23 de octubre de 2017

Celta 0 - Atleti 1. Tan infames como válidos.


De primeras, me parece flipante que en el fútbol tan “moderno” y tan “bien organizado” como es esta asquerosa Liga de Fútbol Profesional, presidida por el sinvergüenza de Tebas, se permita el lujo de dejar así, por todo el jeromen, a casi 10.000 abonados sin poder presenciar este encuentro, precisamente frente al rival que más veces les ha ganado en Balaídos, y que, por lo tanto, entiendo que algo de ilusión les haría presenciarlo, vamos, digo ... Se pasan por el forro de sus caprichos los sacrificios que pueda estar haciendo esa peña para pagar dicho abono, les importan 3 pimientos sus sentimientos, encima no les dejan tampoco verlos en una pantalla gigante que quisieron poner en Castrelos, y (no me extrañaría en absoluto) aún les sancionarán y todo por tener una grada completamente vacía. Se podía haber aplazado perfectamente el encuentro, pero no … Que se joda el aficionado. ¿Qué más da? Si somos gilipollas y vamos a seguir pagando igual, joder … Esto es lo que importa el bufandero descerebrado en los tiempos que corren: nada. Absolutamente nada. Desde luego, espero que el dúo de delincuentes que mal dirigen mi Club, no se les ocurra jamás hacernos una gracieta semejante. Por mucho que quiera mi 1447 de socio del Atleti, lo mandaría al retrete sin dudarlo un solo instante. Y esta es la Liga que quiere competir con la Premier, ya … Una Liga tan infame como repugnante.

De segundas, si. El Atleti jugó un partido sencillamente infame, infumable, desordenado, acongojado, tembloroso y soez hasta más no poder. Todo a partes iguales. Pero ganaron, como a muchos otros equipos les pasa también de vez en cuando, y, sin embargo siempre se les justifica todo con el ya manido “así son los grandes” y demás, frase que, curiosamente, jamás se emplea para cuando nosotros jugamos tan rematadamente mal como ayer. Señores, tápense, y, por favor … Lecciones, las justas. Eternamente agradecida …

Metimos nuestro golito, allá por el 27 del primer tiempo, obra de Gameiro, tras el lanzamiento de un córner, de remate a la media vuelta. El premio para ver si va pillando algo de confianza y demás fue una nueva sustitución por parte del Cholo allá por el 60 del partido. Así es imposible, de verdad. Estos putos automatismos en los cambios me ponen enfermo, no lo puedo evitar. Un pelín antes Antoine no llegó a una buena acción individual de Correa (de los pocos que medio intentó algo). El Atleti no llegó a tener excesivos sobresaltos en esta primera parte en defensa, aunque su juego, en buena parte de la misma, dejó bastante que desear.

La segunda fue otra cosa. Muchísimo peor. Un espectáculo deleznable de un equipo rojiblanco aculado atrás sin ningún sentido, incapaz de hilar 2-3 pases en condiciones (salvo un remate horroroso de Griezmann de cabeza tras fenomenal centro de Saúl, cuando lo tenía todo a huevo para marcar), y un Celta en pleno abordaje que, por momentos, parecía el Bayer de Munich en sus mejores tiempos de auge. Afortunadamente, tenemos a Oblak, el único que, una vez más, dio la talla en este esperpéntico segundo tiempo portando ese escudo (el que debería de portar, entiéndaseme). Aspas al palo, Aspas de nuevo, Wass, Guidetti de tacón, Mostovoi, Karpin … Ahí tuvieron ocasiones de peligro hasta el puto alcalde, vamos.

En fin. Lo importante son los puntos, y conseguidos están. Y sí. De forma infame. Pero, reitero … No os molestéis, que no vamos a pedir perdón a nadie por ello. Ya perdonarán …

EL CRACK DEL PARTIDO:  Algo de Correa, Saúl siempre da la cara, y, para todo lo demás, Oblak. Siempre Oblak. Por parte local, el taradillo de Aspas, que es una mosca cojonera de cuidado.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Thomas estuvo perdidísimo, y Gabi, directamente, ni estuvo. Pero vamos, que si ponemos a prácticamente todo el equipo aquí, tampoco engañaríamos a nadie.

