Ya sé que a todo el mundo parece
que le importa un bledo nuestro devenir en el campeonato nacional liguero. Los
hay hasta que andan ya celebrando nuestra ya casi segura clasificación para la
próxima edición de la Champions y todo. Personalmente, no soy de ellos, porque tampoco me parece gran cosa para estar tan estupendos, oyes. Pero como
a nadie parece importarle un rábano nuestro devenir liguero, al menos, considero muy
importante esta victoria para romper esa racha de derrota va, palmatorium
viene. Todos sabemos lo que nos jugamos el miércoles, cierto, pero crear una
dinámica perdedora previa, era muy peligroso. Y que el equipo deje de competir,
también. Así que considero vital el triunfo del pasado sábado aunque solo sea
para eso … Ir con otra carita al partido de pasado mañana. Y tiempo habrá de
analizar con más profundidad nuestro “espectacular” devenir en el Campeonato
Nacional Liguero. De momento, a jugársela todo o nada en ese cara/cruz
constante que es la Champions.
Cómo no también, que la primera parte fue un
coñazo supino, con dos equipos que parecía que ni sabían, ni tenían tampoco
excesivo interés en realizar un fútbol en condiciones.
El primer susto lo dieron los
vascos, en un balón al segundo palo, en el que Oblak dudó en su salida, pero
que logró finalmente desviar el remate de Paredes con la mano, en una acción
pura de balonmano. Tras la paupérrima impresión que dio Jan en Elche (muy falto
de forma, que no de condiciones) en el Metropolitano, a pesar de esa duda
inicial, se le vio ya mucho más centrado y acoplado de nuevo a su sitio. De
hecho, apuesto a que el miércoles él será el titular frente al Arsenal.
A los 5 minutos, un renacido
Baena tuvo un mano a mano frente a Unai Simón, tras excelente asistencia previa
de Don Koke Resurrección. Sin embargo, el sprint de Alex fue más lento que si de una tortuga reumática se tratase, con lo cual finalmente Vivian le terminó robando la cartera cuando tenía ya
el mano a mano perfilado.
Y a los 23 minutos, una jugada ya
repetida hasta la saciedad en este irritante Campeonato Liguero en contra
nuestra: córner a favor del Athletic, Paredes remata espléndidamente de cabeza,
y el pobre Jan no puede hacer nada para impedir el tanto visitante. El gol es
un golazo, ojo, pero, la pregunta es. ¿Quién era el marcador de ese pibe? El
marcador nadie, obvio. Quién estaba por allí era uno de los de siempre: el
sinvergüenza de Lenglet. Teniendo a Puric en el banquillo, buena gana, oyes. Lo
del francés es una tras otra. Menudo pufo tenemos con este individuo.
Y pudo ser peor el tema, que tan
solo 2 minutos después, si no es por Pubill, que le quitó un gol hecho tras un dos
para uno bilbaíno, a Iñaki Williams, puede que el partido se nos hubiese puesto
aún más cuesta arriba si cabe.
Démosle gracia a que Llorente
sigue aburriendo a todo crack visitante que se precie. Esta vez le tocó a Nico
Williams, que no se enteró ni del nodo cada que nuestro rubiales se ocupaba de
su marca. Lo de Marcos esta temporada roza lo emocionante.
En el 36 dimos algo de señales de
vida, en el único pase en condiciones que puso el últimamente gris Giuliano
sobre la cabeza de Sorlhito, pero este remató inocentemente a las manos de
Unai. Poco más que reseñar de este primer desangelado tiempo. No pintaba bien
la cosa, ciertamente.
En la segunda parte, el Cholo
debió de poner bien firme a la muchachada, porque la cosa cambió bastante. Por
el 49 de juego, Pableras combinó con Baena, este asistió mal a Griezmann, pero
Vivian, en su intento de interceptar el pase, lo que hizo fue corregir su
dirección hacia el oportunismo de Diosito, y el francés, de toque sutil, puso
el empate en el marcador.
6 minutos más tarde, y con
nuestro Atleti en modo desmelenado, dimos la vuelta al tanteador, en un gran
balón que robó Barrios, este combinó don Don Salmones, hizo la pared con Baena
(esta vez certera y precisa) y de toque y control soberbio, el noruego cruzó el balón a la
perfección ante la salida de Simón. Un golazo como otro cualquiera. Lo más
difícil ya estaba hecho.
