11 de diciembre de 2017

Betis 0 - Atleti 1. Granito rojiblanco.


He tenido que pensarme mucho el título de esta crónica, majestades, porque después de la portentosa exhibición futbolística que dio la muchachada ayer, me ha sido altamente costoso encontrar algo positivo en tan magnánimo homenaje al despropósito y ese obscuro objeto de deseo denominado balón. Tras nueve horas de demolición neuronal, al fin he podido hallar algo medianamente positivo (o altamente, las cosas como son). Somos rocas. Pibes como rocas.

Bueno, y Oblak y sus paradas. Y la defensa en general (salvo la banda derecha, ojo, en la que Tello hizo y deshizo a su antojo tanto con Sime como con Thomas, cuando supuestamente aparecía para ayudarle por ahí). Menos mal que bota de oro Savic sigue en su buena tónica defensiva, que si no.

De fútbol no os puedo hablar mucho, porque el poco que ví fue por parte bética (aunque tampoco sin tener excesiva profundidad, que si, que la posesión es muy bonita y tal, pero tener por tener) … y algún islote aislado por parte colchonera. En el primero de los mismos (minuto 30 primera parte) Godín se disfraza de Don Bernardo Schuster, lanza un cambio de juego descomunal sobre Sime, excelente control del croata, aún mejor si cabe asistencia del mismo dentro del área, y Saúl, siempre Saúl, marcando la diferencia, llegando a un balón que nadie quería ni meter ni despejar. Un poquito después, otra buena ocasión de Correa, que remató a las manos de Adán, y no busquen más por parte rojiblanca, porque no lo encontraran, salvo una postrera que falló Torres tras asistencia de Thomas, y que, encima, el árbitro había anulado previamente por no sé qué extraña falta del africano.

En la segunda parte, el Betis a lo suyo, posesión va, dominio viene. Oblak, a lo suyo (paradón impresionante tras excelente remate de Tello). El Cholo, también a lo suyo, defensa que saco al campo va, defensa que saco al campo viene (si hubiese tenido a mano a Balbino y al pibe Ruiz, fijo que también los saca también). Desde luego, si el objetivo de Don Diego Pablo era irritar al purista Setién desquiciándole a más no poder por su estilo de juego, hay que reconocerlo una vez más, Simeone es un auténtico maestro. Porque, encima, le volvió a ganar. Y casi sin despeinarse.

Así que, me quedo con lo que me dijeron al unísono Rafita y Albertito nada más acabar el encuentro: “Tres puntos más, Tomi”. Y bien contento que ando por ellos. Pero hombre, jugar un ratejo de vez en cuando al fútbol sería de agradecer, máxime en estos partidos domingueros de las cuatro de la tarde (el poder de la siesta es lo que tiene). Menos mal que somos auténtico granito atrás. Granito rojiblanco.

EL CRACK DEL PARTIDO:
Yo creo que voy a dejar aquí puesta ya la palabra “Oblak” para todo el año y eso que me ahorro. Y si añado también “Saúl”, tampoco iré muy desencaminado. ¿Savic? Tampoco se me animen en exceso, señorías …

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:
A Koke y a Thomas les vi demasiado atolondrados, y no controlaron en ningún momento el partido como hubiese sido deseado.

ÁRBITRO:
Hernández al cuadrado. Sin complicaciones.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+ 5 GRADOS).

¡Subida termométrica al canto! ¡2 gradazos más! ¡Don Luis, a Neptuno! ¡Don Pablo ya está allí! ¡Que vivan los Reyes Magos de Carabanchel! ¡Penaldo, tenemos tantos grados como tu balones de playa de esos, jó-de-te!

Y el sábado, frente al Alavés (partido trampa donde los haya, ojito a Abelardo y sus “guajes”). Tendremos que morir, tanto en el campo como en la grada. “De pequeño yo te vi, y a tu lado me quedé”.

6 de diciembre de 2017

Chelsea 1 -Atleti 1. Las cosas, por su nombre.


Artículo 1. “Tu eres mi pasión”. Cualquier Atlético que no esté de acuerdo con este artículo, nunca sabrá disfrutar del hecho de ser Atlético de verdad: La importancia de los torneos las da nuestro Atleti, nada más. Si el Atleti está, estamos. Si no está, nos sobran. No os voy a engañar: a mi la Europa League me pone aún menos que Teresa Campos en tanga, pero … En cuanto vea a mi Saúl, a mi Lucas, a mi Giménez, a mi Koke, a mi Filipe, y, por supuesto, a mi Cholo, ahí … Siempre. Estaré yo. Y, conmigo, casi todos vosotros. No disimuléis, lo sabéis. Esta droga es así. Sobredosis rojiblanca en vena en su más puro estilo.

Artículo 2. Fracaso. “En las buenas, y en las malas”. No nos engañemos. No seamos necios. No vayamos de lo que no somos. Nuestra humildad, nuestra mayor virtud, sí, pero siempre siendo consciente de nuestra realidad del día a día. Es un puto fracaso no habernos metido en la siguiente eliminatoria de Champions. Punto. No pasa nada. Vamos a seguir siendo del Atleti igual. Es más, fijo que, en el fondo nos la suda. Pero no dejamos de querer menos a nuestro equipo por decir las cosas como son. Por su nombre.


Artículo 3. “Jugadores, Jugadores”. Oblak, eres de Champions, tío. En serio. Los 2 iluminados del palco no sé qué diablos esperan para renovarte, pero eres así. De hecho, eres el puto número uno, y con diferencia. No hay portero, hoy en día, igual.  Pareja de retrasados … ¿A qué esperamos? Saúl. Tu partido (mejor dicho, tu ocasión) de Roma, pues es eso. Una simple ocasión más. Que no, tío. Te agradecemos mogollón tu manera de intentar echarte a la espalda algo que, sincera y sencillamente, no es tuyo. No es tu culpa. Cuando tuviste esa ocasión, el Atleti debería ir ganando 0-4. Punto. Giménez, siempre de los míos, socio. De Champions como el que más. Vayas a dónde vayas …Lucas. Otra nueva exhibición, y con la presión de tarjeta incluida. Macho, me lo empiezo a creer. Los vecinos se quedaron con el hermano tonto. Filipe. El único que intentó algo de verdad. Con verticalidad. Con sentido. Con profundidad. Nunca (y lo he dicho muchas veces) he sido partidario de segundas partes. Pero para eso está usted, brasileiro. Para mandarme a tomar por viento fresco (puto frío que hace, carallo). Torres. Un partido muy digno. Es una lástima que nuestros tiempos no hayan coincidido en el espacio sideral, pero, siempre se le agradecerá su compromiso, su orgullo y su lealtad. Por encima de todo. Griezmann. Uno que cree en usted. Pero machote, estos son sus partidos … ¿De verdad hace falta que se lo explique? Koke. De usted depende mucho, si no todo. De lo que ahora nos venga, vamos. Capacidad tiene. Sentimiento, también. Calidad, nos sobra, oiga. Ahora más que nunca, espero todo de vos. Una encuesta para finalizar. ¿Cuánto darían ustedes porque Hazard fuese jugador del Atleti? Yo sacrificaría mucho, os lo juro. Más lo de que podáis imaginar. Ese pibe está al nivel más excelso que cualquiera de los demás (Messi, el propio Antoine … ¿De quién cojones os creíais que estaba hablando, mentecatos?).

Artículo 4. “El Cholo es mi pastor, nada me falta”. Cuántas veces os lo habré dicho, pero no me canso. Si ahora nos quejamos de caer en Champions (con o sin razón) a las primeras de cambio, es gracias a él. Personalmente, a mi ayer el equipo no me gustó tanto como leo por ahí crónicas tan entusiastas (primer tiempo controlador, segundo tiempo algo loco, nos adelantamos, y como siempre … bah. Lo voy a dejar estar `por hoy, que no es plan). Pero mi fe sigue intacta. Mi devoción por vos, aún más. Siempre mi líder. Otro artículo innegociable.


Artículo 5. Liga. “Campeones, Campeones, oe oe oe”. Ahora parecerá fácil decirlo, pero os juro que así lo siento. No cambio Liga ni siquiera por Champions. Mi pan, mi levantarme a las 6 de la mañana todos los días, mis putos lunes del orto, mi quiniela, mi … todo. Cuando estuve en Liverpool, recuerdo “hablar” (lo entrecomillo, porque mi inglés carabanchelero se pueden imaginar cómo debe de andar) con aficionados ingleses )y con mi Rafita al lado mano a mano con las birritas), y ellos sí … La Champions, muy bonita y tal. Pero su Liga es su Liga. Pues yo, igual que ellos, macho. Mi Liga es mi Liga. No lo cambio por nada. Así que, los chatarreros, a lo suyo. Los Puigdemonts esos, que no se descuiden. Los putos pastis, que sigan culpando al Damián de turno por haber palmado un puto partido. Nosotros, a lo nuestro. El día 16, finalísima contra el Alavés. ¿Os apuntáis?

