18 de abril de 2016

Atleti 3 - Granada 0. Los niños dan caza al líder.


Ahí dónde lo ven, los Lucas, Saúl, Koke, Carrasco, Griezmann, Oliver, Correa and company, es decir, parte de nuestros niños, fueron capaces ayer de doblegar a un aseado Granada, venciendo con relativa comodidad, en el día de todos los niños Atléticos, y, encima, con otro nuevo gol del Niño Torres, así que, obviamente, entre niños anduvo ayer el tema.

Buena salida Atlética, primer aviso de Koke que mandó un balón fuera a los 3 minutos cuanto tenía todo a favor para marcar, pero a  los 14 minutos, una internada de Lucas, que de lateral pinta tan rebien como de central, asiste sobre Torres, el remate del Niño rebota en un defensa nazarí y el balón termina cayendo en los pies de Koke, que cruza sin piedad a Andrés. 1-0, y la cosa marcha.

El resto del primer tiempo, sin embargo, fue sencillamente soporífero, entre otras cosas, porque al Granada ni le inmutó el ir por detrás en el marcador (salvo al bullicioso Rochina, que avisó en dos ocasiones, una salió lamiendo el palo derecho de Oblak, la otra dio directamente en el palo izquierdo), y el Atleti, pues se puso en modo ahorro de energía, y sesteó hasta el final de este periodo.

La segunda parte la cosa cambió, el Cholo movió bien la coctelera, puso a Augusto por el desafortunado Carrasco, y a los 13 de esta segunda parte, la conexión Koke-Diego Cos… digoo, Koke-Fernando Torres, volvió a funcionar de maravilla: pase perfecto del Ilmo. Sr. Resurrección y definición perfecta de, quién si no, Don Fernando Torres, nuestro Niño de niños.

El Granada pasó ya a ser un simple comparsa en el campo, cuyo único aliciente fue, una vez más, el sacar a Barral para realizar su  tradicional exhibición de bufonadas en el campo, mientras que el Atleti, a falta de 8 minutos, sentenció en una contra en la que Correa, afortunadamente, no tuvo ningún compañero más al que cederle el balón, y le tocó resolver a él solito el tema. No tuvo mayores complicaciones el argentino. ¿Ves como tu también puedes, Angelito mío?

Poco más. El Atleti está ya casi en primera línea de fuego. Y con las gradas y el campo lleno de  críos. ¡Qué vivan los niños Atléticos!

EL CRACK DEL PARTIDO: Muy bien Lucas, que se merece seguir contando como titular en el Atleti por encima del señor de las uñas, buenos minutos de Correa y de Oliver, pero, repetimos de nuevo con Koke, que sigue en plan interestelar. El muchacho está en plan de lo que es, crack total.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Carrasco ha venido flojete de la lesión, mientras que Griezmann tuvo también  uno de esos días en los que se dedicó al noble arte de intentar averiguar a qué huelen las nubes, pero vamos, que ni siquiera llegaría el tema a “decepción”, la verdad.

ÁRBITRO: Prieto Iglesias. Sin mayores complicaciones.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+ 7 GRADOS).

De obligado cumplimiento. No se admite alegato alguno.

Y el miércoles, en Bilbao. Ayyyy, como ganemos en Bilbao, la que vamos a montar … Prepárense.

14 de abril de 2016

Atleti 2 - Barcelona 0. Nunca dejes de creer.


No voy a ser hoy muy original en el título de la crónica, pero es que llevo una semana entera leyendo esta frase por todas partes, a saber: en tickets de compra, colgadas en puentes y balcones de mi ciudad, en fotos enviadas desde todas partes del mundo (Miami, Londres, Leningrado…) y de casi todos los rincones de España, en librerías, en bares, en fondos de pantalla de ordenador … hasta en un luminoso de una farmacia de Burgos aparecía dicha frase sin parar, cosa inaudita para el que esto os escribe.

