Y no. No estoy loco. No me he visto, ni aunque estuviese en la pomada, me vería, como un serio aspirante al título liguero. Pero, dicho esto, me parece un rotundo y mayúsculo fracaso el encontrarnos en esta posición con tan solo 10 jornadas de Liga disputadas. Que cada cual saque su propia conclusión.
Pero venga. Vamos a tirar de excusas para analizar el partido de ayer. ¿Será por excusas?
Calendario difícil.- Pues sí. Está claro que el Bernabeu no es precisamente lo que se diga un campo fácil. Me hace mucha gracia cuando todos los obsesivos de las estadísticas nos machacan una y otra vez con el dichoso tema de que el Atleti lleva 11 años sin ganar un derbi. Es cierto. ¿Y qué? El Atleti, por desgracia, juega siempre este no contra un equipo irregular, o contra un equipo que unas veces está en primera, y otras en segunda. No señores, desengáñense de una puta vez. El Atleti juega el derbi frente al equipo con más presupuesto del mundo entero, junto al rival que más títulos tiene de todo el planeta. Y, como resulta que este partido, encima, para ellos también es importante, porque conocen la importancia que tiene esta rivalidad, el tema se traduce en que resulta altamente complicado sorprenderles, debido a la distancia en algunos casos sideral que hay entre los dos equipos, entre las dos plantillas, en definitiva, entre los dos presupuestos. Eso está ahí, y es un dato incontestable. Dicho esto, también no es menos cierto que podríamos complicarles mucho más la vida, que concedemos siempre situaciones absurdas, que no es de recibo que en tan solo 18 minutos te hayan hecho (una vez más, que llueve ya el tema desde hace tiempo) dos tantos con la suma facilidad que lo hicieron (el primero, obra de Carvalho, que entró como Pedro por su casa como si de un nueve clásico se tratase, el segundo, en una falta que lanza Ozil y que De Gea se traga de manera lastimosa, demostrando que sí, que es un porterazo y todo lo que ustedes quieran (que lo es) pero que no dejó ayer de cumplir 20 años y que está empezando su segunda temporada en la plantilla del primer equipo, es decir, un porterazo, sí, pero en pleno proceso de aprendizaje. ¿Conclusión? Si jugamos frente al equipo que lo hacemos, en su propio campo, y concedemos este tipo de facilidades, despídanse, señores. Lo que no puede ser, no es. Y el Atleti, aparte, está demasiado resignado a este tipo de suerte.
Partidos que se pueden perder.- Tranquilos, que aquí seguimos siendo fieles en el derbi. Como se puede perder, pues se pierde, sin más complicación. Ya todo el mundo está resignado a su suerte. De hecho, muchos Atléticos ayer ni vieron el partido, por temor no ya a la derrota, sino a la goleada. Pues estén tranquilos estos Atléticos, al equipo no le faltó dignidad ni profesionalidad sobre el terreno de juego. Lo intentó todo, de hecho. El problema reside en que, por un lado, el Madrid de Mourinho ha aprendido a defender pero que muy bien (lejos quedaron los tiempos en los que la defensa de Chamartín eran la representación más genuina y fiel de la verbena de la Paloma), y que , por otro, nosotros tenemos algunos jugadores sobrevalorados con el valor actual que tienen. Nos creemos que tenemos más de lo que en realidad son. Nos creemos que tenemos al portero titular de la Selección, cuando en realidad tenemos a un jugador, con unas condiciones excelentes, sí, pero en proceso de formación. Estamos convencidos de que tenemos a un jugador tan bueno como Messi, cuando no es ni el 20% de lo decisivo que es Leo en su equipo. Nos pensamos que tenemos unas bandas que son una mezcla entre Futre y Garrincha, cuando en realidad tenemos por un lado a un portugués que ya prácticamente no desborda a nadie en el uno contra uno, y a un sevillano que, sin ser ni mucho menos mal jugador, conduce, y conduce, y conduce, y vuelve a conducir el balón muchas veces en exceso. Y, todavía, cuando lo hace en campo contrario, bueno está. Pero cuando lo hace en el nuestro, ese error nos puede costar un tanto. Así sucedió, de hecho, en el primero de Carvalho.
Luego, hay otra circunstancia que me está empezando a desesperar también de forma notable en nuestra forma de no jugar al fútbol, y es el puto saque en largo de De Gea con el pie. En teoría, puede y debe de ser una opción para buscar una contra cojonuda, pero no puede convertirse en nuestro único recurso para empezar la jugada desde atrás. Primero, porque David bombea en exceso el balón, y nuestros puntas no son Tachkenko precisamente. Segundo, porque así no se juega al fútbol, señor Quique. Al fútbol se juega con el balón sacado y medianamente controlado desde atrás. Cuando saca en largo, el balón está perdido. Cuando se apoya en un compañero o utiliza su brazo, la jugada sale limpia y se genera peligro. De verdad que no entiendo en dónde hostia puta se encuentra el problema.
