“Clásico” partido del Atleti en
casa en la era Simeone, aunque con matices, claro. "Clásica" primera parte
desarrollada entre bostezo y bostezo. "Clásico" desgaste físico del rival. "Clásico" fulgurante inicio de segundo periodo. "Clásico" no saber matar el partido
a su tiempo. "Clásico" paso atrás final. "Clásico" sufrimiento absurdo. "Clásica" muestra del equipo que define a la perfección, al menos, lo que aparenta o aspira ser en realidad:
cumplir el expediente, vencer en casa (fuera ya es otra cosa), y da un poco igual cómo se consiga todo.
Yo creo que los aficionados del Atleti merecemos más, pero esto es lo que hay,
lleva ya así mucho tiempo instaurado, mucha gente, aparte, es feliz con este
tipo de forma de jugar, y uno, que no quiere estorbar más de la cuenta en
ningún sitio, pues asume la situación con la mayor de las resignaciones. Total,
¿Para qué?
La única diferencia, eso sí, que
veo con anteriores temporadas, es que el equipo no es que se eche atrás, no. Es
que acaba detrás de los fotógrafos. Y, lo que es peor, hoy en día,
especialmente en las acciones a balón parado, nos siguen rematando todas igual.
No importa que el rival sea el Bayer o el Alavés. Ayer, porque al equipo vasco
nadie se ve que le ha explicado que este juego se trata de rematar entre los 3
palos el balón, que si no. Y del cambio final de Molina por Sorloth tampoco les voy a
hablar demasiado ya. En serio, ¿Nos merecemos esto?
Al lío. Primera parte
intrascendente, la cual se tuvo controlada en todo momento, cierto es, pero con
escasas ideas ofensivas, fluidez en el juego y demás. A pesar de seguir negado
con el gol, mejoró en sus prestaciones para el equipo Julián Álvarez, que a los
22 minutos cruzó en exceso un buen balón proporcionado por Almada.
A la media hora, Giuliano fue el
que protagonizó un remate de cabeza tras asistencia de Ruggeri, una acción muy de
Giuliano, por encima de todos y de todo, pero el balón se marchó fuera de la portería. Ayer el argentino
no tuvo su día, cierto es, pero desde aquí se celebra su renovación con algarabía,
alegría y hasta desenfreno. Fíjense el mérito que tiene el bueno de Simeone
Jr., que nadie le conoce ya por su apellido, que nadie ya cae en la cuenta de
que es el hijo del entrenador, y que nadie discute siquiera su renovación. El
mérito del chaval es enorme. Y lo que también tengo claro es que este siente
los colores igual que si hubiese sido yo el que estuviese jugando con la
Rojiblanca puesta. Así que, en este aspecto de la vida, uno anda
encantado con la misma.
En las postrimerías de este
primer tiempo, el Atleti empezó a ahogar a su rival, y ya en el borde del
descanso, tuvimos (¡al fin!) una clara cuádruple ocasión de gol, protagonizada
por una espectacular asistencia de Julián sobre Almada, que le dejó solo ante
el guardameta visitante, tiró el argentino sin ton ni son, repelió el portero,
el rechace lo volvió a rematar Almada, esta vez lo sacó Víctor Parada, después
el rechace fue para Barrios, al cual su remate también lo sacó de nuevo
Pacheco, y la última bala la desperdició Giuliano, la cual también anuló el
propio Pacheco. Con esta grata sensación de agobio final nos fuimos al
descanso.
En la segunda parte el equipo ya
salió mucho más enchufado y decidido a por el encuentro. Con más ideas, más
vertical y profundidad. A los 2 minutos de este periodo, Llorente deja un
pase dentro del área en el cual solamente Sorloth tenía que meter la
punterita y anotar, pero no llegó al mismo. Y, apenas 4 minutos más tarde,
asistencia en una internada por banda de Barrios hacia el Salmones, el balón
que caía prácticamente ya con nieve incluida, y, sin embargo, el noruego logra
rematar espléndidamente de cabeza, ajustado al palo contrario y batiendo sin
remisión a Sivera. Y ahora sí que estoy hecho un puto lío. A ver Tomi, en qué
quedamos. ¿EL noruego sabe rematar de cabeza, o no tiene ni puta idea, tal y
como vienes pregonando en anteriores cronicuchas del orto? Vivo sin vivir en
mí.