Todos sabéis que yo me quedé profundamente desangelado tras el partido de ida. Y, a  todos vosotros, sí, a todos los que habéis puesto estas pancartas por todos sitios, habéis llenado tuiter con dicho hashtag, habéis invadido Facebook con dicho mensaje, me habéis llamado por teléfono, por guasap, etc., a todos os tengo que dar muchísimas gracias. Porque, entre todos los que habéis seguido a pies puntillas la idea de esos maravillosos locos enamorados perdidamente del Atleti como son los muchachos del Frente Atlético, entre los que estuvisteis en el hotel recibiendo al equipo, y los que os dejasteis el alma ayer en el Calderón como si no hubiese un mañana, entre todos vosotros, lograsteis que sí, que a pesar de los Rumenigge y demás, volviese a creer en este equipo, y con más fuerza que nunca. Independientemente de los condicionantes deportivos que han resultado definitivos para lograr nuestro pase a la Champions eliminando nuestro rival, que sepan que todos ustedes han dado una lección de las más maravillosas que uno recuerda de cómo preparar un partido de vuelta de CHL teniendo que ganar, además, al actual Campeón de Europa, Liga, Copa y de todo lo que se le ponga en la punta de la polla. Y todo hecho desde el corazón, el entusiasmo y sin el más mínimo conato de insulto ni menosprecio al rival. Con la creencia en uno mismo nos ha sobrado. Enhorabuena, y gracias. Muchas gracias.

Deportivamente hablando, el Atleti fue mejor y mereció pasar. Lo fue ayer durante 50 minutos, y durante 45 en la primera parte de Barcelona. Por poco, pero fuimos mejores. Comandados por un segurísimo y siempre bien colocado Oblak. Pasando por un concentradísimo Juanfran, que hizo que a Neymar solamente se le viera en un disparo a las nubes allá por el 41 de juego (primer disparo blaugrana a puerta, por cierto, aunque también se le vio soltando una semitarasca salvaje sobre el propio Juanfran, sin el balón de por medio, esas cosillas de las que tampoco gusta hablar, según por qué zona de este país se encuentre uno). Con el compromiso indudable de Godín, que acabó con el ojo más morado que el culo de una actriz porno después de 50 h. consecutivas de rodaje de la película “Enculamientos para todos” (las cosas de Suárez, ya saben). Con este Lucas que me tiene absolutamente obnubilado, con 20 tacos recién cumplidos, sin apenas jugar en toda la temporada, y cómo ha dado el menda la talla en la eliminatoria más difícil de las que habían de estos cuartos de Champions, vaya pedazo de pelotero que se nos viene encima. Me da miedo y todo, de verdad. Y con ese Filipe, incansable subiendo y bajando, y que fue protagonista final cuando, faltando 3 minutos de juego, se recorrió  todo el campo conduciendo una contra magistral, que acabó con su asistencia final que fue interceptada por Iniesta, en una excelente estirada (hasta de portero valdría el condenado éste, pero qué bueno que es, por Dios, penalti de enciclopedia, obviamente, pitado, y transformado por Griezmann).

Qué decir de esos medios, de esa pandilla de niños canteranos, que aunque la gente está emperrada en que no tienen calidad, yo creo que son auténticos diamantes en bruto, de un valor incalculable, a saber: ese Saúl, que está llamado a ser uno de los pilares del presente y del futuro, esperemos que más glorioso, de este Atleti. Este chaval que puede jugar de central, en banda, en segunda línea de ataque, que tiene gol, que va espléndidamente de cabeza (como lo demostró rematando al larguero al comienzo de la segunda parte), que presiona, que roba, que anda por todos lados, y que es capaz hasta de asistir de forma tan magistral con ese pase con el exterior del pie poniéndosela sencillamente perfecta para que don Antoine Griezmann pusiese el primer tanto de la noche con un cabezazo que el mismísimo Don Carlos Santillana (con perdón, pero es que no he visto a nadie en mi vida rematar de cabeza como lo hacía este señor, un tipo al que tuve la oportunidad de conocerle personalmente cuando era un crío y me causó una impresión de esas que dejan huella) hubiese firmado sin pudor alguno (minuto 35 de juego). Si el Atleti quiere seguir creciendo como lo está haciendo, no queda otra que quedarnos con Saúl Níguez. Sea como sea. Y qué decir de ese Carrasco, un auténtico dolor de cabeza para las defensas rivales. Verticalidad, asistencias, finalización de jugadas ... Ayer estuvo algo precipitado  en el último pase, pero su trabajo contagia entusiasmo y personalidad.


