Mentiras.
Yo antes he conocido a este
torneo (y he vivido finales en unas cuántas ocasiones, creedme) en la gran Fiesta del Fútbol
Español. Pero es mentira. Porque todo ha sido una colección incesante de
mentiras.
Nos mintieron en la forma del
reparto de entradas, en la manera de obtenerlas. Ocultaron los precios hasta
después de haber completado las solicitudes de las mismas. Nos siguieron
mintiendo con la entrega de las localidades, con que todas se entregarían en Sevilla,
con que tendríamos que ir juntos toda la Agrupación a por ellas, y si faltaba
un solo miembro, nada de nada. Es más, ni siquiera nos pusieron pulsera
identificativa, tal y como amenazaron en la previa como si de ganado se tratase. No pidieron DNI (como para pedirlo, con el caos que fue todo
aquello a la hora de acceder al campo). Es imposible mentir tanto y en tantas cosas a la vez. Especialmente culpable la Federación, pero, por supuesto, con la
complicidad necesaria por parte de ambos Clubs. Y no les voy a hablar del
precio de las entradas. Solamente indicaros que he aprendido mucho en esta
Final. Más de lo que ustedes imaginan. Y a mi no me torean más, se lo puedo
asegurar.
Llegada a Sevilla.
Una vez en la Cartuja, toda una odisea, dando vueltas
sin sentido alguno sobre 2 mismas rotondas separadas por un atasco
impresionante. Llegué a ver a gente andando a través de la carretera y todo.
Una hora de reloj, no sé muy bien si fue para recoger una “acreditación” para el
bus o para tenernos ahí "controlados" sin ton ni son. Si querían desanimarnos para que desde allí no fuésemos ya para
la ciudad, lo consiguieron, vaya que si lo hicieron. Un espectáculo lamentable,
bochornoso y jamás vivido por mi persona en cualquier desplazamiento que haya
realizado (sea final o no). Encima, cuando te sueltan, te dejan en medio de la
nada, sin ni un triste baño, ni servicio, ni tiendas, ni bares, ni comercios, nada, con el Estadio al lado, si,
pero totalmente vallado e inaccesible para intentar buscar cualquier aseo o atisbo de civilización posible. Y
con un calor en forma de bochorno sencillamente dantesco. Y sí. Ya sé que lo
del tiempo no es culpa de nadie, pero creo que los organizadores eran muy
conscientes de la climatología que suele hacer en Sevilla, y seguro que habrá
en toda la ciudad sitios más adecuados en los que poder bajarte de un bus
después de un largo y pesado viaje durante buena parte de la madrugada y la mañana entera. Eso sí, consiguieron su objetivo (al menos,
por nuestra parte). No tuvimos huevos de hacer amago siquiera para ir a la
ciudad a darnos un rulo. Buscamos la Fanmierda esa y ni siquiera entramos en
ella, sino que nos quedamos por los alrededores en una especie de parque que
había. Esos tiempos de antiguas Finales de ver la ciudad, mezclarte con la
afición contraria y demás, pasaron a la historia (salvo para la gente que se
planifica el viaje yéndose más días, claro). Otra lección aprendida.
Accesos al campo.
Esto es verdad que ya me ha
pasado en más campos aparte de este, últimamente. Quieren controlar tanto,
revisar tanto, que forman unos tapones humanos acojonantes, absurdos a más no
poder, con el aliciente ya mencionado del calorcito y el sol que nos quemaba en
la espera. Y ojo, que lo intentamos a las 19,30 h., ni mucho menos estuvimos apurando el acceso. Como “anécdota”, había delante mío una persona de 90 y pico
años, y otra con un andador. Reclamé a uno de los seguratas, que tuvieran el
detalle de hacerle un pasillo a estos hombres, y no estuvieran apretujados de
esa forma inhumana ahí. Por supuesto, ni puto caso, hasta el punto de que tuve
que, apelando a la buena voluntad de la gente que estaba delante de mí, de
haber si les dejaban pasar, que no era ni medio lógico que esa gente estuviese
así. Al final conseguí avanzarles algo, pero vamos, otra muesca más de la
fantástica Estafa organizada. ¿Que qué hacían gente mayor en esos sectores de
Fondo? Igual el deleznable precio de las localidades tuvieron buena culpa
también de que no se buscasen una localidad más acorde al estado físico de esa
buena gente, pero, qué sabré yo …
Dentro del Estadio.
