1 de septiembre de 2020

La hora de la verdad. Puntuaciones Finales 2020.


Año extraño el que no está tocando vivir, tiempos nuevos, tiempos incómodos, tiempos difíciles para todos. La mal llamada "nueva normalidad", que en realidad es ir dando palos de ciego de un lado a otro sin mucho sentido (es decir, anormalidad). Paciencia, y que esto acabe pronto (que va a ser que no). Que a este paso me van a prohibir hasta escribir las crónicas, ya verán …

Hablando de palos. Toca repartir estopa (mi juego favorito). El primero de todos, autoflagelación total para el que esto os escribe, que he tenido una temporada de una irregularidad insultante. Espero que esta nueva temporada que se avecina (dentro del cachondeo que va a ser que unos equipos empiecen la Liga, otros no y demás) me ponga las pilas pero de verdad. Siempre lo he dicho, al que mejor le sientan estas crónicas es a mi, por lo que debo de utilizarlas como terapia personal  para no volver a cometer errores pasados, y no demasiado lejanos.

Sin más, y con la muchachada puesta su bozal, y a la distancia reglamentaria entre discípulo y discípulo (la susodicha "nueva normalidad", y saben ☹) empezamos el show de las notas finales para ellos. A saber:

Oblak. El portero que susurra a los delanteros (Savic incluido). 8,5 (Sobresaliente).

Una vez más, nuestro mejor jugador, el más decisivo. Para los anales de la historia, su memorable partido en Anfield, especialmente. Nuestro crack total. Pilar fundamental en nuestro futuro y presente. Lástima de ese Zamora que no pudo ser al final, porque hubiese sido el primer guardameta en la historia de Liga en conseguir 5 consecutivos. Dicho esto, no conseguiremos jamás la Copa del Buey sin su presencia. Ténganlo claro.

Adán. El ausente. (Sin calificar).

Otro tipo más que ha engordado su currículum con el paso por nuestro glorioso Club, sin haber significado nada ni haber hecho ningún mérito reseñable para que así sea. Hala, majete. Cierra al salir.

Comandante Giménez. No parar hasta conquistar. 6. (Bien).

Empezó como siempre, con las malditas lesiones, luego chupó banquillo, pero el confinamiento le vino de cine y acabó siendo el Comandante que todos esperamos. Está llamado a ser el sustituto de Godín en todo. Condiciones tiene. Compromiso parece que también. Le falta regularidad y cuidarse a la par que estudiar bien el origen de sus lesiones musculares. Tiene que dar infinitamente más de sí. Me enloquece, eso sí, cuando le veo parpadear compulsivamente con los dos ojos a la vez. Es como si se le encendiese la vena. Alguna va a armar.

Pichici Savic. El señor de la Uña. 7. (Notable).

¡SORPRESSAAA! ¿Quién os lo iba a decir, eh? Con la de estopa que le he dado una temporada sí, otra también. Este año, sin embargo, ha rendido a un bastante potable nivel. Defensivamente mucho más centrado, ha habido encuentros en los que ha sido un muro absolutamente infranqueable. Añádanle que en su manejo y posterior salida de balón ha mejorado un mundo, y de ahí su más que merecido reconocimiento por mi parte. Que siga así, que continúe manteniendo en tensión al bueno de Oblak, pero porfa … ¡No más goles en contra, coña! (a este paso va a superar a Diego Costa, cosa, por otro lado, bastante sencilla, desgraciadamente para todos).

Imperial Felipe. ¿De donde te sacaron, Felipe? 8,5 (Sobresaliente).

El mejor central de este año. Impecable prácticamente en todo. Siempre concentrado, majestuoso al cruce, excelente dominio del juego aéreo, maravillosa colocación en el campo, buenas incorporaciones en ataque. Toda una sorpresa. Toda una excelente noticia. Para que luego le demos estopa compulsivamente al Berta, la mayor de las veces sin ton ni son.

Hermoso O S'ea. (5). Aprobado.

De lateral izquierdo olvídense (una moto más que nos vendieron desde la puta prensa). De central ha tenido un poco de todo, pero tiene que afianzarse mucho más. Creo que es cuestión de confianza en sí mismo, simplemente. Sus cambios de orientación del balón, eso sí, un prodigio. Mucha peña se quiere desprender de él (entre otras cosas, por las mandangas de su pasado y demás, el talibanismo rojiblanco, siempre con la hazaña afilada, en busca de su próxima presa). Yo ni de coña, vamos.

Santiago (y cierra España) Arias. (6,5). Bien.

Para mi cumple siempre. Lleva a la perfección su rol en las rotaciones que suele hacer el Cholo. No es Juanfran (seguro, vamos) pero tampoco es un tuerce botas. Y guerra no da, así no, me estorba en exceso.

Peaky Blinder Trippier. (7). Notable.

Yo creo que le doy mejor puntuación a él que al Arias, más por lo bien que me cae que por sus propios fundamentos futbolísticos demostrados en realidad, si bien es valiente, rápido, tiene un toque bananil de balón mucho más que interesante a la hora de poner el mismo dentro del área, y debería, de hecho, de participar más en nuestro balón parado, como principal ejecutor del mismo. Defensivamente, muy irregular. A veces alocado, pierde su posición y comete tropelías absurdas dentro del área. Es difícil que cambie su forma de jugar con la edad que tiene, pero vamos, que siga, por supuesto. El Cholo se encargará del resto.

Correcaminos Lodi (6,5). Notable.

Ofensivamente mucho mejor que defensivamente, aunque en esta última faceta terminó mucho mejor que lo que empezó (lo cual tampoco es que fuese demasiado complicado, las cosas como son). Tiene un guante en su bota, y es una cuestión de tiempo el que logre el equilibrio necesario entre sus acciones ofensivas y defensivas. Jugador altamente prometedor, tiene que seguir sí o sí.