Por otro lado, para hablar del señor Koke y de su actual estado de forma nos tenemos que poner todos en pie. Va de recital en recital. Está siendo escandaloso este final de temporada que está haciendo. Brutal hasta decir basta. Y, obviamente, tampoco nos podemos olvidar de nuestro capitán, Gabi. La prolongación del Cholo en el campo, y que nos representa fuera de él como nadie. Su inteligencia en el juego resulta superlativa. Si le añadimos al emperador Augusto y su trabajo sórdido, pero seguro, nos queda la cosa con un centro del campo acojonante. ¿De  verdad que esta gente creen ustedes que no tienen calidad?

La mención especial para nuestro bigoleador, Griezmann. Su primer tanto, ya relatado, fue una auténtica joya en el salto: cómo marca los tiempos, cómo gira la cabeza y con qué fuera y precisión termina yendo el balón a la red. De enmarcar. Y el penalti, pues era el 90 de juego, y aunque al Barcelona le seguía metiendo un tanto en el partido igual, era importante anotarlo para que, al menos, no nos supusiese la eliminación y sí la prórroga en caso de que lo consiguiese.

Prórroga que pudo haber existido, porque, independientemente de que el Barcelona en la primera parte salió a ver la vida venir, intentar tener el balón y pasar de todo, hay que reconocerles que en la segunda, pasados los 10 primeros minutos iniciales de nuevo colchoneros, ellos demostraron lo que son y apretaron de lo lindo, hasta el punto de embotellarnos de nuevo en nuestro área, algo que mi sufrido corazón, por más que lo vea, no termina de acostumbrarse del todo. Pero aguantamos, entre Oblak, Gabi, Lucas and los 50.000 tíos que no dejaban de animar ni un solo instante. Tuvieron una muy buena ocasión final (que se hubiese convertido en excelente de haber pitado Rizzoli el claro penalti de Gabi, un mal broche a una más que justa clasificación, aún así, chapeau al presidente, entrenador y jugadores blaugranas por sus declaraciones finales sin querer apenas mentar el tema, eso es una cualidad intrínseca que va en los auténticos Campeones de verdad, tal y como ellos lo son), pero la falta de Messi se fue a las nubes, tal y como anda él en los últimos encuentros (no sé lo que realmente le pasa, y hoy, desde luego, me importa entre poco y nada, la  verdad).

El último párrafo tiene que ser para el de siempre, Don Diego Pablo Simeone. El hombre que ha conseguido que hoy en día estemos al nivel de ser uno de los rivales más temidos entre nuestros adversarios si no el que más de toda Europa, como me reconocieron ayer seguidores culés a la finalización del encuentro. Su trabajo, su esfuerzo, su mensaje, su discurso, todo suena a una excelente colección de topicazos, cuyo mérito reside en que, sin embargo, consiga que todos, jugadores, utilleros, directivos, y, por supuesto, aficionados, dicha colección de frases hechas se hayan convertido en nuestra biblia, en nuestro credo diario y hasta nos haya modificado nuestra forma de ir por la vida y de afrontar las cosas desde el trabajo, la creencia en uno mismo y en el apoyo de que, todos juntos, funcionando como uno solo, podamos conseguir lo que nos propongamos. Guste o no guste por ahí, a nosotros nos ha calado, porque en realidad, el Cholo no solamente entrena jugadores, sino que también dirige mentes, suyas, de ellos y de todo ser viviente que rodea a este club, para terminarnos creer a pies puntillas todos sus adoctrinamientos. Así que, tranqui, Cholo. Jamás volveré a dejar de creer.


11 de abril de 2016

Espanyol 1 - Atleti 3. Mirando siempre a los ojitos.


El Atleti puede caer, puede empatar, puede estar mal, bien, regular pero hay algo que no pierde siempre. Aunque se tambalea, jamás deja de mirar a los ojitos a los rivales. No les pierde la cara, y este dato fue decisivo para poder remontar el partido de Cornellá. Porque la primera ocasión fue nuestra, en una brillante acción individual de Torres que se plantó ante Pau pero su perfecto remate lo repelió el larguero. Fue el primer aviso.

