12 de junio de 2024

Temporada 23-24. Notas Finales.

 

Extraña temporada dónde las haya, en la que hemos visto relativamente cerca la gloria de conseguir 2 competiciones que ansiamos especialmente, pero que, una vez hecho lo más difícil (como puede resultar  eliminar a la cervatada en Copa, llegando a semifinales, o cargarte al Subcampeón de Europa, plantándote en octavos de final de Champions, frente al rival supuestamente más asequible que había en el sorteo), vimos nuestras grandes esperanzas perdidas ojo, en una contra el  que resultó ser Campeón de la Copa del Rey, y en otra teniendo como rival a otro que se ha plantado finalista. Fríamente visto, no es para estar tan decepcionados como hemos acabado, pero, los Atléticos somos así, aparte de que, en el fondo, el pulmón de la ilusión de toda una temporada, la competición que lo mantiene en plena forma es el Campeonato Nacional Liguero, en el cual nuestra actuación ha sido bastante decepcionante (por muchos objetivos que la entidad se haya marcado en la misma y cumplido finalmente). Vayamos, pues, por partes:



 

 

Liga. (4,5) Aprobado ni raspado si quiera, más bien rasurado.

Se me llevan los demonios con este asunto, no lo puedo evitar. Sé que para muchos la CHL es el paraíso, y que con meter el cuezo ahí, vale … y hasta sobra. Pues muy bien. Que les aproveche todo, oigan. El día que me conforme con un Atleti a la par conformista, el cual cumple el expediente quedando entre los cuatro primeros, a 19 puntos del primero (que ya son puntos, oiga) y que encima tenga que dar por válido también el que un equipo con 60 millones de presupuesto haya estado toda la santa campaña hasta el final por delante nuestra, dicha jornada dejaré de ser seguidor de este equipo definitivamente. Y reitero, para los sabiondos: uno no exige el título liguero, pero si la disputa del  mismo hasta dónde nos llegue, que este año, realmente, y basándose en una campaña en la que especialmente se han coleccionado los ridículos fuera de casa, ha sido bien poquito. ¿Qué en casa hemos estado gijonudos? Pues menos mal, porque si no, a saber de qué diablos estaríamos hablando en estos momentos …

 

Copa del Buey.(7) Notable.

A pesar de la decepción que supuso la eliminación por parte del Athletic, la verdad es que el equipo aquí si que compitió casi hasta el final, eliminó al anterior campeón, en la ida de las semis jugó y fue superior al rival, y, lástima, acabó dicha competición realizando un encuentro sencillamente lamentable en la vuelta y en el que el rival nos pasó por encima con una facilidad insultante, de ahí el mal sabor que boca que deja al final. Pero … No nos eliminó cualquiera, sino que fue el vigente Campeón al final, así que esto hay que tomarlo con resignación, levantar la cabeza y el año que viene, de nuevo, tenerla entre ceja y ceja como sí que se ha demostrado que ha estado el presente año. Esto es fútbol, y como en la vida, se puede perder, empatar o ganar (¿Qué es un empate en la vida, por cierto? Basta ya de decir gilipolleces por hoy, Tomi, por favor) …

 

CHL. (7,5) Notable.

Pues es un sabor de boca tremendamente parecido al que nos ha pasado en la Copa del Rey. Pasamos la Liguilla como líderes, eliminamos a un Inter, vigente Subcampeón de la Competición, que llevaba tropecientos partidos sin palmar y que se ha vuelto a llevar el Scudetto con la chorra sacada, pero, cuando más esperanzas teníamos, apareció el Dortmund y nos echó a la calle, y encima con esa sensación que tanto en la ida (en la que pudimos sentenciar la eliminatoria) como en la vuelta (en la que, por dos ocasiones, estábamos clasificados también para las semis frente al PSG), al final no tuvimos el buen saber hacer como para alcanzar dicho pase. Fue un palazo gordísimo, sí, pero, fríamente hablando, se ha realizado una muy buena CHL en líneas generales.

 

Seguramente este análisis, si lo hago hace un mes, no hubiese escrito lo mismo ni de puta coña, vamos, pero las cosas hay que verlas siempre con la perspectiva y panorámica justa para poder enjuiciar bien los hechos, y creo que el resultado final es este: se ha hecho una muy buena Champions, en líneas generales.

 


Supercopa de Arabia (7) Notable.

Partiendo de la base de que este torneo me parece completamente despreciable por disputarse en dónde se hace, el equipo compitió fenomenal también, fue superior a su rival en los 90 minutos de juego, mereció el pase a la final, pero … Como ha sido la tónica de buena parte de dicha temporada, no supimos cerrar la faena, y al final no conseguimos el objetivo final de disputar dicha final, que, a la postre, ganó el equipo que nos mandó a casita también, así que, se compitió, y bien, y si hubiésemos tenido un fondo con más poderío físico en el banquillo, probablemente este pase a la final no se nos hubiese escapado. Nada que objetar, pues.

 

NOTA FINAL DE LA TEMPORADA: (6,5)  Bien.

 

Ahora pasemos a analizar jugador a jugador su temporada:

 

Oblak. El portero que susurra a lo delanteros. 7. (Notable).

Yo diría que sigue estando a un excelente nivel, y que continúa realizando intervenciones que nos dan puntos y más puntos. Lo que pacha es que claro, cuando lo que has tenido como vanguardia ha sido la verbena de la Paloma, a todo no puede llegar el hombre. Eso sí, me gustaría que Iturbe fuese tomando más protagonismo en el equipo (Valverde, por ejemplo, nos ha mostrado el camino de cómo se puede ganar una Copa del Rey con el portero del filial, si este vale, y yo estoy convencido que el nuestro vale también). Encantado de que siga, pues.

 

Comandante Giménez. (6) Bien.

Si no fuese por las malditas lesiones, sería nuestro mejor baluarte defensivo, y con diferencia. Pero dando un pasito hacia adelante, ocho para atrás, resulta muy complicado el poder mantener una regularidad en tu rendimiento. Dicen que hay cosas del corazón que la razón no entiende, y Josema, en mi caso, es una buena prueba de ello. Un equipo como el Atleti no puede mantener un defensa así en su equipo, lo tengo claro, casi tanto como que no quiero que se vaya y que siga con nosotros. Ahora entra un nuevo preparador físico, con nuevos métodos, e igual él da con la tecla. Josema siempre está en mi corazón, y por lo tanto, siempre le defenderé a capa y espada.

 

Azpilicueta. (6) Bien. El Yerno que todos nos gustaría tener.

Si a este tipo nos lo traemos un par de años antes, estoy convencido de que lo estaríamos idolatrando en la actualidad. Con un par de temporadas antes hubiese sobrado. Es un muchacho que ha asumido su rol en equipo y plantilla a la perfección, y que su experiencia y hasta aún buen hacer vale su peso en oro. No está ya primera línea de fuego constante, pero me parece aún un tipo bastante aprovechable. Lástima de lesión que tuvo, pero para el año que viene … me lo quedo.

 

G. Paulista. (sin calificar).

Vino en la segunda vuelta para acompañar a los abueletes en sus partidas de dominó en el asilo, y aunque tuvo un buen debut, un desastroso error en el de por sí alienígeno partido frente al Cádiz le llevó al ostracismo final. Que vuelva por dónde entró, pues.

 

Savic. El Señor de la Uña (4). Suspenso.

A pesar de haberle reconocido sus buenos momentos con nosotros (no al nivel de devoción que leo y escucho en muchos otros sitios) es un jugador que aquí ya ni suma ni aporta nada nuevo, con lo que lo mejor es que siga disfrutando del fútbol en otro sitio menos competitivo que este. Jugador más para divertidos fotomontajes referente a su aspecto físico que valía real general. Mejoró con el paso de los años su condición técnica (claro que, si hubiese empeorado, ya sería preocupante del todo). Agradecido por su labor, y poco más. Eso sí, que le vaya bonito, Stefan …

 

Nahuel Pitt Molina. (2). Muy deficiente.

