24 de febrero de 2014

Osasuna 3 - Atleti 0. ¿Ha vuelto Manzano?


Porque el partidito de ayer bien fue un retorno al pasado más mísero y tétrico del Atleti del Sr. Manzano. Un equipo sin ideas, sin intensidad,  sin concentración, sin alma y con unos despistes defensivos alarmantes y una nula capacidad ofensiva, especialmente en el primer tiempo. A los  seis minutos ya se vio claro todo esto, en una falta muy bien currelada por Osasuna, todo el equipo navarro se adelanta al primer palo y deja solo el segundo, en el que aparece por sorpresa Cejudo, más solo que la una, y bate con suma comodidad al bueno de Courtois. ¿Quién debía de marcar a este tipo? La pregunta del millón de dólares …

Pero el desastroso primer tiempo no había hecho más que empezar. Hay una cosa  clara: si el equipo no se pone a currelar con el  mismo ímpetu que nuestros rivales, lo normal es que acabemos palmando, máxime frente a un equipo tan agresivo como es Osasuna en el Sadar. No me gusta señalar a nadie, especialmente por todo el crédito conseguido por este grupo como poseen en la actualidad, pero el primer tiempo de jugadores como Juanfran, Mario Suárez, Gabi, Diego, Adrián o Villa, por poner unos ejemplos, es para que se lo hagan ver. Aptitud tienen. Actitud, sin embargo, ayer, prácticamente nula. Y eso es lo que no puede ser.

Hasta al Cholo le vi impotente en el encuentro de ayer. Claro que viendo  como entre  Gabi y Juanfran dejan solo  rematar a Armenteros para que anotase el segundo tanto, pues es para ponerse a llorar. Y qué decir del   tercero, en otro centro a placer de Damiá que remató Roberto Torres  emulando al gran Fernando Torres, mientras la defensa colchonera observaba plácidamente tal acción. Y ahora vienen las preguntas y los sesudos debates de ayer, de hoy, y de siempre. Que si nos han pasado factura el partido del Milán, que si  las rotaciones, que si desde que Diego está no le ganamos ni al  Bollullos, que si la preparación física, que si la Abuela fuma, que si  el  Abuelo patalea o que si el  Cachas del gimnasio pierde más aceite que un diésel. Excusas variopintas, cuando todo se resume en una sola cosa: exceso de confianza y falta de concentración. Ayer nos volvimos el   equipo más vulgar de los vulgares precisamente por todo esto. Y así, desde luego, no vamos a  ningún lado.

Al equipo lo vi perder en Cornellá y no les reproché absolutamente nada. Palmó también en Almería buena parte de culpa debido al brote de Teixeiras que tiene esta liga. Pero lo de ayer es absolutamente inexcusable. Tiene perdón, sí, pero no me mareen  con absurdas discusiones. Sin intensidad y sin concentración en lo que hacemos no somos absolutamente nadie. Ahí está el  quid de la cuestión. Que el desastre de ayer nos sirva para algo.

EL CRACK DEL PARTIDO: Los minutos que jugó Turán en la segunda parte, que lo  hizo bastante mejor que Diego, la verdad sea dicha. Lo que  pasa  es que cuando ya se va sin  fe y con los bajos caídos es imposible remontar nada.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: El resto de la muchachada que ayer se dio un rulo  por el Sadar. Peor es difícil. Probablemente imposible.

ÁRBITRO: Martínez Munuera. Se comió un penalti de libro sobre Diego Costa en la primera parte, pero claro, como hay barra libre sobre nuestro nueve en España, pues para que le piten algo le tienen que meter el Empire State por el culo, lo menos. Y  aún así …

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+ 27 GRADOS).
Lo bajo 3 grados.  Esta derrota es de las  que hacen pupa, pero de verdad. Recuerdo que el Madrid logró empatar a dos cuando iba palmando 2-0 en Pamplona, y encima con diez. Ayer nosotros es que no dimos siquiera el más mínimo atisbo de poder conseguir absolutamente nada. Lástima de horas de sueño perdidas, joder …

Y el domingo, el derbi. Como juguemos  como ayer, nos clavan un cerro. Pero tengo la esperanza  de que al final todo   esto va a quedar en  un simple  toque de atención, y que nos volverá a espolear para seguir en nuestra línea ascendente. Al fin y al cabo, tampoco se puede ganar siempre, ni se pueden  palmar tampoco  siempre todos los derbis que disputamos en el Calderón. Así que … ¡FORZA ATLETI! Y para arriba echando leches, vamos.

20 de febrero de 2014

Milán 0 - Atleti 1. ¿Suena bien, eh?

