28 de agosto de 2016

Leganés 0 - Atleti 0. Por donde amargan los pepinos ...

Segundo partido de la pretemporada con puntos que está disputando el Atleti, y otros 2 perdidos frente a un recién ascendido que te crió. Si. No me he equivocado en absoluto. De pretemporada. Porque lo que hemos hecho antes, en lo que a nivel de encuentros disputados con un mínimo nivel de exigencia y competitividad se refiere, ha sido una auténtica chirigotada. Y de mal gusto, como estamos empezando a comprobar. No es de recibo que nuestro crack su primer partido que dispute en este comienzo de año sea en la segunda jornada de liga. Mi enhorabuena al iluminado de turno que se ha encargado de organizarla. Por cierto, ¿He dicho “Segunda”? Antoine, eso ni de cachondeo, que los Atléticos ya hemos vivido un descenso con un auténtico equipazo como el que pueda tener ahora, y no nos apetece para nada recordar dicha circunstancia. Quizás, si tu, al igual que han hecho otros cracks que llegaron hasta la final de la Copa América, por ponerte un ejemplo, hubiesen adelantado su vuelta de vacaciones un poquito (que ganáis muchos talegos, colega) a lo mejor ahora andaríamos con un poquito más de ritmo y de tino. Así que, gilipolleces, las justas, por favor.

 

¿El partido? Un calco al del Alavés, pero con menos ocasiones. Leo, por otra parte, con auténtico estupor, resaltar, con su habitual alegría y alboroto (cada vez que gana su equipo y pincha el nuestro, claro), por otro lado, el partido realizado ayer por el Leganés por parte de la prensa madridista. Queridos pepineros, un consejo. Que sí. Que defendisteis bien y tal. Pero sin crear una puñetera ocasión de gol, no os mantenéis en Primera ni de cachondeo. Hacedme caso.

 

¿El Atleti? Pues más de lo de siempre. Una alineación exageradamente previsible por parte del Cholo, con su legión de mediocentros por bandera, un primer tiempo en el que apenas hacemos ocasiones de gol (un escarceo de Gameiro, un fantástico pase de Gabi a Griezmann con un remate de volea espectacular del francés, que repelió no menos espléndidamente Serrantes, y poco más, Nicolás), y el partido que estaba intenso y tal, pero vamos, hay que exigirle bastante más a nuestro equipo.

 

En la segunda parte, la cosa parecía mejorar, especialmente en una gran acción individual de Gameiro que repelió de nuevo Serrantes con otro paradón. ¿El premio para el francés? Sustitución por un apático Fernando Torres, cuando estaba siendo el jugador más bullicioso del Atleti en ataque. Ver para creer. El Cholo sacó de nuevo a Carrasco, que tuvo otra gran ocasión con el mismo final de siempre: paradón del puto Serrantes de los huevos, y, en el 91, un gran centro de Luis Filipe fue cabeceado por el Niño mal, tirando a fatal, cuando lo tenía todo para marcar, haciendo fácil la parada del guardameta local. No tenía muchas ganas ayer Fernando de hacer muchas cositas por el equipo. Pues nada. A ver si al nene se le pasa pronto el cabreo.

 

¿Conclusión? Otro día de mala hostia en la oficina (puto parón de las Selecciones por medio, para hacer más sangre), y mucho que trabajar, reflexionar y, como bien me dijo ayer mi amigo Carlitos, sobre todo, que mejorar. Dos puntos más perdidos que esos que duelen por donde amargan los pepinos …

 

EL CRACK DEL PARTIDO: Obviamente, el tal Serrantes ese, de cuya existencia ni sabía uno (palurdo que soy, conste) y el maravilloso encuentro de Luis Filipe durante toda la noche-putas en la que jugamos últimamente los partidos gracias al ínclito Sr. Tebas de mis entretelas.

 

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Saúl, Koke, Gabi, Augusto, el Cholo y sus putos mediocentros (por no hablar de sus cambios, tanto dar el coñazo por Gaitán ¿para qué, si puede saberse? ¿Para sacarle diez minutos?) …. Demasiada poblada esta sección hoy. Hay hostias, vamos.

