4 de noviembre de 2009

Atleti 2 - Chelsea 2. Contradicciones y estupideces varias.

Sentimiento de contradicción siento hoy. Estoy triste, muy triste, porque nos hemos quedado fuera de la Champions, de manera bastante estúpida, por cierto. Porque es increíble que el equipo que vi ayer de rojiblanco fuese incapaz de hacerle un gol al tal Apoel de Nicosia ese (la auténtica clave de nuestro adiós). Pero estoy contento por la imagen dada frente al probablemente junto con el Barcelona, mejor equipo que pisa ahora mismo un terreno de juego en Europa, por no decir del mundo.

Eso sí, su afición, de lo más decepcionante que ha pasado por el Calderón. ¿Qué quedó de aquella mitología sobre las hinchadas inglesas? Ver para creer.

Fue un partido de los típicos. De los típicos que mereciste ganar, pudiste palmar y al final empatas. Pero está claro que el equipo está mejorando en todo. Está mejorando en orden, en colocación sobre el terreno de juego, en ambición, en intensidad, en confianza (poco a poco, pero va mejorando también en esa faceta).

El Chelsea llegó tres veces, y consiguió dos tantos. Como los grandes, vamos. Uno, en el enésimo balón al segundo palo que nos cuelgan y que un delantero (el estúpido Drogba, tan buen jugador como fiel reflejo de la estupidez humana en su más puro estado, su forma de celebrar los goles así lo confirman) remata a placer. Otro, en un balón que se lleva a trompicones, favoreciéndole todos los putos rebotes (Churrigoles Raúl style). Y otro, que fue al palo tras una falta lanzada, creo que por el marfileño, en una rara parada de nuestro Asenjo, que, a su vez, se encuentra en un extraño momento de forma. Las cosas de Santi, vamos.

¿Y el Atleti? Pues el Atleti jugó bien, bastante bien. Y cuando decidió Quique sacar a un crack de verdad como el Kun por ese atolondramiento continuo y constante de jugador denominado Sinnada Pongolle, enseñamos de verdad nuestras verdaderas uñas. Dos goles como dos soles. Uno de ellos, de una volea inapelable e incontestable que el bueno de Chesc todavía está preguntándose por dónde entró. El segundo, de un saque de falta directo lanzado impecablemente.

Y el caso es que uno recuerda que, una vez no muy lejana en el tiempo, vio en un mundial sub-20 a un menudito jugador, que fue, por cierto, elegido mejor jugador del torneo y creo que máximo goleador del mundo también, así como que salió campeón y todo, lanzando una pedazo de falta que terminó en gol y otra que acabó en un palo. Y se preguntó el por qué extraña razón jamás las lanzaba en su equipo. Pasó el tiempo, y ahí siguió la cosa, en el aire (como tantas y tantas cosas en este bendito Club). Ese jugador es, como no podía ser de otra forma, nuestro Kun, y el que se sigue haciendo esa pregunta continúo siendo yo. A lo mejor Quique se da cuenta también de dicha circunstancia tras lo de ayer. Es un entrenador bastante inteligente, así lo espero.

¿Y ahora qué? Pues después de tanta contradicción, toca el turno de las estupideces varias, a saber:

- Lo mejor que le podía haber pasado al Atleti es caer de la Champions.

- La Europa League no interesa, es mejor que se centren en la Liga y en la Copa del Rey.

- Tras la actuación del Kun ayer frente al Chelsea, Abramovich está completamente enamorado de él y no quiere ni esperar al año que viene, en enero estará jugando en Londres.

Con todas estas bobadas nos van a adornar estos días los periolistos, sin darse cuenta de que:

- Lo peor que le podía haber pasado al Atleti es caer de la Champions. Y lo más triste, añado. Todo un año luchando como un poseso por estar ahí, entre los más grandes, para caer de esta manera tan estúpida como lo hemos hecho. Es para darse de coscorrones contra la pared hasta llegar a medir como Thachkenko, lo menos.

- La Europa League interesa, y mucho. El Club debe de seguir proyectándose por Europa e ir acumulando puntos, por un lado (para luego no llegar a los sorteos con menos puntuación que Belén Esteban en un Master de Economía Empresarial), y tiene la obligación de intentar disputar los mismos hasta el final. Que para eso es el Atleti.