Después vino el nuevo drama de la
lesión de Pableras (de la cual os hablaré más adelante) entrando en su lugar
Cardoso, otra excelente ocasión de Sorloth tras asistencia de Giuliano, dominio
final bilbaíno sin demasiado aparente peligro, en el 90 otro cabezazo del
Salmones que sale fuera por poco tras otra gran asistencia del renacido Baena,
absurdo descuento de 6 minutos por parte del paranoico de Gil Manzano, y en el
93, un maravilloso pase de Nahuel Molina deja a Sorloth de nuevo en el mano a
mano ante Unai, tras irse en velocidad de su marcador, y con suma tranquilidad,
y de fuerte latigazo cruzado de nuevo, bate a placer al guardameta vasco.
Molina dio la de cal en ataque,
sí, pero también la de arena en defensa. Pase de un tal Rego sobre Guruzeta,
Nahuel que ve la vida venir, y el vasco remata fabulosamente de cabeza y casi a bocajarro
para poner el 3-2 final en el marcador. Victoria justa, balsámica y que rompe
con esa puñetera dejadez que andábamos mostrando en el Campeonato Nacional
Liguero. A recuperar nuestra dinámica, pues.
ÁRBITRO: Gil Manzano.
Sigo sin saber de dónde se sacó
los 6 minutos (que al final fueron, inclusive, más) de descuento.
Afortunadamente, no molestó en exceso en el resto del encuentro.
EL
CRACK DEL PARTIDO:
Gran partido de Pubill y de
Llorente, qué poco disfrutamos de Barrios, que se andaba entonando. Golazos de
Sorloth, pero se lo voy a dar a Baena, que tiene una legión de Atléticos
desesperados con la Guadaña puesta deseando cortarle el cuello sin compasión.
No está siendo su año, eso vale. Pero tuvo una lesión y después una puta
apendicitis que le jodió lo suyo, es el primer año con el Cholo y se nota (como
a casi todos) que la adaptación le cuesta demasiado. Y aún así, ayer sí, fue el
mejor, participando decisivamente con sus asistencias en nuestra victoria
final. Al bueno de Alex, habrá que empezarle a darle duro el año que viene, ya
con la mili hecha, y no ahora precisamente.
LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:
Como al Señor Lenglet paso casi
hasta de ni mentarlo, hablemos un poco de Pablo Barrios. Es una putada terrible
el infierno que anda pasando nuestro jugador franquicia del futuro, y todo por
las malditas lesiones musculares que nos traen a mal traer. Digo yo que el
primer interesado en recuperarse bien será el chaval, máxime con la ilusión que
tendría de disputar unas semifinales de Champions, por un lado, y acudir a su primer
Mundial, sueño de cualquier pelotero que se precie, por otro. Pues no. La masa aborregada tuitera ya ha dictado su sentencia, legiones y legiones de nutricionistas, médicos, eminencias y demás celebridades habidas y por haber han dictado cátedra y es
que el chaval no se cuida, no se alimenta bien, folla poco y está más pendiente
de acudir al peluquero que de entrenar. De verdad, me cuesta un mundo imaginar
de dónde sale tanta inquina y mala bilis ojo, contra un canterano nuestro
(luego me quejo que se metan con Baena). Lo digo y lo mantengo: dentro del asco
generalizado que me produce cada más este engendro del fútbol, la “gran”
afición Atlética está también tirando la puerta a puntapiés. Desde este humilde
bloq, toda la fuerza del mundo para el bueno de Pableras, y tranquilo, que
muchos otros sí que te esperaremos, cueste lo que cueste, y lleve el tiempo que
lleve.
TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (- 8 GRADOS).
El ridículo de Elche ya mi me
escandaliza, era tan esperado que ni bajo el Termómetro, para qué … En cuanto a
la victoria frente al peor Bilbado de los últimos tiempos, obviamente también,
de obligado cumplimiento, así que seguimos con los descorazonadores -8 grados
en nuestro debe.
Nada más por hoy. La suerte ya
está echada. El miércoles, cara o cruz final, primera parte. El Arsenal no está
ni mucho menos como cuando nos clavó 4, cierto, pero viendo cómo defendemos el
balón parado … Casi es mejor ni pensarlo. Los que sí que tenemos que
cumplir sí o también en la grada somos nosotros, así que, a darlo todo, gente,
que poder … Se puede … “Y al besar la red un gol
de Ayala” …
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