25 de noviembre de 2018

Atleti 1 - Barsapasta 1. Partidos tácticos.

A los grandes entendidos del fútbol (y, conste, lo digo sin comillas) les encantan.  Y hay que darles la razón, porque, la diferencia entre ellos y nosotros, es que, básicamente, saben que un balón de fútbol es redondo y tal. Para otros, sin embargo, un balón de fútbol es otra cosa. Sin lugar a dudas, una excusa.

Una excusa para irte a las 12 de la mañana a verte 343 combates de boxeo de unos críos (qué huevos le echan, son puro sentimiento a flor de piel). También sirven para quedarte perdidamente enamorado de una boxeadora a la que sigue tu cachorrín más querido, aunque sus palabras finales sigan siendo demoledoras (“Tomi, es lesbi, tranquilízate”). Una vez más, se demuestra mi especial intuición a la hora de fijarme en una chavala. Ya son 50 años así, no sé de qué pollas me extraño …

Después, gran comilona con parte del Grupo 51 (lamentando un montón la falta de dos de sus más cualificados miembros, a la próxima) en casa del mejor anfitrión posible que pueda haber en esta vida, el gran Rafita, en donde se tomaron acuerdos importantes, a saber:

- Se dio oficialidad a la nueva Sección del Grupo denominada Casa de la Pradera, representada por, el único pibe que intenta siempre poner lógica a la ceremonia de la absurdez, representada por el Padre Guzmán (Alabemos al Señor, te alabamos Oyenos).

Inauguramos nuestra Sección Barna, compuesta por el Cuñadísimo por excelencia, y por la reencarnación de James Douglas Morrison de Ciudad Real. Hay futuro en esta sección, qué duda cabe. Nos queda por limar pequeños detalles, como que sean seguidores del puto Barsapasta  y tal, pero podemos invertir nuestro tiempo y dinero (Miguelito, que pagues, coño) en ellos. Un par de tíos que merece la pena conocer. Especialmente gratificadora mi conversación con Don Jim Morrison. Cuando uno crea que la vida anda ya perdida, que andará probablemente hablando con el eco de un lúgubre baño a escondidas, escuchando su propio sónido rebotado como conversador final,  no se encuentre a nadie capaz de hablar de una serie como Los Soprano, o The Wire, e, inclusive, ricen el rizo intentando descifrar los poemas de Don Jim Morrison … hablen con él. Es un canto a la Esperanza, a la Libertad, a la emoción, a darse cuenta de que no anda todo perdido …En definitiva, es una puta jodida delicia hablar con este pibe. Hasta del sexo de las hormigas si nos ponemos. Honor y gloria para la Sección Barna, qué carallo.ç

Se intentó también fundar una Sección Palestina, pero, entre la incompetencia de los unos, el no saber estar de los otros, y el desconocimiento de los bisagras, al final se nos quedó en nada. Don Quini, por mis putos huevos, eso no volverá a pasar. Palabra de honor, te rogamos señor.

 En fin. Una puta velada inolvidable. Al igual que lo será para nuestro querido camarada Sorbitos (hay que pensar seriamente en incluirle en el grupo, Rafita). Sinceramente, no creo que no logre mantener firmemente en su mente el hecho de que, mientras el resto del grupo disfrutaba de sendas paellas de delicioso y nutritivo arroz negro y a banda, él tuvo la mejor de las delicatesen, vendida con la maestría, sabiduría y saber estar de Don Rafael García, claro está (“este es el seguro más bonito de los que he realizado en vida”, dicho en un mugriento lavabo de un bareto de los alrededores del Calderón en cualquier previa que jugase el Atleti, como para no quererle) : ¡una deliciosa lata de alcachofas! ¿Quién no mataría por ello? ¿Quién?  Oigan, a mi me parece un detalle sencillamente inolvidable, ¿De qué coño se andan descojonando ustedes? Yo mato por una lata de alcachofas … Mato (al que me las ha puesto, claro, pero bueno, en definitiva … MATO).

¿El partido? Pues hubiese sido de agradecer que el Barcelona lo hubiese disputado con su sección de fútbol, no de balonmano. Eso sí, me gustó el detalle de dedicatoria de su equipación dedicado al cuerpo de limpieza de Doña Carmena.  Piqué, esas cosas nos llegan … En serio. Por su parte, el Atleti, con que se hubiese enterado de que, hombre … De vez en cuando … Qué se yo … Una vez cada 30 minutos, si son tan amables … se tire a puerta y tal, joder, que sería genial. Pero chico, como este tipo de partidos dejamos de ser el Club Atlético de Madrid para transformarnos en el Club Atlético Osasuna, pues tendremos que estar contentos, tal cuales indargorrinos rebozándose en su nauseabundo fango.

