14 de septiembre de 2014

Real Madrid 1 -Atleti 2. ¿Tuxán? ¿Tuján? ¿Tuflán?


¿No querían rival digno? Pues ahí lo tienen. Ración triple de dolor de muelas. Es curioso: ahora que los derbis sí que tienen el máximo nivel deportivo (a ver quién es el guapo que me vuelve a discutir cuál es el mejor derbi del mundo, cuando en éste resulta que se juegan cosas tan intrascendentes como Ligas, finales de Copa y de Champions, casi ná) resulta que en las gradas ha perdido cantidad de sabor, sobre todo por la no presencia del Frente Atlético (la verdad es que por la parte local sigue todo igual de insípida y patética, para qué lo vamos a negar). ¡Qué tiempos aquellos del gallinero en que el 2.500 Atléticos dábamos ejemplares lecciones de animación, frente a la atónita y perpleja mirada de la vikingada! Otro de los grandes valores que se están perdiendo en este rollo del jurgol modelno. Una lástima. La culpa, del vendecamisetas de turno y sus amables precios de las localidades. Que siga la fiesta.

Futbolísticamente hablando, los comienzos ahora de los derbis ya yo son la típica salida en tromba de los locales en las que nos solían arrasar por completo y casi daban el encuentro por finiquitado. Ahora el respeto es máximo. El Madrid intenta controlar el juego sin atreverse demasiado, no vaya ser que …. El Atleti, por su parte, se estructura perfectamente en el campo hasta que empieza a mover sus filas, atormentando a su rival.

A los 10 minutos, sin embargo, un sudor frío arrasó Chamartín. Córner a favor del Atleti. “Te cagas”, decía el uno. “Ya empezamos” decía el otro. “Por qué siempre a nosotros” balbuceaba el de más allá. La fórmula nunca falla. Guante de Koke al primer palo, y esta vez Tiago se adelanta a todo el mundo para cabecear sin piedad el 0-1 en el marcador. No quiero entrar en debates que ni me va ni me vienen, pero ahí el “Santo” poco puede hacer, nada más que eso … Rezar, y aplaudir.

Sin embargo, he de reconocer que el equipo no me gustó nada en la primera parte a partir de ese instante. Ojo. Nada que objetar en misiones defensivas, conste, pero en las constructivas, el equipo fue un desastre, las cosas como son. Y es que cuando Gabi no anda fino, los nuestros se resienten demasiado. El balón comenzó a ser ese extraño enemigo,  lo cual jugando así frente al rival de turno, hace que el tema se complique en exceso. A los 23 minutos Moya se lució en lanzamiento de falta de DumboBale. Un par de minutejos después, jaimitada de Siquieria cometiendo ese tonto pero claro penalti que supuso el empate a uno obra de ese tipo que tantísima pereza me da siempre escribir.

A partir de ahí, los peores minutos colchoneros, casi tumbados bajo la lona, pero que los Benzemás de turno no supieron aprovechar, topándose siempre con un inspiradísimo Moyá.  

No obstante, a los 38 minutos, Jiménez se pudo plantar solo ante Casillas, pero la verdad es que tras contemplar la ejecución de la jugada del mejicano, empecé a dudar siquiera de la condición de futbolista del mismo. Confiemos, no obstante, en la palabra del Cholo.

Poco más que comentar del primer tiempo, en las que todas nuestras esperanzas estaban puestas en el banquillo.