Pero, sin embargo, el que esta vez se adelantó fue el Espanyol (minuto 28 de juego) que estuvo muy peligroso durante todo el encuentro en el balón parado, en un córner en el que cabeceó DIop a placer ante la acción de Juanfran, que sorprendentemente decidió agacharse en vez de buscar el balón. Pero tan solo seis minutos más tarde una fantástica conexión Koke-Torres (de esos pases de los que Koke se hinchaba a dar a Diego Costa sin mirar) hizo que el de Fuenla, esta vez sí, resolviera con total solvencia y pusiese el empate en el marcador.  Con este resultado se llegó al descanso.

En la segunda parte el Atleti salió más mandón y el Español siguió tan peleón como siempre (no creo que pasen ningún tipo de peligro los pericos este año) hasta que, mientras estaba pidiendo a mi hermano que cambiasen a Griezmann, ya que apenas le había visto durante el campo, resulta que otra fantástica combinación entre Torres, Koke (que filtra un maravilloso pase cambiándose el balón de pierna a un solo toque, una auténtica delicia digna del mismísimo Xavi) y Antoine, y hace que el francés pusiese el 1-2 en el marcador. El Atleti sigue mirando a los ojos también a la liga, por qué no.

Después el Cholo sacó a Correa y Thomas al campo (estuvieron los dos fatal, joder, con lo que me gustan) y se sucedieron las ocasiones (El Niño y un disparo lejano, una bolea de Koke que le quita a Torres, otra en la que Correa se planta solo pero define horrible cuando tenía todo a su favor, mientras que el Espanyol también tenía las suyas con un cabezazo de Abraham y un disparo de Gerard que atajó fenomenal Oblak, hasta que en el 88, esta vez es de nuevo Torres, que hace uno de esos controles horribles suyos, pero como anda fino y con su punto de velocidad ajustado, llega al balón de sobra y se lo pone en la cabecita de Koke, que consiguió así su justo broche de oro al partidazo que se marcó. Así que ya ven, una vez más,  tras una derrota, otra gran victoria. Y en la Liga ahí estamos. Seguimos mirando a los ojitos a nuestro rival.

EL CRACK DEL PARTIDO:
Torres, por momentos, me está recordando a su mejor versión del Liverpool, y, aunque yo no quiero que vaya porque no aguanto a los payasos de los antitorristas, pero desde luego, hoy en día, salvo Aduriz, poco hay a su nivel actual para la Selección. Ellos sabrán. Pero el galardón final se lo damos a Koke, que está inconmensurable estos últimos encuentros. El sábado, otro nuevo recital en el campo del Espanyol. No para de correr, abarca cada día más campo, asiste que da gusto y encima hasta está metiendo goles también y todo. ¿Qué más se le puede pedir?

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:
La acción de Juanfran en el gol de Diop buscando una moneda que se le había caído en el campo nos hizo mucho daño,  y tampoco me gustaron nada los minutos de Correa (que salió completamente asfixiado) y de Thomas, demasiado frío también, aunque hay que reconocerle que su tipo de juego es así. Es un pelotero extremadamente técnico.

ÁRBITRO: De Burgos Bengoechea. Buen arbitraje el suyo, en líneas generales.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+7 GRADOS).
Estamos que lo tiramos,  señores.  Un par de graditos que les subo. ¿A qué no se lo esperaban? Si es que, pero qué buenazo que soy, madre …

Y pasado mañana, el partido de los partidos. La Champions vuelve de nuevo, El Calderón reventará y el ambiente será brutal, como se acostumbra en el Manzanares a preparar este tipo de encuentros. Eso sí, que la ansiedad no se apodere de nosotros. Tenemos que tener la cabeza fría y seguirle jugando a éstos exactamente igual  de bien que lo hicimos en Barcelona. Y si logramos acabar con once y todo, desde luego que habrá eliminatoria, convencido estoy de ello. Así que ya saben, jóvenes. Denlo todo, y, pase lo que pase, que no sea por nosotros. Los años han pasado, y el Frente sigue igual …

6 de abril de 2016

F.C. Rumenigge 2 - Atleti 1. Ya que con 11 es imposible, mira a ver si eso ...