Dicho esto, en el 78 llegó el gol de Costa. Pero no se me entusiasmen en exceso, a los 2 minutos … nueva lesión al canto. La regularidad de Don Diego Costa es sencillamente para enmarcar (a la hora de lesionarse, claro). ¿Ahora qué? ¿Dos semanas más? ¿Quizás tres? Yo debo de ser muy gilipollas, pero alguien me explicará algún día la rentabilidad de fichar a un menda así. Y no. No soy dudoso. Diego Costa me encanta. Pero chico. Una temporada suele durar 9 meses, no tres … Doctores traigo …

Y en el 90, nos empata el puto reinsertado del Top Manta de la Colau, en un remate que pasó por debajo de las piernas de Lukas, de Oblak y hasta de Don Pin Pon. Pues hombre, que sí, que  está  claro, que era justo, no merecimos ninguno ganar el partido, pero cachis en la mar (Ciudadanos traigo), ya para los que nos quedaba … En fin. Uno (lo sabéis) es muy del Cholo Simeone. Se le quiere, y se le quiere bien. Pero ayer, hablando con no sé quién, nos dio por parlamentar del Atleti de Don Radomir Radomir … Radomir te quiero …  (Antic, para los no iniciados). Y joder. Sinceramente, qué puta añoranza sentí.  Menos mal que nos quedan las previas. El Rafita. La Casa de la Pradera. Palestina. James Douglas Morrison. El cuñadísimo. El puto cachorro. Mi amor platónico lésbico. Don Miguel Martínez Soria (gracias por tanto, Amigo, yo jamás olvido), dando vueltas sin parar por las 12 líneas de metro para llegar desde el lejano Vallekas hasta el insólito Campamento. Para todo lo demás … “Partidos tácticos”. Que les aproveche, joder …

EL CRACK DEL PARTIDO:
Señor Miguelito Martínez Soria, para que vea, sorprendente buen partido de Savic, aunque el puesto honorífico se lo doy a Lucas. Es un pelotero sencillamente descomunal.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:
Venga, va. Conjunto vacío habemus.

ÁRBITRO: Gil Manzano.
Desquiciante, soez, maleducado, chulesco, creyéndose más protagonista que los que de verdad lo es. Va de divo. Es un puto retrasado. Sin más.  Se lo pueden meter por dónde sanamente les quepa, oiga …

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (0 GRADOS).

Lo dejo como está. ¿Para qué complicarme la vida? Los que son talibanes Cholistas dirán que es un punto de oro. Los que son anticholistas dirán que tenemos menos ambición que Kiko Rivera pinchando en el Space. Los que, simplemente somos del Atleti, adoramos a Simeone (con sus virtudes y sus defectos) y, seguramente, habremos mamado otro Atleti, igual nos hubiese gustado un no sé … Intentar, al menos, buscar una simple contra en condiciones. Que tampoco es que sea mucho pedir, máxime si jugamos en casa. Ayyy, qué dolor de cabeza que tengo hoy … Resacas power on.

Y el miércoles, el Mónaco. Nada de relajación. Gargantas aclaradas. Frente prieto. Somos todos una voz … “Rey de la Furia ESPAÑOLA, club Altivo y Generoso” …

11 de noviembre de 2018

Atleti 3 - Athletic 2. El Metropolitano empieza a forjar su propia leyenda.


             

Cuentan los más viejos del lugar, que un 10 de Octubre del año 2018, en una tarde desapacible y fría otoñal, se disputó en el estadio Nuevo Metropolitano otro encuentro entre dos históricos en potencia de nuestra competición. Uno, el Atleti, nuestro Atleti, que venía de realizar un espectacular esfuerzo el pasado martes, superando adversidades en forma de lesiones, frente un invicto Borussia de Dortmund, que según me cuentan en esa temporada terminó ganando la Bundesliga al todopoderoso Bayern de Munich, teniendo como rival a un triste y terriblemente necesitado Athletic, repleto de jugadores millonarios en sus bolsillos, pero cuya equivalencia en su calidad futbolística equidistaba mucho de la realidad que se les presuponía. Recuerden al gran Sabina … “Eran tan pobres, que no tenían más que dinero”...

El partido no es que fuese un excelente encuentro de fútbol disputado por los del Manzanares, ni mucho menos. Tuvieron un primer cuarto de hora muy potable, pero el equipo terminó aplatanado en un espectáculo insulso en el que Herrerín, guardameta visitante, era prácticamente un mero espectador de aquella tarde que tenía pinta de transformarse en monótona, aburrida a la par que soporífera.

