No hay dos sin tres, no hay tres sin cuatro, no hay cuatro sin cinco … ¡Basta ya de tonterías, señor Dani Tranvía! Comencemos ya con lo que todo el mundo está esperando, una nueva edición de los Premios Poya. Esta es la lista de los galardonados:
Premio Poya a la mejor canción original: A la afición del Club Atlético de Madrid por “Fernando Torres, lolololololo”. No es ni la mejor letra, ni seguramente la partitura más elaborada, pero en el Calderón parece música celestial, porque ha sonado, suena y sonará hasta los siglos de los siglos. Todas las muestras de cariño y de amor hacia nuestro Niño siempre serán justas. Que siga atronando el Manzanares, pues.
Premio Poya mejor actor revelación: A Lucas por “Deseo cumplido”. Al fin disputo el chaval sus primeros minutos en liga con la elástica rojiblanca, y siempre que un canterano lo hace, es motivo de orgullo y satisfacción para todo buen Atlético que se precie. Estuvo cumplidor el chaval. A disputar muchos más.
Premio Poya peor montaje: A los 22 protagonistas de la deleznable primera parte ayer en el Manzanares, por “El Sopor”. Entre el puto horario “Premium” del vikingo del Tébar, sus putos chinos, y el maltrato constante que se le dio al balón en este periodo, fue todo un mérito no terminar decayendo plácidamente sobre la grada, por mucho biruji que hiciese. Válgame Dios …
Premio Poya cortometraje de ficción: A Keko, por “Hombres de respeto”. La alegría de su tanto le duró bien poco a su equipo, pero el chaval definió bien (nada más comenzar la 2ª parte), y tuvo el detallazo de respetar al equipo de su corazón y a la hinchada que, aunque poco, le vio crecer a orillas del Manzanares. Honor para Keko.
Premio Poya mejor dirección artística: A Giménez, por “Escuela de Altos vuelos”. Poderoso, majestuoso e imperial su cabezazo a gol en el tanto del empate (minuto 55 de juego). Así se entra a rematar un córner, y lo demás es Cristianería. No anda por su mejor momento el uruguayo, pero este gol le debe de servir de lanzadera total.
Premio Poya mejor montaje: A Saúl, por “Lo que Saúl te quita, Saúl te lo da”. A pesar de sus desgraciadamente llamativos errores puntuales, el chaval siempre se supera y ayer hasta fue capaz de enmendar su fallo anotando el dos a uno en el marcador, en un cabezazo lleno de rabia, orgullo y pundonor (minuto 62 de juego). Tranki, chaval. Se te perdona todo.
Premio Poya mejor maquillaje y peluquería: A Vietto, por “¿Dónde diablos puse el peine?”. El argentino sigue dosificando su fútbol con cuentagotas, pero hay que destacar la genial asistencia que le mete a Torres en su gol 100. A ver si poquito a poco …
Premio Poya de Honor: A Fernando Torres, por su serie “Los cien”. De cabeza, en velocidad, como nueve puro (como el de ayer, minuto 90 de juego), de penalti, con remates inverosímiles, a un palo, al otro, picándola, cayendo a banda, por la izquierda, por la derecha , por la escuadra, desde fuera del área … Su abanico de tantos con el Atleti, aparte de ser gran parte de ellos auténticas joyas, deja bien a las claras la clase de delantero total que ha sido y es nuestro Niño, Don Fernando Torres. Todo el mundo en pie, por favor.
Premio Poya a los mejores efectos especiales: A Oliver Torres, por “Un mundo de fantasía”. Auténtico recital del canterano de giros imposibles, pases inverosímiles y toques maravillosos. Es una auténtica delicia verle jugar.
Premio Poya mejor película europea: A Yannick Carrasco, por “La apasionante vida sexual de los belgas”. El colega taladra por ambas bandas, con un único objetivo, el orgasmo total. Veladas de auténtico éxtasis son las que nos deja, un día sí, otro también, este auténtico ciclón futbolístico. Va a dar que hablar, y mucho, ya lo verán.
Premio Poya mejor guión adaptado: A Koke, por “Los guantes mágicos”. Es muy importante la aportación de Koke en el balón parado, y ayer, desde luego, recuperó su mejor versión en dos excelentes saques de esquina que fueron bien aprovechados por la muchachada rojiblanca. Sus pies son auténticos guantes.
Premio Poya mejor director: A El Cholo Simeone, por “Mis primeras cien victorias”. Ojito, que ha necesitado inclusive menos partidos para conseguirlas que un tal Johan Cruyff al frente del todopoderoso Barsapasta. Cholo Único.
Premio Poya al bobo del siglo: Mendilíbar, por “No habrá paz para los malvados”. Su fobia a todo lo que huela a colchonero es algo digo de estudio. Probablemente será porque siempre acaba con el ojete como la bandera de Japón. Hala usted a chuparla, buen hombre …
Premio Poya mejor fotografía: a Manuel Briñas por “Fernando Torres, el descubrimiento”. 84 años tiene ya el hombre, y ahí estaba, en su localidad del Fondo Norte del Calderón, viendo como su Niño rubito y con pecas hacía historia marcando su chicharro número cien con el Atleti. Su foto entregándole el Niño su camiseta a pecho descubierto, con el frío que hacía, habla muy a las claras del valor humano de Fernando, que lejos de soberbias y egocéntricas celebraciones, decidió posar y dedicar toda su gloria con su Maestro para la posteridad.
Premio Poya peor dirección: A Fernandez Bobalán, por “No me chilles, que no te veo”. Para mi el colega se zampa un penalti de libro sobre Correa en la primera parte, y nos anula un tanto legal en la segunda. Auténtico concierto de pito el del menda. Otro Pérez del montón de la vida. Malo hasta decir basta.
Premio Poya temperatura ambiente: A el termómetro, por “Cuatro grados es suficiente”. Pues eso. Victoria de obligado cumplimiento. No se toca.
Hala, que ya está bien de paridas. El que haya llegado hasta aquí, que se joda. El que no lo haya hecho, que le den. Próximo destino, ese nido de vikingos llamado Getafe. No paremos de molestar. Muchachos, hoy viajamos juntos otra vez …