Artículo 6. Copa. “Queremos la Copa, llena de Farlopa”. Mil veces la prefiero antes que la Europa League, vamos. Pero mil veces. Me gustaría deciros otra cosa, pero yo nunca miento. Ni cuando digo la verdad (Sabina diccionario dixit).


Artículo 7. “Vayas a dónde vayas”. Otra nueva exhibición de los desplazados. No dejé ni un solo instante de oírles más a ellos que a los supuestamente locales. Estaba chungo la cosa, sí. Pero ahí estuvimos. Mentalidad.


Artículo 8 “Y a mi no me interesa en qué campo juguéis”. Ni ocasiones de Roma, ni empate de ayer, ni derrota ante el Chelsea … La clasificación de la Champions se pierde por ser incapaz de ganar a un equipo como el Carabag, en 2 choques consecutivos, y jugando entre ambos casi 1 hora en superioridad numérica. Y sí. Que no hemos podido fichar, que si el mundo nos persigue (como si no lo hubiese hecho anteriormente, ja), que si patatín, que si patatán… “EL ATLETI ES CAMPEÓN”.


Artículo 9. “Siesta con Mar Saura”. Hostias, que esto no iba aquí (mente enferma la mía, por Dios) … Perdón. No les den más vueltas. Que somos del Atleti, hemos sido del Atleti y … Lo que es peor (qué hostia puta … Lo mejor). Seguiremos siendo del Atleti (y que Mar Saura nos perdone). “No lo pueden entender” …

30 de noviembre de 2017

Atleti 3 - Elche 0. Sin concesiones.


No tengo mucho tiempo para escribiros hoy, así que voy al grano directamente:

           No hubo más que ver cómo salió, literalmente, a comerse al rival como si del mismísimo Bayer de Munich fuese, el Atleti, para comprobar que la Copa, nos gusta, y mucho, a todos los Atléticos (tanto a los seguidores, como al cuerpo técnico y los jugadores). Siempre lo he dicho: no hay mejor respeto al rival que no tener piedad de él. Ni Segunda B ni leches. A la yugular directamente.

          Aunque para piedad, la de Vietto. Me está empezando a tocar la polla el tema, porque el chaval está jugando bastante requetebién, no se esconde jamás, tira buenos demarques, combina casi a la perfección con su compañera de baile, cae bien también por banda, pero … En cuanto tiene una ocasión de gol, o tiene mala suerte (la primera que tuvo su remate fue genial, aunque se fuese lamiendo el segundo palo), o al portero le sale el partido de su vida (o no, buen cancerbero el tal Guillermo ese, que a Torres también le sacó unas cuantas manos escalofriantes), o se duerme en los laureles, o qué se yo … Sinceramente, y aunque no me gusta un pimiento la frase en cuestión, “el fútbol no está siendo justo con él últimamente”. Mala leche, coña.


        Giménez. Pelotero descomunal. Es puro Atleti. Uno de los jugadores que más transmite a todo el mundo. Lo sabéis, me encanta. Y cada día que pasa, más. Aplíquese la misma fórmula para Lucas, por favor.

        Torres. Dos  goles. El segundo, en su más puro y genuino estilo, a saber: pésimo control, brutal remate a la escuadra sin ángulo. Nuestro Niño es así, no le den más vueltas.


        Afición. Yo no pude ir, pero en la tele, se palpaba un gran ambiente, la verdad. Y meter a casi 50.000 tíos en el campo, un miércoles, a esas horas, y frente a un segunda B, es un dato francamente ilusionante. Y no se olviden del frío gélido que hacía ayer en Madrid. Y si no, pregúntenle a  Don Pablo. Pregúntenle.
     
     El Elche. Un digno rival, si señor. Le sobró alguna tarascada al final con nuestro ínclito personaje de mujeres, hombres y viceversa (al que, a su vez, le sobró algún que otro regate tribunero-burlesco con el 3-0 en el marcador, dicho sea de paso, ayyy, Carrasquito, Carrasquito) pero les deseo que suban. Son buena gente.


          Poco más. Que sigamos así. Como esta crónica. Directamente al grano. Sin concesiones. Sé, que no hay distancia que nos pueda separar …

26 de noviembre de 2017

Levante 0 - Atleti 5. El Atleti se emborracha de fútbol.


Y de goles. Y de presión. Y de ocasiones de gol. Y de autoestima. Y de Griezmann. Y de Correa. Y de Gameiro. Y de todos. Porque, sin lugar a dudas, el Atleti, a pesar de esa esperpéntica casaca amarilla, tiró de corazón, de autoestima, de identidad en su fútbol y de calidad, para arrasar en el maldito Ciudat de Valencia. Maldito para nosotros deportivamente, entiéndaseme. Nunca lo será para su fiel y extraordinaria afición.

¿La clave? De primeras, aprovecharnos de los regalitos locales, sí. En el 4, Roger se aprovechaba de una extraordinaria inclusión de Gameiro por banda, y remachó, incomprensiblemente, el balón dentro de su portería. Y digo incomprensible, porque si resulta que el que esperaba el centro era el tan genial como imprevisible Correa, todos sabemos que cualquier cosa podría haber pasado en realidad.

¿Otra clave? Esta vez no se dio ni un triste paso atrás. Se defendió con un orden admirable, se presionó mucho y bien, el equipo anduvo fresco de ideas, y de piernas. Hasta el pobre Thomas, que, una vez más sufrió de lo lindo en esa absurda a más no poder decisión del Cholo de castigarle de lateral derecho, SuperSavic siempre estuvo atento a las limitaciones defensivas del ghanés y se bastó y se sobró para anular cualquier intento de peligro granota.

Sin embargo, Gabi se disfrazó de emperador Imperial. Saúl, de mediocentro superdefensivo. Koke dio un recital descomunal, y, para todo lo demás, Griezmann. Encontró su sitio en el mundo: detrás de sus 2 puntas favoritos, tanto Gameiro como Correa. Y disfrutó y nos hizo disfrutar de lo lindo a todos los colchoneros de bien (y, me atrevería a decir, a todos lo que no lo son tanto, también). Gameiro tuvo 2 ocasiones de libro que le sacó muy bien Oier (algo precipitado en sus remates, ciertamente), con posterior remate de Saúl lamiendo el palo en la última de ellas. Pero en el 29, otra maravillosa asistencia del brutal Koke, Correa aprovechó para destrozar, una vez más, a la defensa levantina con una facilidad insultante, remató con suavidad a puerta. Todos, y cuando digo todos, es todos, sabíamos que ese balón no entraba, pero Chema dejó el balón muerto con una facilidad insultante a Kevin Gameiro, y éste, con una sencillez yo diría que hasta escandalosa, anotó el gol que bien pudiese haber conseguido cualesquiera de nosotros. Partido visto para sentencia.

¿Por qué? Porque el Atleti defendió como hay que hacerlo, a saber: defensa adelantada, inteligente presión, y posesiones largas, rápidas y precisas. Es decir: no dio ni una puñetera opción al rival, más que de no salir goleado, cosa que, obviamente, no terminó consiguiendo.

Así que, la segunda parte pintaba a lo que ocurrió: goleada total. En el 58, Gameiro (otra vez absurdamente cambiado por nuestro entrenador, cuando a un jugador de fútbol se le ve disfrutar así, hombre, por Diossss) remató en un excelente remate al primer toque otro maravilloso pase de Griezmann entre líneas. En el 64, Griezmann se aprovechaba de otra genial asistencia de Kevin para poner en el 0-4 en el marcador. Tres minutos después, Griezmann aprovechó un remache de Oriol a remate seco y duro de Gameiro  y puso el quinto. Y pudieron ser más, pero salió Torres, y claro … La cosa se difulminó, a pesar de que Antoine estaba emperrado en que él también disfrutase de la fies.

Buenos son estos puntos. Excelentes las sensaciones. La línea a seguir, lo tengo claro. Por fin, acabé a gatas en el salón de mi casa. ¡Qué borrachera de fútbol!

EL CRACK DEL PARTIDO: Antoine, que, por fin, como me ha hecho caso, y se cortó el pelo asqueroso ese que portaba, empieza a ser el que fue. Pero Kevin Gameiro estuvo extraordinario. Savic, completísimo. Koke, extraordinario. Gabi, inconmensurable. Correa, brutal. Un señor partidazo. De todos.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO. Mira que le quiero, pero Torres y esos controles imposibles, esos remates absurdos, esas conducciones esperpénticas…. Ufff. Me mata el Niño. Sencillamente, me mata. Me mata de fútbol, me consume de amor.

ÁRBITRO: Un tal Trujillo. No me voy a meter mucho con él, pero esa tarjeta que le saca a Koke en el 93 por una falta en el centro del campo, con 0-5 en el marcador …Chico, tardaré tiempo en olvidarla. Os lo juró. ¿Pero qué les pasa a estos hombres, Díos mío?

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+ 3 GRADOS).

Se que es un rival que se nos ha dado horrible, pero este partido sí que era de obligado cumplimiento, sí o  también. Así que déjense de lloros y de lamentaciones, y respondan como hombres hechos y derechos, leñe. ¡Quiero Atléticos como robles en mis filas!