- Llevan traspasándonos al Kun, a Escándalo Forlán o a cualquier bicho viviente que ose destacar en nuestro equipo durante tanto tiempo, que ya cansa y huele el tema. Pasando de mili, pasando de Pili, pasándolo bien.

Así que bueno. Esperemos que se siga confirmando la evidente mejoría del equipo. Que Reyes se siga mereciendo ovaciones (la de ayer, un tanto exagerada, pero es que hay tanta hambre por el Calderón…). Que Forlán, aunque esté tan sumamente deprimente como anda el hombre, al menos siga estando, porque le seguiremos esperando. Que el Kun vuelva a sonreír como ayer y a demostrarnos todo lo que lleva dentro, que es mucho y puede dejarnos en paños menores a nuestra imaginación. Que la defensa siga así, con esa intensidad y esa concentración (eso sí, a ser posible durante 90 minutos, no solamente durante 85). Que la suerte nos cambie un poco, que tampoco andamos sobrados de ellos. Y que ganemos el derbi el sábado, joder. Que ya toca, ya …

PD.- Está crónica se la dedico al perro malnacido que pone los resultados al final del partido en el videomarcador del Calderón. Al menos me hizo feliz durante unos 20 minutos echando cuentas con los colegas como un descosido después del encuentro al indicar que el resultado del Oporto había sido de empate a cero. Espero que le devoren sus sucias manos una manada de hienas hambrientas.

2 de noviembre de 2009

Athletic 1 - Atleti 0. A BASE DE PALOS.

El fútbol es como la vida. Uno no para de recibir palos. Según se levanta de uno, ya va asomando por el horizonte el siguiente. Así de duro puede llegar a ser esto.

El partido de ayer fue buena prueba de ello. Toda una consecución de palos. Primeros 20 minutos fenomenales de mi equipo, con una aptitud y disciplina no vista durante toda la temporada, Maxi que estrella su primer palo en un dificilísimo remate de cabeza, y la siguiente jugada, cómo no, a balón parado, balón a ese agujero negro que tiene mi equipo denominado segundo palo, Javi Martínez se anticipa fenomenal a Raúl García, y gol que te crió. Primer acercamiento con peligro, primer tanto. El palo nuestro de todos los días.

A partir de ahí, mi equipo se descompuso, perdió el norte, aunque estuviese en él, se atolondró, y pasó 10-15 minutos que fueron un auténtico calvario para nosotros, con los jugadores del Athletic que parecían concordes al lado de nuestros tractorcillos. No deja de ser un palo ver a tu equipo cómo por un simple gol encajado puede llegar a transformarse en ese estado de descomposición permanente. Es un auténtico palo.

Se arreglan un poco los muebles, y nos vamos al descanso palmando. Queda tiempo.

Comienza la segunda parte con la misma actitud que la primera. Embotellamos literalmente al Athletic. El balón es nuestro, la posesión del mismo también, desbordamos con Simao, pero no hay nada que hacer, nuestros disparos a puerta tienen la misma intención que la de una monjita haciendo unas yemas de santo. Iraizoz casi pilla un empacho.

Sin embargo, Forlán estaba por la labor. Se inventa un fantástico disparo desde fuera del área. ¿Dónde iba a ir si no? Al palo.

Trankis, no abandonen sus asientos. El Kun también quería lo suyo. Desde fuera del área lanza un zambombazo sencillamente de ponerle a uno los pelos de punta, y, no, está vez no acertasteis. No fue al palo. Fue a la cruceta. Lo que no deja de ser un palo.

El Atleti lo intenta todo, de todas las maneras, de todas las posturas, pero no hay forma de introducirla. ¿Problemas de erección? ¿Eyaculación precoz? Coño, que se me va la polla. Digo la olla. Esto no iba aquí.

