16 de octubre de 2022

Athletic 0 - Atleti 1. Solo hay un Atleti, y es el de Madrid.

Cómo me gusta ver un campo ayer como se encontraba San Mamés. Un auténtico hervidero hostil hacia nuestro equipo, y de apoyo total e incondicional al suyo. Ayer fue la segunda mejor entrada en la historia de ese precioso campo, por encima de todo el resto de equipos de la geografía española que han tenido como visitantes (incluidos los dos celestiales). Eso, en el fondo, es símbolo de respeto. Saben a quién se enfrentan, la dificultad de la batalla, y deciden tener bien prietas las filas, porque el combate no será sencillo. No les resultó, de hecho, y bien que me alegro de ello. Continuará.

 

Porque me da que al Atleti le han pasado un par de acontecimientos últimamente que nos va a servir (o que nos puede servir, mejor dicho) para asentarnos y caminar con paso firme y seguro en nuestro futuro devenir liguero. De primeras, me resulta fundamental que jueguen juntos nuestra pareja de centrales, Savic y Giménez. El equipo es otro, está más tranquilo sobre el terreno de juego, transmiten sobriedad, saber estar y confianza. Y esto, en un equipo que este año anda tan en pinzas en tantas y tantas cosas, vale su peso en oro, Hermanos. Por desgracia, no sé cuando volverá a romperse la cadena, así que, mientras tanto, caminemos con la mayor seguridad posible y construyamos sobre ello.

 

Otro factor clave ha sido la estabilidad definitiva conseguida con el fichaje de Diosito Grizzi (y yo me pregunto, ¿esto mismo no se pudo hacer este verano con la directiva del Barsapalancas? ¡Qué manera de desperdiciar 2 meses de Competición, de verdad! ¡Qué dejadez!). Esto implica que nuestro “hombre de Club” se puede quitar ya ese ridículo a la par que bufonesco disfraz y volver a convertirse en nuestro Don Diego Pablo Simeone  de siempre. Ya no está obligado, como se comprobó ayer, a sacar el organillo, el taburete y la cabra, una y otra vez, para tener que sacar en el minuto 60 a Diosito sí o también junto con 2 compinches para tener que meterlos como fuese, descompense lo que descomponga y desestabilice lo que igual hasta estaba funcionando y todo. Ahora puede ser un hombre más pausado y hacer los cambios cuando realmente le apetezcan y moviendo las fichas que él considere pertinente. Nos dará estabilidad mental y emocional.

 

Y todo esto, por no hablar del más que asentamiento total de Grizzi sobre el terreno de juego. Ya no tiene en media hora que demostrar todo. Ahora tiene hasta los 36 años para seguir demostrando lo que hizo ayer: ser nuestro líder, nuestro mejor y más inteligente jugador en el campo, y campar a sus anchas con la tranquilidad del saberse ya tranquilo, asentado y con la confianza total necesaria por parte de todo el mundo (incluida la afición, que cada vez somos más lo que vamos pasando de nuevo por su aro, en mi caso, al menos, no tengo remedio, ya perdonarán).

 

Así que con estos antecedentes resultó el encuentro. Disputado, muy entretenido, pero en el al menos durante 80 minutos de juego, el mismo se disputó bajo la orden y el mandato de nuestro Atleti, que estuvo estupendamente plantado en el campo, maravillosamente concentrado en defensa, y lanzando alguna que otra prodigiosa contra que acabó en tanto de mi protegido Don Álvaro, pero que un malnacido sin fronteras se emperró durante toda la noche en convertirse en su mejor marcador, ya que ni tanto Iñigo Martínez como Yeray lograron sujetarle de ninguna de las maneras ayer, salvo la infame cantidad de faltas que recibió y que el señor colegiado se hizo el sueco a la hora de señalizarlas. Mucho asquito dio el personajito éste ayer, ¿Eh? Pero mucho. Este árbitro no era sevillano. Era Biruta directamente. Hijo de su madre … El tanto anulado fue en el minuto nueve de juego.

 

¿Y qué fue de los Williams? Pues se los afeitó tal y como quiso nuestro Emperador Reinildo, que hizo uno de los encuentros más emocionantes que uno pueda recordar a cualquier defensa. El pobre Nico tendrá pesadillas ya con él durante el resto de su vida. Me le estoy imaginando esta noche llegando a casa, y dándose la vuelta antes de abrir la puerta para ver si le andaba siguiendo. Fijo que también al entrar en casa, encendió raudo y veloz la luz por si le estaba esperando vigilante en algún lado. Miró debajo del sofá, de la cama, se asomó a la  ducha acojonado, abrió la puerta de la nevera temiendo encontrarse con su angelical cara de nuevo, e, inclusive, durmió toda la noche del mismo lado, no fuese que al darse la vuelta y cambiar de posición le apareciese él de nuevo. Lo más cojonudo, es que en la segunda parte le sustituyó y puso a su hermano mayor en su banda para ver si él sí que podría con nuestro Emperador Mandava. Al final terminó yendo también a pasar la jornada a casa del Nico, ya que tampoco se atrevió a entrar en su propia casa. ¡Qué brutalidad de defensor, por Dios Santo!

 

 

 

Allá por el 35 de juego, sin embargo, Morata sufrió un durísimo golpe con Unai Simón, compañero de Selección y que tuvo que llamar alarmado a las asistencias médicas porque había quedado semi inconsciente nuestro jugador. Sin embargo, San Mamés entero, una vez más, demostró su señorío, saber estar y que son unos ejemplares únicos en su especie, y en un ejercicio de nobleza sin parangón, decidieron dar una atronadora ovación a Don Álvaro cuando vieron su pronta recuperación. Cuánto nos queda por aprender a otras aficiones racistas, asesinas y homófobas que hay por el resto de este país.

 

Con el empate caprichoso decidido por el Señor Figueroa Vázquez se llegó al descanso.

