22 de diciembre de 2014

Athletic 1 - Atleti 4. Solo hay un Atleti, y es el Campeón.


Y solo hay un Athletic, y es el de Bilbao, ¿Dónde está el problema? Solo hay un Atleti, que ayer hizo una primera parte sencillamente horrible, rozando lo dantesco, recordando pesadillas pasadas que parecían felizmente olvidadas. Estrenando en Liga la equipación gris (fea donde las haya, aunque ese escudo la bendice) el Atleti en este primer tiempo fue un auténtico cúmulo de despropósitos, tratando al balón como si un conejo de campo de se tratase, corriendo nuestros jugadores por el campo sin ton ni son. Ni una sola ocasión de gol, ni tan siquiera un atisbo de jugada medio decente, ni una triste combinación, ni por asomo un triste acercamiento al área, ni un solo pase en condiciones .... No fue una primera parte para olvidar. Fue un primer tiempo para enterrar.

Enfrente, solo hay un Athletic, que fue todo lo contrario, realizando una gran primera parte, recordando y siendo fiel a su idiosincrasia que tantas veces les he visto plasmar en su casa. Nos ganó absolutamente en todo: actitud, aptitud, presión, intensidad, velocidad ... Un solo pero para los del Bocho: debieron sentenciar, y no lo hicieron. Obviamente, lo pagaron caro. Muy caro. A los 16 minutos, una absurda falta de Raúl García, que intentó despejar un balón creyéndose que Aduriz es un hombre transparente, provocó una falta que lanzó excelentemente Susaeta y que Mikel Rico cabeceó a placer a la red, aprovechándose del despiste de nuestro navarrico en la marca.  Y aún tuvo alguna opción más Aduriz, que se plantó solo ante Moyá, pero se hizo la picha un lío y Siqueira terminó despejando el peligro a no se donde (aunque el auténtico peligro para el Atleti fue él mismo, vaya partidito del Señorito Siqueira… ¿Cuándo hostia puta se recupera Ansaldi?). Con este resultado se llegó al descanso.

Pero solo hay un Atleti, y es el Campeón. Su  salida al campo en la segunda parte así lo demostró. Cualquier otro equipo ayer se hubiese llevado de San Mamés de tres para arriba. Nosotros no. Tras una enloquecida sucesión de toques al balón más digno de un partidillo de fútbol siete en el patio del Manicomio Municipal de Fuenlabrada, al fin, alguien, bajó el balón al pasto, y el Atleti realizó una vertiginosa combinación al primer toque entre Tiago, Raúl García de tacón, Gabi, Arda, de nuevo el propio Raúl García y Juanfran, éste último puso un pase maravilloso sobre la cabeza de Griezmman y el primero de la noche que cayó, tras espléndido cabezazo del francés. Empate a uno, pues.

Apenas 5 minutos más tarde, la puntilla, en una acción en la que Tiago buscó descaradamente la pierna de San José y la encontró, dejándose finalmente caer dentro del área. Una acción lamentable (si criticamos hasta quedarnos afónico al vomitivo personaje portugués de la acera de enfrente, no tenemos que ser menos con la acción de nuestro portugués tampoco), que el árbitro picó y señaló la pena máxima, y que fue transformada con suma tranquilidad por Raúl García. En un pis-pas, vuelta a la tortilla. Es lo que tienen los gladiadores del Cholo: se pueden despistar, pero cuando se les llama a filas, resultan temibles de verdad.

Y sí. Solo hay un Athletic, que de nuevo pasó a controlar el encuentro, pero ya con pocas ideas en la cabeza, seguramente debido al esfuerzo anterior, y a los dos pasos atrás que suele dar el Atleti y que tan poco me gustan, la verdad, pero que suelen defender y resolver con  bastante solvencia y suficiencia. Así, se propició una ocasión de Aduriz que atajó bien Moya, minuto 13 de la segunda parte, y poco  más. Era tal la impotencia de los bilbaínos que Muniaín (que ya había tenido sus más y sus menos con el uruguayo) decidió pisar de forma criminal a Giménez cuando éste se encontraba en el suelo, fuera del campo, en un lance del juego, allá por el minuto 22 del partido. Otra que se zampó el colega de Hernández al cuadrado (roja de caerle un buen puro al  puto enano  ese).

Pero solo hay un Atleti, y, sobre todo, solo hay un Koke. Eché de menos a Mandzukic, apenas eché en falta a Miranda, pero eché terriblemente de menos a Koke. Ese toque preciso suyo, esa pausa, ese control del juego ... Vallecano, no vuelvas a faltar más, porfa.

Aún así, a los 27 minutos de esta segunda parte, Gabi emuló al Míster Resurrección y se sacó de su chistera un fantástico pase sobre Griezmman, maravilloso control de éste, y carrera vertiginosa hacia Iraizoz poniendo el 1-3 en el marcador, con gran maestría. Un señor gol, que completó el francés con otro nuevo tanto, en una acción en la que él debió rematar directamente a meta, pero prefirió dejársela a Raúl García, el navarrico remató demasiado confiado, y el propio Antoine tuvo que terminar remachando el tanto, en algo más que evidente fuera de juego. Era ya el minuto 75, y  el Atleti transformaba lo que parecía una  derrota segura en una plácida goleada  y es que, efectivamente, solo hay un Athletic, y es de Bilbao, pero también solo hay un Atleti, y es el Campeón.

EL CRACK DEL PARTIDO: Nueva exhibición de Giménez, que por despejar, hasta envió al limbo la tocha de Godín (no me cabe ninguna duda de que la pareja de centrales titulares hoy por hoy en el Atleti, es la dupla uruguaya, lo siento por Miranda), y, como no puede ser otra forma, Antoine Griezmann, que consiguió su primer hat-trick con el Atleti (de los buenos, de los que se completan en 45 minutos, en un tiempo). Otro que para mi debería de ser titular incontestable, y que, con un poco de continuidad en su juego, convencido estoy de que dará el salto de gran jugador que es a crack incontestable que va a ser.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Siqueira. Su banda fue la calle Preciados “en estas fechas tan entrañables”, que diría  el Buey. Todo puto Cristo paseando a su puta bola. Por perder, hasta perdía el balón solo. No me cae mal el pibe, pero, la verdad, en momentos determinados del encuentro pensé que el  brasileño no se tenía que morir nunca: le teníamos que matar.

ÁRBITRO: Hernández  al cuadrado. Al cuadrado no, al triplicado su penosa actuación. Partido calentito (como todos los Athletic-Atleti en San Mamés), que no lo llevó mal del todo en el primer tiempo, pero que en el segundo dio un auténtico recital de errores, que ya les he comentado en mi crónica, y que tuvieron una clara trascendencia en el  transcurrir del partido. Otro que le va a venir el descanso de perlas.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+ 7 GRADOS).

Por el resultado  y la remontada, quizás le debería de subir algún grado más, pero la imagen del equipo en el primer tiempo me decepcionó (por decirlo de una manera suave) bastante, así que un par de gradejos más, y va  que chuta, compadre.

Nada más. Despedimos desde este humilde bloq un excelente 2014 para los colchoneros,  con un Campeonato de Liga, una Supercopa de España y un subcampeonato de Europa a nuestras espaldas. Casi nada al aparato. Aprovecho estas últimas líneas para desearles a todos ustedes que pasen unas felices fiestuquis, y que el 2015 les traiga todo aquello que deseen y que, seguramente, merezcan. Y muchas, muchas, muchas gracias por su atención. Yo al Atleti le quiero, le llevo dentro del corazón …

15 de diciembre de 2014

Atleti 0 - Vila-Real 1. Algún día tenía que ser.


Y ya está. No hay que darle más vueltas. ¿Qué nos hemos tirado veintitantos partidos sin palmar en el Calderón? Pues no pasa nada. A por otros veintitantos más y fuera. Esto es fútbol, los nuestros son humanos (Cholo incluido), este año estamos notando muchísimo los partidos de Champions (y si el Cholo sigue erre que erre, con su puta manía de no rotar casi nada, seguiremos con muchos problemas) y sí, de tanto decirlo, empiezo a creerme también eso de que nuestra liga está con Sevilla y Valencia, y no podemos mirar hacia arriba. De todas formas, si Simeone es cabezón, yo más, y personalmente, seguiré mirando siempre hacia donde me salga de la punta del capullo, que, en este caso, es hacia lo más alto. Lo  siento, no concibo ser del Atleti de otra forma,  qué le vamos a hacer.

En fin. El encuentro empezó con un Atleti dominador, pero poco generador de juego, y muy desacertado en nuestros centros al área. El centro del campo ayer estuvo horrible (excepción hecha del Señor Turán, que ese sí que sabe aislarse de todo y vive en su maravilloso mundo, que no es otro que jugar al fútbol, casi siempre, de maravilla). A los 8 minutos Siqueira remató desde fuera del área un balón que se paseó por la misma sin que encontrase rematador alguno. En el 17 fue Koke el que probó fortuna también desde lejos y su intencionado disparo salió lamiendo el palo.

En el 37, Tiago remató con mucha clase con el interior del pie y al primer toque y Asenjo desvió a córner. Del Vila-real no se tenían noticias hasta el 42, en el que una gran contra tras gran pase de Trigueros que hizo que  Cheryshev se plantase solo ante Moyá y rematase blandito a sus manos. Menos mal, porque si hubiese visto a su derecha a Vietto completamente solo …

Tras el descanso, el Vila-Real salió mucho mejor, hasta el punto de que en el minuto 4 de nuevo Vietto estuvo a punto de marcar. Sin embargo, a los 10 minutos llegó la primera gran ocasión Atlética, pero Mandzukic tiró incomprensiblemente al bulto un balón desde el área pequeña que repelió Asenjo. Parecía que el Atleti reaccionaba. Y al fin consiguió el tanto, en una maravillosa jugada de Arda Turán que Mandzukic remató limpiamente de cabeza a las mallas. Canté el gol como un puto gilipollas. ¿Qué por qué como un gilipollas? Porque hay que serlo muchísimo sabiendo que de colegiado estaba el señor Pérez Montero. Pero muchísimo.