Y, el miércoles, el Elche. Resultado incierto, y ya sabemos todos lo caprichosa que resulta a veces la Copa. Ojo avizor … “Cuando más los necesites” …


23 de noviembre de 2017

Atleti 2 - Roma 0. El Atleti está por medio.



Sí. Es así. Pero, antes de que nadie se me emocione en exceso, os voy a dar un ataque de realidad: Chelsea 5 (o 6, no recuerdo bien) – Carabag 0. Carabag 0 – Chelsea 4. Hay poco más que decir. Con este resultado, se explica todo.

Se explica el nerviosismo (lógico) con el que salió el Atleti. Se explica el nefasto experimento de Thomas en el lateral derecho. (Reflexión peñazun habemus: joder … para jugar de un puto lateral, con que sea rápido, sepa defender y tal, me sobra. Un chavalito del Madrileño cumple con creces. Un tal Theo ni os cuento). ¿Thomas? Qué manera tan absurda de poner a un jugador cuya máxima virtud es una técnica exquisita, una presencia en el campo, por momentos, Imperial,  y cuyo mayor defecto es su falta de velocidad en distancias cortas (que, no tiene, ni mucho menos, ser su mejor virtud), a sufrir de esa manera con un tal Perotti, un tal Kolarov … Fue una imprudencia completamente evitable. Menos mal que estaban un tal Lukas, y un tal Giménez, que, una vez más, dio un recital impresionante de lo que es un, ya no digo central … UN DEFENSA IMPRESIONANTE. ASÍ, CON MAYÚSCULAS.

Así que la primera parte, sí … Se pasó mal. La segunda cambió. El Cholo sacó a Sabitas Corrrea, y revolucionó el mundo. Griezmann empezó a calzarse las botas del jugadorazo que presumíamos. Don Diego Pablo sacó también a Gameiro,  cambió que entusiasmó entre poco y nada a la grada. Da igual. El Atleti se puso el disfraz de Kamikaze, el disfraz de Gárate, el de Luis, el de Futre … Y la cosa, está vez funcionó.

En el 68, Correa sacó un centro imposible sobre Griezmann, que el propio Antoine remachó un remate no menos imposible de chilena que se puso en el 1-0. Era del todo improbable, sí, pero sucedió. 20 minutos más tarde, el propio Griezmann (mucho más digno con este corte de pelo, qué duda cabe) asistió de forma magistral a Gameiro para poner el 2-0. (sí, otro gol magistral, aunque pareciese inverosímil, ese regate sin espacio, ese disparo sin ángulo… no era fácil, créanme). Y 2-0, frente a una Roma que parece inaudito que se vaya a clasificar por delante de nosotros. Igual de sorprendente que el Atleti no ganase en la propia Roma, después de un partido sencillamente espectacular. Impossible is nothing, sí. Pero … 6-0, 0-4, frente a un equipo que nosotros, no fuimos capaces de ganarles, a pesar de jugar entre los 2 encuentros casi 1 hora en inferioridad. 6-0. 0-4. ¿es imposible? Seguro. Pero cuidado … El Atleti está por medio … Roma, Roma … ¿?

  

19 de noviembre de 2017

Atleti 0 - Madrid 0. Derbi ... ¿Qué derbi?


De primeras … Un derbi sin tifo, no es un derbi. Un derbi sin bengalas, tampoco. Un derbi sin corteos, sin carreras, sin el consiguiente subidón de adrenalinas, menos. Un derbi sin perder la cartera … ¿Habrase visto?

Un derbi sin fútbol. Un derbi con apenas ocasiones. Un derbi que Correa debió rematar a los 3 minutos, pero, su picadita, salió fuera incomprensiblemente. Un derbi en el que solo reconocí a mi Atleti durante media hora esperanzadora de juego. Un derbi en el que el rival dominó (a ratos) pero ocasiones, lo que se dice ocasiones gol, manda huevos, construimos más nosotros que ellos. Un derbi con el mejor ambiente que ha habido hasta ahora en el Metropolitano, pero a una eterna eternidad de los que se jugaban en el Calderón. Un derbi en el que, sorprendentemente, hasta nos pudieron ayudar un poquito los árbitros (un poquito, no se me emocionen). Un derbi lleno de chinos, de golfos, de corruptos peperos y, como gran novedad, de un perro judío y todo.

Un derbi de Lucas (y ya hablo en serio, como este chaval no tenga la TITULARIDAD INDISCUTIBLE MÁS, no respondo, señores, no respondo). Un derbi de un épico Savic (ver para creer). Un derbi del CRetrasado dando su habitual pose de gestos, caritas y demás, pero de fútbol, ya si eso, mañana hablamos. Un derbi del Benzema en su mundo de fumeta. Un derbi apenas de Oblak. Un derbi de Varane, que sacó una que era gol, sí o sí, en una picadita de Gameiro, que, parece (y digo solo parece) igual es hasta un jugador de fútbol y todo.

Un derbi con menos fútbol. El uno, porque tras su media hora esperanzadora se sumió en su crisis de personalidad habitual. El otro, por su parte, dominaba el cotarro, si, pero con una lentitud exasperante. Y, para todo lo demás, Lucas, Savic y Juanfran. Un derbi malo. Un derbi que sirve para poco. Un derbi para Puigdemont. Un derbi, también hay que decirlo, que aumenta nuestro número de jornadas invicto en Liga hasta una cifra que empieza a ser algo más que considerable. Un derbi en el que Griezmann sigue viviendo en su mundo (se ha cortado el pelo de muñeca chochona, es un principio). Un derbi que no fue ni de Arteche, ni por asomo de Rubén Cano, ni a la suela de los zapatos de los que disputaba Paolo Jorge Do Santos Futre. Hasta José Maricón disputó mejores derbi que éste. O nuestro entrañable Jordi Baccardi Lardín. O su Majestad Albertini. Un derbi … ¿Qué derbi?

EL CRACK DEL PARTIDO: Lucas y Savic, al alimón. El uno, reitero, o es titular, o me dedico a hacer en mi próxima vida el noble artes de hacer magdalenas rellenas de cabello de ángel (Cuidado, que la idea me pone). De parte visitante, referencias, Epi, Marca, blAS y los demás.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Tanto el propio Antoine Griezmann como todos los retrasados que le pitan. Probablemente, de la manita os tendríais que ir todos de aquí. Qué cruz, Dios mío.

ÁRBITRO:            Estrada. Se come una roja a Savic, por durísima entrada sobre el neonazi del Kross, creo recodar. También pudo pitar un penal de Godín por mano. Eso sí, la falta del Lucas a Caraponi, ni en broma, chavales. El gitanillo rebuzna cabeza abajo buscando el balón (o alfalfa, o vaya usted a saber). Que le follen.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+ 3 GRADOS).

Don Luis, chúpese esa. El punto es bueno, y así lo vamos a demostrar. Así que no me cuenten historias. Y recuerden, el termómetro está por encima de bien y del más. Supergradazo más que lo subimos pues.

Y, el miércoles, la Mítica Roma (Don Pablo, su turno, nos tenemos que ver sí o sí). Moriremos con las botas puestas. “Honrando tus colores, por toda la ciudad” …

6 de noviembre de 2017

Deportivo 0 - Atleti 1. El fútbol nos da de lado.


Es jodido intentar hacer una crónica de un partido de fútbol cuando, precisamente, lo que llevas sin ver últimamente es eso … “fútbol” mínimamente en condiciones, que no sea salvo un auténtico manojo despropósitos, tensiones, imprecisiones y continúo a la par que constante maltrato al balón. Así que como esto siga así igual les empiezo a hablar de recetas de cocina, de musikote o de balonmano (no, del Puigdemón ese tampoco, ¿Eh? No se me pasen, por favor). Hasta ayer Oblak le dio también por hacer alguna que otra gilipollez impropia de él. Así que, os voy a contar lo positivo de nuestra segura eliminación de Champions, por hablar de algo. Porque sí, nos hemos quedado fuera frente a un Qarabag que, por momentos, en la primera parte del otro día parecía el Chelsea (recuerden que estos dos partidos, si hubiesen sido de eliminatoria directa, hubiésemos caído eliminados). Tocaban y tocaban el balón de cine (especialmente en el primer tiempo), y nuestra muchachada rojiblanca corría tras el balón dando una imagen de impotencia sencillamente desconocida desde que está el Cholo con nosotros. El Cholo, si, este hombre que le gusta quitar a un tío como Thomas (que estaba, como todos, haciendo un partido esperpéntico, la verdad), pero coña, que le sustituyas justo cuando ha metido el gol … Igual el chico habría pillado algo de moral y todo. Los goles, principalmente, dan eso: confianza. Y este equipo necesita toneladas de la misma.

Otra cosa. No vuelvan a celebrar jamás que un rival nuestro se quede en inferioridad numérica. Yo prometo haber aprendido de una puñetera vez la lección.