Sime Vrsaljko. (5). Aprobado.

Este menda, o se va del Atleti o no le vuelvo a poner ese puto apellido en un texto mío en lo que me queda de existencia, vamos. Puede que os sorprenda el aprobado, pero le tocó jugar sin estar recuperado del todo, porque el equipo andaba en cuadro, y el chaval cumplió y dio la cara, las cosas como son.  Ahí me ganó para la causa.

 

No Thomas, No Party. (7,5) Notable.

Sin lugar a dudas, el jugador mejor dotado  técnicamente de la plantilla. Cuando traslada el balón, no lo toca, lo acaricia con sutileza, y, por otro lado, en las proximidades del área contraria tiene un disparo seco y duro que se convierte en imparable obús a plena exhalación. A veces arriesga en exceso, otras se pierde en su mundo, pero es un centrocampista como la Copa de un pino. Tiene cualidades para acabar con más de los 4 tantos que ha logrado en este año. Se me antoja imprescindible.

Capitán Koke (8,5) Sobresaliente.

Pundonor, entrega, corazón, incansable al desaliento, fantástico primer toque para dejar solo a nuestro delantero de turno. Le oí un día en una entrevista que igual, a veces falla cosas por intentar demasiadas historias dentro de un terreno de juego. Yo le animo a que siga igual, porque soy consciente de que jugar con la claridad de ideas con la piensa y ejecutar todo eso a la velocidad de la luz solo es un don para elegidos, y él debe de aprovecharlo al máximo. El mejor jugador de campo este año, no tengo la menor duda.

Magic Joao Félix (6) Bien.

El diferente. El del toque genial. El que aparecerá de vez en cuando (cada vez con más frecuencia, espero) simplemente para eso: definir un partido. El que te genera un cosquilleo en el estómago cada vez que recibe el balón. Jugador en plena progresión, y ojito … 9 tantos a su favor, a pesar de no haber sido un indiscutible para el Cholo (curiosamente, cuando mejor parecía estar, las cosas de Don Diego Pablo). Tengo muy claro que este menda se terminará marchando, así que no aconsejo que os encariñéis demasiado con él. Disfrutarle mientras se pueda y fuera.

Better Call Saúl (6) Bien.

No ha sido su mejor año (buena culpa de ello tiene el Cholo, que le ha utilizado hasta para pintar las líneas del campo dentro del terreno de juego) pero mi confianza en él es plena y absoluta. A ver si este año hay suerte y se puede centrar en lo que mejor se le da: todocampista brutal. En goles no ha andado mal (7 chicharros), pero debe, puede y nos va a dar más: mucho más.

Platanito Lemar (2). Muy deficiente.

Estoy convencido también de que es mucho mejor jugador de lo que nos ha demostrado (que ha sido ínfimo). Lo tengo tan claro como que aquí, en el Atleti, ya no va a triunfar. Por lo que sea, no encaja, y la afición, ha pasado del enfado al escarnio sin compasión (lo peor que le puede pasar un jugador). El problema es el pastizal que costó, pero como ahora, parece que andan de rebajas, pues a lo mejor se puede colar en alguna operación por ahí. Una lástima.

Fulerillo Llorente (7) Notable.

Tuvo un comienzo desastroso, dubitativo, muy presionado y, probablemente, sintiéndose observado con especial "ensañe" por parte de esta grada, a veces sorprendentemente acomplejada, en la que, sinceramente, uno cree que hay especímenes por ahí que anteponen su odio visceral al innombrable ante su amor por su propio equipo. Igual si estuviese haciendo esta crónica hace 20 años opinaría igual que ellos, ojo. Que de Santito aquí no vamos ni Dios. Pero vamos, tengo claro que defender, siempre lo haré a quién lleve la rojiblanca puesta. Y acabado el sermón de misa de una, la realidad es que el chaval finalizó la temporada en un estado de forma pletórico y lleno de confianza. El Cholo se sacó de su varita mágica una especie de segundo delantero con libertad de movimientos, y nos mostró un pelotero bestial en su capacidad física, generoso en acciones ofensivas y con gol. No tengo ni puta idea de cómo va a acabar este chaval aquí, pero, aunque solo sea por esto, merece la pena que continuemos viendo el serial.

Manito Héctor Herrera (5). Aprobado.

Esperaba otro tipo de jugador muy diferente al que resultó. Mucho más fiero, mucho más todocampista, mucho más mordedor. El resultado final ha sido un jugador con una muy buena visión de juego, buen toque de balón … Pero chico. Poco más. Como cuando te quedas con la miel en los labios. Lo que no tengo muy claro si terminar de relamerme o escupir (al suelo no, que igual me multan).

Coche de choque Correa. (7). Notable.

Podría haber conseguido mucha más nota. Muy como es él: antes del parón, jugó, por momentos, a un excelente nivel. Después del parón, a un exasperante nivel. Ya saben. En una misma acción, enamora a la vez que desespera. Más genes Atléticos no se pueden tener. Angelito, siempre entre los míos.

El caso Vitolo (3). Deficiente.

Compartido por la nefasta gestión que el Cholo ha realizado de dicho recurso. No se puede montar la de Dios por un jugador en el que andabas emperrado, y luego, no sacarle el jugo deseado (y ojito, que no es el primero). Gran jugador es, pero entre que no tiene alma, las dichosas lesiones, y que cuando parece que anda bien, no se le pone nunca, pues eso … El Metropolitano, sin barrer. Podéis crucificarle todo lo que queráis, pero, críticas compartidas, please. Eternamente agradecida.

La Mítica Carrasca (Don Rubio dedicated). (6) bien.

