22 de octubre de 2012

Real Sociedad 0 - Atleti 1. Falcao lo quiere todo.


Fíjense ustedes que hasta ya parecía que el empate, visto lo que ocurrió en el encuentro y demás,  no era malo del todo (al fin y al cabo, la Real llevaba 6 meses sin perder en Anoeta, ayer tuvo un buen par de ocasiones de adelantarse en el marcador, el árbitro les escamoteó un penalti de libro de Gabi al borde del descanso, en el primer tiempo fue superior a nosotros y no jugó, en mi modesto entender, un mal encuentro ni muchísimo menos), pero la fe y la ambición del Cebolla persiguiendo un balón a pesar de ir agarrado por un donostiarra de la chepa, acercó la falta lo suficiente como para que se pusiese a huevo para un buen lanzador de faltas. El tema parecía claro: Gabi estaba ya por allí tirando de galones, pero Falcao lo vio aún más claro, se la pidió desesperadamente al Cholo, este le autorizó a lanzarla y fue llegar y vencer: baloncito por encima de la carrera y chicharrazo que te crió. Minuto 90,  partido visto para sentencia. No fue justa nuestra victoria, pero esto está montado así, y esta vez  nos toca a nosotros el que la fortuna nos sonría después de tanto tiempo de peregrinar por el árido desierto.

Porque la primera parte fue de la Real, que nos dominó, aunque el Atleti en defensa ayer rayó la perfección, y eso también cuenta. Sublimes Miranda y Godín, y muy metidos en la faena Juanfran y Filipe Luis, que no brillaron en ataque, pero sí que estuvieron vivos en su misión principal, la defensa. Por eso mismo el dominio donostiarra apenas tuvo profundidad, salvo una serie consecutiva de córners al final del primer tiempo que hasta hizo que el mismísimo Falcaos se disfrazase de Arconada tras un buen remate creo recordar del bullicioso Griezmann, con Courtois ya prácticamente batido.

Del Atleti en ataque, nada de nada durante este periodo. Sin lugar a dudas, Arda se nota demasiado. Aparte, a mi la Real no me disgustó. Un equipo joven, que trata bien en balón, y que planteó en el  encuentro de la manera más  ambiciosa que tuvo. Tiene muy buena pinta el equipo donostiarra.

El segundo periodo fue más vivo, más de ida y vuelta, el Cholo movió bien fichas, y a intercambio de golpes, estaba claro que teníamos las de ganar. Falcao tuvo una de las que no suele perdonar, Koke creó estragos a balón parado con su forma de golpear el balón, que hizo que Mikel González hiciese lucirse a Zubikarai cuando ya se cantaba el gol, y el final ya se los he relatado. Este colombiano, que defiende, ataca, mete goles de cabeza, con la derecha,  con la izquierda, trabaja, se desmarca y resulta letal, además, ya tira también las faltas. La primera  que ha lanzado en su vida, 100% de  efectividad. Su  ambición no tiene límite. Y contagia al equipo de la misma. Así, no es de extrañar que ocupemos el liderato junto con el Barsapasta. Vaya puta gozada.

EL CRACK DEL PARTIDO: No mentar a Radamel es poco  más o menos que un pecado, pero para mi Godín estuvo soberbio durante todo el partido también,   y si me apuran, incluimos en la terna a Miranda. En defensa y en concentración defensiva rayamos la perfección.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Raúl García vs. Adrián. Los  dos estuvieron demasiado desaparecidos, y convirtieron a Radamel en un islote completamente aislado.

ÁRBITRO: Ayza. Se come un penalti de libro no sé si de Gabi o de Raúl García por paradón con las manos dentro del área al borde del descanso. También debió de expulsar a De la  Bella por una criminal entrada sobre Juanfran.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+ 6 GRADOS).

Victoria muy sufrida, pero absolutamente imprescindible para continuar soñando despiertos. La  victoria es importantísima (más por la forma de haber sido conseguida que por los 3 puntos en sí) porque  todo  este colchón de puntos  que estamos pillando ahora nos servirá de  un  excelente edredón cuando el frío invierno asome por el Calderón.

Y el jueves, otro partidos europeo más, y otra oportunidad de  continuar haciendo historia. El rojiblanco está más de moda que nunca. Yo que mis  rivales, empezaría  a tomarme más en serio a mi equipo. No serán que no se los he advertido.

8 de octubre de 2012

Atleti 2 - Málaga 1. ¡Cima a la vista!