Su banda derecha ha sido tal disparate que la tendencia de nuestros rivales ha sido masacrarnos dicha zona sin piedad, hasta terminar de descuartizarnos por completo (buena parte de nuestro sueño Europeo en Dortmund se nos fue por dicha zona, sin ir más lejos). Pero es que ya no es solo eso: el número de pases “fáciles” que también pierde desespera al más pintado. Sé que alguna vez ha demostrado ser una flecha subiendo y tal, pero oigan, empecemos por lo más básico, porque un equipo sin defensa firme y segura, ni es equipo de fútbol , ni es nada. Así que, aprovechemos que es todavía Campeón del Mundo y tal, traspaso y recambio con carácter de urgencia. La gran cuestión que nos ha dejado a todos al final, es … ¿Realmente Nahuel Molina es jugador de fútbol?

 


Tobogán Hermoso. (5). Aprobado.

Va mucho con la idiosincrasia de nuestro equipo, a saber: capaz de lo peor y de lo mejor. Su irregularidad le mata, y esa neuronilla que le resbala de vez en cuando también. Pero yo me quedaría con él. Da salida muy aseada al juego en varias ocasiones, cuando sube lo hace siempre con peligro y tiene gol. Suele arriesgar mucho en los cortes finales de balón, pero los suele medir a la perfección. Se nos va a ir porque quiere más pasta, y aunque no me voy a cortar tampoco las venas por su marcha, personalmente le echaré de menos. Un jugador que ha sido muy bien moldeado por Don Diego Pablo, vino más blandengue que una magdalena, y se nos va un tío ya hecho y derecho. En Inglaterra encajaría como anillo al dedo.

 

Pegamento Reinildo. (4). Suspenso.

Muy decepcionante ha sido la vuelta de su lesión, la verdad. Ha regresado bastante más alocado e imprudente (ese penalti en las semis en la ida de la Copa, sencillamente imperdonable), y se le ve muy fuera de posición y de sitio. Esperemos que empezando ya de cero la temporada vaya recuperando sensaciones y vuelva a ser ese defensa supersónico que nos deslumbró al principio. Me lo quedo, pero ojo, con algún reparo que otro.

 

Fornicador de la Patagonia De Paul (6,5 Bien).

Otro que me tiene la cabeza como un puto bombo. No sé si yo tengo más ganas de que triunfe aquí que él mismo realmente. Lo tiene todo para convertirse en un referente con nosotros, pero no le termino de ver empapado en el sentimiento rojiblanco. Si alguien cree que este jugador es malo, que vea cómo se transforma cuando viste la albiceleste. Si logramos que se involucre aquí de esa forma, ganaremos a un estupendo pelotero. Si no lo hacemos, le veremos como hasta ahora. A veces parece que sí, pero no. Otras que no, pero sí … Hay que exigir que todo el mundo esté al 200 por ciento con la rojiblanca puesta, y si no, puerta. Me lo quedo, pero vigilándole estrechamente …

 

 Lemar. Sin calificar.

Yo creo que ya es que no me acuerdo ni siquiera de su cara. Vaya fiasco de individuo. Lo más cojonudo de todo es que el Cholo tiene fe infinita en él. Supongo que seguirá, ¿Quién va a querer a un jugador así?

 

Samu Supersónico Lino. (8,5). Sobresaliente.

Todo un descubrimiento, porque tenía la no empresa fácil de hacer olvidar a Carrasco, y el brasileño me parece un jugador mucho más disciplinado en tareas defensivas, y con bastante más gol que el belga, así que aquí sí que hemos dado un salto de calidad importante. Es rápido, encara con decisión, técnicamente más que correcto, y es muy joven (algo sorprendente en esta plantilla que patrocina Vallesol). Completamente imprescindible para el Rock & Roll.

 

Lechugo Llorente. (6,5). Bien.

Los que me conocéis ya sabéis que no es santo de mi devoción, que a veces me parece que va conduciendo más una coliflor que un balón de fútbol, pero en cuanto a entrega no se le puede reprochar absolutamente nada, y esto no es poco en los tiempos que corren. También no estaría de más que Don Diego Pablo Simeone dejase de marearle tanto con sus cambios constantes de posición. Al menos, no en un mismo partido. Me gusta también de él que no es ningún tribunero, no le he visto besarse el escudo ni realizar extrañas gilipolleces Y es que, siempre preferiré tener de enfrente a un pibe serio y honrado, que no a otro que diga o haga lo que se presupone me gusta ver.

 

Luces y sombras Riquelme. (5) Aprobado, y raspadete.

Muy desconcertante todo el año su rendimiento. Ha mezclado grandes momentos de fútbol con otros completamente perdido en el campo. Y el caso es que tiene regate, tiene gol también,  tiene desparpajo y es muy jovenzuelo, así que, y como me cae de puta madre el chaval, espero que el año que viene siga con nosotros y termine de explotar como creo que lo hará.  Nos quedamos con él, pues.

 

Vermeeren. ¡Presos Atléticos, Libertad! Sin calificar.

Habrá que verle en la Eurocopa, porque el Cholo lo ha mantenido en un ostracismo, por momentos, incomprensible, especialmente en este último tramo de temporada en el que no nos jugábamos nada, porque nada hemos conseguido, y hubiera sido un buen momento para ver cómo se desenvuelve el chaval (lo de sacarle un tiempo nada más llegar a Madrid, alucinante, mientras que el día de la Real, al menos, el belga no me disgustó).

 

Bobby Farrell Witsel. (8,5). Sobresaliente.

El mejor junto con Lino de la temporada. A pesar de no jugar en su sitio, ha realizado encuentros memorables, porque defendiendo suple su evidente falta de velocidad punta y físico con una inteligencia y sentido de la anticipación en el terreno de juego encomiable. A pesar de su edad, éste sí que se ha ganado con creces su permanencia en el equipo, al menos un año más, aunque igual sería más aconsejable poner en su lugar a un defensa central en condiciones, y a él aprovecharle en el sitio en el que supuestamente más rinde.

 

Pableras Barrios. (5). Aprobado también raspadete.

No ha tenido continuidad por sus lesiones también. A veces tiene problemas de coordinación entre la mente y el cuerpo. Aún así, y con 20 años, no me jodas, este chaval tiene que ser un pilar incontestable en un futuro ya no muy lejano. Así que a seguir creciendo juntos.

 

De Diosito a Turista Francés. Griezzman. (6) Bien.

Nos pese a los que nos pese, sigue siendo nuestro futbolista diferencial. Una primera parte de la temporada deslumbrante (Diosito), otra decepcionante (turista francés). Especialmente irritante su partido de Dortmund, que es en dónde hay que ver realmente a este tipo de jugadores. El último tramo del campeonato se ha dado una vuelta por el campo como si nada (pensando en su Eurocopa, porque de las Olimpiadas espero que le deje bien clarito el Club que naranjas de la china). Debe de seguir, porque no se van a traer a otro que siquiera le llegue a atar los cordones al francesito.

 

Memphis De Pay Pal. Sin calificar.

Es un tipo que no merece la pena evaluar, porque su constante tendencia a coleccionar lesión  tras lesión así lo impide. Es indudable que, si fuese por sus minutos (y digo bien, minutos) jugados en la temporada, probablemente merecería un notable alto, pero un elemento que da ese rendimiento, de indudable calidad, cierto, pero en cuentagotas, no puede valer para ningún equipo medio serio y decente que quiera aspirar a algo en esta vida. Aparte, tengo la impresión de que es un menda de que le resbala todo cantidad, porque tampoco le veo mayor preocupación al respecto, así que, gracias por los detalles que hemos coleccionado contigo, y váyase con su esperpéntica imagen a otro sitio en dónde le rían las gracias, caballero.

 

Marginal Correa (6). Bien.

Ya no va siendo el Angelete de antaño, está bastante asumido por todos su rol en el equipo, pero, siempre y cuando él quiera quedarse con nosotros, y tenga claro todo esto, a mi jamás me estorbará Correita. De vez en cuando nos deleita con alguna genialidad de las suyas, de vez en cuando nos exaspera con un fallo también de los suyos, pero sigue siendo único en esos reversos que tiene jugando de espaldas y sacando el balón pegadito al pie, y también continua teniendo la clase que tiene a la hora de realizar esos geniales controles orientados que hace. Lo siento, pero la Guadaña de mantenimiento ya la desgasté del todo. Otro año será.

 

Better call Saúl (4). Suspenso.