 
Si le añadimos en el mítico San Siro (qué pedazo de acústica tiene ese estadio, por Dios, y cómo braman los italianos, impresiona por TV, no me quiero imaginar lo que se debe de sentir in-situ, aprovecho, of course, honor y gloria a los desplazados), no es que suene bien, es que lo hace de la hostia. Y eso es que el partido tuvo sus cosas, pero coña, que están jugando Octavos de Champions, no el torneo del Municipal de Alcantarilla. Y el Milán, aunque no esté en su mejor momento en liga, pero tiene individualidades que calidad no les falta precisamente.

De primeras, excelentes 10 primeros minutos nuestros, con personalidad, con descaro y con atrevimiento. Sin tener ocasiones de gol claras, pero teniendo la sensación de mando del encuentro. Pero el Milán estaba a gusto también jugando así, y sus llegadas empezaban a tener bastante más profundidad de las nuestras. Ayer Kaká en la primera parte demostró que el que tuvo, retuvo, y Seedorf tuvo claro que por dónde mejor nos podía meter mano es por la banda del desafortunado Insúa. Yo tenía fe en el argentino (la verdad  es que también tengo fe en que un día me va a tocar la Lotería, ingenuo que es uno) pero hacía muchísimo  tiempo que no echaba en falta a un jugador tanto en el Atleti como a Filipe Luis. Así, ese proyecto de buen jugador denominado Taarabat, empezó a entrar por su banda como yo en un concurso de gin-tonics, y Kaká daba el primer aviso serio dando un larguerazo en un fuerte remate que rozó la chepa del inconmensurable Godín, que hizo otro partido sencillamente sublime, cortando especialmente en la primera parte balones sencillamente trascendentales en jugadas muy peligrosas italianas. La verdad es que la defensa estuvo muy bien en general, salvo el ya mencionado caso del perdido Insúa.

Daba la impresión, pues, de que el Milán tenía  el partido en donde él quería, mientras nuestra circulación de balón fue bastante calamitosa durante este primer tiempo. Mario y Gabi estuvieron bastante desafortunados en esta tarea, perdiendo balones que nos pudieron costar muy caro. Arda, cuando anda demasiado preocupado en tareas defensivas, cuando está tan enfrascado en dichas tareas, no se le termina de ver en la construcción del juego. Ayer fue uno de esos días.

Poco después, otro centro del puñetero moro ese lo remató Poli a bocajarro desde el área pequeña de cabeza. Era gol sí o sí. Pues fue finalmente no. Cosas del Thibauting, que ayer brilló en su máximo esplendor. Mano salvadora, y  palo potrudo (¿Qué pacha,  que el moco solo puede ser cosa del vecino de enfrente, o qué? Aparte, si ellos tienen Santo, nosotros poseemos  a su Espíritu. El Espíritu del Thibauting). Supongo que Mourinho estaría viendo  el partido. No quiero decir nada más al respecto.

Más tarde, se confirmaron mis sospechas de que la primera parte iba a ser entera una tortura china para nosotros, y que lo mejor era llegar al descanso, y recomponer a la muchachada. Balloteli, que no estuvo mal el rato que jugó, dejó otro buen balón a Kaka que se fue por encima lamiendo el larguero, y remató otro directamente con mucha clase desde el borde del área que se le marchó un tanto ajustado al palo. ¿Del Atleti en ataque? Sin noticias, salvo el encomiable  trabajo de Raúl García y  Diego Costa, que siempre que logró pillar el balón dio sensación de peligro constante. Rami, obviamente, terminó con un fuerte dolor de cabeza.

Al fin, el ansiado descanso, y el Atleti ya fue otro. Se colocó en el campo mucho mejor que en la primera parte, mejoraron nuestros pivotes, Juanfran empezó a subir la banda, Arda a combinar y apareció, principalmente, Diego  Costa, que ganaba todos los balones que nos llegaban. El Milán, por su parte, notó el esfuerzo de su primer tiempo, y empezó a recularse hasta  tal punto que Courtois parecía al final que estaba en uno de esos partidos  tranquilos suyos en el Calderón. El encuentro se convirtió en buen número de córners (lástima que Koke no terminó de hilar fino) a nuestro favor, Costa enganchó una chilena que ya fue un serio aviso del potencial que tiene, realizamos una preciosa combinación entre Juanfran, Arda, Gabi y remate final de Raúl García que se marchó alto por enciam del larguero, el Cholo puso en el campo al Cebolla para poner un poco de orden en esa desastrosa banda izquierda, Adrián también estuvo en el terreno de juego y se le notó para bien, hasta que, a falta de siete minutos, nuevo córner que sacó esta vez Gabi, el balón da en Abate, que hizo de Miranda, después cayó del cielo en forma de globo al segundo palo, y Diego Costa lo remató de cabeza con una fuerza igual o mayor a que si lo hubiese hecho con el empeine. Parece un gol fácil, pero para mi no lo es. Si yo intentase ese remate con ese giro del perolo tan fuerte, por ponerles un simple ejemplo, fijo que mis ojos hubiesen acabado en el suelo sueltos a su bola. Es un golazo, más bien. Y al que no le guste, pues ya sabe …  A chupar candados.

