16 de febrero de 2014

Atleti 3 - Valladolid 0. Sensaciones recuperadas.


Una victoria que fue tan fácil como importante, la verdad. Los Atléticos tendemos al todo o la nada, al cielo o al infierno. O todo es rojiblanco, o solo es blanco solo (¡puaj!). O llueve, o hace sol. O ríes, o lloras. O nos pone Elisabeth Hurley, o la Esteban. Dicen que en el término medio está la virtud. Yo no tengo muy clara tal afirmación, la verdad, y aunque soy de los que me tomo las cosas un tanto a la tremenda, en cinco minutos ya estoy de nuevo preparado para la guerra. Espíritu Atlético. Doctrina Cholista. A por ellos.

Y así salimos el pasado sábado. En cuatro minutejos, asunto liquidado. A los 3, esa fuente inagotable de alegrías colchoneras que es el laboratorio inventado por el Cholo y el Mono Burgos, dio de nuevo otro enorme subidón al personal. Koke-Gabi merodean el balón en una falta cerca del área. Gabi se la da a Koke, éste se la pisa, Gabi ve el desmarque de Raúl García, y este señor que no me canso de decir que todo lo que hace lo hace bien, de un remate de los suyos, secos y ajustados al pablo, bate a Mariño.

Un minuto después, contra del Atleti, de nuevo el chaval este que siempre todo lo que hace lo hace bien, ¿Cómo se llama, hombre? Eso … Raúl García (su renovación ¿Qué? Por cierto) mete un antológico pase en profundidad sobre Diego Costa, éste aprovecha la salida de Mariño, que, suponemos, en realidad a lo que fue es a saludar a una prima suya de Albadalejo que pasaba por allí, y el de lagarto anota su veintitantos gol que ponía el 2-0 en el marcador.

A partir de aquí, coser y cantar. No esperen grandes emociones, porque no las hubo, salvo por ese colosal jugador que es Godín, que realizó otro partido de esos para enmarcar (adivinen quién se va a llevar el premio de oro en la sección al crack del encuentro, adivinen).  El Atleti estuvo de tranki, controlando en todo momento la situación, y lo mejor fue, quizás, ver como Mario Suárez parece que se olvida de esa extraña manía suya de dar el balón en situación comprometida al contrario, y hasta se sumó al ataque creando bastante peligro, la verdad. Dos buenos remates de cabeza (especialmente uno al larguero en la segunda parte) dan fe de ello. Es imprescindible que Mario funcione al nivel que tiene cuando le apetece tenerlo. Ahora viene la feria de verdad, y le necesitamos, máxime tras la ausencia de Tiago.

El Pucela, por su parte, más inocente que un niño pelándose un plátano. Courtois, una vez más, vio el partido by the face (y estas cosas me indignan, ya lo saben).

La segunda parte fue la del recital Godín. Metió el tercero de cabeza al saque de un córner, con su poderoso salto, e hizo una jugada de esas que tanto nos encandilan a los jurgoleros descerebrados no sé si como usted, pero sí como yo. Cuando pilla el balón, sale desde atrás como una puta flecha, como diciendo “Aquí estoy yo y mis cojones, me zampo a todo bicho viviente que vea” y va avanzando con el mismo sin parar dejando atrás rivales, os juro que me emociono. Si, encima, hubiese rematado en esa jugada bien al final cuando se quedó prácticamente solo delante del portero, yo es que de la emoción hago un striptease y lo cuelgo del puto faisbuck ese (y bien Dios sabe que mi hooliganística barriga no está para demasiadas exhibiciones). ¡Qué pedazo de jugador, por Dios! Si España cae en la miseria en el Mundial, tengo muy claro con qué selección voy a “Hinchar” hasta reventar (¡U-RU-GUA-YO, U-RU-GUA-YO!).

Poco más, la verdad. Tuvo sus minutos intrascendentes Sosa, también los tuvo Diego (que no estuvo nada mal) y Villa, que salió más bien a darse un rulo por el césped del Calderón. Esperan demasiadas emociones fuertes en esta semana. Tranquilidad, y buenos alimentos.

