Puede que esté cegado por la rabia contenida que aún tengo por no haber ayer acudido in situ al choque, debido a un extraño virus que invadió mi cuerpo y que hizo que llegase a mi queli después de un durísimo día de currele hecho un waltrappas total y con fiebre. O quizás sea que aún no he podido olvidar el asqueroso, repugnante y nauseabundo a más no poder encuentro que realizó mi equipo en Huelva hace una semana. Porque, está claro, uno en la vida puede ganar, empatar o perder. Pero tiene que mantener siempre un respeto mínimo a la profesión que representa, al Club que le paga, al escudo que porta y, especialmente, a la gente que les sigue allá por dónde va. Y todos estos principios fundamentales fueron literalmente pisoteados en el encuentro de ida. Ayer, enmendaron el error. Bienvenido sea, pues, pero, por favor. Sin euforias desmedidas, sin grandes alardes, y sin demasiadas tonterías. Que uno ya está muy harto de tanta tomadura de pelo.Futbolísticamente hablando, el de ayer fue un partido puro y duro de Copa, con todo lo que esto conlleva. Nunca me podré explicar el por qué la gente llena más los campos en la Liga que en esta competición. Lo de la Liga es como fútbol prefabricado. Lo de la Copa es diferente. Es fútbol en vena. Es muerte súbita. Es vivir o morir, el todo o el nada. Es el “impossible is nothing”. Pasas del cielo al infierno en un solo viaje. De 0 a 100 en una sola pedalada. Es tragedia, comedia, desolación, euforia. Todo mezclado durante una hora y media. Todo tal y como sucedió ayer.
Salió el Atleti concentrado, seriote, con ganas de resolver, y pronto, que tengo demasiado trabajo, oiga. Y al descanso ya se fue con la eliminatoria empatada. ¿Qué diablos se ha pensado usted? Llegada que hacíamos, chicharro que te crió. Que si Simao pilla un rebote dentro del área, que si el Kun cuela una asistencia de Escándalo Forlán, que si Ufaljusi clava un chicharrazo de cabeza a la salida de un córner … Mientras, el Recre, a verlas venir, aunque algún que otro susto también nos dio.
Después del descanso todo ya parecía coser y cantar. Lo más difícil estaba hecho (esto es cierto), y ya era cuestión de marcar un chicharrito más, solo uno más, y pa casita, que hace un frío del carajo. Los que nos creemos que sabemos algo de fútbol sabíamos que esto era jodido, que no iba a ser tan fácil. Los que conocemos, encima, bien al Atleti, sabíamos que ni de cachondeo, vamos. No hay pasión sin sufrimiento, no hay sufrimiento sin pasión. Está en nuestros genes. Así hemos nacido, así viviremos. Porque somos así, no le demos más vueltas.
Y sí. Llegó el cuarto. Un subrealista tanto de rebotes, el balón está allí, ahora acá, me da en la chepa, píllala tu, yo no llego, y por qué no tu, joder, que yo no quería, y tanto en propia meta. Parece todo resuelto. Ja, ja y más ja. Estando en tu equipo Perea haciendo de Onésimo, o Assunsao de Luis Pereira, chungo cubata. Y eso que De Gea estuvo soberbio, sensacional. El chaval a mi me da una sensación de seguridad y de saber estar que todavía no me ha dado Asenjo. Y sí, sale a veces mal, pero joder … sale. Tiene personalidad. Y esto último es importantísimo en esa especie de locos tarados denominada porteros.
Y mientras, Quique viendo cómo se adueñan de nuestro campo, y sin sacar a Raúl García. Creo en él, creo en su trabajo, en su fe, y hasta en sus historias de gacelas y leones. Pero tiene que estar más vivo a la hora de los cambios, y leer mejor los encuentros. Ni supo hacerlo en Huelva, y ayer lo hizo … demasiado tarde, ya que el Huelva logró el tanto que nos mandaba a freír espárragos tras el ataque Beckembeaueriano que le dio a nuestro Attontsao.
Otra vuelta de tuerca más. Quique sigue sin hacer el cambio. Y Assunsaco en el campo con amarilla. Es como decirme a mí un día de verano en la playita, después de haberme dado una opípara comilona, que no me tome un gin-tonic. Lo lleva usted enfocao, camareta. Yo me tomo el pelotazo igual que nuestro querido negrito ve la segunda amarilla y se va la puta ducha, por Dios.
Y sí. Ahora con diez. Supera eso. Y falta un cuarto de hora. Me quiero morir. Y pasa el tiempo, el Recre deja pasar el mismo, el Kun se deja el alma en el campo, y falta. Joder, qué posición más buena para Simao. ¿A qué me recuerda? ¡Coño, ya está! ¡desde ahí mismito se la clavó a Casillas en el derbi del año pasado! ¡Qué buena pinta tiene, madre! Faltan 5 minutos. O metemos esta, o ya sí que lo llevamos en chino.
Creedme. Si a alguien le tenéis que enseñar un vídeo de cómo se lanza una falta, pillad este lanzamiento del portugués. Lo tiene todo. Colocación, clase, maestría, potencia, precisión. Brutal de necesidad. Uno de los goles falta más espectaculares que han presenciado mis ojos. Ya estamos otra vez clasificados. Ya nos hemos subido de nuevo al tren. Ese que perdí en Huelva y que pensé que jamás llegaría. A ese que me he reenganchado a última hora. De ese que me echó el revisor cuando estaba ya viajando en él. Por Diossss, qué estress de vida. Con ustedes, la Copa del Rey. Y el Atleti, que como me dice una fantástica amiga mía de y del Zaragoza, si no existiese … habría que inventarlo.



