Minuto 60 del partido, instante
en el cual se ha convertido para el que esto os escribe en momento de tensión,
de pánico múltiple, de enfado, de desesperación, de ¿Qué será de mi vida a partir de ahora? Suele dar igual cómo ande el
equipo. Si juega bien, mal, regular ... Hay siempre un tipo elegante de negro en la banda que pone gesto serio, se toca su barbilla con
la mano y, con gesto pensativo, empieza a mover su Chóctelera sin cesar.
¿Cuántos caerán? ¿A quién le tocará esta vez? Y, lo que es peor, ¿Qué nos
costará en realidad? Este es el mundo de los Cholo-Cambios. Rechace imitaciones.
Lo reconozco abiertamente. Ayer
me temí lo peor. Lo diré hasta quedarme afónico: no me gusta que se hagan de
golpe 3 cambios a la vez (cuando no son 4, ojo). Tampoco me mola en exceso el
automatismo en los mismos. Hoy en día, todos sabemos que Baena, esté bien, esté
mal, o esté regular, tiene siempre casi todas las papeletas para ir al
banquillo. Eso sí, este año, ha encontrado un nuevo compañero de fatigas,
Kang-Lee, otro que tal baila. ¿Y el tercero? Ahí ya le puede caer a
cualquiera. Ayer le tocó al Lechugo, el miércoles, Dios dirá.
Dicho todo esto, justo es reconocer también que ayer fueron
claves en el devenir del encuentro, acertó de pleno en los mismos, y, gracias a
ellos, logramos conseguir una victoria que, al menos para el que esto os
escribe, necesitaba como agua de mayo, especialmente frente a esa gente. Así
que seguiremos con nuestro duelo particular, Don Diego Pablo. Usted sé que no
se rinde, pero yo no me voy a cansar tampoco de escribir. Que gane usted
siempre, eso por descontado. Al fin y al cabo, su triunfo siempre será nuestra
felicidad común.
Partido importantísimo para
romper nuestra racha de 2 derrotas consecutivas (el Elche empató en Bilbao, el
Fulham en Liverpool, sin comentarios), y no descolgarnos en exceso del
Campeonato Nacional Liguero. El primer tiempo empezó y continúo con mucho ritmo,
si, pero fue más un vaivén de gente que iba y venía de un lado a otro, unos de
negro y verde, otros de azul y blanco, persiguiendo un balón que se empeñaban
en perderlo, a su vez, una y otra vez. Ni 3 toques seguidos, interrupciones,
faltas, pero eso de generar ocasiones de gol y crear peligro, ya lo dejaremos
para otro día, si eso.
El que siempre empieza como una
moto es Kang-In Lee. A los 4 minutos ya tuvo una gran ocasión en una brillante
acción individual de las suyas, recortando hacia el borde del área y rematando
seco, pero esta vez al primer palo, marchándose el balón fuera.
A los 22 minutos, otro centro
espectacular del coreano lo remató Hjulmand de cabeza, pero su testarazo
cruzado se fue lamiendo el palo.
En el minuto 40, una buena falta
lanzada por Sergio Gómez obligó a Oblak a una buena intervención despejando a
córner el balón bien colocado por parte del donostiarra, y con esta parte
desconcertantemente “eléctrica”, nos fuimos al descanso con el empate inicial
en el marcador.
El segundo periodo empezó la cosa
bastante más picuda para nosotros. La Real se hizo dueño del espacio, aunque,
afortunadamente, el equipo mantenía más o menos el tipo a nivel
defensivo. Hasta que llegó la clave de todo, minuto 60, los temidos Cholo-cambios. Cardoso Salió por Baena (tan cierto es que siempre le toca a él
como que ayer no estaba haciendo tampoco nada) Koke por Kang-In (efecto gaseosa, de
mucho más a poco menos, si bien también siempre le toca a él la china, aunque
sea coreano, ji ji) y Jonathan David por Llorente (pero coño, ¡si tenemos un delantero y todo!). Y los 3 fueron decisivos.
Cardoso aportó piernas y
coherencia en el juego. Koke, completamente clave su entrada, nos dio
profundidad en nuestro fútbol y velocidad en el mismo. Y Jonathan ejerció de
delantero centro, con movilidad y gol, que es todo lo que se le debe de pedir a
cualquier delantero centro bueno que se precie.
Pero la guinda de todo fue en el
minuto ya 75, cuando entró Arnau por Lookman. Este terminó de balancear el
partido por completo. Frente a la pesadez y falta de ideas en el juego de
Ademola, apareció Ortiz aportando profundidad, frescura, velocidad y movilidad
en nuestro juego. Supongo que andará haciendo una de las famosas milis que pone
siempre el Cholo a los nuevos, pero en mi corto entender, la titularidad hoy en
día de Arnau debería de ser incontestable, entre otras cosas, porque, aparte,
siempre encara, siempre se atreve, nunca se esconde y siempre da la cara. Habría que gestionar mejor el minutaje de este chaval, Don Diego Pablo. Nos va a
sacar de muchos apuros.