Y, como resulta obvio, el Mono movió sus piezas y el equipo empezó a ser otro. Salieron dos de los nuevos fichajes, Griezmann, que le dio profundidad y rapidez al equipo, y un turco que no recuerdo muy bien su nombre … ¿Cómo se llamaba? ¿Arda puede ser? Si, eso era. Arda. Arda Tudán… Tulán … o Tugán … No no … Tucán .... Joder, que no me acuerdo. Da igual. El caso es  que tiene buena pinta el turco ese, hostia. Qué pausa le dio al encuentro, cómo nos hizo tener la pelota y dominar la situación, cómo avisó en un remate super colocado que salió lamiendo el palo en un buen centro de Griezman (minuto 27 de la segunda parte) y, especialmente, qué golazo metió en el 31, en una primorosa jugada de esos que no sabemos más que dar patadas … Si claro … Al balón, añado. Qué combinación entre Griezman viendo el desmarque de Juanfran, que buen centro mete, cómo Raúl García deja pasar el balón mientras las vikingas andaban haciéndose selfies de esos, y qué remate final duro y ajustado de ¿Tugán? batiendo sin remisión al Natillas. 1-2, que bien pudo ser hasta un 1-3 si Griezman después de ridiculizar al homínido defensa central ese que también me da tanta pereza el escribir acierta a plasmarlo en el marcador. Mientras, la vikingada, a desfilar a casita, que se hace tarde y todavía hay que cenar. Ni siquiera un pequeño achuchón final por parte local les convenció. Mañana les esperará otro día duro en la oficina. “Rival digno” que lo llaman … Ya comprenderán …

EL CRACK DEL PARTIDO: Imperiales Godín y Miranda, nuevo recital de Tiago (¡Qué cinco, madre, qué cinco!), pero la especial mención es para nuestras dos nuevas adquisiciones. Por un lado, Moyá, que les reconozco que no tenía grandes esperanzas puestas en él, pero los que saben de fútbol (mi hermano Manolo en especial, vamos)  me decían que estuviese tranquilo, que era un porterazo como la copa de un pino. Y tranquilo me he quedado, pues. No es Courtois, especialmente  en el dominio del juego aéreo, pero bajo los palos, de momento, no echo de menos al belga, y decir eso son palabras mayores, porque tiene un mérito acojonante teniendo en cuenta las pocas ocasiones que concedemos.
El otro es el turco ese …  El tal Arda Tuñán. Y el caso es que me recuerda a otro que tuvimos no hace demasiado tiempo. Esa manera de desenvolverse en el campo, esa contagiosa sonrisa aún en los momentos más complicados, esa técnica deliciosa, ese trato exquisito al balón, ese aspecto físico culongo tan desenfadado … ¡Turán! Coño. Se llama Turán, y ahora le recuerdo tras su inolvidable recital en Stamford Bridge. Es él, sin duda. Qué pena que le disfrutemos tan de vez en cuando, porque por él merece la pena todo.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: El mal partido de Gabi (no ha empezado fino nuestro Capi, pero da igual, nuestra confianza en él es inabordable) y prefiero contenerme y no mentar todavía al que se enfrentaba a su equipo del alma. Contente, Tomi, contente.

ÁRBITRO: Mateu. Buen arbitraje en líneas generales, y no, por favor, no me enseñen esas moñadas de agarroncitos dentro del área, que a mi no me gusta perder el tiempo con esas putas gilipolleces. Yo soy de la escuela del fútbol fuerte y recio de Artechembauer, no lo olviden.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+ 4 GRADOS).

Le subo más por la importancia y la dificultad de la victoria, que por el juego en sí mismo, pero ahí lo tienen. 4 gradazos más by de face.

Y el martes, comienza la Champions de nuevo, con un partido hecho a medida para nosotros frente al Olimpiakos en Grecia. Recuerden: “No parar hasta conquistar”.  

1 de septiembre de 2014

Atleti 2 - Eibar 1. Un mal partido.


