16 de septiembre de 2011

Atleti 2 - Celtic 0. Paciencia y buena letra.

Uno les reconoce que siempre ha tenido una caligrafía bastante penosa, hasta el punto de que más de una vez y más de dos he sido llamado por profesores para que les leyese el examen que había escrito, ya que no me entendían ni papa. Siempre lo achacaba al hecho de ser zurdo, y coger el boli de una forma bastante extraña (es, para que s e hagan una idea, parecido a cómo puede llegar a ser un control de Perea en un balón que le llueva del cielo, un fenómeno paranormal, extraño, inquietante).

Pero logré mejorar mi forma de escribir (que no mi ortografía, que siempre ha sido impoluta, todo un lujo en estos tiempos que corren de chateos, tuiteos, mensajeos y demás), a base de esos cuadernillos Rubio que tenían un renglón arriba y otro abajo, para que no te salieses de la misma, y en el que tenías que poner las mismas frases que en ellos estaban escritos, todo con “paciencia y buena letra”, según me comentaba siempre mi profesor. Y, por lo que estoy viendo a mi equipo en esta temporada, es lo que el profesor Manzaneque está intentando inculcar a los míos, por ahora, por qué no decirlo, con buen resultado. Jueguen, toquen, busquen la mejor opción, con paciencia, moviendo el balón de un lado a otro, y con buena letra, cuidando el balón, raseándolo, apoyándose en paredes con sus compañeros, jugando bien al fútbol, en definitiva, que es el principal objetivo que tiene este deporte.

Así se jugó durante todo el primer periodo, aunque todo te resulta mucho más fácil si consigues un tempranero gol (a los 3 minutos concretamente) obra de Falcao (cómo no, de cabeza, ya les advertí) tras un fenomenal saque de esquina de Diego. El colombiano ya sabe lo que es marcar en el Calderón. Buena señal.

Pudo, eso sí, empatar casi en la siguiente jugada el Celtic, en una fenomenal contra iniciada por Samaras (buen delantero el griego este) y que el Pulpo Courtois se encargó de atajar con sus tentáculos cuando un animoso escocés se plantó solo solito solo delante de él. La verdad es que del Celtic que uno tiene tan buen y entrañable recuerdo siempre ayer no había nada de nada. Ni ningún peligro, ni ninguna agresividad, ni ningún MacAlgo (larga vida a MacNulty, aunque sea de Baltimore, forever The Wire), ni siquiera su preciosa equipación lucieron. Tampoco vinieron los escoceses que se presumía, y, para qué negarlo, tampoco el Calderón respondió como yo esperaba (25.000 personas siendo generosos). Se lo dije en la primera jornada: me gustaría saber qué cuentas hacen los delincuentes para calcular el número de abonados que hay este año en el Club. Las sillas vacías no engañan, y ahora ya no hay tanta peña de vacaciones. A ver qué excusa buscan pues.

Por cierto, que Manzano aprovechó este encuentro para rotar a los laterales, a los centrales, a los interiores … pero no al portero. Todos ya tenemos más o menos claro que Courtois tiene que ser el titular, pero, qué quieren que les diga, uno esperaba que en Europa League y en la copa se le diesen los galones a Joel. Porque, si no se hace así, el año que viene vamos a tener el mismo problema que éste: queremos que sea titular un portero sin ninguna experiencia en el campo. Craso y grave error.