De fútbol voy a hablar poco, porque realmente hubo partido de fútbol, de verdad, 34 minutos. Durante esos 34 minutos hubo un equipo en el campo, el F.C. Barcelona, que apenas logró crearnos peligro y que  estuvo francamente incómodo sobre el campo, hasta el punto de que el balón le duraba menos que al malnacido de Brych una tarjeta en su bolsillo, frente a otro, el Atleti, que según pasaban los minutos fue sintiéndose más cómodo sobre el terreno de juego, que fue mandón, valiente, que realizó una presión magistral sobre prácticamente todo el terreno de juego, y que fruto de su superioridad se logró adelantar en el marcador a los 24 minutos de juego obra de, Don Fernando Torres, quién si no, aprovechándose de una excelente asistencia de Koke. Y aún se pudo adelantar de nuevo poco más tarde en otra gran asistencia, ahora del Niño, que esta vez Griezmann logró un remate dificilísimo y que Ter Stegen logró despejar a córner. Hummm, el panorama olía más al 0-2 que al empate del todopoderoso F.C. Barcelona. Qué salga, pues, el F.C. Rumennige.

Y salió, claro está. El tal Felix Brych lo vio claro, y tenía que hacer algo. ¿Cuál era su mejor jugador? ¿Koke? Tarjeta amarilla que se inventa. Espera, que el Torres este ha sido el que ha metido gol. Pues nada, amarilla también (totalmente evitable por ambos bandos, el Niño se revolucionó en exceso, cierto, pero considero que los árbitros son como los maderos, están para evitar movidas, no para crearlas). El Niño estaba sentenciado ya de muerte. Tan solo 6 minutos más tarde, un ejercicio de presión de Fernando Torres sobre Busquet hace que este se tropiece sobre el blaugrana y le realice falta. Bien. Se pita y punto. Y, si eres un buen árbitro de verdad, como ves que quizás el Niño ande un tanto sobrehormonado por el partidazo que se está marcando, le adviertes que esté tranquilo, que se dedique a jugar al fútbol y aquí paz, y después gloria. Eso hace un árbitro de verdad. Sin embargo, el monigote de Rumenigge (también alemán, por cierto) tenía otra consigna. Y a fe que la cumplió. Ante el estupor de todos, expulsó a Fernando (una pregunta tonta: ¿Ustedes se creen que a Messi le hubiesen expulsado por lo mismo?) Y, justo a continuación, Busquets hizo una entrada por detrás sobre Koke que, sin embargo, no sacó tarjeta alguna. La cosa estaba clara, clarinete.

De fútbol poco más. El Atleti aguantó bien hasta el descanso, pero en la segunda parte para mí a veces dio la impresión de que cuando nos quedamos con diez parece que al resto de jugadores colchoneros se quede en el campo con un esguince de tobillo a la hora de atacar (o,  mejor dicho, de pasar siquiera del centro del campo), no entiendo tampoco el por qué hay que acularse tanto, es un tío menos, no 15, coño. Por su parte, el F.C. Rumenigge apretó lo suyo, y por medio del personaje que le dobla las escenas  de riesgo a Jack Nicholson en el Resplandor, el tal Luis Suárez, tipo que, por cierto, no debería de  estar en el terreno de juego por clara agresión sin balón sobre Luis Filipe (entre otras lindezas más que hizo, ¿Verdad, Juanfran?), consiguió remontar la eliminatoria y dejarla totalmente sentenciada.