 

Nada más empezar la segunda parte llegó nuestro ansiado  gol, en una brillante combinación en la que Don Álvaro se desmarca hacia la línea de fondo, cede majestuosamente atrás viendo el desmarque de Grizzi, y Diosito, en un remate sutil, lleno de pose, de tranquilidad, y toneladas y toneladas de clase infinita, bate con Maestría al bueno del Simón. Golazo más que justo y mucho más que merecido.

 

A los 53 minutos la cosa se nos empezó a torcer tras un choque entre Berenguer y Oblak en el que nuestro guardameta acabó lesionado en su hombro. Le tuvo que sustituir Grbic. Yo estaba acojonado perdido, desde luego, con este cambio, y empecé a visualizar goles del Athletic por todos lados y de todas las formas posibles, pero el chaval estuvo sencillamente perfecto en los minutos que disputó, erigiéndose en amo y señor de todo el área y transmitiendo poderío y tranquilidad a sus compañeros. Espectacular. ¡Bravo por él!

 

Salió también mi admirado Don Raúl todo lo que haces lo haces bien García, y como era de esperar, el Athletic se volcó y empezó a generar bastante peligro. Añadan los esperpénticos minutos disputados por dos de nuestros cambios, Correa vs. Saúl (que vaya tela, madre) y la cosa se complicó, y de qué manera, contando, encima, el equipo local, con la inestimable colaboración del Biruta del árbitro, que el hombre se lio a sacarnos tarjetas a diestro y siniestro (¡inclusive a Oblak cuando se iba del terreno de juego corriendo, cuando se lesionó!), viendo manos y señalando penaltis absolutamente incomprensibles, añadiendo más de diez minutos al terreno de juego … El propio Raúl García tuvo el empate en un disparo a quemarropa, que atajó disfrazándose del mejor Oblak el gran Reinildo, poniendo el broche de oro a su entusiasmante encuentro, en el cual quedó claramente demostrado lo que, por otro lado, todo el mundo sabe al dedillo: Solo hay un Atleti, y es el de Madrid.

 

EL CRACK DEL PARTIDO:

Pues hoy hay hostias para entrar aquí, señores. Excelentes minutos de Grbic, asumiendo a la perfección el rol de lo que necesita el equipo de él, gran trabajo de Don Álvaro, luchando contra todo y contra todos como un poseso, omnipresente Diosito Grizzi, hizo de todo, y todo lo hizo como los ángeles, nuestro pilar fundamental, pero me quedo con Reinildo, porque su exhibición defensiva ayer (¡sin cometer apenas faltas!) es digna solo de elegidos. Reconozco que es un defensa muy extraño. Él nunca suele ir a aguantar acompañando a su rival en carrera. Él lo tiene claro. Él ve un balón, y lo ataja. No se complica la vida un solo instante. Directo, y al esférico. Me va a costar olvidar su partido de ayer. Claro, que, a los Williams, ni os cuento …

 

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:

Parece ser que el niñato portugués se nos ha hecho pupa de tanto tirar los petos contra el suelo y con tanta rabia (especialmente escatológico fue verle cuando saltaron todos sus compañeros preocupados por la acción de Morata cuando quedo semi inconsciente en el suelo tras su choque con Unai Simón, y el nene, impasible, ni levanto siquiera una triste pestaña para mostrar algo de preocupación por su compañero, qué pasada de gente, macho, de verdad). También me alegro muchísimo de la milagrosa recuperación de una enfermedad tan dura y seria como un cáncer, como la que ha sufrido el padre del posturitas del De Paul. Siempre lo he dicho, la ciencia evoluciona a una velocidad de vértigo. Tanto como la caradura y la sinvergonzonería de otros.

 

ÁRBITRO: Figueroa Vázquez.

Un Biri anda suelto. Su marcaje sobre Don Álvaro fue fundamental. Nos cosió con 7 amarillas (por supuesto, ninguna al equipo local). Alargó o no los tiempos de cada parte según le interesaba para su macabra intención. Anula un gol a Morata en la que él, solo él y nadie más que él sabe lo que ve. Anda tan desesperado al final por ayudar al Athletic a conseguir el empate que se inventa una mano dentro de nuestro área a falta de 5 minutos por brutal balonazo que casi le arranca la cabeza al propio Reinildo. De verdad, hasta cuando tenemos que estar soportando esto. Se que hacemos muchas veces las cosas mal, pero oigan, otras al menos tenemos propósito de enmienda, y tener siempre que luchar contra tantos elementos externos, produce un desgaste físico y mental sencillamente desequilibrante. Porque hay que tener los cojones muy firmes para que Morata no fuese ayer expulsado, a pesar del ensañamiento personal que tuvo con él ese escombro intelectual, provocándole constantemente. O el propio Cholo, o cualquiera que sienta estos colores como suyos y propios como nosotros. Personalmente me enajena que este tipo de villanos campen a sus anchas y a su libre albedrío. Así que valoren bien la victoria de ayer, Hermanos míos. Valórenla, y mucho. Porque fue contra mucho contra lo que hubo que doblegar.

 

 

 

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+ 2 GRADOS).

¡La vida nos vuelve a sonreír, señores! ¡Ya en positivo! ¡El Termómetro se ha levantado magnánimo a la par que espléndido, y otorga 3 gradotes más, para uso, goce y disfrute del personal. Hay que seguir en positivo como sea, Señores. ¡Qué corra el Champlán!

 

Y martes, el Rayito. En teoría, hemos pasado un Tourmalet de la leche y estamos situados ahí, en donde a mi me mola estar, en plena pomada, pero sin hacer demasiado ruido tampoco. Ahora nos vienen rivales que deberían de ser más asequibles (que no más fáciles) pero para eso hay que seguir en la línea de ayer. Ya el día del Brujas se hizo todo para ganar y, aunque al final no se consiguió la ansiada victoria (es lo que tiene no hacer los deberes según te los van poniendo, evidentemente)  se vio al Atleti que a mi, al menos, me gusta contemplar. Ayer también se jugó un excelente partido de fútbol. La línea está trazada. No no separemos de la misma… “Marcharemos junto a ti, nunca solo tu estarás”

 

Quiero acabar esta crónica deseándole la mayor, mejor y más rápida de las recuperaciones posibles a nuestro Presidente de la Peña Atlética Rock and Roll Don Cristóbal. Su rebeldía y su corazón salvaje Atlético sé que podrá con todo, Don Cris, así que, mucho ánimo, y ¡Dale Campeón, Carajo!

