14 de marzo de 2021

Getafe 0 - El Puto Amo 0. El Asfixiómetro.


Recuerdo mis tiempos mozos, cuando andaba haciendo la mili, en la que, cuando ya nos quedaba poco tiempo para conseguir la ansiada licenciatura, eran, con diferencia, los días más largos, más monótonos, más lentos, aquellos en los que creíamos que nunca iba a llegar tan ansiada jornada, y lo pasábamos fatal, mezcla probablemente entre el ansia de salir de allí más el hastío de tan duro camino. En aquella época, entonces, conocí el extraño significado del famoso asfixiómetro, que no era más que un calendario en la que íbamos tachando día a día las jornadas que íbamos consumiendo, mirando al mismo con optimismo especialmente con respecto a los compañeros de compañía que le faltaban muchos más días de anteriores reemplazos. Ellos nos miraban con asombro, incredulidad y envidia ante lo poquito que ya nos quedaba, con respecto a los que le quedaba de mili a ellos. Eran incapaces de siquiera plantearse el hacer uno ellos propio, conocedores del interminable trecho que les quedaba aún. Y, sin embargo, a nosotros lo único que hacía era consumirnos la sangre, creándonos un estado de ansiedad galopante. Curiosamente, cuando más nos acercábamos a nuestro objetivo final, era peor. Daba igual. Una triste semana, después de habernos chupado casi 50 anteriores, nos parecía un espacio de tiempo tan lejano como inalcanzable. Y, sin embargo, nada estaba más lejos de la realidad. Así que, si me lo permiten, y teniendo en cuenta la situación actual de nuestro Atleti, me he construido el mío propio, y aunque se me esté empezando a hacer largo esto de narices, a pesar de que esta noche me haya acostado dando más vueltas en la cama que una peonza hasta las 3 de la mañana y más allá, quiero inculcarme de su filosofía en el más estricto sentido de la palabra: una jornada menos, y sigo igual, el puto Amo, tal y como sé que voy a acabar. Cueste lo que cueste.

Filosofías tan perrunas como viejunas aparte, lo primero de todo, no tengo nada que reprochar a la muchachada ni al Cholo en el partido de ayer. Lo dieron todo, dominaron el partido (con más o menos acierto y con más o menos momentos de precisión) de cabo a rabo, crearon un buen ramillete de ocasiones clarísimas para habernos llevado la victoria final, y oigan, a veces en la vida se consiguen las cosas, y otras veces cuesta más. Unos días nuestras jornadas laborales van como la seda, otras son un puto infierno. Esto ha sido, es y será así por los siglos de los siglos. Y el que espere otra cosa es que, precisamente, le queda mucha mili por aguantar todavía. No siempre vamos a fallar tantos goles. Mucho ánimo, y a seguir, equipo.

Tampoco voy a reprochar nada al  rival, ¿eh? Por mucho que a la gran masa social futbolística les caiga mal, les siente peor o, directamente, no les soporte. Ellos emplean sus armas, se dejaron el alma en conseguir su ansiado punto (que es lo que debe de ser) y lo consiguieron con 10  tíos jugando más de 20 minutos en inferioridad. De cien partidos les va a salir uno así frente a nosotros, pues bien, tocó ayer. De nada sirve despotricar ni insultar al equipo contrario al cual, por otro lado, no tenemos ningún derecho a decirles cómo deben de jugar y cómo no. Al igual que a nosotros tampoco nos mola que nos digan cómo debemos de hacerlo en la multitud de partidos que hemos ganado por el famoso “0-1” y nos ha llovido de todo. Yo me río de ellos tanto o más que de los critican ayer la forma de jugar del Geta. Es lo que hay.

El primer tiempo empezó con el Atleti lanzado. Apenas en 2 minutos ya llevábamos 3 córner  a favor. A los siete, una buena combinación entre Correa y Carrasco, hizo que el remate cruzado de éste último lo sacase con una buena estirada el tal Cristóbal Soria ese (perdón, que éste es el bufón, me refiero a Soria, a secas). El Getafe respondió con otra buena posible ocasión de Oliveira que no terminó de enganchar como Dios manda. A raíz de ahí, todo el resto del primer tiempo fue una soberbia colección de imprecisiones, interrupciones y desesperación, de aquí para allá. Mucha intensidad, mucho atolondramiento. Ceremonia del caos. Coches de choque sin ton ni son.

La segunda parte fue otra cosa. El Atleti, con la entrada de Joao Félix, intentó hilvanar y elaborar más el fútbol, jugar con algo más de orden y de paciencia, y, si bien al principio tampoco lo logró en exceso, finalmente logró originar ocasiones de sobra para llevarse el zurrón de los 3 puntos en su buchaca.

Tras un par de contras bien lanzadas por el equipo local (una de ellas salvada providencialmente por Hermoso, y la otra por el bueno de Oblak) vino el ansiado gol obra de Joao Félix. Lástima que Llorente asistió cuando el balón había sobrepasado claramente la línea de fondo. El Cholo movió bien la coctelera, y el resto del encuentro tuvo un actor principal, tanto para bien como para no tan bien: Dembelé. Participativo estuvo, peleón y con ganas también. Fueron minutos interesantes del francés. Eso, en su haber. En su debe, una acción alocada suya dentro del área bien nos pudo costar un penalti (y ya con 10 el equipo local, tras la criminal entrada de Nyom sobre Lodi que le supuso la expulsión por parte del trencilla Berlanganesco), y las dos ocasiones clarísimas erradas, una en un cabezazo que se le fue lamiendo el palo derecho, otra en un remate acrobático que sacó prodigiosamente el tal Numancia ese. Joao tuvo también la suya, rematada con la bondad y bisoñez característica, otra de Lodi que no supo si rematar de cabeza, con el pie o con la punta del nardo (terminó haciendo el ridículo, como no podía ser de otra forma), y otra en genial asistencia de Hermoso, creo recordar, sobre el ínclito Correa, que nos volvió a deleitar de nuevo con lo que parece ser se ha puesto de moda dentro de los esperpentos que le ha dado por coleccionar ahora al bueno de Angelito: patada al aire con el balón cruzándole los pies. El día del Metropolitano parece ser que fueron los focos. Ayer debió de haber un eclipse de luna, supongo. Sea lo que sea, a ver si se cansa el nene de su nuevo juguetito, qué le vamos a hacer, y dejamos de hacer un poquito el ridículo, por favor.  Que ya cansa el tema. También hubo una auténtica delicatessen del Criminal Suárez que dio en el palo cuando eso era gol sí o también. Y es que, cuando no quiere entrar, pues no quiere, y punto. No hay que darle más vueltas al tema. Hay que seguir así, porque esta temporada se puede conseguir, mal que pese a muchos (yo diría que tanto propios como extraños). Así que me despido de ustedes, que ya no quiero saber nada más: una jornada menos, y seguimos líderes. ¡Larga vida al axfixiómetro!