Ni he visto mal su vuelta al equipo (le esperaba hecho un desecho) ni veo para nada mal su recontratación, máxime en los tiempos que corren. Si anda centradito, es un jugador altamente aprovechable, porque es rápido, valiente, de los pocos que encaran, y lo sigue intentando aunque no le salga el primer regate, aparte de que tiene gol. O, al menos, antes era así. ¿Qué no defiende como los demás? Me la pela, siempre y cuando le vea activo y participativo en ataque.

Fulerillo II. Morata. (7,5). Notable.

16 goles, sin ser titular indiscutible, no son malos números para un delantero del tipo que es (a saber, acompañado por otro nueve en condiciones). En cuanto a entrega en el terreno de juego y compromiso, nada que objetar. Nunca será un idolazo, entre otras cosas, porque tampoco es lo que espero de él. Que siga cumpliendo y fuera (espacio reservado para que se desahoguen con todo tipo de improperios hacia el jugador y, por qué no decirlo, también hacia mi persona, no se corten, por favor)

Saponjic. (sin Calificar).

No sé. ¿Este quién es? ¿Es jugador de la primera plantilla? ¿Tengo también que analizar a los utileros, quizás? ¡Venga ya!

Búfalo Diego Costa (2). Muy deficiente.

Lo de búfalo es más por el cariño que le tenía, que ahora no pasaría probablemente de un simple caniche algo ladrador, lo único. Sé que todos ustedes le adoran (yo no tanto, tampoco tengo muy claro por qué se perdonan determinadas salidas de nuestro Club y otras pasan completamente desapercibidas, misterios del Metropolitano), pero llevar 8 goles en 2 temporadas, siendo el primero o el segundo jugador mejor pagado de la plantilla, pues ustedes echen cuentas y me comentan la rentabilidad del mismo, que yo de economía ni papa, la verdad. No hay más preguntas, Señoría.

El Cholo es Mi Pastor, nada me falta (6). Bien.

Temporada de transición, nota acorde a la misma. En Liga se cumplió, presupuestariamente hablando, aunque a mi personalmente no me convence nada el andar en Octubre sin posibilidades reales ya de pelear el título. Yo no los exijo, peri hombre, disputarlos hasta donde se pueda, es lo que cualquier Atlético debe de requerir, o, al menos, ese es el Atleti que yo he mamado. Sé que unos años las cosas salen y otros no, pero se debe de mejorar en este aspecto.

Referente a la Copa, ni hablo … Fracaso total, y aquí no valen las excusas de Madrid y Barcelona (fíjense los finalistas de este año, y luego me cuentan).

Y en Champions, pues hemos sido fiel a nuestra idiosincrasia: capaces de lo mejor (Liverpool) y lo peor (Legazpi). Algún día, por cierto, alguien me explicará el motivo de darles vacaciones a los jugadores al final de la Liga (que se encontraban en un estado de forma cojonudo), cuando antes han estado 3 meses tocándose los bolos por el tema del confinamiento, y en vísperas de disputar, como mucho, tus tres últimos partidos (los más importantes, añado) que te quedaban.

Curiosamente, los alemanes, que acabaron mucho antes que nosotros, no descansaron ningún día. Son inteligentes, saquen ustedes sus propias conclusiones: Aviones contra tractores.

Dicho todo esto, no quiero cambiar de entrenador, porque esto que os he relatado, es un año "malo" de Don Diego Pablo Simeone. Mientras él quiera, tendrá mis críticas (no hay Míster perfecto, más que el que tenemos cada uno dentro de sí mismo, claro), pero, por encima de todo, lo que más será mi apoyo incondicional a su labor. Tengo muy claro que poca gente nos va a llevar tan alto como él. Y al final (si le dejan los delincuentes del palco) conseguiremos lo que tanto anhelo perseguimos. Tirar esa puta Copa al río de una Santa vez …

TERMÓMETRO ROJIBLANCO ( + 9 GRADOS).

Mee faltaban por contabilizar dos encuentros: la victoria en Getafe (obligado cumplimiento) y el empate en casa con la Real (2 grados menos) así que la cosa queda en 9 grados positivos, que no reflejan ni mucho menos el estado real en el cual tuve que acabar el mismo, pero bueno … Para la próxima temporada, tomaré medidas al respecto, no se preocupen.

Nada más. Enhorabuena al que haya llegado hasta aquí. Le debo una. Y hasta quién sabe, que igual en 15 días tengo que volver al tajo … O no. Son tiempos tan confusos.

 

12 de julio de 2020

RV: Atleti 1 - Betis 0.Sin perdón.


Soy amante empedernido del cine. Si tuviese que crear una sección en el Frente, la llamaría sin dudarlo Sergio Leone. Áspera, seca, sudorosa, fría, implacable, feroz y, por momentos, imprevisible. El Atleti es, sin ningún género de dudas, el Clint Eastwood del fútbol Español. No desespera. Sabe sufrir. Espera su momento, Se supera siempre ante las injusticias. Aguanta, aguanta, y vuelve a aguantar. El sufrimiento es nuestro dogma de fe.  Tiene esa mirada fría, fija, sin ser malvada, pero para nada piadosa tampoco. No pierde un detalle del rival jamás. Ayer fue un auténtico western en el Metropolitano.

Un rival que manejó sus armas, por momentos, con brillantez. Que amedrantó. Que amenazó, y mucho. Pero que, cuando entraba en la cantina, en vez de empuñar su revolver para darnos en el corazón, se perdió mirando el pernal de la corista que bailaba, apurando su último chupito. No le salvó siquiera el tener el favor impagable del sheriff del lugar. Nosotros estuvimos impasibles. Lo intentamos. Nos anularon 2 tantos. Nos expulsaron a uno de nuestros ayudantes en post de defender el fuerte del Metropolitano. Dio igual. Nos mantuvimos impasibles al desaliento. Nos cubrimos a la perfección del bombardeo del enemigo. No perdimos nunca nuestra mirada gélida al desaliento. No nos escudamos en nadie jamás. Ni en nada que no fuese nuestra fe, nuestro espíritu, nuestra forma de ser indomable. Fuimos, todos para uno, uno para todos. Y contra todos, añado.