EL CRACK DEL ENCUENTRO: Muy bien Alderweild, y todo el equipo en general, pero vamos, que mi Diego Godín está aquí de nuevo, y a ver quién es el guapo que le quita de en medio. Decisivo en defensa, en ataque, siempre superconcentrado, es un primor de pelotero. Probablemente, y junto con Raúl García, el que más me emocione en estos momentos de la muchachada en general.

LA DECEPCIÓN DEL PARTIDO: Yo recuerdo épocas en los que el Pucela era un rival bastante jodido (al menos, aquí, en el Calderón). Cómo cambian los tiempos, y en esto del fútbol especialmente (bueno, como en casi todo), para mal.

ÁRBITRO: Uno que no había padecido en mi vida, un tal Prieto Iglesias. Desapercibido.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+ 30 GRADOS).
Partido de obligado cumplimiento, no me jodan, que hay hostias, ¿Eh?

Y el miércoles, joder, el miércoles … San Siro, Milán, Champions … La creme de la creme. Máximo respeto hacia los italianos, ¿Eh? Que nos sacan unas 5 copas de Europa de nada … Pero qué coño … En ilusión no nos gana nadie. Este peldaño lo tenemos que escalar. ¡Cantemos todos al equipo que adoramossss ….!

9 de febrero de 2014

Almería 2 - Atleti 0. VI (¿SEXta?) Edición de los Premios Poya 2014.

Muy buenas noches y saludos cordiales:

Una vez más, y en esta ocasión presentada la gala por nuestros queridísimos que, como no valen para actores, para algo habrá que emplearles, digo yo, es decir , D. Willy Burgos  y Doña Paz Manzanilla, y con la presencia estelar de nuestro queridísimo General del SEXto Reich en educación (j aja), el Sr. José Ignacio Wert, pasamos a presentarles una nueva edición de este coñazo supino de los premios Poya. Sin más dilación, les detallamos los mismos:
  