Y el caso es que la tarde empezó preciosa, con ese césped relumbrante que parece una auténtica alfombra recién puesta de fábrica, con esas 9 ligas resplandecientes esperando a  que, al fin, el señor Villar se dignase a entregarnos la décima que tanto merecimos el año pasado, con esos capitanes, Godín, Raúl García y Gabi elevando la misma al  cielo del Calderón, con esa polémica  creada por cómo Garitano motiva a sus jugadores (sinceramente, a mi no me molestó el tema, entendí perfectamente lo que quería conseguir de los suyos, uno ha jugado al fútbol y sabe  de qué va el percal ahí dentro), por ese bonito tifo del Frente que rezaba “Adelante Campeón”, y, para redondear el tema, con dos tempraneros tantos conseguidos por esa fábrica que no para de dar sus frutos que es nuestro balón parado, logrado el primero a los 11 minutos por Miranda, tras saque de esquina de Koke, y el segundo por Mandzukic, a los 24 minutos, tras fenomenal falta puesta por Gabi. Ambos de cabeza. El tema sonaba a que los “hijo de puta” iban a golear sin piedad.

Pero no fue así. Y no lo fue por dos motivos: uno, porque el Eibar, a pesar de todo, se hizo con el dominio del encuentro, que fue in crescendo según iba avanzando el mismo, y otra, porque a los míos les salió un horroroso partido. Pero feote de verdad. En defensa no hay problemas, todo el mundo tiene más o menos asumido su rol y la máquina funciona como siempre, perfectamente engrasada. Pero a partir de la construcción del juego surgen muchas dudas. Y si Gabi, Mario y Koke no tienen su día, aún surgen más.

Pero también hay otro inconveniente, que es la baja del Cholo. En estos dos  partidos que no ha estado en el banquillo, al equipo le he visto bastante atolondrado en general. Me da a mi que los jugadores echan de menos el que Simeone les esté corrigiendo y animando desde la banda constantemente. Obviamente, con el Mono Burgos la cosa no parece funcionar igual. Por ejemplo, Mandzukic tiene claro más o menos cuál es su papel, pero Chaplin Griezmman aún no ha encontrado su sitio en el terreno de juego. Anda correteando por ahí en la media punta sin tener muy  claro su papel.

Mientras, el Eibar empezó a avisar en una falta lanzada por Lara y bien atajada por Moyá, más o menos a la media hora de juego. Un par de minutos después, jugadón colectivo de los visitantes, que acaba en golazo sensacional de Abraham por toda la escuadra. Dicen que remató con su pierna derecha, que no es la suya. Madre mía el día  que lo haga con su zurda. No quiero ni pensarlo.

El run-run recorre el Calderón. Dos minutos más tarde, nuestro Chaplin francés se queda solo delante de Irureta pero el árbitro pita fuera de juego (MEEEC, error, no lo era). Y a los 40, contra de manual de la escuadra armera cuyo remate final de Arruabarena no encuentra nuestra portería. Descanso, y ya saben lo que suelen ser las cosas, cuando las cosas van mal, no lo duden, pueden continuar peor.

Porque nuestra segunda parte fue una auténtica colección de despropósitos. Ni una jugada bien enlazada, imprecisiones, constantes pérdidas de balón … El equipo andaba espeso, perdido y con esa sensación entre cansancio y desgana que tan poco  gusta al personal.

Mientras, el Eibar, a lo suyo, sin mucha profundidad, pero jugando sin complejos ante el Campeón, sin llegar a tener sensación de ahogamiento, pero sí que nos fue acorralando poco a poco.

El Mono desde la banda intentó remediar el tema, pero desde luego, si la solución pasa por cambiar por completo a nuestra delantera (mismo recurso que se utilizó en Vallecas) frente a un Eibar, con todos mis respetos, mal vamos.

Para colmo, a Mario Suárez se le aflojó su tornillo habitual, y empezó a hacer de las suyas. A los 14 minutos de la segunda parte pudo ver la roja pues ya saben, por sus gilipolleces … Luego se quejará de que la peña le tiene manía.

Y, al final, pues ya saben, ante tal desaguisado, nos pudo empatar el Eibar, una en un cabezazo que salió lamiendo el palo, y otra cuando se quedó solo un tal Ángel y remató demasiado cruzado ante Moyá, faltando 4 minutos solo para acabar el suplicio.