ÁRBITRO: No recuerdo quién era ahora, la verdad, pero sí, se zampó un penalti de libro de Gabi por mano flagrante.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (- 1 GRADO).

No pensarán que tras el virtuosismo futbolístico de ayer, les suba el termómetro y todo. Vamos … Digo … Ni una sola palabra en la Sala. ¿Cómo? ¿A qué lo bajo?

Y. el miércoles, la Copa, que, tal y como veo que anda ahora mismo el equipo (lo único que se me ocurre es un tema físico, fíjense que ya nuestras bandas no las sube ni Dios, nos dedicamos a colgar melones sin ton ni son), no preveo ni mucho menos fácil el choque con el Elche, equipo que, ya de por sí, no se nos da nada bien (aún tengo grabado en carne viva un 5-1 en nuestro primer año de segunda, con el menda lerenda allí presente … ¡qué vergüenza pasé!) Afortunadamente, este es otro Atleti, aunque, últimamente, se parezca demasiado al de infausto recuerdo del de Manzaneque … “Se, que no hay distancia que nos pueda separar … Vayas dónde vayas aquí estoy “…

15 de octubre de 2017

Atleti 1 - Barca 1. Ya queda un día menos ...



Tras unos comienzos titubeantes del Atleti, con susto de Messi incluido que salvó, in extremis. Saúl (no para este de muchacho de crecer, es que no para), continuó un primer tiempo bastante potable de los míos, en su más puro estilo, a saber: orden espartano defensivo con ráfagas vertiginosas en ataque, es decir: 2 excepcionales ocasiones de Griezmann, una que le sacó espléndidamente Ter Stegen con una mano de hierro, y otra que le sacó también el alemán en excelente jugada individual del francés, al más puro estilo balonmanístico. Hasta que en el minuto 20, Saúl culminó con la derecha una excelente combinación de toda la delantera colchonera, rematando a puerta desde el borde del área como solo él sabe: máxima colocación, precisión y dureza en el golpeo. Ese disparo seco tan característico suyo, sin apenas tener que tomar carrerilla, y que tanto encandila a la gente del Metropolitano ¡Y con la derecha! Me sé de algunos que firmaron cláusula de preferencia en su fichaje tirándose de los pelos … ji ji … dónd esté André Gomes .... The life is very hard, boy …. El Atleti se puso delante en el marcador, el Barsa en modo potaje on (venga a cocer y a cocer las jugadas, esperando a ver la vida venir, a un ritmo de “chof-chof” desesperante) y si el primer tiempo dura 3 días, 3 días se tiran sin hacernos una triste ocasión de gol que llevarse a la boca. Oblak fue un simple espectador más. Desgraciadamente, la cosa en la segunda parte cambió.

Porque el Barsa empezó a hacer daño de verdad, y fue creciendo en la fe de su “chop-chop” potajeril, ayudado, muy y mucho, en la inoperancia local en hacer una triste contra en condiciones. Bien es verdad que la última línea azulgrana estuvo soberbia en anticipación y saber defender (soberbio Busquet, extraordinario Umtiti). Si a esto le añaden que Koke, seamos generosos, no tuvo su día, al igual que sabíamos que en la primera parte el tanto blaugrana no llegaría ni de broma, en la segunda era crónica de una muerte anunciada. Messi ya avisó en un lanzamiento al palo. Oblak ya se lució en alguna posterior, hasta que en el 83, un excelente centro de Sergi Roberto cabeceó de forma inapelable Luis Suárez anticipándose a todo Cristo (vergonzosa a la par que vergonzante celebración del tanto incluido, será que como son el equipo de los eternos mártires … En fin).