Colorín, colorado, este relato se ha acabado. Aún tuvo otra excelente ocasión el Atleti en una falta al borde del área … bueno … realmente sería una magnífica oportunidad si algún día a Gabi le da por tirar una falta como las tiraba en el Zaragoza, lo que pasa es que, con todo lo que curra el chaval, con lo bueno que es y con la forma tan brillante que tiene de representarnos como Capitán, se le perdona todo, porque se lo merece todo. Como todos los Atléticos.

Queda la vuelta, que, por supuesto, hay que jugarla. La cosa pinta bien, pero no demos por muerto al Milán. 7 Copas de Europa les contemplan. Cuidado con las confianzas, aunque, sé de buena tinta que esa palabra no existe en el diccionario del Cholo. Y en este grupo de jugadores, menos. Avanti, pues.

16 de febrero de 2014

Atleti 3 - Valladolid 0. Sensaciones recuperadas.


Una victoria que fue tan fácil como importante, la verdad. Los Atléticos tendemos al todo o la nada, al cielo o al infierno. O todo es rojiblanco, o solo es blanco solo (¡puaj!). O llueve, o hace sol. O ríes, o lloras. O nos pone Elisabeth Hurley, o la Esteban. Dicen que en el término medio está la virtud. Yo no tengo muy clara tal afirmación, la verdad, y aunque soy de los que me tomo las cosas un tanto a la tremenda, en cinco minutos ya estoy de nuevo preparado para la guerra. Espíritu Atlético. Doctrina Cholista. A por ellos.

Y así salimos el pasado sábado. En cuatro minutejos, asunto liquidado. A los 3, esa fuente inagotable de alegrías colchoneras que es el laboratorio inventado por el Cholo y el Mono Burgos, dio de nuevo otro enorme subidón al personal. Koke-Gabi merodean el balón en una falta cerca del área. Gabi se la da a Koke, éste se la pisa, Gabi ve el desmarque de Raúl García, y este señor que no me canso de decir que todo lo que hace lo hace bien, de un remate de los suyos, secos y ajustados al pablo, bate a Mariño.

Un minuto después, contra del Atleti, de nuevo el chaval este que siempre todo lo que hace lo hace bien, ¿Cómo se llama, hombre? Eso … Raúl García (su renovación ¿Qué? Por cierto) mete un antológico pase en profundidad sobre Diego Costa, éste aprovecha la salida de Mariño, que, suponemos, en realidad a lo que fue es a saludar a una prima suya de Albadalejo que pasaba por allí, y el de lagarto anota su veintitantos gol que ponía el 2-0 en el marcador.

A partir de aquí, coser y cantar. No esperen grandes emociones, porque no las hubo, salvo por ese colosal jugador que es Godín, que realizó otro partido de esos para enmarcar (adivinen quién se va a llevar el premio de oro en la sección al crack del encuentro, adivinen).  El Atleti estuvo de tranki, controlando en todo momento la situación, y lo mejor fue, quizás, ver como Mario Suárez parece que se olvida de esa extraña manía suya de dar el balón en situación comprometida al contrario, y hasta se sumó al ataque creando bastante peligro, la verdad. Dos buenos remates de cabeza (especialmente uno al larguero en la segunda parte) dan fe de ello. Es imprescindible que Mario funcione al nivel que tiene cuando le apetece tenerlo. Ahora viene la feria de verdad, y le necesitamos, máxime tras la ausencia de Tiago.

El Pucela, por su parte, más inocente que un niño pelándose un plátano. Courtois, una vez más, vio el partido by the face (y estas cosas me indignan, ya lo saben).

La segunda parte fue la del recital Godín. Metió el tercero de cabeza al saque de un córner, con su poderoso salto, e hizo una jugada de esas que tanto nos encandilan a los jurgoleros descerebrados no sé si como usted, pero sí como yo. Cuando pilla el balón, sale desde atrás como una puta flecha, como diciendo “Aquí estoy yo y mis cojones, me zampo a todo bicho viviente que vea” y va avanzando con el mismo sin parar dejando atrás rivales, os juro que me emociono. Si, encima, hubiese rematado en esa jugada bien al final cuando se quedó prácticamente solo delante del portero, yo es que de la emoción hago un striptease y lo cuelgo del puto faisbuck ese (y bien Dios sabe que mi hooliganística barriga no está para demasiadas exhibiciones). ¡Qué pedazo de jugador, por Dios! Si España cae en la miseria en el Mundial, tengo muy claro con qué selección voy a “Hinchar” hasta reventar (¡U-RU-GUA-YO, U-RU-GUA-YO!).