 

ÁRBITRO: Sánchez Martínez. Bien. Sin complicaciones, salvo que Oblak pudo haber visto tarjeta por una coz que le soltó a Guerrero, creo recordar.

 

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (- 1 GRADO).

 

El termómetro es así, y premia con un gradito el puto conseguido. Y es que anda como el equipo, en plena pretemporada. ¿A qué no se lo esperaban?

 

Dicho todo esto, señores, tranquilidad y buenos alimentos, que esto no ha hecho más que empezar. Por una vez, y sin que sirva de precedente, el parón nos va a venir bien, y este equipo puede, debe y va a dar mucho más de sí. Que para cortarnos las venas tenemos aún demasiado tiempo, joder … “Enamorado del Atleti, no lo pueden entender”

22 de agosto de 2016

Atleti 1 - Alavés 1. Crueldad intolerable.

La verdad es que el Atleti no haya ganado este partido suena a broma pesada. Muy pesada. Dominio y control absoluto del juego, yendo de menos a más (eso, por la tontería que tenemos de salir a “desgastar” a los rivales para luego machacarlos, mira que bien nos salió ayer, y es que, este año, el 1-0 ya no nos vale, señores, se acabó el chollo (que no el Cholo). Era un partido de haber llegado al minuto 70 con 2-3 goles a nuestro favor. ¿Por qué no se hace así? Yo algunas cosas sí que tengo claras:

 

-          Me parece absurdo a la par de ridículo el que, jugando en casa frente a un recién ascendido como el Alavés, tengas que poner de inicio a ¡cuatro! Mediocentros como son Gabi, Tiago, Saúl (partidito el suyo ayer, ya puestos) y Koke. ¿Qué es lo que queremos controlar? ¿A qué hostia puta tenemos tanto miedo? ¿Es cuestión de desgaste del rival? ¿Y por qué no mejor primero sentenciamos, y luego desgastamos? Es que claro, si contra los vascos jugamos así, cuando venga el Barcelona, imagino que Augusto también será titular, y, Thomas, claro … Eso sin descartar tampoco la vuelta de Kranevitter. Por favor. Así pasó: un primer tiempo de mucho dominio, de mucho control, pero de nula profundidad, salvo un destellito de Carrasco en un disparo desde fuera del área que dio en el palo, y una de Gameiro tras una asistencia de Koke que se le marchó a la Almudena, lo menos. Más de lo mismo de todas estas anteriores temporadas, vamos.

-          En la segunda parte, salió un tal Fernando Torres, un tal Gaitán, un tal Correa, mandó a 2 mediocentros al limbo, al apagado Carrasco a hacerles compañía, y la cosa, cambió, y mucho. El asedio fue total, se jugó por bandas, se crearon ocasiones a gó-gó (otra de Gameiro que no sé cómo sacó el portero, otra de Godín en un córner muchísimas aproximaciones, otra de un irreconocible ayer Saúl, una del puto Correa que desaprovechó nauseabundamente por esa obsesión que tiene por dar el gol al compañero y nunca intentarlo él - me tienes hasta la polla, macho-, un palo posterior del Niño en jugadón personal), se combinó, se trianguló, se intentó de todas las formas posibles … Y, a todo esto, lo que digo es que si jugando en 45 minutos así se es capaz de crear todo esto, a lo mejor, jugando 90, somos capaces de construir el doble, e igual, solo igual, logramos ir a un puto final de partido contra el todopoderoso Alavés de Munich con un resultado algo cómodo. Pero no, no hay manera.

 

Allá ya en el 93, se produjo el milagro de que una confusa jugada en la que Torres no sé si da al balón con la mano o no previamente, si le hacen penalti, si le hacen falta fuera del área, o lo que pollas se les ocurra que pueda pasar en una jugada, el caso es que el árbitro pitó pena máxima y Gameiro, al fin, la enchufó.

 

Ya de por sí no me había gustado el partido, pero era verdad que se hacía justicia en el marcador. Ja, justicia. Resulta que un tal Manu Alejandro, tira desde Mendizorroza, Oblak que andaba jugando al parchis con la muchachada del Frente, y empatito que  te crío. Y hombre, a pesar de todo lo que les he contado, el tema me parece de una crueldad intolerable. ¿Seremos capaces de poner remedio a todo esto? La solución es sencilla. Cholo, te toca.