Pues sí. Ya estamos en lo más alto. Haciendo ruido, mucho ruido (casi 55 almas ayer en el Calderón cantando a grito pelado  ahí queda eso), y con unas sobredosis de fútbol en vena que no se pueden aguantar. El partido que ayer realizó el Atlético ha sido de lo mejorcito que uno le ha visto en Liga en años ha. Salió como siempre, desmelenado, como un león hambriento en busca de su víctima, y a los  seis minutos, un fantástico  centro de Emre fue cabeceado sin piedad por Falcao, anticipándose al díscolo Monreal. Brutal hasta decir basta.

No. No paró ahí la cosa. El acoso del Atleti fue constante, pero el Málaga demostró el por qué era el equipo menos  goleado de la categoría, y aguantó fenomenalmente  nuestras embestidas. Su organización defensiva fue, por momentos, impecable, ayudada por un linier de tic nervioso con el banderín, que transformó en fueras  de juego no menos de 3 incursiones  completamente verticales hacia la portería de Caballero. Dirigidos por un Mario Suárez  por momentos sublime en el juego de creación, el Atleti fue un ciclón constante. Pero los andaluces supieron capear el enorme vendaval de juego colchonero, y en un fantástico centro de Monreal, Santa Cruz puso el empate en el marcador, en un remate en el que, seguramente, Courtois pudo  hacer algo más, aunque también Godín quizás también. Da igual. Los goles siempre se pueden ver como aciertos de los que anotan o como fallos  de los  que defienden. A mi, personalmente, me gusta más la primera opción.

Con este empate nos marchamos al descanso. Pero el asedio no paró un instante.. Este Atleti que hoy nos  deleita siguió en  pleno abordaje visitante, que aunque intentó alguna que otra contra peligrosa, ciertamente, apenas llegó a crear peligro real a la meta defendida por Courtois, salvo un fenomenal zambombazo de Isco, un pelotero a tener muy pero que muy en cuenta. Al igual que nuestro Macho  Camacho, que también ha crecido  cantidad.

Pero los números del Atleti son demoledores: 11 córner a favor, 31 balones hacia el área defendida por Caballero, Adrián colosal con su excepcional cambio de ritmo, Falcao moviéndose por todos lados  del área rematando todo lo rematable, un equipo metido,  concentrado y que no da un balón por perdido ni un punto por conseguir hasta que el arbitrucho le  de por pitar el final del encuentro. Y así llegó nuestra victoria final en el 44 de la segunda parte, en un balón que se metió Wellington en propia meta, pero que si no lo hacía él, ahí tenía detrás a Radamel, con la caña preparada, con su olfato en plena efervescencia. Era gol o gol, así de claro. Del uno, o del Tigre. La victoria es justa, incontestable, frente a  un rival con una disposición táctica fantástica, y al   que solo le faltó algo de profundidad. El Atleti hoy en día es un auténtico volcán en erupción. La lava rojiblanca se está esparciendo a velocidad de vértigo tanto en España como en Europa. Y está arrasando allá por donde  va. No se puede disfrutar más viendo a un  equipo de fútbol. Que se lo digo  yo.

EL CRACK DEL PARTIDO: Falcao es  el crack que marca diferencias, pero Emre estuvo genial  en la hora que le aguantó el fuelle. Muy buen segundo tiempo de Adrián también. Y, en general, todos rayaron a un más que aceptable nivel. Por parte visitante, me encantaron su pareja de centrales, el citado Wellington (al  que no se le puede culpar de nada en el autogol) y Demichelis. Algo más que un simple digno rival.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Fue un partidazo sublime, de los que hacen afición. Nadie merece ni de uno ni de otro equipo estar en esta sección hoy.

ÁRBITRO: Pérez Lasa. Paupérrimo, como suele ser su línea regular. Y el linier del primer tiempo  en  el ataque del Atleti para mi  que sería un familiar suyo, porque vaya tela, telita, tela.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+ 6 GRADOS).
No se mueve. Ya era hora que diésemos también el callo frente a nuestros rivales directos. Hay que seguir así, pillando un buen colchón de puntos para cuando llegue el frío invierno, no nos pille con el bulla al aire, como en anteriores años nefastos.