Sinceramente, creo que la etapa de Saúl en el Atleti ha concluido, por mucho contrato que tenga firmado (que hay que respetárselo, eso es incontestable también). Es de los míos, y me da pena que acabe así, pero Saúl ya no genera ilusión en la grada, y eso es lo peor que le puede pasar a un jugador. Y al final acabarán pitándole, y eso me joderá, y será el broche más injusto que se pueda llevar nuestro canterano. Saúl anda bloqueado, tanto mental como futbolísticamente, y si quiere seguir disfrutando de este rollo del fútbol, debe de hacerlo en otro sitio, porque, ojo, fútbol sé que sigue teniendo. Necesita un lugar en dónde se encuentre menos encorsetado a la vez que presionado. Y es que a veces, en la vida, lo que uno piensa que puede ser un paso atrás, igual se transforma en dos hacia adelante. Sea lo que sea, siempre … Better Call Saúl.

 

Don Álvaro Morata (5) Aprobado.

Una primera parte de la temporada espectacular, una última sencillamente exasperante. De Don Álvaro a Recluta Patoso. Todo el problema que tiene este muchacho, todo, está en su coco. Un pibe que es capaz de clavar 22 goles (ya quisieran muchos firmar esta cifra, ya), obviamente, un patán no es. Pero si acumula todos ellos en la primera parte del Campeonato, pasando a la sequía más absoluta cuando realmente nos hacen mucha más falta, es que algo falla. Y es eso, su melón. Tiende, aparte, a meter lo más complicado, para errar lo que ni nuestro Alcaide Almeida fallaría. Y un pibe con esta irregularidad no nos interesa. Prefiero uno que solo consiga 20, pero bien repartiditos y en los momentos cruciales de la temporada. Sea como fuese, grazie, bambino, porque con tu gol frente a los Indargorrinos me hiciste ganar, por segundo año consecutivo, mi apuesta por ti.



 

Don Diego Pablo Simeone. El Cholo es nuestro Pastor, nada nos falta. (6) Bien.

Si él se conforma con su temporada, no seré yo quién le contradiga, pero ese absurda resignación que transmite últimamente hace que, al menos, de cara al próximo año, y con el fin de no perderle el cariño que le tengo, me he propuesto el firme propósito de no volver a escucharle una rueda de prensa más (salvo que sea una entrevista personificada). Tiene que reflexionar (y mucho) sobre la carencia que ha perdido el equipo este año con lo que siempre ha sido sus señas de identidad: firmeza defensiva. Ahora ni mucho menos defiende, y en cuanto encuentra un equipo con más músculo, es incapaz de meterle mano también. De lo de presionar ni hablo. Tampoco lo voy a hacer de caprichos tácticos y de por qué saca o no saca a determinado jugador. Eso lo vamos a discutir siempre, venga quien lo haga, porque para eso todos tenemos un Míster dentro de nosotros mismos. Así que yo, que no debería de dar consejos ni al tipo ese dentro del espejo, que me mira, con cara de conejo, sin embargo le voy a dar uno a Simeone: que se olvide del mundo, que piense hasta dónde puede llegar, que exija recursos y medios para poder conseguirlo, que, ante todo, recupere sus señas de identidad, y al que le guste, bien, y al que no, aire. Pero que no me cuente más milongas ni boludeces sin sentido, por favor.

 

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (RIP)

El Termómetro falleció en acto de servicio. Se ruega una oración por su alma. El año que viene recuperará sus auténticas señas de identidad. No se volverá a cometer el disparate continuo y constante en que se ha convertido en la presente temporada. Descanse en Paz.




Y, hasta aquí, ahora sí que, por fin, se acabó la función por este año. Y recuerden que un Campeonato sí que conseguimos, el que ha sido, probablemente, más difícil de nuestra historia, logrando la vuelta de nuestro Escudo. Y es que, la vida, en el fondo, es eso: unos luchan por ponerse tatuajes de trofeos con un numerito dentro, otros porque nuestra identidad siempre permanezca lo más pura e impoluta posible  .Precisamente por eso, unos son Campeones de todo, y otros lo somos de lo más importante: la vida. Feliz verano, y muchas gracias por vuestra fidelidad. Se les quiere, y se les quiere bien.

 

 

 

¡NUESTRO TESORO!



13 de mayo de 2024

Atleti 1 - Celta 0. Esto ya va llegando a su fin.

 

Pues sí. Ya se va acabando todo esto, y empieza a haber ese tufillo melancólico-nostálgico de saber que se nos marcha definitivamente la temporada. Es curioso las sensaciones que produce el mundo del fútbol. Uno, personalmente, medio anda ya deseando pillar unas vacaciones futbolísticas, por un lado, pero, por otro, ya también comienza a sentir ese gusanillo en el estómago por el inicio de la siguiente. Desde la grada, por su parte, empiezan las primeras tertulias sobre posibles fichajes (que finalmente serán retales, ya saben), salidas, renovaciones y demás. Todo es como un "cierra la puerta ya, pero no eches la llave, que la vuelvo a abrir enseguida".

Se me vienen a la cabeza todas estas previas tan divertidas que he pasado todo el año junto a mis Hermanos de Grada. Recuerdos de partidos tan inolvidables como el día del Inter, o los del día del Madrid. Alguna que otra previa que se me alargó más de la cuenta, todas las dosis de ilusión que teníamos allá por Diciembre-Enero. Y es que, a los Atléticos, a eso, ilusión, no nos gana nadie, ni nos ganará jamás. Por eso luego de las hostias que nos pegamos cuesta levantarnos tanto, claro. Pero no tenemos remedio, somos así, y sé que empezaremos la temporada con las sobredosis de desenfreno y locura que nos caracterizan. Y así moriremos.

 

Empecé mi jornada dominical yéndome por la mañana a ver al Madrileño, y acabé el partido no teniendo muy claro si salía de un campo de fútbol o de un cocedero de marisco. El calor que se puede llegar a pasar en ese estadio tan  tercermundista, si ni un solo hueco de sombra alrededor del mismo, máxime en un día tan asquerosamente de bochorno como fue ayer, es, por momentos, sencillamente desquiciante. Por si fuera poco todo esto, añadan otra gran novedad: la presencia de un montón de nuevos y simpáticos bichitos pequeñajos, como si fuesen garrapatas, en todos los asientos como nuevos inquilinos del Cerro, con lo cual nos da un panorama la mar de acogedor y confortable. Obviamente, cuando llegué a casa después de mi maratoniana jornada de fútbol, lo primero que hice fue ducharme con zotal, que vaya usted a saber la procedencia de dichos bichitos en cuestión (no lo quiero ni pensar, qué puta vergüenza de todo, madre).


El partido en sí fue un apasionante empate a cero, con un Madrileño muy dominador del encuentro pero con escasa profundidad atacante, por un lado, y un Melilla ya descendido que vino a mantener con algo de hombría y gallardía la defensa de su camiseta, pero que hizo que Iturbe fuese prácticamente un espectador más a lo largo del encuentro, por otro. La mejor ocasión por nuestra parte fue un remate (juraría que de Abde) a la cruceta, tras un espectacular lanzamiento a portería, ya finalizando el partido, y poco más que contar. En el fondo, los chavales han cumplido ya y con nota, así que imagino que Tevenet irá dando entrada a nuevos jugadores en los encuentros que nos quedan por disputar. Y de aquí, directamente al Metropolitano.

 

Pensé que llegaría más justo de tiempo, pero al final pude echar un par de birrejas con los Hermanos y todo. El partido, como bien sabíamos, era el del día del Niño, y el ambiente en el campo era espectacular. Y el primer cuarto de hora lo empezó muy bien el Atleti, triangulando con agilidad, sentido y verticalidad.


A los dos minutos, ya tuvo la primera Suburbial Correa, en un remate inocente a las manos de Guaita tras asistencia de Koke. A los 11, otra buena combinación entre Koke, el turista Francés y Riquelme, esté dejó el balón en el borde del área a Lino, y su zapatazo hacia la portería se marchó fuera por poco. Y a los 14, esta vez fue Riquelme el que se plantó ante Guaita de nuevo pero el valenciano respondió con un paradón. Todo parecía que iba a ser una bonita tarde para los niños. Pero otra vez será, porque el resto del primer tiempo fue un peñazo supino, hasta el punto de que en ocasiones pensé que si se trataba de un amaño entre los vigueses y los míos para salir cada uno con un punto del Metropolitano.