Después el Cholo movió la coctelera, aunque no sirvió de nada. Entró Griezmann por un desaparecido en combate Raúl García. Entró Cerci también por Gabi. Los cambios tuvieron la misma trascendencia que si yo convoco a mis colegas del Grupo 51 para hablar sobre los ciclos genéticos que tienen las aves migratorias. A lo tonto, a lo tonto, el partido se estaba poniendo feo.

Y el Vila-real volvió a avisar de nuevo, en un balón absurdamente perdido por el sobradito de Miranda (será que Giménez es que no se ha ganado el puesto en sus partidos anteriores … debe de ser eso, sí) que hace que Vietto de nuevo se plante solo ante Moya, aunque, afortunadamente, su control fue malo y nuestro cancerbero terminó haciéndose con el balón.

A los 30, mi cabreó superó todo lo imaginable y hasta lo inimaginable posible,  tras contemplar el grotesco cambio de Mario Suárez por Arda Turán. Resulta que vamos empate en casa y quitamos al único tío que tenía imaginación y talento para superar al Vila-Real. Así nos fue la fiesta, claro.

Un par de desesperadas ocasiones un tanto precipitadas de Godín, que remató fuera, y de Tiago, que mandó al limbo, dio paso a un nuevo aviso de Cherychev que atajó Moya con un paradón a una sola mano.

Pero, dos minutos  después, pasó lo que se estaba mascando que iba a pasar, en una gran jugada de los castellonenses que hicieron que Vietto se plantase solo ante Moyá, tras destrozar la cintura a Godín (no pasa nada, uruguayo), y batirle con enorme clase y categoría.  Visto para sentencia. Esto ya no dio para más, salvo otro remate de Godín de nuevo de cabeza que terminó yendo a ninguna parte. Qué le vamos a hacer. Llegó lo que tenía que llegar, y fuera. No le demos más vueltas.

EL CRACK DEL PARTIDO: Vietto. Todo lo que le he venido observando se confirmó, y con creces, ayer en el Calderón. Ahí hay un pelotero, y de los buenos. Clase, velocidad, regate y gol (no tiene mucho, pero fijo que irá superándose). No sé por qué, pero me da en la nariz que un pelín mejor que el vikingüey del Jiménez sí que es, ¿eh? Pero vamos, que igual estoy equivocado, no me hagan mucho caso tampoco.

LA  DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Muy mal partido de Koke y de Tiago, mal el Cholo con ese horripilante cambio que ya me mencionado antes quitando a Turán, pero, especialmente, hoy el suspenso se lo doy a la grada del Calderón. Que el Frente Atlético es el corazón del estadio es algo que todo el mundo sabemos o deberíamos de saber. Que no se puede uno cargar a  una persona, tirarle al río y levantarse al día siguiente como si nada, es algo que desde el Fondo Sur también se debería de saber, máxime cuando no es la primera vez que pasa.  Porque, en este caso en concreto, un muerto es algo gravísimo, pero dos es que ya son multitud. Y sí, les toca ahora trabajar mucho, porque  tienen que empezar de cero. Y ganarse de nuevo el cariño del Calderón. Eso les va costar mucho tiempo y mucho trabajo. Pero, por eso mismo, también sería de agradecer que les dejemos todos tranquilitos y, encima, no nos dediquemos a meter más mierda mientras se produce este proceso. He llegado hasta leer que desde el Fondo se celebró el gol del Vila-Real, y eso es algo que no es que me cueste de creer, es que me parece una auténtica falacia sin sentido. Pensemos todos, señores, y dense cuenta de que, al fin y al cabo, al final estamos haciendo todos el juego a los terroristas de la pluma y el micrófono en mano. Y, el único perjudicado de todo esto va a ser el Atleti, lo único que realmente sí que está por encima de todos. De delincuentes del palco, de Ultras, de peñistas y de jugadores y cuerpo técnico. Por favor, que cada uno se dedique a lo suyo, sin pensar en el resto. Vive, y deja vivir.

ÁRBITRO: Pérez Montero. Valiente hijo de la grandísima puta el tipo este. Fue el mejor defensa castellonense, y con diferencia. No nos dejó rematar ni un solo centro en ataque sin que nos pitase falta previamente. Lo del gol anulado es sencillamente psicodélico. Pero es que, encima, es malo hasta la exasperación. Se comió manos a diestro y siniestro (una de ellas una ridícula zamorana de Gabi dentro del área que fue un penalti como la puta catedral esa de grande que vamos a visitar el próximo domingo, ¿en qué coño andabas pensando, Capi?). La próxima vez  que vea a este tipejo arbitrar al Atleti probablemente pase de ver el encuentro, de verdad. Bastantes cabreos ya suelo tener de por sí encima.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+ 5 GRADOS).

Lo bajo 4 grados, porque como sigamos entre todos creando el ambiente que había ayer en las gradas, en apenas dos-tres meses estamos fuera absolutamente de todo. Reitero, que cada uno se ocupe de lo suyo. Los jugadores, a jugar, que al fin y al cabo Madrid y Barcelona juegan con una puta mierda de ambiente en su campo y no les pasa nada. El Fondo Sur, a empezar de cero y con más fuerza de nunca. Es muy duro empezar de cero, pero es también lo que nos hemos ganado a pulso. Que volvamos a  conquistar al  mundo  entero con nuestros cánticos, con nuestros tifos, demostrando que nuestro amor al Atleti está por encima de todo y de todos. Y mientras, el resto del campo, también a lo suyo y, a ser posible, dejando a la muchachada tranquilita mientras ocurre todo esto, que, reitero, les va a costar un huevo y parte de otro. No se lo pongamos aún más difícil de lo que lo tienen. Mientras tanto, reitero hasta quedarme afónico: NO CONSUMAN.

Y el jueves, el trámite (esperemos) de la Copa. Después, el Athletic en Bilbao, dos partidos de copa frente al Madrid, el Barcelona … Hagamos todos examen de conciencia o se nos va todo a la puta mierda, pero de verdad. Demostremos de lo que estoy absolutamente convencido, que nuestro amor por el Atleti es tan auténtico, tan especial y tan genuino que por eso nos hace ser lo que somos. ¡Demostremos todos que somos Atléticos, coño!

10 de diciembre de 2014

Juve 0 - Atleti 0. No nos vamos a hacer daño, ¿Verdad?


Una de los mayores logros que hemos conseguido desde la llegada del Cholo es haber recuperado (y yo diría que hasta superado) nuestro caché en Europa. No hay nada más que leer las declaraciones de nuestros rivales, o ver cómo reventamos los campos que visitamos en medio de un ambiente espectacular. Ayer, el campo de la Juve no fue una excepción. Independientemente de lo que se jugaban (mucho ellos, menos nosotros), el respeto y nuestro prestigio Europeo vive hoy en día su momento más álgido. Y esto es un motivo para que todo buen Atlético este henchido de orgullo y satisfacción.

La primera parte comenzó desmelenada por parte de los dos equipos. A los 2 minutos, Pirlo (¡cómo acojona el cabrón cada vez que se dispone a tirar una falta, otro viejo rockero que nunca muere!) ya tuvo su primera falta al borde del área que despejó con la cara sin apartarse de la barrera como un valiente Giménez (reválida europea superada, ayer rozó la perfección, es increíble que a la edad que tiene se esté cachondeando a la salida de un córner en contra con Chiellini como si de un partidete de la la Liga Municipal de Carabanchel se tratase … ¿De Carabanchel? Bueno, no … Más bien de Las Rozas. Que la de mi barrio es muy importante, qué carallo). Él y Godín, pero especialmente Giménez (a Godín ya le conocemos todos, es su nivel habitual) fueron ayer dos auténticos colosos. ¡Qué centrales, mami!

Pero el Atleti no iba de comparsa, y a los 6 minutos Koke tuvo la ocasión más clara del partido, en un balón controlado dentro del área. El vallecano remató bien, pero Buffon tendrá 125 años y seguirá parando como siempre. Otro puto crack.

El toma y daca continuaba. A los 8 Llorente remató y Moyá tuvo que enviar a córner. Que no se me olvide. Muy bien también Moyá ayer. No sé a ustedes, pero a mi me sigue transmitiendo una seguridad acojonante.

Por el minuto 18, Tévez (muy peleón toda la noche, aunque yo siempre espero más de él) remató a bocajarro y el balón salió rechazado por la mano de Godín, que la tenía pegada al cuerpo. ¿Penalti? Hombre, en el Cuernabeu fijo (a favor de quienes todos ustedes saben, claro, que hay que alimentar más la soberbia  del egocéntrico portugués). En cualquier otro lugar del mundo se entiende la jugada como un lance más del juego, sin más.

A los 22 responde de nuevo el Atleti, en un remate de Giménez  que desvía a córner Buffon. A partir de ese instante, los colchoneros decidieron que mejor era cerrar filas, y la Juve se hizo ya dueña y señora del resto del primer tiempo. A los 31 otro remate de Llorente lo ataja Moyá. Los juventinos apretaban de verdad, con un Lichtsteiner (¡qué harto  estoy de estos nombrecitos, la virgen!) que hizo lo que le vino en gana con un flojete Siqueira (espabílame, colega, que viene Ansaldi).

Entre medias, un disparo de Turán (otro buen partido del turco ayer, las plazas grandes ya sabemos que le ponen, y mucho) que se marcha fuera por poco (minuto 36). Cuatro minutos más tarde, el árbitro decide perdonar la expulsión de Vidal por eso, porque la Navidad anda cerca. Y este primer tiempo acaba con un remate de Mario que Buffon de nuevo desvía a córner.