 

 

 

 

 

 

 

 

10 de octubre de 2022

Atleti 2 - Girona 1. El día de las Peñas.

Antiguamente más conocido por el día de las “Penas”, porque no había forma humana de sacar ese partido adelante. Esta vez sí que se consiguió, frente a un rival incómodo y molesto donde los haya, y, para qué negarlo, pasando los apuros esperados, porque aquí ya sabemos todos que cualquier rival que venga más o menos nos domina, más o menos controla el juego y más o menos nos las termina haciendo pasar putas. El Atleti lleva ya demasiado tiempo cambiando de rivales, pero no cambiando de intenciones, sus partidos son un deja-vu constante y si hay que aburrir al personal hasta el límite de la extenuación, pues se le aburre, y fuera. Da igual el día que sea o lo que se celebre y demás. Lo importante es el resultado. Al menos, esta vez se consiguió.

 

Afortunadamente, el partido se nos puso pronto de cara, en una fantástica asistencia de Diosito Grizzi (que ahora que parece ser puede ya jugar todo el tiempo que quiera durante el transcurso del partido, vamos y lo cambiamos en el dichoso minuto 60, curiosamente, de juego, cuando antes era el minuto que le sacábamos, no tengo palabras), sobre Angelito Correa, a los 5 minutos de juego, que nuestro Ángel favorito resolvió sin mayores complicaciones. El partido siguió transcurriendo con más o menos tranquilidad, y el Atleti desaprovechó alguna que otra buena ocasión, como una de Cunha tras asistencia de Correa que atajó bien el guardameta visitante.

 

Por su parte, los gerundenses no perdían tampoco la cara al encuentro, y Oriol Romeu  también avisó en un par de ocasiones de que no habían venido al páramo por la celebración del día de la Hispanidad precisamente.

 

Sobre el 39, Carrasco tuvo también una buena oportunidad, pero su remate siguió la tónica habitual de los que últimamente realiza: o no va nunca entre los 3 palos o hace un interminable slalom de esos de los suyos para terminar rematando cuando se le ha echado todo el equipo rival encima, con lo fácil que es, cuando se sale del primer recorte o regate al borde del área, o bien disparas directamente, o centras a un compi mejor situado. Pues nada, que a Yannick le ha dado por ahí, y que si quieres arroz, Catalina. Con este 1-0 llegamos al descanso.

 

La segunda parte empezó como terminó la primera, a saber, con chicharrito de nuevo de Ángel Correa, esta vez aprovechando un regalito de mi amigo, qué digo amigo … Hermano, Juan Carlos. El gol estaba chupado, cierto, pero había que estar ahí, atento, presionante y luego definirlo lo bien que lo hizo.

 

Poco después tuvo otra buena ocasión Nahuel (que, a velocidad de tortuga, pero parece que poco a poco se va asentando en su sitio) en un remate bastante complicado de volea tras una mágica asistencia de Carrasco. En el minuto favorito del “Hombre de Club” esta vez quitó al ya mencionado cambio de Diosito, a Carrasco y a Cunha (tampoco entiendo nada, no para de decir en rueda de prensa que el brasileiro merece muchos más minutos, pero oigan, como si el tema dependiese del bueno de Carlos Peña, y con él no fuese la cosa, tengo la impresión cada día mayor de que los cambios de nuestro Míster ni dependen del resultado, ni de la disposición táctica, ni de la propia intención de juego, sino simplemente va repartiendo minutos entre unos y otros sin mucho orden ni sentido, aparte de que cambiar 3 tíos a la vez nunca me ha hecho excesiva gracia tampoco … En fin). El caso es que al Atleti le sentaron peor que la puta mierda de pastis que me tomo yo para el rollo del azúcar, y al Girona, mejor que a mi un buen Gin Tonic después de un buen homenaje de los míos.

 

Así que, fruto probablemente del “dónde me sitúo yo, quita que tu vas allí, pero tu aquí qué haces”, y desbarajuste táctico del equipo en general, llegó el tanto de Riquelme, tras un rechace del mismo en Giménez, que hizo imposible el atajar el balón al bueno de Oblak. Para desesperación de Jan, la verdad es que todo bicho viviente del Gerona pudo rematar a placer desde el borde del área sin que nadie hiciese amago de ni siquiera estorbarle, manda bemoles el asunto. Y había alguno, de hecho, que lo hacía pero que muy requetebién, como un tal Alex García, que en dos ocasiones casi calcaldas hizo lucirse pero a base de bien a Oblak, el primero de ellos, doblándole la mano y acabando el balón en el larguero.

 

Para colmo, en el 87 Stuani también remató al larguero de cabeza, lo cual hizo crecer el sufrimiento de nuevo en el Metropolitano. El árbitro se sumó a la fiesta y se despachó con un descuento de 8 minutos (vayan ustedes a saber de dónde diablos lo sacó el menda lerenda) y al final, se terminó un nuevo día de las Peñas, que apunto estuvo de convertirse en el clásico de las Penas. Lo mejor es que estamos a 6 puntos de la cabeza, hemos superado ya a rivales bastante complicados, vienen ahora duelos, en teoría más asequibles (exceptuando San Mamés, aunque con la muchachada ya sabemos que nunca se sabe) y mucho enfrentamiento directo entre rivales directos nuestros, que, imagino, hará despejar un poco más la zona noble de la tabla. Así es que a ver si respondemos como debemos. No caerá esa breva, pero ahora mismo, la situación es la que es. No es tan mala como parece.

 

EL CRACK DEL PARTIDO:

Activo Cunha, muy bien Diosito Grizzi (fue irse él, y deshacerse como un azucarillo en un sol y sombra el Atleti), más que decisivo Angelito Correa (dos nuevos goles para que el miércoles, seguramente, no sea titular de nuevo) pero excepcional Oblak, cuyas paradas fueron tan artífices o más de la victoria conseguida que los propios tantos de Correa.