El segundo tiempo, sin embargo, el Atleti salió completamente desenchufado del mismo, y los escoceses, sin llegar a crear un peligro aparente, pero sí que se hicieron con el control del partido. La cosa pintaba fea, porque cuando mi equipo está en un partido de estos de “no sé si darte o echarme para atrás”, mientras se lo piensan, los rivales nos suelen zurrar de lo lindo. Sin embargo, una preciosa jugada entre Antonio López (que es mucho más interior que lateral), Arda Turan y Diego acabó en un bellísimo tanto para nuestras filas, que se celebró en el Calderón por todo lo alto, más que por la tranquilidad que daba en sí, por la extraordinaria elaboración del mismo. El turco (muy trabajador y participativo toda la noche) es un tipo de esos que parece que no se esconde, que viene con ganas de hacer cosas, y que cuando pilla el balón y enfila a un rival, se va a por él sin andarse con absurdas menudencias. Así, se marchó hasta la línea de fondo, y, como mandan los cánones, dio el pase de la muerte hacia atrás para que Diego batiese con remate colocado y al primer toque al guardameta visitante. El brasileño estuvo de todocampista total durante toda la noche. Arriba, abajo, ofreciéndose continuamente, tirando paredes, disparando a puerta, trabajando, pidiéndola, participando, sintiéndose importante ... Un placer ver a un tipo con tanta personalidad sobre un terreno de juego. Va en muy buen camino para volver a ser lo que fue.

Y, a partir de ese momento (minuto 68 more or less) el Atleti ya se gustó. Sacó Manzaneque a Adrián, y dejó sus ramalazos de la calidad contrastada que tiene. Sacó a Reyes, y se dejó el disfraz de coche de choque en el banquillo, y se puso a jugar al fútbol como a mi me gusta. Y con el trabajo siempre efectivo de Gabi y los movimientos continuos de Falcao, el Atleti se convirtió en un equipo con pero que muy buena pinta.

Eso sí, que nadie se lleve a engaños: el rival era el que era, y, encima, había reservado sus mejores hombres por su encuentro del próximo finde ante el Rangers (que no el Queens, mi querido Manzaneque, esa geografía). Pero, qué coño, si vamos sacando puntos y demás, y las huestes rojiblancas no pierden la ilusión, quién sabe … Ya saben, despacito y con buena letra, hasta yo he logrado tener una caligrafía medio decente. Igual terminamos también viendo a un equipo que, por fin, juegue al fútbol de verdad.


11 de septiembre de 2011

Valencia 1 - Atleti 0. Lo que no puede ser, no puede ser.

Y además, es imposible. Todos los Atléticos andamos medio ilusionados con nuestros equipo, porque muchos de ellos pensamos, y sinceramente pienso que con razón, que tenemos mejor plantilla que en años anteriores, y también mejores mimbres que la gran mayoría de nuestros rivales (2 grandes babosas aparte). Y si, puede ser, pero a esto del fútbol no ganan los que mejores plantillas tienen, sino los que mejor equipo poseen. Son dos conceptos muy diferentes, y el Atleti, a fecha de hoy, anda todavía muy lejos de bastantes de sus rivales en este último aspecto, entre ellos, como no puede ser de otra forma, también del Valencia C.F.

Analicemos. De los jugadores que disputaron el encuentro de ayer, del Atleti solamente estaban el año pasado 6 de sus miembros, de los cuales uno apenas fue titular (Domínguez) y el otro tampoco, y encima llegó en invierno (Juanfran). El resto, todos nuevos, entrenador incluido. Por parte local, su entrenador va a empezar su cuarta temporada (algo que suena a ciencia ficción por el Manzanares) y, entre todos los que jugaron, 10 estaban en la temporada pasada.

¿Hasta dónde quiero llegar con esto? Pues si a este continúo despropósito que es la agencia de compra-venta de jugadores rojiblanca, le sumamos que los que están llamados a ser sus grandes apuestas para esta temporada han llegado en el último momento, y apenas llevan entrenamiento (ya no digo encuentros) con nosotros, nos da como resultado que el equipo, aunque esté inmerso en la tercera jornada del liga, en realidad se encuentra en plena pretemporada Y eso es un riesgo muy grave, porque aquí las derrotas, al contrario que en Agosto, cuestan puntos de los que luego nos acordaremos, y mucho. O, inclusive, nos puede hacer llegar a que en pleno mes de Diciembre estemos ya alejados prácticamente de todo (como suele ser norma de la casa), y el desánimo y la desilusión se instale de nuevo por el Calderón.

