14 de septiembre de 2014
Real Madrid 1 -Atleti 2. ¿Tuxán? ¿Tuján? ¿Tuflán?
1 de septiembre de 2014
Atleti 2 - Eibar 1. Un mal partido.
26 de agosto de 2014
Rayo 0 - Atleti 0. De lunes.
26 de mayo de 2014
Que no vuelvan a pasar 40 años.
Que no se nos vuelva a escapar una Copa de Europa en 2 minutos. Que la crueldad nos abandone, que no conseguirá derrotarnos, aunque no haga perder batallas. Que juguemos regularmente esta competición de una puta vez año tras año y nos asentemos realmente en el status que nos corresponde. Que siga estando tan orgullosamente miembro de esta secta que se llama Atlético de Madrid. Que no vuelva a ver a mi madre más llorar ni a mi hermano por una derrota nuestra. Que nos sirva para realmente fortificarnos y ser más poderosos. Que aprendamos. Lo conseguiremos.
Que no volvamos a repetir jamás un ridículo tan bochornosamente histórico como hemos hecho con Diego Costa. Que este bloque de jugadores no solamente se mantenga sino que se refuerce convenientemente con las indicaciones y deseos del Cholo. Que nuestro Míster no vuelva a caer en la puta provocación de un niñato, que su palabra siga siendo su nuestro credo. Que siga toda su puta vida aquí, en su casa, con su gente.
Que seamos capaces de recuperar a un jugador como Arda por un puto golpe sin mayor lesión en 7 simples putos días. Que Gabi siga siendo nuestro Gran Capitán por los siglos de los siglos. Que sepamos agradecer todos el esfuerzo y la dedicación de Villa defendiendo la rojiblanca. Que sigamos dándolo todo unidos de la mano hasta la última gota de nuestra sangre.
Que la afición siga sin dejar de abandonar a nuestro equipo ni en la derrota ni en la victoria. Que jamás nos caiga un presidente tan impresentable como el de nuestro rival, que con el que tenemos ya nos sobra. Que no tengamos nunca en nuestro equipo a un individuo tan despreciable que celebra un 4-1 de penalti como si encima le debiésemos la vida, cuando se ha tirado toda la final tocándose el guano. Que jamás permitamos que nadie manche así nuestra camiseta ni pisotee nuestros valores.
Que no dejemos de viajar, que no dejemos de animar. Que no se nos olvide que somos los actuales campeones de Liga, por encima de todo y de todos. Que sepamos siempre valorar lo que estamos haciendo, y que exijamos a nuestros secuestradores que inviertan de verdad todas las ganancias económicas que estamos consiguiendo. Que el espíritu de Luis no nos abandone jamás.
Que podamos seguir mirando de frente a todo el que se nos cruce, que no tengamos jamás ni una sola cabeza agachada, que luzcamos orgullosos nuestros colores. Que hagamos lo posible y lo imposible por que se quede Courtois. Que le demos las gracias eternas a Godín, a Miranda, a Juanfran. Que Koke termine siendo el sustituto natural de Gabi en la capitanía del equipo. Que Tiago renueve, que es de los nuestros. Que Mario se convierta en ese jugador regular que sabemos que realmente puede llegar a ser. Que Raúl García siga siendo siempre Raúl García. Que Filipe siga defendiendo esta camiseta con la bravura con la que lo hace.
Que resuene nuestro himno con más fuerza que nunca. Y que no se empeñe nadie, que sigo siendo del Atleti. Que mi sentimiento por este Club no se negocia, no se vende, no se cede jamás. Que nadie pierda más el tiempo.
Y que el puto cámara deje de enfocar ya al Tolosierra hasta cuando se va a mear, por favor. Que no está protagonizando ningún anuncio. Y que nadie lo dude: Volveremos. Gracias por todo. Gracias todos. ¡Forza Atleti Siempre!
20 de mayo de 2014
Barsa 1 - Atleti 1. Somos el Atleti.
Sé que nos queda una final (y estoy plenamente convencido de que la vamos a ganar, sirva ya exponer claramente mis sentimientos hacia el match del próximo día 24 de Mayo) pero este título liguero que conquistamos el pasado sábado llena de pleno todas mis expectativas que jamás hubiese soñado referido a mi sentimiento Atlético. Cubre todos los poros del mismo. Es la clave de este equipo, sin lugar a dudas: pueden jugar mejor o peor al fútbol, pero no conoce la palabra desánimo en su diccionario, que es tan amplio y tan lleno de valores que necesitaría una Edición del Espasa entero para contaros todos los detalles sobre el mismo.
Tras el partido frente al Málaga, el desánimo y algunas lógicas señales de incertidumbres nos invadieron los corazones Atléticos. Craso error. Una vez más la muchachada nos demostró que nada les puede, que con los obstáculos se superan y les sirven de acicate y que, aparte, saben jugar al fútbol pero tela de bien. Al fútbol que se les puede exigir a estos jugadores. Al fútbol que tanto nos gusta a todos los Atléticos. Luchando por cada balón como si fuese el último de sus existencias, defendiendo tan gallardemente esos colores rojiblancos que tanto nos apasionan, y haciendo honor a nuestro glorioso himno una y otra y otra vez, como no han perdido la costumbre a lo largo de todo el año.