Poco más, la verdad. Tuvo sus minutos intrascendentes Sosa, también los tuvo Diego (que no estuvo nada mal) y Villa, que salió más bien a darse un rulo por el césped del Calderón. Esperan demasiadas emociones fuertes en esta semana. Tranquilidad, y buenos alimentos.

EL CRACK DEL ENCUENTRO: Muy bien Alderweild, y todo el equipo en general, pero vamos, que mi Diego Godín está aquí de nuevo, y a ver quién es el guapo que le quita de en medio. Decisivo en defensa, en ataque, siempre superconcentrado, es un primor de pelotero. Probablemente, y junto con Raúl García, el que más me emocione en estos momentos de la muchachada en general.

LA DECEPCIÓN DEL PARTIDO: Yo recuerdo épocas en los que el Pucela era un rival bastante jodido (al menos, aquí, en el Calderón). Cómo cambian los tiempos, y en esto del fútbol especialmente (bueno, como en casi todo), para mal.

ÁRBITRO: Uno que no había padecido en mi vida, un tal Prieto Iglesias. Desapercibido.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+ 30 GRADOS).
Partido de obligado cumplimiento, no me jodan, que hay hostias, ¿Eh?

Y el miércoles, joder, el miércoles … San Siro, Milán, Champions … La creme de la creme. Máximo respeto hacia los italianos, ¿Eh? Que nos sacan unas 5 copas de Europa de nada … Pero qué coño … En ilusión no nos gana nadie. Este peldaño lo tenemos que escalar. ¡Cantemos todos al equipo que adoramossss ….!

9 de febrero de 2014

Almería 2 - Atleti 0. VI (¿SEXta?) Edición de los Premios Poya 2014.

Muy buenas noches y saludos cordiales:

Una vez más, y en esta ocasión presentada la gala por nuestros queridísimos que, como no valen para actores, para algo habrá que emplearles, digo yo, es decir , D. Willy Burgos  y Doña Paz Manzanilla, y con la presencia estelar de nuestro queridísimo General del SEXto Reich en educación (j aja), el Sr. José Ignacio Wert, pasamos a presentarles una nueva edición de este coñazo supino de los premios Poya. Sin más dilación, les detallamos los mismos:
  
Premio Poya al peor actor de doblaje. Aranzubía, por su actuación en el film “¿Qué coño pinto yo en este entierro?”. Sale poco, pero su personaje es decisivo y clave para el desenlace de la trama final. ¿Es época de vendimia? Como buen riojano, nadie mejor que él lo sabe, pero el sábado pasado dio una lección de realizar dicha función.
Premio Poya al actor de doblaje revelación. Manquillo, por, “Arriba, abajo, no veo a un puto grajo”. Una pena que su indescansable esfuerzo físico en la película no se vea recompensada debido a esa absurda venda con que le hacen jugar en los encuentros a la hora de dar el pase final. Hay que seguir trabajando, chavalote.
Premio Poya George Clooney a la elegancia y distinción. Miranda por “La elegante vida del señor Cualquiera”. No, por favor. Con Diego Costa ya tenemos bastante. ¿Miranda Selección Espantosa? Señor Del Bosque, ni en broma, o terminará perdiendo uno de los pocos seguidores realmente desinteresados que tiene España. Palabra de Tomi.
Premio Poya a la mejor labor desinteresada, sacrificada y ejemplar. Godín, por “Taxi Driver” Ya sé que no tiene mucho que ver el título de la peli con lo que hace Diego Godín en la realidad pero, ¿Qué pacha? Tengo a un coleguita taxista que es clavado a él y me apetece un montón recordarle en esta puta crónica, ¿Algún problema?
Premio Poya Barrio Sésamo 2025. Franjuán por, “Izquierda, izquierda, derecha, derecha, adelante, detrás, 1, 2. 3”. Pues eso, colega. La izquierda es la izquierda, es decir, no es la tuya. La derecha, derecha, es decir, la tuya. Adelante y detrás es lo que haces cuando juegas por la derecha, no cuando lo haces por la izquierda. ¿Conclusión? Cada uno en su sitio, y mi polla en el de todos. ¿Sencillo, que no?
Premio Poya a Diego Ribas por su papel estelar y destacado por encima de todo y de todos en “La mejor decisión”. Efectivamente, la mejor decisión, traerle. La peor decisión, sustituirle ayer tal y como estaba jugando. Algún día entenderé ese cambio. Prometo estudiar y enmendarme en tal intento. Eso sí. Algún día. No me metáis prisa, por favor.
Premio Poya al mejor actor de variedades. Gabi, por, “El chico para todo”. Ya solo le faltaba jugar de portero. Nunca es un buen día para decir “Nunca Jamás”, está claro. Eso sí. Deja de tirar a puerta, macho. Tu puntería está claro que la dejaste como sacrificio a la Virgen del Pilar para fichar por tu Atleti. Yo bien que me alegro, conste, pero basta ya, por favor.
Premio Poya a la mejor interpretación dramática. Tiago por “Mi perro asesino”. De perro asesino salió al terreno de juego un tal Barbosa, que se permite entrar con los 2 pies por delante en las piernas del jugador colchonero y el árbitro no pitar ni falta. De gilipollas compulsivo salió nuestro Tiago, que no tuvo bastante con la criminal entrada, y se permitió el lujo de salir en camilla, sin llorar y sin tener ningún pie colgando ni nada. Normal que Texeira dijese al final bote neutral. Solo faltaba, vamos.
Premio Poya Homeland in sepulcrum. Arda por “La brújula turca”. La que parece haber perdido desde que Diego ha venido a nuestro Club. Te ayudaremos, no lo dudes, Turán, pero hay que encontrarla echando leches, vamos. Te necesitamos más que nunca.
Premio Poya al mejor metrista. Raúl García por “Kilómetro ocho”. Y mira que nos mueven de posición, pero ahí estamos, siempre dando la cara. Aunque a veces no sea nuestra mejor versión.
Premio Poya a la mayor persecución jamás rodada. Diego Costa, por, “Run, perseguido por todos”. Ahora mismo este menda está más acosado por toda la peña que si apareciese Brad Pitt en tanga en el ala de las pibas del Colegio Mayor de Juan XXIII de Madrid, de Móstoles o hasta inclusive, de Valencia (y ya hablamos de palabras mayores, oigan).
Premio Poya a la que puede ser carrera más prometedora tirada por el inodoro. Mario Suárez por “El Hundimiento”. Ya sé que sales de una lesión y tal, pero macho, los balones, en la posición que juegas tu en el campo, es mortal de necesidad que se la tengas que dar siempre al contrario. Es más. Te juro por mi vieja que no hay tampoco ninguna obligación moral en hacerlo. En serio. Te lo juro por Malena. 
Premio Poya al que, supongo, terminará yéndose tal y como vino. Sosa por Detaljer”. La realidad es que siempre sale cuando todo el pescado está vendido. ¿Y para eso realmente hacía falta?