En la primera parte ayer fue superior el Valencia, con ramalazos, eso sí, colchoneros de vez en cuando. Courtois sacó un mano a mano genial a Soldado, mientras que el fenomenal Guaita hizo lo propio con Adrián (incomprensiblemente cambiado por Manzaneque en la segunda parte, este, como es asturiano y tiene menos maldad que un sobao pasiego, me temo se va a comer el puto marrón más de una y más de dos veces, ya verán).

La segunda ya fue otra historia. Atleti y Valencia salieron en plan más contemplativos, y los chés tuvieron la suerte de golpear primero, y más fuerte que nosotros. Un gran pase de After-Hours Miguel fue fenomenalmente rematado de cabeza por Soldado, poniendo el 1-0 en el marcador. Podemos decir que si el MIrinda, que si tal, que si Pascual … Bobadas. Un golazo como la copa de un pino, y punto.

A continuación, Manzaneque no tuvo más remedio que mover ficha, sacó al terreno de juego a Arda Turan y Diego, y la cosa cambió, logrando embotellar en su campo al equipo ché. Lástima que Falcao apenas conozca a sus compañeros, porque no le lograron poner ni una en condiciones, y ya saben por activa y por pasiva que el buen pelotero colombiano es, sobre todo, un excepcional rematador, sin más. Aún así, las ocasiones se sucedieron, pero Guatia estuvo genial con Arda sacándole una mano prodigiosa, Rami se disfrazó de su compañero guardameta en remates de Gabi y Falcao, y el partido terminó con un quiero y no puedo por parte rojiblanca. Eso sí, al menos el equipo demostró carácter y poder de reacción, al tiempo que parece que tiene pinta de que hay titulares que tienen que ser desde ya muy titulares, casos del turco y del propio Diego, siempre y cuando el físico se lo permita, claro, algo que, a día de hoy, pongo también pero que muy en duda. Ya saben, es lo que tiene andar todavía en pretemporada. ¿A cuatro puntos ya el Valencia? Ah, pues se siente. Ya se lo he dicho millones de veces a todos ustedes, mis queridos y sufridos lectores: en el Club de la Comedia, el término “Proyecto Deportivo” siempre está en un segundo plano. Es un simple efecto colateral, sin más.

EL CRACK DEL PARTIDO:

Diego, los detalles y las ganas que demostró, aparte de Courtoios, que estuvo también sensacional, por parte nuestra, y Soldado, Guaita y Albelda (partidazo el suyo, inconmensurable toda la noche) por parte local. Especial mención a Soldado, que si aparte de rematar tan bien con los pies, es capaz de clavar chicharros con el perolo como hizo ayer, puede ser la gran sensación de la temporada.

LA DECEPCIÓN DEL PARTIDO:

El partidito que se marcó el gilipollas del Reyes es para hacérselo ver, con estúpidas conducciones de balón sin ton ni son, aparte de que cuando se desquicia el colega se pasa el día protestando a todo el mundo y perdonando vidas a diestro y siniestro. Cuando está en ese plan, desde luego, me dan unas putas ganas de mandarle de una patada con todas mis ganas en las pelotas a Concha Espina que no veas, y que se vaya con los suyos de una puta vez. Al fin y al cabo, esas maneras son muy propias por esos lares. Otro caso curioso es el de Juanfran. Es digno de estudio lo que le han realizado al colega en el cerebro durante este verano, porque mira que juega poco el colega, y, sin embargo, me llega a poner en un estado de nervios y desquiciamiento tal que preferiría quedarme encerrado en un cuarto obscuro con Ángel Cappa y que me explicase con pelos y señales su concepción relativa del fútbol contemporáneo. Y llámeme loco, pero prefiero mil veces a Perea y sus cosas que al tal MIrinda. Por parte local, el tal Pablo Hernández está también para el desguace.

ÁRBITRO: González González.

Psicodelia en su más puro estado. Las tres cuartas partes de las ocasiones, les juro por mi vieja que no tenía ni idea de qué pollas pitaba. Especial marcaje le realizó al pobre Falcao (el angelito ni protestaba, solamente alucinaba) y las ¿faltas? que supuestamente le pitaba en contra. Aparte, cronología de sucesos: anula un gol muy legal a Piatti. Se come un penalti por doble paradón del tal Rami, después otra manaza de Domínguez dentro del área, y para rematar la faena, un penalti de enciclopedia del central francés sobre Arda Turan. Virgen del amor hermoso, la que nos espera. Un absoluto despropósito.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO ( -3 grados).