Y cállate, que la cosa pudo ser aún peor, cuando, en el 93, al final del todo, Griezmann cedió un absurdo balón a Messi, al cual le terminó haciéndole una falta mortal de necesidad al argentino al borde del área (decididamente, Antoine está, pero sigue sin estar, que se cambie ese puto peinado de muñeca chochona ya, por favor). Menos mal que Oblak pasa de todo, como ya os he comentado en infinidad de ocasiones, y el disparo envenenado de Leo lo atajó sin mayores complicaciones, ojo, porque él decidió que fuese así. Lo lógico es que el portero, en esas circunstancias, se mueva más que la compresa de una coja. Messi bien que lo sabía, por eso disparó así. Justo a su lado. dónde menos se esperaba nadie. Afortunadamente, Jan también lo sabe. Es su máxima virtud: hacer sencillo lo difícil. Así que, quédense con el punto, y piensen que, afortunadamente, queda ya un día menos … ¿Para qué? Para el regreso de Diego Costa. Se me antoja sencillamente indispensable. Vital. Para todo. Por todo.  Un día menos …

EL CRACK DEL PARTIDO: ¡Me gustó Savic! (en tareas defensivas, tosco y vulgar como él solo, pero estuvo de puta madre en eso, defendiendo, y le afanó un tanto diáfano a Luis Suárez), excelente Oblak (sin novedad en el Frente), y soberbio Saúl, que, no tengo la menor duda al respecto, se va a terminar convirtiendo en nuestro auténtico jugador franquicia por excelencia. Por personalidad, por saber hacer, por tener la cabeza en su sitio, por comprender como nadie nuestra idiosincrasia, y porque tiene el don de los elegidos, nada de lo que hace él es vulgar, sino sencillamente extraordinario. Por parte visitante, la primera vez que saqué la conclusión de que tienen un portero en condiciones, y el ya citado Umtiti, que me pareció una roca inexpugnable.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: La animación me pareció patética (mucha banderita, mucha tontería pero más de uno salió con su garganta impoluta, no terminamos de vernos en nuestra nueva casa, está claro), Koke estuvo espantoso, Correa, nulo, y Thomas, demostró que saliendo del banquillo le cuesta un mundo entrar en el partido. ¡Qué minutos más desastrosos, madre!

ÁRBITRO: Mateu. El hombre de un reglamento cada 6 minutos. Se le reprochó un penalti por mano de Savic, que, con las nuevas reglas que hay ahora, resulta que no es (yo, como soy un viejo rockero, lo hubiese pitado sin dudar) y alguna tarjeta más a Gabi, pero bueno, estuvo bastante centradito toda la noche.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (- 1 GRADO)

A mi el punto me vale, y al termómetro también, que para eso es mío, putas, así que subimos un gradazo. Piensen que este punto nos mantiene vivos en la Liga, no me sean cazurrros.

Y, el miércoles, Champions en Qarabag. Todo y nada, señores. No nos vale nada más que la victoria. Si hubiésemos amarrado los 3 puntos en Roma más el puntito frente al Chelsea, igual no andaríamos con estos trapos, pero, es lo que hay, y, por supuesto, confío al mil por cien en la muchachada. “De tus colores me enamoré, sentí pasión dentro de mí, late muy fuerte mi corazón” …

1 de octubre de 2017

Lega 0 - Atleti 0. ¡Qué puto desastre!



