14 de septiembre de 2026

Real Sociedad 0 - Atleti 3. Los Cholo-cambios.

 

Minuto 60 del partido, instante en el cual se ha convertido para el que esto os escribe en momento de tensión, de pánico múltiple, de enfado, de desesperación, de ¿Qué será de mi vida a partir de ahora? Suele dar igual cómo ande el equipo. Si juega bien, mal, regular ... Hay siempre un tipo elegante de negro en la banda que pone gesto serio, se toca su barbilla con la mano y, con gesto pensativo, empieza a mover su Chóctelera sin cesar. ¿Cuántos caerán? ¿A quién le tocará esta vez? Y, lo que es peor, ¿Qué nos costará en realidad? Este es el mundo de los Cholo-Cambios. Rechace imitaciones.

 

Lo reconozco abiertamente. Ayer me temí lo peor. Lo diré hasta quedarme afónico: no me gusta que se hagan de golpe 3 cambios a la vez (cuando no son 4, ojo). Tampoco me mola en exceso el automatismo en los mismos. Hoy en día, todos sabemos que Baena, esté bien, esté mal, o esté regular, tiene siempre casi todas las papeletas para ir al banquillo. Eso sí, este año, ha encontrado un nuevo compañero de fatigas, Kang-Lee, otro que tal baila. ¿Y  el tercero? Ahí ya le puede caer a cualquiera. Ayer le tocó al Lechugo, el miércoles, Dios dirá.

 

Dicho todo esto, justo es reconocer también que ayer fueron claves en el devenir del encuentro, acertó de pleno en los mismos, y, gracias a ellos, logramos conseguir una victoria que, al menos para el que esto os escribe, necesitaba como agua de mayo, especialmente frente a esa gente. Así que seguiremos con nuestro duelo particular, Don Diego Pablo. Usted sé que no se rinde, pero yo no me voy a cansar tampoco de escribir. Que gane usted siempre, eso por descontado. Al fin y al cabo, su triunfo siempre será nuestra felicidad común.

 

Partido importantísimo para romper nuestra racha de 2 derrotas consecutivas (el Elche empató en Bilbao, el Fulham en Liverpool, sin comentarios), y no descolgarnos en exceso del Campeonato Nacional Liguero. El primer tiempo empezó y continúo con mucho ritmo, si, pero fue más un vaivén de gente que iba y venía de un lado a otro, unos de negro y verde, otros de azul y blanco, persiguiendo un balón que se empeñaban en perderlo, a su vez, una y otra vez. Ni 3 toques seguidos, interrupciones, faltas, pero eso de generar ocasiones de gol y crear peligro, ya lo dejaremos para otro día, si eso.

 

El que siempre empieza como una moto es Kang-In Lee. A los 4 minutos ya tuvo una gran ocasión en una brillante acción individual de las suyas, recortando hacia el borde del área y rematando seco, pero esta vez al primer palo, marchándose el balón fuera.

 

A los 22 minutos, otro centro espectacular del coreano lo remató Hjulmand de cabeza, pero su testarazo cruzado se fue lamiendo el palo.

 

En el minuto 40, una buena falta lanzada por Sergio Gómez obligó a Oblak a una buena intervención despejando a córner el balón bien colocado por parte del donostiarra, y con esta parte desconcertantemente “eléctrica”, nos fuimos al descanso con el empate inicial en el marcador.

 

El segundo periodo empezó la cosa bastante más picuda para nosotros. La Real se hizo dueño del espacio, aunque, afortunadamente, el equipo mantenía más  o menos el tipo a nivel defensivo. Hasta que llegó la clave de todo, minuto 60, los temidos Cholo-cambios.  Cardoso Salió por Baena (tan cierto es que siempre le toca a él como que ayer no estaba haciendo tampoco nada) Koke por Kang-In (efecto gaseosa, de mucho más a poco menos, si bien también siempre le toca a él la china, aunque sea coreano, ji ji) y Jonathan David por Llorente (pero coño, ¡si tenemos un delantero y todo!). Y los 3 fueron decisivos.

 

Cardoso aportó piernas y coherencia en el juego. Koke, completamente clave su entrada, nos dio profundidad en nuestro fútbol y velocidad en el mismo. Y Jonathan ejerció de delantero centro, con movilidad y gol, que es todo lo que se le debe de pedir a cualquier delantero centro bueno que se precie.

 

Pero la guinda de todo fue en el minuto ya 75, cuando entró Arnau por Lookman. Este terminó de balancear el partido por completo. Frente a la  pesadez y falta de ideas en el juego de Ademola, apareció Ortiz aportando profundidad, frescura, velocidad y movilidad en nuestro juego. Supongo que andará haciendo una de las famosas milis que pone siempre el Cholo a los nuevos, pero en mi corto entender, la titularidad hoy en día de Arnau debería de ser incontestable, entre otras cosas, porque, aparte, siempre encara, siempre se atreve, nunca se esconde y siempre da la cara. Habría que gestionar mejor el minutaje de este chaval, Don Diego Pablo. Nos va a sacar de muchos apuros.