Fue, eso sí, dentro del esperpento de encuentro, bonito como ves morir a Godín intentándolo en todas las posiciones de ataque habidas y por haber (recuerdo, es defensa) en esa  tromba final de indios rodeando a vaqueros dentro de su rancho. También dio una lección fabulosa Gabi de cómo un Capitán no esconde nunca y da la cara, tanto dentro como fuera del campo. Y Juanfran, el hombre, si …. No acierta un pase ni aquí a 2 metros. Pero no es esconde nunca. Son nuestra gente, y siempre lo serán. Por eso precisamente quiero que les vaya relevando de forma continuada ya. Sin prisa, sí. Pero sin pausa. Es como realmente merecen que vayan saliendo.

El que, sin embargo, está completamente fundido en el fango es el señorito Antoine, con esa esperpéntica mata de pelo de muñeca chochona que lleva el pajarraco en su cabecita de chorlito puesta. Algo me huele a podrido en el Metropolitano. Y no. No me refiero solamente a la placa de Hugo Sánchez.

De Coruña poco os puedo decir. La primera parte fue una colección de cabezadas sin sentido intentando mantenerme despierto, con muy poco éxito. La segunda algo espabilé, gracias a alguna cosa buena de Lucas, por un lado, y al tanto final de Thomas, por otro (con la inestimable colaboración del Pantilimón ese …. Rumano … el minuto que era … uyy, cómo huele el tema a apuestas). Y, como, afortunadamente, no había tiempo para quitarle luego al africano, pues un cabreo menos con el Cholo que me ahorré.

El año va a ser duro de pelotas. Pero en Liga, sorprendentemente, estamos perfectamente escalonados. De la Champions yo ya me he olvidado. Hay que acabar con dignidad, eso sí, y fuera. Y estoy con Gabi, la Europa League, no me suena absolutamente a nada (y no debería de ser así, lo reconozco) así que la ilusión tendré que buscármela encontrándome de nuevo con mi gente, animando lo que pueda a mi Godín, a mi Juafran, a mi Gabi …. Confiando en que produzca el ascenso definitivo de Lucas y de Thomas, y sí … Ya sigue quedando un día menos. Seguiremos también con el Cholo, eso es lo único realmente innegociable de todo esto. Y, por supuesto, como siempre, con mi Atleti. ¿Y de fútbol? Pero si es muy aburrido hablar tanto de fútbol, hombre … El fútbol está pasando millas de nosotros. Nos ha apartado. Sencillamente, nos da de lado.

EL CRACK DEL PARTIDO:
Thomas y Lucas, pero vamos, sin exhibiciones de fuegos artificiales, ¿Eh? Que no se me emocione nadie.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:
El Deportivo en sí mismo, y el estado  tan deprimente que se encuentra Griezmann. Dicen que cobra 14 kilos limpios, ahora no se merecía ganar ni 14 sugus de esos que tanto me gustan …

ÁRBITRO: Álvarez Izquierdo. Le temo siempre como a un nublado, pero no le recuerdo que armase así alguna especial.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO ( +2 GRADOS).

¿Qué les parece? Le subo dos gradazos porque el termómetro es así de grande. Y es que, en Liga, milagrosamente, lo que queráis, pero estamos ahí. Así que descúbranse de nuevo ante tan sabia decisión de nuestro cacharro favorito. Sencillamente brutal.

Y ahora, paroncito asquerosito de las putas Selecciones de nuevo, y después el “partidito” del año. Ya estoy leyendo por ahí gilipolleces de peña intercambiándose la camiseta y tal. Ja. Espérenme todos sentados. Baboserías, las justas. Precisamente opino todo lo contrario: mi mayor respeto por esa camiseta es no portarla jamás. Respeto para ellos, que así se libran de una tan desagradable visión, y respeto, sobre todo para mis valores, para mi persona, para mi gente, y para mi equipo. “No lo pueden entender” …

29 de octubre de 2017

Atleti 1 - Vila-real 1. Frustrante.


Cuando uno se tira sesenta minutos dejándose el alma por una victoria, enfrentándote a un rival siempre bueno a la par que peligroso. Cuando uno domina desde ese uno hasta ese minuto 60 prácticamente sin parar, de cabo a rabo. Cuando ves a tu muchachada dejándose el alma, dejarse las pelotas, sudar esa camiseta, honrar ese escudo. Cuando ves que tu rival apenas te inquieta, salvo en una contra de Bakambú que salvó espectacularmente Savic, en una acción en la que, probablemente, me haya ganado ya para siempre para la causa. Cuando ves que tu gente domina, controla. … Sí, con más o menos fútbol. Sí. Con más o menos profundidad. Sí. Con más o menos acierto. Pero no ceja en su empezó de intentarlo, aunque sea haciendo el pino si es menester. Con fútbol, ¿Eh? Con fútbol. Sobre todo con fútbol.

Cuando ves que Saúl falla un gol cantado sin Barbosa en el primer tiempo, cuando, al borde del descanso, el propio guardameta local saca una mano inverosímil a espléndido cabezazo de Godín. Cuando, por fin, todo ese trabajo, toda esa ilusión, todo ese esfuerzo, ve su recompensa, allá por el 60 ya de juego, en una brutal asistencia de Griezmann (todo el mundo en mi zona dijo “¿Pero qué hace”? “Atended, insensatos, atended” – pensé yo- sin mirar, al primer toque, en volea sobre el incansable Correa, éste hace un control orientado solo para elegidos, penetra en el área, y cuando todo el mundo esperaba el centro de la muerte, resulta que se saca un disparo seco, la par que inimaginable y  genial (tal y como es él), que pone el 1-0 en el marcador, uno piensa. “¡Qué puta alegría, coño. Se lo han merecido, pero de verdad!”.

Cuando pasa todo esto, y uno rebosa de alegría … ¿Cuál es mi sorpresa? ¿Qué es lo que pollas pacha? Pues que, a partir de ese instante, sueña un extraño “click” en el campo, el mismo que sonó en Vigo. Igualito que el día del Elche. Parecido al del día del Barsa. Idéntico al día del Chelsea. Y, no sé … No sé si es que pensamos que el partido ya está finiquitado. No sé si es el Cholo el que los echa para atrás. No sé si es la puta inercia de los propios jugadores. Tampoco tengo claro si hemos jugado igual durante las últimas 7 temporadas, y es que antes no nos metía un gol ni San Apapucio, y ahora nos lo mete hasta el monaguillo bizco de las 3.000 viviendas. Sí. Se pudo sentenciar en una contra que sacó magistralmente Barbosa a Gameiro. Pero no es eso. Lo que tenemos que preguntarnos es por qué dejamos de tener el control de los partidos. Por qué reculamos en nuestro área hasta límites insospechados. Por qué suena ese puto “click” que nos desconecta del mundo cada vez que nos adelantamos  en le marcador. ¿Por qué, Dios mío? ¿Por qué?

Y claro, pasó lo que tenía que pasar: si le concedes al rival (que, reitero, no hizo nada de nada en su miserable existencia para merecer eso … NADA) todo, a saber: dominio, campo, posesión, balón parado, córners … Al final, siempre hay una falta de marcaje, siempre hay una indecisión del portero, y siempre puede haber un Bacca que remate fenomenalmente un córner sacado por el pajillero mayor del reino de Castillejo, siempre puede haber un gol contra, y, sí … Siempre te puedes terminar cagando en tu puta existencia.

¿Y eso qué implica, familia? Qué TODO lo que has currado, que TODO lo que has mascado a un puto rival tan duro con paciencia, con dedicación, con disciplina espartana, y que, encima, tan mal se nos da como los putos azulejeros, que  TODA la puta vida que te has dejado para ponerte, por fin, por delante en el marcador … TODO. ABSOLUTAMENTE TODO. Se te va a tomar por culo por el inodoro a la velocidad de vértigo. Y a mi me causa  rabia, desasosiego, tristeza, dolor y, sobre todo, y por encima de todo, frustración. Mogollón de frustración.

EL CRACK DEL PARTIDO: Brutal Correa. Váyanse olvidando del apelativo de “coche de choque”. El chaval da la cara, lo intenta todo, y tiene ramalazos de genio. Y sí. En esta vida puedo ser muchas cosas menos 2: la primera es vikingo. La segunda es no ser justo. MAJESTUOSO partido de Savic. Sí. Con mayúsculas. Sencillamente MAJESTUOSO.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Pues yo no sé ustedes, pero tengo un mosqueo de 15 pares de narices de por qué Luis FIlipe pasa ya millas de subir la banda. ¿Alguien me lo puede explicar, por favor?

ÁRBITRO: La puta momia del Undiano. Sencillamente patético. Ya no es que sea malo de por sí, es que no tiene ni pajolera idea de pitar una simple ley de la ventaja. Por favor, que se retire ya este espantapájaros. Es sencillamente grotesca su forma de arbitrar en un terreno de juego, aparte de un insulto a nuestra inteligencia.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (0 GRADOS).

¿Acojona, eh? Se sube un grado, me cago en la puta, que esos 60 minutos fueron pero que muy potables. Tenemos que dejar que de que suene ese puto “click” cada vez que nos adelantamos en el marcador. Pero, como el termómetro es totalmente independiente de fobias y de fibias, quiere recompensar ese buen juego, esa constancia y ese buen hacer de los primeros 60 minutos, así que, arrodíllense ante él, y, por supuesto, muestren su fidelidad a la par que admiración más absoluta a sus doctrinas. El termómetro es nuestro Pastor, nada nos falta.