El Leganés. Un equipo de barrio (dicho esto desde el mayor de los profundos respetos y admiración que pueda tener por cualquier equipo de barrio, sencillamente, me encantan, son los únicos que mantienen viva la pureza del fútbol de verdad). Una gente que anda por primera por méritos propios, y, con cierta solvencia. Un guión por todos esperados: equipo cerradito, defienden muy bien, se sitúan superordenados en el campo, el juego frontal les va de cine, porque sus centrales van por alto fenomenal. No sé. Debo de ser muy clasista en esto del fútbol, o no tener ni puta idea del mismo (ambas ideas, para nada descartables). Pues bien, para contrarrestar el tema: Savic, Saúl (¡de lateral izquierdo!), Giménez, Godín, Koke, Thomas, Gabi … ). Tres centrales, 4 mediocentros. ¿Bandas? Para qué. Todos sabemos que a los equipos que se cierran de esa manera de jugar, hacerlo abiertos es tontería. Pasemos de laterales, pasemos de extremos, pasemos de regateadores … Un delantero centro medio empanao (¿De verdad Gameiro no se merece ni un triste minuto?), Griezmann, el cual no sabe qué hacer para que le llegue un puto balón en condiciones, y Correa, al cual seguimos mareando en 15.000 posiciones por minuto.

Lo he dicho cantidad de veces. El Cholo es mi profeta, y nada me falta. Pero, de verdad, estos ataques de entrenadores, ¿Son necesarios? ¿Qué es lo que queremos demostrar? Qué esto está ya todo inventado desde hace tiempo, hombre.

Así que salió uno de esos partidos en los que, la salida en tromba de los 5 primeros minutos del Atleti se convirtió en uno de esos encuentros pesadilla en los que ya no sabes qué hacer. Que pite el descanso, y me hecho un ciga. Pongo la pierna izquierda  por encima de la derecha, hostias, qué paradón de Oblak. Pongo la derecha por encima de la izquierda, su puta madre, palmamos fijo. Me empieza a picar todo el puto cuerpo (joder, ¿Me he duchado hoy?). ¿Y si me voy a cenar? No me jodas, dejarlos solos, nunca. Una puta desesperación. Un puto martirio chino.

Y aún, la primera parte, fue más o menos plácida en lo que a ocasiones pepineras se refiere. Es más, una buena internada de Correa, su centro, de esos made in Paco Lobatón (¿Quién sabe dónde?) acabó en los pies del incombustible Saúl (que acabó jugando en todas las posiciones imaginables posibles, el desaguisado fue mayúsculo, cada 5 minutos que pasaba del encuentro, más guirigay había, qué sopor, qué homenaje al despropósito tan gratuito), que remató de forma inapelable haciendo un paradón Cuéllar.

Pero es que la segunda parte, fue un dolor de perolo constante. Como si alguien te fuese clavando puntas de clavo por todas las partes de tu cuerpo, pero poco a poco. Y claro, Garitano lo vio claro: sacó al El Zhar, y Amrabat, y el lío era ya importante, señores. Menos mal que Oblak hizo 3 paradas de esas que solamente él sabe hacer (moviendo, significativamente la cabeza, como diciendo “no siempre voy a tener la misma suerte, no, vaya mierda de partido andamos haciendo”). Así que lo único que le quedó al Atleti fue el aún mayor despropósito de quitar a Griezmann por Sime, para que ya la fies fuese completa. Godín, que acabo desquiciado jugando en punta ya casi a su puta bola, tuvo la única ocasión de esta vomitiva segunda parte en un espléndido remate a un buen centro de Koke (frase en especie de extinción últimamente) y casi que acabó ya todo. De verdad, no sé cuántos partidos más podré sufrir así. ¡Qué puto desastre!

EL CRACK DEL PARTIDO: Saúl, porque batió el récord guiness mundial de posiciones en los que se puede llegar a jugar durante 90 minutos de juego, y Oblak, al que nuestra queridísima directiva sigue teniendo pocas ganas de renovarle el contrato (luego, cuando llegue el Jeque de turno, diremos que si la abuela fuma, y tal). Y, por supuesto, el Lega. Meritazo que tienen los condenados, por Dios.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Sin lugar a dudas, el Cholo. Qué necesidad tiene de estos ataques de gilipollezcum entranadorum supinum habemus, coño. Pero si eres el puto amo de todo, me cago en mi puta estampa.

ÁRBITRO: Gil Manzano. Impecable labor la suya.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (- 2 GRADOS).

