Qué infame popurrí de encuentros
que tenemos en estos días, madre. Osea,
que la Selección que ha ganado el Mundial, la última por lo tanto que ha disputado partidos en el pasado ejercicio, es la primera que empieza su Liga,
en un año, precisamente, que no hay nada de nada más. Ni Eurocopa, ni Mundial, ni
nada de nada. Además, cada uno hace lo que le sale de los mismísimos. El uno
suspende un partido porque dice que en su campo tiene hongos, mientras el rival
está que trina, sin que ni Dios le haga ni puto caso. El otro tiene el campo
hecho una puta pocilga, y meten el partido en otro recinto donde ni siquiera
caben la totalidad de sus propios aficionados (qué decir de la afición rival,
claro, ¿A quién le importa?). Hay partidos mezclados de Liga, con apasionantes
amistosos de las dos grandes Morsas de ayer y de hoy, que van a su libre antojo
y albedrío. Ni en Alemania han empezado todavía. En Italia, tampoco. Los ingleses,
menos. Pero nosotros nos da igual, y encima tenemos los santos bemoles de poner partidos a las 17 h. un 23 de Agosto en una ciudad tan
gélida y poco calurosa como Madrid en esta época del año. La primera jornada
acaba en 10 días, mientras hoy empieza ya, a su vez, la segunda jornada. De
verdad, ¿Alguien da más? No es que sea una cosa de locos, es que es una
historia de sinvergüenzas y desalmados, con un nombre y apellidos principal:
Javier Tebas.
Menos mal que la amistad entre
Hermanos de grada lo puede todo, el amor a nuestro equipo sigue siendo tan
incondicional como incontestable, y al final toda esa colección de despropósitos sin sentido se la
manda al carajo por las ganas de volver a ver,
sentir y disfrutar con tu gente sin igual.
Nosotros empezamos ayer nuestro
devenir liguero, mezclado con otro partido más de pretemporada. No entendí muy
bien la alineación del Cholo (hace tiempo que no entiendo gran cosa de las que
hace este hombre, la verdad). No sé si se trata de mandar “mensajitos”, pero
eso hay que hacerlo en rueda de prensa, y no sobre el campo, cuando nos andamos
ya jugando las habichuelas de verdad. E, independientemente de la conveniencia
o no de dicho equipo titular, por favor, juégueme con cada peón en su sitio. Es
absurdo poner a Jorge Domínguez de lateral, con tan solo 16 tacos, cuando es
central. No terminó expulsado, porque hubiese sido una injusticia como el
Calderón de grande, vamos, pero no dejó de ser una absurda temeridad.
Tampoco vi muy normal poner a
Lookman de nueve. Menos aún la alineación de Carlos Martín, no porque el chaval
lo merezca o deje de merecerlo, sino porque es vox populi que no cuentas para
nada con él. Y oyes, ya que le pones, ¿Por qué no lo utilizas como nueve (que es
un auténtico puesto), y vemos a Ademola en banda, que es a su vez su auténtico sitio y
dónde hace daño de verdad? Qué manera de complicarnos la vida, por Dios Santo.
En fin. Al lío. La primera parte
del Atleti fue más bien sosota, inoperante y demasiado previsible, frente a un
Málaga que no me disgustó en absoluto, máxime para ser su debut después de un
buen porrón de años en la Primera División Espantosa esta que tenemos.
En los prolegómenos, más que
emotivo y merecido homenaje a nuestros Campeones del Mundo, por mucho que les
joda a nuestros “Hermanos” Argentinos. Por cierto, aún no he visto ningún
atisbo de felicitación por parte de Don Diego Pablo a nuestra Selección. Será
que en España le debemos de tratar espantosamente mal, y es que ya se sabe que
somos un país plagado de racistas y bla bla bla … Allá cada cual. (Don Luis de la Fuente, todo el mundo en pie, por favor).
Volvemos al futbol, o, más bien,
a la ausencia del mismo. El Atleti tenía más o menos el control del fregao,
pero sus centros laterales siempre andaban huérfanos de gente que los rematase.
Uno de los pocos que sí que llegó a buen puerto, fue en una internada del
bullicioso Arnau, que logró conectar con Mendoza, pero el chaval remató a
bocajarro y al bulto, rechazando con los puños Alfonso Herrero (me pareció un
porterazo de categoría el chaval durante toda la noche, por cierto).
Sin embargo, de porteros andaba la cosa, porque al borde ya de la primera
parte, el bueno de Jan se disfrazó de nuestra inconfundible versión incomensurable de Oblak,
realizando un doble paradón sublime tras sendos remates de Chupe, y
especialmente escalofriante la segunda sideral mano que puso nuestro portero al
remate a bocajarro de Larrubia. Creo que
al final invalidaron la acción por no sé qué, pero yo me dejé las manos a
aplaudirle a rabiar al bueno de Jan. Hay cosas que, afortunadamente, parece ser que nunca cambian. Con el cero a cero
inicial nos fuimos al descanso.