La segunda parte fue ya otra cosa. Y eso que Gabi nada más comenzar la misma tiró un córner que rechazó en el palo. A continuación, un par de disparos más italianos de Pogba y Vidal, que repele en Giménez y rechaza Moyá a córner, respectivamente, y a los 63 minutos vino el mayor de los sustos de la Juve, en un disparo de nuevo de Pogba que Moyá no termina de atajar del todo. Y ahí se acabó todo. El resto de la segunda parte los dos equipos se pusieron frente a frente, se agarraron de los huevos y se dijeron eso de … “No nos vamos a hacer daño, ¿Verdad?” Estaba claro que no. La Juve estaba clasificada, y después del fiasco de la temporada pasada, era lo único que le importaba. El Atleti también, y además, como líder del grupo. En lo más alto. Jamás valoraremos lo suficiente la llegada del Cholo. A pesar de que a veces me desespere con sus cambios (o sus no cambios). Jamás lo suficiente, créanme.

Y ahora a esperar el sorteo. Con los mejores. Como lo que fuimos,  jamás debimos de dejar de ser, y somos en la actualidad. Sin ánimo de ser prepotente (soy muy consciente de lo que nos cuesta conseguir las cosas, créanme), me importa un rábano el rival que nos toque. Fijo que será una eliminatoria preciosa. Es la seguridad  que tiene ser hoy en día del Atleti. No es pavonería, es la realidad. Cantemos todos Forza Atleti Campeón …

8 de diciembre de 2014

Elche 0 . Atleti 2. Aguantando el ritmo.


Importante victoria la conseguida ayer en Elche (muchas gracias a esa buena gente por no demonizarnos y saber distinguir a una afición y a un equipo de los esperpénticos sucesos del pasado domingo, de todo corazón, gracias), claro que, ¿Y cuál no es importante? Visto el ritmo que llevan los dos de siempre, no hay otra forma que la de sumar el mayor número de puntos posibles.

Y eso que el partido comenzó  con los 2 equipos corriendo tras balón como si de una gallina suelta en un poblado de gitanos se tratase. Pasar hambre es lo que tiene.

Pero, a los 15 minutos, el Atleti se disponía a sacar un córner. Uno de tantos. Todo el mundo esperábamos que colgase el balón al área, como siempre. No fue así. Koke lo lanzó en corto sobre Arda, y este cedió atrás sobre Siqueira. “Vaya mierda de córner están sacando”, pensé (lúcido y acertado como siempre, no fallo una). Y entre los 3 crearon una jugada mágica, prácticamente al primer toque, moviendo el balón como si de un rondo se tratase, hasta que Koke vio el desmarque dentro del área de Turán, este cedió el balón sobre Giménez, y el central resolvió como si del mismísimo Van Basten se tratase. Maravilloso control orientado y zapatazo violento casi a la escuadra. No exagero, uno de los goles más bonitos que he visto en mis cuarenta años que llevo ya viendo fútbol. ¿Fuera de juego? Si, es verdad. Uno de los pelos de la barba de Arda estaba claramente adelantado. No se puede permitir.

A partir de aquí, coser y cantar para el Atleti. Nos hicimos dueño del balón, mientras el Elche se conformaba casi con que no le metiésemos ningún tanto más. Me recordaba a mi cuando iba a una disco. ¿Para que iba a entrar a las pibas, si no me iban a hacer ni puñetero caso? Prefería dar vueltas por la disco, pelotazo en mano, y a ver la vida venir, que diría mi amigo Nacho. Lo único señalable del equipo ilicitano fue un centro chut de Farj que Moya envió a córner en una excelente intervención. Con este resultado nos fuimos al descanso.

Al poco de comenzar la segunda parte, y tras un disparo de Turán que atajó Tyton, Gabi pone un gran pase en profundidad sobre Mandzukic, el croata se va con su estilo destartalado de siempre, se planta delante del portero y bate por el palo corto a Mister Tyton. 0-2, y la cosa estaba sentenciada.

Y, curiosamente, a partir de ese instante el Atleti, en mi opinión, jugó los peores minutos de la temporada. Menos mal que el Elche es eso … el Elche. Pero no me gustaron nada los míos. Fuimos incapaces de dar tres pases seguidos, y apenas creamos alguna ocasión de gol, salvo alguna galopada a ninguna parte de Griezmann, que entró en la segunda parte sustituyendo a Mandzukic. Forzamos demasiados saques de esquina, alguna que otra falta peligrosa al borde del área, y aunque no llegamos a estar agobiados del todo, no debimos dejarnos llevar tanto. Por cierto, ¿No podría haber sacado el Cholo a Cerci, tras su buen partido en Hospitalet? Ahí dejo la pregunta, si alguien me la quiere responder. El reto es complicado, pero ustedes pueden con eso y mucho más.

No dio más de si esto. La verdad, fue respetuoso con la hora que era (cuatro de la tarde, sentadito en el sofá, después de haberme clavado un fenomenal cocidito entre pecho y espalda, así, tranquilito, sin grandes sobresaltos).

EL CRACK DEL PARTIDO: Enhorabuena a Don Raúl “Todo lo que haces lo haces bien” García por su partido número 300, fenomenal partido de Giménez (si no se lo cree, marcará una época aquí, siempre y cuando el mentiroso compulsivo de Miguel Ángel Gil Marín lo permita, claro), pero a mi el que más me gustó fue Don Mario Mandzukic. Gol aparte, estuvo en casi todas partes del campo, trabajó mucho y bien. Cada día más integrado.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: El Elche. Ay, el Elche … Genera menos ocasiones de gol que votos tendría Paz Padilla en un concurso de Miss Universo.

ÁRBITRO: Vicandi Garrido. Arbitraje sin problemas del chaval.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+ 9 Grados).

Un gradito más por tratarse de un partido fuera de casa y tal. Que si. Que no se me vuelva loco, Don Pablo.

Y el martes, partidazo en Italia frente a la Juve. Uno de esos partidos que suenan mazo de guapo. Es importante ser primero, no sea que al Chelsea o el Bayer les de algo. Cantemos todos al equipo que adoramos …

4 de diciembre de 2014

Hospitalet 0 - Atleti 3. ¡Al fin, fútbol!


Tras unos días en los que he estado un par de peldaños por debajo de mi estado natural de moral, la verdad es que el partido de ayer me vino como perlas, porque fue justo la medicina que necesitaba. Solo fútbol. Sin cánticos desagradables, sin ambiente extraño, sin acciones violentas, sin el bombardeo constante de preguntas por mis conocidos y amigos diversos ... Única y exclusivamente fútbol. Y es de lo que les voy a hablar. Porque, entre otras cosas, tenía ganas de ver jugar a los jugadores que sacó ayer el Cholo. Y, a pesar de la evidente debilidad del rival, del césped artificial, y de la incesante lluvia, se vieron cosas a destacar.

Una de ellas fue Cerci. Yo pensé que el italiano, debido a  todos los condicionantes que les acabo de contar, iba a estar un tanto como sobrado, desganado. Pero no. El  hombre lo intentó una y otra vez. Y durante todo el partido. A los 10 minutos ya tuvo su primera buena  ocasión, que atajó el guardameta desviando a córner, a los 18,  en otra buena acción, le puso el balón a  Raúl Jiménez, que remató al larguero. Veinte minutos después, otro buen disparo suyo desde fuera del área pasó lamiendo el palo. Y ya en la segunda parte, le hicieron el penalti que transformó Gabi poniendo  el 0-2 en el marcador. ¿Conclusión? Esa es la actitud que tiene que tener el italiano si quiere triunfar en el Atleti. Ese, y no otro, es el camino. Al menos, con el Cholo en el banquillo.

Otro a destacar fue Raúl Jiménez, pero en el lado negativo. Ni siquiera jugando contra un rival de menor categoría le logro ver ese algo que le haga ser un jugador merecedor de jugar con la camiseta rojiblanca. Hablo de nivel futbolístico, claro. Ganas no le faltan al chaval. Pero con eso no basta. Aún así, a los 17 minutos le  hicieron un posible penalti, a los 29 minutos de la segunda parte disparó cerca del palo en una acción  a la media vuelta, y a los 36 le anularon un tanto por fuera de juego de Cerci (una lástima, porque era un buen tanto). En definitiva, estuvo participativo pero le sigue faltando algo más. Seguiremos observándole, de todas formas.

El siguiente que no me gustó fue Mario Suárez. Su actitud en el campo fue grotesca, con un aire de superioridad lamentable, como si él fuese mucho para tan poco plato. Encima, a la media hora de juego casi comete penalti en una acción que fue falta fuera por poco (el árbitro, ni la pitó, vaya tela también, como por, cierto, el gol que anuló a Jiménez el central, que era completamente legal). Mariete, las cosas se hablan en el campo. Y ayer demostraste poco. Hoy por hoy, suplente, macho. Lo siento, es lo que hay.

Sin embargo, uno de los míos es el Cebolla. Juega poquísimo, apenas habla fuera del campo, pero su actitud en lo poco que sale al terreno de juego es admirable. Siempre lo da todo, y, sinceramente, uno echaba de menos ver de vez en cuando  alguno de sus famosos cebollazos. A los 45 minutos de la primera parte ya avisó con uno que salió lamiendo el larguero. Y justo al final también de la segunda parte, otro terminó al final golpeando con violencia la red y poniendo el 0-3 en el marcador. Se marchó eufórico el uruguayo atendiendo a la chavalería que invadió el terreno de juego. Un diez para él.