El Athletic, por su parte, tampoco es que hiciese demasiado a su favor en ese primer periodo, pero, hete aquí, caprichos del destino, la primera que tuvo la coló en la portería del inconmensurable Oblak, que a punto estuvo de atajar el remate inicial de San José, pero que no pudo llegar a despejar el balón del todo tras dar en su larguero, y la pantera Williams, adelantó a los del Bocho en el marcador. Con ese resultado se llegó al descanso, y, sinceramente, no tenía buena pinta el tema para nuestros intereses. El Atleti andaba sin chispa, sin ideas y francamente aletargado.

“¿Y por qué, siendo un partido tan malo, me andas contando esto, abuelo? Al final me terminaré durmiendo yo también” … -inquirió el imberbe jovenzuelo-. Pues porque, a veces, para que un partido pase a ser leyenda, no necesariamente tiene que ser un espectáculo de primera, en lo que a condiciones futbolísticas estrictamente se refieren. Hay otros aditivos que también cuentan. Porque el Atleti, fíjate tu por dónde, allá por el 20 de la segunda parte, poseía un centrocampista cuya calidad técnica y visión de juego roza lo excelso, dispone también de  un latigazo impresionante desde fuera del área (sorprendentemente infrautilizado, no me canso de inquirir). Se llamaba Thomas, y lanzó un misil desde 26 m. que casi rompe las ya, por aquel entonces, mojadas redes de la portería defendida por Herrerín.

Pero, amigo mío, justo en la siguiente jugada, el Athletic, que, justo es reconocerlo, estaba siendo mejor hasta ese mismo instante en el que empató el indolente africano (pseudónimo por el que se conocía a Thomas en uno y otro confín del espléndido Fondo Sur del Nuevo Metropolitano) durante este segundo periodo, y en su siguiente acción, se sacó una contra de manual, en el que el pitufín de Muniaín puso un excelente pase en profundidad sobre la pantera Williams, ésta destrozó tanto en velocidad como físicamente a nuestro Emperador Godín, y terminó batiendo con maestría a nuestro insuperable Oblak. Faltaba menos de media hora, y el panorama era el siguiente: el Atleti andaba perdido en el campo, sin defensas centrales (tuvieron que jugar dos de sus centrocampistas en dicha posición), y, para colmo de males, el gran Godín ya no podía apenas moverse, y no teníamos cambios para realizar, así que Don Diego Pablo Simeone le hizo jugar de algo muy típico en nuestro fútbol, que es ponerle de delantero, para que no estorbe en exceso, y si, por casualidades de la vida, enganchas una por ahí, eso que nos hemos ganado sin comerlo ni beberlo.

Eso sí, mi joven aprendiz, para poder mandar a un jugador a “arrastrarse” de dolor durante esa media hora final, tienes que tener la voluntad del propio pibe de que quiera hacerlo. Hoy en día yo he visto a gente irse de una final de Champions por dolerle el hombro, o peña pedir asistencia médica porque le han pisado una mano. Godín no. Nuestro Godín es de otra pasta. Es de esos tipos que, aunque te vean hundido en la miseria, tirado en una esquina mendigando porque no tienes pan que llevarte a la boca, él, si no te puede ayudar de otra forma, se sienta contigo en la misma esquina y se pone a pedir contigo, aunque realmente ni le haga falta ni nos tenga que demostrar ya nada al resto de los Atléticos, porque nos lo ha dado todo y sabemos que lo seguirá haciendo. La gran remontada, la gran épica, empieza en este gesto, no lo duden un instante. Continúa con la lluvia cada más más persistente que caía en esa fecha en Madrid, alidada indispensable en estas mágicas noches colchoneras, y acaba en la fe inquebrantable de un grupo de jugadores que, aun sabiendo que no andan dando una patada a un bote en esta dantesca noche, saben que se deben a unos colores, a un Club y a una excelsa afición. Coraje y corazón, hijo mío. Todo se resume en eso. Los himnos no son sólo para escucharlos ni tararearlos con más o menos estilos. Los himnos son para sentirlos dentro, y para cumplirlos en tu forma de ir por la vida. De eso se trata precisamente un himno. Por eso, en los himnos la voz no canta, lo hace directamente el corazón.

Y así, llegó la gran remontada final . Faltando 11 minutos, el propio Thomas se puso también a sacar los 432 mil córners que tuvo nuestro Atleti, y, en uno de ellos, Rodrigo, que tampoco es que estuviese dando el nivelón con que nos suele deleitar el chaval, consiguió, por fin, anotar de certero y fino cabezazo el empate en el marcador. Si vieses su celebración, esos ojos, uno rojo, y otro blanco, parpadeando sin parar mirando hacia la ya enloquecida grada local, te darás cuenta que para este tipo de partidos se necesita gente así. Peña que se encienda, y transmita.