 

Un minuto más tarde del mencionado 75, Jonathan maniobró bien con el balón dentro del área, pero su remate lo interceptó correctamente Remiro.  El Atleti era ya dueño  de la situación por completo, y cada vez estaba ahogando más al “simpático” equipo local. Hasta que en el 81, llegó el penalti por flagrante mano de Ociheng, que sirvió para que Grimaldo se entrenase como goleador colchonero, transformando el mismo con una tranquilidad y sapiencia yo diría que hasta insultante. 0-1, y esperemos que  este tanto empiece a reforzar el juego y la confianza de nuestro lateral izquierdo, ya que su concurso hasta el momento está siendo bastante decepcionante.

 

En el 89 llegó el segundo nuestro con otro estreno goleador, el de Jonathan David, en una gran contra conducida entre Koke y Grimaldo, que asistió al propio Jonathan para que se adentrase en el  área,  recortase a su rival y de disparo sutil y colocado batiese a Remiro de nuevo. 0-2, partido sentenciado.

 

Sin embargo, como con este equipo nunca termina uno de encontrarse confiado del todo, en el 92, Sucic realizó un remate seco y durísimo, que obligó a Oblak a lucirse, desviando en balón a córner.

 

Y ya en el 95, el “hombre de moda” ahora en nuestro Universo Atlético metió un golazo de bandera, porque la galopada que se da Giuliano en dicho minuto, después de estar desde el minuto 1 sobre el césped bregando sin parar, superando en velocidad a 3 rivales, para plantarse solo delante del guardameta local y batirle, denota que, tendrá más o menos clase, cierto, pero tiene 2 cojones como el Vicente Calderón de grande, una fe inquebrantable y un físico prodigioso. Sé que las características de este jugador no son técnicamente deliciosas, para paladares excelsos. Pero a mi un par de huevos fritos con patatas me chiflan cantidad, ¿Qué pacha boca? Es un tipo de pelotero que se me antoja imprescindible el tenerlo en mi plantilla. ¿Qué juega demasiado minutos? Pues seguramente, pero vamos, de eso a insultarlo, vejarlo y demás, cuando el chaval, encima, es un CANTERANO nuestro, ha mamado Calderón por los 4 costados, en grada, como recogepelotas, y jugador, me parece absolutamente deleznable y vomitivo. Y esto, por no hablarles ya de los que piensan que juega por ser el hijo de tal … Esos sí que ya es que no se andan enterando de nada. Pero absolutamente de nada. Dejen de hacer el ridículo, por favor. A Simeone se le pueden criticar mil y una cosas (yo lo hago, de hecho, bien lo saben). Pero pensar que pone a su hijo por eso mismo, es de ser un boludo redomado.

 

Así que victoria finalmente incontestable, por supuesto, justa, y personalmente, aunque nada me va a devolver un título de Copa (2 ya con esta gente, en mi caso, rotura de lunas de autobús incluida en Zaragoza por parte de los Cabestros Kaleburrakos de mierda, con mi señora madre para colmo presente, en la primera de ellas), pues mira, que me supo a gloria no ver a esa puta grada dando sus bailecitos de cara al césped y demás. Ayer, el que me fui bailando, fui yo. Y de alegría. ¿Conclusión? ¡Larga vida a los Cholocambios!

 

 

ÁRBITRO: Martínez Munuera.

A pesar el histerismo histriónico de la grada local con él, no hizo mal arbitraje. El penalti, sencillamente incontestable.

 

EL CRACK DEL PARTIDO:

Me gustó la firmeza defensiva en general, personificada especialmente en el buen hacer del Cuti Romero, muy buenos minutos de Cardoso, buenas pinceladas de Jonathan David, soberbio Koke, justo en el rol que le quiero ver, saliendo de esta forma desde el banquillo, pero para mi el que termina de revolucionar el partido es Arnau Ortiz, con su velocidad, versatilidad, verticalidad y plasticidad (superar eso, mamones). En serio. Este chaval tiene que empezar a tener un rol más importante dentro del equipo, sí o también. No tengo ni la menor duda al respecto.

 

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:

El iluminado que hace coincidir este partido con el del Madrileño en horario. De verdad, ¿No se puede hacer nada medio coherente y normal en este puñetero Club?

 

TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (+ 6 GRADOS).

 

 

El Termómetro está más cachondo que don Ralph en un desfile de ropa interior femenina (que todo hay que aclararlo hoy en día) de Victoria Secret, y decide una nueva subida de 2 gradacos más a la buchaca. ¿Qué les parece? Brutal es poco, ¿Verdad?

 

Y el miércoles, Todos a Una … “TE QUIERO, ATLETI”




No hay comentarios:

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

MAREANDO LA PERDIZ: "Desesperado"

Atético de Madrid - Webring
Peña Atletica Centuria Germana Vorherige Seite
Previous Page
Página Anterior Seiten Übersicht
Page Overview
Descripción De La Página Zufällige Seite
Random Page
Página Al Azar Nächste Seite
Next Page
Página Siguiente
FD12853D-b4b758962f17808746e9bb832a6fa4b8