En el 52, Giuliano remató fuera
de nuevo de cabeza por poco tras un pase del desconcertante también
Ruggeri. En el 60, Pableras deja esta vez solo a Almada delante del portero,
pero de nuevo remató al muñeco y desperdició otra clarísima ocasión de gol.
Eran los mejores minutos del
Atleti, sin duda. Para verles así es que para los que la peña pagamos nuestros
abonos, entradas y demás, que luego lo de que la pelotita entre o no, suele ser
muy caprichoso el destino. Llorente poco después no llegó a otra por poco. Más
tarde, Baena (que no fue titular ayer) se sacó un Baenazo desde fuera del área
al más estilo Julián en sus buenos tiempos que repelió con violencia el poste
de la portería visitante. Y ya a partir de aquí, se acabó todo.
Simeone lanzó un mensaje claro
sacando a Le Normand al terreno de juego por Cardoso. A defender tocan. Y nos empezamos a diluir en nuestro insulso mundo. El equipo fue para atrás, y para atrás, y para
atrás, y para más atrás, demostró nula ambición, y empezó a ver la vida venir. A todo esto, vino
el psicodélico cambio de Nahuel por Sorloth, y ya fue el acabose. Hasta 4 ocasiones clarísimas tuvieron los del Alavés, en sendos cabezazos tan
espantosos como claros de Boyé, u otro anterior de Pacheco, que,
afortunadamente, terminó echando fuera.
Por si fuera poco la angustia y
el sufrimiento, ya en el 95, Koke hace una ridícula falta en el centro del
campo, la saca un tal Rebbach, y Boyé, de nuevo de cabeza, la mandó por encima
de los 3 palos de nuevo. En estas 4 ocasiones manifiestas de gol en los últimos
10 minutos juego, todos los jugadores babazorros remataron sin mayor obstáculo
protagonizado por nuestros defensores. Lo cual deja muy claro que con
estos jugadores, el echarse para atrás tampoco es sinónimo de garantía de nada
ni de tranquilidad, más bien al contrario. Coleccionamos los puntos que
desperdiciamos esta temporada actuando de esa forma (especialmente fuera de
casa, en el Metropolitano va sonando la flauta … hasta que deje de sonar). Así
que nada. Conformismo total, expediente cumplido, tercer puesto ya casi a tiro,
y al espectador de la grada, que anime y se acabó. ¿Cómo osamos pedir no acabar
como gatos panza arriba contra todo un Alavés? Por favor … Todo esto ya es un
“clásico”.
Árbitro: Cuadra Fernández.
Sin complicaciones.
EL
CRACK DEL PARTIDO:
Extraordinario encuentro de
Pubill, que parece que lleva 50 años ya jugando con nosotros. Hancko sigue
también dando una tranquilidad pasmosa, y Sortoth, parece ser que en cuanto el
entrenador le está dando la continuidad que andaba pidiendo Don Salmones, él
nos va respondiendo ya no metiendo 5 goles en un partido (que eso vale para
poco) sino definiendo con tantos decisivos en cada encuentro. Es curioso.
Dicho todo esto, el mejor del
encuentro fue Don Pablo Barrios. Estuvo pletórico en recuperación del balón,
conducción del mismo, orden, trabajo y concierto. Se está convirtiendo en un
centrocampista tan entusiasmante, que pronto van a empezar a sonar ofertas
millonarias por él. Vayan preparando sus corazones.
LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:
Muy flojito partido de Giuliano,
pero, como anduvo celebrando seguramente su más que merecida renovación, como
ya os he contado, por una vez y sin que sirva de precedente … No. No se le
perdona, carallo.
TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (-3 GRADOS).
Partíamos de -3 grados desde el
día del Valencia. La incontestable victoria de Girona era de obligado
cumplimiento, que algún partido fuera de casa hay que ir ganando de vez en
cuando. Y el empate de San Sebastián, a pesar de ser un partido que teníamos que
haber vencido, hasta ya lo doy por válido también (estamos de rebajas y tal).
Con estos condicionantes, la victoria de ayer es también de obligado
cumplimiento, con lo cual, todo este rollo para nada, puesto que seguimos
dejando en los -3 grados el aparato en cuestión. Si es que …
EL
MADRILEÑO:
¡Qué partidazo me vi el sábado
por la tarde, madre! Me encantó. Fútbol del de antes, del que mamé de
jovenzuelo. Lluvia, campo casi impracticable, dos equipos dándolo todo,
instalaciones deportivas psicodélicas las del Europa ese, con un lateral sin
gente la cual, sin embargo, desde fuera del recinto sí que se paraban, paraguas
en mano, a contemplar el partido según andaba la peña por allí, buena animación
local (tiene muchísimo mérito toda esa gente de estos equipos tan modestos, que no por ello menos grandes).