Premio Poya al peor actor de doblaje. Aranzubía, por su actuación en el film “¿Qué coño pinto yo en este entierro?”. Sale poco, pero su personaje es decisivo y clave para el desenlace de la trama final. ¿Es época de vendimia? Como buen riojano, nadie mejor que él lo sabe, pero el sábado pasado dio una lección de realizar dicha función.
Premio Poya al actor de doblaje revelación. Manquillo, por, “Arriba, abajo, no veo a un puto grajo”. Una pena que su indescansable esfuerzo físico en la película no se vea recompensada debido a esa absurda venda con que le hacen jugar en los encuentros a la hora de dar el pase final. Hay que seguir trabajando, chavalote.
Premio Poya George Clooney a la elegancia y distinción. Miranda por “La elegante vida del señor Cualquiera”. No, por favor. Con Diego Costa ya tenemos bastante. ¿Miranda Selección Espantosa? Señor Del Bosque, ni en broma, o terminará perdiendo uno de los pocos seguidores realmente desinteresados que tiene España. Palabra de Tomi.
Premio Poya a la mejor labor desinteresada, sacrificada y ejemplar. Godín, por “Taxi Driver” Ya sé que no tiene mucho que ver el título de la peli con lo que hace Diego Godín en la realidad pero, ¿Qué pacha? Tengo a un coleguita taxista que es clavado a él y me apetece un montón recordarle en esta puta crónica, ¿Algún problema?
Premio Poya Barrio Sésamo 2025. Franjuán por, “Izquierda, izquierda, derecha, derecha, adelante, detrás, 1, 2. 3”. Pues eso, colega. La izquierda es la izquierda, es decir, no es la tuya. La derecha, derecha, es decir, la tuya. Adelante y detrás es lo que haces cuando juegas por la derecha, no cuando lo haces por la izquierda. ¿Conclusión? Cada uno en su sitio, y mi polla en el de todos. ¿Sencillo, que no?
Premio Poya a Diego Ribas por su papel estelar y destacado por encima de todo y de todos en “La mejor decisión”. Efectivamente, la mejor decisión, traerle. La peor decisión, sustituirle ayer tal y como estaba jugando. Algún día entenderé ese cambio. Prometo estudiar y enmendarme en tal intento. Eso sí. Algún día. No me metáis prisa, por favor.
Premio Poya al mejor actor de variedades. Gabi, por, “El chico para todo”. Ya solo le faltaba jugar de portero. Nunca es un buen día para decir “Nunca Jamás”, está claro. Eso sí. Deja de tirar a puerta, macho. Tu puntería está claro que la dejaste como sacrificio a la Virgen del Pilar para fichar por tu Atleti. Yo bien que me alegro, conste, pero basta ya, por favor.
Premio Poya a la mejor interpretación dramática. Tiago por “Mi perro asesino”. De perro asesino salió al terreno de juego un tal Barbosa, que se permite entrar con los 2 pies por delante en las piernas del jugador colchonero y el árbitro no pitar ni falta. De gilipollas compulsivo salió nuestro Tiago, que no tuvo bastante con la criminal entrada, y se permitió el lujo de salir en camilla, sin llorar y sin tener ningún pie colgando ni nada. Normal que Texeira dijese al final bote neutral. Solo faltaba, vamos.
Premio Poya Homeland in sepulcrum. Arda por “La brújula turca”. La que parece haber perdido desde que Diego ha venido a nuestro Club. Te ayudaremos, no lo dudes, Turán, pero hay que encontrarla echando leches, vamos. Te necesitamos más que nunca.
Premio Poya al mejor metrista. Raúl García por “Kilómetro ocho”. Y mira que nos mueven de posición, pero ahí estamos, siempre dando la cara. Aunque a veces no sea nuestra mejor versión.
Premio Poya a la mayor persecución jamás rodada. Diego Costa, por, “Run, perseguido por todos”. Ahora mismo este menda está más acosado por toda la peña que si apareciese Brad Pitt en tanga en el ala de las pibas del Colegio Mayor de Juan XXIII de Madrid, de Móstoles o hasta inclusive, de Valencia (y ya hablamos de palabras mayores, oigan).
Premio Poya a la que puede ser carrera más prometedora tirada por el inodoro. Mario Suárez por “El Hundimiento”. Ya sé que sales de una lesión y tal, pero macho, los balones, en la posición que juegas tu en el campo, es mortal de necesidad que se la tengas que dar siempre al contrario. Es más. Te juro por mi vieja que no hay tampoco ninguna obligación moral en hacerlo. En serio. Te lo juro por Malena. 
Premio Poya al que, supongo, terminará yéndose tal y como vino. Sosa por Detaljer”. La realidad es que siempre sale cuando todo el pescado está vendido. ¿Y para eso realmente hacía falta?

Premio Poya a “Si te he visto, no me acuerdo”. Adrián, por “El hombre invisible”. El chaval sigue invitado a este melodrama porque le cae de puta madre al que esta jartá de boberías sin sentido os escribe, pero, sinceramente, su cupo de oportunidades perdidas se está llenando con más facilidad que mi cuenta corriente de números rojos cada final de mes.

Premio Poya al que es, ha sido,  será, mejor director de la historia del Cine. Cholo Simeone por “El poder de la fe (Gente Ordinaria)”. Nunca mi fe en ti se terminará agotando, aunque hagas cosas tan sumamente inexplicables para mi que el cambio de Diego ayer.


Premio Poya a la película de intriga más desconcertante a nuestro rival por “El caso Almería”. Independientemente de otros factores externos, nos estudiaron de puta madre, trabajaron a  sol y sombra por llevarse este encuentro, y al final lo consiguieron. Ni un solo reproche a su victoria, pues. Son lo que son, y están donde están. Téngalo en cuenta todo el mundo a la hora de valorarles.

Premio Poya a la mejor banda sonora original jamás interpretada a lo largo de la historia de esta Academia de Bolígrafos multicolores. Teixeira (no, ese no, el más tonto, joder) por su tema “Terror en el Mediterráneo, horror en el ultramarinos, mis puntos han desparecido, y él si que sabe cómo ha sido, UOOOOOO-O”. 1 penalti de libro a Diego Costa, otro más que posible sobre Manquillo, la expulsión del Babosa ese, la del Soriano … bah … que no merece la pena. ¿Para qué? Aquí ni habrá nevera, ni se logrará recusación, ni campañita de prensa … La cara de gilipazcueto, como forma de vida. As usual.

