A raíz de este encuentro, se han
formado dos interesantes debates en ese manicomio que suele ser tuiter. El
primero de ellos va en referencia hacia el deseo confeso de que el Sevilla baje
a segunda división o no. Está claro que es muy goloso ver a los palanganas de
nuevo en dicha división. Coincidieron con nosotros, de hecho, logrando subir en esa
primera temporada gracias a la mítica frase de Caparrós cuando perdieron en el
Calderón (“El Atleti sube fijo”). Sabía muy bien lo que decía el puto gitano
ese, porque dicha afirmación se tradujo en una enorme presión para el colectivo
arbitral a la hora de pitarnos sobre el terreno de juego, desde ahí hasta el decisivo tramo final de dicha temporada, finalmente
consiguiendo su objetivo final: que no subiésemos (y ellos sí, claro). Personalmente, a partir de
ese instante me empecé a dar cuenta de cómo se las gastaban los tipos estos, y
empezó una rivalidad encarnizada, mucho más por parte de ellos que entre nosotros
mismos, lo tengo claro también. Así que, si mi corazón me dictase mis
sentimientos, está claro que ojalá y se pudran todos en la cloaca más profunda
que haya. "El Sevilla baja fijo".
Sin embargo, la cabeza me dicta
otra cosa. La única posibilidad real que tiene el Atleti, hoy por hoy, de
disputar un Campeonato Liguero, es tener una Competición con Sevillas,
Valencias, Betis, Athletics y demás cuánto más fuertes, mejor. Las Ligas de 100
o 90 puntos, son utópicas para nosotros. En cuánto bajen de esas cantidades,
más chance tendremos todos. Y como no deja de ser mi torneo favorito y al que
más valoro por excelencia, al menos, en mi caso, en esta ocasión prefiero
hacerle más caso a mi única neurona que a mi sufrido ya de por sí corazoncito. Que tiempo de sacarnos los ojos entre nosotros ya tendremos.
Otra de las movidas de las que se ha estado discutiendo es la
alineación sacada por el Cholo. Entiendo el cabreo (cómo no lo voy a entender)
de cualquier equipo que ande disputando la permanencia. Pero deberían de mirar
hacia otro lado, porque el Atleti no es quién determina cuándo disputa sus partidos, ni mucho menos es culpable de jugar una final de Copa del Rey en
medio de una competición liguera, y con, encima, jugándose el pase a unas
Semifinales de Champions, todo englobado en una misma semana. De verdad, qué haya que explicar este asunto, me
parece del todo punto psicodélico, rayando lo paranoico.
Aparte, también es muy de este
País el echar siempre la culpa al empedrado cuando las cosas no van como suponíamos que iban a hacerlo, en vez de asumir nuestras propias
responsabilidades. Al fin y al cabo, esto es solo una simple jornada liguera,
y en total hasta han tenido otras 37 más para arreglar tu triste
devenir por la vida. Así que, cómprate un espejo, majete, analiza lo que tienes
enfrente, y después ya ladras, si eso. Pais …
Que ruede ya el balón. A pesar de la bisoñez del equipo
en la primera parte, la chavalería me gustó un montón en dicho periodo. Se sobrepuso al
tempranero penalti que cometió Dani Martínez (clara acción de pardillo) sobre
el Biruta del Isaac Romero, y dominó casi de cabo a rabo el resto del
primer periodo. El Atleti, salvo por esa acción inicial, daba la impresión de no notar en exceso la formación del equipo, y los hispalenses daban una imagen
sencillamente paupérrima a pesar de ir ya por delante en el marcador y tener la
grada volcada a su favor.
Así, en el 34 de juego, llegó el
tanto de nuestro Atleti, el cual lo metió el gran Boñar cabeceando cruzado tras
asistencia de Julio Díaz.
