El Atleti dio la bienvenida a esta primavera que lleva ya demasiados días en que se ha colado en nuestros hogares de la mejor manera posible: jugando un más que aseado partido ante un rival que salió a disputar el encuentro como si del partido homenaje a Perea se tratase: apenas quiso molestar. Que yo recuerde, un buen cabezazo de Diego Castro que entró lamiendo el palo del seguro Courtois en el primer periodo de juego, y poco más, Nicolás.
Mientras, los colchoneros nos hicimos amos y señores del centro del campo, con un Gabi mostrando el excelente nivel de siempre, y con un desconocido Mario Suárez que, al fin, realizó un encuentro medio decente con la rojiblanca puesta. Dicen que todo se pega menos la hermosura. A ver si es verdad.
Luego, el escalón de calidad que nos hace superar cuando está Diego en el campo lo notamos un montón, porque, en realidad, hace mejorar a todos con su movilidad y claridad de ideas. Mejoran los citados Gabi y Mario, mejoran los laterales (mejor dicho, Juanfran sigue a su excelente nivel, al que se le nota más suelto es a Luis Filipe, que ya saben ustedes que no es precisamente santo de devoción del que esto os escribe), se va poco a poco entendiéndose mejor con el gran Arda, y mejoran nuestros puntas, ayer Falcao y el desconcertante Salvio, que ayer volvió a hacer de las suyas, macándose un muy buen partido (trabajador incansable, esposo y padre ejemplar) y anotando el primer tanto en un extraño remate de cabeza que resultó inapelable para colarse por la misma escuadra del guardameta Moya. Empiezo a patentar una idea de calificar este tipo de goles del argentino como tipyical made in Salvio. Tantos extraños, del todo punto impredecibles, pero no exentos de calidad. Lo reconozco, me tiene paranoico este Toto.
Y ahí se acabó el encuentro, si es que hubo partido en realidad. El Atleti siguió jugando a un muy buen ritmo de juego, Diego anotó el 2-0 ya en la segunda parte, y Falcao (¡cómo no!) el tercero, tras la enésima asistencia de Juanfran, que se está convirtiendo, sin ningún género de dudas, en el mejor y más fiel socio del colombiano.
Y esto ya no da para más. Ahora hace falta ir ganando fuera algún que otro partido. Aunque sea de vez en cuando, va …
EL CRACK DEL PARTIDO: Diego. Anotó un tanto, y su compromiso con la rojiblanca es bestial. Se está ganando con creces el que el Club haga un esfuerzo y nos quedemos con él como nuestro auténtico diez para el futuro. Es así de sencillo: el Atleti es otro muy distinto con él, luego es el jugador más determinante que tenemos ahora mismo en nuestra plantilla. Así de clarito es el tema, muchachotes.
LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: El Getafe. Ya sé que venía con bajas y tal, pero afrontó el partido con un nulo espíritu competitivo. Obviamente, no es mi problema, pero …
ÁRBITRO: Me parece que era Paradas. Tuvo que mostrar alguna que otra tarjetita más a algún Cata Díaz que anda por ahí suelto por la vida, pero no tuvo influencia en el resultado final. El tanto anulado a Falcao, bien hecho, ya que había el colombiano y dos jugadores más en orsay.
TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (-10 GRADOS).
Partido de obligadísimo cumplimiento. No se le toca, pues. Solo faltaba.
Y el jueves, emociones fuertes y de verdad, que toca el partido de vuelta frente a los alemanes. Un hueso duro de roer. Pero queda ya tan poquito … ¡Vamos, Atleti, vamossss, Forza Atleti ALEEEEE!




