No creo que exista un Club en el
mundo tan fiel a su identidad e idiosincrasia que el nuestro. Está visto que es
imposible el conseguir nada sin un sufrimiento terrible. Porque lo de ayer fue
ya un auténtico ejercicio de supervivencia. Ver que en 24 minutos toda tu
ventaja se te va al garete, con una defensa, encima, compuesta por un pibe el
cual su banda derecha suele ser la calle Preciados en el puente de diciembre,
en su banda izquierda está el futbolista con menos hechuras de pelotero que
haya en el planeta, y cuyos centrales son un internacional muy venido a menos
tras una terrible lesión en la cabeza, y otro el cuál juega unos cuartos de
final de Champions con la misma concentración que puedo tener yo contemplando
la ceremonia de inauguración del Campeonato Mundial de Patinaje artístico, pues
ya me contarán … Y todo esto, contra un equipo como el Barcelona, claro, que
jugó más extra motivado que jamás le vi, con una rabia inusitada y con un
deseo casi incontrolable de doblegarnos sin piedad.
Está claro que nuestro sino no es
caminar, sino bailar sobre el alambre, saltar siempre sin red, no probar jamás
antes de lanzarnos del avión si el paracaídas funciona realmente o no. Somos
kamikazes de la pasión, no vemos el peligro, y no lo contemplamos, porque
vivimos en él constantemente. Auténticos supervivientes del Viet Cong. No parar
hasta conquistar.
Que a pesar de la ventaja que
teníamos no iba a ser tarea fácil, quién más, quien menos, lo sospechábamos.
Conociendo el poderío del rival, más. Sintiendo nuestra ya descrita idiosincrasia, ni os
cuento. Y, aún así, uno no termina de acostumbrarse uno a todo esto.
A los ¡33 segundos! Musso nos
salva milagrosamente del primer tanto de Lamine. Tres minutos más tarde,
Lenglet parece que anda jugando un entrenamiento de pretemporada en vez de unos
cuartos de CHL, le roban la cartera como si nada, y el propio Lamine, de toque
sutil, bate a Musso sin remisión. Pues qué de puta madre, oyes.
El Atleti entró en estado de
pánico. A Lookman le pesaban las piernas como si fuesen alcornoques. Ni una
combinación, y enfrente, un Barsa descontrolado. Le Normand, como un coloso,
mientras, despejando un balón con el tacón que dejaba solo a Pesadillas Ferrán.
El Atleti da señales de vida: asistencia de Lookman y remate casi a bocajarro
de Griezmann que Gerrad Martín desvía a córner (que se fue al limbo, por
cierto).
Minuto 24, se
le viene el mundo a uno abajo. Toda una semana de alegría, de paz, de
tranquilidad, de bienestar emocional, se te escurre como un pez de entre las manos. Todo lo
conseguido en Barna se convierte en ¿Qué se consiguió en Barna? Golazo del puto Ferrán ante la estrecha
vigilancia con la mirada del aristócrata del Lenglet, no me vaya a perseguir siquiera e ir al suelo a taponar el remate, que se nos mancha. Absolutamente todo a la puta mierda. Me
quiero morir.
Y el Barsa que no para (menos mal
que Musso, tampoco, o, mejor dicho, no para de parar). La sangre de Fermín. La sangre luego de Ruggeri. El drama
en su punto más álgido. En el 30, sin embargo, fútbol grandioso por nuestra
parte. Pim-Pam-Pum, todo al primer toque, tac brutal de Antoine, galopada de
ese Rayo de Luz que se llama Llorente, tac hacia el desmarque de Lookman, y tac
del nigeriano al fondo de la portería. La puta clave del partido, sin más. Ese
gol devolvió a cada uno a su sitio. A los de la grada, y a los del campo. Y solo pasaron 6 minutos de la debacle inicial.