Premio Poya honorífico y que perdurará a lo largo de los siglos. Atleti por “Sin  ti no somos nada”. No te preocupes. “Moriremos con las botas puestas”. “El puente del río Manzanares” no les será  tan fácil de abordar. Es un “Río Bravo”. “El “Fort Apache” no lograrán conquistarlo.” “La gran amenaza India” no ha hecho más que empezar.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+30 GRADOS).

Lo bajo un solo grado. Mal que le pese al mundo, seguimos Cholíderes. Así que a chupar candados, oigan …  

6 de febrero de 2014

Real Madrid 3 - Atleti 0. Queda tanto por soñar ...

Que no. Que no voy a ser de los que me cortes las venas por esta derrota (aunque me joda, que me jode, y aunque me preocupe cierto tipo de circunstancias, que también me preocupan). ¿La verdad? El Atleti jugó un partido horripilante. No se puede aspirar a nada creando solamente un par de ocasiones de gol, una en cada tiempo (sendos cabezazos de Turán y de Godín, respectivamente). Nos superaron, además, en todas las facetas en las que nosotros somos superiores a ellos, a saber: agresividad (bien entendida, lo del Sr. Arbeloa y ese engrendro de las más profundas y pestilentes ciénagas denominada Pepe, o memez análoga, directamente es que paso: la semanita de lloros por la roja de Ronalda cumplió a la perfección la misión encomendada), velocidad, anticipación, concentración y pelotas. Y así, contra esta peña, la cosa pasa de subir un tobogán a escalar un Everest.

Otro dato preocupante es que ha vuelto el Madrid del Retiro en el culo, debido a los dos goles encajados en propia meta por Insúa (esperpéntico ayer) y Miranda. Por cierto, me sigue fascinando como el gol de Vallekas de Diego Costa es en propia meta de Saúl y los dos churripetigutigoles de las vikingas ayer son considerados como propios de sus jugadores, según los “expertos” periolistos. Algún día me explicarán el criterio que siguen, o, casi mejor que no, que no tengo excesivas ganas de perder más el tiempo con esta peña … Si le añadimos  que el otro tanto conseguido por esa pesadilla que se llama Jesé (me cae como el culo, pero ahí hay jugador, ciertamente) fue una cantada de Courtois, pues apañados vamos. ¿Conclusión? Fuera de la Copa, y a otra cosa, mariposa.

Del partido de vuelta lo único que hay que esperar es que los que salgan defiendan el escudo con honradez, profesionalidad y gallardía. Como hacen en todos los partidos, vamos. Y, por favor, no quiero vendettas ni gilipolleces antes las múltiples, variadas y variopintas provocaciones que sufrimos ayer por parte del equipo ese que da la mano al  rival y tal … Tenemos demasiadas cosas todavía en la mente como que por sanciones y demás nos veamos en más complicaciones de las previstas. Y es que, queda tanto por soñar …

3 de febrero de 2014

Atleti 4 - Real Sociedad 0. Y ganar, y ganar, y ganar ...


Llego al Calderón temprano, nada más abrir las puertas. Tengo que pillar sitio para la familia, para Hele y  su padre, para mis hermanos, para mi madre, para “el de la bota”, para el “sin voz”, para el “mexicano”, para “el de Toledo”, para “el gafas negras” y su encantadora mujer. Me quito la retahÍla de bufandas que llevo puestas encima y junto con el  banderón del Atleti, los extiendo por todos mis alrededores para que la gente sepa que esos sitios están ya ocupados.