Es muy difícil no enamorarse perdidamente de un equipo así. Podemos ser dulces por momentos, ardientes hasta quemarnos a nosotros mismos. Pero jamás nos despistamos. No perdemos esa mirada fría y aterradora. Confiamos en nuestras fuerzas, nuestras habilidades, nuestra forma de ser, nuestra barba de 9 días sin afeitar. Y, mientras el rival se confía, nos encendemos un pitillo de los nuestros, dejamos que Carrasco (el guapo) saque una falta con maestría y verticalidad, nuestro Diego Costa remate con su falta de escrúpulos para masacrar a su rival (el feo) y nuestro Don Diego Pablo Simeone, sonría con esa salvaje maldad del ganador, que sabe que lo va a conseguir, para vencer, una vez más, meternos en la Champions casi sin despeinarnos (el malo). Por un puñado de dólares. La Leyenda de la Ciudad sin nombre. El Sargento de Hierro (me le imagino a Carrasco motivándole, diciéndole eso de “Usted de dónde es, ¿De Bélgica? Porque allí solo hay ganado y maricones, y precisamente a usted no le veo los cuernos sobre su cabeza). Cazador blanco, corazón rojiblanco. Medianoche en el Páramo del bien y del mal. Ejecución inminente. Y, sobre todo, mi favorita de todas … “Sin Perdón”. El gran Torino rojiblanco no perdonó de nuevo. Se siente, Clint Eastwood y el Atleti, somos así. Ya perdonarán.

EL CRACK DEL PARTIDO: DON-DIEGO-PABLO-SIMEONE. Ha convertido usted en rutina el tomarme yo un puto vaso del asqueroso Frenadol por la mañana. Nunca le podré escribir o alabar lo suficiente. Siempre me quedaré corto. Siempre me faltará algún calificativo admirativo hacia su persona. También le criticaré (la ignorancia, ya sabe, Maestro, es muy atrevida). Pero oiga. A mi me sienta tan mal ya el alcohol como a usted en Sin Perdón, salvo cuando se quiere cargar a Little Bill Daggett. Ahí cuente conmigo. Pillaremos nuestro fusil, entraremos con los ojos enloquecidos, y preguntaremos aquello de “¿Quién es el dueño de esta pocilga? …”Tu, bola de grasa … contesta” … Al final, le disparamos sin piedad, ¿Verdad, Cholo? Él nos replicará “Es usted un cobarde y miserable hijo de perra. ¡Ha matado a un hombre desarmado!”. Nosotros contestamos : “Pues debió de usted haberse armado cuando decidió decorar su salón con nuestro amigo”. Y así nos vamos a ir de esta temporada, Don Diego Pablo, no dejando de sentenciar, eso sí, son sin antes advertir lo siguiente “Bien. Ahora vamos a salir.  No dudaré en matar a quién vea fuera. Y si alguien se atreve a dispararme, además de matarle a él, mataré a su esposa y a sus amigos. Y quemaré su maldita casa. Estáis avisados”. Nos vemos el Lisboa, Hermanos.

LA DECEPCIÓN DEL PARTIDO:
Voy a morir por ti, Atleti de Madrid ….

SHERIFF. (González al Cuadrado).
Vergonzosa expulsión de Hermoso (hasta el del VAR le dijo que echase un vistazo antes de realizar semejante insensatez). Lo del Gol anulado a Morata no tiene nombre. Luego nos quejaremos de él, pero lleva yo creo que más goles anulados injustamente que los que ha conseguido en realidad. No tienen ni puta idea. Un tipo puede salir en línea con otro perfectamente, pero, por el hecho precisamente de ser más rápido, no implica que esté en fuera de juego. De verdad, saben ustedes de fútbol lo que yo de yo de física cuántica. Qué pena, qué asco, y qué vergüenza. Más cuentas pendientes, Don Clint Simeone.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+ 11 GRADOS).
Señores, gradazo más por el empate del Campo Nuevo, y otro por el del Balaídos. ¡2 grados más! Está claro. Necesito vacaciones con urgencia extrema. Pero ya, vamos.

Y,el jueves, el Geta, que aunque sé que Bordalás a muchos os parece el Anticristo, a mi me parece un Mister como la Copa de un pino. No lo vamos a perder, pero, quiero que tenga todo el mundo claro lo siguiente: “Es que de ti me enamoré, Y es que no puedo evitar, el seguirte dónde estés, de local o visitante, yo siempre te animaré”.


28 de junio de 2020

Atleti 2 - Alavés 1. Paciencia vs. Sapiencia.


Paciencia.
Admirable fue la que tuvo el Atleti, especialmente en el primer periodo, frente a un rival tan duro, incómodo y rocoso como suelen ser los equipos de Garitano. Jugó y afrontó este encuentro de la única manera posible de hacerlo: control absoluto del juego, elaboración infinita hasta encontrar un posible hueco en el que poder penetrar a ese muro infranqueable de los visitantes, la toco para allá, lo intento por esta banda, lo hago por esta otra, intensidad, concentración máxima, y para todo lo demás … El balón parado, que fue una fantástica noticia ayer el haber recuperado, al menos, nuestra imaginación, originalidad e intensidad en dichas acciones. Así llegó la primera ocasión, en una brillante acción tras una falta que cruzó su remate de cabeza Morata por muy poco. Poco después, un centro de banda del, ayer excelso Trippier, se transformó en un genial remate de semichilena de Joao Félix que salió lamiendo el palo de Pacheco. Pero el Atleti me gustó un montón. He visto millones de partidos como este, y lo normal es que un equipo empiece a caer en la precipitación, continué abusando en exceso del juego directo y termine en pleno estado de ansiedad compulsivo. El Atleti ayer fue un ejemplo de cabeza, saber estar, tener claro lo que haces, confiar a muerte en ello, y esperar tu recompensa final. Y, a todo esto … el rival sabrá. Terminará desgastándose, concluirá teniendo un pequeño fallo en la marca, esa carrera que no llega fruto del cansancio, esa falta inoportuna … Y caerá. Cuando un equipo te juega así, te va a terminar pillando en alguna, como terminó siendo en realidad. Pero eso, la clave principal es esa … PACIENCIA.