Premio Poya a “Si te he visto, no me acuerdo”. Adrián, por “El hombre invisible”. El chaval sigue invitado a este melodrama porque le cae de puta madre al que esta jartá de boberías sin sentido os escribe, pero, sinceramente, su cupo de oportunidades perdidas se está llenando con más facilidad que mi cuenta corriente de números rojos cada final de mes.

Premio Poya al que es, ha sido,  será, mejor director de la historia del Cine. Cholo Simeone por “El poder de la fe (Gente Ordinaria)”. Nunca mi fe en ti se terminará agotando, aunque hagas cosas tan sumamente inexplicables para mi que el cambio de Diego ayer.


Premio Poya a la película de intriga más desconcertante a nuestro rival por “El caso Almería”. Independientemente de otros factores externos, nos estudiaron de puta madre, trabajaron a  sol y sombra por llevarse este encuentro, y al final lo consiguieron. Ni un solo reproche a su victoria, pues. Son lo que son, y están donde están. Téngalo en cuenta todo el mundo a la hora de valorarles.

Premio Poya a la mejor banda sonora original jamás interpretada a lo largo de la historia de esta Academia de Bolígrafos multicolores. Teixeira (no, ese no, el más tonto, joder) por su tema “Terror en el Mediterráneo, horror en el ultramarinos, mis puntos han desparecido, y él si que sabe cómo ha sido, UOOOOOO-O”. 1 penalti de libro a Diego Costa, otro más que posible sobre Manquillo, la expulsión del Babosa ese, la del Soriano … bah … que no merece la pena. ¿Para qué? Aquí ni habrá nevera, ni se logrará recusación, ni campañita de prensa … La cara de gilipazcueto, como forma de vida. As usual.

Premio Poya honorífico y que perdurará a lo largo de los siglos. Atleti por “Sin  ti no somos nada”. No te preocupes. “Moriremos con las botas puestas”. “El puente del río Manzanares” no les será  tan fácil de abordar. Es un “Río Bravo”. “El “Fort Apache” no lograrán conquistarlo.” “La gran amenaza India” no ha hecho más que empezar.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+30 GRADOS).

Lo bajo un solo grado. Mal que le pese al mundo, seguimos Cholíderes. Así que a chupar candados, oigan …  

6 de febrero de 2014

Real Madrid 3 - Atleti 0. Queda tanto por soñar ...

Que no. Que no voy a ser de los que me cortes las venas por esta derrota (aunque me joda, que me jode, y aunque me preocupe cierto tipo de circunstancias, que también me preocupan). ¿La verdad? El Atleti jugó un partido horripilante. No se puede aspirar a nada creando solamente un par de ocasiones de gol, una en cada tiempo (sendos cabezazos de Turán y de Godín, respectivamente). Nos superaron, además, en todas las facetas en las que nosotros somos superiores a ellos, a saber: agresividad (bien entendida, lo del Sr. Arbeloa y ese engrendro de las más profundas y pestilentes ciénagas denominada Pepe, o memez análoga, directamente es que paso: la semanita de lloros por la roja de Ronalda cumplió a la perfección la misión encomendada), velocidad, anticipación, concentración y pelotas. Y así, contra esta peña, la cosa pasa de subir un tobogán a escalar un Everest.