Y, aunque estoy superfeliz por estar de líderes, la filosofía es clara: nadie debe de pensar en otra cosa que no se llame de nombre Real y de primer apellido Sociedad. Con la mirada alta y con el orgullo de sentirnos, por fin, y después de tantos años, plenamente identificados con los jugadores que portan nuestro escudo y con el entrenador que tantísimo nos está dando. CHOLO ÚNICO.

1 de octubre de 2012

Espanyol 0 - Atleti 1. Aguantando el tirón.



Pero con luces y sombras. Últimamente, los partidos del Atleti son un calco unos de otros. La cosa empieza con una primera fase de tanteo, en la que vamos hipnotizando al rival poco a poco. A continuación, una segunda en la  que apretamos el acelerador y sacamos el rodillo a paseo, pasando  por encima de nuestros contrarios. La tercera, sin embargo, es que una vez nos adelantamos en el marcador, el equipo recula de una manera absurda e innecesaria, hasta el punto de que terminamos pidiendo  la hora cuando, en teoría, hemos sido en líneas generales bastante superiores a nuestro rival, y no deberíamos de padecer tales menesteres.

Enfrente teníamos al Espanyol, en su precioso Cornellá. Es raro verles de colistas, pero ayer justificaron su puesto, en un primer tiempo en el que no tengo muy claro a qué salieron exactamente, y un segundo en el que base de corazón y nervios nos lograron embotellar, pero sin crearnos excesivo peligro, salvo en un par de ocasiones de Stuani y Tejera. Los periquitos  cada año son un poquito más débiles, y tanto va el cántaro a la fuente ... Desde luego, necesitan recuperar a Sergio García como el comer. Y un par de fichajes en Diciembre, también, ya puestos. Si no, chungo cubata.

Así que nada. Primera fase de 20-25 minutos en los que el Atleti salió con el balón en los pies, sin rifarlo, sin profundizar en exceso, sin pasar un solo apuro atrás, adueñándose del cotarro de forma definitiva, viendo como Diego Costa batió el récord mundial de fueras de juego en un solo periodo (qué despiste llevaba el colega ayer encima),  hasta que un fantástico centro de Juanfran fue rematado inapelablemente por Raúl García hasta el fondo de la red.  Pedazo de chicharro incontestable. Ya sabía yo que con el Cholo la progresión del pamplonica iba a subir como  la espuma, a poco que le  situara  en su sitio. Ahora, a ver quién es el guapo que le quita de ahí. Yo no, desde luego.

Con este resultado se llegó al descanso, tras un buen primer tiempo por parte nuestra, sin demasiados  alardes, sí, pero con el equipo demostrando empaque, seriedad y saber hacer.

La segunda parte fue otra cosa. El Espanyol salió mucho más intenso (confundiendo muchas veces dicha intensidad con excesiva dureza) y el Atleti poco a poco fue reculando, y reculando, y reculando, y pasando de tener el balón, limitándose a quitarnos el mismo de encima de forma absurda, caprichosa y, por momentos, sencillamente exasperante. Mal. Muy pero que muy mal.

Ante este panorama, el partido bajó en calidad, pero subió en emoción y ambos conjuntos pudieron anotar, aunque las  ocasiones más claras fueron 2 Cebollazos detenidos fenomenalmente por Cristian Álvarez y una de Adrián que, como  siempre, después de hacer lo más difícil, rizó en exceso  el rizo y demostró que su divorcio con el gol sigue en plena  actualidad en el Lecturas.

No me gustó para nada  este segundo tiempo, les soy sincero. Entiendo que  el equipo de un paso  atrás cerrando  líneas y buscando la contra, eso sí. Pero para realizar este sistema de juego no tenemos que andar dando brevazos sin sentido por todo el campo. Está claro que al final lo que cuenta es la victoria (máxime en un campo tan difícil como este, por mucho que el Espanyol ande colista),  pero, como ya vengo advirtiendo en anteriores cronicuchas, algún día nos van a trinchar de las pelotas, y a m se me inflarán las idems. Y eso me pone de una puñetera male leche …

EL CRACK DEL PARTIDO: Courtois, por parte nuestra. Le remataron 4 veces lo menos casi a bocajarro desde dentro del área y respondió siempre con sobriedad y concentración. Muy buen encuentro el suyo. También excelente primer tiempo de Mario Suárez, que distribuyó balones a diestro y siniestro. Por parte visitante, Verdú y también su propio portero, Cristian Álvarez.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Miranda estuvo de miranda en más de una ocasión, pero especialmente calamitoso jugó Gabi. La idea es que saliese para volver a controlar el centro del campo en la segunda parte (empezó de inicio en el banquillo), y lo que hizo fue una  auténtica colección de despropósitos en forma de balones sin ningún sentido perdiéndolos de forma gratuita. Mira que es uno de mis protegidos, pero ayer me terminó desesperando.