Y fin del encuentro. Fin del partido. Otra nueva derrota. Con mejor cara. Con mucha mejor actitud. Con mejoría notable en nuestros defensas. Con movilidad y ganas en nuestros delanteros. Con cierto empaque de nuestros centrocampistas. Quique, tenemos trabajo. Mucho trabajo. Pero confío plenamente en ti. Porque, digo yo que algún día lograremos meterla, ¿No? El caso es que ahora mismo follamos menos que Torrente en un Congreso de Top-Models. Pero nuestra suerte ha de cambiar. Convencido estoy de ello. Aunque sea pagando, joder. Pero nuestra suerte cambiará.

EL CRACK DEL PARTIDO: Pues a mi me gustaron ambas parejas de centrales de los dos equipos. Juanito-Pablo por parte nuestra (los denostados Juanito-Pablo), y Amorrebieta especialmente por parte local. El chaval hizo un auténtico partidazo.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Antonio López está el hombre para los leones (y nunca mejor dicho, sea ya de paso). Su banda es Preciados víspera de Reyes (más minutos para el utrerano, inquiero).

EL ATHLETIC: Mientras les dura la gasofa, y con la motivación especial que tienen siempre contra nosotros (la cual me parece de putísima madre, dicho sea de paso), son jodidos, muy jodidos allí. Eso sí, cuando el fondo físico se les va acabando, sacan todas sus carencias a flor de luz. Y, creedme, son mogollón. Por mucho que diga ahora mismo la clasificación, lo pueden pasar mal.

ÁRBITRO: Ramírez Domínguez. Para mi se come un penalti de libro del dubitativo Asenjo en sus salidas sobre el noble anciano Toquero. Por lo demás, sin complicaciones. No anduvo mal del todo.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO: - 10 Grados.

Lo bajo 3 grados más, porque San Mamés era cita de obligadísimo cumplimiento. El termómetro no entiende de sensaciones (que fueron buenas) ni cree o deja de creer en nuestro entrenador. Sinceramente, nunca pensé que llegaría a estar en estas temperaturas puramente Siberianas, pero es lo que hay, es lo que marca, y, por lo tanto, es lo que debo de poner. Hoy seguramente acabemos en descenso. Como no puede ser de otra forma. Recuerden: el termómetro nunca engaña.

En fin. Que el fútbol a base de palos dicen que entra. Pero tranquilos, los Atléticos tenemos las espaldas anchas y duras. Sobreviviremos.

26 de octubre de 2009

Atleti 1 - Mallorca 1. Vergüenza torera.

Escribo estas líneas simplemente porque todavía me queda algo de orgullo y de vergüenza torera, cosa que no les pasa a los estúpidos mercenarios que portan la camiseta esa que dicen que es del Atleti. Ya ni siquiera tengo fuerzas para meterme con el Cerezo. De hecho, y aunque os parezca mentira, no le considero a él culpable de que un equipo nos empate con nueve tíos. Le podemos reprochar mogollón de cosas más, es cierto. Pero no lo del pasado sábado. No tiene nombre lo ocurrido ese día. Y con un tal Santi Denia de entrenador. ¿Quién ha dicho que no hay nada imposible en esta vida?

Eso sí, imagino que los “atléticos de verdad” se alegrarían enormemente del fiasco de ayer. Esos que son incapaces de ver más allá de sus narices. Esos que tanto hablan en foros histéricos de la vida, pero que luego no hacen nada más que insultar y señalar. Esos talibanes rojiblancos que han convertido el Calderón en un estadio en el que no se puede animar a tu equipo, porque te tachan de vendido. Esos mismos que no paran de insultar y maldecir al Frente Atlético por si protestan, por si no protestan, por si animan, por si dejan de animar. Ahora están indignados porque fueran al entrenamiento de ayer a pedirles compromiso a nuestros jugadores. Cosa que ellos no han tenido ni tienen cojones de hacer, por cierto. Supongo que por su propia frustración actúan así.

Así que nada. Desearle mucha suerte a Quique (el cual me parece un magnífico entrenador), porque le va a hacer falta. Mucha falta. Y que no le tiemble el pulso con nadie.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (- 7º grados).

Bajo 2 grados más. Nuevo récord histórico, pues.

Lo dicho. Que hoy no tengo ganas de hablar …

19 de octubre de 2009

Osasuna 3 - Atleti 0. Los dos Atletis.