EL CRACK DEL PARTIDO:

Buenos minutos del Dembelé, venga, brutal derroche de entusiasmo y personalidad de Llorente, pero hoy se lo doy a Trippier, que fue el hombre que llevó todo el peso del partido en cuestiones atacantes. Está el inglés que se sale. Que siga así, porque ahora mismo ya no estamos para derrochar ni una sola gota de talento por ningún sitio.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:

Saúl. Tengo grabada esa imagen tras su sustitución en la grada del “Coliseum” (llamar a eso “Coliseum” es casi como indicar que Getafe es una puta aldea imperial, vamos, no me jodas …”Coliseum” …ya) con esa mirada tan triste, perdida en el fondo del universo, casi con la lágrima en sus ojos, porque sabe que está dentro de un bloqueo mental y futbolístico en el campo que sé que le va a costar, y mucho, salir. La solución es jodida. El Cholo confía en él. Buena parte de la afición, también lo hacemos. Pero no sé. No tengo muy claro cómo enfocar este asunto. No sé si sería una buena decisión el cambiar de aires a final de temporada si las cosas le siguen marchando igual, o si, por el contrario, como el Atlético pata negra que sé que es, no se rendirá jamás y no va a terminar de bajar los brazos. Yo no quiero que se vaya ni en broma, pero me ha dado ya tanto, por un lado, y le veo con tan pocas ideas como para salir del infierno en que anda ahora, por otro, que no tengo muy claro la solución final al embrujo. Lo único que tengo claro es esto: decida lo que decida, siempre en mi corazón.

ÁRBITRO DEL ENCUENTRO:

Sánchez Martínez. La originalidad de sus apellidos le define. Más bien parece un personaje sacado de cualquier película española de Paco Martínez Soria, Alfredo Landa, José Luis López Vázquez, Ozores y el ínclito Sánchez Martínez éste. De primeras, no tiene personalidad. No sabe imponer su autoridad ganándose el respeto de los jugadores. Más bien se cree el profe de una clase de niños que se andan riéndose en su cara, mientras el regaña y regaña sin cesar. Esperpéntico es poco. Pero hay más. En la aplicación de las faltas es un auténtico desastre, no sabe distinguir cuando un rival roba un balón limpiamente de cuando no. El ceporro este solamente observa que un individuo entra al balón, y si el otro cae, es falta, sin más. Eso por no hablar de la tarjeta que le saca a Giménez, cuando un tipo del Getafe se dejó caer anticipando un posible contacto con Oblak que jamás existió. El ridículo que hizo el menda getafense ese sí que es de “Coliseum”, sí. A lo mejor por eso es el nombre del campo, claro. Ya me cuadra.  Y sí, reitero, la amarilla, para Giménez. Otro chupito de tequila, por favor. Y encima, para colmo, le tenemos que dar las gracias y todo (y eso que el descuento que hizo fue de bochorno ajeno también, cuatro minutos cuando mínimo tuvo que descontar el doble, que esa es otra) porque se zampó un más que posible penalti de Dembelé frente Masksimovic. Si. Este es el mismo espantapájaros que, minutos atrás, se dejó caer miserablemente buscando el penalti sobre Oblak, en la jugada que os acabo de contar. Qué honrado que es, señor Bordalás, sí. Honradísimo, diría yo. Dedíquese al noble arte de escardar cebollinos, oiga, ya. Por favor.

                         TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+ 14 GRADOS).

El partido del Athletic (del cual lamento no haberos podido hacer crónica), de obligado cumplimiento, y el empate de ayer frente al peor Geta de los últimos tiempos, tiene que conllevar obligatoriamente la bajada de dos grados en el termómetro, así que nos quedamos con 14, que no está nada mal tampoco, pero que el termómetro es así, y debe siempre de estar en donde debe de hacerlo.

Sinceramente, sé que juega el Atleti la Champions la próxima semana, pero ni siquiera se el día. Con eso les digo todo del interés que despierta en mi este año dicho torneo. Supongo que será el martes-miércoles, y sé que cuando llegue el día, terminaré metiéndome tanto en el partido como en la eliminatoria. Y no. No voy a ser tan falaz de decir que me importa un bledo que pasen o no, porque me engañaría a mi mismo y no colaría entre todos los que me conocéis. Pero, de verdad, estoy tan centrado en lo mío, que no quiero nada que me distraiga de mi objetivo final este año, así que … “Dale alegría alegría a mi corazón, la Liga de Campeones es mi obsesión” … (no me jodas, ya empezamos) …

8 de marzo de 2021

El Puto Amo 1 - Ciervos 1. Premios Poya 2020.


“¿Cómo están ustedeeees?”
En esta ceremonia, y visto el rival que teníamos enfrente este finde pasado, había que hacer un pequeño homenaje a los entrañables payasos de la tele, aunque solo sea por recordar esos cánticos que realizábamos en su Santuario, en aquellos maravillosos años en los que un derbi también se disputaba en la grada, claro. ¿Recuerdan? “¡Payasos por aquí, Payasos por allá, lalalalalalaaaaaaa!”

Tras este entrañable recordatorio hacia los habitantes de la entrañable cuadra, empecemos con el reparto de los premios Poya 2021, que espero que, por mi bien, no sean cincuenta y uno.

Premio Mejor Película 2020. Al partido de ayer, por … “La tarde de los vikingos vivos”.