Más y más problemas. Tengo claro
que a una grada de animación se va a estar de pie, solo faltaba. Pero una cosa
es estar de pie detrás de tu asiento, y otra muy distinta el ponerse de
pie encima de dicho asiento. Eso es hacer el cabra, y por su supuesto, me
negué en rotundo el hacerlo, máxime aún cuando detrás de mí, había también una
pareja de personas mayores que, obviamente, no estaban en condiciones de
ver el partido en dicha posición, y que no iban a ver un puto pijo la Final. ¿Qué qué hacían allí esa
gente? Ya os he dado la respuesta antes: igual no tenían 500 pavos para sacarse
unas localidades medio decentes, ¿No? Que, de hecho, 133 es ya un dineral
descomunal para la mierda de sitio en el que estábamos.
Así que tuve que irme a la zona
de los pasillos, dónde ya pude medio ver la final (menos la portería de nuestro fondo, ojo), pero claro, nuevo problema
habemus. Justo detrás estaban los discapacitados, los cuales, obviamente, no se enteraron ni del nodo del partido. Y yo me pregunto: ¿Quién es el cerebro
desbordante de sabiduría y sapiencia que coloca a esta buena gente detrás de
una grada de animación? Que yo sepa, los he visto en la mayoría de campos a ras
de césped en un Fondo, o, digo yo, se les podría haber reservado unas
localidades más centraditas y con mejor visión, debido a sus evidentes
problemas físicos que les impide moverse con facilidad, ¿No? Y encima, me llamó
la atención una segurata por ello. La chavala era bien maja, y entendió a la
perfección mis explicaciones.
Parece que el Club les ha
devuelto el importe de las localidades. Yo diría que es lo mínimo, porque lo
que habría que darles es una pequeña indemnización por el día perdido, la noche
anterior palmada, y la noche siguiente perdida también a su interminable vuelta
a casa. No sé yo qué cuerpo tendrán para volverse a apuntar otra final en ese
estadio, la verdad. Yo sí que lo tengo claro.
El Partido: Decepción, por
supuesto. Fracaso, jamás.
Pues si. No considero ningún
fracaso el que el Atleti haya perdido esta Final de Copa, la verdad. Si
nosotros hemos fracasado, ¿qué han hecho entonces el resto de los
participantes? Lo que no es normal es meter toda una una Final de Copa en medio
de todas las competiciones activas, porque corres el riesgo de que la
desvirtúes si alguno de sus participantes anda inmerso en Champions, como así
fue el caso. Pero como todo da igual, aquí nadie dice nada, nunca pasa nada, y
si pasa, se le saluda, pues para qué me voy a hacer más mala sangre tampoco.
Tampoco es muy normal que te
claven un gol a los 14 segundos como lo hicieron (gol que en el campo no me enteré ni del pijo, por cierto). Un saque inicial sin
demasiada aparente intención, un bote que parece que sale propulsado con aire
comprimido para que Giuliano no llegue a despejarlo, un centro de Guedes sin
demasiada convicción, tampoco, un extrañísimo remate de cabeza de Barrenextea, semi de lado, (extremito que personalmente me encanta pero que no es ni titular con la Real, y
que no creo que haya anotado algún tanto más en su carrera de cabeza), un remate
extrañísimo, medio blandengue, botando lentamente, ajustado al palo, un
Musso que tampoco termina de llegar a atajar el balón ... No es ni falta de
concentración ni pollas en vinagrel. Es psicodelia, rozando la paranoia. A ver quién cojones
defiende eso.