Sapiencia.
Queda lo más importante, rematar, y ahí entra la sapiencia del Cholo al mover sus peones, al inventarse a un Llorente que es un auténtico puñal mortal de necesidad cada vez que arranca como una moto por el campo (da igual por banda que por el centro). Sapiencia tanto en descubrir su nueva posición como en saber utilizarle, en cada instante, en el momento exacto preciso. Con precisión suiza. Y al continuo crecimiento de Costa, que no se me olvide, carallo. Así llegó el primer tanto, en una falta cometida sobre el chaval cervatil, que Trippier puso de cine, y que Saúl remachó sin piedad. La fórmula parece sencilla, pero hay que saber ejecutarla. Y ayer el Atleti asumió su rol en el encuentro a la perfección.

A partir de este instante, el Atleti siguió con Maestría manejando los tempos del encuentro, el Alavés no tenía muy claro si tenía que dar un pase hacia adelante que le podría resultar mortal de necesidad, y, para todo lo demás, Llorente de nuevo, que provocó un “¡Ejem” penalti (de esos de los que pitan en el reglamento del Cuerna, la noche le confunde más que a mi los sábados por las mañanas al Señor Malero), que Diego Costa fusiló sin piedad. Encuentro rematado.

Y aún pudo ir mejor la cosa, especialmente en una contra de cine colchonera, en la que participaron Llorente o Trippier (no recuerdo bien), con dejada de Diego Costa sobre Carrasco, éste que ve la internada por la banda de Lodi, y su remate final inocente lo ataja sin mayor complicación Pacheco.

Al final llegó el tanto del honor Alavesista que me jodió un montón, porque cada gol que encaje Oblak es una patada en los huevos en post de conseguir su quinto Zamora consecutivo, cosa que, como bien saben, nadie ha conseguido. Como el Cholo, que nadie ha logrado ya tantas victorias en el Atleti como él estando de Míster. Los dos representan a la perfección las dos virtudes encomiables que demostramos ayer: Paciencia vs. Sapiencia.

EL CRACK DEL PARTIDO:
Me sorprende muy gratamente el espectacular crecimiento a nivel técnico de Savic, que, con sus cosas, reconozco que me anda encandilando por momentos. Giménez sigue imperial, bien Koke y Saúl, letal Llorente, pero ayer el crack se lo doy a Trippier. Sostuvo casi todo el encuentro la mayoría de acciones atacantes del Atleti, demostrando un despliegue físico sencillamente inconmensurable, manteniendo a raya también sus acciones defensivas. Arriba, abajo, abajo, arriba, ahora combino, ahora me voy como un demonio, ahora saco un fuera de banda tipo Hércules, después vuelvo a poner una banana espectacular. Su mejor partido desde que lleva con nosotros. Hasta se ha dejado el pelo como nuestro Cholo. Está claro que nuestro Peaky Blinder favorito va a muerte con él, y con este equipo. Encima, nos cae de cine. Muy bien por él. Eso sí, que alguien le avise que el partido ya ha acabado, por favor. Que aún anda el colega subiendo y bajando la banda del Metropolitano sin parar.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:
Lodi, aunque tuvo el hándicap de que su mejor marcador, especialmente en el primer tiempo, fue el Señor MALero (de malo que es, Dios) no estuvo fino ni en defensa ni en ataque. Mientras, Morata estuvo en plan niñato vikingoide despreciable (de todo se queja, todo le molesta, el mundo siempre está en contra suya …¡Menos balbucear y más jugar al fútbol, joder! Y, aún siendo esto grave, esto sí que no lo perdono: esa salida del campo cuando tu equipo va con empate en el marcador jugando en casa, andando pasiblando, paseándote y perdonando la vida a diestro y siniestro, aquí, machote, como que no). O te quitas estos putos dejes aprendidos en ciertos lugares despreciables de los que no me quiero ni acordar, o esto no ha hecho más que empezar. Y sí, Correa no se fue ni de Sor Citroen ayer, pero cuando le cambiaron, salió echando leches pensando en el bien del equipo en el que juega. Punto. Un mal día siempre es perdonable. Un mal día haciendo el retrasado, directamente, no. No lo es.

ÁRBITRO: Señor MALERO López.
Para cada falta tiene un reglamento diferente. Para cada tarjeta, tres cuartos. Que uno del Alavés le da un plantillazo salvaje a Saúl, amarilla, cuando era algo más que naranja. Que luego Saúl saca el codito a pasear, ni amarilla, cuando sabía  que ya tenía una anterior (que a saber si fue justa o no, que esa es otra). Y luego el show de los penaltis: el de Llorente, es más falta del propio chaval que otra cosa (a pesar de la brillantez de su acción). El de Koke (aunque fue una acción temeraria por su parte, y podían pasar estas cosas), es muy extraño que alguien haga mano cuando no está ni siquiera mirando el mismo, y parece que viene de un rechace anterior de su propio hombro. Un tipo siniestro el tal MALERO éste. Más que Clin Eastwood en la excepcional Sin Perdón.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+ 9 GRADOS).
¡Subida del Termómetro, oigan! ¡Todo un gradazo tras nuestra victoria en Valencia, frente al Levante! Hombre … Por lo de ayer no me lloren, ¿Eh? Que era partido de obligado cumplimiento. No se me emocionen tanto, leñe …