El argumento se trata del desarrollo de una guerra entre dos países vecinos, uno con un ejército todopoderoso y rimbombante, que, sin embargo, empieza a mostrar señas de decadencia, frente a otro talentoso por momentos y disciplinado como ninguno, el cual, sin embargo, cuando puede rematar a su contrincante blanco y terminar de invadir su mugriento país, decide fortalecer el suyo intentando proteger su fortaleza, con lo que da vida a su rival innecesariamente y no logra vencer una batalla que podría y debería haber ganado, porque, de hecho, durante más de una hora fue completamente superior en todas las facetas del desarrollo de la película. El argumento no es muy original, y está más que repetido, si bien lo que cuenta es el vencedor de la batalla final, así que habrá que seguir siendo frío y calculador en post de conseguir el gran objetivo. Dicho esto, con esta mentalidad es imposible que logremos ganar jamás un derbi. Absolutamente imposible.

Premio Mejor dirección 2020. Al Cholo Simeone, por … “La maldición de los cambios”.

Una pena, porque el planteamiento fue perfecto, su ejecución durante el primer tiempo, sencillamente magistral, el comienzo de la segunda parte, maravilloso, pero, hete aquí los dichosos cambios, y el equipo perdió las ganas de seguir pisando la portería rival, ese hambre devorador de pequeños canguros, se le cayó al elenco de actores el machete de entre los dientes, y al final nos empataron, y ojito, que si llega a durar 5 minutos más el tema … Sé que me repito como un pepino, pero así jamás ganaremos un puto derbi.

Premio mejor Actor Protagonista 2020. Savic, por … “El defensor de los cielos”.

Curiosa la trayectoria de este personaje, más hecho para el rodaje de películas de serie B de la saga de Fast Furious, haciendo de malote en papel secundario, que en grandes papeles de protagonista en escenarios tan excepcionales como el Metropolitano en el partidazo de ayer, pero ya venimos observando su evidente progresión artística, su exquisitez depurando sus papeles, cada vez cuidándolos más, fijándose hasta en el más mínimo detalle y su entrega, devoción y compromiso en cada uno de los que brillantemente ejecuta. Ayer dio un auténtico recital del noble arte de defender.

Premio mejor actriz protagonista 2021. Joao Félix, por … “¿Alguien me da fuego, por favor?”.

Su talento es (o será) probablemente inigualable. Su clase a la hora de desfilar por la pasarela del campo también. Bien es cierto que el guión de la película cuando le tocó su turno el pasado domingo no era el más adecuado para sus condiciones artísticas. Pero esto es como los curritos que trabajamos. Todos los que tenemos la bendita suerte de tener currele, tenemos labores más gratas que otras, y, sin embargo, todas hay que afrontarlas con sapiencia y generosidad. Entre otras cosas, porque si no, nos vamos a la puta calle, vamos. Pues ea, ayer, sin embargo, la portuguesita se puso en plan cabaretera barata, salió bien perfumadita ella, muy maquilladita, y se paseó por el campo pidiendo fuego a todo maromo que le aparecía, a ver si caía a los pies de sus encantos. Nene, por este camino te estás equivocando, porque, hasta los más excéntricos defensores (entre los cuales me hallo) tuyos nos estamos empezando a quedar sin argumentos para protegerte. En tu mano está todo.

Premio, mejor actor de reparto 2020, Carrasco, por “En el murmullo del viento”.

Una lástima que tu excelente hora desarrollada  ayer en el Metropolitano, tuviese como premio conseguido tu absurda sustitución fastidiando un final que podría haber sido perfecto, ya que, con tu velocidad, tu descaro, tus túneles imposibles, tus regates, tus combinaciones con Criminal Suárez, tu profundidad, tu trabajo, hizo que, al desaparecer del campo, buena parte de todo lo que se estaba consiguiendo se fue al garete casi por completo. Aún así, ese murmullo del viento que genera cada arrancada de vos, es tan gratificante como una dulce brisa marina mientras uno contempla cualquier atardecer al borde del mar (nótese la horterada final que lo único que indica es que necesito unas vacaciones, y las necesito ya).

Premio Mejor actor revelación 2020. Trippier, por “Casino”.

Una vez recuperado este fantástico actor de su ludopatía crónica, por la que ha estado internado en una residencia durante casi 3 meses, el fantástico lateral británico parece que ha superado del todo su extraña enfermedad, y su presencia en el reparto final de ayer se notó de forma notable y esperanzadora. Esperemos que con sus familiares y allegados se dedique ha hablar ahora del tiempo, de qué cara está la fruta, de que la vecina del chalet de al lado cada día está más burra, del careto de gilipollas que tiene el portero de la finca o del preocupante acné juvenil que le empieza a florecer a su adolescente hija. Señor Kruppier, no nos dé más disgustos así, por favor. Eternamente agradecida.

Premio Mejor Película Europea 2020. Koke, por “El Capitán Apache”.

Dentro de la ridiculez de críticas que suelen rodear a nuestro ilustre Resurrección, la última que le leído con incredulidad máxima es que es un pésimo estandarte rojiblanco por consentir los desfiles mega Fashion Week con los que nos deleita de vez en cuando la señorita Joao Félix. Cada día me queda menos estupideces ya por leer. Y creo que se quedó corto el interfecto en cuestión: la pésima marcha del Madrileño, también es culpa de él. El esperpento el otro día del Femenino, también Koke debería de haber tomado cartas en el asunto. Y no se queda ahí la cosa, no: de la próxima subida de metro que haya o de que hayan subido el IVA de los refrescos azucarados por no sé qué memez de la OMS, el señor Resurrección es también responsable. Don Koke, Hermano, perdóneles, porque no saben de lo que hablan. 

Premio Mejor Película iberoamericana 2020. Luis Suárez, por “Impulso Criminal”.