Y, el martes, el Quarabag. No os digo nada. Hay que ganar sí o sí. Mensaje para el Club: ¿Ahora también las Carpas –escatológico invento vuestro, por otro lado- resulta que tampoco nos gustan? ¿Qué se supone que tenemos que hacer, pues? ¿Jugar a los futbolines humanos? ¿Comer perritos calientes hasta reventar? Anda y que os den por el puto culo, hombre. ¿Quieren guerra? La tendrán … “Ni merengues, ni marrones, a mi me gustan las rayas, canallas, de los colchones” …

26 de octubre de 2017

Elche 1 - Atleti 1. Ctrl+Alt+Supr.


Extraño partido del Atlético, que sigue con la extraña manía de coleccionar empates de manera un tanto absurda, frente a un Elche timorato en la primera parte, valiente y mandón en la segunda. Sí. Ya sé. Es un segunda B. Pero Vietto se empeñó en convertirles en un Primera. Las cosas de nuestro Atleti.

Extraño fue por nuestra parte, porque en el primer periodo, el Atleti jugó un partido serio, y con ratos de buen fútbol. Torres (que tuvo 2-3 ocasiones muy bien rematadas, pero el portero local también juega, y Guillermo le sacó un par de ellas) a los dos minutos avisó. Y a los 16 minutos, un fenomenal centro de Giménez lo cabeceó Thomas de forma inapelable para poner el 0-1 en el marcador. Como mandan los cánones, picado, ajustado al palo y duro (regalito ilicitense incluido, no sería el último que nos harían, créanme). Parecería que la cosa sería coser y cantar. Lucas se mostraba inexpugnable (y así se mantuvo toda la noche, a pesar del demencial penalti en contra que nos pitaron en contra), Sergi tenía un desparpajo y valentía que, por momentos, me hicieron recordar a Don Sergi Barjuán (una auténtica locomotora en su banda izquierda, años ha), Thomas era dueño y señor del cotarro, Sime también lo intentaba de vez en cuando, Gaitán hacía lo que le venía en gana (ya sabemos que vale para un Segunda B, a ver cómo le sigue yendo con el resto de rivales), Torres estaba activo, y Vietto … Ahí Vietto. ¿Qué vamos a hacer con el bueno de Lucciano? Ya en la primera parte tuvo 2 manos a manos en los que, uno dio en el palo, y el otro lo perdió lastimosamente.

Principalmente, Lucciano tiene 2 problemas. Uno meramente técnico, a saber: es un puto desastre conduciendo el balón en carrera, lo cual siempre permite que el defensa le termine obstaculizando lo justo para molestarle en el remate final (y lo cojonudo es que no es jugador lento, ojo, que velocidad tiene). Debería de verse una buena colección de vídeos de Don Paolo Jorge Do Santos Futre y que aprendiera un rato. El otro, puramente mental, está tan bloqueado como yo en mis lunes de pasión cuando llego al curro y me da por no acordarme de la puta contraseña, después de un duro y longevo fin de semana. Da igual que la haya introducido en anterioridad tropecientas mil veces: como me dé por no acordarme, me pongo nervioso, empiezo a fallar sin ton ni son, y al final dudo hasta de mi nombre de usuario. Entonces llamo al administrador, se caga oportunamente en mis muertos, y vuelta a empezar de cero con otra contraseña.

Eso es lo que le hace falta a Vietto. Que el Cholo le resetee por completo. De 0 a 100. Que se cambie de botas, de medias, de calcetines, de peinado, de color del pelo … Y que no pare de intentarlo. Yo no le sacaba del campo hasta que, al fin, consiguiese un tanto. Me da igual que se hubiese acabado el partido. Saco a los suplentes y que sigan con él hasta que reviente de una puta vez o meta un triste gol en condiciones (ayyy, qué paciencia, Diosss).

El Elche, por su parte, solo inquietó en este primer tiempo en un disparo al borde del área de Lolo que paró espléndido Obla … digo, Moya (es la costumbre de todos los encuentros, entiéndanme).

La segunda parte, el mundo al revés. El Elche se quitó el corsé, y el Atleti gustoso, sorprendentemente, se quiso poner el mismo. Así que los ilicitanos se adueñaron del balón, consiguieron su tanto en una gran acción individual, al unísono, de Lolo Plá y del árbitro de turno, e inquietaron lo suyo en esta decepcionante segunda parte. A Augusto le queda un mundo y parte del otro, Keidi pasó completamente desapercibido, Sergi desapareció también, Gaitán tres cuartas …  Y, a pesar de ello, se pudo rematar el asunto a la contra, pero Vietto siguió a lo suyo (mano a mano al limbo va, mano a mano al limbo viene, y mira que El Niño estaba emperrado en que anotase de una santa vez). Guillermo, también estuvo en lo suyo, sacándole otra espléndida parada a otro buen cabezazo de Torres, y poco más. Empatito final.. Sinceramente, no creo que tengamos  problemas para pasar de eliminatoria, pero, por si acaso, Lucciano, prueba esto a ver qué tal: Ctrl+Alt+Supr:  Usuario: Vietto. Contraseña: GOL.

23 de octubre de 2017

Celta 0 - Atleti 1. Tan infames como válidos.


De primeras, me parece flipante que en el fútbol tan “moderno” y tan “bien organizado” como es esta asquerosa Liga de Fútbol Profesional, presidida por el sinvergüenza de Tebas, se permita el lujo de dejar así, por todo el jeromen, a casi 10.000 abonados sin poder presenciar este encuentro, precisamente frente al rival que más veces les ha ganado en Balaídos, y que, por lo tanto, entiendo que algo de ilusión les haría presenciarlo, vamos, digo ... Se pasan por el forro de sus caprichos los sacrificios que pueda estar haciendo esa peña para pagar dicho abono, les importan 3 pimientos sus sentimientos, encima no les dejan tampoco verlos en una pantalla gigante que quisieron poner en Castrelos, y (no me extrañaría en absoluto) aún les sancionarán y todo por tener una grada completamente vacía. Se podía haber aplazado perfectamente el encuentro, pero no … Que se joda el aficionado. ¿Qué más da? Si somos gilipollas y vamos a seguir pagando igual, joder … Esto es lo que importa el bufandero descerebrado en los tiempos que corren: nada. Absolutamente nada. Desde luego, espero que el dúo de delincuentes que mal dirigen mi Club, no se les ocurra jamás hacernos una gracieta semejante. Por mucho que quiera mi 1447 de socio del Atleti, lo mandaría al retrete sin dudarlo un solo instante. Y esta es la Liga que quiere competir con la Premier, ya … Una Liga tan infame como repugnante.

De segundas, si. El Atleti jugó un partido sencillamente infame, infumable, desordenado, acongojado, tembloroso y soez hasta más no poder. Todo a partes iguales. Pero ganaron, como a muchos otros equipos les pasa también de vez en cuando, y, sin embargo siempre se les justifica todo con el ya manido “así son los grandes” y demás, frase que, curiosamente, jamás se emplea para cuando nosotros jugamos tan rematadamente mal como ayer. Señores, tápense, y, por favor … Lecciones, las justas. Eternamente agradecida …

Metimos nuestro golito, allá por el 27 del primer tiempo, obra de Gameiro, tras el lanzamiento de un córner, de remate a la media vuelta. El premio para ver si va pillando algo de confianza y demás fue una nueva sustitución por parte del Cholo allá por el 60 del partido. Así es imposible, de verdad. Estos putos automatismos en los cambios me ponen enfermo, no lo puedo evitar. Un pelín antes Antoine no llegó a una buena acción individual de Correa (de los pocos que medio intentó algo). El Atleti no llegó a tener excesivos sobresaltos en esta primera parte en defensa, aunque su juego, en buena parte de la misma, dejó bastante que desear.

La segunda fue otra cosa. Muchísimo peor. Un espectáculo deleznable de un equipo rojiblanco aculado atrás sin ningún sentido, incapaz de hilar 2-3 pases en condiciones (salvo un remate horroroso de Griezmann de cabeza tras fenomenal centro de Saúl, cuando lo tenía todo a huevo para marcar), y un Celta en pleno abordaje que, por momentos, parecía el Bayer de Munich en sus mejores tiempos de auge. Afortunadamente, tenemos a Oblak, el único que, una vez más, dio la talla en este esperpéntico segundo tiempo portando ese escudo (el que debería de portar, entiéndaseme). Aspas al palo, Aspas de nuevo, Wass, Guidetti de tacón, Mostovoi, Karpin … Ahí tuvieron ocasiones de peligro hasta el puto alcalde, vamos.

En fin. Lo importante son los puntos, y conseguidos están. Y sí. De forma infame. Pero, reitero … No os molestéis, que no vamos a pedir perdón a nadie por ello. Ya perdonarán …

EL CRACK DEL PARTIDO:  Algo de Correa, Saúl siempre da la cara, y, para todo lo demás, Oblak. Siempre Oblak. Por parte local, el taradillo de Aspas, que es una mosca cojonera de cuidado.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Thomas estuvo perdidísimo, y Gabi, directamente, ni estuvo. Pero vamos, que si ponemos a prácticamente todo el equipo aquí, tampoco engañaríamos a nadie.