Porque el futuro ya me lo sé. A la UEFA le interesa un Calderón hirviendo, un ambiente brutal, que la gente crea en la remontada, que llenemos bien sus arcas, que nos ilusionemos. Es probable, inclusive, que durante alguna parte del partido de vuelta nos permita ir por delante en la eliminatoria y todo, para que veamos que realmente es posible el tema, pero, sin embargo, nos terminará devolviendo a la realidad, y esa es que no les caemos bien, que ellos quieren equipos de fútbol de violinistas y flauteros, que los tipos duros ahí no caben, y que, además, nuestro poder económico frente a los otros es una mierda, y que ahí no podemos estar. Y, ¿saben lo que les digo? Yo encantando de no saber nada de esa  gente. No quiero pertenecer a ese grupo de mafiosos y corruptos, que manejan el cotarro más que solamente guiados por un dictamen: el poder económico que seas capaz de generar. Lo demás no interesa. Eso si, nos necesitan, al fin y al cabo, somos sus tontos útiles. Por eso nos dan migajillas de vez en cuando y nos dejan llegar a pensar que se puede llegar hasta el final y todo. Pero no se dejen engañar. Está todo dictado y sentenciado. Por cierto, señor Miguel Ángel Gil, está bien que dé señales de que, al menos existe. Pero esa reacción la tuvo que tener usted el día en el que automáticamente el Sr. Rumenigge se puso a dictar sus sentencias sobre cómo quiere que sean los sorteos y su competición (señalándonos claramente a nosotros). Mira por donde, les reímos la gracia y fíjese cómo hemos acabado. Ahora, encima, suena a pataleta boba, aunque, al menos, se agradece el intento y espero que le sirva para no aguantar ni una gracia más de los mafiosos de turno.

Lo malo es que, consciente de todo esto, yo seré otro puto gilipollas más que sé que el miércoles que viene al final estaré como una puta moto soñando con la victoria y nuestro pase a semifinales, y creyendo en que este deporte se basa es una serie de valores en los que con la valentía, el coraje, el corazón, la lucha y la entrega por tus colores, se puede conseguir todo lo que uno se proponga. Incluso, seguramente, nos permitan durante algunos minutos estar por delante en la eliminatoria y todo, como ya os he dicho antes, para que nos demos cuenta de que de verdad es posible. Pero todo está escrito, y, en cuanto sea necesario, el F.C. Barcelona se transformará en F.C. Rumenigge y se terminará todo. Pues muy bien. Que les aproveche  todo esto. Quién sabe, igual algún día el resto de los mortales se nos hinchen las pelotas de verdad y seremos nosotros los que les mandemos a tomar por culo a ustedes y a su puta mierda de competicione$. Ese día tendremos, igual un fútbol con menos figuras, pero mucho más puro, limpio y auténtico de verdad. Te quiero, Atleti …

3 de abril de 2016

Atleti 5 - Betis 1. Avanti, y a toda máquina.


Seguramente, sea lo que más me gusta del Atleti del Cholo (y mira que me gustan cosas). Siempre, tras una derrota, el equipo no es que solamente se levante como si nada, sino que lo hace, además, pillando impulso, e irguiéndose en su máximo esplendor posible. Así lo demostró ayer. En el Atleti no existen baches, no convivimos con rachas malas. De vez en cuando cae alguna derrota (por supuesto, tan subsanables como lógicas, esto es una liga, y recuerdo que nadie gana todo, nadie), pero, a continuación, raro es que el equipo no consiga un triunfo de esos que hace que parezca esa última derrota, por sensaciones, del lustro pasado, lo menos.

El partido comenzó con un Calderón en plan reventón, con un montón de críos con su rojiblanca de Fernando Torres puesta, y con un gran número de esa estupenda afición bética poblando casi cualquier parte del campo. Esta  buena gente no es que sean de Primera, es que siempre serán de la máxima categoría. Todo mi respeto y cariño hacia ellos.

Y la cosa andaba con un Betis y un Atleti que parecían que más andaban disfrutando del ambientazo que otra cosa, cuando, con los ojos puestos en Monsalve por parte local (el chaval estuvo más que cumplidor en su debut, que tuvo que jugar ante el “terrible” dolor que padecía Savic en una uñita  - prefiero no verter demasiados comentarios sobre la opinión que tengo de que un jugador no pueda jugar por un dolor de uña, máxime sabiendo que tu equipo anda bajo mínimos en ese puesto, pobrecito, cura cura pupita sana-) cuando Koke se invento una magistral asistencia sobre el Niño Torres, y éste definió, de nuevo, con otro golazo que llevarse para su muesca ante la salida de Adán, allá por el 36 de juego. Una vez más, miles y millones de tuits se tuvieron que quedar en el tintero esperando el supuesto fallo de Don Fernando Torres. Majetes, en vuestro desprecio está su fuerza.

