14 de enero de 2011

Real 3 - Atleti 1. Mi querido Comandante.

Ayer volvimos a perder un derbi más, que tuvo muchas cosas a las que los Atléticos nos resignamos con demasiada facilidad, o que nos ocurren con excesiva frecuencia, cuando nos enfrentamos al otro gran equipo de la Capital. ¿Se va imaginando? Efectivamente, nos adelantamos en el marcador como casi siempre, porque también, como suele pasar, el equipo salió bien plantado al terreno de juego, y empezó creando peligro. En estas, Reyes, quizás en una de las pocas veces que intentó realizar el papel de mediapunta que a mi me gusta que haga, metió un buen balón en profundidad al Kun, encaró a Casillas, el balón se le marchó hacia un lado, y Forlán, muy inteligente, siguió la jugada que nadie más supo leer y consiguió meter gol prácticamente a puerta vacía. Eso sí, hay que reconocerlo, mi Comandante, Sergio se encontraba en fuera de juego. Por un pie (no escandaloso, como vociferaba histéricamente el Sr. Carlos Martínez), pero sí, fuera de juego. Como puede comprobar, el guión empieza a seguirse al pie de la letra.

Imagínese, a partir de ese momento. El Madrid fue durante la primera parte un vendaval de juego, presión y ocasiones, mientras que el Atleti, se disfrazó de Atlético Osasuna, se olvidó del balón, pasó de contragolpear, no quiso jugar al fútbol, no tiró a puerta, no llegó ni al área, y se limitó a defender. Todos, usted, mi querido Comandante, yo, el vecino del quinto que pasa del fútbol, la vecina del tercero que se cree que sigue jugando en el Atleti Luis Aragonés, el jubilado que está echando su partida de cartas a las cinco todos los días en el Bar Melancolía, sabemos que eso es una locura frente a este equipo. Todos, menos, seguramente, los jugadores de nuestro Club, que siguen sin enterarse ni del nodo de los valores que representan nuestra camiseta, y el Sr. Quique Sánchez Flores, el cual empieza a destilar peligrosamente cada día más ese estilo barraquero y ramplón que tanto me han comentando mis buenos amigos valencianistas.

Tal y como se lo cuento, y como siempre, mi querido Comandante, el Madrid nos empató, pues, en un pis-pas. Apenas no sé si 7 o 10 minutos después de nuestra ventaja, en un espléndido remate de Sergio Ramos, en el que reclamamos falta sobre Domínguez, que, a mi modesto entender, señor, no ocurrió. El fútbol es de los ambiciosos, de los valientes, de los decididos, jamás de los timoratos. Usted y yo somos de la vieja escuela de generaciones de Atléticos, sabe de lo que le hablo.

A partir de ese momento, el suplicio alcanzó su grado sumun, y el bombardeo de las huestes vikingas fue un asedio continuo y constante, mientras nosotros, pues eso, éramos un gato panza arriba achicando balones como podíamos. Menos mal que De Gea alterno más luces que sombras (aunque tenerlas también las tuvo, y nos pudieron costar aún más caro el tema) y Perea, sí, señor Comandante, nuestro Perea, el que siempre tiene la culpa de todo, hizo un partido sencillamente impecable y entre él y un buen Domínguez mantuvieron a raya a los de la galaxia.

Por cierto, debutó Juanfran con nosotros, mi querido Comandante, tal y como mandan los cánones en todo lo que se hace en este bendito Club: sin ni siquiera un triste entrenamiento con sus nuevos compañeros. ¿Inaudito, verdad? Así funciona todo esto, qué le voy a contar a usted que ya no sepa. Eso sí, apuntó las maneras de buen pelotero, valiente y decidido, que sé que tiene, y dejó cosas interesantes en ataque (bastante perdido, eso sí, en tareas defensivas, supongo que el chaval ni siquiera sabía el esquema con el que jugábamos exactamente, imagínese el papelón). Yo confío en él (probablemente seré el único que lo haga) y estoy convencido de que nos va a aportar mucha verticalidad y profundidad en ataque.