 

Un atisbo de luz, sin embargo, se produjo en el minuto 39 de encuentro, en el que un maravilloso pase de Koke viendo el desmarque de Llorente, se convirtió en la mejor ocasión de la primera parte, pero el cervatillo terminó rematando inocentemente a las manos del guardameta celeste. Y ustedes se preguntarán. ¿De el Celta no habla nada? Es que no tengo nada de qué hablar. Apenas pisó nuestro área con algo de peligro durante casi todo el encuentro, salvo una buena ocasión de la segunda parte que les relataré más tarde. Así que con el empate a cero llegamos al descanso, y me temía que otro encantador 0-0 iba a adornar mi más que prometedor domingo inicial.

 

La segunda parte empezó como acabó la primera: un muermo de tamaño similar a la afamadísima película de “El poder del Perro”, que por muchos premios que haya tenido me pareció tan deprimente a la par que absurda que aún hasta me acuerdo de ella y todo, y el mal rato que pasé. Parece ser que en el descanso entró Morata, Y digo parece ser, porque yo no noté que estaba en ningún momento salvo por el habitual vocerío que provoca su presencia en el terreno de juego al ínclito Ralph, por un lado, y una ocasión que tuvo nada más comenzar la segunda parte y que remató de cabeza excesivamente cruzado, por otro. Este muchacho se ha empeñado en amargarme aún más la temporada, quedándose a 1 solo tanto de los 22, y a fe que lo va a conseguir, la madre que … (y mi apuesta al limbo, claro).

 

Pero a los 10 minutos de este segundo periodo el Cholo quitó a Savic y puso sobre el terreno de juego a De Paul, y como este muchacho hasta las Olimpiadas no tiene nada, pues salió con ganas de hacerse con el timón del equipo y empezó a repartir juego y gracias a su distribución del mismo el Atleti empezó a embotellar a su rival cada vez más y más. No es por nada, pero el gol se iba mascando poco a poco, aunque solo fuese por insistencia.

 

Eso sí, en el 58 se produjo la ocasión celtiña de la que les hablaba anteriormente: internada de un tal Bamba por la derecha, asistencia a Aspas que estaba solo dentro del área para disparar a bocajarro, pero la paradita milagrosa de cada partido hizo que Oblak nos recordase, una vez más, que aunque se vaya fogueando a otro portero para su futura marcha (que no lo veo mal tampoco, ojo), esta misma no debe de ser inmediata ni mucho menos. Y recuerden, este tipo de intervenciones, suman puntos. Igual que cuando un delantero mete un tanto. Exactamente igual.

 

También se notó la entrada de Pableras, que estuvo muchísimo más acertado y bullicioso que en Mallorca, y un remate acrobático suyo terminó realizando una extraordinaria parada Guaita, tras repeler posteriormente el balón en el larguero, tras previo pase también del omnipresente De Paul.

 

En el 84, de nuevo De Paul avisó ya de sus intenciones en un remate ajustado al palo que Guaita despejó a córner. El mismo lo botó Koke, lo despejó un defensa celeste, y el balón le cayó en la frontal, esquinado, a nuestro guaperas argentino, el cual, de volea, y acomodando a la par su cuerpo con auténtica maestría tras controlarlo con el pecho previamente, hizo que rematase el balón con la potencia y colocación precisa para batir por la escuadra al bueno del guardameta del Celta. Nos pongamos como nos pongamos, el gol es una auténtica maravilla, un auténtico golazo de bandera, y con una ejecución majestuosa por parte del jugador argentino. Y esta acción, aunque solo fuese esta, sí que fue un genuino regalo para toda la chavalería colchonera que había por el campo. Y poco más que contar. Que ya va quedando menos para que les deje de aburrir con mis historias absurdas, que al fin y al cabo, también tienen derecho a descansar. Efectivamente … Esto va llegando a su fin.

 

EL CRACK DEL PARTIDO:

Dentro del tono gris general, el mejor fue nuestro fornicador de la Patagonia, que no es otro que De Paul. Mucho se está empezando a hablar de que si nos quedamos con él o intentamos hacer caja con el argentino. Yo lo tengo claro: me quedo con él con los ojos cerrados, vamos. Simplemente, eso sí, un reto para el Cholo: conseguir como sea que su rendimiento aquí sea como el brutal que hace con la Selección Argentina, en los que el menda se sale y lo da absolutamente todo en el campo, por un lado, y, por favor, que alguien le aclare el concepto de “Una gran Temporada”, por otro, que sería también importante para su natural crecimiento en nuestro equipo.  Pero sí: ayer estuvo en plan líder, participativo, organizador y resolutivo. En plan crack, vamos.


LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:

¿Del Turista francés hace falta que les diga algo más? Pues recuerden todo lo que les dije en anteriores crónicas, porque el señorito sigue con su plan de continuar riéndose del personal mientras logra su puesta a punto para la Eurocopa. Yo no sé ustedes, pero a mi se me acabaron las ganas de seguir riéndole sus gracias.

 

ÁRBITRO: Figueroa Vázquez. Sin complicaciones.

 

TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (+18 GRADOS).

Partido de obligado cumplimiento, si, pero la portería a cero suma 2 nuevos grados (y qué ganas de que termine ya este puto despiporre de Termómetro que llevo, madre).

 

Hoy me quiero despedir de manera especial dedicándole este último párrafo a Don Diego Pablo Simeone. Ya saben que últimamente no es que ande saltos de alegría precisamente con él y sus decisiones,  me sigue pareciendo de una crueldad intolerable lo que le anda haciendo especialmente a Vermaeren, pero conseguir 400 victorias ya en Primera División en España, siendo el único entrenador que lo ha logrado de todos los que han pasado por el fútbol español, en un único equipo, me parece un dato más que relevante, significativo y, por supuesto, aplaudible hasta rabiar. Así que, me pongo en pie también, y por otras 400 más, Don Diego Pablo … “Cantemos todos que es la hinchada que hoy alienta, que es el Frente que hoy anima, Forza Atleti Campeón … OEEEE, OE OE OEEE, CHOLOOO, CHOLOOOO

 



6 de mayo de 2024

Mallorca 0 - Atleti 1. Un Atleti más reconocible ...

 

No nos volvamos locos, que el partido tampoco es que fuese gran cosa. Se podría haber aprovechado esa hora y media para, por ejemplo, ordenar el cachondeo de ropa que tenemos en la percha hoy en día (que si frío, que si calor, que pantalón corto, que si largo, que si camiseta corta, que si chaqueta, que si pijama largo, que si corto, que si chubasquero, que si chupa ... y todo por la vaguería de no guardarla en condiciones en el armario por si mañana cambia el tiempo otra vez).

 

También la podíamos haber dedicado para ordenar todas esas fotos que tienes desperdigadas en un carpeta por ahí, o los recortes y las revistas de tu equipo favorito. Inclusive, hasta igual hubiese sido más apasionante el adentrarte en el maravilloso mundo de Ikea y liarse a montar un mueble que uno haya pillado en dicho lugar infernal (vale, igual aquí me he pasado, lo reconozco). Da igual. El caso es que uno es del Atleti, y cuando juega el Atleti, pues no hay otra cosa que eso: el puñetero Atleti. Compadezco, eso sí, si algún espectador neutral logró aguantar dicha hora y media viendo el espectáculo. Si ustedes conocen alguno, y sobrevivió a tal tortura china, es digno de la mayor de las admiraciones posibles. ¡Cerveza para esa persona, pues!

 


Pero sí, por una vez desde hace ya tiempo, reconocí en algunos aspectos a nuestro Atleti de la mejor de las épocas posibles del Cholo. Cualidades aquellas que nos definían a la perfección como orden defensivo, buena colocación sobre el terreno de juego, concentración en la presión y sin pasar demasiados apuros y sin prácticamente errores groseros por nuestra parte. Y esto, en los tiempos que corren hoy en día, me supo a gloria bendita, la verdad. Simplemente pedía esto: ver un partido tranquilo. Y ha costado, vaya que si lo ha hecho.