 

EL CRACK DEL PARTIDO: Me quedo con los buenos minutos de Gaitán, pero sin lugar a dudas estrena temporada el de siempre, Don Fernando Torres. Ya se pueden poner ustedes como quieran, pero hoy por hoy, sigue siendo el nueve del Atleti. Y, para los bobitos, conste que a mi Gameiro me encanta.

 

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Decepcionante Oblak en el tanto visitante, pero el suspenso global se lo lleva Saúl. Malísimo encuentro el suyo. No pacha nada.

 

ÁRBITRO: Don Pablo Mármol (oséase, Iglesias Villanueva). Salvo el descojone final que fue el supuesto descuento que realizó del encuentro, y las dudas que tengo por el penalti (no he visto la TV, ni ganas que tengo) por todo lo demás bastante correcto el arbitraje suyo.

 

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (- 2 GRADOS).

 

Quién nos lo iba a decir, que iba a empezar la cosa ya en negativos …. Ya podemos ir espabilando, y en serio.

 

Y una pregunta que les dejo a ustedes, que saben mucho más de fútbol que yo, en el tintero … ¿La pretemporada del Atleti ha sido normal? Ya no lo digo por resultados, sino por número de encuentros y exigencia de los rivales a los que nos hemos enfrentado. A mi me ha parecido una de las más paupérrimas que les recuerdo, francamente. En fin, el sábado a Leganés. ¡¡Todos a Butarque, Viva el Hooliganismo!! Los años han pasado, el Frente sigue igual …

4 de junio de 2016

Campana y se acabó. Puntuaciones finales.


No sé ustedes, pero uno sigue en pleno estado de shock melancólico-tremens, pero bueno, hay que terminar de rematar la faena, y, como todas las temporadas, es hora de poner las notas finales a la muchachada, entrenador, club y afición, así que, vamos al lío:

Rocco Moyá. Aprobado (5).
Muy poquito hemos visto este año al bueno de Moyá. Probablemente, le hemos contemplado más con el torso desnudo como si de un casting de actores porno se tratase en el anuncio, por otro lado, siempre loable, en contra de la violencia de género, que en el terreno de juego. Solo jugó la Copa, y aunque fue injustamente silbado por una parte de la grada en el encuentro de dicha competición frente al Celta (goles imparables, pese a quien pese), para mi cumplió con su cometido sin más. Lo mejor, que tiene cerebro. Un rara avis en esa especie denominada “jugador de fútbol profesional”.

Oblak. El portero que susurra a los delanteros. Sobresaliente (9,5).
El crack de la temporada. En muchos momentos, ha rozado la perfección. Transmite una seguridad acojonante. Siempre impecablemente colocado, ha mejorado un montón en el uno contra uno. Resulta que ahora a algunos les ha dado por criticar su actuación en la tanda de penaltis final. Claro. Y, ya puestos, a mi me gustaría que se afeitara. Si hay que buscarle algo para criticarle (recuerden Muller) …

Filipe Luis, el regreso. Sobresaliente (8,5).
Es difícil, cuando un jugador tiene el efecto boomerang de volver a un Club, que en su regreso alcance el nivel con el que marchó. En su caso, lo ha superado. Probablemente, el mejor lateral del fútbol en la actualidad.

Giménez, uno de los nuestros. Notable (7).
Con el baloncito en los pies, sorprendentemente, le he visto bastante más torpe de lo que le presuponía, pero en acciones defensivas, casi siempre ha estado bien. Es un pilar para seguir construyendo. Mucho margen de mejora.

Faraón Godín. Notable (7,5).
Lo mejor de él, su compromiso con la rojiblanca que con tanto honor y pundonor siempre glorifica. Su regularidad asusta por momentos. Su grado de concentración en el terreno de juego también.

Popeye Gámez. Sin calificar.
Ha tenido muy poca participación esta temporada. Lo poquito que jugó, cumplió (claro, que, con ese sistema defensivo, cumplo hasta yo). Un buen profesional.

Correcaminos Juanfran. Notable (7,5).
Un tipo que cumple sus promesas es un auténtico tesoro en estos tiempos que corren. Aún no ha dicho su última palabra. Lo del penalti de Milán, en este Club, le fortalecerá. Gran capacidad para la autoregeneración.