Debimos, al menos, empatar en encuentro (méritos se hicieron para ello, aunque yo no catalogo la victoria valencianista como injusta ni mucho menos, conste). Pero, para un equipo que está en plena pretemporada, solamente lo bajaré un grado menos, sin más.

Un último apunte: desde que España gana siempre ahora Eurocopas y Mundiales, ahora ya no se dice eso de que el fútbol es un deporte de once contra once y que ganan siempre los alemanes. Que va. Ahora se dice que el fútbol es un deporte de once contra once, en el cual, el Valencia siempre queda tercero, por muchos y buenos jugadores que le quiten cada temporada. No me queda, pues, más dar la más cordial enhorabuena a mis buenos amigos valencianistas. Sí, hermano. Aunque no pares de tocarme los cojones con frases de un puto gilipollas escocés en apuros, a ti también te incluyo.


28 de agosto de 2011

Atleti 0 - Osasuna 0. Estos puntos no valen, ¿No?

¡Qué putada empezar la temporada palmando 2 puntos en casa, leñe!

Tranquilo, hombre. Que estos dos puntos no valen. Y si hubiese empezado la temporada el fin de semana pasado en Donosti, como hubiese sido lo normal, tampoco hubiese pasado gran cosa. Y si el equipo hubiese caído en las previas de la Europa League, da igual. Somos el Club de la Comedia, en la que nuestro principal cometido es hacer dinero en la venta de jugadores, y el interés deportivo da igual. Exactamente igual. Es lo de menos. Por eso jugando un jueves fuera de España competición europea celebramos con cohetes el disputar jornada dominical en domingo a las 12 h. en pleno mes de Agoso y en Madrid, que ya saben el fresquibiri que suele hacer por aquí. Ole, ole y ole. Y, ya que estamos, muy pobre la entrada para lo esperado, ¿Se habrá dado más gente de baja de lo que pensamos? Curioso, curioso.

Por eso, es perfectamente explicable que, con 2 jornadas teóricas disputadas en el campeonato nacional de liga, y con las mencionadas previas europeas, el equipo se permita el lujo de tener a su fichaje estrella en el palco, por “problemas burocráticos” (en cristiano, que no hemos pagado todavía, vamos). A nadie extraña que nuestro actual crack, todavía jugador del Club Atlético de Madrid, para los no iniciados, esté también en el palco viendo el encuentro a la espera de que se le pague su finiquito, parece ser, para irse al Inter. Tampoco es tan raro que el otro futbolista supuestamente fichado para intentar marcar diferencias, permanezcamos atentos a las pantallas para que un conjunto alemán se baje no se sabe muy bien de qué burro para supuestamente traérselo en el último minuto y por la puerta falsa. Y si el plazo de fichajes fuese hasta el 30 de Noviembre, pues no pacha nada, se espera y punto. Los puntos que se vayan cayendo por el camino son un simple efecto colateral, sin mayor importancia. El Club de la Comedia funciona así, y al que no le guste, pues hala, a chupar candados, que diría aquel.