Y otro diez le vamos a dar a Griezmann, que no es suplente del todo, y que para mi debería de ser titular indiscutible. Ayer él solito con su entrada en la segunda parte revolucionó al Atleti, participó prácticamente en todas nuestras acciones atacantes. Al minuto un centro-chut suyo fue al larguero, después lanzó un disparo que fue lamiendo el palo a los 17 minutos de la segunda parte, a los 21 se aprovechó de un buen centro de Gámez para que el francés batiese de cabezazo picadito poniendo el 0-1 en el marcador, y ya con el tiempo cumplido hizo lucirse a Oliver en un remate a bocajarro. El mejor del encuentro, sin dudas. No se puede hacer más en menos tiempo.

Del resto de equipo, Oblak apenas tuvo trabajo (vaya saque de puerta tiene el menda con la mano, parece Popeye recién tomado un mini de espinacas, la leche, la Toñi), Gámez y Lucas cumplieron (alguien me explicará algún día como este jugador tiene ficha en el primer equipo y sin embargo no  se considera que tenga la suficiente calidad  para que sea titular en el Madrileño, así nos va, 6-1 nos clavaron el otro día los cachorros bilbaínos, vaya puto desastre de gestión que está realizando, señor Aguilera), Saúl estuvo muy flojete, y Siquiera, cumplió, sin más.

Así que ya sabemos, eliminatoria casi encarrilada, y a pensar ya en el Elche. Por cierto, señores dirigentes del fútbol español, les quiero dar mi más cordial enhorabuena: cada temporada clavan unas paladas más para terminar de enterrar a la Copa del Rey. Las cosas se pueden hacen mal, se pueden hacer peor, y como las están ustedes haciendo. Qué pena.

30 de noviembre de 2014

Atleti 2 - Deportivo 0. Siempre nos quedará Arda Turán.


Y La Coruña. Y la playa de Riazor. Y la Torre de Hércules. Y la Estrella Galicia. Y esa maravillosa gente, a la que conozco, que también siempre me ha tratado, en su propio estadio, con mi camiseta del Atleti puesta, paseando con ella por su ciudad, o en aquella  inolvidable final de Copa del Centenariazo, que viví con su afición, con mis colegas de allí, y que tanto gocé y disfruté, resacón tenebroso al día siguiente para ir a trabajar incluido. Esto, y no otra cosa, es el Deportivo.

Y siempre nos quedará la Plaza Mayor de Madrid. Y la Latina. Y la Puerta de Toledo. Y bajar hacia al Calderón disfrutando de todos esos sitios, de sus bares, y de mi maravillosa gente, la que tanto quiero, con la que tanto disfruto y con la que tan identificado me siento. Entremezclándose con los míos, compartiendo vivencias, viajes, recuerdos, anécdotas, viendo nuestros tifos, participando en nuestro excepcional ambiente, escuchando nuestros cánticos, nuestro himno .. Disfrutar de un domingo inolvidable, que es lo que pudo ser, y que es lo que será, pero por otras circunstancias. A eso, y no a otra cosa, se viene al Vicente Calderón.

Y, por supuesto, siempre nos quedará Arda Turán, que es de lo que tendría de que estar hablando en esta crónica y que, por desgracia, por más que lo intento, no me salen las palabras, mis dedos no terminan de obedecer a lo que a mi cabeza le hubiese gustado escribir.

Desde este humilde bloq, mi más sincero pésame a esa madre, a esa chavala de 19 años y a ese niño que, por desgracia, tendrá que crecer sin el amor y el cariño de un padre, por muy flipado y descerebrado que fuera. Al fin y al cabo, siento su muerte como la de un ser humano que era.

Y un último consejo para los días que se nos avecinan. Recuerden: los que más hablan, son lo que menos saben.

27 de noviembre de 2014

Atleti 4 - Olimpiakos 0. Ana Mato forever.


Otro gran partido del Atleti. Otro encuentro en el que da gusto verles jugar. Otra nueva  exhibición en la  banda derecha de la dupla Juanfran (el mejor lateral que pisa hoy en día un terreno de juego, insisto) y Arda, que es una pura delicia  verle con  qué precisión y con qué dulzura trata el balón. Y van …

La cosa empezó pronto. Al minuto de juego se hacen la picha un lío Raúl García  y  Mandzukic (que salió  un tanto empanadillo, aunque obviamente, fue espabilando, y de qué forma), en la primera diablura del dúo Arda-Juanfran y casi marcan el primer tanto. A los 2 minutos, cabezazo de Raúl García que Roberto desvía a córner.  A los 4, Mandzukic no llega por un pelo a un excelente centro de Juanfran. A los 8, llega el primero, del navarrico, aprovechándose de un regalo de Roberto a, cómo no, el supersónico Juanfran, amo y señor de todo el cotarro. Visto el inicio que tuvo del Atleti, era algo sencillamente inevitable. Así se sale a jugar un partido de fútbol, y lo demás son tonterías.

Los griegos dieron señales de vida a los 21 minutos de juego en un remate de Abidal fuera. El resto del encuentro, ni se supo  de su existencia. El ciclón rojiblanco, mientras, seguía cosechando ocasiones a go-gó. A los 27, remate de Ansaldi que Rober desvía de nuevo a córner. Tres minutos más tarde, excelente jugada ensayada del Atleti en lanzamiento de falta en la  que Raúl García deja pasar el balón y Tiago remata a las nubes (no era cuestión de abusar, joder).  Un par de minutos más tarde, excelente centro de Ansaldi, que Raúl García de nuevo remata de volea por encima de larguero. Un gran remate, y el argentino reivindicando que su banda izquierda  también existe.

Seguimos con  el recital, no se me vayan, por favor. A los 35 minutos, Mandzukic se planta solo ante la portería de Olimpiacos pero al final le terminan robando la cartera (la velocidad  no es su fuerte, la verdad) y desaprovecha la ocasión. Pero, dos minutos más tarde, el propio Manduzkic comienza su recital goleador aprovechándose de un fallo clamoroso de Botía y anota su primer chicharrito de la noche. Gol de nueve puro. Gol que metería hasta Ana Mato (¿Qué coño pinta esta señora en mi crónica, por cierto?). Y aún a falta de  dos minutos para el descanso, Turán se entretiene en exceso dentro del área con el balón controlado,  delante de Roberto, y al final al turco le terminan robando la cartera. Fin de la primera parte. De verdad, ¿Alguien da más?

Pues sí. Alguien da más. Concretamente, el Atleti da más. Lejos de acomodarse con  el resultado a favor, los colchoneros siguieron a su ritmo constante y aplastador. En el 58, otra buena ocasión de Mandzukic (como no me termine de aprender de escribir bien su nombre después de esta crónica, prometo poner un póster en mi habitación de Ana Mato desnuda, he dicho, hostias. Joder ¿Otra vez  esta señora por aquí?). Y solo un par de minutos después, otro exquisito envío  de Turán es rematado fenomenalmente por Super Mario (le voy a llamar así a partir de ahora al croata, que lo del póster es muy fuerte, joder) cruzando el balón de cabeza. Vamos por el 3-0, ¿No? Es que ando visualizando el tema del puto póster de la heroína pepera y me está desconcertando en exceso. Tengo miedo, mucho miedo.

Venga, a por el cuarto, señores. Minuto 64, en una falta lanzada por Gabi (primer partido en el que de verdad fue el de la pasada temporada, fenomenal noticia, y no lo  del puto poster) y de nuevo SuperMario Mandzukic cabecea a la red (estás jugando con fuego, Tomi, deja ya de poner el puto nombre, joder). El partido no es que estuviese sentenciado, sino lo siguiente.

El Cholo empieza a hacer los cambios,  quita a Arda por Jiménez (peleón, pero poco más) y al propio Mandzukic por Griezmann (¡Gracias, Diego Pablo, ya no tengo que mentar más al croata, espíritu de Anita Mato, abandona mi puta perola, yaaa). Por cierto, el francés sí que me merece pasar un fin de semana inolvidable con la tal Ana Mato. Un finde entero, ¿Eh? Encerrados en una habitación sin salir ni a por tabaco. Y la llave que ni aparezca. ¿Qué hostia puta se ha hecho en el pelo el colega? No debería estar permitida esa pinta luciendo la rojiblanca, y hablo completamente en serio.

Destaquemos alguna ocasionceja más por ahí: una que Griezmann remató de cabeza  tras otra supersónica jugada de Juanfran, faltando un cuarto de hora para el final del match, otra que Mario Suárez (que sustituyo al tocado Tiago en el descanso) remató de cabeza, y un gol anulado a Antoine por el árbitro fijo que por la puta pinta que lleva el colega (otra cosa, no se explica).

Final del partido. Clasificados. Cuatro goles. Más de veinte ocasiones de gol generadas. Un espectáculo total. Lo que es el Atleti en Champions,  vamos. Un apisonadora rojiblanca que no tiene piedad. ¡Larga vida a Ana Mato!

24 de noviembre de 2014

Atlet 3 - Málaga 1. La fortaleza sigue intacta.


Me parece acojonante que la brutal racha que lleva el Atleti en el Calderón pase tan desapercibida y tenga tan poca trascendencia en los medios  de comunicación. Eso sí, no me sorprende. Ya saben: aquí se ningunea o se eleva a los altares hasta reventarte los oídos según quiénes sean los protagonistas de los que se habla. Por ejemplo, da igual que alguien por ahí destroce el récord de Zarra de goles en la liga española (mi reconocimiento y mi aplauso para Messi, que lo batió a lo grande, metiendo golazos, no tirando penalti tras penalti). La portada siempre se la lleva el ridículo de siempre, pavoneándose altanamente por haber ganado al todopoderoso Eibar (y encima robando). ¡Qué merito tienen, qué ridículo hacen!

A lo que iba ¿Cuánto tiempo llevamos sin palmar un partido en el Calderón? ¿Cuántos partidos consecutivos (sumando todas las competiciones que hemos disputado)? No sé los datos exactos, pero debe de andar la broma por cerca de 2 años, y no sé cuantos encuentros. Sabemos que no hacemos ningún ruido, pero lo que es una realidad  ahora mismo en el mundo es que no hay campo más inexpugnable que el Calderón. Pero nada, que no he dicho nada, ¿Eh? No se me alteren, y sigan ustedes con lo mismo. Nosotros seguiremos a lo nuestro.