Para mi merecieron ganar los dos,
así que el empate fue justo. El Europa tuvo las ideas muy claras todo el
partido: presión bestial en nuestra salida de balón, por un lado, y
finalización siempre de la jugada en ataque por parte de ellos. Normal. Juegan muy
volcados sobre el rival, con lo que cualquier pérdida del esférico les puede
costar muy cara.
A los 19 minutos de juego se
adelantaron los locales con un disparo de Toni Aravaca fortísimo desde fuera
del área ante el que nada pudo hacer Esquivel. Ellos fueron superiores en este
primer tiempo, pero Arnau empezó a dar muestras del espectacular estado de
forma en el que se encuentra, que en una internada suya le hicieron un
penalti de libro por empujón flagrante más pierna baja incluida de un tal Sgro,
que incomprensiblemente el árbitro no vio ni de primeras, ni tras revisión
posterior solicitada por Don Fernando Torres.
Eso sí, ya al borde del descanso,
gran contra del Madrileño, Belloti cede el balón finalmente viendo el desmarque
otra vez por banda de Arnau, y este, al primer toque, cruza majestuosamente el
balón ante la oposición del guardameta local Flere. Con este resultado nos
fuimos al descanso.
En la segunda parte, más lluvia,
más emoción, los 2 equipos que metían el pie sin dudar, y casi que nada más
empezar este segundo tiempo, y tras la salida de un córner local, le llegó el
balón al portero, que se encontraba ¡en el centro del campo! como si quedase un
minuto para el final del encuentro y se estuviesen jugando el ascenso el mismo.
No conforme con eso, se puso a conducir el mismo con una torpeza digna de
estudio, al final el esférico le cayó a Arnau de nuevo, y con un remate
espectacular desde el centro del campo, se coló como una exhalación ante la
portería local, y eso que bajaban 2 defensas a toda pastilla para despejar el
mismo. Qué pasada de jugada, madre. 1-2 en el marcador, si bien la alegría duró
un suspiro.
Siguiente acción atacante local,
un tal Jordi Cano pega otro zambombazo brutal desde Canaletas, lo menos, y de
nuevo se cuela como un obús ante la portería de Esquivel. A partir de ahí ya
pudo ganar cualquiera. Nos pudieron pitar otro penalti a favor, nos pudieron
expulsar a Javi Serrano por una entrada desalmada de las suyas, también se pudo
ir a la ducha el lateral izquierdo local, por otra entrada criminal sobre Cubo,
pero al final, pudo más la nobleza de ambos contendientes, y aquí paz, y
después, pues gloria, porque el punto nos viene de cine para nosotros
especialmente. Miren que yo a las 16 h. no suelo ser persona, máxime después
del cocidaco sumun que me clavé el sábado, pero ni una sola cabezada di, oigan.
Ni una sola. Se ve que me las reservé todas para la “espectacular” primera
parte dominical de los grandes “clásicos”.
Finalizo diciendo que, a pesar de
los pesares, merece la pena disfrutar de nuestro equipo todo lo que nos sea
posible, y no enfadarnos con ellos en exceso. Para qué. Igual luego vuelves de
cualquier viaje que te plantees en un tren, después de haber pasado un finde de
lujo con los tuyos, para estar tranquilamente de vuelta a casa tomándote una cerveza mientras
contemplas el paisaje por la ventanilla, o andas viendo un capítulo de la serie
que andes siguiendo en la actualidad, o escuchando buena música mientras descansas
de un finde durillo de regreso al hogar, y, de repente, se hace el horror, el pánico, la oscuridad, y se te va la vida a borbotones sin saber ni cómo, ni cuando, ni porqué. Pues
no. Que no merece la pena estos berrinches que nos pillamos de vez en cuando,
¿No creen? “Hasta la muerte, Atleti hasta la
muerte” …
2 comentarios:
El Europa jugó en Gavá. Es uno de los equipos fundadores de la Liga y es del Barrio de Gracia de Barcelona. No le dejan jugar en su Campo porque es de césped artificial. Odio eterno al fútbol moderno.
Muchísimas gracias por apunte. No tenía ni puñetera idea de ese dato, la verdad. ¿No juega ningún partido entonces en su casa?
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