Otro dato preocupante es que ha vuelto el Madrid del Retiro en el culo, debido a los dos goles encajados en propia meta por Insúa (esperpéntico ayer) y Miranda. Por cierto, me sigue fascinando como el gol de Vallekas de Diego Costa es en propia meta de Saúl y los dos churripetigutigoles de las vikingas ayer son considerados como propios de sus jugadores, según los “expertos” periolistos. Algún día me explicarán el criterio que siguen, o, casi mejor que no, que no tengo excesivas ganas de perder más el tiempo con esta peña … Si le añadimos  que el otro tanto conseguido por esa pesadilla que se llama Jesé (me cae como el culo, pero ahí hay jugador, ciertamente) fue una cantada de Courtois, pues apañados vamos. ¿Conclusión? Fuera de la Copa, y a otra cosa, mariposa.

Del partido de vuelta lo único que hay que esperar es que los que salgan defiendan el escudo con honradez, profesionalidad y gallardía. Como hacen en todos los partidos, vamos. Y, por favor, no quiero vendettas ni gilipolleces antes las múltiples, variadas y variopintas provocaciones que sufrimos ayer por parte del equipo ese que da la mano al  rival y tal … Tenemos demasiadas cosas todavía en la mente como que por sanciones y demás nos veamos en más complicaciones de las previstas. Y es que, queda tanto por soñar …

3 de febrero de 2014

Atleti 4 - Real Sociedad 0. Y ganar, y ganar, y ganar ...


Llego al Calderón temprano, nada más abrir las puertas. Tengo que pillar sitio para la familia, para Hele y  su padre, para mis hermanos, para mi madre, para “el de la bota”, para el “sin voz”, para el “mexicano”, para “el de Toledo”, para “el gafas negras” y su encantadora mujer. Me quito la retahÍla de bufandas que llevo puestas encima y junto con el  banderón del Atleti, los extiendo por todos mis alrededores para que la gente sepa que esos sitios están ya ocupados.

El sol ciega mi vista, aunque se agradece en este tiempo, ya que se está fenomenal así, en el Calderón, mientras contemplo cómo se riega un poco el césped, ese inconfundible olor a puro que empieza a rezumar en el campo y contemplo a los camareros  que van con sus cajas metálicas ofrenciendo copas de coñac, cafés y coca-colas a todos los presentes, mientras la peña se empieza  a hacer con extrañas viseras puestas en la cabeza para que el sol no les impida ver el espectáculo futbolístico. En el único hueco que queda debajo de mí, se sienta un tipo de aspecto más bien descuidado. Lleva puesto un precioso chándal del Atleti chaqueta blanca, con nuestro escudo bordado y ribetes rojiblancos en las mangas. Su pantalón del chándal es un precioso azul cielo con dichos ribetes rojiblancos también en los laterales. Me que prendado de dicha prenda, la verdad. Es absolutamente maravillosa. Mientras, también me fijo en el aspecto personal del  señor en cuestión, un tanto huraño, sin afeitar, con el pelo gris algo alborotado. Lleva puestas unas gafas que como que no terminan de encajar del todo bien en su rostro. Me quedo fijamente observándole y pienso: “Dios mío. Este tío lleva al Atleti en la sangre. No es que sea del Atleti. Es que es el Atleti”. Mientras, él, algo molesto ante la impertinencia de mi mirada, me espeta con gesto serio:

“Deje usted de mirarme como si se tratase de una vaca mirando un tren y tal”. 
¡Tranquilo, Míster – le contesto-. Es que me he quedado flipado de su chándal. Me parece sencillamente precioso. Mucho más bonito de los que se hacen ahora”.

Hoy jugamos frente a la Real Sociedad. El ambiente es impresionante. Una extraña mezcla de emoción, de orgullo, de lágrimas y, muy especialmente, de sentimiento, inunda  todos los poros del estadio. Ya hemos venido todos. Y vemos a los veteranos del Atleti salir al terreno de juego con una enorme e impresionante camiseta de Luis con el número 8 a la espalda llevándola entre todos. Ahí está Quique Ramos, Calleja, creo que Adelardo, Collar ... Especialmente estropeado contemplo al Pechuga Román, que está llorando como una magdalena y que provoca en mi el mismo sentimiento de emoción. Mientras ,todo el estadio en pie corea a grito pelao el “LUIS ARAGONÉS” adornado con espléndidas imágenes suyas en el videomarcador. Jóvenes, no tan jóvenes, Ultras, personas mayores, en todos los rostros están reflejados los sentimientos de emoción y esos ojos medio vidriosos que no terminan de desparecer. En el Cholo también. Ni siquiera el Frente hoy ha puesto su pancarta. “LUIS, LEYENDA ATLÉTICA, D.E.P.” reza una pancarta hecha a última hora, debajo de un espectacular rostro en rojiblanco de Luis Aragonés en forma de tifo permanente.