Al grano. El Calderón de nuevo presenta un aspecto sencillamente reventón. Once minutos de juego. Gran combinación del Atleti, dejando pasar el balón Arda a modo y semejanza a como hizo Raúl García en el tanto que consiguió el genio turco en la puta pocilga, lanzamiento de Koke, el esférico rechaza en la mano de un defensor malagueño (Weligton, creo recordar) y uno de los hermanitos Teixeira (mira que los llevo año viendo, y sigo sin poder adivinar quién de los dos es el más tonto, la verdad) pasa de la pena máxima y pita córner. La historia ya se la saben de memoria. Koke bota al primer palo, Tiago se anticipa al defensor, y bate al esperpéntico Kameni (quién le ha visto y quién le ve, con la de partidos que nos ha hecho sufrir en el Calderón el menda). No queda, pues, que terminar dando las gracias al árbitro. Lo dicho: es tan tonto que no se da cuenta que para nosotros un córner es casi mejor que un penalti. Pues nada. Eternamente agradecido, señor.

Y aunque a algunos no les guste este tipo de fútbol, para mi fue un excelente primer tiempo, porque se me cae la baba viéndoles cómo presionan como si cada balón que disputan fuese el último de sus vidas, con qué orden lo hacen, y como minimizan al rival hasta su más mínima expresión, aunque este sea el quinto de la tabla y viniese de una racha de 5 encuentros consecutivos ganando.

Pero resulta que, aparte de todo esto, también saben combinar el balón con velocidad y con precisión, como los putos ángeles, vamos. Buena prueba de ello fue el segundo tanto, en una combinación entre Arda con Mandzukic, el croata le devuelve el esférico con una excelente maniobra, y el genio de la lámpara turca dibuja un pase de tiralíneas hacia el segundo palo, en donde aparece Griezmann para batir a Kameni a placer. Lo miren por donde lo miren, es una puñetera delicia de tanto. 2-0  en el marcador, minuto 41 de juego. Campana, y al descanso, que esto mola.

La segunda parte fue bastante más movida, en parte por el tanto conseguido por Santa Cruz, que aprovecho un gran pase del pajillero del Samu Castillejo (tiene buena pinta de futbolista el chaval, lástima que también destaque por sus ataques epilépticos sobre el terreno de juego), para batir en el segundo palo y de volea a Moya, minuto 18 de juego, y en parte por el festival del humor que se marcó el señor Teixeira repartiendo tarjetas sin ton ni son al personal. Solo le faltaba el megáfono y la muñeca chochona para que el espectáculo hubiese sido completito.

Antes, a  los 8 minutos dispuso de una buena ocasión Gabi, que terminó cruzando  en exceso cuando estaba en inmejorable situación para batir de nuevo a Kameni. A los 14 minutos, Raúl Jiménez entro por el lesionado Mandukic (mira que le tenía  que doler el cuello a Mario para irse del terreno de juego), y, la verdad que el mexicano, aunque no anotó, si que dejó, al fin, una buena impresión sobre el inmaculado césped del Manzanares. Se le vio mucho más ligero y participativo. Si al final resultará que va a ser futbolista y todo, la leche, la Toñi.

Un minuto llevaba  el vikingüey sobre el terreno de juego y remató un excelente centro de Ansaldi de cabeza anticipándose perfectamente al defensor que atajó Kameni. Nada más conseguir el tanto de la intranquilidad el Málaga, dispuso de otra buena ocasión Raúl, que, esta vez sí, tiró quizás precipitadamente de nuevo al muñeco  Kameni, cuando estaba solo, solito, solo Turán a su derecha.

Pero ojito, que el Málaga también había desperezado, y a los 26 de la segunda parte casi Juanmi nos da el disgusto que nos hubiese hecho recordar el encuentro de la  temporada pasada. Menos mal que tenemos a Godín. Su cruce fue espectacular. ¿De verdad  hay algún defensa central en el mundo  mejor que él?

Mientras, Teixeira, a lo suyo. Samu, a la puta calle. ¿Razón? La muñeca chochona. El Málaga se queda con 10, y el Atleti desaprovecha otra excelente ocasión, esta vez de Griezmann, que tira cuando tenía todo para anotar el gol fuera, mal y como desganao. Demasiado sobrado.

El fútbol era bueno, las ocasiones se sucedían, pero el tanto de la tranquilidad no llegaba, hasta que en el 83, Koke pone un excelente balón al área, y Godín termina remachando el gol poniendo ese suspiro final que tanto nos gusta en el Calderón. A todo esto, Kameni, como  en toda la tarde, en su mundo.

Y el partido acabó con Teixeria repartiendo la última muñeca chochona que le quedaba a Gabi. ¡Qué más da! La fortaleza sigue intacta. Siguiente, por favor.

EL CRACK DE PARTIDO: Se notó un huevo y parte del otro la presencia de Tiago (el equipo sube un par de escalones con él sobre el terreno de juego), pero sin lugar a dudas el mejor fue Turán de nuevo. Cuando el genio anda suelto, el Atleti es un ciclón. Un jugador antológico, sin más.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Sin ser decepcionante, pero Moya en los córners tiene más peligro que el pequeño Nicolás en el palco del Cuernabeu.

ÁRBITRO: Teixeira. Un repartidor de muñecas chochonas anda suelto. Excelente feriante donde los haya.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+ 8 GRADOS).

Importantísima victoria la del sábado, sin lugar a dudas. Un par de gradazos más a la buchaca.

Y el miércoles, gran noche europea de nuevo en el Manzanares. Tenemos la posibilidad  de sentenciar nuestra clasificación para la siguiente ronda de Champions, y afrontar el frenético mes de Diciembre que nos espera aparcando un tanto esta competición. Y, ¿Saben lo que les digo? No vamos a fallar. Forza el Atleti, Forza Campeón …

10 de noviembre de 2014

Real Sociedad 2 - Atleti 1. Un día para olvidar.


Y eso que la cosa no pudo empezar mejor para nosotros: una buena combinación entre Arda-Juanfran-Raúl García, desembocó en un pase antológico del navarrico al segundo palo para que Mandzukic anotase en el segundo palo el 0-1 en el marcador. Era el minuto 9 de juego. La cosa pintaba muy bien, pero nada más lejos de la realidad. Reconozco que la derrota me ha escocido más de lo esperado. Me ha dejado frío, y más que enfadado, triste. Sé que son humanos y que no pueden ganar siempre, pero después de adelantarse en el marcador, y con lo difícil que es remontarnos un encuentro, la verdad es que el desenlace final no fue ni mucho menos el esperado, porque apenas 5 minutos después Vela se saca un disparo fantástico desde fuera del área, con rosquita y ajustado al palo, que puso en seguida las tablas en el marcador. Vuelta a empezar, pues, aunque ya nada resultó igual.

Porque el Atleti jugó solamente a ráfagas, y la Real se creció y terminó derrotándonos justamente. Ya se pudo adelantar en el marcador en un esperpéntico centro atrás de Miranda dejando solo a Aguirretxe, allá por el minuto 34 de juego, éste regateó a Moyá ante su desesperada salida, y milagrosamente Godín bate el récord mundial de los 40 metros lisos salvando in extremis el tanto donostiarra casi en la línea. Era jodido llegar a ese  balón, pero aún más fue el no meterlo dentro de su propia portería. Un gesto técnico de la hostia. El urugayo sigue a un nivel sublime, lástima no decir lo mismo del brasileño. El rechace lo volvió a recuperar el propio Aguirretxe, pero Moya respondió con una gran parada. Corría ya el 34 de juego, y se veía que no teníamos un buen día en la oficina. Poco después, tiro de Carlos Martínez desde fuera del área que hace de nuevo lucirse nuevamente a Moyá. El partido iba en oleadas, sí, pero las de la Real eran mejores y con más peligro. El primer tiempo se despidió con una falta de Koke que cabeceó Godín fuera, y lo peor estaba por llegar.

Porque la segunda parte empezó con la tan absurda como rigurosa expulsión de Siqueira por dos tarjetas amarillas. Absurda, porque sabiendo que ya tenías amarilla no debería de haber entrado así en la segunda  acción el lelo de Siqueira, que se está ganando a pulso la animadversión de la afición con sus “Siqueiradas”, aparte de que absurdo en sí mismo es que a uno le expulsen en apenas dos minutos. Rigurosa, porque si se la ahorra el atolondrado Álvarez Izquierdo pues tampoco pasa nada, pero ya saben, somos el Atleti,  y al equipo violento hay que frenarle como sea. Cría fama y échate a dormir.

Curiosamente, el Atleti no reaccionó mal ante la circunstancia de quedarse con 10 en el marcador, hasta el hecho de provocar otra excelente ocasión de Mandzukic tras gran internada de Ansaldi que el croata desperdició saliendo su remate lamiendo el palo. Pero el banquillo desmostró un inmovilismo y una falta de ambición preocupante, como, de hecho, así se vió en esa acción en la que el Cholo peina un balón hacia fuera del campo con el fin de empezar a perder tiempo. Ahí se demostró que el Atleti no iba a arriesgar nada en conseguir la victoria, y la historia suele ser fiel a sus principios, y nos castigó merecidamente haciendo lograr a la Real  adelantarse a los 36 minutos, cuando llegó el cabezazo inapelable de nuevo de Aguirretxe que, esta vez sí, logró batir de nuevo a Moya. El partido estaba muerto, y el Cholo reaccionó con los cambios tarde y mal. El nuevo corte de pelo le ha sentado como el puto culo, la verdad.