ÁRBITRO:  Pablo Mármol, digoooo, Iglesias Villanueva. No sé por qué, pero cada vez  que veo a  este árbitro, me recuerda a usted, Don Pablo. No estuvo mal, aunque en la jugada en la que Adrián se quedó solo delante de Cristian Álvarez, juraría que el balón terminó rebotando en la mano de un defensor local.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+6 GRADOS).

No habíamos ganado en nuestra puta vida en Cornellá, como  para no subirlo 3 puntacos, vamos. 3 puntazos como 3 soles de grande. Su peso en oro. Puro oro macizo.

Y el jueves, a seguir haciendo  historia en Europa.  No hay 14 sin 15. Atleti, tu puedes. Atleti, tu sabes. Atleti, a por ellos.

27 de septiembre de 2012

Betis 2 - Atleti 4. ¡Segundos!


No tenía yo ganas ni ná de poner ese titular, joder … Y a la caza del primero, añado, ya puestos ... La primera prueba de la semana ha sido superada, y con nota, solamente emborronada por la lamentable actuación arbitral, que se cargó lo que pudo ser un partidazo de los que hacen afición, pero que, sinceramente pienso que, aún jugando once contra once, nos hubiésemos llevado nosotros (les empatamos en dos ocasiones jugando once contra once, recuerden) la victoria final.

El partido comenzó con un primer cuarto de hora inicial en que ambos equipos salieron como a estudiarse, antes de empezar a golpearse sin piedad. Y el primero  que lo hizo fue el Betis por medio de Agra, a los 26 minutos de juego, en un centro de esos que esperas a ver si alguien va a despejar, o va a rematar, o va a desviar la pelota, y que, al final, y de botepronto, te aparece a tu lado y no te da tiempo a atajarla. Asenjo es un portero que no me inspira ninguna confianza, lo reconozco, pero ese balón era muy jodido  de  atajar. La cosa pintaba fea.

Pero el Atleti del Cholo tiene algo  especial: cuando le hieres, responde con rabia. De repente, el campo se volcó sobre la portería defendida por Casto (¿Quién coño discute a este portero en el Villamarín, por Dios?), y, en 3 minutos, centro-chut envenenado y lleno de fuerza de Raúl García, y en el área pequeña, entre 500 jugadores, solamente podía ser él quien llegase a desviar ese balón hacia el fondo de la red. Me estoy refiriendo  a Falcao. El tanto parece sencillo, pero a mi me parece de una belleza acojonante: tienes que intuir el sitio exacto en qué colocarte y el momento preciso en el que lanzarte a por el balón. Solo para elegidos. Solo para pichichis. Solo para Radamel. Enorme Falcao.

A partir de este instante, el encuentro se desmelenó. El Atleti por momentos fue un equipo insaciable, voraz, no tenía otra obsesión que ponerse por delante en el  marcador, a cualquier precio, pero jugando al fútbol, por qué no decirlo, soberanamente bien. Pero ojo, el Betis tampoco perdía la cara al mismo, y sus  acercamientos al área siempre conllevaban aurea de peligro. En ese momento apareció la figura de Casto, que realizó dos paradas sublimes a sendos remates de Raúl García y Falcao. Mientras, el Cebolla hacía de las suyas y dos disparos suyos  lamieron los palos, buscando avariciosamente las redes locales. Pero, cuando la gente del Villamarín pitaba al árbitro para que a su vez pitase el descanso porque el Atleti iba a sacar un córner a favor, se produce una contra sublime por parte bética, un centro de Juan Carlos que rebota en Juanfran y que se convierte en una parábola imposible para Asenjo. Otro tanto imparable. 2-1, y gol de los llamados psicológicos … ¿Psicológicos? Mandemos otro puto tópico  futbolero al garete de una puñetera vez, que ya va siendo hora …