Dicho esto, el resto del primer
tiempo fatalmente jugado por el Atleti, hasta el golazo de Lookman, que estaba
siendo el mejor jugador y más desequilibrante nuestro, pero que, cómo no, en el
fatídico minuto 60 fue sustituido de nuevo. Es imposible poder hacer así nada,
la verdad.
Que no se me olvide, eso sí, que, al borde del descanso,
penalti residual que esta vez si que se pita a favor de los donostiarras (el de Carvajal a Llorente no, por
supuesto), en el que Guedes cabecea antes de la (también hay que decirlo)
alocada salida de Musso, y una acción en la que hace 10 años nadie nos
hubiésemos planteado siquiera que hubiese falta, en este fútbol de hoy en día,
resulta que es penalti … Ojo, según estadio y rival, porque eso sí que no suele
cambiar nunca. Las costumbres hay que mantenerlas. Otra vez a remolque de la vida.
Pero bueno. La muchachada lo dio
todo, logró de nuevo el empate a falta de 3 minutos con chicharrazo de Julián,
tuvo ocasiones clarísimas para no haber llegado a los penaltis (Baena y
Cardoso, principalmente), y al final, pues lo de siempre. A ningún Atlético nos
puede sorprender ya, a estas alturas de la vida, el palmar una tanda de
penaltis en una final, ¿No? Y si encima, fallan tus 2 supuestos seguros de
vida, menos. Eso sí, siempre me quedará la duda. ¿Realmente ensayamos este tipo
de acciones en la víspera de este tipo de Finales?
Afición.
Lo siento, pero soy también de
los que pienso que, a nivel general, la afición de la Real nos dio una soberana
lección en la grada … eso sí, a quién se lo diera, porque yo mi conciencia la
tengo muy tranquila. Di todo como el que más, de principio a fin, sin
desfallecer un solo instante, y el que le lo da todo, poco tiene que
justificar. No soy quién para decir a nadie ni lo que tiene que hacer ni dejar
de hacerlo. Pero a mi, personalmente a mi, una vez mas, no me dio ningún baño
nadie, salvo el bendito duchazo que me pegué cuando amanecí, a eso de las 10 h.
del Domingo, en mi casita tras una jornada brutalmente agotadora.
Mención aparte los Tifomarkers,
pero esa gente anda siempre por encima del bien y del mal. Su tifo fue
sencillamente demoledor, una (otra) puta maravilla.
El
Abrazo.
Menos mal que nos queda eso: el
abrazo final entre Hermanos, que refleja todo lo bien que lo pasamos en la
previa, todo nuestro desconsuelo por el desenlace final, toda nuestra
satisfacción por habernos dejado, una vez más, la vida animando a nuestro Atleti
sin cesar, y, especialmente, toda nuestra convicción firme y Eterna de
nuestro Sentimiento Atlético. Algo que ninguna derrota ni ningún maltrato podrá
superar. Un placer lo vivido con todos ustedes, una vez más. Tan Orgulloso como
agradecido, especialmente personificado en mi Cachorrín, por su espectacular
cena del viernes, por su eterna compañía, y por ser mi guía final cuando ya,
cansado, derrotado y triste, encaminábamos ya el camino de vuelta al bus, trayecto que sin su ayuda, no hubiese conseguido ni en pedo, vamos. Gracias por
todo (a todos), gracias por tanto. Seguiremos …
1 comentario:
No estuve por decisión propia y anterior a la aparición de los precios. Fue pereza, eso sí, nunca miedo a la derrota. Luego llegaron los precios (entradas, alojamiento, viajes...) y luego el tema de la app y el estado del estadio. Hay que seguir contando lo que allí pasó. Esa gente que tomó las decisiones y que hoy no dan la cara, porque saben perfectamente lo que pasó y lo que pudo pasar, tiene que ser señalada. Gracias Tomi por contarlo. Y del partido, poco o nada. A ver qué pasa con el Arsena.
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