 

El partido empezó con muchos fuegos artificiales para animar a los locales, pero el que puso la traca final fue Riquelme, cuando, a los 4 minutos de juego, un control orientado de espaldas en el borde de área lo transformó, a su vez, y de un toque de tacón, en un regate dejando a dos rivales fuera de órbita, para después, y sin pensárselo dos veces,  y de primeras, rematar en seco a la par que de toque sutil el balón hacia la portería, que se convirtió, a la postre, en el único gol que encajó el mítico Ragnar Lodbrok. Yo creo que el portero pudo hacer algo más, pero esto no sirve para quitar ni un solo mérito en la acción de nuestro canterano. 0-1, y la cosa pintaba bien, pero claro, visto los antecedentes de esta temporada, cualquiera se confiaba en exceso.

 

Pero no. El Atleti se disfrazó de la mejor versión de cuando los Godín, Raúl García, Gabi, Tiago y demás, portaban con tanto orgullo a la par que brillantez nuestra rojiblanca puesta, y controló durante todo este primer  tiempo el encuentro yo diría que a la perfección, teniendo el balón, no permitiendo ninguna alegría al rival, finalizando siempre las jugadas para evitar posibles contras, y demás,  y sin conceder pérdidas de posesión absurdas que tanto daño nos suelen hacer. No fue un Atleti ni mucho menos brillante, cierto, pero sí fue un equipo fiable y reconocible, que no es poco para lo que hemos visto esto año fuera de casa, reitero.

 

A la media hora tuvo una buena ocasión Hermoso, que parece ser, rebotó en el palo, y sin más historias ni consideraciones posibles, con este 0-1 se llegó al descanso. Control, tranquilidad, buenos alimentos, y parece que la cena no va a terminar finalmente indigestándose.

 

La segunda parte fue más de lo mismo, pero con un Atleti más cerrado y menos poseedor del balón, por un lado, y con un Mallorca más atrevido en ataque, por otro, pero sin excesiva profundidad (tampoco podría ser de otra forma el tema, entiendo).  

 

Se pudo sentenciar el encuentro, aún así, en una gran contra conducida por Marginal Correa, que le cedió el balón a Llorente para que esté, transformase dicho balón en una coliflor, controlase fatal el mismo y su remate final  ante la salida de Ragnar lo mandase fuera por encima de la huerta. Como ya dije en la anterior crónica, este año Marcos me ha parecido de los jugadores más honrados que han portado la rojiblanca, y hay que contar con el hándicap de su constantes cambios de posición en el terreno de juego, claro que, igual esto es debido, como bien me indica mi Hermano Don Rubio, que un jugador polivalente es equivalente a jugador que no termina de destacar en ningún sitio en concreto. Yo aquí lo dejo caer.

 

Sea como fuere, la ocasión se marchó al limbo, y la más clara del Mallorca la tuvo en el minuto 58 (es decir, 2 minutos más tarde que la del Lechugo) el siempre bullicioso Darder, cuyo zapatazo cruzado rechazó Oblak con su parada salvadora de cada jornada.

 

Poco más que contar, de verdad. El Mallorca terminó dominando la situación, pero sin crear peligro alguno, y el poco que hubo, Oblak se encargó de desbaratarlo, con su sobriedad y saber estar habitual. Así que este es el relato de un sábado tranquilón, de un partido aún más relajado si cabe. Un auténtico flashback de los equipos con los que tanto hemos disfrutado obra y gracia de Don Diego Pablo. En definitiva, un Atleti de hace no tanto …

 


EL CRACK DEL PARTIDO:

Buen hacer de toda la línea defensiva en general, aunque se me antoja especialmente importante la presencia de Azpilicueta como titular también de la zaga, porque es un tipo que transmite mucha seguridad, buen partido de Correa y Lino, pero el crack se lo damos a Rodrigo Riquelme. A ver si el  Cholo es capaz de darle los partidos que quedan como titular, para que el chaval siga sintiéndose importante, y traduzca su indudable clase y gol que tiene en un resultado mucho más efectivo para el equipo. Por cierto, esta dedicatoria dice mucho de ambos jugadores, y del estado en que se encuentra especialmente Don Álvaro Morata actualmente. No sé a ustedes, pero a mi la imagen me impactó mogollón.



LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:

Pues soy un firme apostante a muerte de Barrios, pero hay algo en él que no me termina de cuadrar en los últimos partidos en los que le ando viendo, y es su tendencia constante a terminar cayéndose siempre al terreno de juego, y ojo, a veces en situaciones altamente comprometidas. Si fuese en un solo partido diría que podría ser cosa de la mala elección de botas y demás, pero ya es en varios en los que el chaval no consigue bien coordinar sus acciones. Es como si el cerebro le dictase una orden, pero su cuerpo y sus piernas le respondiesen con otra. Como cuando yo ando de farra y digo que me piro para casa, pero mis pies me vuelven a conducir hasta la barra para pedirme otra copa. No sé, igual es una paranoia mía, y ojalá que se convierta en el pilar que creo que va a resultar para nuestro equipo al final. Nada me haría en este mundo más feliz.

 

ÁRBITRO: Arberola Rojas.

Conste que yo vi un penalti muy claro sobre el propio Riquelme en la primera parte, en la que es trabado por detrás, pero vamos, salvo esa circunstancia, es el mejor árbitro que pisa hoy un terreno de juego en España, y con una diferencia sideral sobre el resto de organismos.

 

TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (+ 16 GRADOS).

No es plaza nada fácil Mallorca, y encima, como se nos da fatal también, sumo 3 grados por la importante victoria conseguida, y 2 más por la portería a cero, al fin también conseguida después de 14 jornadas consecutivas sin conseguir dicho objetivo.

 

Y el domingo, doble jornada dominical para que el que esto os emborrona. A las 12, cita en el Cerro para homenajear como Dios manda a nuestro entrañable Madrileño, y de allí directamente al Metropolitano a disfrutar del día del Niño. A ver si logramos terminar la temporada con la tranquilidad aparente con la que estuvimos en Mallorca … “Tuve la suerte, fui colchonero hasta la muerte”






Hasta siempre, Flaco ...

29 de abril de 2024

Atleti 3 - Bilbao 1. Una gran temporada.

 

La SAD puede empezar a dormir tranquila, porque para conseguir ese fantástico premio que es el cuarto puesto, el pasado sábado se dio un paso de gigante al vencer al único rival ya posible que nos queda, el Athletic Club (ah, no, perdonen, que como buen colchonero que soy, tengo que representar mi papel de nazi irrespetuoso y demás, ya perdonarán), el Bilbao. O, mejor aún, el puto Bilbao.

 

El pasado martes, el Fornicador de la Patagonia (de Paul, para los más allegados) sorprendió con unas declaraciones, aún con la herida sangrando a borbotones en las almas colchoneras tras la eliminación frente al Dortmund y el ridículo de cada domingo fuera de casa, esta vez en la simpática y dicharachera provincia de Álava, diciendo que su balance de este año es que están haciendo una “gran temporada”. Lógico. No sé de qué diablos nos extrañamos nadie. En Liga, estamos a 20 puntos del liderato, sin disputar la misma desde vaya usted a saber cuánto tiempo ya, pero, y especialmente tras la victoria del pasado sábado, el todopoderoso cuarto puesto queda bastante más despejado. La SAD respira con satisfacción.

 

¿la Copa? Fríamente hablando, se llegaron a semifinales, eliminando previamente al maligno, y nos echó de la Competición el Campeón. Eso sí, metiéndonos un parcial de 4-0 en la eliminatoria, pequeño detalle sin la mayor trascendencia. Aparte, no es un torneo para la SAD prioritario, ni mucho menos. Da igual que sea un título que nos haga mucho tilín a la afición. La afición no cuenta, hermano. Aquí cuenta Europa, y la pasta. Y la Copa no la da.

 

Y en Champions, qué decir. Se ha llegado a cuartos de final, después de haber pasado la liguilla, y luego, encima, habiendo eliminado al Subcampeón vigente de Europa. Si hemos caído posteriormente frente a un equipo que ni de coña ha sido, es y será superior a nosotros, cosas del fútbol. Aquí lo cuenta es el pastizal ya trincado, más los 60 kilejos adicionales por jugar el Mundialito ese (que miedo me da pensar lo que puede llegar a agotar a esta plantilla ya tan deteriorada y cogida en pinzas como es la actual para la temporada que viene la disputa de esta competición, si es que no se renueva en tiempo y forma, claro, cosa que no dudo que no se hará). Así que sí, es una gran temporada. Lo que no entiendo es por qué siendo así, sigo estando tan disgustado como ando aún. Este Tomi, que se nos anda vikingizando por instantes, supongo. Ni puto caso.