El sol ciega mi vista, aunque se agradece en este tiempo, ya que se está fenomenal así, en el Calderón, mientras contemplo cómo se riega un poco el césped, ese inconfundible olor a puro que empieza a rezumar en el campo y contemplo a los camareros  que van con sus cajas metálicas ofrenciendo copas de coñac, cafés y coca-colas a todos los presentes, mientras la peña se empieza  a hacer con extrañas viseras puestas en la cabeza para que el sol no les impida ver el espectáculo futbolístico. En el único hueco que queda debajo de mí, se sienta un tipo de aspecto más bien descuidado. Lleva puesto un precioso chándal del Atleti chaqueta blanca, con nuestro escudo bordado y ribetes rojiblancos en las mangas. Su pantalón del chándal es un precioso azul cielo con dichos ribetes rojiblancos también en los laterales. Me que prendado de dicha prenda, la verdad. Es absolutamente maravillosa. Mientras, también me fijo en el aspecto personal del  señor en cuestión, un tanto huraño, sin afeitar, con el pelo gris algo alborotado. Lleva puestas unas gafas que como que no terminan de encajar del todo bien en su rostro. Me quedo fijamente observándole y pienso: “Dios mío. Este tío lleva al Atleti en la sangre. No es que sea del Atleti. Es que es el Atleti”. Mientras, él, algo molesto ante la impertinencia de mi mirada, me espeta con gesto serio:

“Deje usted de mirarme como si se tratase de una vaca mirando un tren y tal”. 
¡Tranquilo, Míster – le contesto-. Es que me he quedado flipado de su chándal. Me parece sencillamente precioso. Mucho más bonito de los que se hacen ahora”.

Hoy jugamos frente a la Real Sociedad. El ambiente es impresionante. Una extraña mezcla de emoción, de orgullo, de lágrimas y, muy especialmente, de sentimiento, inunda  todos los poros del estadio. Ya hemos venido todos. Y vemos a los veteranos del Atleti salir al terreno de juego con una enorme e impresionante camiseta de Luis con el número 8 a la espalda llevándola entre todos. Ahí está Quique Ramos, Calleja, creo que Adelardo, Collar ... Especialmente estropeado contemplo al Pechuga Román, que está llorando como una magdalena y que provoca en mi el mismo sentimiento de emoción. Mientras ,todo el estadio en pie corea a grito pelao el “LUIS ARAGONÉS” adornado con espléndidas imágenes suyas en el videomarcador. Jóvenes, no tan jóvenes, Ultras, personas mayores, en todos los rostros están reflejados los sentimientos de emoción y esos ojos medio vidriosos que no terminan de desparecer. En el Cholo también. Ni siquiera el Frente hoy ha puesto su pancarta. “LUIS, LEYENDA ATLÉTICA, D.E.P.” reza una pancarta hecha a última hora, debajo de un espectacular rostro en rojiblanco de Luis Aragonés en forma de tifo permanente.

Comienza, pues, el partido, y la muchachada del Frente decide no animar elevando sus banderas y sus bufandas al cielo en honor de nuestro amado Luisón, el padre que todo buen Atlético como yo, que prácticamente carecí de él, me hubiese gustado tener. Le comento el tema de los chavales al Señor del Chándal blanco con su escudo del Atleti:

"¡Qué detalle más bonito! ¡No van a animar hasta el minuto 8 en honor a su dorsal que llevaba en el Atleti!." 
"Nos jugamos demasiado para andar con tantos detalles y tal. Lo que hay que hacer es ganar, y ponerse cuanto antes por delante en el marcador. Ya sabe que hasta el más tonto le hace un reloj de madera" – me contestó-.

No. No parece muy amigo de homenajes el colega. Mientras, el encuentro había comenzado con la  titularidad de Sosa, el regreso de Mario Suárez a la alineación titular y el ansiado y flamante fichaje de Diego Ribas estaba en el banquillo dispuesto para jugar. El Atleti dominaba con más  o menos comodidad.  Mientras, me termino haciendo amigo del señor del Chándal y le comento:

"Míster, qué pena que no haya salido de titular Diego Ribas, aunque, por otro lado, me hubiese gustado que también se hubiese quedado Oliver. Dentro de lo malo, al menos va a un equipo que creo le favorece su manera de jugar." 
"No se crea – me respondió él-  A veces dan ganas de salir con 12 jugadores. De hecho, estando yo como entrenador del Betis, una vez di una alineación de doce jugadores, detalle en el cual, uno de mis chicos se dio cuenta y me replicó “Míster, que ha dicho usted 12 jugadores, y solamente podemos jugar 11”. “Pues nada, nada … No se preocupe … El que sobra es usted”.