Un minuto más tarde del mencionado 75, Jonathan
maniobró bien con el balón dentro del área, pero su remate lo interceptó correctamente Remiro. El Atleti era ya dueño de la situación por completo, y cada
vez estaba ahogando más al “simpático” equipo local. Hasta que en el 81, llegó
el penalti por flagrante mano de Ociheng, que sirvió para que Grimaldo se
entrenase como goleador colchonero, transformando el mismo con una tranquilidad
y sapiencia yo diría que hasta insultante. 0-1, y esperemos que este
tanto empiece a reforzar el juego y la confianza de nuestro lateral izquierdo,
ya que su concurso hasta el momento está siendo bastante decepcionante.
En el 89 llegó el segundo nuestro
con otro estreno goleador, el de Jonathan David, en una gran contra conducida
entre Koke y Grimaldo, que asistió al propio Jonathan para que se adentrase en
el área, recortase a su rival y de disparo sutil y colocado batiese
a Remiro de nuevo. 0-2, partido sentenciado.
Sin embargo, como con este equipo
nunca termina uno de encontrarse confiado del todo, en el 92, Sucic realizó un
remate seco y durísimo, que obligó a Oblak a lucirse, desviando en balón a
córner.
Y ya en el 95, el “hombre de
moda” ahora en nuestro Universo Atlético metió un golazo de bandera, porque la
galopada que se da Giuliano en dicho minuto, después de estar desde el minuto 1 sobre el césped bregando sin parar, superando en velocidad a 3
rivales, para plantarse solo delante del guardameta local y batirle, denota
que, tendrá más o menos clase, cierto, pero tiene 2 cojones como el Vicente
Calderón de grande, una fe inquebrantable y un físico prodigioso. Sé que las
características de este jugador no son técnicamente deliciosas, para paladares excelsos. Pero a mi un par de huevos fritos con patatas me chiflan cantidad, ¿Qué pacha boca? Es un tipo
de pelotero que se me antoja imprescindible el tenerlo en mi plantilla. ¿Qué
juega demasiado minutos? Pues seguramente, pero vamos, de eso a insultarlo,
vejarlo y demás, cuando el chaval, encima, es un CANTERANO nuestro, ha mamado Calderón por los 4 costados, en grada, como recogepelotas, y jugador, me parece
absolutamente deleznable y vomitivo. Y esto, por no hablarles ya de los que
piensan que juega por ser el hijo de tal … Esos sí que ya es que no se andan
enterando de nada. Pero absolutamente de nada. Dejen de hacer el ridículo, por
favor. A Simeone se le pueden criticar mil y una cosas (yo lo hago, de hecho,
bien lo saben). Pero pensar que pone a su hijo por eso mismo, es de ser un boludo redomado.
Así que victoria finalmente
incontestable, por supuesto, justa, y personalmente, aunque nada me va a
devolver un título de Copa (2 ya con esta gente, en mi caso, rotura de lunas de
autobús incluida en Zaragoza por parte de los Cabestros Kaleburrakos de mierda,
con mi señora madre para colmo presente, en la primera de ellas), pues mira, que me supo a gloria no
ver a esa puta grada dando sus bailecitos de cara al césped y demás. Ayer, el
que me fui bailando, fui yo. Y de alegría. ¿Conclusión? ¡Larga vida a los
Cholocambios!
ÁRBITRO: Martínez Munuera.
A pesar el histerismo histriónico
de la grada local con él, no hizo mal arbitraje. El penalti, sencillamente
incontestable.
EL
CRACK DEL PARTIDO:
Me gustó la firmeza defensiva en
general, personificada especialmente en el buen hacer del Cuti Romero, muy
buenos minutos de Cardoso, buenas pinceladas de Jonathan David, soberbio Koke,
justo en el rol que le quiero ver, saliendo de esta forma desde el banquillo,
pero para mi el que termina de revolucionar el partido es Arnau Ortiz, con su
velocidad, versatilidad, verticalidad y plasticidad (superar eso, mamones). En
serio. Este chaval tiene que empezar a tener un rol más importante dentro del
equipo, sí o también. No tengo ni la menor duda al respecto.
LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:
El iluminado que hace coincidir
este partido con el del Madrileño en horario. De verdad, ¿No se puede hacer
nada medio coherente y normal en este puñetero Club?
TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (+ 6 GRADOS).
El Termómetro está más cachondo
que don Ralph en un desfile de ropa interior femenina (que todo hay que
aclararlo hoy en día) de Victoria Secret, y decide una nueva subida de 2
gradacos más a la buchaca. ¿Qué les parece? Brutal es poco, ¿Verdad?
Y el miércoles, Todos a Una … “TE QUIERO, ATLETI” …
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