Os soy sincero, no esperaba mucha más cosa de este partido, que conozco ya un poquito bien al Atleti. Eso sí, que luego los miembros del Daesh del termometrismo rojiblanco también se acuerden de esto, mis queridos talibanes.

Y ahora, un nuevo y adorable parón de Selecciones, y el Bassapasta Habemus poco después. Ojito, que igual este año en Octubre ya nos quedamos sin Liga. Sinceramente os lo digo, creo que no va  a ser así,  pero … “Honrando tus colores, por toda la ciudad” …

28 de septiembre de 2017

Atleti 1 - Chelsea 2. ¡Aguante, Wichi, Carajo!


Tras la importante victoria frente al Sevilla, de la cual no he realizado crónica por motivos que no vienen al caso (problema sexual, más que nada, no me ha salido de las pelotas, vamos, trankis, partido de obligado cumplimiento, el termómetro no se  toca), me gustaría, antes de meterme de lleno con el partido de esta noche, indicar una serie de consideraciones con respecto al nuevo campo, tras haber estado por primera vez el pasado domingo en la grada.
    
    El campo por dentro es una pasada. Se ve de narices, no hay que subir 1500 escaleras para ponerte a una altura similar a la que teníamos en el Calderón. Y sí, por supuesto, los asientos son muchísimo más cómodos y uno puede casi estirar las piernas sin grandes complicaciones. Eso no es óbice para que nos sigamos dejando la garganta en pos de la victoria de nuestro Atleti. No entiendo la incompatibilidad del tema.
   
     La acústica del mismo también me pareció excelente. Lo único es que, no sé por qué extraña razón, escucho al Frente como un poco pasado de revoluciones, como si a un LP lo pusieses a 45 revoluciones por minuto.
     
      Los video marcadores bien también, se ven de puta madre. Y la visibilidad, al menos desde mi sitio, es fantástica, no tuve ningún problema en distinguir a los jugadores (y eso que veo menos que una polla metida en un termo).

     Por fuera es otra cosa. Un tanto feucho y desangelado. Demasiado descampado. Aunque, imagino, eso con el tiempo irá mejorando. Los baretos de toda la vida pillan lejos, esa es la verdad. Así que las previas habrá que hacerlas bien tochas, porque claro, ahora se está de puta madre por allí tomando minis en las carpas de por ahí, pero cuando empiece el invierno a hacer de las suyas (que llegar, señores, llegará) a ver quién es el guapo que anda tan tranquilo dando rulos de un lado a otro del campo.

     Hecho muchísimo de menos tanto los puestecitos de venta de bufandas y demás (que daban un montón de ambiente a los alrededores) como, sobre todo y especialmente, la colocación de las pancartas de las distintas peñas dentro del campo. Esperemos que todo esto se vaya mejorando también.
     
     Lo de las carpas … demasiado ambiente erótico festivo, aunque si a la peña le mola, pues es lo que hay. Eso sí, por favor, la del Fondo Sur, al menos, que tenga la decencia de que acabe el partido antes de ponerse a “pinchar” de nuevo, coño. Los últimos minutos son sagrados, y todos debemos de estar a lo que estamos, a saber, dejarnos las pelotas para que ganemos. A mi el otro día me terminó distrayendo mogollón el escuchar la música de fuera durante los últimos 5 minutos. Eso hay que erradicarlo ya. Sí o sí.

      La famosa iluminación por la noche. No me pareció nada del otro jueves (máxime después de haber visto imágenes de la del Nuevo San Mamés o de la del campo del Bayern). Encima, salir de allí en una zona que no terminas de conocer y tan sumamente tétrica señalizada fue toda una puta odisea. Supongo que estaría abstraído por la victoria en el último instante del Chelsea, pero quise ir a Canillejas (porque a la famosísima  estación del Metropolitano, llena de accesos y tornos, y demás … ¡no dejaban entrar porque no había trenes! – ver para creer-), y acabé … en Simancas … y Gracias. Así que llegué a casa a la friolera de las 00,45 h., en un partido que a las 22,30 h. se acabó. Tengo mucho que depurar en este aspecto, qué duda cabe. Pero al club, decirle que algún cartel que anuncie algo y que esté un poco más iluminada la zona, que no se veía un puto pijo por ningún lado, igual algo me ayudaría (yo me doy por imposible, pero seguro que otros sí que lo agradecerían cantidad. Que funcione la estación más cercana de metro, ni les cuento. Tranki, ni se molestarán, ya me buscaré la vida mejor la próxima vez … Qué puta pesadilla L