                Dicha conversación provocó en mi la primera gran carcajada de la tarde. Sabía que ese hombre era entrenador de fútbol. El menda huele a fútbol por todos lados, y estaba antes del comienzo del encuentro embelesado con el olor a hierba mojada que desprendía el Calderón.

                El partido seguía discurriendo, pero la temible Real no daba muestras de su fortaleza ofensiva. Especialmente decepcionante me resultó ver el encuentro de Griezman, un excepcional pelotero. Vela si creaba sensación de peligro en sus acciones, pero como siempre, nuestra defensa es un muro prácticamente inexpugnable, y un buen remate de Zuruzuta lo detuvo sin excesivos problemas el bueno de Courtois.

                Hasta que en el 38, balón que recupera Insúa (muy cumplidor, como de costumbre), ve el desmarque de Diego Costa, éste centra sobre Villa, y el guaje no perdona y anota el 1-0 en el marcador. ¡Qué gol más importante! El liderato ya es nuestro, aunque, en el fondo, todo el mundo seguíamos teniendo la mente en otro sitio, con nuestro Abuelito del alma, con nuestro Zapatones.

                Lástima que en la celebración, Villa se nos rompió.

"¡Es que está acabado!" Vociferó un retrasado con bigote y gafotas aficionado unas filas más atrás con un megáfono. 
"¡Usted se calla! – le respondió mi amigo el señor del chándal -. ¡Que eres más feo que un 2 caballos!

                Otra nueva carcajada solté, y tan a gusto me quedé, mientras el señor del chándal esbozaba una ligera sonrisa mirándome mientras se mesaba el cabello una vez  más, encendiendo un nuevo cigarrillo (perdí la cuenta de los que se llegó a fumar, pero cada vez que la Real atisbaba peligro, o fallábamos alguna ocasión clara, su gesto era siempre el mismo: cabeza abajo mientras se acariciiaba el pelo y se encendía un nuevo pitllo.

                Con este resultado se llegó al descanso, y me puse de nuevo a parlotear con el señor del Chandal:

"¿Es usted entrenador de verdad? 

Pues claro. Le voy a contar otra cosa graciosa. Una vez entrenando a la Selección, tenía un ayudante con el vídeo en el que estábamos estudiando a través de la televisión las jugadas que hacían nuestros contrarios y tal … Estudiando la táctica, ya sabe … Total, que le dije que congelase la imagen para que los chicos entendiesen mejor los movimientos del rival. Así que, rotulador en mano, me puse a dibujar flechas y círculos para que los chavales entendiesen mejor la jugada y tal. 

¡Pero estaría usted, entonces, dibujando directamente sobre la pantalla de la televisión, ¿No? 

Sí, claro. La verdad es que en ese momento no caí que se trataba de una televisión, y así quedó la pobre … Llena de círculos y de flechas y tal …"

                Otra estruendosa carcajada revolucionó mi cuerpo. Ese hombre era un auténtico crack. Me podía pasar horas y horas escuchando sus historias. Eso sí, mientras tanto, la segunda parte ya había comenzado. La Real empezó achuchando más de la cuenta, y nos los puso de corbata con un doble remate de Ansotegui, hasta que el Cholo movió la coctelera y sacó a Diego Ribas sobre el campo.

                La verdad es que tuve la sensación de que Diego Ribas no se hubiese marchado en ningún momento del Atleti.  Fue el Diego de siempre. Superparticipativo en el juego, con una movilidad acojonante, ofreciéndose continuamente y dando una fluidez y velocidad a nuestro juego que en seguida se notó, y, de hecho, un espectacular pase de Todo lo que haces lo haces bien Raúl García dejó solo a Diego Costa, que se fue como es costumbre en él, y puso el 2-0 que daba la tranquilidad total en el marcador. Faltaba poco más de un cuarto de hora de encuentro.