ÁRBITRO: No recuerdo quién era ahora, la verdad, pero sí, se zampó un penalti de libro de Gabi por mano flagrante.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (- 1 GRADO).

No pensarán que tras el virtuosismo futbolístico de ayer, les suba el termómetro y todo. Vamos … Digo … Ni una sola palabra en la Sala. ¿Cómo? ¿A qué lo bajo?

Y. el miércoles, la Copa, que, tal y como veo que anda ahora mismo el equipo (lo único que se me ocurre es un tema físico, fíjense que ya nuestras bandas no las sube ni Dios, nos dedicamos a colgar melones sin ton ni son), no preveo ni mucho menos fácil el choque con el Elche, equipo que, ya de por sí, no se nos da nada bien (aún tengo grabado en carne viva un 5-1 en nuestro primer año de segunda, con el menda lerenda allí presente … ¡qué vergüenza pasé!) Afortunadamente, este es otro Atleti, aunque, últimamente, se parezca demasiado al de infausto recuerdo del de Manzaneque … “Se, que no hay distancia que nos pueda separar … Vayas dónde vayas aquí estoy “…

15 de octubre de 2017

Atleti 1 - Barca 1. Ya queda un día menos ...



Tras unos comienzos titubeantes del Atleti, con susto de Messi incluido que salvó, in extremis. Saúl (no para este de muchacho de crecer, es que no para), continuó un primer tiempo bastante potable de los míos, en su más puro estilo, a saber: orden espartano defensivo con ráfagas vertiginosas en ataque, es decir: 2 excepcionales ocasiones de Griezmann, una que le sacó espléndidamente Ter Stegen con una mano de hierro, y otra que le sacó también el alemán en excelente jugada individual del francés, al más puro estilo balonmanístico. Hasta que en el minuto 20, Saúl culminó con la derecha una excelente combinación de toda la delantera colchonera, rematando a puerta desde el borde del área como solo él sabe: máxima colocación, precisión y dureza en el golpeo. Ese disparo seco tan característico suyo, sin apenas tener que tomar carrerilla, y que tanto encandila a la gente del Metropolitano ¡Y con la derecha! Me sé de algunos que firmaron cláusula de preferencia en su fichaje tirándose de los pelos … ji ji … dónd esté André Gomes .... The life is very hard, boy …. El Atleti se puso delante en el marcador, el Barsa en modo potaje on (venga a cocer y a cocer las jugadas, esperando a ver la vida venir, a un ritmo de “chof-chof” desesperante) y si el primer tiempo dura 3 días, 3 días se tiran sin hacernos una triste ocasión de gol que llevarse a la boca. Oblak fue un simple espectador más. Desgraciadamente, la cosa en la segunda parte cambió.

Porque el Barsa empezó a hacer daño de verdad, y fue creciendo en la fe de su “chop-chop” potajeril, ayudado, muy y mucho, en la inoperancia local en hacer una triste contra en condiciones. Bien es verdad que la última línea azulgrana estuvo soberbia en anticipación y saber defender (soberbio Busquet, extraordinario Umtiti). Si a esto le añaden que Koke, seamos generosos, no tuvo su día, al igual que sabíamos que en la primera parte el tanto blaugrana no llegaría ni de broma, en la segunda era crónica de una muerte anunciada. Messi ya avisó en un lanzamiento al palo. Oblak ya se lució en alguna posterior, hasta que en el 83, un excelente centro de Sergi Roberto cabeceó de forma inapelable Luis Suárez anticipándose a todo Cristo (vergonzosa a la par que vergonzante celebración del tanto incluido, será que como son el equipo de los eternos mártires … En fin).

Y cállate, que la cosa pudo ser aún peor, cuando, en el 93, al final del todo, Griezmann cedió un absurdo balón a Messi, al cual le terminó haciéndole una falta mortal de necesidad al argentino al borde del área (decididamente, Antoine está, pero sigue sin estar, que se cambie ese puto peinado de muñeca chochona ya, por favor). Menos mal que Oblak pasa de todo, como ya os he comentado en infinidad de ocasiones, y el disparo envenenado de Leo lo atajó sin mayores complicaciones, ojo, porque él decidió que fuese así. Lo lógico es que el portero, en esas circunstancias, se mueva más que la compresa de una coja. Messi bien que lo sabía, por eso disparó así. Justo a su lado. dónde menos se esperaba nadie. Afortunadamente, Jan también lo sabe. Es su máxima virtud: hacer sencillo lo difícil. Así que, quédense con el punto, y piensen que, afortunadamente, queda ya un día menos … ¿Para qué? Para el regreso de Diego Costa. Se me antoja sencillamente indispensable. Vital. Para todo. Por todo.  Un día menos …

EL CRACK DEL PARTIDO: ¡Me gustó Savic! (en tareas defensivas, tosco y vulgar como él solo, pero estuvo de puta madre en eso, defendiendo, y le afanó un tanto diáfano a Luis Suárez), excelente Oblak (sin novedad en el Frente), y soberbio Saúl, que, no tengo la menor duda al respecto, se va a terminar convirtiendo en nuestro auténtico jugador franquicia por excelencia. Por personalidad, por saber hacer, por tener la cabeza en su sitio, por comprender como nadie nuestra idiosincrasia, y porque tiene el don de los elegidos, nada de lo que hace él es vulgar, sino sencillamente extraordinario. Por parte visitante, la primera vez que saqué la conclusión de que tienen un portero en condiciones, y el ya citado Umtiti, que me pareció una roca inexpugnable.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: La animación me pareció patética (mucha banderita, mucha tontería pero más de uno salió con su garganta impoluta, no terminamos de vernos en nuestra nueva casa, está claro), Koke estuvo espantoso, Correa, nulo, y Thomas, demostró que saliendo del banquillo le cuesta un mundo entrar en el partido. ¡Qué minutos más desastrosos, madre!

ÁRBITRO: Mateu. El hombre de un reglamento cada 6 minutos. Se le reprochó un penalti por mano de Savic, que, con las nuevas reglas que hay ahora, resulta que no es (yo, como soy un viejo rockero, lo hubiese pitado sin dudar) y alguna tarjeta más a Gabi, pero bueno, estuvo bastante centradito toda la noche.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (- 1 GRADO)

A mi el punto me vale, y al termómetro también, que para eso es mío, putas, así que subimos un gradazo. Piensen que este punto nos mantiene vivos en la Liga, no me sean cazurrros.

Y, el miércoles, Champions en Qarabag. Todo y nada, señores. No nos vale nada más que la victoria. Si hubiésemos amarrado los 3 puntos en Roma más el puntito frente al Chelsea, igual no andaríamos con estos trapos, pero, es lo que hay, y, por supuesto, confío al mil por cien en la muchachada. “De tus colores me enamoré, sentí pasión dentro de mí, late muy fuerte mi corazón” …

1 de octubre de 2017

Lega 0 - Atleti 0. ¡Qué puto desastre!



El Leganés. Un equipo de barrio (dicho esto desde el mayor de los profundos respetos y admiración que pueda tener por cualquier equipo de barrio, sencillamente, me encantan, son los únicos que mantienen viva la pureza del fútbol de verdad). Una gente que anda por primera por méritos propios, y, con cierta solvencia. Un guión por todos esperados: equipo cerradito, defienden muy bien, se sitúan superordenados en el campo, el juego frontal les va de cine, porque sus centrales van por alto fenomenal. No sé. Debo de ser muy clasista en esto del fútbol, o no tener ni puta idea del mismo (ambas ideas, para nada descartables). Pues bien, para contrarrestar el tema: Savic, Saúl (¡de lateral izquierdo!), Giménez, Godín, Koke, Thomas, Gabi … ). Tres centrales, 4 mediocentros. ¿Bandas? Para qué. Todos sabemos que a los equipos que se cierran de esa manera de jugar, hacerlo abiertos es tontería. Pasemos de laterales, pasemos de extremos, pasemos de regateadores … Un delantero centro medio empanao (¿De verdad Gameiro no se merece ni un triste minuto?), Griezmann, el cual no sabe qué hacer para que le llegue un puto balón en condiciones, y Correa, al cual seguimos mareando en 15.000 posiciones por minuto.

Lo he dicho cantidad de veces. El Cholo es mi profeta, y nada me falta. Pero, de verdad, estos ataques de entrenadores, ¿Son necesarios? ¿Qué es lo que queremos demostrar? Qué esto está ya todo inventado desde hace tiempo, hombre.

Así que salió uno de esos partidos en los que, la salida en tromba de los 5 primeros minutos del Atleti se convirtió en uno de esos encuentros pesadilla en los que ya no sabes qué hacer. Que pite el descanso, y me hecho un ciga. Pongo la pierna izquierda  por encima de la derecha, hostias, qué paradón de Oblak. Pongo la derecha por encima de la izquierda, su puta madre, palmamos fijo. Me empieza a picar todo el puto cuerpo (joder, ¿Me he duchado hoy?). ¿Y si me voy a cenar? No me jodas, dejarlos solos, nunca. Una puta desesperación. Un puto martirio chino.