Los minutos finales fueron un auténtico homenaje al fútbol de verdad, una ceremonia del caos total, en los que mi equipo, siempre, históricamente, termina reinando. Y así llegó la jugada letal de necesidad, que no necesariamente es ni la más estudiada, ni la mejor construida, ni mucho menos la que con más elegancia se ha ejecutado,  en otra falta sacada por Thomas, peinada por el otro neocentral denominado Saúl, prolongada con un escorzo en forma de arabesco por el cuentagotas del Antoine, y rematada finalmente por … quién si no, Don Diego Godín. Sí. El gol del cojo. A la mierda pizarras, tácticas … ve tu, muévete aquí … Recuerden: CORAJE Y CORAZÓN. No se necesita más (ni menos, claro está). El gol con el que homenajeó nuestro Uruguayo a nuestro admiradísimo  Artechembauer. El tanto con el acabas borracho de felicidad, con una sobredosis de Colchonerismo en su máxima expresión. No fue un buen partido de fútbol, pero si puede ser un punto de partida para un equipo de Leyenda, en un estadio que, por aquel entonces, andaba ya poniendo sus primeros cimientos para convertirse como tal. Un encuentro que, sin ser un título, sí que da el suficiente subidón de adrenalina para conseguirlos. Así, mi querido cachorrín, fue como el Metropolitano empezó a forjar su propia leyenda. Y no. No desesperes. Esta historia …. Continuará.

EL CRACK DEL PARTIDO:
Coraje y corazón. No cejar en el empeño. No perder jamás de vista a tu contrario. Volverte loco, hasta convertirte en un individuo probablemente insano. Ser, en definitiva, del Club Atlético de Madrid. Ustedes, nosotros, yo, y especialmente, el Capo. Mi Capo. Orgulloso de ti, bro. Ayer el crack fuiste tu. Puede que seas mi cachorro, pero a mi me queda cantidad de aprender de tu saber estar, seguir empapándome bien de tus innegociables valores, y de tu siempre lealtad que has mostrado hacia mi persona, incondicionalmente. Para el resto del Grupo 51 (Sección Casa de la Pradera y allegados incluida), recuerden siempre: No habrá paz para los malvados.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:
Lo de Diego Costa me empieza a preocupar seriamente, entre otras cosas, porque él hubiese encajado a la perfección en la Mística que hubo ayer. Él, cuando vuelva a ser él, claro … Sigamos esperando, pues.

ÁRBITRO:
Sánchez Martínez. Un tipo desagradable, chulesco, que, lejos de impartir justicia, de crear paz, se dedica a crispar, a disparar tarjetas sin ton ni son, de aquí para allá. Por cierto, me hubiese gustado ver repetida en Bein Segurola la posición exacta de la que parte Williams en el segundo tanto bilbaíno. Es una pena lo que sufre el tal Segurola, y todo, por empeñarse en no querer reconocer cuál es su auténtico equipo en la realidad. Hágalo de una vez, buen hombre. Ahí andará con su buen amigo la Jaca Paca Valdana, y demás adláteres agradecidos. Sufrirá menos, hágame caso.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (0 GRADOS).
El ridículo de Leganés haré como si no me hubiese dado cuenta, así que lo mínimo que puedo hacer para compensar mi “despiste” es no tener en consideración demasiado lo de ayer. Se siente.

Y ahora, paroncito de Selecciones. Pues venga, a ver si Boca me termina de rematar este maravilloso fin de semana … “Atleti yo te Amo, Contigo hasta el final” …

28 de octubre de 2018

Atleti 2 - Real Sociedad 0. Este es mi Atleti.


En un encuentro disputado ya en plena Bundesliga Alemana, según quién les escribe (liga ecuatoriana, seguramente para Don Pablo, no nos queda por pasar frío aquí ni ná, sus muertos), me dio por recapacitar en lo siguiente: tenemos tantas cosas que le debemos al Cholo, que necesitaría un papiro de 2 km. para poder relatarlas. Pero, de todas ellas, hay una que es mi favorita (alguna vez yo creo que ya les he aburrido con lo mismo, da igual, nunca está de más recordarlo). Tiren de memoria: hubo un tiempo que ya empieza a ser lejano (desde la llegada de Don Diego Pablo, concretamente), en el que, el equipo, tras un tropiezo, siempre se hundía, se dejaba llevar como alma en pena, se convertía en una sombra de sí mismo, por más esfuerzos que hiciésemos desde la grada por intentar recuperarles el orgullo perdido. Eso, desde la llegada del Simeone, es historia. Siempre es historia.