Comienza, pues, el partido, y la muchachada del Frente decide no animar elevando sus banderas y sus bufandas al cielo en honor de nuestro amado Luisón, el padre que todo buen Atlético como yo, que prácticamente carecí de él, me hubiese gustado tener. Le comento el tema de los chavales al Señor del Chándal blanco con su escudo del Atleti:

"¡Qué detalle más bonito! ¡No van a animar hasta el minuto 8 en honor a su dorsal que llevaba en el Atleti!." 
"Nos jugamos demasiado para andar con tantos detalles y tal. Lo que hay que hacer es ganar, y ponerse cuanto antes por delante en el marcador. Ya sabe que hasta el más tonto le hace un reloj de madera" – me contestó-.

No. No parece muy amigo de homenajes el colega. Mientras, el encuentro había comenzado con la  titularidad de Sosa, el regreso de Mario Suárez a la alineación titular y el ansiado y flamante fichaje de Diego Ribas estaba en el banquillo dispuesto para jugar. El Atleti dominaba con más  o menos comodidad.  Mientras, me termino haciendo amigo del señor del Chándal y le comento:

"Míster, qué pena que no haya salido de titular Diego Ribas, aunque, por otro lado, me hubiese gustado que también se hubiese quedado Oliver. Dentro de lo malo, al menos va a un equipo que creo le favorece su manera de jugar." 
"No se crea – me respondió él-  A veces dan ganas de salir con 12 jugadores. De hecho, estando yo como entrenador del Betis, una vez di una alineación de doce jugadores, detalle en el cual, uno de mis chicos se dio cuenta y me replicó “Míster, que ha dicho usted 12 jugadores, y solamente podemos jugar 11”. “Pues nada, nada … No se preocupe … El que sobra es usted”.

                Dicha conversación provocó en mi la primera gran carcajada de la tarde. Sabía que ese hombre era entrenador de fútbol. El menda huele a fútbol por todos lados, y estaba antes del comienzo del encuentro embelesado con el olor a hierba mojada que desprendía el Calderón.

                El partido seguía discurriendo, pero la temible Real no daba muestras de su fortaleza ofensiva. Especialmente decepcionante me resultó ver el encuentro de Griezman, un excepcional pelotero. Vela si creaba sensación de peligro en sus acciones, pero como siempre, nuestra defensa es un muro prácticamente inexpugnable, y un buen remate de Zuruzuta lo detuvo sin excesivos problemas el bueno de Courtois.

                Hasta que en el 38, balón que recupera Insúa (muy cumplidor, como de costumbre), ve el desmarque de Diego Costa, éste centra sobre Villa, y el guaje no perdona y anota el 1-0 en el marcador. ¡Qué gol más importante! El liderato ya es nuestro, aunque, en el fondo, todo el mundo seguíamos teniendo la mente en otro sitio, con nuestro Abuelito del alma, con nuestro Zapatones.

                Lástima que en la celebración, Villa se nos rompió.

"¡Es que está acabado!" Vociferó un retrasado con bigote y gafotas aficionado unas filas más atrás con un megáfono. 
"¡Usted se calla! – le respondió mi amigo el señor del chándal -. ¡Que eres más feo que un 2 caballos!

                Otra nueva carcajada solté, y tan a gusto me quedé, mientras el señor del chándal esbozaba una ligera sonrisa mirándome mientras se mesaba el cabello una vez  más, encendiendo un nuevo cigarrillo (perdí la cuenta de los que se llegó a fumar, pero cada vez que la Real atisbaba peligro, o fallábamos alguna ocasión clara, su gesto era siempre el mismo: cabeza abajo mientras se acariciiaba el pelo y se encendía un nuevo pitllo.

                Con este resultado se llegó al descanso, y me puse de nuevo a parlotear con el señor del Chandal:

"¿Es usted entrenador de verdad? 

Pues claro. Le voy a contar otra cosa graciosa. Una vez entrenando a la Selección, tenía un ayudante con el vídeo en el que estábamos estudiando a través de la televisión las jugadas que hacían nuestros contrarios y tal … Estudiando la táctica, ya sabe … Total, que le dije que congelase la imagen para que los chicos entendiesen mejor los movimientos del rival. Así que, rotulador en mano, me puse a dibujar flechas y círculos para que los chavales entendiesen mejor la jugada y tal. 

¡Pero estaría usted, entonces, dibujando directamente sobre la pantalla de la televisión, ¿No? 