Segunda parte. El Cholo manda a sus filas de  nuevo  al ataque sin piedad. Nada de prisioneros. Así, a los 3 minutos de la  segunda parte, un tal Perquis decide que quiere bailar un chotis con Radamel, y el árbitro señala el evidente penalti, pero se equivoca en la interpretación del mismo, ya  que eso no puede ser en la vida ocasión manifiesta de gol. Pues nada. El colega lo interpreta así, y expulsa al jugador bético. Una expulsión absurda, estúpida, ridícula y que pone de manifiesto una terrible falta de saber interpretar un reglamento, aparte de empezar a cargarte un encuentro que estaba siendo soberano. Falcao lo transforma con su clase habitual, pone el 2-2 en el marcador, y se va del campo, ya que sigue renqueante con su dichosa sobrecarga. Lleva siete goles, es pichichi, y eso que anda  renqueante el colega. Cuando  esté 100%, no sé los que puede llegar a anotar, su puta madre …

Con el Betis en pleno desconcierto, y el Villamarín afilando los machetes, el Atleti se pone 2-3 en el  marcador, en un balón que peina Mario Suárez y que Diego Costa convierte en gol en su primer balón que toca. La cosa  parecía  ya  coser y cantar.

Pero, sin pasar demasiados apuros, eso  sí, el Atleti decidió bajar un poco el pistón, el Betis empezó de nuevo a merodear nuestro área y se produce la jugada tonta de la noche, en la que un balón al que no llega bien Luis Filipe, le da en la mano, rechaza en el bético Campbell, le da también a él en la  mano, y, para mi, sinceramente, o es nada más que un simple lance del juego (no veo voluntariedad en la acción de Luis Filipe, les soy sincero) o, en todo caso, es penalti en contra nuestra. Lo que no es de recibo es  que pites la mano del delantero, y mucho menos de recibo es que le saques la segunda amarilla  que le termine expulsando. Visto para sentencia, aunque también habría  que decirle al señorito Campbell que su primera amarilla por una durísima entrada por detrás a Juanfran se la podría también ahorrado,  tarjeta que seminaranja, por cierto ….

Obviamente, el partido quedó finito, y el resto de minutos solamente sirvieron para premiar el buen partido de nuestro Raúl García, haciendo que seamos ahora mismo el equipo más goleador del campeonato, anotando el 2-4 final.

La pregunta del millón de dólares es … ¿Qué hubiese pasado 11 contra 11? Pues yo pienso que el Atleti hubiese ganado  igual por un 3-5,  o algo parecido, pero, lógicamente, un bético me diría que al  final hubiesen ganado ellos por 4-3. Ninguno tenemos la verdad  absoluta de nada, salvo constatar el hecho de que los árbitros son muy pero que muy malos, que el Betis tiene una pedazo de afición fantástica (ni un solo cántico  en contra del Atleti a pesar de la movida) y que el Atleti empieza a ser canela fina, pero de verdad.

Ya sé que queda mucho tour, y blablablá, pero hay que vivir el día a día, y ese hecho nos dice que ahora mismo somos  el segundo mejor equipo del  campeonato, que nos mostramos en el campo como un rival con mucha hambre, con mucha vida y con una ambición incontrolable. Pues bendito descontrol, oigan.

EL CRACK DEL PARTIDO: Arda por parte nuestra, Beñat, por parte bética. Dos pedazos de centrocampistas como la copa de un pino. Turan tiene duende, arte, clase, pausa, desborde, fantasía … Beñat tiene precisión, elegancia, disparo, desplazamientos de balón tipo Schuster en sus buenos tiempos …

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Conjunto vacío.

ÁRBITRO: Álvarez Izquierdo. Por culpa de este gilipollas la victoria de ayer al final me supo a un sabor agridulce. Si para intentar pelear con los dos supuestamente “grandes” es necesario este tipo de arbitrajes, a mi que me bajen del barco que me quedo con  mi Europa League tan feliz, oigan. Aunque si tuviese que poner en una balanza a lo largo de nuestra historia todo lo que nos han dado en un lado, y lo que nos han quitado en el otro … No quiero ni imaginarlo, vamos …

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+ 3 GRADOS).
Este partido sí  que se merece un par de grados más, qué carallo. Por carácter, por bravura, por remontar en dos ocasiones, por coraje y por corazón.

Y el domingo, prueba final de la semana, en el partido contra el Espanyol. Los periquitos no han ganado todavía un encuentro, mientras que yo aún recuerdo el bochorno y el ridículo que hicimos el año pasado cuando  a los 15 minutos ya perdíamos por 3 o 4 goles. Pero, afortunadamente, corren otros tiempos por la ribera del Manzanares. Si  esto es un sueño, déjenme dormir y no me despierten, por favor.