No recuerdo un encuentro que el Atleti haya palmado, y no haya respondido con una victoria, desde que él anda dándose un rulo por aquí. Por muy aparatosa que fuese su derrota (la del miércoles, sinceramente, fue más ruidosa que efectista, a la par que, probablemente, injusta, primero, por nivel de juego exhibido por el equipo, que no fue ni mucho menos malo, segundo, por consecuencias reales en nuestra futura clasificación para la siguiente fase de Champions, si no hacemos el lelo, está prácticamente hecho, y ni siquiera descarto ser primero, por mucho que el Dortmund el miércoles me molase cantidad). Eso no es que sea importante … Es que es lo más importante. Lo dice el Frente, y a ver quién tiene bemoles a arrebatar a la muchachada: “Si nos caemos, combato y me levanto”.

Y ayer, una vez más, el Atleti lo hizo. Hubo poca diferencia entre la Real y el Leganés (sin que sirva como desprecio ni mucho menos al simpático equipo vecinal). Mismo uniforme, mismo entrenador, y mismo poder ofensivo. ¿Quién jugó en nuestra portería? ¿Seguro que fue Jan?

Mientras tanto, el Atleti fue lo que suele ser: equipo ultra ordenado, siempre sabiendo lo qué hacía y por qué lo ejecutaba. Un Atleti muy reconocible. El Atleti del Cholo.

Eso sí, nuestros delanteros siguen sin ver puerta … Pues oiga, que los metan otros, qué quieren que les diga. ¿No se mata Diego Costa en la presión a las defensas rivales? ¿No ven a Antoine desatado muchas veces en defensa echando una mano por aquí y por allá? Pues ese es el concepto principal: EQUIPO.

Para todo lo demás, nuestro coche de choque favorito, don Ángel Correa. Dejen de tirarse de los pelos. No le pidan regularidad. No  le exijan demasiado equilibrio en sus acciones. Déjenle volar libre. Él es así. Cada día me gusta más, y me cae mejor. Y, ¿Saben qué les digo? Quiero que siga siendo igual.

Porque siempre, estando él en el campo, esperaré, por mucho que a veces falle el pase más fácil, haga la falta más tonta, o pierda la posición de la manera más absurda, la imprevisibilidad que ningún otro tiene. Lo diferente. Lo genial. Lo que a nadie se le ocurre. Ese giro imposible. Ese regate inverosímil. Esa media asistencia a Godín en gol, al borde del descanso … que el uruguayo remató como si de un Borja Garcés se tratase. Remate de puro nueve, y con el pie. ¿Increíble, no? Qué va. Con don Ángel Correa no hay nada imposible. Ni para bien, ni para mal.

En la segunda parte, fue todo coser y cantar. Y jugar bien al fútbol. Y ver a Rodrigo dar una exhibición. Y ver la notable mejoría de Diego Costa. Y flipar con el golazo que se sacó, con su pierna mala (sus neuronas, sin embargo, siguen a su bola, pena), el dorsal número 3, que puso el 2-0 en el marcador, y, más que sentenciar, constató que, este equipo, nunca cae en lo fácil, nunca se deja llevar, siempre pasa de la desidia y del hastío. Así que, tampoco está de más volver a decirlo: gracias por todo, Don Diego Pablo. Este … Este es mi Atleti.

EL CRACK DEL PARTIDO:
Pues me gustó un montón Arias, también me pareció un muy buen partido del siempre notable Koke (absurdamente eterno perseguido por parte de un buen sector de nuestra amada afición), excelente Rodrigo, notable mejoría de Diego Costa, acción genial de Griezmann a la media vuelta que, si acaba en gol, como si no quiere hacer más en lo que resta de temporada, de Angelito Correa ya les he dicho todo … En definitiva, el crack ,el equipo. La palabra equipo. El concepto equipo. Todos para una, y unos para el Cholo.

LA DECEPCIÓN DEL EQUIPO:
Ver al señor de la Uña vistiendo esos colores … Siempre será una decepción.

ÁRBITRO: Mateu Lahoz.
En su mundo. Sus reglas son suyas, son flexibles, y no necesariamente las mismas según sea el partido o el jugador que se tope enfrente. Nada nuevo sobre el horizonte, vamos. Perjudicó gravísimamente al Atlético por no haber expulsado del campo al tal Savic, o memez análoga, tras mostrar todas sus carencias en una incalificable entrada, no sé muy bien si de Karate o de qué tipo de nuevo arte marcial, sobre un pobre jugador donostiarra. A veces, la vida puede ser más bella con diez.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (0 GRADOS).
Partido de obligado cumplimiento. Y no hay más.

Y, el martes, a ilusionarnos de nuevo con la Copa, que hace tiempo ya que ni la olemos, joder. Quiero Copa. Tengo mono de Copa. No hay que ponerse límites. “No importa lo que pase, no nos separarán” …

21 de octubre de 2018

Vila-Real 1 - Atleti 1.El lío es gordo.


Ojalá y no me equivoque, porque en esta liga creo que nos vamos a divertir todos cantidad. De momento, cada punto cuesta sangre, sudor y lágrimas …pero para cualquiera, oiga. No se vayan a pensar.