Lejos de conformarnos con el
empate, el equipo siguió decidido a por la victoria. Sin embargo, ya en el
descuento, un córner sacado por los locales, Gudelj remató a placer ante el
marcaje a distancia de Baena, que no sé si era su par o no pero que, desde luego,
quedó retratado en la foto. Así que con el 2-1 que, a la postre, fue
definitivo, nos fuimos al descanso.
La segunda parte, sin embargo, ya
no me gustó nada el Atleti. Dominó más o menos, si, pero sin mucho
convencimiento ni profundidad ninguna. El Sevilla tampoco es que hiciese gran
cosa, pero tuvo en el 57 el tercero en un remate de nuevo del Biruta del Isaac
que rechazó el palo. Salió al campo Lookman, pero, al igual que Baena, y, por
supuesto, que Almada, ninguno de los 3 estuvo fino del todo (por decirlo de
alguna manera suave, vamos).
Sinceramente, apenas recuerdo
alguna ocasión más por parte de uno y otro equipo. Los locales, defendiendo
como leones frente a los gatitos rojiblancos. Daba igual. Los sevillistas celebraron su victoria final por todo lo alto (normal, con lo que se andan jugando) y los visitantes,
como que nos dio un poquito igual también el tema. Digamos que, al final, todo
encajó dentro del plan establecido. Qué funcione ese plan, pues.
Árbitro: Isidro Díaz de Mera.
El penalti fue clarísimo, así que
sin mayores movidas promovidas por el Ayuntamiento.
EL
CRACK DEL PARTIDO:
Boñar. Ese chaval es puro Atleti
por todos los poros de su piel. Los que seguimos al Madrileño bien que le
conocemos, aparte, porque tiene también ese espíritu indomable tan característico nuestro.
Es un pibe polivalente (le he visto tanto de lateral como de interior
derecho), con muchísima garra, y con ese “don” que tienen solo los que meten
los goles importantes de verdad, cuando un partido anda atascado o ya,
inclusive, en el descuento. Su celebración a lo Tardelli en aquel maravilloso
mundial de España, bien atestiguan todo lo que un pelotero debe de tener:
sentimiento a muerte por la camiseta que representa. Personalmente, me alegré de dicho tanto como si hubiese sido también la final de la Champions, lo
menos, porque este chaval se merece esto, y muchísimo más que va a conseguir.
LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:
Esperaba mucho más de Rayanne, el
cual es mi ojito derecho del filial. Por otro lado, Baena sigue sin arrancar
del todo (me temo ya que habrá que esperarle hasta la próxima temporada,
aunque no me importa el hacerlo, tengo fe ciega en él), y desesperante también la apatía de Sorloth
(para variar). ¿Almada? Confío ya poco de él, la verdad. Tiene siempre el mismo
registro futbolístico, y de ahí no se le saca.
TERMÓMETRO ROJIBLANCO (- 8 GRADOS).
Aquí viene el gran disgusto de la
mierdacrónica esta que no se va a leer ni el Tato. Sé que ahora no es tiempo de hablar mucho de esto, pero
este socavón en el que andamos metido en Liga es completamente inadmisible.
Estábamos en -4. Otro grado que lo bajo por no haber puntuado en nuestro
estadio talismán, la derrota frente al Barcelona la doy por asumida, pero la
derrota en el Pitzjuán ni hablar, vamos. 3 grados menos como 3 soles. Una
pésima noticia todo, y con el Paleto -Real ya 4 puntos por delante, ojo. Y 3 partidos consecutivos palmados. Menos mal que hoy no me lee nadie.
Y ustedes se preguntarán, lo mismo que yo: qué hago escribiendo hoy esto cuando tenemos lo que nos espera (no lo sé ni yo, en serio). La gran Semana Rojiblanca por Excelencia. No tengo ni la más mínima duda al respecto de nuestro pase a la siguiente ronda final. Sabemos el potencial que tiene nuestro rival y su motivación, cierto, pero ellos también saben en dónde se meten, y contra quién se van a jugar al final las Semis. ¿Alguien da más? … “La Victoria más Rotunda” …
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