Lucas, el crío de hielo. Sobresaliente (9).
Uno de mis amores más húmedos. A mi me ha encandilado este chaval. Le ha tocado suplir a sus compis en los momentos más complicados de la temporada, frente a los rivales más poderosos y en las competiciones más exigentes, y ha dado un nivelazo total. Un tipo impasible, solo le ha faltado salir al terreno de juego tomándose una taza de té tranquilamente. Defiende de puta madre, es limpio, se incorpora bien en ataque y sabe que el baloncito es redondo y tal … Es una auténtica joya, un diamante en bruto. No se nos puede escapar.

Cortauñas Savic. Notable (7).
Lo reconozco, no me cae muy bien desde que me enteré del tema de su dichosa uña. Tampoco me gusta que no admita la medicina para agilizar sus recuperaciones de sus, por otro lado, excesivas lesiones (aunque para ponerse en manos del Doctor Requesón, reconozco que tiene su aquel). Eso sí, es un buen defensa, las cosas como son. Yo creo que va a salir.

Tobogán Augusto. Notable (6,5).
En la destrucción del juego ha realizado partidos memorables (mezclados con otros no tanto, bien es cierto). Pero en la construcción del juego, directamente, es que no le he visto. Para pasar el balón al compañero más cercano no me vale. Si quiere realmente suplir a Tiago, tiene que dar más. Mucho más.

Revelación Carrasco. Sobresaliente (8,5).
Otro de mis sueños húmedos. Me encanta. Además, si no le sale un regate, se la suda. Nunca se esconde y siempre lo vuelve a intentar. Tiene gol, velocidad, desborde. Se ha convertido en un indispensable en mi mundo. Fichajazo total.

Oh, Capitán, mi Capitán, Gabi. Notable (7,5).
Su exhibición en la puta Final, es para que, por ejemplo, se la ponga una y otra vez Augusto, y vea cómo un menda es capaz de defender, organizar, abarcar todo el centro del campo y no morir en el intento. Obviamente, no toda la temporada estuvo a ese nivelón, pero por mi, que esté aquí hasta que le apetezca, sin problema alguno. Me representa.

Koke, ese novio que todos queremos para nuestras hijas. Notable (8).
De mucho menos a bastante más. Me tenía preocupado a mi Koke, lo reconozco. Su temporada pasada fue raspadita, tirando a mediocre. Y está no empezó muy allá, pero acabó como una puta moto. Hay mucho futbolista ahí. Tiene, puede y debe de crecer más. Mucho más.

Sospechoco Kranevitter. Sin calificar.
Es sospechoso de ser un gran jugador. Es sospechoso de ser un medio centro de los que pueden marcar una época. Es sospechoso de convertirse en una versión mejorada de Mascherano. Muchas sospechas, pocas realidades. Extraña pretemporada la que se va a marcar el colega, jugando Copa América y juegos olímpicos, aunque me aseguran que el Cholo cuenta, y mucho, con él. El tiempo …

Torete Oliver. Aprobado (5).
Ya me perdonarán, pero es que a mi no me sale del teclado el meterme con este chaval. Donde ustedes ven un montón de oportunidades, yo veo muy pocas. Donde ustedes ven fragilidad, yo veo inteligencia. Donde ven frialdad, yo veo exquisitez. Mi jugador diferente. Se nos pira fijo (Dios quiera que con opción de recompra). Marcará una época, y ya lloraremos, ya …

Better Call Saúl. Sobresaliente (8,5).
Le benefició un montón la lesión de Tiago, porque si no este chaval es muy probable que se nos hubiese marchado en el mercado invernal. Completísimo: gol, regate, profundidad, personalidad. Para la historia, su obra de arte frente a un tal Bayer en semis de Champions. Tiene muchas cosas que pulir (especialmente alborotado a veces tácticamente) pero muchas otras en las que crecerá, y mucho. Otro pilar.

No diga Reggae, diga Thomas. Bien (6).
Tampoco es que haya jugado mucho, pero lo que le he visto me ha gustado. Técnicamente impecable, buen disparo a puerta, le falta, eso sí, toneladas de sacrificio si quiere triunfar con el Cholo. Pero ahí hay jugador de fútbol. Este se nos pira fijo también. Infrautilizado.