Al final todo acabó en una continua colección de bostezos, sin más. Aunque, para poner el broche de oro al tema, los  jugadores dieron una vuelta de honor con todos  nuestros títulos ligueros, sin que el personal se enterase de dicha circunstancia.  La imagen fue totalmente desangelada, aunque, qué coño, los que se quedaron también cuentan, y, por supuesto, también lo disfrutaron, si bien los nuestros mereciesen que no se hubiese movido nadie de su asiento. Error grave de la SAD y su Departamento de comunicación.

¿Qué cosas le pasan al equipo? Ahora mismo un montón: nos falta velocidad (se nota muchísimo la baja de Diego Costa), nos faltan ideas, nos falta frescura, nos faltan piernas, nos falta recuperar sensaciones y nos falta Arda,  que, como  siempre pasa en este bendito club, anda extrañamente lesionado quién  sabe  exactamente en qué mal. Es lo que tiene andar en manos del Doctor Muerte. Uno va a verle porque anda resfriado  y puede  salir tras su consulta con  el Ébola a flor de piel.

Entonces, ¿Nos cortamos ya las venas y mandamos todo la mierda? Pues yo diría que no, aunque ustedes sabrán … Este equipo tiene mucho margen de confianza, viene de ser Supercampeón de España, son el vigente Campeón de Liga, subcampeones de Europa. Creo que se han ganado un crédito y no deben ustedes, pues, de ponerse excesivamente nervioso. Señores, aparte … ¡¡¡¡¡estamos en Agosto!!!!! ¡¡¡¡¡Jornada 2!!!!! Quién lo diría,  viendo comentarios en tuiter y demás. Guarden sus navajas y aplacen sus harakiris. Fue, simplemente, un mal partido. Sin más.

EL CRACK DEL PARTIDO: Difícil destacar a alguien. Quizás Miranda, por su gol.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Difícil no incluir a alguien de los nuestros … Raúl Jiménez podría estar en esta lista. Por cierto, que no se me olvide. Que sí. Que ya sé que es un fulero despreciable y esas cosas. Pero no le silben de antemano, hombres de Dios. Y menos empiecen ya a prejuzgarle transmitiendo su ira. Si no le quieren aplaudir, no lo hagan, pero vistiendo esa camiseta y portando ese escudo, no se le debe silbar de antemano a nadie jamás. Aparte (mode historia Abuelo Cebolleta on) recuerdo un tal Hugo Sánchez que también decíamos que era un tarugo, y hasta le tuvimos que ceder por ahí y todo. Miren cómo acabó el colega (mode historia Abuelo Cebolleta off).

ÁRBITRO: Tan desapercibido, que ni me acuerdo de su nombre. Putos lunes …

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (0 GRADOS).

Lo subo uno por la victoria. Imposible encontrar algún que otro argumento para aumentar el mismo.

Y nuestro próximo rival, otra vez los “inmaculados”. Que sí, que nosotros andamos mal, muy mal, fatal. Todo lo que ustedes quieran. Pero asómense a la ventana de enfrente, y me cuentan. De verdad, ¿Ustedes creen que la Supercopa no ha tenido nada que ver en cómo ha comenzado todo esto?

26 de agosto de 2014

Rayo 0 - Atleti 0. De lunes.


Tras un gran fin de semana, los lunes suelen ser siempre bastante duros. Uno anda con sueño, desganado, seriote, con pocas ideas y sobre todo cansado, muy cansado. Fiel reflejo de lo que le pasó ayer al SuperCampeón de España.