Y el martes, el Barsapasta. Si hay algo que me jode de no estar disputando a estas alturas de Liga el título es precisamente este tipo de partidos. Clásico encuentro en el que toda la vikingada te lanza los nauseabundos tópicos de siempre: “Si a mi el Atleti me cae de cine”, “Tenéis un equipazo”, “Ya veréis Llorente”, “Vosotros sois capaces de eso y más” … Pero que, al contrario, si al final palmamos, vendrán los desprecios habituales “No sabéis que hacer para que no ganemos nosotros”, “parece mentira que les regaléis así el partido”, “No tenéis dignidad – habló de putas la Tacones-”, “nunca competís con ellos· (preguntarles en Champions, a ver qué os cuentan). Así que el lunes echaros todos los geles posibles anticiervos (ahora que está tan de moda embadurnarnos de potingues varios y pintorescos). Nosotros a nuestra bola. Hay que ganar, que en Liga no lo hemos conseguido todavía. Y quién se lleve el Campeonato quién le salga de la polla. Que yo soy del Atleti, oigan. Y no hay más. Y, os cuento una cosa, aún sabiendo de la dificultad de la empresa, esta vez sí, tengo fe ciega en la muchachada. “Atleti yo te amo, contigo hasta el Final” …

21 de junio de 2020

Atleti 1 - Pucela 0. El revisor hizo justicia.


Tuvimos que tirar de revisor, efectivamente, en este viaje a nadie sabe dónde, y en el que había extraños intrusos ocupando nuestro lugar habitual en el tren. Comprobó los billetes, vio que, efectivamente, algún aparcacoches desdentados de por ahí abajo y demás fauna, habían ocupado nuestro asiento reservado ya con antelación, y actuó en consecuencia.

El primer tiempo fue bueno. A mi los míos me gustaron. Lo que pacha es que el Pucela es como desayunar un bocata de mantecados después de una noche de jarana, en la que uno se fuma y bebe a Dios por los pies. Sencillamente indigerible. Pero ole sus productos navideños. No me extraña que no pasen apuros en mantenerse en primera. Por lo que les vi ayer, al menos, se lo merecen.

En dicho periodo, el Atleti lo hizo todo por seguir los fundamentos futbolísticos que todo equipo debe de mantener: juego por bandas, paciencia, control, intensidad y momentos de buen juego. Pero ojito, que el rival tuvo 2 zarpazos de cuidado: uno especialmente de un tal Matheus que tuvo más peligro que cualquiera de nosotros dándose un rulo alegremente en un mercado de pescado de Wuhan (putos chinos come tortugas sin aliñar), cuando se quedó más solo que la una delante de nuestro OblaCrack, y la cruzó en exceso, y otro anterior de Waldo que tiró desde Afganistán, y obligó a OblaCrack a lucirse más de la cuenta. El mérito del eslovaco en este partido fue inconmensurable, al no tener al bueno de Savic dándole sus pertinentes y oportunos toques de atención para que mantuviese su concentración intacta (los que me conocen o siguen, saben perfectamente de lo que les hablo).

La segunda parte fue otra cosa. Nos mantenía en el partido más o menos despiertos los chispazos de genialidad de Joao Félix. Al irse él … Ni eso. El Atleti estuvo ramplón, aburroide, por momentos soez, por instantes molestamente almorronoide … pero, eso sí, pesadito como él solo. Y fruto de ello llegó el tanto final, obra de Vitolo, que más bien fue un chicharro de alguien que pasaba por allí, más que otra cosa. Es como si vas por la calle, pensando en qué pollas llevar a tu chica por el aniversario (del cual convenientemente antes te ha avisado el Señor Faisbuck, para algo tiene que valer la puta mierda esa), y, de repente, te encuentras un bille de 50 pavos de rigor, y ¡coño! ¡Pasas justo al lado de una floristería! ..Porque el Pucela, sí, tiene orden numantino, pero al quitar a Sergi Guardiola del campo el Gillete Man de Sergio (cuánto daño está haciendo al mundo el dichoso movimiento ese del hípster) tiene menos peligro que el Sr. Marqués haciendo largos en su piscinita de Famobyl.

Poca historia más que contar. Los tres puntos son de oro, era un partido para roerlo, y se hizo. Vuelve el paradigma de fe de los amantes del “unocerismo” (entre los que saben perfectamente que no me encuentro), y, para todo lo demás, terceros, y a seguir. Muchas gracias, Señor Revisor.

EL CRACK DEL PARTIDO:
Me gustó muchísimo la sensibilidad que tuvieron tanto el Club como el Frente de la mano, a la hora de rendir homenaje a nuestros caídos (y no solo por el CoronaBiris este de mierda). Es IMPOSIBLE que alguien que sepamos que estuviese ya en el Tercer Anfiteatro y fuese de nuestra sangre, no se emocionase al oír tan deliciosa versión al violín de nuestro himno, en un escenario tan incomparable como era ayer el Metropolitano vacío (Mami, siempre en mi corazón, tus lágrimas se transformaron en las mías). Si siempre andamos dando palos a diestro y siniestro por cualquier cosa, es justo reconocer lo que hacen no bien, sino sencillamente genial. Por otro lado, yo ya cumplí mi partido de sanción más que merecido por hacer el papanato el finde pasado. Si esos “Despachos” u “Hoteles” de Dios tienen a bien, volverán a sufrir con mi presencia. Una última cosa: Señor Carrasca, o se me pone el pelo de un color como Dios manda, o tengo un gran amigo mío que solo necesita de mi “click” final para patearle sin piedad. Y, créame, lo va a hacer .. Vaya que si le patea.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:
Esperaba más de Manu, porque, desgraciadamente, uno de Lemar, ya se espera poco. Dicho esto, no me molan nada ni las faltas de respeto ni las burlas gratuitas. Críticas deportivas siempre, pero un menda que luce esa camiseta, siempre debe de merecer nuestro respeto. A lo mejor, el problema es que ni nosotros mismos sabemos respetar la susodicha. Allá cada cual.