Y sí, solo es una derrota, pero que deja una sensación de desazón y de tristeza de la que, al menos un servidor, aún no se ha recuperado. La historia se repite: partido de Champions, derrota con muy mala imagen colchonera, y otro puto parón por la Selección que se nos avecina. Al final voy a terminar cogiéndole gato a la Selección, ya lo verán.

EL CRACK DEL PARTIDO: Godín, que fue el único que defendió con la gallardía y la profesionalidad que siempre demuestra este escudo rojiblanco que tanto queremos.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Desaparecido Koke, sigue bajo cero Gabi, torpe como el solo Siqueira y sus Siqueiradas, pero la palma se la lleva el señor Miranda, que casi regala el tanto ya mencionado a Aguirretxe y que luego marca (es un decir) esperpénticamente a Aguirretxe en el tanto txiruidín. El brasileño nos ha dado mucho, pero se está ganando esta temporada un descanso a pulso, circunstancia la cual teniendo en el banquillo a Giménez, es que no veo en dónde está el problema por ningún lado, la verdad.

ÁRBITRO: Álvarez Izquierdo. Se come un claro penalti de Godín sobre Vela que encima castiga al mejicano con una tarjeta amarilla. Después, en el segundo periodo, perdona una flagrante amarilla al impotente Koke, expulsa en 2 minutos al bobo de Siqueira, se zampa otro penalti de Ansaldi por mano dentro del área, deja sin sancionar una escalofriante entrada por detrás a Manduzkic. ¿Hace falta algo más? Lamentable, sencillamente lamentable.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+ 6 GRADOS).

Bajo tres grados la temperatura porque, sinceramente, en ningún momento dimos la sensación de poder llevarnos el partido, salvo ese espejismo inicial. El Atlético estuvo impreciso, a veces apático y triste y poco ambicioso en el tramo final del partido, fiel reflejo, que duda  cabe, de lo que el banquillo transmitía, con esa absurda decisión de dejar siempre lo mejor sin jugar. ¿No era un partido para Griezmann? Tal y como se puso la cosa, ¿No podía haber salido Cerci? ¿A qué viene dejar fuera de las últimas convocatorias a Saúl, cuando el chaval había respondido fenomenalmente sobre el terreno de juego? No se, imagino que el Cholo tendrá sus razones, pero, pobre de mí, sinceramente no acierto a comprenderlas, por más que lo intento.

Y, como broche final, la ridícula hasta decir basta rueda de prensa de Simeone, contestando a tan solo dos preguntas, y diciendo que estaba contento por la victoria ya que Sevilla y Valencia no habían ganado. Pues yo llevo de ser lelo, tonto, anormal o vikingo,  porque a mi, jamás de los jamases, me alegra una puta derrota. Y me suda cantidad lo que haya hecho el resto de la humanidad. Lo dicho, un día para olvidar.

5 de noviembre de 2014

Malmoe 0 - Atleti 2. Paso de gigante.


Para lograr nuestra clasificación en la Champions dimos ayer, al vencer en Suecia al Malmoe en un partido que hubo que currárselo y mucho, porque los locales, quizás con un fútbol rudimentario, sí, pero entusiasta y un con un enorme despegue físico, nos crearon más problemas de los esperados … o no, que por eso llevaban más de 2 años sin encajar un gol en su propio estadio (y, por consiguiente, sin palmar).

De momento, al árbitro le dio por vestir prácticamente igual que con nuestra segunda equipación del año pasado, que es con la que salimos a disputar el encuentro ayer. (Momento de desconexión regional on: “Capo, ¿Me puedes explicar qué pasa con nuestra segunda camiseta de este año? ¿Por qué todos los encuentros los disputamos con la del año pasado? Vivo sin vivir en mí”. Momento de desconexión regional off). Sigamos. Seguro que a nuestros muchachos algún problema les debió de suponer, porque en el descanso le dio por vestirse de árbitro de toda la vida, es  decir, de negro.

A los 8 minutos Gabi vio una tarjeta amarilla al frenar una contra muy peligrosa cuando un sueco se marchaba como una flecha hacia la meta defendida por Moya, que ayer, sin tener que realizar ninguna parada deslumbrante, sí que ofreció en todo momento una sensación de seguridad y confianza que yo valoro un montón, ante el a veces cansino y constante cuelgue de balones que realizó el Malmoe. Eran acciones repetitivas y aunque no sean precisamente estéticas de cara al espectador, si que creaban barullo en nuestro área y daban sensación de peligro. Así se tiraron buena parte del encuentro.

Pero el Atleti también estaba presente en el campo, y, de vez en cuando, enlazaba jugadas de considerable mérito, como la que realizaron a los 20 minutos del juego, en una gran combinación entre Arda, Koke y el incansable al desaliento Juanfran (otro nuevo recital, y van), que remató Raúl García de forma inocente a las manos del guardameta Olsen.  Primer aviso serio de lo que llegó a los 29 minutos de juego,  en una gran contra de nuevo conducida por Juanfran, recorriéndose todo el campo sueco, y cuyo centro fue rematado magistralmente por Koke de tacón. Quién aún dude osar de la categoría del chaval, ese recurso técnico que empleó ayer es solo para elegidos, se siente. El campo estaba fatal, llovía finamente, pero lo más difícil estaba conseguido. Eso sí, el equipo local no se desanimó, más bien al contrario, empezó a emplearse con excesiva dureza, y casi al borde del descanso Forsberg se plantó solo en nuestro área y providencialmente cortó Miranda in extremis la acción. “Ufff” suspiré aún asustado  …Con el 0-1 finalmente nos marchamos al descanso.

La segunda parte pintó parecida a la primera, pero con un Atleti más atolondrado y con un Malmoe bastante más volcado en nuestro área. Por instantes, lo pasamos mal, francamente mal, la verdad. Tiros desde fuera del área, balones colgados hacia nuestro área, subidas constantes de un tal Tinnerholm, con un remate final de dicho jugador que sacó Godín casi bajo los palos ... Minuto 48. El infierno no había hecho más que comenzar. Un par de minutos más tarde, falta peligrosa no, lo siguiente, cometida por Miranda en el borde del área (los aficionados locales reclamaron penalti), se lanza la misma, se produce un rechace y Rosenberg remata al palo. La cosa pintaba fea, pero de verdad.

En el minuto 57, otro nuevo susto nos dio Siqueira en una cesión corta y confiada hacia Moyá, que casi nos cuesta de nuevo un disgusto. Mientras, el Cholo no veía nada claro el tema y empezó a mover la coctelera, sacando a Griezmann por el agotado panzer Mandzukic. El Atleti parecía que iba desperezándose poco a poco de la agonía local, pero la cosa no terminaba de funcionar. Faltando un cuarto de hora final, entra el Cebolla por Arda. La consigna estaba clara: cuchillo entre los dientes, y todos para uno, y uno para todos. No queda otra.

Y justo 3 minutos después, llegó la  sentencia del encuentro, en otra nueva  internada de SuperJuanfran, centro hacia el área, lo rechaza un defensa del Malmoe, y el balón cae sobre los pies de Raúl García, que, a  bote pronto y marcando perfectamente los tiempos y el dibujo que tiene que realizar un atacante al rematar ese tipo de balones, cruza el balón raso batiendo sin  remisión de nuevo a Olsen.  El partido ya no dio para más, salvo alguna que otra interminable cabalgata del desatado sin remisión Juanfran, y un tanto precioso anulado al Cebolla por claro fuera de juego. Un partido que hubo que roerlo, y de verdad. Una batalla de las que curten de verdad. Pero este equipo puede con todo. Que así siga siendo, pues. Yo te quiero, sentimiento, no puedo parar …

2 de noviembre de 2014

Atleti 4 - Córdoba 2. Sin premios, hay fútbol.


Lo dijo el Cholo en la previa: “el mejor premio que podemos tener es ver el Calderón lleno”. Y a fe que lo estuvo el pasado sábado, aunque en buena medida contribuyeran los casi 3.000 cordobesistas que estuvieron en Madrid viendo a su equipo y homenajeando también al Campeón (fantástica afición la cordobesa, dicho sea de paso), entendiendo la injusticia y el desagravio que nos hicieron los vendidos discípulos de Tébar y sus atláteres (en el fondo, da igual, el ridículo lo hacen ellos, y los “premiados”, aunque haya que cambiarlos de puesto, como les pasó con Modric, válgame señor). El mensaje, pues, quedó claro “nosotros, a lo nuestro”.

Y aunque el resultado refleje un abultado  tanteador, no fue tan fácil como aparenta, porque los andaluces estuvieron bien cerraditos atrás, y a los míos les cuesta abrir la lata, aunque es admirable el ejercicio de paciencia y buen hacer que ejercen durante los encuentros. Los fundamentos los tenemos claros: buen trato al balón, desdoblamientos continuos por banda, asfixiante presión en terreno de juego visitante y ya pescaremos alguna, ya.

El juego era bueno, el dominio se antojaba total, pero nos faltaba ese último pase para terminar de enderezar la nave. Mucho monólogo rojiblanco pero pocas ocasiones finales de gol, salvo un zambombazo del espléndido Koke desde fuera del área que repelió el larguero. Pero ojito, que el Córdoba por aquel entonces andaba ahí, metido en el partido, y una fantástica contra suya acabó con un inocentón remate final a las manos de  Ghilas, como no creyéndose la que podían haber montado.

Y entre estas andaba la cosa, cuando en la enésima internada de Siqueira plagada de fe y tesón (aunque marchaba con menos opciones que Gary Cooper en un concurso de tatuajes) se transformó en falta a favor de los míos. Ding-dong-ding, ¡peligro! La puso Koke, rechazó la defensa cordobesa, el balón fue a parar a Griezmann dentro del área, fantástico control y recorte en seco del francés, remate que termina rebotando en la chepa de un defensa visitante y gol  que sube al tanteador. 1-0. Tan afortunado como justo.