Imperator Tiago. Sobresaliente (9).
Lástima de su lesión, porque dio auténticos recitales de cómo debe de jugar un cinco a esto del fútbol. Y de su edad, ya puestos. Un pelotero excepcional. De lo mejor del mundo.

Aquí te pillo, aquí te mato, Correa. Notable (7,5).
Muy infrautilizado, aunque es obvio que anda en un estado de formación permanente. Tiene cosas de genio, regates imposibles, controles de fábula, cambios de ritmo primorosos. Pero todo esto, lo mezcla, a veces, con un estado excesivo de atolondramiento con el balón en los pies. Cuando logre domar dicho estado y convertirlo en lo que realmente intenta, que es velocidad de vértigo, estallará total. Intocable.

Niño Torres. Notable (7,5).
Empezó fatal, le marcó el puto coñazo del gol 100, se lesionó, reapareció, lo consiguió, y ya no paró. Excelente final de temporada el suyo. De compromiso y cosas de esas ni hablamos. Se queda fijo. Y yo bien que me alegro. Al final le tocó suplir al de los 35 kilos, que nadie lo olvide.

Ratón Griezmann. Sobresaliente. (9).
No se me va de la cabeza el puto penalti de Milán, y así me resulta jodido el poder escribir como realmente se merece el bueno de Antoine. Pero es indispensable en nuestras vidas, y ha hecho otro temporadón. A pesar de los pesares, ya es de los mejores delanteros del mundo. Le queda poco y nada para subirse a ese escalón final. Quizás, precisamente, el no fallar un penalti en una final …

Empanao Vietto. Deficiente (3).
Este no me ha gustado casi ningún rato que le he visto con la rojiblanca puesta, pero es que encima ya hasta me cae fatal y todo. Esa cara de imberbe pajillero consentido es que no me va. Fijo que por ahí se sale, pero no. A mi por Vietto y jugador del Atleti no me sale nada.

Cholo Simeone. Sobresaliente (8,5).
Sobresaliente, a pesar de las cosas que tiene y que no me gustan (que las tiene, por desgracia, las tiene). Lo que pasa es que esto hay que verlo en global, ser conscientes en dónde andábamos cuando nos pilló, y por donde nos codeamos ahora. Además, el entrenador perfecto no existe (o si, somos cada uno propio el nuestro). Un condicionante muy a su favor es que el fichaje estrella que le dieron, se convirtió en un auténtico estrellado, y se lo terminaron vendiendo a mitad de temporada, y, por supuesto (norma de la casa) no se lo suplieron con nadie. Tenemos que seguir juntos, Cholo. No nos podemos rendir.

Afición. Notable (8).
Yo espero mucho más de nosotros, los Atléticos. Hay una cosa que no me gusta, y es que andamos en un plan en que no paramos de mirarnos al espejo para decirnos continuamente lo guapos y especiales que somos (que sí, que lo somos), pero luego se nos olvida que realmente es en la grada donde hay que demostrarlo todo. Bien es verdad que la tensión es muy jodida de controlar, pero no sé … A mi no termina de convencerme el ambiente del Calderón últimamente. No se me ofendan, eso sí. La razón más probable de todo esto es que los años ya me están empezando a caer a la velocidad de vértigo.

Atlético de Madrid, mi auténtica pasión. Sobresaliente (9).
Una grandísima temporada (excepción hecha del fracaso de la Copa del Buey). La liga se disputó hasta casi el último aliento, y nos hemos quedado a un simple penalti de ser Campeón de Europa, que es, en realidad, ser Campeón de todo. Nadie nos debe nada, las cosas se consiguen o no se consiguen, punto. Unos con más medios, otros con menos, unos con mayor justicia, otros con menos (por no decir ninguna). Pero la vida es así de perra, señores, y las cosas no se merecen, sencillamente, se logran o no se logran.

Campana y se acabó. Este exhausto juntaletras os deja ya. Muchas gracias a los que me siguen tuiter, los que lo hacen en el bloq, por correo, los que andan en silencio, y a todos los que, de alguna forma, logro intentar distraer con mis gilipolleces de turno. Mi mayor placer es teneros ahí. Me da igual la cantidad, solo me interesa la calidad. Y mientras haya uno solo, esto seguirá mereciendo la pena. Gracias, de corazón.