Este equipo mío de mis entretelas está compuesto de dos caras, son dos conceptos, dos formas de mirarse al espejo. Una, de frente, recto y en pie. Es decir, cuando tiene el balón controlado. Más o menos combina bien, más o menos crea ocasiones, más o menos domina al rival, y más o menos parece un equipo de fútbol con algo de garantías. Otra cosa es que esté completamente negado al gol. Pero eso es lo que menos me preocupa: puede cambiar.

Otra, , boca abajo, recién salido de la cama, completamente despeinado y lleno de legañas. Es cuando defiende. Es un equipo sin mentalidad defensiva, sin colocación, sin orden, sin concierto. Un auténtico desbarajuste total. No hay por donde agarrarlo. Ni pies, ni cabeza.

¿Cómo explicar que Osasuna, en media hora escasa de juego, nos vaya ganando ya 3-0? Pues es muy sencillo. La primera vez que llegaron a puerta, gol (esto suele ser norma de la casa, a nadie puede extrañar). Camuñas (tipo al que Ufaljusi sabe que existir, existe, aunque ayer no terminó de verle en ningún momento), realiza una buena internada por banda, se saca un centro de esos que, según salen de la bota, sabes que tiene un alto porcentaje de terminar en gol, Juanito ensaya, mientras, un extraño pase de ballet a la hora de intentar despejar el mismo, y Pandiani remacha al segundo palo de cabeza sin piedad posible. Ni tres minutos de partido.

Después pudo empatar el Kun, pero en el fútbol lo peor que puedes hacer cuando te quedas delante del portero es no tener muy claro lo que vas a hacer, porque, mientras lo terminas de decidir, te llega un Azpilicueta de la vida y te roba el balón sin mayor complicación.

Para que podáis entender bien lo que pasó ayer, me voy a cambiar de deporte, y voy a hablaros de baloncesto. El Atleti supuestamente las jugadas a balón parado las defiende en zona. Es lo que yo llamo zona fotográfica. ¿En qué consiste, pues? Sencillo. Los lindos muchachos de rojiblanco se encargar de ocupar cualquier zona en la que no haya un rival a no menos de 3 m. Es decir, efectividad defensiva, nula, pero chico, en la foto aérea previa al lanzamiento de la falta queda todo de lo más aparente. Todos los huequecitos del área están bien cubiertos, por los unos y por los otros.

Sigamos con el basket. Imaginaros a un equipo que utiliza mucho el juego exterior. Si el balón da en el aro, mientras que sus pivots vayan pillando rebote tras rebote, da igual. Consiguen tener hasta tres o cuatro nuevas situaciones de ataque, y terminan encestando.

El partido de ayer fue un claro ejemplo de esto que os digo. Osasuna pone balón tras balón en saques de falta, y, si no acaba en un ale-hop de esos directamente, los delanteros navarros parece que sacan 2 m. a nuestras defensas, no paran de pillar rebote tras rebote, hasta que acaban encestando. De hecho, ayer cada falta pamplonica fue un auténtico suplicio, porque duraba su asedio más de cinco minutos, lo menos. Absolutamente todos los rebotes iban para ellos, mientras los nuestros, eran patos mareados de un lado a otro de la cancha.

Y así van cayendo los goles. Un centro al segundo palo, Josetxo cede sobre el primero, y allí, completamente solo, Pandiani remacha sin piedad. Pero es que, si Pandiani no hubiese llegado, había otros ¡3 jugadores completamente solos para hacerlo! Camacho se debe de creer Einstein con sus jugadas ensayadas después de lo ayer. Les salieron todas.

El tercero, Asenjo salva por dos veces nuevos ale-hop de los pivots osasunistas, hasta que su tercera parada se queda muerta para que (remata tu, Aranda, no tu, Pandiani, que a mi ya me da palo) batan sin concesión posible al bueno de Sergio. Por supuesto, ni un solo jugador atlético para encimarles en un kilómetro a la redonda.

Y no. No es un problema exclusivamente de nuestra línea defensiva. Lo he dicho ya cienes y cienes de veces. El tema reside en que somos un equipo que no tiene ni papa de defender. Absolutamente ni idea.