 

El  caso es que el Atleti, el pasado sábado, en un prácticamente abarrotado Metropolitano (¿Ves, Capo?), disputó una primera parte, en líneas generales, sosa, insulsa y aburrida. Es más, yo diría que salió más pendiente de frenar al rival, que de crear por sí mismo (la posición de Llorente en banda izquierda junto con Lino es buena prueba de ello, pánico a los Williams). Los más puristas diremos que nos parece indigno tratar al Bilbao con el respeto tal como si fuese un Bayer o un City de la vida. Los más entusiastas, sin embargo, replicarán que así jugamos el día de la ida de la Copa, y palmamos 0-1, y como en esta vida, o como en casi todo, lo que mandan al final son los resultados, pues premio para ellos, no hay vuelta de hoja. 3-1, y no hay más preguntas, señoría.

 

Menos mal que buena parte de la ambición del Bilbao se quedó ya desbordaba en la gabarra, eso sí. Salieron a dominar, si, pero sin demasiada convicción en ello. Su partido, en líneas generales, fue bastante flojeras también y con pocas ideas ofensivas. Por eso ya les decía que este primer tiempo resultó tan “apasionante”. Un sustito de Iñaki Williams nada más empezar, que terminó mandando el balón al limbo, y poca cosa más.

 

A los 15 minutos, sin embargo, conseguimos adelantarnos en el marcador, en un centro  del incombustible Llorente que despejó horrible Paredes, dejó el balón muerto al borde del área a De Paul, y éste, al igual que el día del Almería, remató directamente sobre un contrario, para que el mismo desviara el esférico lo suficiente para despistar al siempre irregular Unai Simón y anotase el primer tanto en el marcador. El plan de Simeone, por más desconcertante que me pareciese, funcionó a la perfección.

 

Una vez puestos por delante, y como casi siempre de nuevo, volvimos al plan inicial, que era coser, lavar la ropa, y cantar, que ya pillaremos alguna. El problema es que en este equipo el sistema defensivo actual es el que es, los mimbres son los que son, y se está convirtiendo en una auténtica utopía el que logremos mantener una puerta a cero en la presente temporada, así que, si vemos que el rival no termina de encontrar el camino para batirnos, ya nos encargamos nosotros de echarle un cable directamente.

 

Lo intentó Giménez en un balón que no terminó de perseguir hasta que el público le avisó. También lo hizo Hermoso a continuación, y lo remató el Turista Francés, en una infame cesión hacia atrás, que provocó una contra  de Guruzeta, que vio desmarcado a Iñaki Williams y este empujó el balón a placer ante la desesperada salida de Oblak.

 

Hablando del pequeño de los Williams, este decidió indicarle al árbitro en una jugada previa a la hora de sacar un córner que había escuchado gritos racistas en el córner del fondo sur, y, la verdad, sabiendo cómo andan las cosas, por un lado, y por otro, no considerándole especialmente ni un pibe provocador, ni nada que se le parezca, al bueno de Nico, me pareció una estupidez supina. Como cierren ese sector de grada por culpa del “simpático” imbécil integral, espero que su propios compañeros de zona se encarguen de darle la más cordial enhorabuena al sujeto en cuestión (si es que le vuelven a ver, claro). Y menos mal que no era otro tipo el que escuchó eso, y que perteneciese a otro equipo de cuyo nombre me producen arcadas el acordarme. No quiero ni imaginármelo, vamos. Al final del encuentro, el chaval le quitó mella al asunto, lo resumió con un “tontos hay en todos lados, y hay que pasar ya página”, y, al menos, no intentó demonizarnos como sí que ha hecho buena parte del entorno bilbaíno (cosa que, por otro lado, me la trae tan al pairo que ya hasta asumo con una naturalidad insultante el hecho de reconocerme como un hincha nazi, violento y fascista), aunque igual le sobrase también la celebración de su tanto posterior, pero bueno. El problema de todo esto es que siempre vemos todos la paja en el ojo ajeno, y no vemos la viga en el nuestro. Todo lo solucionamos con el ya famoso “y tu más”, y que siga la fies. Es la práctica habitual de nuestra “clase” política, sin ir más lejos. Como no nos vamos también a escudar los bufanderos descerebrados en la misma vaina. Así que sí, el “UH UH”, me parece un cántico asqueroso, al igual que parece más vomitivo si cabe el cinismo con que se naturaliza el que en un campo de Euskadi se le cante a uno el “Español Hijo de Puta Muérete”. Esto no va a acabar nunca, téngalo claro, mientras nos sigamos centrándonos en las anécdotas y no queramos afrontar el auténtico meollo de la cuestión. Y eso pasa por cada uno asumir lo suyo, solucionarlo, y pasar del resto, sin más.

 

La segunda parte, si bien no pintaba muy bien, la verdad es que el equipo mejoró, especialmente en aptitud defensiva, presión más coordinada y posicionamiento en el terreno de juego. Y así llegó el mágico minuto 52  de juego, en el que el extenuado Koke, aún tiene clase y distinción para poner un majestuoso pase sobre el desmarque de Angelito Correa, este hizo un control orientado sencillamente brutal hasta decir basta, encaró a Unai, se deshizo de él con un regate hacia el exterior del guardameta, y batió a la perfección a puerta ya vacía al guardameta visitante. Solo por contemplar jugadas así, por muy flojeras que ande tu equipo o muy enfurruñado que ande uno con él, merece la pena todo esto, la verdad. Angelito no parece ya con el aura genial que siempre ha poseído, pero, y aún así, de vez en cuando aún nos sigue sacando las castañas del fuego. Es imposible dejar de quererle, la verdad.

 

 

Y el encuentro aquí, ahora sí que terminó, porque el Athletic no tuvo forma humana de meternos mano, por un lado, y por otro, un buen pase en profundidad de Hermoso sobre Lino, hizo que el brasileño terminase rematando en seco al palo, y el rechace del balón diese en la espalda de Unai y se colase finalmente en su portería, poniendo la ventaja definitiva en el marcador. Y aún en el 90 el propio Lino pudo aumentar el tanteador (no nos hubiese venido mal para el tema del goal average particular), en una de las pocas acciones que al Turista francés le dio por disfrazarse de nuevo de jugador de fútbol, pero el remate lo sacó Pardos bajo palos. Bueno, también vimos al francés ya en el descuento, provocando descaradamente el recibir una tarjeta amarilla que le acarrease suspensión (se ve que Mallorca la tiene ya muy vista). Y colorín colorado, la SAD junto con la muchachada celebró con algarabía y pasión esta gran victoria, que se supone servirá para rubricar definitivamente “una gran temporada”.





EL CRACK DEL PARTIDO:

En condiciones normales se lo daría a Llorente, jugador que, aunque estéticamente su forma de jugar me siga repeliendo a veces mi vista, reconozco que su honradez en el campo, y su profesionalidad y disciplina para el equipo, aceptando sin rechistar jugar en un mismo partido en hasta 3 y 4 posiciones diferentes me abruma. Le escuché hace poco en una entrevista en la cual le preguntaban sobre lo de ir a la Eurocopa y tal, y el chaval respondió con resignación que era muy complicado llegar a destacar tanto como para ser seleccionable, cuando no terminas de especializarte en una posición en concreto, y buena parte de razón tiene, desde luego, pero ojo, lo dijo con total naturalidad y sin maldad alguna. Admitía sin reparos su rol en el equipo y a otra cosa.

 

Dicho todo esto, cómo no dárselo a título póstumo a Don Raúl “todo lo que haces, lo haces bien” García Escudero (glorioso segundo apellido dónde los haya, ya puestos). Un dignísimo y brillante portador de ese dorsal número 8 que es solo para elegidos. Ojalá y que se incorporase a nuestro equipo técnico de lo que sea. Tipos como este es de los que enseñan a ser jugador de fútbol, persona y Atlético. Sus valores siempre nos representarán, así que, vente p’al Metropolitano, Rulo.


LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:

Otra nueva exhibición (y van) de pases al contrario de Don Nahuel Molina (da igual distancia que momento de cualquier partido de fútbol), más otro nuevo paseíto por el campo del Turista francés, que sigue a tope en su pretemporada particular con el fin de prepararse en condiciones tanto para la Eurocopa como para la disputa de las Olimpiadas en su país. Y, a Mallorca, ya iremos otro día, si eso …

 

ÁRBITRO: Martínez Munuera.

Salvo en la caprichosa forma de sacar tarjetas de manera selectiva hacia nuestro lado y no usar el mismo rasero para el rival (algo habitual en esta temporada también, por otro lado), sin mayores complicaciones su labor. No molestó en exceso, pues.

 

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+ 11 GRADOS).

Voy a haber si logro recomponer un poco esto, después del destrozo que hice del mismo el día del Alavés, producto de uno de mis ataques de cordura y mesura habituales. Partíamos de 13 grados. El partido del Girona, de obligado cumplimiento. El enésimo ridículo en Vitoria, ya ni cuenta, por esperado también, así que baja 2 grados por no portería a cero sin anotar gol (vamos por 11, pues) y lo del sábado pasado, partido de obligado cumplimiento, sin más panderetismo, así que lo dejamos en 11 grados positivos (que no me los creo ni yo, pero bueno).

 

Por último, ayer sí que me llevé una gran alegría. Me fui a ver al Madrileño, y comprobé in situ con gran algarabía la firma de su permanencia definitiva en Primera Federación. No era tarea fácil, tanto por la calidad de los equipos que hay en el  grupo (muchos capitales de provincia), como por el penoso hecho de tener que jugar tanto fuera de casa como en el Cerro como visitante. Salvo por el estado del terreno de juego, que es sencillamente maravilloso, todo lo demás es tercermundista a más no poder. Desde una megafonía en dónde parece que el menda que anda hablando lo esté haciendo desde el baño directamente, unas gradas siempre repletas de aficionados visitantes y con apenas 4  gatos como locales, campo de juego completamente a la intemperie de lo que se tercie (lluvia, viento, frío, como el que pasé ayer al final, sin ir más lejos, sin ninguna zona techada en la que poder refugiarse) … Me parece todo un milagro, la verdad, pero los chavales han respondido con gallardía, profesionalidad, saber estar y, por qué no decirlo, ratos de buen fútbol también, especialmente personificados en la primera parte que hicieron ayer frente al Algeciras.

 

Velocidad, dinamismo, presión total por todo el campo, ambición … Un Madrileño eléctrico pero de verdad. A los 15 minutos Nabil ya nos adelantó en el marcador. En el 25, Pablo Pérez puso el segundo  tras una larga cabalgada por banda, y Sergio Guerrero puso el tercero en el marcador a los 40 de este brillante primer tiempo, tras dar el balón en el palo. Antes de irnos al descanso, eso sí, los visitantes anotaron el 3-1.

 

En la segunda parte, sin embargo, se sufrió un poquito en los primeros 25 minutos, en los que los gaditanos tiraron de orgullo y de coraje, pero la chavalería aguantó bien y terminó por volver a controlar finalmente el juego con frialdad y saber hacer. En definitiva, enhorabuena a los chavales (Tevenet incluido, del que dicen que va a pasar a formar parte del cuerpo técnico del Cholo, ante la desesperación de nuestro inefable Señor Patriota, que dice que tiene ya más colaboradores que Pedro Sánchez asesores, lo menos), y estaría muy bien que en alguna de las jornadas que queden en el Cerro, la gente se animase para aplaudirles a rabiar y compartir con ellos este gran éxito conseguido, y darles su más que merecido homenaje. Aunque nadie me va a hacer ni puto caso, yo ahí lo dejo.


 


No sé muy bien los chavales que llegarán al primer equipo y los que no (tarea complicada siempre, máxime en este Club), pero me da igual. Me siento muy orgulloso de lo bien que nos han representado en su primer año en esta categoría ya tan exigente de por sí, así que … “¡¡ATLÉTICO MADRILEÑO, TAN GRANDE PERO EN PEQUEÑO!!!”

 



22 de abril de 2024

Alavés 2 - Atleti 0. El "Clásico".

 

No me negarán que no. El clásico partido que hace el Atleti fuera de casa esta temporada. Y yo aún diría más: hasta el clásico encuentro que hace nuestro equipo frente a rivales de similar categoría.

 

Es curioso, de pequeñajo, recuerdo que nuestro veneno que tanto llevamos en la sangre era un rival incomodísimo fuera de casa, y en el Calderón, aunque siempre fue catalogado (porque en verdad fue así), un campo muy complicado, no menos cierto es que con rivales de menor “peso”, nos costaba sangre, sudor y lágrimas el sacarlos adelante. Después hemos vivido épocas de todas las clases y colores, por supuesto. Con Radomir Antic (primera época) éramos temidos dentro y fuera de casa, al igual que con buena parte de la época de Simeone. Qué tiempos aquellos de los Godín, Raúl García, Gabi, Tiago, Diego Costa y compañía, en los que el Atleti se ponía 0-1 y ya podías charlar tranquilamente con tu compañero de grada o de garito en donde estuvieses viendo el partido, de tu fin de semana, de qué vas a hacer el próximo, de lo cara que está la vida  o del cayo malayo que te habías comido el anterior finde del que no recuerdas absolutamente nada.

 

Pero ojo, ni siquiera en esta época gloriosa, este tipo de partidos se nos dieron bien. Quién no recuerda al mítico puto Levante, por cierto (que bien se quede ahí, tranquilito en segunda, ya puestos). Hemos convertido a jugadores mediocres en auténticos híbridos de Messi y de Ronaldo el gordo juntos, como por ejemplo, el todo poderoso Ettien, tipo que, salvo en nuestros enfrentamientos directos, jamás se supo más de él. Hasta cuando íbamos a ganar la primera liga del Cholo, y los levantinos andaban ya descendidos, en el sprint final de temporada, no logramos sacar un ínfimo empate de la charca de los granotas.

  

Y no hablemos de Europa, que me da la risa. Boavista, Groningen, Sion, Quarabag, Timisoara … Nuestra historia está llena de estas "escuadras míticas"...  Va dentro de nuestra idiosincrasia, y frente a esto, por más que nos duela, es jodido enfrentarse.

 

Pero claro, podrías tener un par de equipos que se te diesen mal en una temporada, supuestamente asequibles. Tres a lo sumo. Este año no. Esta temporada da igual el rival, prácticamente todo Cristo nos humilla, precisamente la temporada en que hay más diferencia tanto de presupuesto como de puntos con los equipos de abajo. Las Palmas nos ganó con una superioridad insultante. El peor Sevilla de su arcaica historia también logró vencernos cuando se encontraban hundidos en la miseria. El Almería, que llevaba sin ni siquiera anotar un gol ni se sabe cuándo, y sin haber conseguido un solo punto, nos empató y nos clavó 2 chicharros sin despeinarse. El Cádiz llevaba desde octubre sin ganar un solo partido, y fue coser y cantar. Y si hablamos de los equipos de media clase, ni les cuento. El Bilbao nos ha metido este año 5 chicharros entre Liga y Copa. El Valencia, 3. El Girona, 4. Llevamos 12 partidos consecutivos encajando … 12, que se dice pronto. Hemos igualado número de goles en contra del año de descenso, cuidado. Así que, con estos condicionantes, ¿Qué esperaban frente al Alavés (que tampoco históricamente se nos da muy allá, ya puestos)?

 

Por eso estuve toda la jornada dominical dándole vueltas al tarro de si ver el partido o no. Me decidió un detalle final: me llegó la alineación por el móvil, y vi que jugaba de titular, de nuevo, “Barra libre Molina”. ¡Coño! ¡En pie todo el mundo, que el espectáculo está garantizado! Ya no me lo pierdo por nada del mundo.