En la segunda parte, estaba más
que cantado el cambio de Domínguez por el Lechugo Llorente. Y nada más empezar
dicho periodo, gran disparo de Lookman aprovechando un rechace malacitano que,
de nuevo, hizo lucirse al excelente guardameta malagueño.
Ya por el 56, la tuvo el grisáceo
Mendoza de nuevo, pero Herrero estaba en racha, y volvió a repeler nuestro
remate. Cerca del minuto 60 de juego, Simeone y sus 3 cambios … Ya saben lo que
pienso de esto. Y conste que ayer nos salió de cine y fueron claves para poder
ganar el partido, las cosas como son. Quitó al desangelado Carlos Martín, al
desafortunado Mendoza y a mi Arnau (no le hubiese quitado) y sacó a Kang-in Lee,
Baena y Giuliano (como si salgo yo).
Al poco de estar en el terreno de juego,
ya vimos con las ganas y la vivacidad con que el coreano afrontó su
debut, realizando un gran disparo desde fuera del área que se marchó cerca del
palo izquierdo.
Y
en el 70, vayan acostumbrándose a esto, porque lo va a hacer cantidad de
veces más el chaval. Kang-in entra por banda, desborda en velocidad a rivales
centrándose en slalom en el borde del área, y en cuanto ve el hueco preciso,
fusila de remate colocado y ajustado al segundo palo. Un golazo de bandera. Una
acción la cual, personalmente, le vi realizar mil y una veces tanto en el
Valencia como en el Mallorca. Imposible hacerlo mejor. 1-0, y la lata ya estaba
abierta.
En el 74 pudo llegar la sentencia
definitiva en otra gran asistencia de Kang-in sobre Lookman, el cual se plantó
solo delante del portero visitante, pero su durísimo remate lo repelió con una
mano majestuosa Alfonso Herrero. La jugada fue de cine, el paradón, de
escándalo.
En el 76 el Atleti seguía desmelenado,
y tras un buen saque de esquina de Baena, este puso el balón en la cabecita de
Hanko, cuyo remate repelió el larguero.
Y ya en el 84, al fin llegó la
cosecha, llegó la cosecha Hermano. Falta peligrosa a nuestro favor cerca del
área visitante, Baena se puso el disfraz de Don Milinko Pantic, y de un toque
de balón excepcional, superó la barrera, dio en el larguero, y se coló el mismo
por la mismísima escuadra. Excelente broche de oro que sirvió para que saliésemos
con una sensación de felicidad plena del Metropolitano. Punto y final al tema,
importante victoria para empezar con buenas sensaciones el curso liguero, a
pesar de que estemos directamente involucrados en “La mejor Liga del Mundo”.
EL
CRACK DEL PARTIDO:
A pesar de jugar fuera de sitio,
vi relativamente tranquilo a Julio Domínguez, fue de menos a más Dani Martínez
en la banda izquierda, en su buena línea de siempre Arnau, fenomenal Kang-in, mucho más confiado en sus posibilidades y en su saber hacer Baena, y Master-Class total
de Don Pablo Barrios, que hizo un partido sencillamente pletórico de fuerza,
ganas, calidad y empuje. Un puto lujo tenerle así.
LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:
Esperaba más de Mendoza. El chaval
tuvo atrevimiento, cierto, pero escasa fortuna. Da igual: ese el camino. Seguir
intentándolo.
ÁRBITRO: Cordero Vega. Que
quitas el pecado de Dios …
Como todos. Pudo expulsar a Julio
Domínguez por ese afán por pitar continúas faltas que muchas veces ni son
siquiera. Ayer me pasaron un dato sencillamente escalofriante: en el pasado
Campeonato Liguero, se pitaron nada más y nada menos que ¡1500 faltas! más que
en la Premier, en la pasada temporada. Luego queremos jugar al ritmo endiablado
con el que se disputan la gran mayoría de los encuentros allí. Así es
imposible, hombre.
TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (0 GRADOS).
Partido de obligado cumplimiento,
por más que a veces somos unas plañideras sin demasiado sentido. Es un recién
ascendido, y con la línea A, B o Z, hay que ganarles sí, o también. El domingo ya
será, probablemente, otra cosa.
Poco más. En 3 días, nueva gran
cita en el Metropolitano, frente al VillaRural, equipo que no se nos suele dar
demasiado bien, y con el que acabamos la temporada pasada sufriendo una derrota
tan bochornosa como insultante. Hora también ya de ir afinando más el equipo
titular, si no queremos disgustos futuros, no queda otra, compañeros.
Desde aquí quiero dedicar esta primera
crónica a Doña Ana y Don Cristóbal, presidente de nuestra Peña Atlética Rock
and Roll. No sé si otros son los “elegidos”, pero sí que sé que
nosotros cumplimos con la principal norma que debe de dictar cualquier otro
tipo de Peña o agrupación posible: Sobradamente
Atléticos. Para todo lo demás, qué mejor que emplear nuestro lema
que tenemos por bandera: “NO SURRENDER”.
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