 

 

 

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:

Pues fíjense que quería haber puesto también como “crack del partido” a la directiva nuestra, por el brillante, más que merecido y emotivo homenaje que se le dio esta semana a Kokinho (me lo tragué enterito, y eso, a pesar del continuo tono repelente y babosil a más no poder del “conductor” del acto, que creo que es el de la megafonía también, me supera, en serio, provoca en mí mi más salvaje y despiadado lado obscuro que se precie), pero nada, que no hay manera. Mi gozo  en un pozo, tras comprobar que el también más que merecido homenaje que debieron recibir ayer mis Hermanos Raúl y Beto, Teto, Neto u homólogo similar, con motivo de la celebración de sus 25 años de pertenencia como socios en esta bendita entidad que Dios nos ha dado, fue un acto forzado, vulgar, realizado a desgana, sin nada de emotividad ni de emoción. Uno recuerda, hace ya como unos 20 años, que tuve la fortuna de recibir la mía y mi acto resultó ser todo lo contrario: bonito, sentido, también nos dejaron dar un rulo por el campo, nos pusieron un buen ágape en condiciones y birras y bebidas varias a tutiplén (igualito que a ellos, que les dieron un triste ticket para tomar algo en no sé dónde). En fin. Da igual. No os dejéis llevar por esta impresentabilidad por parte del Club (una más, al fin y al cabo) al tener tan poco tacto y gusto para reconoceros vuestra lealtad y firmeza en la defensa de nuestros colores. Los que tenemos la inmensa fortuna de conoceros bien, sabemos de vuestra valía, vuestra dedicación, vuestro compromiso y vuestro sentimiento Atlético por los 4 costados de vuestro ser. Y eso es lo único que importa. Tenéis el mayor de los reconocimientos posibles por la gente que os acompañó y la categoría de los mismos. Y eso vale más que un triste ágape, al menos, para llevarse a la boca. Pero qué asquito me da todo esto, Dios mío.

 

 

 

 

ÁRBITRO: Uno de los Munuera (no sé si es más tonto, o el anterior).

Salvo el psicodélico descuento que realizó el ínclito, bien en líneas generales.

 

TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (- 1 GRADO).

Partido de obligado cumplimiento (un recién ascendido, en nuestra casa, tengan un poquito de orgullo y de saber estar, no me solivianten más aún, háganme el favor). Aparte, sigue sin convencerme prácticamente nada de lo que veo. Que sí, que va. Que ya me lo digo yo también …

 

 

 

Y el miércoles, todo o nada prácticamente en Champions. Siento deciros que soy bastante pesimista al respecto, así que, como me suele ocurrir en la vida, que todo lo que pienso al final termina ocurriendo siempre lo contrario, ¿Por qué no  esta vez también? Total, una más … …”Del Atleti soy, y tu eres la alegría de mi corazón” …

 

 

 

 

 

 

 

3 de octubre de 2022

Sevilla 0 - Atleti 2. Bálsamo Cervatillo.

De primeras, me gustaría celebrar con todos ustedes el ansiado final de la guerra de Ucrania, o, al menos, eso es lo que parece haber ocurrido según las huestes del Sr. Tebas, que han decidido quitar de nuestras tontallas el famoso “NO A LA GUERRA” por un simpático “NO AL RACISMO” (sin mirar a nadie, claro). Es lo que suele pasar cuando se  te ocurre no reír las  gracias al Fred Astaire retrasado de los escombros intelectuales de Concha Espina, y se monta la que se lio en el pasado derbi. Nadie echa en cuenta que ese equipo tiene como a 4-5 jugadores de color más y no pasó absolutamente nada con ninguno de ellos. Y, por supuesto, si la movida se monta con un pobre desgraciado pongamos el caso del Almería, la guerra seguiría en plena ebullición y aquí no hubiese pasado nada, monada. Son tan previsibles …

 

 

 

Pero bueno. Vayamos a lo deportivo. Buen partido del Atleti ante un Sevilla que anda echo unos zorros, la verdad sea dicha. Es curioso que se puede jugar bien al fútbol cuando tus defensas son defensas, tu centro del campo son centrocampistas y tus puntas son delanteros. Y si, encima, anda cada uno colocado en su sitio, miel sobre hojuelas.

 

La principal clave es la sensación de seguridad que gana este equipo con la presencia de Savic y Giménez en el campo. Desde Oblak hasta Don Álvaro, todo el mundo da la impresión de que se sabe el guión de memoria, se siente más seguro en lo que hace, en cómo lo hace y hasta sale más decidido en conseguir la victoria, da igual la cancha en donde juegue o la dificultad del rival. Dicho esto, a rezar ahora todo Cristo viviente para los dos mantengan su forma física intacta. Lo sé. Tarea ardua y sumamente complicada. Pero hay que intentarlo (por cierto, Felipe lesionado, noticia que producirá gran algarabía para sus múltiples detractores, para qué nos vamos a engañar tampoco).

 

Don Álvaro ya avisó a los 19 minutos de juego, enviando un balón a Heliópolis  tras asistencia de Koke cuando lo tenía todo para batir al Bono-Bus ese. Se le veía al Atleti mucho más suelto que en anteriores ocasiones, mucho más confiado, mientras que el Sevilla era un mar de nervios por todos los sitios (especialmente en su línea defensiva, es lo que tiene traspasar a tus centrales muy titulares del año pasado y traerte a cualquier cosa en sustitución de por ahí, no todos los días es fies, Señor Monchi, aunque, bien pensado, bastante tengo yo con lo mío, como para meterme a hacer largos en palangana ajena). Así que a los 29 minutos, gran cambio de orientación de Koke sobre el Lechugo Llorente, recorte fácil del cervatillo en cuestión, y remate seco y ajustado del mismo que se cuela de forma inapelable ante el que no puede hacer nada Bono-Metro. Un gol muy suyo. Vamos, de cuando los metía … Allá cuando hice la primera comunión, más o menos.