 

Fíjense si andamos trastornados todos los colchoneros, que en la comida con mi hermano, me preguntó que si iba a ver el partido, y le dije que no sabía. Él, sin embargo, me afirmó con rotundidad: “Yo no me lo pierdo”. Pues bien, apenas un cuarto de hora de juego, y tras el primer tanto local, mi hermano se levantó con un mosqueo del 15 del salón, y dijo que se piraba, que no aguantaba más, mientras que yo permanecí, más o menos atento, hasta el final del superduelo.

 

En esta vida, el que no espera nada, difícilmente se puede ver defraudado, y como yo ayer a este equipo de hoy en día, directamente, es que ni les espero, pues eso. Que siento la mayor de las frialdades posibles ante lo que pueda llegar de ellos en lo que queda de temporada. Hoy es que no ando ni mosqueado. No voy a desear nunca que pierda el Atleti, cuidado, no se equivoquen. Pero ayer, por ejemplo, ni me molestó en exceso. Y le he pillado tantísimo asco al puto “cuarto puesto” de los huevos, que deseo con todas mis fuerzas que vayan a la Europa League el próximo año. Que si, que nos van a “amenazar” con que si no jugamos Champions se nos va a ir todos los grandes jugadores y demás … ¡JA! Joder, qué miedo. ¿A qué grandes jugadores se refieren exactamente? ¿O quizás sea por los posibles grandiosos fichajes que tienen previsto en cartera, como, por ejemplo, Don Marcos Alonso hijo? Por favor ...

 

El Alavés venía precedido de un dato escalofriante: dos goles anotados en sus últimos 8 partidos. Pues bien, en apenas un cuarto de hora, repito, 15 minutos escasos del inicio del encuentro, un tal Benavidez ya había conseguido el gol de su vida de rigor, y Guiliano casi había puesto el 2-0 en un remate solo que mandó por encima de la meta de Oblak. Esto dice mucho de la intensidad, concentración, interés, colocación y demás con las que sale esta "banda" (la nuestra, digo, el rival, al menos, parecía un equipo de fútbol y todo, algo rudimentario y tosco, pero equipo de fútbol). La táctica de los de  Luis García era clara: ¿Qué juega "barra libre" Molina? A saco por esa banda, y el éxito está garantizado (Dortmund creó tendencia ... el ridículo de Dortmund, vamos, que hay que llamar a las cosas por su nombre). Y así toda la primera parte de los nuestros. Otra primera parte para la colección de golfadas, disparates técnico-tácticos y demás despropósitos por parte de todos.

 

Simeone padre, hoy en día, es como un ciego que entra en tu casa y va dando bastonazos mientras se va introduciendo en ella. Pero ojo, que primero te da uno en el mueble de la entrada (no tiene importancia), a continuación se carga el jarrón chino de la familia (vaya), ahora te ha jodido la pantalla de la televisión (la madre que), y a este paso, y con esa intensidad de bastonazos que va dando sin ton ni son, es probable que termine derribando el edificio. Está gestionando todo muy mal, pero es que es complicado el poder hacer nada medio decente cuando tu plantilla más parece un punto limpio de jugadores que ya no valen o en desuso que otra cosa.

 

Una plantilla que ahora mismo anda, por ejemplo, sin un delantero centro, debido a que Memphis sigue en su mundo de lesiones, y “Don” Álvaro Morata ahora nos ha descubierto una nueva modalidad de tipo de lesión, y es que se encuentra “indispuesto”. Y yo me pregunto, ¿Qué clase de "indisposición" es esa? ¿Le duele la cabeza al nene, quizás? ¿Anda enfurruñado por algo? ¿Se hizo pupa a la hora de cortarse las unas de los pies? ¿no le cortaron el pelito al gusto del señorito? Vaya por Dios. Este Club es un puto cachondeo, en el cada cual hace lo que le viene en gana, cuando le viene y demás. Somos un puto circo lleno de niñatos caprichosos consentidos, jugadores fundidos o en desuso, canteranos despistados (mención especial ayer para Riquelme, dí que sí, cuando un rival  remate a puerta como hizo ayer en el segundo tanto otro tal Luis Rioja, y tu le andes encimando, si ves que tira a puerta, agáchate, hombre, agáchate, no sea que te haga pupa el balonazo o, lo que es peor, te despeine siquiera, me cago en mi puta vida), exjugadores que siguen cobrando una morterada inmune de pasta por la mala gestión del “delincuente” máximo, y un turista francés (qué bien se lo pasó en Dortmund, ayer en Vitoria, tres cuartas partes de lo mismo) que dice ser el líder de todo esto en el campo, y al que le reímos las gracias y las noñadas unos cuantos gilipollas como yo, sin ir más lejos, que tampoco nos tenemos que ir mucho más allá, y todo esto, comandado por el "hombre de Club", que cuando no le traen nada asiente sin rechistar (es lo que tiene estar en permanente estado de sobredosis de millones de pasta), y cuando parece que le han traído algo medio decente, pasa de ello más que de comer mierda, no sé si por desavenencia con quien se lo llevó, por capricho, por desdén, o porque no le gustan los pelirrojos (y de estos pelirrofóbicos conozco a unos cuantos). Hoy en día, somos lo que somos, un puto meme de Club.



¡¡¡¡PRESOS ATLÉTICOS … LIBERTAD!!!!

  

¡Pero hombre, joder, que en la segunda parte reaccionamos y tal! Ya te digo. Recuerdo un fenomenal remate de Correa en la que se lució Sivera (que si en vez de dar coces sin ton ni son en la primera parte, te hubieses dedicado también a intentar jugar un poquito al fútbol como en esta segunda parte, igual hubiésemos podido hacer algo y todo, ¿Eh, Angelito?). Luego hubo otra muy clara de Lino (el único que salvo de toda este engendro en el que nos hayamos metidos) y es una pena, joder, haber desaprovechado dicha ocasión porque para un pase en condiciones que logró dar Molina … Ya es mala leche también, ya. Para todo lo demás, el recital de “pases” del turista francés al contrario, o sus saques de esquina en los que no llega ni al primer palo, o su dulce levitar por el campo, más luego ese brillantísimo detalle técnico-táctico-cómico de poner a Koke en el borde del área cuando sacamos un córner, cuando el hombre es incapaz siquiera de dar un solo disparo entre los 3 palos, porque es muy tímido él y tal, pero ojo, que ”lo hemos dado todo en el campo y tenemos que estar más unidos que nunca”. Dí que sí, colega. Después de clavarte 4 goles sueltas esta lindeza, y te quedas tan pancho. Ayer ya ni te quise oír, Koke. Y como te quiero seguir queriendo igual, voy a hacerme el sueco el reste de la temporada en cuanto se refiere a tus siempre "explosivas" y nada tópicas declaraciones. Pero qué harto estoy de que me tome el pelo todo el mundo, madre ... 

En realidad, no voy a oír a nadie más entrevistar del Atleti en lo que queda de temporada. Las ruedas de prensa del hombre del Club os la resumo yo en lo siguiente: previa de partido: “intentaremos hacerles daño en dónde más pensamos que podemos hacerlo”. Post-partido: “nos ganan los duelos tanto en nuestro área como en la rival”. Y ahí se acaba todo. Y así una, y otra, y otra vez …

 

Hasta Gil Manzano, tipo que saben que nos quiere con locura también, se apiadó de nosotros y tuvo que echar marcha atrás tras un penalti de Azpilicueta que, si bien no lo era, seguro que si el partido hubiese ido en otro devenir, no hubiese tenido piedad alguna, téngalo claro. Pero es que hoy en día ya no damos ni miedo, más bien pena. Solo lástima. Así que nada, de "clásico" en "clásico", y tiro porque me toca: Próxima ridículo, destino Mallorca. A ver si hay suerte. ¿El sábado? Ni siquiera tengo claro si iré o no todavía. Igual si juega “Don Barra libre”, me animo y todo, ¿Eh? ¿El Termómetro? Que le den por culo al puto Termómetro también. Estoy yo con el Termómetro como Don Diego Pablo a la hora de intentar buscar jugadores nuevos en su Punto Limpio favorito. ¿El Bilbao? Lo dicho, jamás querré que pierda el Atleti, pero jamás de los jamases. Dicho esto … “Y volver a ganar, una Europa League, que solo soy feliz con el Atleti de Madrid” …


 

PD. En tiempos así, cuánto me gustaría volver a haber disfrutado tanto como lo hice con esta gente, madre ...




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