ÁRBITRO: Un tal Pablo González. Ni sabía de su existencia, ni tengo mayor intención de volver a conocerla, la verdad.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+ 8 GRADOS).
El termómetro sigue pudiéndose mirar a la cara por las mañanas y vistiéndose por los pies. No se mueve. Partido de obligado cumplimiento. Y, es más, esperamos no tener que dar mayor explicación añadida al respecto.

Y el martes, a Valencia, frente al Levante. Una pena, porque me sé de unos cuántos que teníamos previsto ir allí para nuestro desplazamiento. Otra cosa es dónde lo acabásemos, pero ese es otro cantar … “Otra vez en el Frente, Volveré a dejarme los cojones” …

                              

18 de junio de 2020

Athletic/Osasuna - Atleti. Extrañas escenas dentro de la mina de oro.


Como todo este tiempo está siendo tan inaudito, siniestro a la par que psicodélico, como si el mismísimo Jim Morrison hubiese hecho escrito el guión de estos malditos días que andamos viviendo (puesto hasta arriba de peyote, imagínense el panorama), he decidido cumplir mi promesa y realizar una especie de dos por uno, que ya veremos cómo sale.

De momento, a los rivales los podemos considerar de nivel deportivo bastante parecido (así lo dice la clasificación actual, de hecho), si bien yo eché de menos mucho la historia de la falta de público tanto en uno como en otro campo. El Atleti necesita caña, sentir el aliento de la grada en su nuca (tanto a favor como en contra, recuerden Liverpool), disfruta sobremanera bailando la danza diabólica maldita descalzo sobre el fuego de dos aficiones, por momento, encolerizadas, frente a nuestra muchachada “celeste” (no quiero cabrearme en exceso  tras el subidón que me dio ayer ver al Atleti, la verdad). Así que, como no podía ser de otra forma, ambos partidos los viví de forma bastante diferente.

El del Athletic, con la buena gente de la Rock and Roll, en la guarida de sus miembros (en adelante, “El Despacho”, copyright by Don Pablo Mármol), con Don Cristóbal al frente de la nave, como siempre, cumpliendo todas las normas habidas y por haber (solo faltaba), y en compañía también del gran Kapitán, y contando especialmente con la suerte de tener como compadres de “Despacho” al bueno del Sr. Mármol, de Don Rubio y su chica Doña Tania, mi nueva Musa del Calderón, que, encima, tuvo la amabilidad de llevarme y devolverme sano y salvo en mi casa (¡ejem!, otra cosa es que yo luego me complicase un tanto la vida, no entremos en más detalles al respecto). Sin embargo, el ambiente no era el de cualquier pub en un partido tan, sobre el papel, chanante como éste. La falta de gente en grada se transmite también, inclusive, al ambiente que se puede crear de fútbol en cualquier garito bufandero descerebrado de Dios. Eso, y que el partido fue especialmente espeso, a la par que, por momentos, desesperante, hizo que la cosa transcurriese como dándote un rulo por alta mar, en un velero sin apenas viento que sacarte de la melancólica monotonía.

El de Osasuna, ayer (y ya se siente) lo vi en mi casita, entre otras cosas, porque el horario chulo-putas este de las 22 h., a los que tenemos que madrugar al día siguiente y tal (poquitos en este puñetero país, en opinión, al menos, del Señor Tebas y sus secuaces) hace que no quiera complicarme la vida mucho más que lo que suelo retorcer ya de por sí. Y, aunque me costó dormirme posteriormente, no  se crean, me levanté hoy con esa sonrisita entre cómplice y bobalicona que nos suele dejar el Atleti, cuando juega, y lo hace tan bien cómo ayer. Y gana. Y golea, que oiga, uno ya no recodaba la última vez que le ví hacerlo, máxime, encima fuera de casa, y en el campeonato doméstico.

Volvamos a San Mamés, en donde se adelantó el Athletic, como a la media hora, tanto de Muniaín, tras un extraño cambio táctico posicional de Doña Tania en el garito, el cual sufrió su correspondiente reprimenda por el que esto les escribe (toda una semana preparando todas las supersticiones habidas y por haber por empezar de nuevo con la senda de la victoria, para que luego le hagan a uno esta pirula, caramba). Sin embargo, a los dos minutos empató Diego Costa, tras brutal asistencia al primer toque de Koke. Fue tal la sapiencia futbolística al ser de la poca gente que apreció la forma de jugar al primer toque de mi idolatrado Resurreción, ese detalle mágico técnico suyo, que, tras comentármelo la susodicha Doña Rubia, decidí perdonarla todos sus pecados y convertirla de nuevo en mi nueva Musa rojiblanca particular (con permiso, claro está, de Don Rubio, no se me vayan a columpiar).

Poco más se pudo adivinar del partido frente al Athletic. Eso ni fue partido de fútbol ni fue ná. Como un chuletón sin sal gorda. Como una cerveza sin alcohol. Como si de un perrito caliente sin salchicha se tratase (¡Basta ya de decir gilipolleces, Tomi!). Sencillamente, para olvidar.