La primera parte fue más o menos la típica del Atleti cuando anda lejos del Manzanares. Controlador del cotarro, sin pasar apuros atrás, pero poco profundo de cara a la portería contraria. A los 15 minutos llegó la primera ocasión de Gabi, que disparó desde fuera del área aprovechando una extraña salida del portero rayista. A los 18, Griezman (mucho más apagado que el día de la final de la Supercopa) hizo un control largo cuando se podía quedar solipandi delante de Cristian Álvarez.  Del 24 al 26 vinieron las ocasiones para un ayer insípido Mandukic: una buena internada de Ansaldi que remató al lateral de la red, otra que le cede el instrascendente Raúl Jiménez y que remata con complejo de monja ursulina a las manos del portero, y la siguiente en un fallo garrafal muy made in Rayo que no supo transformar. Demasiado sobradito vi al croata ayer.  El resto de la primera parte, prescindible, muy prescindible. Lo más preocupante fue la falta de juego interior del equipo. Arda está siempre liado con sus putas lesiones, Koke ayer estaba fundido y los supuestos dos fichajes que en teoría íbamos a hacer siguen en el limbo, pero tranquilos, no hay prisa. De momento, la broma ya nos ha costado dos puntos.

Las cosas que empiezan mal, pueden acabar peor, fiel reflejo de nuestra segunda parte, en la que el Rayo vio que podía hasta llevarse el encuentro. Menos mal que Moyá no anduvo por la labor.

Pudimos habernos adelantado, eso sí, en alguna falta de esas al borde del área, pero como no tenemos ningún especialista en tirarlas directamente (Milinko Pantic que estás en los cielos), tiramos de nuestro laboratorio, y ayer andaba también chapado por vacaciones. Gabi cedió una buena oportunidad a Koke, y el vallecano mandó el balón a su casa. A los 16 minutos empezamos con los cambios (Saúl, Héctor y Cebolla empeoraron aún más al equipo. La cosa se convirtió en un truño de impresión.

Para colmo, empezó el Rayo a desperezarse y a crear peligro. Un buen remate de cabeza de Manucho fue detenido con una buena mano de Moyá. Corría el 25 ya del segundo periodo. Un minuto después fue Bueno el que más solo que la una remató fatal. El Atleti naufragaba cada vez más.  Mientras, yo cada vez  añoraba más a nuestro todo lo que haces lo haces siempre bien Raúl García. Y ojito, que acabamos medio embotellado por el empuje del Rayo y un espléndido Aquino. Menos mal que el mismo fue alborotado y con poco orden.

En el último minuto tuvimos una última oportunidad, pero Mario Suárez y Saúl se estorbaron al intentar el remate. Y ya está. El suplicio llegó a su fin. Esperemos que no nos toque jugar más un lunes de resaca. No somos el mismo.

EL CRACK DEL ENCUENTRO: Me quedo con Moyá y nuestra infalible pareja de centrales (Miranda vs. Godín). Por parte rayista, destacaremos a Aquino.

LA DECEPCIÓN DEL PARTIDO: Uno de los partidos más flojos que le recuerdo a Koke y decepcionante debut como titular de Raúl Jiménez. Mucho le queda al fulerito por recorrer.

ÁRBITRO: Clos Gómez. Correcto.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (- 1 GRADO).
Comenzamos una nueva temporada para nuestra sección estrella y, por desgracia, con números negativos. Ya sé que no palmamos, que jugábamos fuera y tal, pero señores, con todos mis respetos, era en casa del Rayo, y, al menos, una mejor imagen debimos de dejar.

Nada más. Una última reseña a la sanción a nuestro entrenador. Hay que asumirla, no volver a caer en absurdos numeritos que manchan nuestra imagen y fuera. Todo lo demás son pataleos sin sentido. Eso sí, dicho esto, permaneceremos atentos a nuestras pantallas.

Corramos un estúpido velo. Esperemos que mejoremos el próximo sábado frente al Eibar en el Calderón, encuentro en el que por fin, nos darán nuestra Copa por el Campeonato liguero ganado. Lástima que no ocupemos en la tabla el puesto con el que acabamos la pasada  temporada. Es lo que tiene no entregar los títulos cuando se consiguen. Pero usted tranquilo, señor Villar. Al fin y al cabo, el ridículo no lo hacemos nosotros.