 

Pudo meter el segundo Don Álvaro de nuevo, pero su remate otra vez se marchó a Olímpico de Grecia, centímetro más, milímetro menos. También tuvo otra buena ocasión Saúl para marcar desde su especialidad, al borde del área, pero remató a colocar y atajó mansamente míster Bono-Renfe. Sin mayores sobresaltos nos fuimos al descanso.

 

Durante el primer cuarto de hora del segundo periodo, fue cuando se vio algo parecido al Sevilla que uno recordaba de antaño, pero el Atleti aguantó bien las embestidas rabiosas de los locales (ellos ponían el corazón, Savic, Giménez and company la cabeza). Y a todo esto, el bueno de Jan que da un brevazo de esos que tanto me encandilan desde su propia portería, Don Álvaro logra bajarlo al césped, Cunha ve el desmarque rápido del propio Morata y éste, ante la salida del señor Bono-Cercanías, pica con maestría y consigue el 0-2 en el marcador.

 

Desde este instante, y hasta el final, fue desesperante contemplar como nuestro Atleti es incapaz de hacer sangre de verdad al rival, despedazarlo sin piedad y poder haber conseguido una victoria histórica en el Pitzjuán, porque no se puede perdonar tanto, y de esa forma tan nuestra como suele suceder, por otro lado, cuando nos encontramos ante este tipo de situaciones. Diosito Grizzi salió en el minuto que el Sr. Hombre de Club tiene estipulado. Estuvo tan brillante en su distribución de juego como desquiciante en la definición de las 2-3 ocasiones clarísimas que tuvo. Yannick también realizó un slalom de los suyos con nulo resultado final cuando ya tenía todo para conseguir un nuevo tanto. Angelito Correa falló un gol de esos de muy propios también, a puerta vacía y desde el área pequeña, que solo él sabe cómo y por qué los erra … En fin. Lo que importa es el resultado (y el buen juego, para qué negarlo) y los goles, pues ya entrarán. De momento, conformémonos con el bálsamo cervatillo que nos endulzó la tarde del sábado tarde. Que no es poco, para los tiempos que corren …

 

EL CRACK DEL PARTIDO:

 

Debido a mis ganas de ensalzar siempre a mi Corazón Purasangre Rojiblanco, Don Koke Resurreción, al cual ya di por superado el récord de Don Adelardo el día del Celta en casa (que Einstein de las matemáticas que se anda perdiendo la humanidad, madre), pues nada, que parece ser que esta vez sí que es la verdad, y ha superado el récord de partidos con la rojiblanca puesta, así que, como yo a mi gente no me importa hacerle un homenaje cada 5 minutos, si es menester, pues que me alegro un montón de ver lo contento que se puso, el reconocimiento que tiene tanto de sus compañeros como de la gente que sé positivamente que anda empapada de sentimiento Atlético por los cuatro costados (hasta la BBC se rindió a sus pies), que sus lágrimas de emoción son también las mías, y que ando pero que muy orgulloso del gran Capitán en que se anda convirtiendo, y del excelente pelotero que sé que es, cuando el pobre juega también en su sitio y no tiene que estar deambulando por todos los lados del campo arreglando los desaguisados de uno y dándole soluciones de pase por la torpeza de los otros. Y, para todo lo demás, ópticas San Gabino, señores. Y los pitos se los meten por el orto, ya puestos.

 

 

 

 

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:

 

No del encuentro en sí, pero si que ha habido bastantes decepciones a raíz del maldito derbi de los zánganos, a saber:

 

  • Sr. Cunha, me cae usted muy bien, pero la próxima vez el bailecito con el citado anteriormente escombro intelectual se lo mete usted por dónde le quepa, si me hace vos el favor. Muchas gracias.
  • Sr. Joao Félix, más que le defiendo yo a capa y espada, no lo hace nadie, pero el derbi que disputó usted cuando más le necesitaba el equipo fue soez, sin personalidad, sin carisma, sin decisión y hasta sin alma. Y ese precisamente era uno de los partidos señalados en el calendario para vos. Se nos va a quedar al final en nada, y si no al tiempo. Otra nueva “joyita” para la colección.
  • Sr. De Paul, ya veo el grado de preocupación que tenía por la salud de su padre como para pedir el permiso de no jugar en el Sánchez Piztjúan, esgrimiendo ”motivos personales”. Con Argentina, por supuesto, sí que no faltó a su compromiso, y hasta cierto punto lo entiendo. Si resulta que hasta el propio “hombre de Club” sale en rueda de prensa a indicar que entiende perfectamente que para los jugadores sea su preferencia el disputar el Mundial antes que defender la camiseta del Club que representa (repito, para el “hombre de Club”, no para el Seleccionador Argentino, vaya temporada que me lleva cada vez que abre la boca, por Dios Santo), pues eso, lo que pasa siempre en este bendito Atleti: aquí nunca pasa nada, y si pasa, pues se le saluda. Por “motivos personales” puede uno irse, pirarse cuando quiera, jugar, no jugar, tomar medicinas, hierbajos … ¿Y qué más da?

 

 

 

ÁRBITRO: De Burgos Bengoetxea.

Impecable labor la suya.

 

 

Nuevo golazo de Don Álvaro, cargado de oportunismo, velocidad, clase y saber hacer (y den gracias a que no incluyo el del día de la Selección, cuya dificultad intrínseca en su ejecución bien valdría también contabilizarlo). Ya, si al “hombre de Club” se le ocurre no cambiarle nada más conseguir el tanto (todos sabemos que los grandes delanteros centros son de rachas, de momentos y de sensaciones), puede que la suma vaya creciendo considerablemente con el paso de las jornadas, pero bueno, mientras tanto, vamos cumpliendo objetivos, que no es poco.

 

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (- 1 GRADO).