Menos mal que, a pesar de los pesares, al equipo, a los once cabrones que jugaron esta mañana en el Calderón con la rojiblanca puesta, no se les puede reprochar absolutamente nada, porque confirmaron mis buenas sensaciones del pasado jueves, y disputaron un encuentro de fútbol más que aseado. Quizás a veces pequen de excesivamente cuadriculados en su juego, pero es un placer para el que, al menos con esto les aburre, ver a mi equipo rasear en todo momento el balón, buscar las bandas, los apoyos, dominar todo un partido de cabo a rabo y jugar al fútbol, en líneas generales, bastante bien. Faltó el gol, sí, pero no ha habido suerte esta vez. 2 disparos a los palos de Salvio y Reyes, dos manos a manos delante del portero del propio Salvio (muy activo aunque denota una falta de resolución alarmante) y pocos apuros en defensa, salvo uno final en una contra provocada por un tonto resbalón de Gabi, fue el único peligro visitante serio. Lo demás, poco trabajo y bien atajado por Courtois, guardameta titular parece ser finalmente en el Atleti. A mi me da mucha pena por Joel, pero, sinceramente, y tras ver en acción a uno y al otro, yo también me hubiese decantado por el belga, qué le vamos a hacer. Eso sí, no deberíamos de estar fogueándoles jugadores a un tal Chelsea, pero, son nuevos tiempos, y el orgullo no queda más remedio que tragárselo uno y aguantar lo que echen sin rechistar, no sea que se nos despiste en una curva el máximo accionista de la M-30 y se nos caiga al puto río de una puñetera y santa vez.

¿Y cómo miramos al futuro, entonces?

Felices y contentos, hombre de Dios. Ya pagaremos por Falcao. Ya vendrá Diego. Mientras, Forlán que se tome el tiempo que quiera, que en el palco siempre cabe uno más. Disfrute usted del sol, de la buena compañía, del veranito, de las comisiones, y mande al carajo esas tontadas de planificaciones deportivas, acoplamiento de jugadores y demás sandeces sin sentido. Si estos puntos no valen, que se lo digo yo.

EL CRACK DEL PARTIDO: Me gustó bastante otra vez Silvio, incansable al desaliento toda la mañana, también Gabi (aunque ya saben que a mi siempre me gusta Gabi) pero empiezo la temporada dándoselo a Adrián, que volvió a hacer cosas de auténtico crack. Cada vez lo tengo más claro. No sé cómo se las apañará Manzaneque, pero el asturiano, hoy por hoy es titular indiscutible e incontestable aquí. Y no hay nada más que hablar.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Mal Filipe Luis, que estuvo mucho menos decidido que en la pretemporada, muy discreto Ardan en los minutos que disputó, y espantoso Juanfran en el rato también que salió. Este muchacho vive en un estado de ansiedad insoportable. Reitero, un par de tilas para él antes de saltar al terreno de juego, por favor.

ÁRBITRO: Ayza Gámez. “Mister penalti en contra del Atleti” esta vez no hizo de las suyas. Demasiado temprano hasta para él.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (- 2 grados)

Vuestra sección favorita ya está aquí, de nuevo, para que me deis estopa para dar y tomar, como habituáis, vamos. Obviamente, mal empieza la cosa si dejamos a escapar puntos tontos en casa. Eso sí, esta vez le salva solamente el infortunio final, porque su trabajo lo hicieron y cumplieron con su deber para con la camiseta. Esperemos que los goles terminen llegando. Por cierto, ¿Qué equipo era ese? ¿El Osasuna? ¿El Celta? ¿El Oviedo light? Pero qué puto traje, por Deux. Odio eterno al fútbol moderno.

Y el finde que viene, el maravilloso y siempre enternecedor parón liguero de cada principio de temporada por las putas Selecciones de los cojones. Lo más triste es que nos viene de cine el tema, a ver si algún día empezamos ya a cerrar la plantilla y vamos entrenando todos juntitos y esas cosas. Y el caso es que, por mucho que lo escriba, no termino de tragármelo del todo. “que estos puntos no valen, cabezón”, “estos puntos no valen, cenutrio”, “estos puntos no valen, Marcelocotón”, “estos …

26 de agosto de 2011

Vitoria Guimaraes 0 - Atleti 4. Para enmarcar.

Quiero aprovechar estas líneas para dar mi más sincero aplauso desde nuestro entrenador hasta el último de los jugadores que empezaron en esta pretemporada por la seriedad, la concentración, el saber hacer y la profesionalidad que han demostrado durante el desarrollo de la misma, poniendo ayer el broche de oro realizando un partido de fútbol completísimo, de verdad, de esos que dominas desde el minuto uno hasta el 90, demostrando ambición y espíritu de superación constante a pesar de tener la eliminatoria relativamente resuelta.