29 de mayo de 2016

Madrid 1 - Atleti 1. No puedo vivir sin ti, no hay manera.



Llevas tantos años enredado en mi cuerpo, en mi cabeza, en mi corazón, y no puedo más, no puedo más.
No salimos bien a la final, no. Hasta diría que los primeros 25 minutos fueron desastrosos, completamente poseídos por la presión del partido. Encajamos un gol, antes ya nos avisó el rival en otra ocasión clarísima, no presionábamos, y, especialmente, durante toda la noche, defendimos el balón parado estrepitosamente mal. En esa primera media hora, decididamente, no fuimos nosotros.

Debería de estar cansado de tus derrotas, de tus colores, de tus rarezas, pero quiero más, yo quiero más.
Pero logramos reaccionar, embotellar al rival, desaprovechamos hasta un penalti y todo cometido por el desequilibrado mental del defensa central de siempre, empatamos y todo ... Parecía que sí. Esta vez sí. Pero no supimos o no quisimos terminar de reventar al puto rival, y, al final, como siempre frente a este gente, lo pagamos. Y de la manera más vergonzante y vergonzosa del mundo, encajando el penalti decisivo por el ser más despreciado y despreciable del mundo, individuo que, tras arrastrarse miserablemente durante todo el encuentro, al final se llevará toda la gloria. La vida no es que sea injusta. La vida es una puta mierda.

No puede vivir sin ti, no hay manera. No puedo estar sin ti, no hay manera.
Es lo que me pide el cuerpo. No volver a saber nada de ti. Y no es porque tenga nada que reprocharte, ojo, y menos ayer. Siempre orgulloso de vosotros, de vuestra entrega, de vuestro pundonor, del bestial Carrasco, y del majestuoso Gabi. Qué partido el tuyo, Capi, y qué pena que al final no lo hayamos podido lograr. La pena me supera, no lo puedo evitar.

Me dijiste que te irías, pero llevas en mi casa toda la vida.
E imagino que permanecerás. Si te aguanté en Ferrol. Si te aguanté en Lleida. Si te aguanté en Burgos ... Cómo no te voy a aguantar ahora. Aunque me lo tengo que pensar. Supongo que igual que el Cholo. Si estás, estás. Y yo encantado de que sigas. Pero si no estás, no estás. Siempre en mi corazón, siempre agradecido, pero hubo vida antes de ti, y la habrá también después. Espero que solo sea un calentón. Como el que yo tengo ahora, vamos. Sé que no te irás, tu no te irás …

Estás cambiando nuestra historia, traspasando las fronteras, serás el rey, sé que reinarás.
Tendremos, pues que seguir intentándolo, no nos queda otra. Sé que tenemos excelentes mimbres, y que la forma de conseguir conquistarte de forma definitiva es seguir, y seguir, y seguir, y seguir intentándolo. Algún día llegará. Tendremos que lograrlo. En algún momento de nuestra brillante historia seguiremos coleccionando nuestras memorables batallas vencidas, y lograremos, al fin, también ganar la guerra. Quiero seguir creyendo en ti.

Y ahora estoy aquí esperando, a que vengan a buscarme, tu no te muevas, no me encontrarán, no me encontrarán.
Estoy pensando muy seriamente el abrir un paréntesis de carácter indefinido con este rollo del fútbol. Sinceramente, estoy hastiado y bastante superado por todo. Cuánto más años llevo siguiéndolo (y ya van cayendo a velocidad de vértigo) menos entiendo esto. Y, lo poco que voy pillando, menos me va gustando. Quiero huir de ti, no soporto más. Que me desenchufen de la maquinita. Estoy en estado terminal.

Yo me quedo para siempre con mi Atleti, y su bandera, ya no hay fronteras, me dejaré llevar, a ningún lugar.
Lo llevo en vena, y ando en pleno proceso de sobredosis permanente. Es difícil de controlar, no sé cómo voy a acabar. El oso y el madroño me laten a borbotones. Pero tengo que parar ya. Esto no puede ser real (con perdón).