 

Comido por servido. El ridículo del día de los escombros se contabiliza con bajada de 3 grados. Por su parte, la siempre complicada victoria en Sevilla, suma tres  grados, así que ahí queda la cosa. Virgencita, virgencita, que me quede como estaba …

 

Y mañana, la Champions. Siempre deseo que gane el Atleti por encima de todo y de todos, pero mañana más especialmente si cabe que nunca empujaré todo lo que pueda para que consigamos el triunfo, ya que la presencia de mi Hermano Don  Rubio en tierras maléficas y endemoniadas, bien que lo merece… “¡Frente y Afición, Atleti Campeón!”

 

 

 

 

12 de septiembre de 2022

Atleti 4 - Celta 1. El Celta entretiene, el Atleti se divierte.

Tras el tan dantesco como digno homenaje a la tragicomedia que asistimos impertérritos el pasado miércoles en nuestro primer encuentro de Champions, nada tuvo que ver dicho partido con el que contemplamos el pasado sábado (afortunadamente, añado). Un buen encuentro de fútbol, en el que cada equipo intentó aprovechar sus armas, y quién mejor las supo emplear finalmente se llevó el gato al agua.

 

De primeras, sorpresa en la alineación del Atleti, con la titularidad de Grbic. He de reconocer que su planta es excepcional como guardameta. Curiosamente, en dónde menos pensé que se basaría su poderío, dada su envergadura, fue en lo que más me gustó (reflejos y saber estar debajo de la portería, aparte de que demostró hechuras en una gran salida en un uno contra uno inicial que desbarató brillantemente a Jarsen, una parada muy made in Oblak). Eso sí, en su debe, precisamente debería de aprovechar mucho más tal circunstancia para ser dueño y señor del juego aéreo (y no dio en ningún momento dicha sensación, un portero no puede salir a por un balón como si estuviese matando moscas con una paleta). No me generó demasiada tranquilidad su presencia en ese aspecto (y es fundamental en un portero) pero sobrevivió, y nos hizo sobrevivir con la portería a cero mientras pudo especialmente en la mágica salida del Celta (minuto uno, mano a mano salvado a Larsen ya citado, minuto 3, remate a bocajarro de Hugo Mallo, paradón de Mister Grbic). Aparte, me pareció un tipo excepcional. Vi una entrevista que dio al acabar el partido, y aparte de notársele el menda más feliz de la tierra, dio las gracias a Oblak, al preparador de porteros, al Cholo, a la afición, a sus compañeros, a Ralph … Todo era agradecimiento a todo el mundo y orgullo de pertenencia. Y, sinceramente, con gente tan humilde a la par que entregada para la causa, da gusto ir al fin del mundo, así que, a seguir afianzándote entre nosotros, Señor Grbric.

 

 

 

Todas estas ocasiones del Celta se debieron, por un lado, a su excelente presión en nuestra salida de balón (Coudet  tenía bien clarito cómo hacernos daño), y, por otro, a esa máquina inicialmente constante de perder balones absurdos que se llama Hermoso, como al desastroso partido que realizó el Señor Kondogbia, que pasó de ser King-Kondogbia a transformarse en un vulgar saco de patatas. Lo de Hermoso duró relativamente poco (media horita, hasta que al bueno de Reinildo le dio por echarle un cable, vamos). Lo del saco de patatas fue un constante dolor de cabeza durante todo el encuentro, pero bueno, que un mal día lo podemos tener todos, así que eso … Aceptamos saco.

 

Hablando de Hermoso. “Hermoso Capitán”. Tóquense los pies, Hermanos. “Hermoso no, Hermosísimo, vamos…”. El mismo que se va encarando con aficionados como si de una pelea tabernaria se tratase. Y, por si fuese poco, compartiendo titularidad con nuestro Angelito Correa mientras tanto. No sé de quién fue  dicha decisión, pero el cachondeo que este Club últimamente transmite lo mires por dónde lo hagas es digno de una película estilo “Alguien voló sobre el nido del Cholo”. Sigan provocando, sigan.

 

Y hablando de Correita. Qué curioso. Cuando al Atleti le da por sacar el balón jugado desde atrás aseadamente, es capaz de que el intermitente Lemar haga un delicioso cambio de orientación sobre Molina, éste conecte con De Paul, el follador de Oklahoma ceda el balón sobre Angelito, y nuestro  guardián de guardianes haga un golazo fabuloso a los nueve minutos de juego. Es decir, se sabe sacar el balón como Dios manda y todo. Quién lo diría el pasado miércoles, sin ir mucho más lejos.

 

Pero suele durar poco en casa la alegría del pobre, y Aspas lanzó un zambombazo desde fuera del área que repelió el balón en el palo, es decir, no fue gol, porque no lo fue. Pero vamos …

 

De aquí al final del primer tiempo, monólogo dominador del equipo celeste, pero con nulo acierto final. Pero lo intentaron, vaya si lo hicieron.

 

En la segunda parte entró Koke, y a nuestro canterano favorito le dio por celebrar de la mejor forma posible el haberse convertido en el jugador de nuestra historia que más partidos ha disputado con la Rojiblanca puesta, superando a Don Adelardo Rodríguez (casi nada al aparato), sacando un balón como los ángeles jugándolo desde atrás (realizó una excelente segunda parte, dicho sea ya de paso), realizando Carrasco una internada de las suyas, cediendo de nuevo nuestra historia ya viviente el balón en el borde del área sobre De Paul, y el argentino consiguió anotar el segundo tanto con la inestimable colaboración de Unai Nuñez, que despistó por completo al portero visitante en un disparo que tenía pinta de poder atajar sin mayores complicaciones. Cómo me llama la atención de nuevo, el contemplar que este equipo es capaz de jugar al fútbol así cuando le vuelve a dar por sacar el balón como Dios manda, en vez del brevazo sin ton ni son del portero que tengamos la suerte de padecer esa jornada.

 

El Atleti a partir de ahí se desmelenó, pero, esta vez el numerito de la cabra, el organillo y el taburete del dichoso minuto 60, no tuvo el efecto deseado porque Joao salió en plan figurín, y Diosito Griezmann acabó perdiéndose por el Metropolitano.