Con ese suspiro que siempre damos los aficionados locales cuando logramos abrir la dichosa lata ante un equipo bien cerradito, nos marchamos al descanso.  Parecía que la cosa estaba encarrilada. Digo parecía porque, al poco de comenzar la segunda parte, córner que lanza el Córdoba, el balón acaba en el segundo palo en la cabeza de Ghilas, gran remate de cabeza cruzando el palo hacia el otro poste y empate en el marcador, ante el delirio de la afición visitante.

Pero, con en pleno éxtasis del Córdoba, llegó la enésima internada de Juanfran, centrando hacia Griezman, cuyo remate realizando un fantástico giro de cuello hizo que al desafortunado Juan Carlos se le doblasen las manos y el balón terminase besando las redes de su portería. Ahora sí que soltábamos el suspiro definitivo, porque ahí el encuentro se terminó. O, más bien, se sentenció, porque Koke siguió haciendo de las suyas. A los 17 minutos de esta segunda parte colocó una falta lateral en la Juan Carlos salió con espíritu vendimiador, y Mandzukic cabeceó al fondo de la red. El croata, golito a golito, va sumando.  3-1 en el marcador.

La fiesta no se acabó ahí, y de nuevo … ¿No saben quién? Si, hombre, sí, el Señor Resurrección, puso otro centro de los suyos a Don Raúl todo lo que haces lo haces siempre bien García, para que cabecease cruzado el cuarto chicharrito en el marcador. Era ya el 80 de partido.

Y cuando ya todo el mundo desfilaba del estadio, llegó el 4-2 en el marcador de nuevo de Ghilas, aprovechándose de un regalito de Juanfran. Daba igual. El resultado no refleja ninguna duda sobre ninguno de los dos equipos. Al Córdoba si quiere permanecer en primera la aconsejaría un portero con carácter de urgencia. El Atleti, por su parte, a lo suyo. Sumando y transformando en el campo más inexpugnable del mundo al Vicente Calderón.  Señor Tébar, qué le vamos a hacer. Otra vez ya si eso.

EL CRACK DEL ENCUENTRO: Fenomenal Griezmann, dando ese paso hacia adelante que le exigía Simeone en la previa y llevando todo el peso atacante de los míos, muy activo Siqueria cuyo duelo con Ansaldi por hacerse con el puesto de lateral titular del Atleti promete emociones fuertes, pero la estrella final fue nuestro todocampista que se llama don Koke Resurreción, sin lugar a dudas, el centrocampista más decisivo del actual campeonato liguero, a pesar de que al Señor Tébar le escueza sin piedad. Recital total del vallecano.

LA DECEPCIÓN DEL  PARTIDO:  Cri, cri, cantaba el grillo sin cesar …

ÁRBITRO: Clos Gómez. Sin complicaciones.

TERMOMETRO ROJIBLANCO (+ 9 GRADOS).

Le subo un gradito más, que luego todo se sabe.

Y el martes, encuentro importantísimo para empezar a aclarar nuestra clasificación para la Champions ante el Malmoe sueco allá en su casa. Ojito a los suecos, que aunque andan en plena fiesta por su reciente Campeonato Liguero conquistado, allí en su casa llevan un porrón de tiempo sin perder. Partido de arremangarse las mangas y demostrar quién es  quién. No parar hasta conquistar.

27 de octubre de 2014

Getafe 0 - Atleti 1. Aguantando el pulso.


Importantísima victoria la conseguida ayer en Getafe para aguantar el ritmo que se está llevando en el presente Campeonato Liguero, la cual se basó en un muy buen primer tiempo, dominado de cabo a rabo por los míos, y en una no tan buena segunda parte, en las que mi equipo se atolondró con las broncas que hubo y al final casi nos cuesta los dos puntos el  tema, curiosamente a raíz que de que el Getafe se quedó con 10 jugadores. Hay que joderse, hostia.

Como ya he comentado, el Atleti dominó por completo en el primer tiempo, en el cual Moyá bien se podía haber puesto a comer pipas con los del Frente viendo nuestra superioridad, la cual no se transformó en ocasiones demasiado claras, la verdad, aunque, eso sí, forzamos un buen puñado de córners. Por cierto, que con esto de que metemos muchos goles a balón parado, a los del Getafe ayer solo les faltó subirse a caballo encima de nuestros jugadores para defender dichas acciones. Y como encima el atontolinao del  árbitro no se enteraba de nada, pues eso … que cada acción de esas fue una puta batalla constante de “espera que te agarro, me subo, déjame en paz que te caneo, ya verás …”,

Dominó dicho periodo con muy buenos fundamentos futbolísticos: balón a ras del suelo, perfecto posicionamiento en el terreno de juego, atacando por las bandas (pedazo de lujazo se marcó Siqueria  en una de esas  internadas, en un precioso regate). Y las ocasiones empezaron a llegar. A los 6 minutos Mario Suárez disparó fuera en una preciosa jugada combinada del Atleti.  A la media hora, Raúl García remata desde dentro del área tras una buena internada de Siqueira con posterior dejada  de Griezman hacia el navarrico. El dominio empezaba a ser aplastante, y el Getafe empezó a rascar más de la cuenta. No que fuesen goles cantados, ni mucho  menos, pero el rodillo rojiblanco marcaba el pulso a la perfección.

A los 38 casi marca Raúl García, y un minuto después, tras la enésima batalla dentro del área  en el  que todo el mundo andaba más agarrado que en un concurso de chotis, Mandukic se aprovecha de su olfato de  gol para anotar el 0-1 en un rechace de Guatia que, a la  postre, fue definitivo en el marcador. Con este justo más que resultado se llegó al descanso.

Tras el mismo, una noticia me impactó por completo, como  fue la inesperada muerte de Pepe García Carpintero (me caía de cine, a pesar de que me he enterado  que era vikingo en su intimidad, da igual, DEP , amigo) y, la verdad, en la segunda parte estuvo mi cabeza más allá que acá, aunque tampoco  es que lo que estaba viendo me forzase demasiado a no hacerlo. El Getafe intentó el empate, con 3 paradas consecutivas de Moyá dentro del área, después, a los 12 minutos, llegó la justa expulsión de Alexis por agresión sobre Mario Mandzukic (y hasta Juan Rodríguez pudo ser expulsado en un pisotón sobre el propio Mario cuando le estaban atendiendo en el césped, encima pone como excusa que “solo le pisó un poquito”, vaya cerebro se ha perdido la Universidad de Harvard), y cuando todo pintaba para que el Atleti cerrase de una vez el partido, pues la cosa  no fue así, el Getafe, con más corazón que cabeza, nos inquietó más que lo que debiera, nosotros apenas creamos una  solitaria buena acción del propio Mandzukic en una jugada en la que se plantaba solo ante Guaita, demostrando que su fuerte no es irse en velocidad  en acciones largas, y al final terminamos perdiendo tiempo en una esquina, sin saber muy bien el cómo y el por qué. Yo no sé a ustedes, pero a mi  cada vez que se ponen a dejar correr el  cronómetro de  esa  forma tan  ruin y tan mezquina, se me  llevan los siete  males,  la verdad. Los icineraba a todos.

En fin. Seamos positivos. Lo importante es lo importante. Seguir compitiendo. No será fácil que demos nuestro brazo  a  torcer, ya verán.

El CRACK DEL PARTIDO: Pues yo se lo voy a dar a Manduzkic. No es un jugaddor excesivamente virtuoso técnicamente hablando, pero en  los partidos en  los cuales hay que remangarse y partirse la cara ahí está, en primera línea de fuego. Si encima, por el camino, va consiguiendo golitos,  miel sobre hojuelas. Grande Mario.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:  Sin ser para tirarse de los pelos ni mucho menos, pero partidillo pelín  tirando  a grisáceo de Griezmann, Raúl García y Arda.

ÁRBITRO: Un tal Melero López. ¿Pero de  dónde pollas ha salido este tío, mi madre? ¡Que puto pasote de menda! Es que no se enteró absolutamente de nada, vamos. Está el colega para que le lleven al museo de cera directamente. Hará historia, ya lo veréis.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO: ( + 8 GRADOS).

Le subo un puntillo que les debía del día del Espanyol, y otro por la victoria de ayer, va. Gradejo a gradejo …

Y el sábado que viene, nos visita el Córdoba,  encuentro que ya todo el mundo da por hecho, pero que vendrán con la ilusión que les transmita su nuevo entrenador Djukic. Así que ojo  avizor. Si el puto gripazo que ando pillando no me lo impide, no me lo pienso perder, ¿Y ustedes?

23 de octubre de 2014

Atleti 5 - Malmoe 0. Dale que te pego.


El partido que bajo ningún concepto no se podía  fallar, efectivamente, no se hizo. Aunque costó  más que lo que el abultado aunque justo resultado refleja. Principalmente porque en la primera parte el equipo anduvo bastante precipitado en  sus acciones, en ese último pase que, como bien saben, suele ser la clave del fútbol. Se tiraron una porrada de córners, sí, pero ni todo los días es fiesta, ni los suecos unos comparsas enanitos. Defendieron con orden y concierto en todas estas acciones. Bueno, más bien, en casi todas, que el cuarto  gol de Godín fue de  saque  de esquina, claro que por aquel entonces el Atleti era una perfecta máquina desatada de jugar al  fútbol como los ángeles. Hablamos de la segunda parte, una historia de sexo que más adelante detallaré.