¿Y el partido, qué? No era nuestra noche. Fue la noche del Chelsea, que hizo un partidazo sencillamente descomunal. Durante 80 minutos, hizo con nosotros, prácticamente, lo que quiso. Maravillosamente plantados en el campo, tácticamente impolutos, genial el pichoncito Marquitos, brutal el Kanté, o cómo un pibe solo puede adueñarse de todo el centro del campo sin morir en el intento, exhibición portentosa de Hazard (¡qué pelotero más descomunal, no di crédito!) y el dolor de cabeza constante que fue Morata (Lucas hizo lo que pudo, Godín, el hombre, ayyy, Godín), hacía tiempo que no veía a un equipo que me impresionaba tanto como ellos. Hacía tiempo que al Atleti no le remontaban un partido. Hacía tiempo que no palmábamos un encuentro en el último suspiro (putas finales de mierda aparte) tras una maravillosa jugada, al más puro estilo balonmanístico, de todo el puto Chelsea, que movió el balón de un lado al otro del área, con paciencia, con precisión, hasta que encontró el resquicio, penetró por banda, fantástico pase de (¿Bayaloko? ¿Willians? ¿Kante? ¿Moses? ¡Qué más da … Un indomable negrito de esos que no había manera de frenarlos, y un tal Batsuhayi remachó sin piedad. Antes, Conte ya había firmado el empate quitando al brutal Hazard y al dichoso Morata. Aún antes, el propio delantero madrileño remachó de cabeza un excelente centro de … siiii, Hazard, que batió de forma inapelable a Oblak , poniendo el empate en el marcador. Antes, durante y después, tanto Koke como Griezmann coleccionaron cantidad de pases sin ton ni son, siempre al contrario, siempre un segundo tarde dados, siempre encontrando a un Blue mejor colocado y anticipándose. Antes, también, debió de salir Gabi al terreno de juego, que Thomas andaba con tarjeta y no estaba el horno para bollos. 

Los más optimistas nos las prometíamos algo felices tras saber que el Atleti se adelantó en el marcador con un tanto de Griezmann de penalti, al borde del descanso. Algunos, ingenuos, creyeron que si Saúl no hubiese fallado el tanto posterior que falló a puerta vacía, la cosa hubiese cambiado. Ya les digo yo que no. Que el Chelsea fue a su puta bola durante todo el encuentro. Lo dominó de principio a fin, de cabo a rabo, en todas las facetas del juego, en velocidad, presión, anticipación, desborde, remates desde fuera del área (vaya tirazo de Hazard al poco de comenzar el partido que repelió el palo), vaya ocasiones que tuvo Morata, alguna salvada por la mano de hierro de Oblak, otras porque Lucas logró obstaculizarle lo justo cuando ya se mascaba el gol en su remate final, el tanto a puerta vacía que falló en la segunda parte Cesc. En fin … No sé cómo estará esta peña en primavera, que es cuando realmente uno se juega la tostada, pero a mi lo de ayer me pareció, al fin, un auténtico equipo Campeón Inglés de verdad. Pero que muy campeón.

Eso sí, Thomas, probablemente, jugó su primer partido cañero de verdad. Lucas ha jugado alguno más, pero tampoco tantos. Saúl y Koke siguieron sumando (muy destacable el primero, absolutamente desafortunado el segundo). La experiencia, fue positiva. Por cierto, que no se me olvide, detallazo final de Courtois dándose la vuelta a todo el campo, aplaudiéndonos a rabiar y devolviendo todo el cariño que le seguimos dando, entrega de su camiseta en el Fondo Sur Incluido. Siempre uno de los nuestros, mi querido Erasmus favorito.