                Dos minutos más tarde, córner que lanza Koke y Miranda recuerda de nuevo lo extraordinario cabeceador que es y pone el 3-0 en el marcador. El  Calderón suena estremecedor: ¡¡¡¡LUIS ARAGONÉESS, LUIS ARAGONEEESS, LUIS ARAGONEEEES, LUIS ARAGONEEEEEESSSS!!!!!. Bravo sacó el cuarto momentáneamente a Raúl García  tras otro buen cabezazo, pero ya no pudo evitarlo cuando el Cebolla puso el balón a Diego Ribas, y este fusilo desde dentro del área confirmando lo que todos ya sabíamos: que su fichaje es una extraordinaria noticia para el Atleti.

                Yo me volví loco. Agité mi bufanda con tanta rabia que se me terminó cayendo y la terminé pisando sin  querer, a lo que el señor del chándal me regañó bastante enfadado:

"¡Oiga, joven. Usted no pise ese escudo, ¿Eh?!
"No me dí cuenta, perdone – contesté afligido-.

Intenté limpiar la bufanda, pero me di cuenta de  en el escudo que en ella llevo bordado, el Oso estaba apoyado sobre el Madroño llorando desconsoladamente. Y yo me puse a llorar también. Con mis retinas inundadas en lágrimas, me despedí del señor del chándal blanco con el escudo del Atleti.

"¿Usted no se marcha, Míster? 
"No Chaval. Yo me quedo aquí. 31 años son demasiados para dejar esto. Aparte, me está esperando Arteche, que tenemos que tomar juntos unas cañas comentado el encuentro. 
"Hasta Siempre, Míster. 
"Hasta luego, chaval. Y recuerde siempre una cosa: En el fútbol no hay pasado, ni hay futuro. Solamente hay presente, y eso es ganar, ganar, ganar,  ganar, ganar y volver a ganar, a ganar, a ganar, a  ganar, a ganar, y volver a  ganar, y así me puedo tirar hasta media hora más si quiere”.

EL CRACK  DEL  PARTIDO: DON JOSE LUIS ARAGONÉS SUÁREZ MARTÍNEZ. 31 años de su vida, es prácticamente  toda mi vida. Toda ella ligada con nosotros, remangándose si era menester para, sin complejo alguno, entrenarnos en Segunda y sacarnos de ese pozo sin fin, sin olvidarnos de que nos rescató a la Selección del secuestro al que estaba sometido por todos los poderes fácticos vikingos y nos la devolvió a todos los Españoles. Gracias, pues, por Tanto, Maestro. Muchas gracias por todo.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Esperaba mucho más de los gitputxis, la verdad. Especialmente de Griezman. Por parte nuestra, conjunto vacío.

ÁRBITRO: Estrada Fernández. Para mi se come un penalti de libro por mano de un  tío de la Real dentro del área en la segunda parte. También pudo pitar otra mano de Godín, aunque esta fue claramente involuntaria, ya que intenta cabecear un balón y le da involuntariamente en la misma.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO: ( 31 GRADOS).

Lo subo otros 3 grados más. NI en mis sueños más húmedos esperaba haber alcanzado la barrera de los 30 grados (y superado). Claro que Don Luis se merecía este homenaje y muchísimo más.

Y el miércoles, la Copa. El derbi. Toda una semifinal. Aunque será difícil que no me pueda concentrar en otra cosa que no sea en acordarme de ese hombre huraño, canoso y sin afeitar de chándal blanco y pantalón azul con ribetes rojiblancos en las mangas y en los laterales.  Era y es el Atleti en estado puro. Nuestro Atleti.

30 de enero de 2014

Athletic 1 - Atleti 2. Un equipo de hombres.


Que defienden el escudo de la misma forma que lo haría el mayor de los aficionados Atléticos si tuviese la oportunidad y las cualidades para defender la camiseta del Atleti. Así que, ante todo, gracias, jugadores, y gracias, Cholo. Sois sencillamente enormes.