Y el caso es que ocasiones se crearon también en el primer periodo. A los 20 minutos Griezmann se planta solo ante Robin Olsen  pero su intento de vaselina se difulmina en un toque del balón en su espalda terminando el mismo no se sabe dónde. Saúl también lo intentó por su parte (buen partido del chaval, tiene personalidad para dar y tomar) en disparos desde fuera del área, finalizando las jugadas. El Atleti no encontraba forma de meter mano a los suecos (a las suecas que había en la grada me las hubiese comido … ¡a todas! ... Ayyy, calma, Tomi, que te dispersas), Siqueira también probaba fortuna desde lejos, hasta que a los 33 minutos Arda deja solo de nuevo a Griezmann, pero esta vez en el área sueca, Antoine que no quiso complicarse la vida, remata a bocajarro, el balón se  estrella en larguero con  violencia  y el rechace no lo acierta a clavar Mandzukic. Una ocasión de esas  que nunca se puede fallar, vamos. Pero una de nuestras muchas virtudes es ni desesperarnos ni perder jamás la fe en lo que hacemos.  A los 40 la tuvo de nuevo Arda  y su remate ajustado salió lamiendo el palo, y el primer acto acabó con el veintipico mil córner sacado por Koke que cabeceó Godín fuera.

El descanso nos vino como  perlas. En esta ocasión, nos quitamos el disfraz de espartanos, se nos apoderó de nosotros el espíritu de Nacho Vidal en celo, y nos cepillamos al pibón sueco solamente como un buen macho ibérico sabe hacer. En una brillante acción entre Juanfran (está descomunal, sencillamente descomunal el de Onteniente), Griezman, y Turán, hace que éste encuentre ese hueco  imposible dentro del área hacia Koke, y el vallecano cruce sutilmente al fondo de la red, poniendo  el ansiado 1-0 en el marcador. Por fin, joer. Empecemos con el dale que te pego, pues.

La dulce damisela sueca  se desvirgó, y el Atleti se tiró toda la segunda parte embistiéndola sin parar,  dale que te pego, dale que te pego, y no paró hasta hacer orgasmear hasta 4 veces más a la parroquia local. Mario Suárez  hizo lucirse al portero sueco  en remate a bocajarro, hasta que sobre el minuto 60 Mandzukic se adelantó a la defensa sueca  para poner el 2-0 en el marcador. Y dale que te pego, y dale que te pego. Un par de minutejos después, Griezmann, al fin, anotó su ansiado  tanto, en brillante acción individual. Y dale que te pego, dale que te pego sin parar. La  fiesta se encontraba en su máximo esplendor. Posesiones largas, manejando el balón a ras del suelo y con precisión suiza, que no sueca. Dale que te pego, y dale que te pego reloaded.

Un sustillo del Malmoe allá por el 71 de juego, en su acción  en las que más posesión tuvo del balón, probablemente, dio paso a  un nuevo remate de Raúl García lamiendo otra vez el palo (y dale que te pego, venga), a un posible penalti birlado al Atleti por manos de un defensor sueco dentro del área (dale, dale, coño), a otro remate de Mario tras culminar una maravillosa jugada de Juanfran (y dale que te pego, no me canso de decirlo, cómo está el de Onteniente, madre, dale que te pego, leches), el ya citado gol de Godín al inicio  de esta crónica (¡dale que te pego más, dale que te pego sin parar!), y al broche de oro final en un antológico pase de Raúl García hacia Cerci, ajustado  remate del italiano al palo (¡dale, dale, dale!) y remate final a gol, reivindicando que  Alessio existe (¡¡¡dale que te pego!!!, ¡¡¡¡¡¡¡DALE QUE TE PEGO HASTA EL FINAL … AHHHHHH!!!!!!!). Gran broche de oro a una segunda parte para recordar. El casquete del siglo, con un par.

Camino despejado  para conseguir la clasificación  a octavos, pues.  Y el domingo, a Getafe en Liga. Otro polvazo como el de ayer no nos vendría nada  mal, ¿eh, amigo?

6 de octubre de 2014

Valencia 3 - Atleti 1. Pasen, hay sitio.


Supongo que no gustará mucho a algunos Atléticos, pero, independientemente de lo que nos joda o pueda joder la derrota de hoy (que, como todas, duele, y mucho) es una excelente noticia la vuelta del Valencia al sitio que deportivamente y por historia merece. Son un equipo joven, con individualidades excelentes, que me ha causado una gran impresión y, lo que resulta principal, aparentemente con mucha hambre de conseguir cosas, de volver a estar ahí arriba. Aprovechándose de la circunstancia de que, encima, entre semana, se dedican al noble arte de coleccionar mariposas, le hace aún un rival más temible, qué duda cabe. Ya veremos los puntos que vuelan de Mestalla, ya.
Porque, el Valencia, durante los primeros 15 minutos de juego, fue un auténtico torbellino enfurecido. Se aprovechó del lamentable regalo entre Moyá y Miranda a los 5 minutos en un balón que no tenía ninguna dificultad aparente (es la segunda vez que nos pasa que nos clavan un gol así, parecido al día del día del Celta, el uno fue con Godín, este con Miranda, pero siempre con un mismo denominador común, no dice mucho a favor de Moyá dicha circunstancia, la verdad) adelantándose en el marcador.
Un minuto más tarde, André Gomes se aprovecha de una buena pared de espuela al primer toque de Alcácer para, en brillante acción individual, regateando a todo rojiblanco que se encontraba a su paso, anotar el segundo tanto. Cada balón que merodeaba el área colchonera causaba auténtico pánico en nuestra desbordada defensa.
Poco después del emotivo recuerdo a Don Mario Alberto Kempes, y en plena fiesta local, golazo del imperial Otamendi a la salida de un córner cabeceando un córner. Los locales disfrazados de Atleti, vamos. Era el minuto 12, e imagínense como pintaba la cosa. Uno no sabía si irse a sobar,  machacársela fructuosamente aprovechando la presencia en la 1 de Alicia Silverstone, o ponerse a ver en diferido el examen de la Eurocámara a un tal Cañete para ser presidente de no sé qué pollas. Válgame, señor.
Pero que va, qué coño, que este equipo nos ha dado mucho y nos va seguir dando más. Merecen estar con ellos a muerte aún perdiendo 7-0. El ciclón valenciano fue amainando y los espartanos colchoneros levantándose. Cualquier otro equipo hubiese tirado la toalla. Ellos, no.
A los 20 minutos, Godín y Turán se estorban incompresiblemente en una buena ocasión colchonera, y ocho minutos después Mandzukic se aprovecha de un rechace de Álves en una acción previa de garra de Tiago rematando a puerta desde fuera del área, para rematar el 3-1 en el marcador. El Campeón no andaba muerto.
A pesar del 3-0 inicial, a pesar del lamentable estado de terreno de juego, a pesar del grotesco recibimiento al Atleti a su llegada a Mestalla, del escaso descanso que han tenido entre un partido y otro, del evidente desgaste del miércoles frente a la Juve, del desgaste mental de tanta presión, se levantaron, y bien se pudieron ir al descanso con 3-2 en el marcador, de no haber sido por el grotesco lanzamiento de penalti de Siqueira que paró Alves. De todos es sabido que Diego es un consumado especialista en atajar dichas circunstancias, pero coño, un poquito más de por favor, que diría aquel, señor Siqueira, máxime en acciones tan puntuales y quizás tan decisivas como pudo haber sido esa en el desenlace final del partido. Demasiadas adversidades ante tan jodido panorama.
La segunda parte el Valencia se dedicó a defender con orden y concentración el marcador (a lo suyo, vamos), y el Atleti fue dominador del juego pero con escasa o nula profundidad. No pasará a la historia por uno y otro bando, evidentemente. El Cholo sacó al terreno de juego Raúl García, sacó también a Raúl Jiménez, y a Cerci. Del primero se puede esperar mucho, lo sabemos, pero del mejicano sigue esperándose poco y, lamentablemente, de Cerci empiezo a sospechar que también, especialmente si sigue aparentando el lamentable estado de forma que exhibe. Como a todos, hay que darles tiempo, pero …
En definitiva, derrota justa e incontestable en Mestalla, pero ya está. Ni nos cortemos las venas, ni nos tiremos todos al Manzanares, que ya nos conocemos. Esto va a dar muchas vueltas todavía, ya lo verán. 
EL CRACK DEL PARTIDO:
Tiago, que sigue dando recitales de cómo juega un cinco de verdad. Está que se sale el portugués.  También hay que destacar el partidazo de Otamendi (que buena impresión me causó el argentino, excelente central) y Gayà, del que tanto había oído hablar. El Valencia otra cosa no sé, pero laterales izquierdos los crea como churros, hostia. Buena pinta tiene el chaval.
LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:
Esperaba mucho más de Griezmann, al que le vi muy apagado, y mal Moyá (que fijo recordó viejas pesadillas en ese campo y no vistiendo la camiseta visitante precisamente), y, obviamente, Siqueria. Cada vez que me acuerdo … Brrr …
ARBITRO:
Uno de los tontos de los Teixeria. Se come un penalti de libro de Barragán por mano dentro del área a la salida de un córner a los 33 minutos de juego. Acierta en el que señala de Gayá, y anula un gol a Cerci que si, que parece que se ayuda en la mano en el control del balón. Por lo demás, nada que objetar.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO: ( + 6 grados).
Se puede perder en Valencia, está claro, y no pasa nada, aunque lo bajo un grado porque lo que no es de recibo es ir palmando 3-0 a los 12 minutos. Pero bueno, no seamos vikingos y démosle el mérito que tiene al Valencia. Que en este caso, fue bastante, la verdad.
Un último apunte, eso sí. El Valencia cometió 21 faltas. El Atleti, 14. Lo digo por el rollo especialmente cansino y putrefacto del equipo violento y tal (panfleto Superdeporte y demás escoria dedicated).
Fuera. Son solo tres puntos. Hemos jugado ya en el Cuerna, ante el histerismo siempre irritante de la grada de Mestalla, contra el Cerdilla, frente al Celta, que también anda muy bien en este comienzo de temporada, y entre medias, en Grecia y frente al Campeón Italiano. Ustedes hagan lo que quieran, pero que yo no dejo sola a mi gente ni de cachondeo. Te sigo a todas partes, yo te quiero …

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