Y aún, la primera parte, fue más o menos plácida en lo que a ocasiones pepineras se refiere. Es más, una buena internada de Correa, su centro, de esos made in Paco Lobatón (¿Quién sabe dónde?) acabó en los pies del incombustible Saúl (que acabó jugando en todas las posiciones imaginables posibles, el desaguisado fue mayúsculo, cada 5 minutos que pasaba del encuentro, más guirigay había, qué sopor, qué homenaje al despropósito tan gratuito), que remató de forma inapelable haciendo un paradón Cuéllar.

Pero es que la segunda parte, fue un dolor de perolo constante. Como si alguien te fuese clavando puntas de clavo por todas las partes de tu cuerpo, pero poco a poco. Y claro, Garitano lo vio claro: sacó al El Zhar, y Amrabat, y el lío era ya importante, señores. Menos mal que Oblak hizo 3 paradas de esas que solamente él sabe hacer (moviendo, significativamente la cabeza, como diciendo “no siempre voy a tener la misma suerte, no, vaya mierda de partido andamos haciendo”). Así que lo único que le quedó al Atleti fue el aún mayor despropósito de quitar a Griezmann por Sime, para que ya la fies fuese completa. Godín, que acabo desquiciado jugando en punta ya casi a su puta bola, tuvo la única ocasión de esta vomitiva segunda parte en un espléndido remate a un buen centro de Koke (frase en especie de extinción últimamente) y casi que acabó ya todo. De verdad, no sé cuántos partidos más podré sufrir así. ¡Qué puto desastre!

EL CRACK DEL PARTIDO: Saúl, porque batió el récord guiness mundial de posiciones en los que se puede llegar a jugar durante 90 minutos de juego, y Oblak, al que nuestra queridísima directiva sigue teniendo pocas ganas de renovarle el contrato (luego, cuando llegue el Jeque de turno, diremos que si la abuela fuma, y tal). Y, por supuesto, el Lega. Meritazo que tienen los condenados, por Dios.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Sin lugar a dudas, el Cholo. Qué necesidad tiene de estos ataques de gilipollezcum entranadorum supinum habemus, coño. Pero si eres el puto amo de todo, me cago en mi puta estampa.

ÁRBITRO: Gil Manzano. Impecable labor la suya.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (- 2 GRADOS).

Os soy sincero, no esperaba mucha más cosa de este partido, que conozco ya un poquito bien al Atleti. Eso sí, que luego los miembros del Daesh del termometrismo rojiblanco también se acuerden de esto, mis queridos talibanes.

Y ahora, un nuevo y adorable parón de Selecciones, y el Bassapasta Habemus poco después. Ojito, que igual este año en Octubre ya nos quedamos sin Liga. Sinceramente os lo digo, creo que no va  a ser así,  pero … “Honrando tus colores, por toda la ciudad” …

28 de septiembre de 2017

Atleti 1 - Chelsea 2. ¡Aguante, Wichi, Carajo!


Tras la importante victoria frente al Sevilla, de la cual no he realizado crónica por motivos que no vienen al caso (problema sexual, más que nada, no me ha salido de las pelotas, vamos, trankis, partido de obligado cumplimiento, el termómetro no se  toca), me gustaría, antes de meterme de lleno con el partido de esta noche, indicar una serie de consideraciones con respecto al nuevo campo, tras haber estado por primera vez el pasado domingo en la grada.
    
    El campo por dentro es una pasada. Se ve de narices, no hay que subir 1500 escaleras para ponerte a una altura similar a la que teníamos en el Calderón. Y sí, por supuesto, los asientos son muchísimo más cómodos y uno puede casi estirar las piernas sin grandes complicaciones. Eso no es óbice para que nos sigamos dejando la garganta en pos de la victoria de nuestro Atleti. No entiendo la incompatibilidad del tema.
   
     La acústica del mismo también me pareció excelente. Lo único es que, no sé por qué extraña razón, escucho al Frente como un poco pasado de revoluciones, como si a un LP lo pusieses a 45 revoluciones por minuto.
     
      Los video marcadores bien también, se ven de puta madre. Y la visibilidad, al menos desde mi sitio, es fantástica, no tuve ningún problema en distinguir a los jugadores (y eso que veo menos que una polla metida en un termo).

     Por fuera es otra cosa. Un tanto feucho y desangelado. Demasiado descampado. Aunque, imagino, eso con el tiempo irá mejorando. Los baretos de toda la vida pillan lejos, esa es la verdad. Así que las previas habrá que hacerlas bien tochas, porque claro, ahora se está de puta madre por allí tomando minis en las carpas de por ahí, pero cuando empiece el invierno a hacer de las suyas (que llegar, señores, llegará) a ver quién es el guapo que anda tan tranquilo dando rulos de un lado a otro del campo.

     Hecho muchísimo de menos tanto los puestecitos de venta de bufandas y demás (que daban un montón de ambiente a los alrededores) como, sobre todo y especialmente, la colocación de las pancartas de las distintas peñas dentro del campo. Esperemos que todo esto se vaya mejorando también.
     
     Lo de las carpas … demasiado ambiente erótico festivo, aunque si a la peña le mola, pues es lo que hay. Eso sí, por favor, la del Fondo Sur, al menos, que tenga la decencia de que acabe el partido antes de ponerse a “pinchar” de nuevo, coño. Los últimos minutos son sagrados, y todos debemos de estar a lo que estamos, a saber, dejarnos las pelotas para que ganemos. A mi el otro día me terminó distrayendo mogollón el escuchar la música de fuera durante los últimos 5 minutos. Eso hay que erradicarlo ya. Sí o sí.

      La famosa iluminación por la noche. No me pareció nada del otro jueves (máxime después de haber visto imágenes de la del Nuevo San Mamés o de la del campo del Bayern). Encima, salir de allí en una zona que no terminas de conocer y tan sumamente tétrica señalizada fue toda una puta odisea. Supongo que estaría abstraído por la victoria en el último instante del Chelsea, pero quise ir a Canillejas (porque a la famosísima  estación del Metropolitano, llena de accesos y tornos, y demás … ¡no dejaban entrar porque no había trenes! – ver para creer-), y acabé … en Simancas … y Gracias. Así que llegué a casa a la friolera de las 00,45 h., en un partido que a las 22,30 h. se acabó. Tengo mucho que depurar en este aspecto, qué duda cabe. Pero al club, decirle que algún cartel que anuncie algo y que esté un poco más iluminada la zona, que no se veía un puto pijo por ningún lado, igual algo me ayudaría (yo me doy por imposible, pero seguro que otros sí que lo agradecerían cantidad. Que funcione la estación más cercana de metro, ni les cuento. Tranki, ni se molestarán, ya me buscaré la vida mejor la próxima vez … Qué puta pesadilla L


¿Y el partido, qué? No era nuestra noche. Fue la noche del Chelsea, que hizo un partidazo sencillamente descomunal. Durante 80 minutos, hizo con nosotros, prácticamente, lo que quiso. Maravillosamente plantados en el campo, tácticamente impolutos, genial el pichoncito Marquitos, brutal el Kanté, o cómo un pibe solo puede adueñarse de todo el centro del campo sin morir en el intento, exhibición portentosa de Hazard (¡qué pelotero más descomunal, no di crédito!) y el dolor de cabeza constante que fue Morata (Lucas hizo lo que pudo, Godín, el hombre, ayyy, Godín), hacía tiempo que no veía a un equipo que me impresionaba tanto como ellos. Hacía tiempo que al Atleti no le remontaban un partido. Hacía tiempo que no palmábamos un encuentro en el último suspiro (putas finales de mierda aparte) tras una maravillosa jugada, al más puro estilo balonmanístico, de todo el puto Chelsea, que movió el balón de un lado al otro del área, con paciencia, con precisión, hasta que encontró el resquicio, penetró por banda, fantástico pase de (¿Bayaloko? ¿Willians? ¿Kante? ¿Moses? ¡Qué más da … Un indomable negrito de esos que no había manera de frenarlos, y un tal Batsuhayi remachó sin piedad. Antes, Conte ya había firmado el empate quitando al brutal Hazard y al dichoso Morata. Aún antes, el propio delantero madrileño remachó de cabeza un excelente centro de … siiii, Hazard, que batió de forma inapelable a Oblak , poniendo el empate en el marcador. Antes, durante y después, tanto Koke como Griezmann coleccionaron cantidad de pases sin ton ni son, siempre al contrario, siempre un segundo tarde dados, siempre encontrando a un Blue mejor colocado y anticipándose. Antes, también, debió de salir Gabi al terreno de juego, que Thomas andaba con tarjeta y no estaba el horno para bollos. 