Total, que con este resultado se llegó al descanso. A continuación, empezó la segunda parte, siendo el principio de la misma continuación del monólogo blanco de la anterior. Efectivamente, llegó el segundo tanto, en un buen balón de Ozil, de los difíciles de defender, que Cristiano Ronaldo (que debió de ser expulsado por una durísima entrada sobre … si, señor Comandante … nuestro Ufaljusi … lo que pasa es que nuestro checo no importa a nadie, no interesa, y, como bien sabe, esa jugada aparecerá camuflada, maquillada y obscurecida por la maquinaria mediática de siempre … nada nuevo sobre el horizonte, señor) fusiló a placer en el segundo palo, ante la pasividad del propio Ufaljusi en su marcaje, o mejor dicho, en su no marcaje. ¿Pero sabe usted lo que son las cosas? Pues resultó ser justo un par de minutos antes de que el Kun se internase dentro del área, rematase sobre Casillas (porque el argentino, siempre que está enfrente de Iker, no tiene ojos más que para este portero, inexplicable hasta decir basta), y el rechace le cayese muerto a Forlán, que remató prácticamente a puerta vacía al palo. Siempre igual, señor, siempre igual. Es algo digno de estudio.

Y, obviamente, mi Comandante, el Madrid notó el titánico esfuerzo que realizó, y el Atleti … Pues medio intentó buscar el tanto del empate, hasta que nuestro estúpido entrenador quitó a Forlán (como si el 2-1 frente al Madrid fuese un resultado chupao, una panacea o qué se yo, vamos) y mandó un mensaje a todos bien claro: el resultado nos vale, a defender, chavales, a defender. Y los últimos minutos transcurrieron así, mi Comandante. Usted sabe lo peligroso que es eso, ¿Verdad? Y yo también lo sé. Y mi compañera de curro, que lo más redondo que ha visto es una onza de chocolate (y yo sus peras, por cierto, hummm, que me desvío). Y la señora machupina de la limpieza, que no termina de enterarse de que mi escudo del Atleti que preside mi mesa de trabajo es sagrado, y que debe de estar siempre en pie y reluciente, estemos como estemos.

Y así, pasó lo que pasó. Efectivamente, señor Comandante. Los de la flor en el culo volvieron a deleitarnos con otra de las suyas, y el parque del Retiro se personificó en el minuto 90 (siempre en el minuto 90), en el que un ridículo despeje en horizontal de Luis Filipe casi noquea a Domínguez, y el balón le quedó muertecito, manso y suave dentro del área a Mister Loreal Ozil, para que batiese sin piedad a nuestro De Gea y, como siempre, dejase ese gesto entre boboidal y de rabia contenida en nuestros caretos colchoneros.

Qué pena, señor Comandante, que siempre tengamos la misma puta desgracia que nos persigue una y otra vez, mientras otros siempre tienen a la Virgen Santísima y a todos los Santos habidos y por haber de su parte. Y así una, y otra, y otra vez …

Algunos se quejarán del árbitro. Ya le digo, un tipo curioso este Mateu Lahoz. Me gusta que deje jugar, aunque en más de una ocasión, y en más de dos, confunde la velocidad con el tocino. Se come faltas clamorosas, como la de Xabi Alonso a Reyes, en una de las ocasiones colchoneras de la segunda parte (y que se desperdicia lamentablemente por el empecinamiento compulsivo que tiene nuestro dichoso utrerano de quedarse en el suelo lamentándose a Alá de lo divino y humano, cuando si se hubiese levantado el balón le hubiese caído muerto para fusilar sin piedad), la expulsión de CR7, un penalti de Sergio Gramos sobre nuestro Kun en la primera parte, el gol en fuera de juego nuestro … El problema no reside en que este hombre arbitre así: el problema está en que aquí, cada uno, hace lo que le sale el guano sin importarle nada ni nadie, con lo que, me gustaría proponerle al Señor Quique Sánchez Flores que también estudie y explique a sus chavales la mentalidad de dichos personajes, porque ya se sabe: con este hay barra libre, con Pérez Lasa no puedes ni estornudar, etc.

Y poco más, señor Comandante. Más triste que el resultado de ayer, fue despedirle este pasado martes hacia ese tercer Anfiteatro que empieza a estar ya demasiado poblado de grandísimos Atléticos como usted lo era. ¿El partido de vuelta? Usted bien lo sabe. Lo intentaremos desde la grada hasta decir basta (como ayer hicieron los 1200 desplazados, soberbios toda la noche), y espero que contagiemos a los jugadores de ese espíritu Atlético que tanto nos caracteriza, y que es tranformar lo imposible en asequiblel. Ya sabe: un Atlético jamás se rinde. Y si hay alguien capaz de conseguirlo, somos nosotros. Hasta siempre pues, Comandante Alonso.

