Quique Sánchez Flores.
Más que justo su homenaje, por mucho que algún amargado siga empeñado en zamparse un bocadillo de mazapanes. Ese hombre nos dio mucho, nos devolvió a volver a empezar a ser alguien en Europa, les explicó a los mercenarios en qué Club estaban y qué se esperaba de ellos tras la debacle y posterior remontada de Huelva, y, principalmente, nos hizo que estuviésemos siempre con la cabeza alta, bien orgullosos de lo que somos y de lo que representamos. Desde luego, Quique Sánchez Flores siempre tendrá un hueco en mi corazón. Siempre. Y, por cierto, su planteamiento del partido de ayer, sencillamente modélico. Sabe de qué va esto, y bastante.
Oblak.
Imposible no hablar de Oblak tras su encuentro de ayer, sacando 2 manos a manos flagrantes a Gerard (que, por cierto, tiene una pinta estupenda este chaval). Los que queráis quedaros con vuestras pataletas con el tema de los penaltis, allá cada cual, cada uno es muy libre de autoflagelarse como más le plaza. Yo me estoy haciendo ya muy mayor, y cada día me gusta menos perder el tiempo con gilipolleces.
Giménez.
Macho, es que sigo flipando en que no hay color entre este menda y el Savic. Pero ni de puta coña, vamos.
Los cracks.
En este tipo de partidos, es cuando los cracks tienen que dar el pase adelante, independientemente de mandangas tácticas y demás. Frente a un rival tan ordenado y pegajoso como fue ayer el Espanyol, es el momento de Carrasco, de Koke, de Gameiro, y, especialmente, de Griezmann. No tuvieron ninguno du día, qué le vamos a hacer.
Simeone.
Sinceramente, no le consideré ayer especialmente gran culpable de nada. Hombre, en partidos con equipos tan cerraditos igual nos vendría mejor contar más con la imaginación de Gaitán o con el barullo de coche de choque Correa. Pero vamos, el equipo dominó de cabo a rabo el encuentro, y lo intentó de mil y una formas. Ya saldrá.
La Liga.
No se me pongan a llorar como mujerzuelas todavía, porque no hay nada perdido, melones. Adelante, adelante, adelante Campeón.
Afición.
Yo no sé a cada cuál qué se le habrá inculcado en esta vida el cómo ser del Atleti. A mi, lo que se me ha enseñado es que, mientras la pelote ruede, el apoyo tiene que ser incondicional y constante. Y, al final de temporada, es tiempo de conclusiones. La pregunta es, ¿Usted siente también este equipo como lo siento? Hágansela unos cuantos, que me da a mi que no se han enterado de nada.
Torres.
Qué mal lo deben de estar pasando los haters de Torres, madre …. Su saco de las hostias habituales, esta vez no les sirve de nada. Así que busquen a otro …
Por todo lo demás, justo empate del Espanyol, que, reitero, hizo un encuentro defensivamente hablando modélico, y lanzando unas contras mortales. El Atleti lo intentó todo, no le salió nada. Hay que seguir.
Un último nombre. El único que realmente ni Dios ha tenido la decencia de plantearse el sustituirle, y yo, personalmente, es al que más echo de menos: ni Costas, ni Ardas, ni pollas en vinagre. Don todo lo que hace lo hace bien, Raúl García. Ese carácter, ese oportunismo, ese carisma, esa personalidad, esos goles …. No nos ha salvado partidos como el de ayer él ni ná, madre … Este sí que ha sido una marcha totalmente irreparable.
EL CRACK DEL PARTIDO: Ya os lo he dicho, Oblak. Y Quique. Y Raúl García.
LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO. Griezmann. O se corta el pelo ese de querubín pijorro que se me está dejando, o la cosa irá de mal en peor. Algo tiene que hacer.
ÁRBITRO: Jaime Latre. Sin complicaciones.
TERMÓMETRO ROJIBLANCO ( - 9 grados).
Lo bajo 2 grados más. Sinceramente, es muy preocupante la dinámica que estamos llevando este año en Liga. Muy, muy preocupante.
Y, el martes, el Bayer. Que disfrute la muchachada del Madrileño de un partido de Champions de verdad, ¿Qué no? Es lo que tiene hacer los deberes a tiempo … “Rey de la Furia Española” …
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