La siempre incómoda visita al estado azulejeril (esta vez con mejos parajarracos de esos sobrevolando de un lado a otro, el homenaje a Hitchcock quedó aplazado para mejor ocasión) no defraudó en las expectativas, para desesperación de todo buen Atlético que se precie. Y conste que para mi el equipo no me disgustó en exceso en el primer tiempo. Probablemente sería porque me costó un huevo y parte del otro darme cuenta de que ese equipo con esos colores, no, no era el Málaga. No. No era el Deportivo. Era (válgame Dios) el Atleti, sí. Nuestro Atleti.

Fue un primer tiempo intenso, disputado por ambos bandos, pero con escasas ocasiones de gol. Es decir, interesante para los que somos aficionados de ambos equipos, un coñazo sumun para el resto del universo.

La segunda se nos puso a huevo (a pesar de la precipitación que tuvo el Cholo con sus dos cambios nada más comenzar la segunda parte). A Lemar probablemente sí que le estaba echando de menos. Rodrigo, sin embargo, no estaba estorbando para nada. Y, si me apuran, tampoco Kalinic. Si queremos que este hombre vaya pillando algo de confianza y tal, dándole ratos sueltos no lo vamos a conseguir ni de cachondeo. Lo malo es que va a tener que jugar bastante más de lo que probablemente deseemos, hoy por hoy, en el fondo todos.  No sé. Eso de dos cambios así de golpe, en el descanso, en un partido igualado y que más o menos andas controlando, como que no lo veo.

Aun así, a los 5 de la segunda parte nos adelantamos en el marcador, gracias a un cabezazo del dorsal número 3 del Atleti, a su par, extrañamente sustituido por Godín a falta de un cuarto de hora de la finalización del encuentro. ¿Qué buscaba el Cholo con el cambio? Igual le entró la fiebre de la búsqueda del oro, vaya usted a saber.

El caso es que, a raíz del tanto, el Vila-Real apretó lo suyo, terminó empatando, al poco de nuestro tanto, en una acción de esas que si ponéis la musiquilla de Benny Hill de fondo y dais más revoluciones a las imágenes de la misma, os queda un sketch trágico-cómico sencillamente inigualable. Que si centro para atrás, que si yo no llego, que tu la dejas pasar, que si el otro la mira, que si el de más allá remata, que si a ti se te cae el té encima, que si te soplas los dedos, que sí dónde pollas anda el papel higiénico, que si deja de joder con la pelota, que si un tal Mario remata con la uña, que si  rebota en no se quién, que si empate … Y gracias.

Gracias especialmente al de siempre, Mister Oblak. Dicen que los balones esos de oros (esos premios con una parafernalia tan absurda como nauseabunda) los dan a los jugadores que realmente deciden los partidos, los que desequilibran. Una injusticia como otra cualquiera, porque al fútbol juegan once, no uno. Pero bueno, aun aceptando pulpo … ¿Qué pasa? ¿Qué las tres acciones antológicas ayer de Oblak, no son desequilibrantes? ¿No dan puntos? ¿No cuentan los manos a manos que salvan? ¿Tu qué opinas, Gerard? ¿Y esas dobles (y a veces hasta triples, recuerden Calderón frente al Leverkusen) paradas que hace consecutivas a bocajarro tampoco son decisivas? ¿No es desequilibrante que un guardameta te saque un balón imposible de tu control, cuando ya le tenías prácticamente desbordado? ¿Usted que cree, Bacca? El pobre colombiano se quedó tan flipado que hasta se lesionó y todo … Así que, perdónenme la expresión, pero se pueden meter los baloncitos de Nivea esos por donde les quepan. Está claro, que si se lo dan a Antoine, me alegraré, pero más por la ilusión que le hace al chaval que por la mía propia, aun reconociendo que en el fondo, en esta puta mierda de fútbol moderno que anda montado, al Atleti le viene de cine el tema.

Poco más. Una postrera ocasión de Lemar, que demostró que no es Don Eulogio precisamente rematando de cabeza, y un punto que, visto con perspectiva, no es que sepa a gloria, pero sí que suma. Máxime como anda el percal hasta el momento en la Liga. Parafraseando a mi amigo Pancracio … “El lío es gordo”.