Cinco minutos después, otra jugada similar, con el Atleti ya desmelenado, pero esta vez de protagonistas fueron Griezmann sobre Koke, el canterano que no llega e incomprensiblemente Adán se traga el gol (minuto 41 de juego). Con este resultado se llegó al descanso, y la cosa ya pintaba sentenciada. Y aún pudo ser peor en otro fantástico remate de Antonie de cabeza, pero, esta vez sí, Adán se lució y con su brazo de roca pura logró despejar a córner la oportunidad del francés.

La segunda parte fue un recital colchonero. Encima el Cholo sacó a Thomas y a Correa, y el Atleti ya no tuvo piedad. Canterano y gente joven con hambre, respectivamente. Ideal para partidos para dar descanso a gente, Cholo. Ayyy, el Molinón … En fin. Eso sí, la primera fue del Betis, pero Oblak se lució realizando una doble, o triple, o qué se yo, parada a  Westermann. A la par, Torres contrarrestaba de nuevo con otro buen remate de cabeza que Adán rechazaba de nuevo. Hasta que, en el 19 de este periodo, un maravilloso cambio de juego de Correa vio el desmarque de Juanfran, éste aguantó perfectamente el posible penalti de Mussonda, se zampó para merendar al bollicao belga, y fusiló a placer a Adán poniendo el 3-0 en el marcador. Nuestro gran Juanfran se fue a dedicar el gol al banquillo colchonero, y todo el equipo fue una auténtica piña fundida en torno a su entrenador y su incansable lateral derecho. Esto es el Atleti, señores, y ahí radica el secreto de nuestro poder. Equipo, equipo, y, por encima de todo, equipo.

Con el Calderón patas arriba y en plena fiesta, Oblak (raro en él) cometió una cantada impropia, se confió al intentar atajar o despejar un balón y  no se fijó en que Rubén Castro andaba solo en el segundo palo, dejándole el balón a placer (claro ejemplo de jugador infravalorado en nuestro país, el bético) pusiese el tanto del honor verdiblando (bastante bien ejecutada la jugada, todo hay que decirlo), faltando 12 minutos para el final del partido.

Pero el Atleti no cejó en su empeño de querer mostrar todo su poderío y siguió atacando con todos sus tanques y sus depósitos de  gasolinas llenos, y Griezmann, aprovechándose de otro enorme jugadón de Correa, (que el propio jugador argentino debió de definir él mismo, tanto regalito y tanta hostia, joder) hizo que el francés marcase a placer el 4-1. Y para redondear la mágica tarde rojiblanca, Thomas (que ya había avisado antes en una internada al área por la derecha suya cuyo remate seco y cruzado repelió el palo) culminó otra magistral contra colchonera poniendo el delirio final en el Calderón.

Para poner el enorme broche de oro a esta estupenda tarde de fútbol, el Frente, acompañado de muchos seguidores en el resto de la grada, se quedó (nos quedamos) animando un cuarto de hora más a grito pelado a nuestro equipo para el partido del martes. Todo muy bonito, todo muy bien preparado, así que, señores, avanti, y a toda máquina.

EL CRACK DEL PARTIDO:
Gran partido de Torres, excelente Juanfran, muy  bien Lucas y Filipe, Griezmann a lo suyo (suma y sigue), fenomenales minutos de Correa y de Thomas, pero hoy el máximo galardón se lo lleva Koke. Inconmensurable partido el suyo. Como hacía tiempo que no le veía. Sencillamente pletórico. Qué gusto verle volver. Asistiendo, rematando, centrando, presionando, distribuyendo, abarcando todo el campo … Un auténtico recital de nuestro vallecano favorito.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:
Ni de coña voy a poner a alguien en esta sección, hombre. Váyanse ustedes a chupar candados.

ÁRBITRO: González al Cuadrado. Perfecto arbitraje el suyo. Ni un solo pero.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+ 5 GRADOS).
Si, ya sé que ayer muy bien y todo eso, pero lo del Molinón no se puede perdonar, así que se baja 3 grados como 3 soles de grandes, pero bueno, que son 5 gradetes, que también son muy ricos, oiga. ¿El 5-1? Nobleza obliga, oiga. Solo faltaba.

¿Hay liga? Pues el tonto útil de la comunidad de Madrid cumplió ayer su papel, así que sí: hay Atleti. Y el martes, más y mejor. Dale alegría alegría a mi corazón …

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