 

Pero, a pesar de todo esto, nos divertimos de nuevo aún más en otra extraordinaria circulación de balón de todo el equipo  rojiblanco, y que acabó Carrasco golpeando con violencia al palo del portero, poniendo el 3-0 en el marcador.  La cosa andaba ya medio sentenciada.

 

Somos así. Cualquier otro equipo hubiese realizado una goleada, puede que de escándalo, visto el percal. Pero el Atleti no. Y el Celta menos, que no quiso rendirse en ningún momento, consiguiendo un tanto un chavalín de la cantera viguesa (Veiga, que haberlas, hailas, oiga) en un zapatazo que entró como una exhalación por el palo de nuestro Grbri, tras gran pase de Iago Aspas (conexión viguesa 101%).

 

Así que tocó sufrir de nuevo un buen rato, porque el Celta tenía fe en lo que hacía, pero, a falta de 10 minutos, en una letal contra conducida con Cunha en cabalgada individual, quiso ceder el tanto a delicatessen Joao, pero rebotó en “Unai Nuñez Pichichi, Binicius Subnormal”,  y se convirtió en el cuarto tanto en el marcador, poniendo la fiesta ya total en el Metropolitano.

 

Y así acabó la historia. Me gustó el Celta, la verdad. Tuvo personalidad, quiso ir a por el partido, buena parte del encuentro nos dominó con relativa comodidad. Nos entretuvo, al fin y al cabo. Pero se topó con un Atleti que, superó su despiste inicial para terminar demostrando, de nuevo, su pegada final. Así que al final nos divertimos todos.

 

EL CRACK DEL PARTIDO:

Merece honores Don Ángel Correa. Merece alabanzas sin parar el Excelentísimo y Magnífico señor Witsel (cuenta la leyenda que una vez, en su más  tierna infancia, dio un pase al contrario, difícil de creer, sí, pero eso dicen), Reinildo sigue siendo Reinildo (ahora ya no es que sea un muro, es que se dedica también a solventar las gañadas de los demás), pero yo creo que hoy este sitio lo merece un tipo que lleva 551 partidos ya con nosotros, que resulta ya imprescindible en nuestras vidas, que cuando está bien (o, mejor dicho, en su sitio) se nota su presencia como la que nadie más, que nos representa con humildad, gallardía, saber estar, entusiasmo, conocimiento y que es fácil comprobar que respira en rojiblanco todos los instantes de su existencia. Nuestro Capitán. Nuestro Símbolo. Nuestro canterano. Nuestro Atleti: Don Koke Resurreción.

 

 

 

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:

La burlesca capitanía del Capitán Pescanova, ese extraño disfraz que le dio ayer por estrenar a Kongogbia de saco de patatas (y mira que me jode, que fue mi jugador favorito el año pasado), más la tristeza y el descorazonamiento que siempre me produce cualquier lesión de las que tiene siempre Giménez. Y también me anda poniendo de bastante mala leche las “celebraciones” que andamos realizando últimamente en nuestros tantos. No sé, pero el que quiera hacer el mono, el ganso o el payaso, en donde encaja a la perfección es en la acera de enfrente, auténticos especialistas en descubrir encefalogramas planos de ese tipo. Pero aquí, en el Metropolitano, SOBRAN.

 

ÁRBITRO:

Hernández al Cuadrado. Bien, en líneas generales.

 

 

EL RINCÓN DE DÓN ÁLVARO

 

MAL NECESARIO

CHICHARRITOS A GO-GÓ

COMPETICIÓN QUE DIGNIFICAMOS

Cádiz

1

Trofero Carranza

Getafe

2

Teba's Party

Paleto-Real

0

Teba's Party

Bualensia

0

Teba's Party

Cabestros

1

Teba's Party

Canasteros

0

Unión Europea para Fastidiar al ATM

Portugueses

0

Teba's Party

 

Total chicharritos: 4

 

 

 

 

 

No marcó, pero batalló, peleó y dio la cara como siempre. A mi  me sigue valiendo en esta versión en que le andamos contemplando.

 

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (- 1 GRADO).

 

Partido de obligado cumplimiento, no cabe la menor duda. No creo que a nadie le cause la menor duda al respecto.

 

Y el martes, la Champions. Qué bueno sería una victoria en Alemania para poder tomarnos esta competición con algo más de tranquilidad y menos zozobra que la que nos generó el miércoles pasado, cuyo estado de ansiedad superó límites inimaginables por parte de todo el mundo. Ya. Que sí. Que somos el Atleti. Ya … “Había una pandemia, en toda la región, pero el Frente quería, que salieras Campeón”

 

5 de septiembre de 2022

Real Sociedad 1 - Atleti 1. Soto Grado fusila al Atleti.

Todos los que me sufrís crónica a crónica me conocéis bien y sabéis que no suele ser mi estilo el escudarme en la actuación arbitral sobre cualquier posible resultado que pueda tener el Atleti. Pero lo del sábado no tiene perdón de Dios, porque, independientemente de que más adelante analizaremos las jugadas más polémicas del encuentro, lo que no puede consentirse bajo ninguna circunstancia es que el árbitro se convierta en el líder de la presión realista sobre nuestros jugadores, permitiendo una reiteración constante de falta va, hachazo viene, especialmente sobre el pobre “Don Álvaro” o sobre Joao. Ya no es que juguemos bien o que lo hagamos mal. Es que muchas veces ni nos dejan jugar siquiera, que es lo más grave. Y claro, si a un equipo le consientes este tipo de juego, cada vez ejerce una presión más dura y asfixiante, visto que dicha manera de jugar no le supone ningún castigo en forma de  tarjeta por su parte. Obviamente, así es muy fácil de defender. Basta con ir repartiéndose las faltas entre varios jugadores y fuera.

 

La cosa empezó muy bien, de todas formas, gracias un envenenado saque de córner de Carrasco que repelió el palo, y cuyo rechace anotó “Don Álvaro”, sumando un nuevo gol en su haber, en el minuto 5 de juego.