Qué poquito necesita para despellejar a sus víctimas preferidas, los porteros, sin piedad. Nadie desenfunda con la claridad y rapidez de él. Nadie lo tiene tan claro. Pero no solo es el pistolero más afamado de la ciudad. También colabora y ayuda al sheriff de turno a limpiar la ciudad con sus apoyos constantes, con su mirada intimidatoria, con su brillante forma de compenetrarse con sus ayudantes, con la generosidad de opciones de pase que siempre les da. Ayer, otro nuevo recurso desconocido, ese disparo con el exterior de su pistola. Y todo pensado y ejecutado a la mayor velocidad, como una máquina de precisión recién engrasada. ¡Larga vida al pistolero!

Premio guión original 2020. Enrique Cervezo, por “El mono borracho en el ojo del micrófono”.

No recuerdo (o sí, mejor dicho, que ya ha realizado en más ocasiones semejantes ridículos de bochorno ajeno) estado de embriaguez tan supina como la que demostró ayer el tabernero errante este, balbuceando, baboseando delante de las faltas de Isabel Forner, diciendo estupidez tras estupidez, confundiendo a Benzema con Oblak, incongruencia va, incongruencia viene compulsivamente … Y este tipo es el individuo que nos representa delante de toda  España y el mundo entero. Y bien, ¿Han escuchado alguna crítica del algún medio de incomunicación tras el enésimo bochorno de ayer? Nada. Hasta para algunos contertulios de tasca irlandesa, el menda estuvo “simpático y brillante”. Pues nada, no me quedará más remedio que cagarme en su puta simpatía en y su supuesta brillantez. No nos cansamos de hacer el ridículo. De verdad que no.

Premio dirección de fotografía 2020. Llorente, por “Extraña Atracción”.

Este top-model de la pasarela actual, parece que empieza a estar ya tan identificado con estos colores que ya hasta le gusta salir de vez en cuando con el pelo alborotado y todo. Ayer le vi ganas de vencer a los de su antigua agencia de modelos con todas sus fuerzas, asistiendo de nuevo a Luis Suárez en una de sus interminables cabalgatas por la banda que resultó el tanto inicial a nuestro favor. Algo está pasando con este chaval, pero anda consiguiendo un extraño magnetismo con la afición del Metropolitano. Aún con la mosca permanente tras la oreja, sigue ganando adeptos para su causa. Que aprendan otros.

Premio maquillaje 2020. Hernández al Cuadrado, por “Charlot, árbitro”.

Fenomenal arbitraje ayer del trencilla en cuestión, que, por una vez y sin que sirva de precedente, en un derbi un tipo de estos se disfrazó de tipo honrado, cabal e inteligente, a la par que valiente, y como tal se comportó, lo cual no implica que la gestión que anda haciendo el estamento arbitral con el tema de las manos sea una auténtica charlotada de campeonato.

Premio canción original 2019.  Frente Atlético, por “Criminal del Área”.

Si ya el uruguayo anda rindiendo como anda sin necesidad de más motivaciones, cuando escuche el coro celestial desde el Fondo Sur el atronar con su canción favorita, va a multiplicar sus por otro lado incontestables prestaciones hasta límites puede ser que insospechados, que esta gente es muy sentida para todas estas historias.

Premio Efectos especiales 2020, a Vinicius, por “Ficticius, Balón de Oro”.

Haría buena pareja el interfecto en cuestión con el beodo de nuestro presidente, qué duda cabe. Supongo que terminará compartiendo el susodicho premio con los Portillos, Asensios, Iscos, Marianos, Borjas Mayorales y demás burras que han intentado siempre colocarnos de manera tan traumática como somnolienta su pestilente maquinaria mediática.

 

Premio Corto de ficción-terror 2019. A Ángel Correa, por “Pánico en el Estadio”.

Ya el día del Levante, en el partido aplazado, nos puso a todos los pelos de punta con ese tanto que nadie puede saber ni imaginar siquiera cómo pudo haberlo lanzado por las nubes. Dicho esto, ayer se superó con creces con sus entradas a destiempo, como buen coche de choque que le da por aparentar de vez en cuando, por patadas al aire cuando tenía una ocasión pintiparada de haber anotado el ansiado 2-0 en el marcador, como si en vez de botas jugase con pantuflos, por no hablar del susto final que produjo su cesión final y que provocó la doble ocasión del delincuente subsahariano que pasa costo por las mañanas en los alrededores de Valdeberzas. Y no. No quiero seguir porque desde aquí se le aprecia, y se la aprecia bien. Pero otro partido así, no, por Dios. Por favor que no. Las ganas de autolesionarse uno que produce el estado de pánico en el que entra cuando está Angelito en uno de sus días, empieza a ser altamente preocupante para los que el rollo del coco tampoco es que nos termine de rular como Dios manda en exceso.

Premio diseño de vestuario 2020. Oblak, por “El vals del Emperador”.

Gracias a las aventuras y desventuras del ínclito Correíta de mis entretelas, ayer le tocó finalmente bailar con la más fea del lugar, como era la tal Benzemal esa citada anteriormente, realizando una doble parada consecutiva que nos recordó al mejor Jan de todos los tiempos, dicho lo cual, al final terminó sucumbiendo a los encantos del hachís de Mister Turbante Blanco, pero poco o nada podía haber hecho ya, porque atajó  todo lo que tenía que atajar, y más, así que, nos alegramos de la impecable puesta en escena de nuevo de nuestro gran guardián Emperador de todos los delanteros.

 

Premio sonido 2020. Frente Atlético, por “El último aliento”.

Espectacular corteo-bengaleo a la muchachada, que sí, que ya sabemos, que se portaron muy mal estos chicos del Frente (había el otro día 1500 viendo al balonmano y no vi tanta queja absurda de tanto policía de pacotilla, correveidiles sabelotodos del bien y del mal). Además, si eso es un puto páramo, joder. Será por distancia. Esta gente que ni vive ni deja vivir, auténticos doctores de la moralidad (según les conviene, claro está) cada día me pone más enfermo. Ellos sí que son un virus a exterminar, carallo.

 

Premio Termómetro Rojiblanco: (+ 16 GRADOS).

El Termómetro, si bien es conocedor de que hemos desperdiciado una buena ocasión de aumentar la distancia frente a nuestro rival, considera que la ya adquirida de por sí es suficiente para seguir y conseguir nuestro gran objetivo final, así que, ni sube ni baja, lo deja como está. Ya habrá ocasión.