Mientras tanto, Musso sigue
desatado. Que si evito gol de Ferrán, que si atajo todos los balones aéreos …
¡Qué partido el suyo, y qué tranquilidad que nos transmitió! (no así el resto
del equipo en este, trepidante por parte blaugrana, desquiciante por parte
colchonera, primer tiempo). Calla, que para colmo esto acaba en una falta como
la que metió Julián en la ida (por cierto, ¿Qué fue ayer de Julián? ¿Se quedó
en el Bendita acaso?), pero a favor del Barcelona. De puta coña el tema. Menos
mal que Ferrán no posee el don divino del argentino. Venga ya al descanso,
joder. No puedo con este martirio.
La segunda comienza igual que
terminó la primera, con ese dichoso aculamiento que realizamos sobre el borde del
área que tanto me molesta. Calla, que mira, que ya ha venido Julián del Bendita
Locura. Qué jugada, tirazo de Lookman que sale lamiendo el palo, tras rechace
de Eric Hulk. Se confirma la noticia: a Turpin no le mola en absoluto pitar
córners. Vaya por Dios.
No me jodas, va. Otra vez
Pesadillas Ferrán. No me lo puedo creer. Hostias, que está en fuera de juego. "Vámonossss al VARRRR" … Qué “partidito” de Giuliano, Diosss, qué “partidito”. Un pase solo, macho. Solo te pido uno.
Y Lamine desatado de nuevo. Y el
impostor de Del OImo perdonando de nuevo. Coño, ¡Al fin los cambios! Hala,
Giuliano, hijo … Otro día será … Y todo cambió a partir de ese instante. El cielo se abrió, el
Atleti se desperezó, la adrenalina les invadió, y empezaron a morder arriba hambrientos de sangre culé. Se acabó el puto aculamiento, joder. Vamos,
hostia, vamos. Se confirma que Julián Álvarez definitivamente anda ya por el
campo (lástima su asistencia a ninguna parte). Casi Llorente sentencia. Gavi
saca su codo a pasear (tranqui, chaval, que Ruggeri es del Atleti, no del puta
Espanyol). Hala, más sangre ...
Ruggeri ... ¡Ese hombre! Le ves sin
camiseta, y parece su espalda la de un nazareno después de Semana Santa que ha estado
procesando dándose latigazos sin parar. Toma vendaje azul. Toma más sangre de
Cristo. Toma que pedazo de segunda parte hizo … Ruggeri, ya sin ninguna duda
más al respecto, por siempre y para siempre, UNO DI NOI. El Evangelio según San
Matteo.
Ahora los desatados somos
nosotros. ¡El Plan del Cholo funciona! Le Normand podía haber sido el pichichi
de la eliminatoria, qué dos ocasiones, la Virgen …
Ya estamos todos, entra
Terminator Sorloth. Nada más entrar él, y en acción suya, Eric García que se va
a la puta calle y se transforma en Hulk (roja flagrante). Gran falta para
nosotros. Lástima que el espíritu de Julián sigue tomando birras en el Bendita con Don Rubio.
¡Molina sale como una flecha!
(pero anda ya desfondado el hombre). Lástima de ocasión. Que si una cesión de
De Jong por aquí, que si un balón atajado al límite del área de Joan por allá …
Que si cabecea Lewandoski, que si ya minuto 97, que si Araujo remata de cabeza
más solo que Flick midiendo el césped una y otra vez más (qué decepción de individuo,
aunque casi que mejor, fuera caretas todos, que así estamos más guapos, si señor), que
se acabó ya, joder. ¡SE ACABÓ!
No se le puede pedir más al
fútbol. No se le debe pedir más a ninguno de los dos contrincantes. De poder a
poder, hostia va, hostia viene. Sin tregua alguna. No se debe más que admirar y
aplaudir hasta quedarse sin manos, uñas y extremidades adyacentes al Cholo,
nuestro Pastor, nuestro Guía, nuestro Líder. No le voy a perdonar que no me
deje de obligar a parar de escribir crónicas sin cesar, eso sí. El Barsa no se debe de
rendir. El Atleti no va a parar de soñar. Y yo ya dejo de emocionarme más por
hoy, que ya ... El sábado, más.
1 comentario:
Que razón tienes. Aupa Atleti
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