En definitiva, tenemos que seguir creciendo. No siempre va a estar Griezmann tan sumamente torpe (de nueve no puede jugar jamás, en su defensa, conste). Y estoy convencido de que lo vamos a seguir haciendo. Ayer no nos ganó cualquiera. Nos ganó el mejor. Como tu, Wichi. Y los mejores, siempre se merecen lo mejor. Ayer, los ingleses, hicieron historia en nuestro campo, pero esto no está dicho. Porque los Atléticos jamás nos rendimos, Wichi, y lo sabes. Así que, hermano, tuviste lo excelso, y lo vas a volver a conseguir. Lo tienes todo para hacerlo. Un solo grito terminó atronando el Metropolitano ¡Aguante, Wichi, Carajo!

21 de septiembre de 2017

Athletic 1 - Atleti 2. San Mamés, Eterno Atlético.



Sigo diciendo que es uno de mis encuentros favoritos de la temporada. Uno de los pocos reductos que quedan por ahí en los que el fútbol sigue teniendo ese sabor intrínseco y genuino de este deporte del que tanto me enamoré. Me gusta su ambiente (hostil pero, en su mayoría – cabestros aparte -, respetuoso), me enrolla su filosofía, me encanta su forma de encarar sus encuentros en su casa, y me van sus señas de identidad. Es un campo que nos va cantidad. A los rockeros siempre nos ha ido la marcha. En el viejo San Mamés hubo de todo: memorables actuaciones nuestras (Paooolo, Paoooolo Futre … Futre) con grandes varapalos sufridos en nuestras carnes. En el nuevo, solo hay un dueño y dominador del cotarro. Como ellos mismos cantan (ya les corrijo yo, tranki) … “Solo hay un Atleti … Atleti de Madrid”.

Ayer el Athletic, sabedor de nuestra superioridad, salió pero no salió. El respeto del que no se fía en exceso. Del que sabe que “cuidado … esta peña nos la termina jugando siempre”. Por su parte, el Atleti, salió en su más puro estilo (camiseta megafashionhorterayesquetecagasboys aparte): controlador, apostando por gente alta atrás para controlar el poderoso juego aéreo del rival, y el rodillo, poco a poco,  que ya se irá poniendo en marcha.

San José, a los 10 minutos, se encontró con un balón controlado dentro del área, pero, fue como si hubiese recibido una raqueta de pádel en vez del susodicho: estuvo torpe, lento, no supo qué hacer con él y Godín le robó la cartera con una facilidad insultante. Poco después “Don Raúl todo lo que haces lo haces bien García” empezó a decirnos que su mejor manera de respetarnos es la de ir a nuestra yugular como solo él sabe hacerlo. Sin embargo, para Oblak, el hombre impasible, simplemente es uno más. Se ataja el balón y a otra parada, calatrava.

El rodillo colchonero del Manzanares, a partir de ese instante, empezó su actividad. De primeras, Gaitán aprovechó un regalo del imberbe Nuñez, se internó en el área, pero su buen remate cruzado lo repelió el palo. Otro como Vietto: entre que no tienen muchas luces, y la suerte tampoco se tira el rollo con ellos … Poco después, Koke empezó su incansable recital de fútbol hasta que acabó el encuentro, cedió un balón magistral a Griezmann, este remató bien, pero Kepa paró mejor, mano a mano con el francesito. Señores, ahí hay portero.

Hablando de porteros. Y casi al borde del descanso, Estrada decide tomar cartas en el asunto, se disfraza como mejor creador de fútbol del Athletic, y se inventa un penalti de Luis Filipe que se disponía a transformar un tal Aduriz, no sé si les suena de algo. El penal iba bien. Fuerte, ladeado. Pero Oblak, con su brazo indestructible de acero puro, realizó una parada sencillamente estratosférica. Una más. Otra de tantas. Lo diré hasta que me muera: el trono de hierro es tuyo, Jan.