Acabamos la ceremonia, que son la las 5 de la mañana. Si algún valiente ha llegado hasta aquí, le doy el Premio Poya a invitarle a un birra a la menor ocasión que se precie. Muchas gracias por su atención. “En la grada, con júbilo y pasión, animándote a que salgas campeón”.

 

1 de marzo de 2021

Villarreal 0 - El Puto Amo 2 - Nunca dejes de creer.


Y esta vez va por mí, solo por mí, y nada más que por mí. Ni quiera por los adorables neos del Sr. Patriota. Tomi, machote, que mal te ha sentado este disfraz (espero que haya sido por la memez esa de los putos carnavales). Parece mentira que con los palos que llevas ya encima, con la mili que has pasado, con la de veces que te has mosqueado, cabreado, encantado, emborrachado, vivido, en definitiva, por y para el Atleti, te chupes la semanita que te chupaste la semana pasada, completamente irascible, irracional, enfadado con todo y contra todo, sin querer hablar ni con tu sombra, por perder un puto partido de Liga frente a un rival después de tirar 256 veces a puerta, y por otro encuentro de Champions en el que sí, que no disparamos un puñetero tiro entre los 3 palos, que jugamos fatal, que ya lo sé, pero coña, no era el Ofi Creta, no era el Timisoara (bien me lo recordaba mi Hermano Arias4rever cuando me vio en tal estado), ¿O acaso no te acuerdas de cuándo te enfrentabas a  esos equipos, macho? ¿De verdad que hace falta que te explique que perder con el Chelsea 0-1 no es el fin del mundo? ¿Necesitas que te conciencie de la cantidad de bajas que hemos tenido  en este último mes por el puto Covid? ¿No te das cuenta de que los jugadores, después de pasar el puta CoronaBiris ese, ya no salen igual, y les cuesta un montón volver a pillar el ritmo? ¿No te cansas de decir hasta la saciedad que no conoces ningún puñetero equipo que sea capaz de ganar todo?

 

Siempre vas diciendo a la gente que los cánticos no son pose, no son leyendas a recitar como si fuesen poemas de Garcilaso de la Vega en busca de un sobresaliente en clase de lengua. Nuestros, cánticos, nuestras leyendas, hay que creérselos, aplicarlos en la vida, en nuestra forma de ser y entender al Atleti, nuestro dogma de fe. Representan nuestra especial y genuina idiosincrasia. No te puedes desesperar así, alma cándida. Ya sabes (o, mejor dicho, te recuerdo) que ser del Atleti es mucho más que eso. Parece mentira …

 

A ver, patán … ¿no lo viste ayer, cómo se levantó la muchachada? Y fíjate. En un partido complicado, jodido de los de verdad, frente a un rival que tuvo sus opciones, entre otras cosas, porque tiene un buen ramillete de jugadores cantidad de interesantes como pueden ser Pau Torres, el puñetero Chukwueze ese (afortunadamente, ni tiene gol, ni sabe centrar, el día que le vaya pillando el tranquillo al tema …), Gerard, Trigueros, el intermitente Parejo …

 

Peros los nuestros, vestidos de ese extraño azul nazareno, que por otro lado tanto me mola, no les fueron a la zaga. Fue un partido con muchas alternativas en el juego, de hecho. Muy de vértigo, de ida y vuelta, pero jugándose siempre con orden y respeto. Que si Parejo remata a las manos de Oblak, Saúl hace estirarse a Asenjo. Que si casi les sale a ellos una buena acción a balón parado de córner, tras centro de Moi y remate de Albiol, nuestro Atleti responde con otro que se convierte en el primer tanto a nuestro favor, tras espectacular centro de Lemar y remate posterior del bueno de Savic (festival del humor del VAR incluido).

 

Claro que tras adelantarnos en el marcador era normal que el equipo local achuchase. ¿Qué quieres que hicieran, ponerse a deshojar amapolas, quizás, tontolaba mío? La tuvo Trigueros, una que milagrosamente no entró de Gerard (la debió de sacar el espíritu de Adelardo sobre la misma línea de fondo, no encuentro otra explicación posible a que dicho balón entrase). El primer tiempo  terminó con ventaja mínima rojiblanca, si, de esa que dices que tanto sientes pero que a veces te debería de dar vergüenza ajena de intentar siquiera representar, merluzo.

 

Y ya ves la segunda parte, en la que nuestro Atleti salió con mucha personalidad, presencia y ambición ¿O no te percataste, mentecato? Criminal Suárez cazó de la nada un balón que hizo lucirse de nuevo a Asenjo (buen portero de reflejos, pésimo en todo lo demás), trabajador incansable Correa también hizo estirarse de nuevo al citado guardameta, pero los amarillos no se rinden tampoco fácilmente, y empiezan a probar a Oblak, pero de verdad. Que si Bacca, que si Gerard … Demasiada gente disparando alegremente desde dentro del área, chungo cubata. Pero, jate tu, cuando peor pintaba la cosa, vino la sentencia obra de Joao Félix, jugador con el cual, por cierto, también andabas de uñas (con todo lo que le has defendido a capa y espada, chavalote, que ya te vale), un tanto que define a la perfección lo que sabes que debe, puede y va a ser el Menino: jugador resolutivo, con clase, distinción. Nuestro diferente. ¡Cuántas veces lo has predicado, querido!

 

Y al final, pues a sufrir, como mandan los cánones, Hermano. Bacca, Gerard de nuevo, la mosca cojonera del Samu, los obuses de un tal Baena (¿De dónde salió el tipo este, madre? Una a la escuadra, otra un paradón brutal de Jan, qué manera de pegarle al balón, Cristo bendito). Pero se consiguió. Sonó el partido final, y se ganó ese partido imposible, ese que no íbamos a ganar de ninguna de las formas. Anda, quítate esa mueca de cabreo constante, que te hace tener caretum gilipollanium más grande de lo habitual, y recuérdate siempre esto, capullo: NUNCA DEJES DE CREER. Nunca, Tomi. Nunca.

