De primeras, me parece flipante que en el fútbol tan “moderno” y tan “bien organizado” como es esta asquerosa Liga de Fútbol Profesional, presidida por el sinvergüenza de Tebas, se permita el lujo de dejar así, por todo el jeromen, a casi 10.000 abonados sin poder presenciar este encuentro, precisamente frente al rival que más veces les ha ganado en Balaídos, y que, por lo tanto, entiendo que algo de ilusión les haría presenciarlo, vamos, digo ... Se pasan por el forro de sus caprichos los sacrificios que pueda estar haciendo esa peña para pagar dicho abono, les importan 3 pimientos sus sentimientos, encima no les dejan tampoco verlos en una pantalla gigante que quisieron poner en Castrelos, y (no me extrañaría en absoluto) aún les sancionarán y todo por tener una grada completamente vacía. Se podía haber aplazado perfectamente el encuentro, pero no … Que se joda el aficionado. ¿Qué más da? Si somos gilipollas y vamos a seguir pagando igual, joder … Esto es lo que importa el bufandero descerebrado en los tiempos que corren: nada. Absolutamente nada. Desde luego, espero que el dúo de delincuentes que mal dirigen mi Club, no se les ocurra jamás hacernos una gracieta semejante. Por mucho que quiera mi 1447 de socio del Atleti, lo mandaría al retrete sin dudarlo un solo instante. Y esta es la Liga que quiere competir con la Premier, ya … Una Liga tan infame como repugnante.
De segundas, si. El Atleti jugó un partido sencillamente infame, infumable, desordenado, acongojado, tembloroso y soez hasta más no poder. Todo a partes iguales. Pero ganaron, como a muchos otros equipos les pasa también de vez en cuando, y, sin embargo siempre se les justifica todo con el ya manido “así son los grandes” y demás, frase que, curiosamente, jamás se emplea para cuando nosotros jugamos tan rematadamente mal como ayer. Señores, tápense, y, por favor … Lecciones, las justas. Eternamente agradecida …
Metimos nuestro golito, allá por el 27 del primer tiempo, obra de Gameiro, tras el lanzamiento de un córner, de remate a la media vuelta. El premio para ver si va pillando algo de confianza y demás fue una nueva sustitución por parte del Cholo allá por el 60 del partido. Así es imposible, de verdad. Estos putos automatismos en los cambios me ponen enfermo, no lo puedo evitar. Un pelín antes Antoine no llegó a una buena acción individual de Correa (de los pocos que medio intentó algo). El Atleti no llegó a tener excesivos sobresaltos en esta primera parte en defensa, aunque su juego, en buena parte de la misma, dejó bastante que desear.
La segunda fue otra cosa. Muchísimo peor. Un espectáculo deleznable de un equipo rojiblanco aculado atrás sin ningún sentido, incapaz de hilar 2-3 pases en condiciones (salvo un remate horroroso de Griezmann de cabeza tras fenomenal centro de Saúl, cuando lo tenía todo a huevo para marcar), y un Celta en pleno abordaje que, por momentos, parecía el Bayer de Munich en sus mejores tiempos de auge. Afortunadamente, tenemos a Oblak, el único que, una vez más, dio la talla en este esperpéntico segundo tiempo portando ese escudo (el que debería de portar, entiéndaseme). Aspas al palo, Aspas de nuevo, Wass, Guidetti de tacón, Mostovoi, Karpin … Ahí tuvieron ocasiones de peligro hasta el puto alcalde, vamos.
En fin. Lo importante son los puntos, y conseguidos están. Y sí. De forma infame. Pero, reitero … No os molestéis, que no vamos a pedir perdón a nadie por ello. Ya perdonarán …
EL CRACK DEL PARTIDO: Algo de Correa, Saúl siempre da la cara, y, para todo lo demás, Oblak. Siempre Oblak. Por parte local, el taradillo de Aspas, que es una mosca cojonera de cuidado.
LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Thomas estuvo perdidísimo, y Gabi, directamente, ni estuvo. Pero vamos, que si ponemos a prácticamente todo el equipo aquí, tampoco engañaríamos a nadie.
ÁRBITRO: No recuerdo quién era ahora, la verdad, pero sí, se zampó un penalti de libro de Gabi por mano flagrante.
TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (- 1 GRADO).
No pensarán que tras el virtuosismo futbolístico de ayer, les suba el termómetro y todo. Vamos … Digo … Ni una sola palabra en la Sala. ¿Cómo? ¿A qué lo bajo?
Y. el miércoles, la Copa, que, tal y como veo que anda ahora mismo el equipo (lo único que se me ocurre es un tema físico, fíjense que ya nuestras bandas no las sube ni Dios, nos dedicamos a colgar melones sin ton ni son), no preveo ni mucho menos fácil el choque con el Elche, equipo que, ya de por sí, no se nos da nada bien (aún tengo grabado en carne viva un 5-1 en nuestro primer año de segunda, con el menda lerenda allí presente … ¡qué vergüenza pasé!) Afortunadamente, este es otro Atleti, aunque, últimamente, se parezca demasiado al de infausto recuerdo del de Manzaneque … “Se, que no hay distancia que nos pueda separar … Vayas dónde vayas aquí estoy “…