No puedo vivir sin ti, no hay manera, no puedo estar si ti, no hay manera …


4 de mayo de 2016

Bayern 2- Atleti 1. Así somos.



Carabanchel, a 4 de Mayo del 2016.

Buenos días, mi querido Karl-Heinz Rummenigge. ¿Qué tal se encuentra usted? Imagino que bien, no como yo, que ando completamente agotado después de tanta tensión acumulada. Ante todo, le quiero expresar mi admiración que tengo por usted de su etapa de jugador. Sin lugar a dudas, siempre ha sido uno de mis delanteros favoritos. Solamente decir su nombre era sinónimo de acojonamiento  para cualquier rival que tuviese usted enfrente. Era usted un tipo rápido, incisivo, hábil. Un  auténtico puñal directo al corazón. Como pelotero, francamente, de lo mejor que uno ha visto sobre el terreno de juego. Lástima, eso sí, que su lengua sea también otro machetazo que, cuando la suelta a pasear, sirve para menospreciar e infravalorar a rivales que, ya sé, no tenemos ni su glamour, ni su potencial económico, pero que también tenemos nuestros valores, los cuales, imagino, habrá usted sabido valorar en esta eliminatoria tan tremenda y disputada que hemos disputado ambas escuadras. Así somos.

Lo primero, felicitarle por el partido de ayer. Demostraron lo que son, el Bayern, un equipo capaz de remontar a cualquiera. Una panda de alemanotes (y asimilados) de cabeza cuadrada, que, en su casa, no paran de dominar, de achuchar y, por momentos, de agobiar al contrario, hasta el punto de que a uno le dan ganas de quitar la televisión porque no hay Cristo humano que aguante tal grado de presión sobre tu portería. A uno que no sea del Atleti, obviamente. Así somos.

Es cierto que en la primera parte fueron ustedes auténticos y casi únicos protagonistas del encuentro. Dominadores totales, dieron una exhibición de presión, de juego en banda, de dominio del juego aéreo y del balón parado. Nos superaron en todo, menos en una cosa: en corazón. Aguantamos estoicamente las ocasiones de Levandowski (este tío ha nacido para jugar en el Madrid, que se lo digo yo), del inquietante Ribery, del todopoderoso Vidal, del pequeño gran hombre de Lahm. Si encima, a los 29 minutos de juego, un muy desafortunado ayer Augusto comete una absurda falta al borde del área, y ésta les sirve para adelantarse en el marcador tras zapatazo de Xabi Alonso, que se le cuela por entre las piernas a Giménez y desvía lo justo para que Oblak no pueda hacer nada por evitar el tanto, el guión del encuentro para nosotros empezaba a tener tintes de película de terror. Para colmo, tan solo 4 minutos más tarde, Giménez decide bailarse un chotis con Javi Martínez (dentro del área, malo), y claro, el árbitro lo vio. Penalti incontestable que tira Muller, pero que el tal tal Oblak, nuestro portero, hombre que  seguramente ya le empiece a sonar su nombre después del inmenso partido que se marcó ayer, logró despejar. Y si el rebote le cae Lewandowski, o a Xabi Alonso, o a usted mismo, pues nada, otro paradón que echarse a la boca y a seguir de pie en pleno bombardeo. Y es que a nuestro portero le encanta el olor a napal por las mañanas, ¿Sabe? El maravilloso personaje que interpreta Robert Duvall en Apocalypsis Now se inspiró en él. O en un tipo muy parecido. Así somos.

Después vino la segunda parte, y el Cholo, si, ese hombre que tanto desprecia y que tan poquito le gusta el fútbol que practica, decidió quitar a nuestro Emperador Augusto y sacar al terreno de juego a Carrasco. El belga, obviamente, puede (y digo solo puede, no se me moleste usted,  mi querido Karl-Heinz) que sea un jugador de su agrado. Es de los que no se esconden, buscan siempre al rival, protege bien el balón y es peligroso en ataque como él solo. Así, a los 8 minutos de esta segunda parte, uno de nuestros canteranos, Koke, inicia una contra echándole el balón a Fernando Torres (otro de nuestros canteranos), éste le pone un balón en profundidad a Griezmann, este se sube a la Ducati, como buen francés que es, se despide antes dándoles dos besitos, uno para Álaba, otro para Javi Martínez, pisa el acelerador y anota el empate en el marcador. Un contragolpe de enmarcar. Puede que no le guste tanto como su fútbol perfumado, pero no me negará que es efectivo, preciso, conciso y claro. Contragolpe que le llaman por ahí, como usted bien sabe. Así somos.