 

EL CRACK DEL PARTIDO:

El trabajo de ambas escuadras fue sencillamente encomiable, la verdad. La fe inquebrantable de unos, la personalidad de los otros, la entrega de todos ellos, con ratos de muy buen fútbol. No me quedo con ninguno, y me quedo con  todos.

 

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:

Habrá peña que me dirá Joao por lo del gestito y tal, pero a mi hasta me moló. Parece que le corre algo de sangre y todo, aunque sea de vez en cuando, carallo.

 

ÁRBITRO:

Burgos Bengoechea. Arbitraje modélico, en mi humilde entender el suyo (y eso que el VAR intentó confundirle todo lo que pudo, y más). Supo llevar el partido a la perfección, que, si bien no fue un encuentro con entradas malintencionadas en sí, sí que resulto cantidad de disputado hasta la última gota de sangre por todos los contendientes, con todo bicho viviente yendo al 101%. Bravo por él, pues.

 

TERMÓMETRO ROJIBLANCO ( + 16 GRADOS).

 

Se me olvidaba, cazurro. Y me pones el termómetro Rojiblanco 2 grados más, y no se hable más, ¿Estamos?

 

Hala. El Domingo, el derbi. Semana de echar los cierres, cerrar puertas, balcones, emisoras de radio, programas diversos deportivos, y aislarse en lo realmente importante. MHDP. “Viva, viva, la Revolución, Viva, Viva, el Atleti Campeón” …

21 de febrero de 2021

El Puto Amo 0 - Levante 2. Aunque solo sea por mis Hermanos.


Resacoso. Tristón. Cansado. El dolor de cabeza que no falte. Día gris. Frío. Por momentos insípido. Pero hay que pasarlo. Aunque solo sea por mis Hermanos.

 ¿Y qué les digo yo? Pues que ahí seguimos. Que, una jornada menos, y vamos los primeros. Que nos queda la bola  extra. Que la Champions me la suda (al menos, este año) cada vez más. Que el mundo no se ha acabado aquí. Que no tenemos ganas ni de vernos, ni de mirarnos, ni de hablar, ni de compartir. Pero alguien tiene que llevar el timón del barco. Aunque solo sea por mis Hermanos.

 ¿Quiénes son mis Hermanos? Preferiblemente del Atleti, obvio, pero ojo, no a cualquier precio. No me vale con el carnet. Ni con el escudo tatuado en múltiples colorines como si de una calcamonía se tratase. El escudo hay que portarlo en las pelotas, en los ovarios, en el corazón. Tampoco me vale con años de “sapiencia” futbolística para luego restregártelos sin piedad. Detesto estos tipos que, por llevar la razón, no les importa que pierda el Atleti. Primero, su ego, luego, lo demás. No. Ojalá y que yo jamás la tenga (la razón de mi sinrazón), pero que gane mi pasión, mi vida, mi ruina, mi Atleti. Aunque solo sea por mis Hermanos.

 Lo de ayer fue un palo. Ya comenté en su día que había que pillar la mayor ventaja posible de puntos para poder sobrevivir a momentos como estos. Hoy es una jornada jodida, dura, complicada. Pero para nada imposible de superar. Aunque solo sea por mi Hermanos.

 Hay que aprender de nuestros errores. Jamás bajaremos los brazos. Hay que dejar de tirar por la borda esos primeros tiempos de Dios (¿Por qué no salen de principio cómo lo hacen en los segundos, caramba?). No hay que dejar de alentar. No nos podemos desanimar. Hemos nadado mucho. Allá, al fondo, se empieza a vislumbrar la orilla de la isla de la felicidad. ¿Qué? ¿Qué vamos a dejar de remar, todos juntos, acompasados? Nada más lejos de la realidad. ¿Qué uno da muestras de cansancio? Otro a su espalda nadando por él si es menester. Pero no es momento, ni lugar, ni modo ni forma de aceptar la rendición ni del Tato. Jamás. Aunque solo sea por mis hermanos.

 Ya pasó el Levante. Ya me temía yo esto. Cuando alguien se te atraganta, lo hace, punto. Normal que el Comandante Morales (auténtico deseo para el mercado invernal después de la marcha del indeseable que uno tenía para nuestro Atleti, tipo colchonero, encima, con gol, con clase, baratucho, y que nos hubiese venido de perlas, pero claro, se llama “Morales”, no “Dembelés”, a la mierda, coño … ¡A la puta mierda!) nos anotase el 0-1. No sé si os lo había dicho pero … ¡Váyanse a la mierda todos, hombre! ¡Todos los que me defendieron un fichaje, que … quién sabe, frente a otro que es una auténtica realidad, que era exactamente lo que necesitábamos!. Ideal por todo. Pero claro, por colgarse sus medallitas de “Malidinis sabelotodos” … Muéranse pronto, por favor. Más rápido aún si cabe, va. Que pueden. Aunque solo sea por mis Hermanos.

 Hoy sí. Les quiero a todos tristes. Días de música clásica y de carta de ajuste. Don Francisco ha muerto. Horas de sofá, melancolía, nada de fútbol, como mucho, una buena peli de cine negro clásico, o un buen western. Y mañana es lunes. Lo sé. Aún peor si cabe (Don Rubio, ¿Qué lado prefiere del acueducto? Recuerde que el otro es mío). Pero yo, que siempre soy el eslabón más débil de la cadena, me siento fuerte, poderoso y con ganas de seguir siguiendo. Y no hay más. Yo, que soy la última puta mierda de este mundo, quiero seguir. ¿Qué me dicen? ¿Qué se me bajan ya todos del barco? No, por favor. Ni de puta coña. Aunque solo sea por mis Hermanos.

 Soy del Atleti. He sido del Atleti. Y lo seguiré siendo hasta el día de mi muerte y más allá. El día que vaya por ahí arriba, lo primero, por supuesto, buscar a mi mami y darle la cantidad de besos y abrazos que tanto ya hecho de menos. Una vez haga esto: bengalas, botes de humo, banderones rojiblancos, descontrol, cánticos. Seguir viviendo mi vida. Seguir ejerciendo de Atlético. En las buenas, en las menos. Siempre al pie del cañón. Aunque solo sea por mis Hermanos.