Y, sin embargo, el de ayer, es para no ser olvidado, pero para bien. Cada persona somos un mundo, está claro, inclusive en nuestra forma de entender el fútbol, pero en mi opinión, ayer el Atleti tuvo absolutamente todo lo que admiro en un equipo: concentración, intensidad, por momentos, extraordinaria circulación de balón, constancia, presión, generosidad entre los jugadores, y por supuesto, calidad. Acciones de muchos kilates. Porque el primer gol especialmente es para enmarcar: el pase de Herrera, la internada de Lodi, el remache final de Joao Félix a la escuadra … Hasta Saúl estuvo inmejorable, haciendo un lamentable remate con la clara intención de despistar a toda la defensa Osasunista.

Tras la pausita esa del refresquito de rigor (ya me contarán qué sentido tiene el hacerla en Pamplona, a las 22,30 h. y con 12 grados de temperatura, ya perdonarán), fueron los únicos instantes en los que el Atleti se nos despistó un poquito, y Osasuna fue el Osasuna que te sale siempre a la yugular en el Sadar. Afortunadamente, el Atleti terminó como empezó: mandón, dominante, y que hacía que corriese el balón y el rival detrás del mismo. Por momentos, un baile en toda regla.

Al poco de comenzar la segunda parte, el equipo pamplonés decidió volcarse a por nosotros, de forma un tanto temeraria, y eso hizo que Correa, en una de las pocas acciones brillantes que tuvo, por cierto, viese el desmarque de Diego Costa (el paciente evoluciona lenta pero favorablemente), y la Pantera cedió el balón con generosidad infinita hacia Joao Félix para que el chaval pusiese el 0-2 en el marcador.

Todo el resto del encuentro, fue coser y cantar … más goles para el Atleti. El Cholo sacó a la sección fulera al campo, puso la guinda con la salida también postrera de el gran Carrasco, y los tres terminaron siendo decisivos en sus acciones (muy especialmente en el caso de Llorente, del cual les terminaré de hablar más adelante). Se lo he dicho esta mañana personalmente, pero hubiese dado un brazo por haber visto esta segunda parte en compañía de Don Rubio, de forma muy especial. Y si me pilla en la otra banda a mi cachorrín, también hubiese disfrutado lo mío, no se crean. Ellos ya saben de qué va todo esto (ayyy, los talibanes rojiblancos, cuánto me van a hacer sufrir) … En fin. ¡Qué raro que está siendo todo esto! Lo digo, gracias, Jim, por tus Extrañas Escenas dentro de la Mina de Oro.

EL CRACK DEL PARTIDO: De Bilbao, la nada más absoluta, transparencia total. De ayer, estuvo muy bien Giménez, bastante activo también Lodi, Herrera y sus pases, Joao Félix, porque cada día va haciendo cosas y más cosas determinantes (un crack no tiene por qué jugar 90 minutos de cine, sino mostrar su calidad de forma letal y diferente, y no solo por sus dos goles, sino por la jugada que se hizo en la primera parte dándole uno a Correa, que no sé qué puñetera gambada intentó realizar para meter al final el tanto, por poner otro ejemplo), Llorente estuvo imperial (eso sí, aprovechándose del desgaste del rival y del momento en que salió al terreno de juego, con todo el pescado prácticamente vendido, aún así, gol y 2 asistencias, no se le puede pedir más al chaval), pero el que ayer estuvo realmente inconmensurable fue Koke. Todo lo que hizo, fue pura magia. Esa velocidad que tuvo, tanto de mente como de técnica individual, esa visión constante de juego, ese ser el engranaje de todo, y, especialmente, ese “tac” al primer toque que tiene, hizo que, por momentos, me encandilara que enarbola. El Atleti, con él, jugó a velocidad de vértigo. No queda otra: en pie todo el mundo, por favor.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:
Que pasamos de Bilbao, va, que al menos no palmamos, y ayer, si metimos cinco, pues eso … Tralarí te la hinco.

ÁRBITRO:
El de ayer, Burgos Bengoetxea, salvo en la tarjeta que no fue ni falta de Savic, en lo demás estuvo perfecto. Si nuestros jugadores no saben todavía que no pueden saltar a disputar el balón con el codo dándose un rulo por esos cielos de Dios … Pues que aprendan. Y si quieren rascar, que lo hagan, que a mi me parece perfecto. Pero sabiendo cuándo, cómo y por qué. Y siempre, con cabecita. No hay más. En definitiva, siempre podemos inflarnos a poder excusas de todos los colores, disfrazarnos de plañideras rojiblancas compulsivas, y ver fantasmas por todas partes. Me gustaría que mucha gente viese el fútbol, lo que es el fútbol en sí, con la misma dedicación exhaustiva que lo hacen con cada acción arbitral, con cada falta, con cada  tarjeta  … a lo mejor lograríamos entender que, por muchas trabas y zancadillas que queramos ver, al final se impone la realidad más cruda y absoluta: si no juegas un pimiento, empatas o pierdes (Bilbao). Si te da por jugar al fútbol estupendamente, ganas, y puede, que hasta golees (Osasuna). Que cada uno disfrute de este deporte como más le apetezca, pues.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+ 8 GRADOS).
Partíamos de los 7 grados, inflados a la par que manipulados previamente por sus ataques de euforia no contenida del Sr. Mármol. A pesar del tostón infinito de Bilbao, lo subo uno más … y ahí se queda, Hermanos, porque lo de ayer en Pamplona, es de obligado cumplimiento, a pesar de la brillantez y eficacia que demostramos. Afortunadamente, el Termómetro sigue impoluto el paso de los acontecimientos, siempre en su justa medida, mostrando orgullo, sentimiento y tradición.

Y el sábado, que si quieres arroz, Catalina … Nos visita el Pucela, siempre correoso donde los haya. Cuidadito, que las euforias excesivas, a los Atléticos, nos suelen sentar peor que a mi los viajes a dicha ciudad. “Ni la muerte nos va a separar” …

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