26 de mayo de 2014

Que no vuelvan a pasar 40 años.

Que no se nos vuelva a escapar una Copa de Europa en 2 minutos. Que la crueldad nos abandone, que no conseguirá derrotarnos, aunque no haga perder batallas. Que juguemos regularmente esta competición de una puta vez año tras año y nos asentemos realmente en el status que nos corresponde.  Que siga estando tan orgullosamente miembro de esta secta que se llama Atlético de Madrid. Que no vuelva a ver a mi madre más llorar ni a mi hermano por una derrota nuestra. Que nos sirva para realmente fortificarnos y ser más poderosos. Que aprendamos. Lo conseguiremos.

Que no volvamos a repetir jamás un ridículo tan bochornosamente histórico como hemos hecho con Diego Costa. Que este bloque de jugadores no solamente se mantenga sino que se refuerce convenientemente con las indicaciones y deseos del Cholo. Que nuestro Míster no vuelva a caer en la puta provocación de un niñato, que su palabra siga siendo su nuestro credo. Que siga toda su puta vida aquí, en su casa, con su gente.

Que seamos capaces de recuperar a un jugador como Arda por un puto golpe sin mayor lesión en 7 simples putos días. Que Gabi siga siendo nuestro Gran Capitán por los siglos de los siglos. Que sepamos agradecer todos el esfuerzo y la dedicación de Villa defendiendo la rojiblanca. Que sigamos dándolo todo unidos de la mano hasta la última gota de nuestra sangre.

Que la afición siga sin dejar de abandonar a nuestro equipo ni en la derrota ni en la victoria. Que jamás nos caiga un presidente tan impresentable como el de nuestro rival, que con el que tenemos ya nos sobra. Que no tengamos nunca en nuestro equipo a un individuo tan despreciable que celebra un 4-1 de penalti como si encima le debiésemos la vida, cuando se ha tirado toda la final tocándose el guano. Que jamás permitamos que nadie manche así nuestra camiseta ni pisotee nuestros valores.

Que no dejemos de viajar, que no dejemos de animar. Que no se nos olvide que somos los actuales campeones de Liga, por encima de todo y de todos. Que sepamos siempre valorar lo que estamos haciendo, y que exijamos a nuestros secuestradores que inviertan de verdad  todas las ganancias económicas que estamos consiguiendo. Que el espíritu de Luis no nos abandone jamás.

Que podamos seguir mirando de frente a todo el que se nos cruce, que no tengamos jamás ni una sola cabeza agachada, que luzcamos orgullosos nuestros colores. Que hagamos lo posible y lo imposible por que se quede Courtois. Que le demos las gracias eternas a Godín, a Miranda, a Juanfran. Que Koke termine siendo el sustituto natural de Gabi en la capitanía del equipo. Que Tiago renueve, que es de los nuestros. Que Mario se convierta en ese jugador regular que sabemos que realmente puede llegar a ser. Que Raúl García siga siendo siempre Raúl García. Que Filipe siga defendiendo esta camiseta con la bravura con la que lo hace.

Que resuene nuestro himno con más fuerza que nunca. Y que no se empeñe nadie, que sigo siendo del Atleti. Que  mi sentimiento por este Club no se negocia, no se vende, no se cede jamás. Que nadie pierda más el tiempo.

Y que el puto cámara deje de enfocar ya al Tolosierra hasta cuando se va a mear, por favor. Que no está protagonizando ningún anuncio. Y que nadie lo dude: Volveremos. Gracias por todo. Gracias todos. ¡Forza Atleti Siempre!

 

20 de mayo de 2014

Barsa 1 - Atleti 1. Somos el Atleti.