 Armando, Don Rubio, Rafita, Don Pablo, mi cachorrín, Yayo, Don Cristóbal, señor Patriota (¡Todo el mundo en pie!), Señor Rojo, mis 353 señores Rasos, Lucky, el trastero de mi ejemplo a seguir Sr. Marqués, mi Hooligan descontrolado Maxi, mi gente, mi vida, mi libertad, mi pasión. Aunque solo sea por vosotros, Hermanos.

 EL CRACK DEL PARTIDO:

Todo aquel que siga en mi barco y no desfallezca en post de llegar a la susodicha alegría de la felicidad. Me da igual todo. Solo quiero que estén conmigo. Los demás, me sobran. Aire. Que corra el aire.

 LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:

Partido horripilante del Atleti, la verdad (y bien jugado por el Levante, dicho sea de paso). No me mola en los momentos complicados nunca señalar a alguien. Pero si me apetece decir solamente una cosa. Señor Joao Félix. Aquí tienes tu más devoto seguidor. Moriría por ti y por tu talento en el infierno si fuese menester. Sé que es complicado el Cholo, el esquema, nuestra forma de jugar. No me importa que tires a puerta y la mandes a Navacerrada. Tampoco que des un patadón al aire como ayer cuando tenías el gol más que hecho. Entiendo que eres un jugador de clase y te resulte complicado el meterte en nuestra dinámica de “uno para todos, todos para uno”. ¿Sabes quién te puede aconsejar de puta madre (porque era igualito que tu, de hecho)? Carrasco. Dicho esto, hay una cosa que no le permito ni le permitiré jamás a un jugador del Atleti. Que no vaya como si fuese el último minuto de su puñetera existencia a por un balón dividido. Esta camiseta no se gana ni con talento, ni con clase, ni con categoría, ni con distinción. Todo eso es cojonudo, sí. Pero por esta camiseta, HAY QUE MORIR. En cada rechace, en cada instante, en cada momento. Cada vez que el balón se acerca tus pies, con esta puñetera rojiblanca que Dios nos ha dado puesta, es el último momento de tu vida. Lo tienes que dar todo. ABSOLUTAMENTE TODO. El día que lo entiendas, serás UNO DI NOI. Mientras tanto, Hermano …

 ÁRBITRO:

 Melero López. Es usted un sinvergüenza, Señor Melero López. Ya me explicará qué cojones pitó en el gol anulado. Ya lo hará. También espero que hable del penaltazo previo a Oblak del 0-2. Lo más cojonudo es que los tanques mediáticos ya se han encargado bien de ocultar todo, de camuflar su maldad. No creo que pueda usted dormir bien por las noches, no. Ni sus hijos ni su familia tampoco. Pero no porque les amenace ni quiera que les pase nada raro, no (que ni lo deseo siquiera, vamos). Debe de ser muy jodido conciliar el sueño sabiendo que tu padre, tu marido, o tu mismo …ES UN AUTÉNTICO SINVERGÜENZA.

 TERMÓMETRO ROJIBLANCO ( + 14 GRADOS).

 Desplome brutal del  Termómetro. Lo siento, pero él no puede dejar llevar por sentimientos, sino por la cruda realidad. 2 grados menos tras nuestro empate en tierras levantinas, 3 grados menos por la imperdonable derrota de ayer. Nos ha costado carito este viaje, sí. Pero bueno. Seguimos con 14 grados, que ya los hubiese firmado yo (Inclusive, menos) a principios de temporada.

 Y el martes, ¿Champions, no? Qué pereza. No me apetece nada, la verdad. Estoy tan centrado en lo que estoy (joder, para una puta vez, encima, que en el algo logro centrarme en mi puta vida) que no deseo más distracciones, por favor. Encima en Bucarest, vamos , no me jodas … Mejor en Siberia, ya puestos, joder … De verdad, si cae algo, genial. SI no, a lo nuestro, que el lío es gordo. ¡Echale valor, Échale valor, Échale valor, si quieres ser Campeón!

14 de febrero de 2021

Granada 1 - El Puto Amo 2. ¿Cara de Campeón? (Parte I).


Buenas tardes, y saludos cordiales. Lo primero, un ruego al Sr. Tebas: por favor, ni un solo partido más a las 14 h. Llegué prácticamente con la lengua fuera después de mi caminata de rigor hasta el Despachium Calderonianum, obviamente, muerto de sed. Resulta que acaba el partido a las 16:45 h., y claro …¡Toda una tarde por delante! Encima, si en vez de San Valentín, parecía más bien San Gin-Tonic, pues así acabó uno como lo hizo. Yo quería seguir con mi cervecita, pero el Sr. Mármol se emperró, y ya no hubo forma, oigan. Póngame un horario normal, por favor. 18,15 h, por ejemplo, es cojonudo. Los hígados rojiblancos se lo agradecerán profundamente.

 

¿El partido?

Lo esperado: áspero, jodido, duro, sufrido, pero valioso finalmente dónde los haya. Ganó el que más lo buscó, eso sí (más bien el único, diría yo, que sí, que el Graná mordió mucho y tal, pero poco más).

 

La primera gran ocasión fue nuestra, en una contra brutal de necesidad del Atleti (sí, ese equipo que jugó ayer con la tercera equipación del Barsapasta, imagino que serán cosas del traspaso de Luis Suárez) conducida magistralmente por Carrasco y que terminó rematando con clase pero inocentemente Correita. Mientras tanto, reconozco que el equipo local era un puto dolor de muelas en las jugadas a balón parado (aspecto claramente a mejorar, no sé qué nos pacha últimamente). Mientras tanto, un Suárez cada vez más ganado para la causa lo intentaba una y otra vez, pero el balón no entraba (mano a mano sacado por Rui Silva incluido). Era un partido tenso, pero visto con relativa tranquilidad por el que esto os escribe (si sigue así, el gol llegará, convencido me hallaba de ello).