Nada les acompleja, no existe la palabra miedo en su diccionario. La última prueba era de lo que fue, de Campeonato. Nada más y nada menos que jugarte el título Liguero a una sola carta, enfrente de 97.000 enfervorizados tíos en favor del equipo contrario, y cuyo presupuesto cubre el nuestro con tan solo dos simples jugadores. Al otro equipo poderoso económicamente la jornada anterior ya le habíamos descartado en dicha lucha por el Campeonato. El escenario, inmejorable. La gesta, digna de la mayor que podamos imaginar. El guión, ciertamente soñado por todos. Nada nos pudo, nada nos retuvo, a pesar de que encima, en plena batalla ya en el desarrollo del juego, cayeron lesionados nuestros dos mejores jugadores del presente campeonato (aunque, francamente, esta afirmación es muy difícil de sostener por mi parte, no porque no se merezcan tal galardón, sino porque considero que muchos otros han estado a su misma altura, ahí, probablemente, radique el gran secreto de todo: el concepto de equipo es lo único que cuenta, lo único innegociable, está por encima de cualquier individualidad) .
Para colmo, nos encontramos también con un tanto en contra de Alexis. Un golazo, sí, pero que vino de la nada. Ni fue fallo de Courtois, ni en la marca de Luis Filipe, ni el posicionamiento en sí del equipo, que fue modélico en los primeros compases del encuentro. Fue un excepcional mazazo sin más (qué simple hacemos lo más complicado), que no venía en consecuencia nada más que de lo caprichoso que suele ser este deporte en determinadas situaciones.
El guerrero estuvo 5 minutos groggy, intentándose levantarse de la lona y recuperarse del los terribles golpes recibidos sin merecerlos, y terminó el primer tiempo recuperando de nuevo el mando y embotellando al Barcelona en su área, que se defendía como gato panza arriba del ataque de furia contenida al que estaba siendo sometido por las huestes rojiblancas.
La segunda parte fue un calco de cómo terminó la primera, y comandados por un Koke imperial toda la tarde, siguió sin permitir al Barcelona darse una mínima opción de respiro. Es la clave de la gente del Cholo: cuando más fuerte es la injusticia, más poderosa nuestra respuesta. Hasta que, en el enésimo córner a favor, balón que pone Gabi y aparece desde detrás Godín, que tras su INCONMENSURABLE temporada que ha realizado defendiendo la rojiblanca, tanto en ataque como en defensa, remató con fiereza el balón de un espléndido cabezazo, que se coló sin remisión en la meta defendida por Pinto. En ese momento ya todos los Atléticos supimos que el título era nuestro. La grada visitante también lo supo (y así nos reconoció el mérito al ovacionarnos al final del encuentro) y me atrevería a decir que todo el resto de aficiones rivales también ya lo saben, también son consientes del peso que tiene en la historia esta décima Liga conseguida por el Club Atlético de Madrid (sin lugar a dudas, la más valiosa de entre las nuestras, la más lograda a la par de más merecida) y, con el paso del tiempo, así como echando un simple pestañeo atrás en nuestros anteriores campeonatos ligueros, sabemos y debemos de valorar en consecuencia este logro sin parangón en nuestra gran Historia. Atrás han quedado épocas de descensos, de mediocridades andantes vistiendo nuestra camiseta, de patos, ocas y demás fauna zoológicas, y todo ello conseguido en base al sufrimiento, al trabajo y a la fe diaria y cuyo mentor especial, por supuesto, tiene nombre y apellidos. Como no puede ser de otra forma, Don Diego Pablo Simeone. Parafraseando a la mítica biblia, el Cholo es mi pastor, nada me falta. Él ha conseguido que el mundo entero se rinda ante nuestros auténticos valores que andaban perdidos en el saco del olvido, y que, hoy por hoy los aficionados Atléticos seamos los más felices de este mundo, porque, gracias a él y a su forma de llevar a este grupo de jugadores tan admirables, puedo afirmar con rotundidad que no puede haber nadie más feliz en este mundo que los Atléticos. Absolutamente nadie. Porque, al fin, podemos decir bien alto todos … Somos el Atleti. Mi más cordial y emocionada enhorabuena a todos por haber conseguido el mayor de los logros, que nada ni nadie nos va a empañar, a pesar del compromiso con la historia que tenemos el próximo día 24 de Mayo. Eso es un simple partido, al fin y al cabo, logrado, eso sí, tras un majestuoso paso por dicha Competición, manteniéndonos imbatido desde el comienzo de la misma, y que tendremos enfrente, a otro de nuestros rivales más poderosos del Universo. Pero creo con más fuerza que nunca en nuestra muchachada. ¿Razón? Sí. Somos el Atleti.
EL CRACK DEL PARTIDO: Godín y ese cabezazo suyo que ya es parte de nuestra más brillante historia Atlética. Con letras en oro y bordadas, Uruguayo. Si Pantic tuvo un busto, usted no merece nada menos, téngalo claro.
LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Nada. Lo tenemos todo. No podemos pedir más. El cielo es rojiblanco.
ÁRBITRO: Mateu. Anuló un tanto bien anulado a Messi, y no tuvo mayor incidencia en el marcador.
TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+ 33 GRADOS).
Lo despedimos finalmente con esta extraordinaria temperatura, digna de lo que somos, Campeones, sin más. Así como suena. Guárdenlo bien en sus retinas, porque superar esto es bastante difícil. El estado de éxtasis es lo que tiene.
Y no tengan miedo para el sábado. Lo importante es lo ya conseguido, y más zancadillas que nos han puesto y no ha habido manera de hacernos bajar del burro, será difícil que logren aumentarlas. Siéntase, en todo caso, siempre orgullosos y altaneros cuando se pongan de nuevo la elástica rojiblanca. Y griten a los cuatro vientos, pase lo que pase, que sí, que SOMOS EL ATLETI. Nada les dará más fuerza ni les hará sentirse más poderosos en el mundo entero. Aplaudan a nuestros gladiadores antes, durante y después de la batalla. Emociónense, déjense la garganta, que les salga el corazón por dónde pueda, y que nada ni nadie les quite ese derecho. Y recuerden: el Cholo es nuestro Pastor. Nada nos falta.