Ayer se sobrepusieron a todo, e hicieron historia al ser el primer equipo que consigue la victoria en el  nuevo San Mamés. Pudieron con la ocasión marrada a los 40 segundos por Diego Costa delante de Herrerín (que volvió a confirmar lo gran portero que es), superaron el terrible empuje al que nos sometió el Athletic durante el primer tiempo de forma paulatina, a la lesión de nuestro lateral más en forma, Luis Filipe (cumplió bien Insua en su lugar), al espléndido juego local en este primer tiempo, que nos hizo replegar líneas mucho más de la cuenta,  a los 300 centros de Balenziaga desde la banda,  a la chispa recuperada de Muniaín, a los avisos de Rico, al fenomenal  testarazo de Aduriz al borde del descanso que acabó en la red, ante el delirio local, a ese final de primer tiempo sencillamente agónico, en el que Courtois nos mantuvo vivos en la eliminatoria con un recital de 3 paradas impresionantes (especialmente la de otro cabezazo de Aduriz que sacó con una mano prodigiosa, una parada sencillamente escalofriante), a la torrencial lluvia caída, a la presión ambiental, al frío, pudieron con todo y contra todo.

Y supieron en el descanso que así no iban a llegar a ningún lado, y dieron ese paso al frente que todo  gran equipo es capaz de hacer, empezando dicho periodo exactamente igual que como terminó la primera parte el Athletic, es decir, acoso total acompañado de recital de su guardameta Herrerín, hasta que, ya hay que decir el de siempre, Don Raúl todo lo que haces lo haces bien García, acertó a atestar la puñalada definitiva en el corazón del equipo bilbaíno y anotó el tanto que, a la postre, terminó siendo mortal de necesidad (once minutos del segundo tiempo). Esa celebración suya rebosaba rabia, orgullo, felicidad, espíritu de superación y fe. Lo de “derrochando coraje y corazón” lo llevan tatuado a fuego vivo, está claro. Y aunque hay que también aplaudir al  Athletic porque jamás dejó tampoco de dignificar ni su escudo ni su camiseta, volviendo a la carga prácticamente sin desfallecer, pero ya no con la claridad que tuvo en el primer tiempo, probablemente motivado por el terrible desgaste que supuso sus brillantes primeros 45 minutos. El mejor resumen del encuentro es que se convirtió en un auténtico homenaje a este torneo que tanto amamos algunos denominado Copa del Rey.

Ya, a falta de 3 minutos, el infatigable Diego Costa tuvo recompensa a su impresionante trabajo, aprovechó un pase en profundidad de Koke de esos que el da sin siquiera mirar por dónde anda su compi, porque no le hace falta, el de Lagarto se va de San José con la misma facilidad con la que el Sr. Cerezo se pone todos los días su horripilante peluquín, se deshace con suma tranquilidad del portero local, y bate a puerta vacía rematando una de las batallas más bellas y épicas que se recuerdan por parte de los gladiadores del Cholo.

La estruendosa pitada recibida por Diego Costa al ser sustituido es el mejor de los indicativos posibles de lo grandísimo jugador en que se ha convertido. Que nadie tenga ni la más mínima duda al respecto.

Y sí, aunque no es un equipo que me caiga para nada bien, pero hay que dar gracias al Athletic, por esa mística especial que solo él sabe rodear a este tipo de encuentros, lo cual engrandece aún más lo que está haciendo el Atleti. Hoy es un día en que cualquier Atlético debe de encontrarse feliz, pletórico y sumamente orgulloso de llevar estos colores en su sangre. Y sí, llevamos ya unos cuantos, cierto, pero no por ello se dejan de saborear y disfrutar tanto como la primera de nuestras grandes batallas conquistadas. Nuestra mayor virtud, escribir y realizar la historia al mismo tiempo, siguiendo el mismo compás. Reitero, gracias por todo, muchachada. Muchísimas gracias por todo, Cholo, Mono, Profe and company. Que el sentimiento rojiblanco nos siga empapando de entusiasmo y fortaleciendo cada día más.

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

MAREANDO LA PERDIZ: "Desesperado"

Atético de Madrid - Webring
Peña Atletica Centuria Germana Vorherige Seite
Previous Page
Página Anterior Seiten Übersicht
Page Overview
Descripción De La Página Zufällige Seite
Random Page
Página Al Azar Nächste Seite
Next Page
Página Siguiente
FD12853D-b4b758962f17808746e9bb832a6fa4b8