24 de septiembre de 2012

Atleti 2 - Pucela 1. Primeras partes, segundas partes.


En las primeras arrollamos, en las segundas adormecemos. En las primeras, somos puñales jugando y robando balones en el centro del campo y saliendo a toda pastilla hacia la meta contraria como si del Dioni fuese conduciendo su camioneta de Prosegur llena de talegos. Mientras, en la segunda, nos dejamos llevar como si estuviésemos en una  barca de esas de la Albufera valenciana esperando a ver un lindo patito después de comer a las 16 h. en   pleno mes de  Julio, después de haberte clavado una  paella de impresión y con un puto calor del carajo (Arias and Zulito dedicated). En las primeras, Koke da un auténtico recital a balón parado, poniendo todos los balones perfectos para que siempre sean rematados por nuestros atacantes. En las segundas, apenas provocamos las mismas. Nos dedicamos a ver la vida venir.

En las primeras vemos el cielo despejado hacia la portería contraria y resolvemos sin mayores complicaciones. En las segundas, sobre el Manzanares se nubla y hasta termina lloviendo y todo. En las primeras, hasta Godín se disfraz de Falcao y pone el 1-0 con la misma clase que si del colombiano estuviésemos hablando. En la segunda, no estuvo Falcao, y nadie más se quiso poner su disfraz.  En las primeras, el árbitro pita los penaltis que hay (clarísimo el cometido sobre Diego Costa, que transformó con sapiencia y sabiduría Radamel), pero, en la segundas partes, Muñiz nos recuerda bien lo malo malísimo que es y pasa de señalar no menos de otros dos clarísimos (uno por bando). En las primeras partes, nos divertimos, nos ilusionamos, nos recreamos. En las segundas, recordamos viejos fantasmas, cometemos errores de bulto (qué golazo el tuyo, Courtois), y terminamos con esa cosa en el estómago que se nos pone a los Atléticos mientras pensamos (“mira cómo les  empaten a estos gilipollas…”).

En la primera y en la segunda, el Valladolid fue más inofensivo que Paco Martínez Soria en medio de la guerra de Afganistán (lo de tocar y tocar está muy bien, pero hay una cosa que se llama área contraria y conviene pisar la misma aunque sea muy de vez  en cuando  si  quieres ganar un encuentro). En la primera y en la segunda, nuestros centrales, Godín y Miranda, estuvieron imperiales, colosales, inabordables.

En los finales de los partidos, de momento los puntos están cayendo en la buchaca, y eso siempre es bueno. Muy bueno. Pero, si queremos realmente ocupar el puesto que considero debemos de estar, tenemos que dejar de una puta vez la dichosa manía  de encender cerillitas al lado de un surtidor de gasofa.  Algún día nos estallará.

EL CRACK  DEL PARTIDO: Koke. Como ya he dicho en la cróni, dio un puto recital de cómo poner los balones en jugadas de estrategia. Todos prácticamente fueron rematados por nuestros atacantes. Ni los más viejos del lugar, oigan … Este chaval anda creciendo a la misma velocidad que mi puta barriga cuarentona, la leche.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Obviamente, Courtois. No sé qué pollas quiso hacer con el balón, la verdad. Parecía un lindo nene jugando en la playita con su balón hinchable de Nivea. Por una puta gilipollez metemos a un rival en un encuentro en el que lo más peligroso que oíamos era el zumbido de una mosca revoloteando por el estadio.

ÁRBITRO: Muñiz. En su línea. Recital de tarjetas va, tarjetas viene, penalti sobre Diego Costa sorprendentemente bien pitado, se come otro de escándalo de Luis Filipe sobre un tal Lolo, otro que le hicieron a Arda por flagrante entrada dentro del área (¡no  pitó ni falta!), una posible mano de Juanfran (aunque para mí fue involuntaria) y otro posible sobre Adrián, pero bueno, al menos ganamos con  el tipo este en el campo, lo cual es un logro para los Atléticos. La historia así nos lo demuestra.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+ 1 GRADO).
Rival recién ascendido, en casa, otro encuentro de obligado cumplimiento. Nada más que decir, señorías …

Dos últimos apuntes: los días de las peñas, al fin, son días de eso, y no de las penas. Congratulémonos … Y second: en esta semana dos partidos consecutivos fuera del Calderón en Liga. Nuestro auténtica piedra en nuestros pinrreles. Confiar, se confía, pero veremos, que dijo  un ciego …

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