Sí, claro. La verdad es que en ese momento no caí que se trataba de una televisión, y así quedó la pobre … Llena de círculos y de flechas y tal …"

                Otra estruendosa carcajada revolucionó mi cuerpo. Ese hombre era un auténtico crack. Me podía pasar horas y horas escuchando sus historias. Eso sí, mientras tanto, la segunda parte ya había comenzado. La Real empezó achuchando más de la cuenta, y nos los puso de corbata con un doble remate de Ansotegui, hasta que el Cholo movió la coctelera y sacó a Diego Ribas sobre el campo.

                La verdad es que tuve la sensación de que Diego Ribas no se hubiese marchado en ningún momento del Atleti.  Fue el Diego de siempre. Superparticipativo en el juego, con una movilidad acojonante, ofreciéndose continuamente y dando una fluidez y velocidad a nuestro juego que en seguida se notó, y, de hecho, un espectacular pase de Todo lo que haces lo haces bien Raúl García dejó solo a Diego Costa, que se fue como es costumbre en él, y puso el 2-0 que daba la tranquilidad total en el marcador. Faltaba poco más de un cuarto de hora de encuentro.

                Dos minutos más tarde, córner que lanza Koke y Miranda recuerda de nuevo lo extraordinario cabeceador que es y pone el 3-0 en el marcador. El  Calderón suena estremecedor: ¡¡¡¡LUIS ARAGONÉESS, LUIS ARAGONEEESS, LUIS ARAGONEEEES, LUIS ARAGONEEEEEESSSS!!!!!. Bravo sacó el cuarto momentáneamente a Raúl García  tras otro buen cabezazo, pero ya no pudo evitarlo cuando el Cebolla puso el balón a Diego Ribas, y este fusilo desde dentro del área confirmando lo que todos ya sabíamos: que su fichaje es una extraordinaria noticia para el Atleti.

                Yo me volví loco. Agité mi bufanda con tanta rabia que se me terminó cayendo y la terminé pisando sin  querer, a lo que el señor del chándal me regañó bastante enfadado:

"¡Oiga, joven. Usted no pise ese escudo, ¿Eh?!
"No me dí cuenta, perdone – contesté afligido-.

Intenté limpiar la bufanda, pero me di cuenta de  en el escudo que en ella llevo bordado, el Oso estaba apoyado sobre el Madroño llorando desconsoladamente. Y yo me puse a llorar también. Con mis retinas inundadas en lágrimas, me despedí del señor del chándal blanco con el escudo del Atleti.

"¿Usted no se marcha, Míster? 
"No Chaval. Yo me quedo aquí. 31 años son demasiados para dejar esto. Aparte, me está esperando Arteche, que tenemos que tomar juntos unas cañas comentado el encuentro. 
"Hasta Siempre, Míster. 
"Hasta luego, chaval. Y recuerde siempre una cosa: En el fútbol no hay pasado, ni hay futuro. Solamente hay presente, y eso es ganar, ganar, ganar,  ganar, ganar y volver a ganar, a ganar, a ganar, a  ganar, a ganar, y volver a  ganar, y así me puedo tirar hasta media hora más si quiere”.

EL CRACK  DEL  PARTIDO: DON JOSE LUIS ARAGONÉS SUÁREZ MARTÍNEZ. 31 años de su vida, es prácticamente  toda mi vida. Toda ella ligada con nosotros, remangándose si era menester para, sin complejo alguno, entrenarnos en Segunda y sacarnos de ese pozo sin fin, sin olvidarnos de que nos rescató a la Selección del secuestro al que estaba sometido por todos los poderes fácticos vikingos y nos la devolvió a todos los Españoles. Gracias, pues, por Tanto, Maestro. Muchas gracias por todo.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Esperaba mucho más de los gitputxis, la verdad. Especialmente de Griezman. Por parte nuestra, conjunto vacío.

ÁRBITRO: Estrada Fernández. Para mi se come un penalti de libro por mano de un  tío de la Real dentro del área en la segunda parte. También pudo pitar otra mano de Godín, aunque esta fue claramente involuntaria, ya que intenta cabecear un balón y le da involuntariamente en la misma.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO: ( 31 GRADOS).

Lo subo otros 3 grados más. NI en mis sueños más húmedos esperaba haber alcanzado la barrera de los 30 grados (y superado). Claro que Don Luis se merecía este homenaje y muchísimo más.

Y el miércoles, la Copa. El derbi. Toda una semifinal. Aunque será difícil que no me pueda concentrar en otra cosa que no sea en acordarme de ese hombre huraño, canoso y sin afeitar de chándal blanco y pantalón azul con ribetes rojiblancos en las mangas y en los laterales.  Era y es el Atleti en estado puro. Nuestro Atleti.

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MAREANDO LA PERDIZ: "Desesperado"

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