Bajas.- Está claro. Godín se nota, tanto en aportación defensiva, como ofensiva. Assunsao es imprescindible en este equipo. El equipo carece de una completa carencia de profundidad de banquillo, y encima, muchas veces, Quique se empeña también en no querer saber nada más del mundo externo. No quiere mirar a la cantera, ni para tan siquiera darles algún que otro partido en partidos de Copa del Rey o frente a rivales en Liga o en UEFA para que se vayan fogueando poco a poco. Aparte, el Club le quita al jugador que más minutos disputó la temporada pasada con él, y que consiguió creo que unos 12 tantos, a última hora, como siempre, y no se preocupa de tener antes al sustituto atado y bien atado. Como ven, todo el mundo tiene su parte de culpa.
Calendario criminal.- Pues sí, pero no como para estar a tantos puntos ya de la cabeza de la Liga. Aparte, ¿No se supone que somos el Atleti, tercer Club de España por historial, actual campeón de la Europa League y de la Supercopa de Europa? ¿Por qué siempre consideramos “criminal” a nuestros rivales, y sin embargo ellos no nos ven así? ¿Por qué el Calderón es un campo hoy en día accesible para la conquista de puntos? ¿Por qué el Atleti en Liga fuera de casa solamente ha ganado en San Mamés desde hace casi ya una temporada entera?
Errores arbitrales.- Una vez más, ayer tampoco tuvimos suerte con el Sr. Lahoz (para mi, un magnífico árbitro, conste en Acta). El primer tanto madridista viene precedido de una falta de Xabi Alonso sobre Reyes, por andar, como ya he dicho antes, el sevillano, haciendo el puto gilipollas en zonas en las que está prohibida el hacerlo. El segundo tanto viene también de una falta de Domínguez más que rigurosa, aunque mereció ser tanto finalmente tanto por la paupérrima barrera que colocó De Gea, como por su posterior estatua, encima, echándole la culpa al pobre Reyes, que lo único que intentó fue que el balón no llegase al fondo de las mallas. Un portero SIEMPRE tiene que estar a todas, y no quedarse mirando al empedrado mirando a tal o cual. Que le sirva de lección. Y, con el 2-0 en el marcador, se comió, esta vez sí, un error inexcusable, un clamoroso penalti por mano de Xabi Alonso dentro del área. Ahí no hay nada que interpretar, ya que el brazo está completamente despegado y el balón va hacia dentro de la portería. Pero, dicho esto, la pregunta del millón de dólares es, ¿Con el 2-1, el Atleti hubiese estado más cerca de empatar, o, por el contrario, hubiese servido para que el Madrid apretarse los dientes de nuevo y nos clavase un par de chicharros más? Yo no soy adivino. La pregunta la dejo en el aire.
Mala suerte.- Pues ayer no nos acompañó tampoco en exceso en el zambombazo de Forlán que dio en el palo, ni en otra jugada del Kun por banda que no llega el uruguayo por un pelo, ni en un zambombazo de Reyes en los que Casillas se luce … Pero también Sergio Gramos falló un cabezazo delante de De Gea, Higuaín lanzó una preciosa volea al poste … Y es que, al final, todo el mundo tiene mala y buena suerte durante el desarrollo de un encuentro.
Así que, una vez más, se acabó otro derbi (uno más) con una nueva derrota. Y quizás, de todos los encuentros que disputamos durante toda una temporada, sea el único partido que realmente merece la etiqueta de que “se puede perder”. Ya llegarán tiempos mejores …
EL CRACK DEL PARTIDO: Mario Suárez me volvió a gustar bastante, pero me quedo con Domínguez, que estuvo hecho un auténtico coloso. Y, por cierto, Valera, aunque sigue sin saber defender, pero no estuvo tampoco mal del todo. Por parte madridista, da gusto ver jugar a Xabi Alonso, la verdad, aunque su línea defensiva rayó también a gran altura.
LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Luis Filipe no estuvo bien, pero esta vez señalo al Kun. En la temporada que debe de ser en la que de el salto definitivo, de momento, mucho gol a puerta vacía, y poco más, Nicolás. A los grandes cracks hay que verles en este tipo de partidos, y me defrauda una y otra vez ver siempre al argentino tan perdido . Tiene unas condiciones inmejorables para ser un auténtico crack. Pero, desengáñense, señores, ahora mismo NO LO ES. Así de simple.
ÁRBITRO: Lahoz. Bien en el desarrollo general del encuentro, mal en las decisiones que he comentado antes. Aún así, para mí no influyó en el resultado final, porque el Madrid fue superior cuando lo necesitó y mereció ganar, porque, sencillamente, es mejor que nosotros. No le den tampoco más vueltas al tema.
TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+3 grados).
Tampoco lo bajo hoy. Ya saben … “Otro partido que se puede perder”.
Y aquí se acabó el derbi. Un derbi sin el Frente en las gradas, por cierto, debido a los precios del Sr. Florentino (65 del ala en el quinto coño un puto domingo a las 21 h.). Pero, ya saben, no pasa nada. Cerezo&Gil nos muestran siempre el camino a seguir. Han conseguido eliminar de un plumazo al Madrid uno de los rivales que siempre les ha resultado más duros y correosos. Y también han convertido en lo que era el partido del año para los Atléticos, en un encuentro que muchos ni se contemplan la posibilidad de ver. Que ustedes, mis queridos delincuentes, lo disfruten, pues.