EL CRACK DEL PARTIDO:
Del Vila-real vi bastante bien a Cazorla, me gustó (porque ya me gustaba un montón en el Alavés) Pedraza, Trigueros lleva demasiado tiempo gustándome, y, por parte nuestra, pues el de siempre: el Maestro Jan. El hombre que ciega a los delanteros, transforma la luz y los espacios abiertos en túneles lúgubres, interminables y obscuros. Qué sería de nuestra vida sin él. No lo quiero ni pensar.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:
Horroroso partido de Thomas, más indolente africano que nunca, Don Pablo, yo a Saúl le veo bajísimo también (vamos, que no le sale nada, eso sí, no para de trotar de un lado para otro, a veces hasta me marea y todo), Koke, flojete, y Griemann, en su mundo de Peter Pan y los balones de oros. País …

ÁRBITRO:
Estrada. Pues oigan, qué quieren que les diga. Parece ser que hay un anexo al reglamento por ahí que desconocía, que si un jugador rival da el balón en su área, cortando un claro ataque nuestro, sorprendentemente, no es penalti. Tócate los pies, Marcela. Eso sí, Álvaro, cuidado: creo que esto es solamente frente a nosotros, o frente al Málaga, o frente al equipo ese que tuvisteis ayer enfrente, y que aún no tengo muy claro quién es realmente. Me tienen los diseñadores … Cómo me tienen.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO:  (0 GRADOS).
¿Se me quejarán, eh? ¡3 gradazos de golpe de subida! Dos por la importante victoria frente a los hermanos béticos, en un partido de armas tomar, y uno por lo de ayer. Suena un poco patético, lo sé, pero como siempre palmamos con las huestes de Pucheritos Roig, ea … Un puntejo es un puntejo. Y, reitero, este es de los que suma.

Y el miércoles, a Dortmund. Partidazo dónde los haya, y uno de los estadios más auténticos y puros de fútbol del de verdad que uno se pueda echar la vista encima. Abu, me muero de envidia, mamón … “Volver a ser Campeones y cantar el Alirón”

30 de septiembre de 2018

Real Madrid 0 - SuperCampeón de Europa 0. Y si alguien lo ve fácil, que venga a ver ...


Y seis añitos que van ya, ¿Eh, Carvajal? Venga, va. Le propongo un sencillo ejercicio: yo le reconozco que es usted un pedazo de lateral derecho como la Copa de un pino. De lo mejorcito que pisa hoy en día un terreno de juego, hablemos del lugar o de la liga del mundo que hablemos. Sin embargo, usted, por su parte, dice que jugar “contra un equipo  que se dedica a perder tiempo y juega encerrado desde el primer minuto hasta el último es muy complicado”. ¿Quién de los dos tiene el sentido del ridículo por los suelos? Probablemente los dos, pero yo por otras causas ajenas a mi criterio futbolístico. Límpiese usted la boca de la espuma, que ya sé que seis años empiezan a ser telita, ya, pero, oiga, es lo que hay. Al fin y al cabo, no se desespere: enfrente tenía usted al Supercampeón de Europa. ¿Le suena la historieta de algo? Por cierto. ¿Dónde estuvo usted en la primera parte, alma de Dios? ¿Perder tiempo, dice? Se necesita urgentemente neurona de guardia para el señorito, oiga. Razón, la puta pocilga. Desternillante a más no poder.

Y, fíjense lo que son las cosas, uno, que no es muy amante de los partidos sin goles, sin embargo, me pareció un gran partido de fútbol. Fenomenalmente disputado por el Supercampeón de Europa en su primera mitad, que debió irse tranquilamente por delante en el marcador al descanso, a lo que contestó el Real Madrid con otra buena segunda parte, teniendo también sus opciones de llevarse el partido al final, así que sí, podemos catalogar el empate como justo, decisiones del señor Munuera aparte.

Lo dicho. Del primer tiempo fue amo y señor el Supercampeón europeo, hasta el punto de que Oblak bien pudo sentarse al lado de mi sofá a ver el encuentro tranquilamente. Bueno, exagero un poco, sí. Hubo una de Bale en un balón parado previo que cruzó lamiendo el palo. Y otra en que el bueno de Jan hizo la pared con Asensio para poder sacar más en largo con el balón en las manos (versión optimista donde las haya, pero es que cómo le puede uno decir nada negativo al bueno de Oblak, cómo). Entre Rodrigo, Koke, Saúl y Lemar (cada día me pone más cachondo el francés, qué quieren que les cuente) se bastaron y se sobraron, y se tuvieron dos fantásticas ocasiones para adelantarse en el marcador, en 2 manos a mano, el primero de ellos sacados por las protuberancias occipitales externas que le han aparecido al pequeño canguro desde que está como portero en el dicharachero equipo local ante una picadita de Griezmann, y el segundo aún mejor sacado por el cangurito saltarín ante otro mano a mano ante Diego Costa. Con lo fácil que es cruzar al primer toque según ya ves la cercanía de la línea del área ante la salida del guardameta de turno, y hala … puta manía de querer dar un toque más para terminar quedándose sin ángulo y sin opción clara de remate. No anda fino Costa, no. Pero se le quiere, y, por supuesto, se le esperará. Independientemente de esto, fue un gran Supercampeón Europeo: con personalidad, sacando el balón jugado y con verticalidad y rapidez en sus acciones. Sinceramente, y visto el escenario en donde andaban firmando autógrafos los colegas, no se puede pedir más. Hicieron honor a su nombre y a su reciente Título.