Descanso, y el Atleti salió reconocible. Como es el Atleti del Cholo en las segundas partes. Se adueñó por completo del centro del campo, y se empezó a mascar el gol. Como a Estrada vio que no le dio resultado el asistir a los delanteros del Bocho, le dio por marcar estrechamente a nuestro jugador más determinante, Griezmann. Ya le anuló un tanto legal en la primera parte (un señor golazo de chilena, por cierto) porque, como no ha debido jugar al fútbol en su puñetera existencia, no sabe distinguir la diferencia entre que te coma la  tostada Godín o que cometa falta. Así que al francés le dio por asistir, y a fe que lo hizo. Su pase a Koke a los 10 minutos de este segunda parte fue sencillamente solo para elegidos. La inteligencia de nuestro canterano ante la estupenda salida de Kepa fue brutal, cediendo el balón al primer toque. Correíta solamente tuvo que empujarla a puerta vacía. El argentino, suma y sigue. Tres chicharros ya. Bien, Angelito, bien …

La cosa parecía medio sentenciada. A falta de un cuarto de hora, saque de banda de Giménez (chico para todo, futbolero total), peina Saúl, toque sutil de Antoine viendo el desmarque de Carrasco, control sublime del belga, y definición precisa y concisa cruzando el balón ante Kepa. 0-2, y el rodillo rojiblanco dispara sus pulsaciones. Máxima tensión.

Poco más. El Athletic ya tiró de Athletic, es decir, de raza, se quitó el miedo de encima, consiguió un tanto Williams (¿Qué pinta este muchacho en el banquillo?), bien anulado por fuera de juego, mientras que Raúl García, Don Raúl, el hombre que todo lo que hace lo hace bien, reitero, demostró que él jamás se rinde, nos avisó con una volea dentro del área que pasó lamiendo el larguero, para que, en el descuento, consiguiese lo que muy pocos consiguen, batir a Oblak en su más puro estilo: remate seco, rápido y al corazón. Si nos tiene que meter un gol alguien, quién mejor que él. Da igual. Seguirá teniendo mi mayor de los respetos y consideraciones posibles. Siempre en mi corazón. Eso sí, su espíritu indomable no sirvió para derrotarnos. Y es que, San Mamés, el nuevo San Mamés, quiere ser Eterno Atletico. Y, de momento, lo es.

EL CRACK DEL PARTIDO: Me alegro del despertar de Griezmann, pero el premio mayor se lo llevan Oblak (quién si no) y Koke, que estuvo inconmensurable durante casi todo el encuentro. Pero qué listo que es … Por parte local, nuestro penúltimo mítico ocho, y la estupenda labor del señor Estrada, que no se me olvide.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Cri cri cri … Cantaba el grillo sin cesar.

ÁRBITRO: Estrada. Un puto desastre. Ya os lo he contado. Nos anula dos tantos legales de Griezmann (uno por falta de Godín que no es, otro por fuera de juego de Griezmann tras remate de Carrasco que tampoco lo es), todo esto aderezado por un penalti de Luis Filipe en el que toca el balón previamente, es decir, no hay penalti (aunque su despiste igual sí que mereciera la pena máxima). En fin …

TERMÓMETRO ROJIBLANCO ( -2 GRADOS).

Ahí lo tienen , señores. Lo subo un par de grados. La algarabía del pueblo no tiene parangón. ¿Ven cómo es un termómetro justo, ecuánime, equilibrado? ¡Arrodíllense todos ante su poder, miserables lacayos!

Y el sábado viene el Sevilla. Segunda etapa de nuestro Tourmalet particular de estas 2 semanas. En nuestro Metropolitano. Gargantas aclaradas, banderas al viento … “O del Metropolitano, donde lloraba mi Abuelo, con mi Mamá de la mano” …

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