La segunda parte fue otra cosa. El Atleti tuvo más el balón y creó bastantes ocasiones. El Kun ayer pudo ponerse pichichi. 235 remates se fueron lamiendo el palo. Y el equipo, al menos, tuvo algo de vergüenza torera e intentó maquillar algo el espectáculo. Mientras, Perea se bastaba para mantener más o menos a raya a los delanteros pamplonicas, que, dicho sea de paso, bajaron bastante el pistón a la hora de presionar. Pero demostraron ser infinitamente más equipo que nosotros. Quizás tengamos mejores individualidades (cosa que estaría por ver, pero bueno), pero un equipo es un grupo de peña que se ayudan unos a otros, que son solidarios en el esfuerzo, tanto defensivo como de despliegue ofensivo, que juegan todos con una misma mentalidad y que intentan, como grupo, llevar una armonía y un orden sobre el terreno de juego. Todos ellos conceptos completamente desconocidos por el Atleti. Así, en el fútbol de hoy en día, no vamos a ningún lado. Bueno, sí, miento. Vamos a uno. A Segunda. Y cuesta abajo y sin frenos. Avisados quedamos todos.

EL CRACK DEL PARTIDO: Camuñas (un chaval al que yo ya tenía echado el ojo de cuando estaba en el Recre, fijo que costó dos duros a los navarricos, demasiado pocos talegos para el bueno de Pitarch, ¿a dónde vamos hoy en día con una comisión tan baja?), por parte navarra, y el Kun, por su vergüenza torera, por parte rojiblanca, así como los detalles que nos sigue dejando Reyes cada vez que el Sr. Abel se digna a sacarle al terreno de juego. Visto como están Simao o Maxi, merece, al menos, que le den alguna oportunidad, pero ¡ah! Con Abelino el miserable hemos topado ....

LA DECEPCIÓN DEL PARTIDO: Consençao, por parte colchonera (porque según el narrador Carlos Martínez, Assunsao no jugó, y en su lugar lo hizo un tal Consençao, y era malo como la carne del pescuezo, el colega), y el propio Kun, porque un delantero vive de sus goles, y anda horroroso a la hora de definir. El año pasado, con las que tuvo ayer, mínimo hubiese conseguido dos chicharritos. Este año, necesita ochenta ocasiones, y ni aún así … Claro que el partidito del desquiciado Ufaljusi tampoco es para perderse de vista. Y el de desapariciones espontáneas Juradín también merece estar en este podio.

ÁRBITRO: Fernández Borbalán. Se comió un penalti de libro sobre el Kun (íbamos ya 3-0 palmando, así que tranki todo el mundo). El problema de algunos colegiados es que, como no han jugado al fútbol en su puta existencia, no saben que si, cuando te dispones a disparar a puerta un balón, a uno le empujan, aunque sea levemente, le desequilibran lo suficiente como para no poder rematar con libertad. Y como nuestro argentino no sabe tirarse, pues eso que salimos perdiendo. Luego se quejará el personal de que la peña se tira en el área, claro. En fin. Por todo lo demás, buen arbitraje en líneas generales el suyo.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (- 5º grados).

Lo bajo solo un gradito, por tratarse del campo que es, pero volvemos de nuevo a igualar nuestra peor marca desde que inauguré esta puta sección. A este paso, vamos a pillar la Gripe A, la B, y la del todo el maldito abecedario por completo.

Dos últimos apuntes más:

a) ¿Qué hacemos con Abel? Ayer volvió a demostrar que el equipo está fatalmente preparado en labores defensivas. Todos los rechaces absolutamente siempre van al contrario. Es algo que debería de estudiar. Así como su puto miedo a sacar a dos puntas cuando el Kun o Forlán están ausentes. Con la puta mierda de juego que realiza sacando el patadón hacia la cabeza de Agüero (que, como todos sabemos, desde los tiempos de Santillana no se recuerda a alguien igual), es mucho mejor que le acompañara Sinama, que, al menos, suele ganar los saltos y prolongar el balón con algo de sentido. Pero claro, eso es arriesgar demasiado.