La segunda fue otro cantar (era lógico, no nos engañemos). El equipo local apretó como todos sabemos que lo suele hacer en su casa, pero Oblak salvó una mano a mano prodigioso a Asensio, y para todo lo demás, Don José María Giménez, del que un poco más adelante les hablaremos más tranquilamente. Los más críticos con nuestro Supercampeón de Europa me dirán que “ya se encerraron atrás como siempre y bla bla bla”. Los que intentamos ver este mundillo con algo de perspectiva, sin embargo, seguimos diciendo que los rivales también juegan, que, en este caso, además, es uno de los más peligrosos que podemos tener como enemigo, y que, aparte, cada día tengo más claro que el Atleti disfruta jugando así, (nosotros no, pero ellos se lo pasan pipa, en serio) y que oigan, parafraseando a mis queridísimos Barones Rojos … “Y si alguien lo ve fácil, qué venga a ver” …  Que son 6 años ya, y no lo ha conseguido ni Dios en su puta historia. Que les voy a canear, joder …

EL CRACK DEL PARTIDO:
Del equipo local cójanse cualquier panfleto de esos que venden por ahí y les saldrán que la tortilla con Ceballos es la mejor. De los que nos interesan, de nuestra gente, grande Oblak, inmenso Rodrigo (nos pudo costar muy caro su cambio, de hecho, más que por quitar al chaval en sí, por sustituirle por nuestro coche de choque favorito, Correa, que terminó persiguiendo al Ceballos casi con un marcaje individual, recurso táctico que me abochorna un tanto, qué quieren que les diga, menos mal que el propio Cholo y Thomas arreglaron luego el desaguisado), gran primer tiempo de Koke, de nuestro dorsal número tres, de Juanfran, de Saúl … Pero un hombre por encima de todos: Don José María Giménez. No tengo la menor duda al respecto: no hay un puto central en este mundo ahora mismo como él. Y no conozco a un tío que represente mejor y de manera tan fidedigna los valores que representan su Uruguay. Uno se pone a compararle con cierto individuo que le ha estado quitando el puesto durante este tiempo atrás, y, en fin … Que no me quiero calentar.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:
Diego Costa anda el hombre como anda, y Antoine tampoco estuvo especialmente brillante. Fíjense quiénes les digo, y el resultado que obtuvimos. Póngase a soñar cuando esta parejita empiece a pillar la onda de verdad …

ÁRBITRO:
Munuera. Venga, va. Voy a pensar que unas manos dentro del área de Ramos, al venir rebotado el balón desde su cuerpo, el “reglamento” considera que tal acción no es penalti. Continuemos con que quitarse de en medio a un rival de un manotazo en la cara por parte del citado jugador puede ser catalogado como “tarjeta naranja” por ese citado “reglamento”. Admitamos también que un empujón del zampabollos del Casemiro sobre Giménez dentro del área sea “una de tantas acciones más del juego” (reglamento “dixit”). Lo que quieran. Pero oiga, la mano de Casemiro tras centro de Koke … Por favor. Es que no hay por dónde pillarlo. Ni “reglamento”, ni “pegamento”. ¿Conclusión? Con VAR o sin VAR, la vida en el Bernabeu sigue igual. Ellos cuentan con su “reglamento” particular, y tanto árbitro como VAR lo siguen a rajatabla. No sé de qué se extrañan, si de este plato andamos todos empachados ya.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (-3 GRADOS).
Aquí también sigue la vida sigue igual. Victoria de obligado cumplimiento frente al entusiasta Huesca, y punto conseguido mínimamente exigible para el Supercampeón de Europa en el balneario cervatil. Así que no se me alboroten, que este año se están portando, hasta el momento, muy requetebién.

Andamos en plena pomada (dedicado a todos los que se piraron el día del Eibar con el cohete en el bulla, tengo fotos, nombre, apellidos y localización de todos ustedes, prepárense, porque les pienso contar la Intercontinental de “p” a “pa” en espléndidos fascículos coleccionables a todo color). Y es lo que cuenta. Así que, el miércoles, Champions, frente al Brujas, equipucho que no me cae nada bien (guardo recuerdo muy negativos de su “afición” hace ya un porrón de años en una eliminatoria de UEFA de cuyo nombre no quiero acordarme). Por mi, porfa, pongámoslos en su sitio verdadero. “Que se mueran para siempre, para toda la alegría de la gente”.

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MAREANDO LA PERDIZ: "Desesperado"

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