PD.- Javi, ya lo sabes. El Grupo 51, siempre contigo. Va por ti.


7 comentarios:

Julio dijo...

Don Tomi, coincido en casi todo lo de su crónica, sobre todo en lo esencial, pero discrepo en dos:

1. La falta de Ramos a Domínguez es clamorosa. Una cosa es la valentía y otra es que se cometa una ilegalidad y Ramos impide claramente el salto de nuestro defensa.

2. Que no creo que se pueda remontar. Los futbolistas, ni tienen espíritu, ni tienen fútbol.

En las gradas, si lo tenemos, pero los de las gradas no jugamos, si lo hiciéramos otro gallo cantaría.

PD: Por su crónica deduzco que un amigo suyo se ha ido. Reciba un abrazo.

Tomi Soprano dijo...

Don Julio, para eso estamos, para discutir. A mi el gol del Sergio Ramos me parece un golazo como una catedral de grande. ¿Qué probablemente si hubiese sido Domínguez el que rematase así en el otro área hubiese pitado falta? Pues no lo dudo, pero qué quiere que le diga, con tanta puta cámara, tanto puto análisis y tanta puta polla en vinagre, al final estamos amariconando el fútbol de manera vergonzosa y vergonzante, con jugadores solamente buscando faltas, protestando bobadas o cayéndose como fusilados al más mínimo contacto.

¿Usted sabe cómo saltaba Arteche cuando remataba? ¿O Santillana? Pues eso. Que para mi no es falta.

Y sí, Don Julio. No me diga usted de dónde saco esta fe, ni de qué, ni me pida usted un razocinio a mi planteamiento, pero creo firmemente desde ya que vamos a remontar. Y le juro dos cosas:

a) QUe hablo en serio.
b) Que no he bebido.

Gracias por las condolencias. He perdido al padre (al cual conocía personalmente) de un muy buen amigo mío. Un Atlético de los pies a la cabeza (tanto padre como hijo).

Santi Riesco dijo...

Un abrazo por la pérdida.
Estoy contigo en lo de la remontada (y conste que tampoco me he medicado ni he mezclado barbitúricos con alcohol). Empujaremos desde la grada y los jugadores saben que este año la temporada sólo la salvan con la Copa (y, aunque nos eliminen -que no se dará el caso- harán un partidazo en el Calderón).
En cuanto al árbitro... yo creo que sí influyó más de la cuenta en el resultado. Aunque no es excusa, claro.

Unidos en la fe rojiblanca.

Santi.

Emilio dijo...

Gracias Don Tomi. Por todo. Por su acertada lectura del partido. Por la emoción que destila una entrada dedicada a otro más de los nuestros que se va. Y por ser usted como es, ¡qué coño!

El cuerpo me pide creer hasta el jueves que viene, después no sabremos lo que haremos, pero hasta entonces todos juntos.

Un abrazo.

sentir1907 dijo...

A pesar de ser holgado pero ese gol que marcasteis os abre un hilo de esperanza y ojala ese gol que marcasteis os sirva para pasarrrrrrrrrrrrrrr ¡¡ asi de paso los putos vikingos kedarian eliminados ¡¡ y os tocaria el cerdiya puta klub probablemente ¡¡¡¡¡¡ , entonces ya seria el acabose que lo eliminarais y se plantarais en una final de copa ¡¡¡ oeoeoeoe

verlavidavenir dijo...

Queda poco la verdad, este jueves tenemos otra cita con la historia y ya van 18 citas...... un atlético nunca se rinde y menos delante de eso, grandisimo Tomi!

juninho dijo...

Animare como el que mas, pero siento diferir, creo que no vamos a remontar y no solo eso, nos meteran los que ellos quieran, 0-3,0-4, hay una distancia sideral entre las ganas, fe, en fin huevos sumados a la calidad que tienen es materialmente imposible remontar, ojala me equivoque pero asi lo veo.
Y que, patada del Pavo Real a Ufjalusi, es el checo que se deja caer hay que ver como sois.
Saludos,

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