 

 

Reaccionó rápido la Real, con sendas ocasiones de Silva y especialmente de Merino, cuyo remate repelió el palo, allá por el cuarto de hora ya del partido. La Real siguió insistiendo sin demasiada profundidad, eso sí, hasta que llegó un nuevo tanto de “Don Álvaro”, tras asistencia de Joao Félix, que, parece ser, controló el balón con la mano previamente. Personalmente, después de ver la jugada tropecientas mil veces, en algunas  tomas sí que veo mano, pero en otras, no. Dicho esto, me resulta bastante curioso el que se repita dicha acción durante medio millón de ocasiones y desde todos los ángulos habidos y por haber, porque la consigna era evidente: hay que encontrar que era mano, sí o también. Así que hala, el 0-2 se nos fue al limbo. De puta madre. Qué bien tienen todos aprendida la lección.

 

El Atleti reaccionó con rabia, como demuestra el chutazo impresionante que se sacó Giménez desde Uruguay que entre Remiro y el larguero se encargaron de desbaratar dicha jugada. Poco antes, también el propio Giménez remató un córner de cabeza fuera cuando lo tenía todo a huevo para marcar. Para finalizar este trepidante primer periodo, Llorente salvó un gol cantado cuando le quitó en el último suspiro a Ali-Cho. A pesar de la actuación arbitral, he de reconocer que el partido tuvo electricidad y fue un constante  toma y daca la mar de intenso a la par que disputado.

 

En el comienzo de la segunda parte La Real se volcó por completo sobre la portería del Atleti, que se dedicó a achicar aguas sin ton ni son, realizando con su eterno reculamiento excesivo que tanto me desespera. Y como es lógico, llegó el tanto del empate. Flagrantemente ilegal al rematarlo con la mano, cierto, pero gol, al fin y al cabo. Fíjense lo que son las cosas: en esta jugada no hubo ni  tropecientas mil repeticiones ni nada que se le parezca para analizarla, cuando, por el contrario, con la de Joao se tiraron media hora “escudriñándola”. Qué cosa más curiosa, oyes, y que realización de encuentro tan pintoresca, claro que, viendo los alaridos y la algarabía de los dos “comentaristas” de la Real con su tanto del empate, parece que la cosa nos puede empezar a encajar aún más.

 

En el minuto 62, de nuevo se sacó el organillo, la cabra y el taburete, y el “hombre de Club” hizo su numerito habitual al sacar de nuevo a Diosito Griezmann (le voy a llamar así a partir de ahora porque se cambia  tanto los colores de su pelo como los del personaje de una serie que ando viendo y que se titula El Marginal, es argentina, sencillamente cojonuda, por cierto).

 

 

A partir de ese instante, el Atleti se fue adueñando del cotarro, tuvo ambición y se decidió ir a por el partido y a por todas, acabando el mismo sometiendo a la Real a que ni siquiera lograba pasar del centro del campo. Sadiq, eso sí, marcó un golazo picando el balón ante la salida de Jan, pero andaba en fuera de juego flagrante, con lo que fue anulado el mismo.

 

Y en el minuto 80, Joao Félix deja solo al recién entrado Angelito Correa delante del portero, pero su inocente remate lo repele Remiro (gran partido el suyo, que no se nos olvide). Y en el 96, el árbitro decide pitar una falta sobre Diosito y no dar la ley de la ventaja en una acción que acabó con tanto colchonero. Dicen por ahí que puede ser que hubiese un jugador rojiblanco en fuera de juego. Como, sorprendentemente, no se repitió tampoco, pues manzanas  traigo. Y aún tuvo otra nueva ocasión Joao Félix, pero Remiro realizó otra gran parada.

 

En definitiva, gran partido de fútbol, buen partido del Atleti (con sus altibajos, si, pero bueno, vistas la cantidad de condicionantes que tuvo siempre en contra), y preocupante, muy preocupante, me resulta el criterio que se anda siguiendo en las retransmisiones de los encuentros y quién decide qué jugadas se repiten por la tele y cuáles no. Es como si se quisiese crear un agujero negro para que se terminen olvidando determinadas acciones, y yo no sé a ustedes, pero a mi me parece un hecho gravísimo. Para todo lo demás, buen partido también de la Real (a ratos). Del resto ya saben quién se encargó. Sí. El sinvergüenza de Soto Grande. País.

 

EL CRACK DEL PARTIDO:

Remiro, por parte local, sin duda alguna, vamos, muy bien “Don Álvaro”, que se peleó y fajó con todo cristo, y delicioso encuentro de Witsel. Empieza a ser una pasada ver jugar a este individuo. Qué manera de  tocar el balón tan sutil, siempre acertado, siempre preciso, y que inteligentemente se coloca sobre el terreno de juego. Es un grande, pero de verdad.

 

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:

Koke vs. De Paul. Ya tenemos la experiencia del año pasado de que esa pareja junta no funciona. Pues que si quieres arroz, Catalina.

 

ÁRBITRO: Soto Grado.

Éste señor, y solo éste, tiene la culpa de la bajada de grados del Termómetro en el día de hoy. Así que las culpas, ya saben a dónde tienen que señalar. Y, por cierto, también se zampó otro clamoroso penalti sobre Giménez, al que lo único que le faltó por hacer al “defensor” realista es darle por culo, jugada la cual, también acabó en el agujero negro ese del que les hablaba antes, ya que no hubo siquiera ni una triste mención. Reitero. Todo esto es gravísimo.

 

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (- 1 GRADO).

Se debió de ganar, y el empate nos supo a muy poco. Así que dos grados menos tocan esta vez. Volvemos a estar en negativo. Malo. Chungo cubata.

 

 

Y debería de llevar ya 5, pero bueno. Me gustó mucho su partido frente a la Real, la verdad. Va en clara línea ascendente. Me parece que nos vamos más de uno a poner de rico jamoncito …

 

Y el miércoles, la Champions, frente al empalagoso Oporto (eso de que siempre nos toquen los mismos…). Y saben lo que nos espera. Un hueso duro de roer. Vamos a ver si nos centramos, pues … “Te queremos, te adoramos, junto a ti, hasta morir” …

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