 

La segunda parte empezó con un dominio atosigante del Atleti, que culminó con un remate picado de Luisito Suárez que repelió el larguero. El Graná respondió con un extraño centro lateral de Eteki que sacó Oblak con muchos más apuros de los esperados. El equipo local parecía que crecía, pero, a todo esto apareció Llorente y se inventó un disparo seco, duro y ajustado al palo (¡larga vida a Don Héctor del Mar!), que se convirtió en el 0-1 ansiado por la hinchada Rojiblanca, Ale, Te queremos Forza Atleti Aleeeee … Hala. Algarabía, abrazos a tuti-plane, un individuo de cuyo nombre no quiero acordarme que amenaza con acabar la temporada dándome un beso en los morros, barra libres de Gin Tonics (ayyyy) y lo más difícil estaba hecho, carallo.

 

El yin y el yang.

¿El yin? No sé si es la segunda o la tercera vez que nos pasa, pero no nos pueden empatar prácticamente en la siguiente acción del partido, leñe. Con lo que cuesta roerlos, desmenuzarlos, digerirlos, trabajarlos, y después de tanto esfuerzo … Ea. Típica jugada de agobio del rival, el balón paseando de un lado a otro sin control, despeja tu, no que voy yo, al final no lo hace ni el tato, el maldito roedor le cae finalmente a Herrera, y  tras rebotar en el pobre Felipe, consigue el empate en el marcador. Hala, a recoger los Gin Tonics de nuevo. ¡Barra libre de manzanillas ,por favor!

 

¿El yang? Estos no se rinden nunca, jamás de los jamases. Esté bien, mal o regular la cosa. Así que nueve minutos más tarde, allá por 75 de juego, Llorente cede a Correa dentro del área, nuestro Ángel de la guardia remata, da en la poblada cornamenta del tal Vallejo ese, o memez análoga, y el tanto de la victoria que sube al marcador. Y dale perico al torno, otra vez el pobre Cris venga a poner Gin Tonic por allí, Gin Tonic por allá, lalalalalalaaaaa…

 

Tensión lógica final, pero la muchachada respondió  con coraje, ilusión y saber hacer. Post partido más largo del esperado, con visitas incluidas de auténticas leyendas del Frente como Alfonso o mi idolatrado Sr. Almendrales, risas, anécdotas, más putos Tonics, y parece (de momento digo, parece) que nos empezamos a ir yendo a la cama con una extraña mueca facial que se empieza a dibujar en nuestros rostros. ¿Cara de Campeón? Veremos, que dijo un ciego … Seguiremos informando.

 

EL CRACK DEL PARTIDO:

Muy bien Carrasco, especialmente brillante Hermoso (les propongo a todos ustedes un juego: contemplen el imberbe e infantiloide rostro del chaval la temporada pasada, y la transformación del mismo en un auténtico, fiel, duro y áspero legionario del Cholo en ésta, no les sorprenderá en absoluto que vaya paralelo a su brillante rendimiento en el campo, no sé notó ayer su presencia en el equipo ni nada, macho). Bien Suárez, lo de Koke … bah … Para qué contarles … pero el premio se lo damos hoy a Llorente. Un fichaje que a casi nadie gustó, que hasta nos pareció caro los 40 kilos pagados por él, pero, gracias a la varita mágica del Cholo, ya es un imprescindible total para el Rock & Roll. No tengo ni pajolera idea de lo que nos durará. También dudo y bastante de su rendimiento fuera de la protección pretoriana de las huestes del Cholo. Lo que sí que  tengo claro es que nos toca, de momento, disfrutarle, y mucho. Al fin y al cabo, es lo que cuenta.

 

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:

No entendí muy bien el cambio de Kondogbia (lo estaba haciendo bastante bien, independientemente de que sea incapaz de dar un balón preciso a un compañero que ande a menos de 4 metros, que eso es otro tema), tampoco entendí como no le dio minutos al final a mi protegido Torreira, y muy especialmente, hay que empezar a pedir cita para el peluquero (que debe de andar en un ERTE, el pobre hombre), Don Diego Pablo. Que usted es capaz de no cortarse el pelopolla de la cabeza que tiene hasta que acabe la temporada, que ya nos conocemos todos (ea, los palos también tienen  que ser repartidos, ¿No? Indignado con el proceder de Simeone, el escándalo está servido, señores.

 

ÁRBITRO:

Mateu Lahoz. Cómo añoro los tiempos en los que se podían recursar a un número determinado de árbitros. Este sería mi número uno, sin duda alguna. Nos ha dejado al equipo masacrado absurdamente a amarillas y jugadores con amenaza de sanción caprichosamente, solo por darle gusto a su puñetero ego de mierda en tener que salir por la tele en un partido que fue muy disputado, sí, pero con toda la nobleza del mundo por ambos contendientes. Encima, ¡¡¡¡5 amarillas!!!! (todas de risa) para el equipo que más deseaba ganar, ninguna para el que se defendía (reitero, honradamente) con uñas y dientes. Gente como Koke, Savic, Carrasco, Suárez, Saúl … Ver para creer.

 

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+ 19 GRADOS).

El Termómetro se ve que aún anda con los Gin-Tonics liado también, y ha decidido tener a bien devolver los 2 grados quitados el martes pasado tras la visita del Celta, así que vaya, recuperamos los 19 espléndidos grados con los que brillan todo el Universo Rojiblanco. Grande entre los grandes, magnánimo como pocos, pragmático como ninguno, espléndido como el que más. ¡BIBA EL BINO!

 

Primer quesito conseguido de la semana. Ahora, a por nuestra segunda bola extra, el Levante. Equipo correoso, incómodo, a la par que valiente, y que no se nos a especialmente bien, ni mucho menos. Dicho esto, poco me importa. La fe mueve montañas, tan grandes e inconmensurables como el propio Calderón de grande. Así que sigamos disfrutando del mejor Rock & Roll posible. … “Lucha por nosotros, échale cojones”

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

MAREANDO LA PERDIZ: "Desesperado"

Atético de Madrid - Webring
Peña Atletica Centuria Germana Vorherige Seite
Previous Page
Página Anterior Seiten Übersicht
Page Overview
Descripción De La Página Zufällige Seite
Random Page
Página Al Azar Nächste Seite
Next Page
Página Siguiente
FD12853D-b4b758962f17808746e9bb832a6fa4b8