Aparte, está su actitud a la hora de dirigir al equipo desde el banquillo. Un entrenador no puede transmitir nunca desde dicho lugar el haber bajado los brazos como ayer hizo el de Velada. Claro que, más que un banquillo, eso parecen tres tipos que han salido de una boda y que están ahí aguantando el resacón. No saben llevar bien ni el traje.

b) Me encanta cómo se sabe la afición del Sadar nuestro himno de memoria. Es más, lo entonan de maravilla. Y yo me pregunto: ¿Alguno de ustedes sabe siquiera de la existencia del himno pamplonés? Yo, la verdad, es que no tengo ni idea. Probablemente, sea la lógica consecuencia de haber sido un grande en tu vida frente al ser un mediocre permanente. Por mucho que nos metan tres goles.

15 de octubre de 2009

Bosnia 2 - España 5. Broche de oro.

Casillas.. Es un imán.
Iraola. . Cumplió.
Capdevila.. Nunca falla.
Albiol.. Seguro.
Piqué. . Pichichi.
Xavi Alonso.. Cómodo y seguro.
Busquets.. No tuvo su día, y debió ser expulsado.
Silva. . Recital.
Iniesta.. ¡En pie todo el mundo!
Negredo.. Mucho más que un nueve.
Riera.. Activo, aunque sin gol.
Sergio Ramos. Sin calificar.
Senna. Sin calificar.
Mata.. Goles son amores.
Del Bosque. . Impecable.

Bosnia.. No creo que vaya al Mundial.

Árbitro.. Sin complicaciones.

MULETAZOS:

- Todo el mundo habla de lo mismo. Diez de diez. La verdad es que, en el fútbol de hoy en día, si bien es cierto que nuestro grupo era relativamente fácil, es pero que muy difícil que nadie consiga un pleno como el que ha conseguido España. Ha sido un auténtico paseo Imperial.

- La verdad es que ayer disfruté como un enano viendo jugar a España de nuevo. Es cierto que al principio pasamos apuros, y que los dos goles a Bosnia tan seguido les hundieron en la miseria a los locales, pero fue un auténtico placer el ver cómo tocan de un lado a otro el balón los nuestros, con qué precisión (en un campo que no era precisamente una alfombra) y qué pedazo de profesionales que son, porque en un partido así, sin jugarte nada, y en una concentración tan larga y pesada como ha sido esta, es digno de cerrada ovación y vuelta al ruedo el que salieran a disputar el encuentro con esa predisposición que lo hicieron ayer. Bravo, bravo y bravo.

- Negredo. No es un tipo excesivamente elegante en carrera con el balón controlado, pero tiene muy buena técnica individual (el pase que le pega a Mata ayer en el tercer tanto es sencillamente escalofriante), visión de juego (el pase que le da a Silva en el segundo gol es buena prueba de ello), y gol (su tanto dándose la vuelta y clavándosela al portero justamente por el lado que nadie esperábamos es también buena prueba de ello). Y yo me pregunto: ¿Realmente Benzema es mejor que este pibe?

- Iniesta. Me empiezo a quedar sin calificativos para describir a este jugador. Tiene un control de balón que me recuerda muchísimo al mejor Zidane. Ayer se rindió todo el campo ante él, y le despidió con una soberana ovación. España entera hace mucho que está a sus pies.

- Silva. Qué nervioso que se puso el chaval cuando encaró al portero en el gol que le clavó por debajo de las piernas (estoy convencido de que lo hizo aposta). De un solo toque. Sin mayores complicaciones. Se entiende de maravilla con Iniesta. Ver al canario es como, después de una buena comilona, disfrutar de un delicioso brandy. Solo para elegidos.

- Casillas. Su secreto es muy sencillo: su colocación. Es cierto que muchas veces da la impresión de que le tiran a él, que tiene suerte. Pero es un portero que, en distancias cortas, posee unos extraordinarios reflejos. Si lo complementamos con su siempre impecable saber en dónde está en referencia a la portería, nos dará el secreto final de su pócima mágica.

- Suena el himno español, y todo el estadio lo ovaciona. Otra lección más. ¿Cuántas más nos tienen que dar? Supongo que buena parte de la misma fue debida a la actuación de nuestros militares. Aún así, fue un detalle emocionante. A ver cuántas veces más nos tienen que poner la cara colorada por ahí.

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