Y aunque ustedes son muy buenos, claro está, acusaron el golpe, porque, aunque se creen por encima del bien y del mal, son humanos, mal que le pese. Nosotros también, no lo crea, pero, a diferencia de ustedes, respetamos al máximo a nuestros rivales e, igual que jamás nos damos por vencido, tampoco nos creemos que ya tenemos todo hecho, por mucha ventaja que tengamos. Quizás esa humildad basada en el trabajo y en el esfuerzo diario hizo que supiésemos aguantar como jabatos ese cuarto de hora final, en el que ustedes, como gran equipo que son, lograron anotar el 2-1 cuando Vidal se zampó con patatas a Filipe Luis de poderoso salto de cabeza, cediendo el balón a Lewandowski para que el polaco anotase el 2-1 a favor. La cosa ponía los pelos como escarpias, pero supimos aguantar. Así somos.

El Atleti, ese ese cuarto de hora final, parecía que había pisado un enjambre de abejas rojas enfurecidas, y lo pasó mal, francamente mal. Pero tenemos callo en el alma, sabemos caminar y correr inclusive con el corazón en la garganta, que fue el que nos puso nuestro Niño Torres cuando, a falta 8 minutos, desperdició la pena máxima con la que su equipo fue castigado tras zancadilla justo en la línea del área que derribó al propio Fernando. Volvimos, pues, a bajar del tobogán, pero así es nuestra vida, señor Rumennige. Un continuo tobogán de subidas y bajadas. Todo lo basamos en nuestros valores, en toneladas de ilusión, en fe ciega en nuestro trabajo (guste más o menos, cuánto lo siento, señor Karl-Heinz), en una afición tan incansable como numerosa (como bien le demostró ayer acallando en muchos instantes su imperial estadio), y en las doctrinas y enseñanzas de nuestro auténtico Maestro de fe, nuestro profeta, nuestro evangelizador rojiblanco que hace que cada día el ser de este equipo sea más una religión que una simple afición por unos colores. Le hablo, por supuesto, de Don Diego Pablo Simeone. Hágame caso, aunque usted le vea como el mismísimo diablo, no lo es. Eso sí, jamás se esconde, estudia como nadie a sus rivales, y sabe cómo y cuándo doblegarles. Es un auténtico genio, un hombre que ya ha ganado casi todo con nosotros, que nos ya nos metió hace dos años en toda una final de Champions, y que no va a parar hasta conquistar ese título que ustedes, nada menos que tienen ya 5, y que queremos la primera con el mismo deseo y ahínco que demostramos en el terreno de juego. Eso, y un pedazo de grupo de excelentes peloteros comprometidos y entregados a la causa como el que más. Hemos hecho del sufrimiento nuestro dogma de fe. Y lo aguantamos estoicamente sin pestañear. No engañamos a nadie, aquí el que se enfunda la rojiblanca y se empapa de este sentimiento, sabe perfectamente a lo que viene. Así somos.

Siento mucho su eliminación, y le deseo suerte de cara a un futuro no muy lejano (o más bien lejano, vista su pataleta final después del partido con el árbitro, que mal perder que tiene, por Dios, no me extraña que les comparen con cierto equipo de la capital de aquí). Y piense que para llegar a la gran final de Milán, hemos tenido que dejar fuera al campeón holandés (si, ya sé, muy poco glamuroso para su excelsa vista), al español (ese sí que no es moco de pavo, no me negará) y a ustedes mismos. Espero que haya aprendido la lección. Los millones están muy bien, pero yo me quedo con el “si se cree, y se trabaja, se puede”. Respétenos un poco. Con eso me conformo. Que pase usted un excelente día. Y recuerde para la próxima: así somos.


Fdo.: Tomás Rodríguez.
Alegre, dicharachero y sufridor socio nº 1556 del Club Atlético de Madrid.

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MAREANDO LA PERDIZ: "Desesperado"

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