Cierto es que se nos puso de cara todo muy pronto, al picar el árbitro inglés señalando un inexistente penalti sobre Salvio del portero local, tras fantástica asistencia de Tiago (incomprensible, por otro lado, que posteriormente no lo expulsara, de todas formas, extrañas escenas dentro de la mina de oro), y que lanzó con maestría Gabi, que estuvo sencillamente imperial durante todo el encuentro. En un solo minuto, fin al partido y a la eliminatoria.

Porque, a pesar de los intentos de los periolistos de hacernos creer que nos esperaba un auténtico infierno en las gradas, nada más lejos de la realidad: estadio semivacío en el que solamente se escuchaba durante todo el encuentro los cánticos de los colchoneros que poblaban todo un fondo. Con esos condicionantes, era difícil que los portugueses lograsen ya la machada, y el Atleti lo aprovechó.

Pero lo aprovechó bien, jugando al fútbol en todo momento, no relajándose ni un instante, y demostrando todos sus jugadores una capacidad de trabajo y de superación que hacía tiempo no contemplaba en nuestras filas. Tocaron el balón, por el pasto, como mandan los cánones, con desdoblamientos continuos de los laterales, con movilidad absoluta de nuestros delanteros, con firmeza defensiva. Un auténtico rodillo rojiblanco pasó ayer por Guimaraes, y ese fue el Atlético de Madrid. Ni siquiera el chaparrón de lluvia de la segunda parte deslució el nuestro de fútbol total. Fue una auténtica tormenta rojiblanca.

Dicho esto, ahora es cuando yo me planteo cuánto se o no sé de fútbol. Voy a poneros un ejemplo clarividente, Adrián. Que si no tiene gol, que este tío cómo va a sustituir al panchito traidor, que si no me gusta nada. Le han llovido palos de todos los colores, pero, como a mi no me duelen prendas en reconocer mis errores, desde ya pido perdón al asturiano por haberle prejuzgado de manera tan caprichosa e injusta como hice con él.

Es un delantero como la copa de un pino. Un auténtico jugador de fútbol, de equipo, con una notable técnica, un apoyo incansable para sus compis de zamarra, ofrece un montón de variantes en ataque, y sí, señores, hasta mete goles y todo. Ayer, otros dos más a la buchaca. Uno, aprovechando una gran asistencia de Salvio, y otro, de oportunismo puro y duro tras aprovecharse de un rechace del guardameta tras remate en plancha de Reyes. Sinceramente, cada día me planteo más cuánto realmente se o no sé de fútbol. Quizás ahí resida precisamente la grandeza de este deporte: nunca te deja de sorprender y nunca termina uno de aprender.

El cuarto lo consiguió otro de mis objetos de ira continua, Salvio, tras excelente remate de volea con el interior del pie desde dentro del área. La verdad es que fue justo premio al partido que se marcó el argentino ayer. Francamente, el resultado no fue más amplio porque Dios no lo quiso, porque tuvimos ocasiones para dar y tomar (remate de Gabi al palo incluido).

¿Quieren que les destaque a uno? Pues no voy a hacerlo, señores. Voy a destacar a todos: El poquito trabajo de Courtois lo solventó de forma notable. Fantástico Silvio, que no solamente sube la banda como los ángeles, sino que sabe centrar, y muy requetebién (todavía tengo pendiente el saber si sabe defender, ojo). Miranda y Perea, bien. Filipe, muy activo también. También notable Tiago, de menos a más Mario Jackson Suárez, y espectacular Gabi (y no saben lo que me alegro especialmente que triunfe este chaval en nuestras filas, uno de los nuestros, pero de los de verdad). Menos atolondrado Salvio y con muchas ganas, bien Reyes, y soberbio Adrián. Y hasta los suplentes de ayer no desentonaron para nada: proactivos a tope Koke, Elías y Juanfran.