Sé que nos queda una final (y estoy plenamente convencido  de que la vamos a ganar, sirva ya  exponer claramente mis sentimientos hacia el match del próximo  día 24 de Mayo) pero este título liguero que conquistamos el pasado sábado llena de pleno todas mis expectativas que jamás  hubiese soñado referido a mi sentimiento Atlético. Cubre todos los poros del mismo. Es la clave de este equipo, sin lugar a dudas: pueden jugar mejor o peor al fútbol, pero no conoce la palabra desánimo en su diccionario, que es tan amplio y tan lleno de valores que necesitaría una Edición del Espasa entero para contaros todos los detalles sobre el mismo.

 

Tras el partido frente al Málaga, el desánimo y algunas lógicas señales de incertidumbres nos invadieron los corazones Atléticos. Craso error. Una vez más la muchachada nos demostró que nada les puede, que con los obstáculos se superan y les sirven de acicate y que, aparte, saben jugar al fútbol pero tela de bien. Al fútbol que se  les  puede  exigir a estos jugadores. Al fútbol que tanto nos gusta a todos los Atléticos. Luchando por cada balón como si fuese el último de sus existencias, defendiendo tan gallardemente esos colores rojiblancos que tanto nos apasionan, y haciendo honor a nuestro glorioso himno una y otra y otra vez, como no han perdido  la costumbre a lo largo de todo el año.

 

Nada les acompleja, no existe la palabra miedo  en su  diccionario. La última prueba era de lo que fue, de Campeonato. Nada más y nada menos que jugarte el título Liguero a una sola carta, enfrente de 97.000 enfervorizados tíos en favor del equipo contrario, y cuyo presupuesto cubre el nuestro con tan solo dos simples jugadores. Al otro equipo poderoso económicamente la jornada  anterior ya le habíamos descartado en dicha lucha por el Campeonato. El escenario, inmejorable. La  gesta, digna de la mayor que podamos imaginar. El guión, ciertamente soñado por todos. Nada nos pudo, nada nos retuvo, a pesar de que encima,  en plena batalla ya  en el desarrollo del juego, cayeron lesionados nuestros dos mejores  jugadores del presente campeonato (aunque, francamente, esta afirmación es  muy difícil de sostener por mi parte, no porque no se merezcan tal galardón, sino porque considero que muchos otros han estado a su misma altura, ahí, probablemente, radique el gran secreto de todo: el concepto de equipo es  lo único que cuenta, lo único innegociable,  está por encima de cualquier individualidad) .

 

Para colmo, nos encontramos también con  un tanto en contra de Alexis. Un golazo,  sí, pero que vino de la  nada.  Ni fue fallo de Courtois, ni  en la marca de Luis  Filipe, ni el posicionamiento en sí del equipo, que fue modélico  en los  primeros compases del encuentro. Fue  un excepcional mazazo  sin más (qué simple hacemos lo  más complicado), que no venía en consecuencia  nada más  que de lo caprichoso que suele ser este deporte en determinadas situaciones.

 

El  guerrero estuvo 5 minutos groggy, intentándose levantarse de la lona  y recuperarse del los  terribles golpes recibidos sin merecerlos, y terminó el primer tiempo recuperando de nuevo el mando y embotellando al Barcelona en su área,  que se defendía como gato panza arriba del ataque de furia contenida al  que estaba siendo sometido por las huestes rojiblancas.

 

