ido al gimnasio a intentar perder un milímetro de mi hooliganística barriga, pero no me apetecía en exceso hacer el gilipollas en la cinta del gim mientras me castigan con el puto canal Latino de fondo (¿No venden por ahí lanzallamas de bolsillo, joder?).Intenté concentrarme en las aventuras de Michael y Lincoln con el malvado T-Bag de fondo en su intento desesperado de salir del talego, pero también desistí del mismo (y mira que me flipa Prison Break, leñe). Así que vino a mi mente una frase de mi admirado Jim Morrison en la sobrecogedora “When the Music is over”, en la que me indica que “the music is your special friend”. Y como Jim siempre lleva razón, decidí, una vez más, hacerle caso, y ponerme a escuchar música.
La verdad es que soy un tipo terriblemente perezoso para escuchar nuevos CD’s de gente que desconozco. Soy muy perro para estas cosas, lo reconozco. Supongo que será por mi más que amplia colección de CD’s (compartida con mi hermano mayor, mi auténtico maestro en estas lides), o que ya conozco demasiada peña, o que a veces busco algo muy específico para el estado de ánimo en que me encuentre … El caso es que me cuesta. Y eso que, musicalmente hablando, afortunadamente soy un tío muy abierto, no me gusta encasillarme (¿He dicho Casillas? Diosss) en nada. Puedes encontrarme un día escuchando una sesión de los fantásticos Van Dyk o del Carl Cox, al siguiente emocionarme escuchando el Candle in The Wind del maestro Elton, otro sobrecogiéndome con la obra de obras “The End” de The Doors, y acabar la sesión dando botes en la cama con el Sufraggete (no se escribe así, pero bueno) City del Bowie, por no citar a mis admirados Asfalto, Leño, Topo, Radio Futura … Que también por aquí sabemos hacer grandiosas cosas, qué carallo.
Ayer, sin embargo, tuve la fortuna de escoger el CD adecuado en el momento adecuado. Y me salió francamente bien la apuesta. Empecé adentrándome escuchándolo en sus sonidos, y recordé el maldito derbi y la movida con los maderos. Probablemente, y tras escuchar el primer tema (cargado de fuerza, contundencia y energía) recordé que el pasado domingo fui un Guerrero Urbano y que mi Patria fue mi Atleti. Y aunque no me llené las manos de sangre de ningún hermano, por mi cabeza me pasó en algún momento el haberlo hecho, y me arrepentí por ello.
A continuación, escuché un original homenaje a los Rolling, muy al estilo de ellos. Rock sencillo, puro y sin fisuras. Y aunque uno es más Beatleinómano que otra cosa, mi respeto y mi admiración siempre será para cualquier músico con calidad, y discutir la calidad de los Stones es como querer convencer al Gallardón de que la Espe es su vieja.
Después pensé que, ante la desgracia, no hay mejor deporte que el saber reírse de uno mismo y me descojoné escuchando La Mala Suerte, otro rock and Roll de los de antes, de los que te demuestra que, por qué no, también uno puede escuchar y disfrutar con temas divertidos, aunque siempre sin olvidar las raíces que nos unen.
Luego vino mi momento trascendental al escuchar “Desesperado”, el tema que “patrocina” este bloq y que estamos el Carabo y yo muy orgulloso de que sea la bandera del mismo. Yo, que soy de los que lloran en las pelis y que me emociono con cualquier gilipollez (tanto para lo bueno como para lo malo), una vez más, también lo hice escuchando este temazo. Es muy difícil no hacerlo con la sensibilidad y dulzura cargado de rabia que transmite Raquel al cantarla, (¡una cantante que sabe vocalizar y entonar al mismo tiempo, albricias!), la fuerza y compenetración de Javi y Raúl con sus guitarras, la firmeza y el fantástico acompañamiento de Paco en la batera, los detalles perfeccionistas poniendo siempre la guinda al pastel de Jose en las teclas y el saber estar y la originalidad del miembro que más me ha llamado la atención del grupo (sin desmerecer a ninguno, Dios me libre) musicalmente hablando, como ha sido Luismi en el bajo, quizás porque probablemente la mayoría de ellos (los bajistas, me refiero) se limitan a acompañar las canciones sin más, y él intenta en los seis temas de que se compone el CD poner parte de su cosecha propia, sin joder ningún tema, pero logrando no destacar en exceso de ninguno de los demás miembros de la banda, es decir, no quitando la armonía de ninguna canción y la perfecta compenetración que demuestran todos … En fin, un temazo con todas las letras, que me sirve para definir las impresiones generales que me ha producido cada uno de los miembros de esta banda que tanto me ha sorprendido …
Por último, escuché los tres temas que cierran los 26 minutos que dura el CD, y seguí disfrutando de un rock fresco, sin excesivas pretensiones más que divertir, transmitir sentimientos y hacer disfrutar a quien lo escuche: hablo de Viejo Joe (que rulen esos petas, joder), La vida es asín (que me encantó, me sentí plenamente identificado, los que me conocen bien saben que soy de los que lo doy todo cuando me voy de fies con mi gente) y Agradecido, un tema que recupera el encanto del sonido de la acústica y que hace que uno también se sienta importante cuando presencia en directo a estos transmisores de sueños y sentimientos que son los músicos en general, y, en el caso que nos ocupa, Raquel, Luismi, Javi, Raúl, Jose y Paco, que son los que ayer me hicieron disfrutar escuchando a una banda homogénea, firme en sus principios musicales, realizando un rock puro, sencillo, que lo transforman en un sonido completamente limpio y muy cuidado.
De verdad, chavales, me hicisteis pasar ayer una tarde sencillamente genial (y, creedme, me hacía falta). Tanto, que tuve que volver a escucharme el Cd de nuevo por segunda vez consecutiva. Me supo a poco el tema, vamos. Tan poco, que he decidido que, si Dios quiere (que querrá), el sábado que viene tengo una cita a las 22 h. en el Medievo. Estoy hablando de Mareando La Perdiz, obviamente.
Y, muy especialmente, muchas gracias, Javi, por haberme dedicado el CD y habérmelo regalado sin más. Ya verás en un futuro espero que no muy lejano cuando lo vaya enseñando a la gente que, probablemente, iréis atrapando como conmigo habéis conseguido con vuestra música, ya … Va a ser una pieza única ;-)
Un saludo.
Tomi.