Así que, señores, el equipo ha terminado aprobando, y con excelente nota, este examen previo en que ha sido esta caótica pretemporada, llena de noticias y declaraciones asquerosas, y aún con nuestros supuestos mejores jugadores aún pendientes de jugar o, inclusive, de fichar, desde aquí quiero dar las gracias a los que mientras, se han evadido de todo y nos han sacado las castañas del fuego, y, por supuesto, esto incluye a nuestro entrenador Manzaneque (me encantó su planteamiento de ayer, atrás quedaron tiempos pasados de mezquindad en su fútbol, parece). Gracias por vuestro esfuerzo, equipo. Me habéis devuelto la ilusión, y no era tarea ni mucho menos fácil el conseguirlo. Y enhorabuena. A seguir así.

23 de agosto de 2011

Falcao Maravillao.

Les reconozco que me ilusiona mogollón este fichaje, qué le vamos a hacer (ya saben, el bufandero descerebrado nunca escarmienta). Me parece un excelente rematador, un tipo de esos que tiene el gol en la vena, un clásico nueve de esos que ya están casi en especie de extinción, hombre de área, excepcional rematador de cabeza (y ya era hora que tuviésemos a un tipo así por el Calderón, que desde los tiempos de Gárate no recuerdo a un nueve cabeceador auténtico), jugador de equipo de verdad. Es un menda que transmite ilusión, alegría, ganas de triunfar y de hacer las cosas bien, y que, encima, viene del Oporto (con el aval que supuso Futre para nosotros y todo lo que significó). Al fin una sonrisa en este árido y áspero verano. Además, ya saben los que me conocen cómo es uno para los nombres. “Falcao”. Suena bien, suena a crack total, joder. Esto es un fichaje de verdad. Y de nombre, Radomel. También me vale, va, aunque si hubiese sido Radomir, ya es que me corro vivo. ¿Se imaginan? Radomir Falcao. Suena de la hostia, no me jodan. Demolition Man, killer total.

Pero, cómo no, los vikingos, siempre nerviosillos ellos, subidos en mi chepa todos los días metiendo el dedo en el ojo, siguiendo a pies puntillas las enseñanzas de su amable y simpático entrenador. “Es un fichaje muy caro”. “El Kun valía solamente 5 kilos más y es mejor” (primera vez que muchos de ellos tienen a bien reconocer su valía, qué cosas que tiene la vida, oyes). Manda bemoles que esto me lo digan aficionados de un equipo que paga 30 kilos por un lateralucho con el pelo tipo Valera (larga vida al Getafe), y que ha sido desecho del Zaragoza, por poner un simple ejemplo de los múltiples que usan en esa casa.

Señores, no se engañen. El gol cuesta caro. Siempre lo ha costado, y siempre lo costará. Es lo más caro del mercado. La razón es tan sencilla como evidente: en este deporte, se trata de meter más chicharros que los demás. Pues coño, si tenemos a uno que los hace como churros, obviamente, se tiene que pagar. No sé si el Atleti, o el tal Mendes, pero esta vez no quiero empezar de nuevo a joderme el día, que ya tendré tiempo de cagarme en los muertos de quien sea, va.

Pero no está todo hecho. Hace falta rodearle de buenos proveedores sobre el terreno de juego. Reyes debe de ser uno de ellos. Arda Turan (buen pelotero también, ya me darán la razón) otro. Juanfran también me puede valer cuando supere el ataque de ansiedad permanente con el que parece que ha empezado esta pretemporada. Luego está el caso de Diego, que es tan buen pelotero como incógnita total su rendimiento final si es que al final viene para aquí.

Lo más inteligente sería darle los galones al otro Diego, el Uruguayo. Decirle que jugase como lo hace en Uruguay, que retrase su posición y que se convierta en el auténtico líder del equipo. A él ese papel le va, y condiciones futbolísticas le sobran por todos lados, pero ya saben, se le ha metido por el ojo derecho al señor Miguel Ángel Gil que se tiene que ir, y se irá, ya lo verán.

Pero bueno, sirva esta reentré tras el veranito (más movido de lo que a uno le hubiese gustado) para darle la bienvenida a Falcao Maravillao. ¡Ojalá y logremos que cumplas tu contrato con nosotros! ¡Forza Atleti!

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