La segunda parte fue un calco de cómo terminó la primera, y comandados por un Koke imperial toda la  tarde, siguió sin permitir al Barcelona darse una mínima opción de respiro. Es  la clave de la gente del Cholo: cuando  más fuerte es la injusticia, más poderosa nuestra respuesta.  Hasta que, en el enésimo córner  a favor, balón que pone Gabi y aparece  desde detrás  Godín, que tras su INCONMENSURABLE temporada que ha realizado defendiendo la rojiblanca, tanto en ataque como en defensa, remató con  fiereza el  balón de un  espléndido  cabezazo, que se coló sin  remisión en la meta defendida por Pinto. En  ese momento ya todos  los Atléticos  supimos  que el título era nuestro. La grada visitante también lo supo (y así nos  reconoció el mérito al ovacionarnos al final del encuentro) y me atrevería  a decir que todo el resto de aficiones rivales también ya lo saben, también son consientes  del peso que tiene en la historia esta  décima Liga  conseguida por el Club Atlético  de Madrid (sin lugar a dudas, la más valiosa de entre las nuestras, la más lograda a la par de más merecida) y, con el paso del tiempo, así como echando un simple pestañeo atrás en nuestros anteriores campeonatos ligueros, sabemos y debemos de valorar en consecuencia este logro sin parangón en nuestra gran Historia. Atrás han quedado épocas de descensos, de mediocridades andantes vistiendo nuestra camiseta, de patos, ocas y demás fauna zoológicas, y todo ello conseguido en base al sufrimiento, al trabajo y  a la fe diaria y cuyo mentor especial, por supuesto, tiene nombre y apellidos. Como no puede ser de otra forma, Don Diego Pablo Simeone. Parafraseando a la mítica biblia, el Cholo es mi pastor, nada me falta. Él ha conseguido que el mundo entero se rinda ante nuestros auténticos valores que andaban perdidos en el saco del olvido, y que, hoy por hoy los aficionados Atléticos seamos los más felices de este mundo, porque, gracias a él y a su forma de llevar a este grupo de jugadores  tan admirables, puedo afirmar con  rotundidad que no puede  haber nadie más feliz en este mundo  que los Atléticos. Absolutamente nadie. Porque, al fin, podemos decir bien alto todos … Somos el Atleti. Mi más cordial y emocionada enhorabuena  a  todos por haber conseguido el mayor de  los  logros, que nada ni nadie  nos va  a empañar, a pesar del compromiso  con  la historia  que tenemos  el próximo día  24 de Mayo. Eso es un simple partido, al fin y al cabo, logrado, eso sí, tras un majestuoso paso por dicha Competición, manteniéndonos imbatido desde el comienzo  de la misma, y que tendremos enfrente, a otro de nuestros rivales más poderosos del Universo. Pero creo con más fuerza que nunca en nuestra muchachada. ¿Razón? Sí. Somos el Atleti.

 

EL CRACK DEL PARTIDO: Godín y ese cabezazo suyo que ya es parte de nuestra más brillante historia Atlética. Con letras en oro y bordadas, Uruguayo. Si Pantic tuvo un busto, usted no merece nada menos, téngalo claro.

 

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Nada. Lo tenemos todo. No podemos pedir más. El cielo es rojiblanco.

 

ÁRBITRO: Mateu. Anuló un tanto bien anulado a Messi, y no tuvo mayor incidencia en el marcador.

 

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+ 33 GRADOS).

 

Lo despedimos finalmente con esta extraordinaria temperatura, digna de lo que somos, Campeones, sin más. Así como  suena. Guárdenlo bien en sus retinas, porque superar esto es bastante difícil. El estado de éxtasis es lo que tiene.

 

Y no tengan miedo para el sábado. Lo importante es lo ya conseguido, y más zancadillas que nos han puesto y no ha habido manera de hacernos bajar del burro, será difícil que logren aumentarlas. Siéntase, en todo caso, siempre orgullosos y altaneros cuando se pongan de nuevo la elástica rojiblanca. Y griten a los cuatro vientos, pase lo que pase, que sí, que SOMOS EL ATLETI. Nada les dará más fuerza ni les hará sentirse más poderosos en el mundo entero. Aplaudan a nuestros gladiadores antes, durante y después de la batalla. Emociónense, déjense la garganta, que les salga el corazón por dónde pueda, y que nada ni nadie les quite ese derecho. Y recuerden: el Cholo es nuestro Pastor. Nada nos  falta.

 

 

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