Los más optimistas nos las prometíamos algo felices tras saber que el Atleti se adelantó en el marcador con un tanto de Griezmann de penalti, al borde del descanso. Algunos, ingenuos, creyeron que si Saúl no hubiese fallado el tanto posterior que falló a puerta vacía, la cosa hubiese cambiado. Ya les digo yo que no. Que el Chelsea fue a su puta bola durante todo el encuentro. Lo dominó de principio a fin, de cabo a rabo, en todas las facetas del juego, en velocidad, presión, anticipación, desborde, remates desde fuera del área (vaya tirazo de Hazard al poco de comenzar el partido que repelió el palo), vaya ocasiones que tuvo Morata, alguna salvada por la mano de hierro de Oblak, otras porque Lucas logró obstaculizarle lo justo cuando ya se mascaba el gol en su remate final, el tanto a puerta vacía que falló en la segunda parte Cesc. En fin … No sé cómo estará esta peña en primavera, que es cuando realmente uno se juega la tostada, pero a mi lo de ayer me pareció, al fin, un auténtico equipo Campeón Inglés de verdad. Pero que muy campeón.

Eso sí, Thomas, probablemente, jugó su primer partido cañero de verdad. Lucas ha jugado alguno más, pero tampoco tantos. Saúl y Koke siguieron sumando (muy destacable el primero, absolutamente desafortunado el segundo). La experiencia, fue positiva. Por cierto, que no se me olvide, detallazo final de Courtois dándose la vuelta a todo el campo, aplaudiéndonos a rabiar y devolviendo todo el cariño que le seguimos dando, entrega de su camiseta en el Fondo Sur Incluido. Siempre uno de los nuestros, mi querido Erasmus favorito.

En definitiva, tenemos que seguir creciendo. No siempre va a estar Griezmann tan sumamente torpe (de nueve no puede jugar jamás, en su defensa, conste). Y estoy convencido de que lo vamos a seguir haciendo. Ayer no nos ganó cualquiera. Nos ganó el mejor. Como tu, Wichi. Y los mejores, siempre se merecen lo mejor. Ayer, los ingleses, hicieron historia en nuestro campo, pero esto no está dicho. Porque los Atléticos jamás nos rendimos, Wichi, y lo sabes. Así que, hermano, tuviste lo excelso, y lo vas a volver a conseguir. Lo tienes todo para hacerlo. Un solo grito terminó atronando el Metropolitano ¡Aguante, Wichi, Carajo!

21 de septiembre de 2017

Athletic 1 - Atleti 2. San Mamés, Eterno Atlético.



Sigo diciendo que es uno de mis encuentros favoritos de la temporada. Uno de los pocos reductos que quedan por ahí en los que el fútbol sigue teniendo ese sabor intrínseco y genuino de este deporte del que tanto me enamoré. Me gusta su ambiente (hostil pero, en su mayoría – cabestros aparte -, respetuoso), me enrolla su filosofía, me encanta su forma de encarar sus encuentros en su casa, y me van sus señas de identidad. Es un campo que nos va cantidad. A los rockeros siempre nos ha ido la marcha. En el viejo San Mamés hubo de todo: memorables actuaciones nuestras (Paooolo, Paoooolo Futre … Futre) con grandes varapalos sufridos en nuestras carnes. En el nuevo, solo hay un dueño y dominador del cotarro. Como ellos mismos cantan (ya les corrijo yo, tranki) … “Solo hay un Atleti … Atleti de Madrid”.

Ayer el Athletic, sabedor de nuestra superioridad, salió pero no salió. El respeto del que no se fía en exceso. Del que sabe que “cuidado … esta peña nos la termina jugando siempre”. Por su parte, el Atleti, salió en su más puro estilo (camiseta megafashionhorterayesquetecagasboys aparte): controlador, apostando por gente alta atrás para controlar el poderoso juego aéreo del rival, y el rodillo, poco a poco,  que ya se irá poniendo en marcha.

San José, a los 10 minutos, se encontró con un balón controlado dentro del área, pero, fue como si hubiese recibido una raqueta de pádel en vez del susodicho: estuvo torpe, lento, no supo qué hacer con él y Godín le robó la cartera con una facilidad insultante. Poco después “Don Raúl todo lo que haces lo haces bien García” empezó a decirnos que su mejor manera de respetarnos es la de ir a nuestra yugular como solo él sabe hacerlo. Sin embargo, para Oblak, el hombre impasible, simplemente es uno más. Se ataja el balón y a otra parada, calatrava.

El rodillo colchonero del Manzanares, a partir de ese instante, empezó su actividad. De primeras, Gaitán aprovechó un regalo del imberbe Nuñez, se internó en el área, pero su buen remate cruzado lo repelió el palo. Otro como Vietto: entre que no tienen muchas luces, y la suerte tampoco se tira el rollo con ellos … Poco después, Koke empezó su incansable recital de fútbol hasta que acabó el encuentro, cedió un balón magistral a Griezmann, este remató bien, pero Kepa paró mejor, mano a mano con el francesito. Señores, ahí hay portero.

Hablando de porteros. Y casi al borde del descanso, Estrada decide tomar cartas en el asunto, se disfraza como mejor creador de fútbol del Athletic, y se inventa un penalti de Luis Filipe que se disponía a transformar un tal Aduriz, no sé si les suena de algo. El penal iba bien. Fuerte, ladeado. Pero Oblak, con su brazo indestructible de acero puro, realizó una parada sencillamente estratosférica. Una más. Otra de tantas. Lo diré hasta que me muera: el trono de hierro es tuyo, Jan.

Descanso, y el Atleti salió reconocible. Como es el Atleti del Cholo en las segundas partes. Se adueñó por completo del centro del campo, y se empezó a mascar el gol. Como a Estrada vio que no le dio resultado el asistir a los delanteros del Bocho, le dio por marcar estrechamente a nuestro jugador más determinante, Griezmann. Ya le anuló un tanto legal en la primera parte (un señor golazo de chilena, por cierto) porque, como no ha debido jugar al fútbol en su puñetera existencia, no sabe distinguir la diferencia entre que te coma la  tostada Godín o que cometa falta. Así que al francés le dio por asistir, y a fe que lo hizo. Su pase a Koke a los 10 minutos de este segunda parte fue sencillamente solo para elegidos. La inteligencia de nuestro canterano ante la estupenda salida de Kepa fue brutal, cediendo el balón al primer toque. Correíta solamente tuvo que empujarla a puerta vacía. El argentino, suma y sigue. Tres chicharros ya. Bien, Angelito, bien …

La cosa parecía medio sentenciada. A falta de un cuarto de hora, saque de banda de Giménez (chico para todo, futbolero total), peina Saúl, toque sutil de Antoine viendo el desmarque de Carrasco, control sublime del belga, y definición precisa y concisa cruzando el balón ante Kepa. 0-2, y el rodillo rojiblanco dispara sus pulsaciones. Máxima tensión.

Poco más. El Athletic ya tiró de Athletic, es decir, de raza, se quitó el miedo de encima, consiguió un tanto Williams (¿Qué pinta este muchacho en el banquillo?), bien anulado por fuera de juego, mientras que Raúl García, Don Raúl, el hombre que todo lo que hace lo hace bien, reitero, demostró que él jamás se rinde, nos avisó con una volea dentro del área que pasó lamiendo el larguero, para que, en el descuento, consiguiese lo que muy pocos consiguen, batir a Oblak en su más puro estilo: remate seco, rápido y al corazón. Si nos tiene que meter un gol alguien, quién mejor que él. Da igual. Seguirá teniendo mi mayor de los respetos y consideraciones posibles. Siempre en mi corazón. Eso sí, su espíritu indomable no sirvió para derrotarnos. Y es que, San Mamés, el nuevo San Mamés, quiere ser Eterno Atletico. Y, de momento, lo es.

EL CRACK DEL PARTIDO: Me alegro del despertar de Griezmann, pero el premio mayor se lo llevan Oblak (quién si no) y Koke, que estuvo inconmensurable durante casi todo el encuentro. Pero qué listo que es … Por parte local, nuestro penúltimo mítico ocho, y la estupenda labor del señor Estrada, que no se me olvide.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Cri cri cri … Cantaba el grillo sin cesar.

ÁRBITRO: Estrada. Un puto desastre. Ya os lo he contado. Nos anula dos tantos legales de Griezmann (uno por falta de Godín que no es, otro por fuera de juego de Griezmann tras remate de Carrasco que tampoco lo es), todo esto aderezado por un penalti de Luis Filipe en el que toca el balón previamente, es decir, no hay penalti (aunque su despiste igual sí que mereciera la pena máxima). En fin …

TERMÓMETRO ROJIBLANCO ( -2 GRADOS).

Ahí lo tienen , señores. Lo subo un par de grados. La algarabía del pueblo no tiene parangón. ¿Ven cómo es un termómetro justo, ecuánime, equilibrado? ¡Arrodíllense todos ante su poder, miserables lacayos!

Y el sábado viene el Sevilla. Segunda etapa de nuestro Tourmalet particular de estas 2 semanas. En nuestro Metropolitano. Gargantas aclaradas, banderas al viento … “O del Metropolitano, donde lloraba mi Abuelo, con mi Mamá de la mano”

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MAREANDO LA PERDIZ: "Desesperado"

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