17 de septiembre de 2014

Olimpiakos 3 - Atleti 2. Inquietante.


Derrota, aunque no decisiva, ni mucho menos. Que somos quién somos, joder. De primeras, sorprendente decisión del Cholo de sacar a Oblack en lugar de Moya. Sorprendente, y absurda e impropia en él. Resulta que no le gusta mucho apenas rotar con los jugadores (así lo demuestra su trayectoria en anteriores temporadas), y, de repente, lo hace en el puesto más determinante y especial del equipo. El portero. ¿Conclusión? 4 remates a portería y 3 goles. Ahora tenemos un serio problema. Si no le pone en el siguiente partido de la Champions, el esloveno será señalado como culpable claramente tras la derrota. Si lo saca, será mirado con  lupa, y, encima, en el Calderón. ¿Conclusión? Lo que funciona no  hay que tocarlo, hostia. Si está Moyá de puta madre, ¿Para qué diablos  el cambio? No me lo puedo explicar.

Y el caso es que el partido comenzó con un flagrante codazo de un animalito llamado Casami sobre Mandzukic que debió de ver la roja directa, y que no fue ni amonestado. El árbitro estuvo toda la noche muy casero, sacando  tarjetas absurdas y hasta inexistentes, como una a  Koke por recibir un  empujón me parece que fue también del mismo cabestro en cuestión porque el señorito reclamó, supongo, que la tierra es  cuadrada y no redonda, porque por otra cosa no me explico el empujón que le dio.

El famoso infierno griego amenazaba tal. A los 11 minutos Miranda sacó un centro muy peligroso local. Un minuto después, zambombazo de Masaku y gol que se come Oblack, que se  tira tarde, lento y mal. Mal  empezó la cosa.

Los  griegos, la verdad, estuvieron muy presionantes y demostraron ser un rival sumamente incómodo durante todo el encuentro. Si añadimos que el Atleti, digamos, no anda muy inspirado a la hora de la creación de juego, mal panorama nos  pintaba. Nuestra esperanza   se basaba más que nada en algún córner o acción a balón parado. Pero no todos los días es fiesta, aunque Mandzukic bien pudo anotar a los 17 minutos en un remate tras saque  de esquina de Gabi, que sigue lejos de su óptima versión, por cierto.

Nuestro juego en aquellos instantes se basaba en centros de Ansaldi lejanos  y remate de quién estuviese por allí, bien fuese Raúl García, o bien el propio Mandzukic. Pero todo de forma  muy aislada y poco controlada. Y muy poco elaborado.

Claro que, lo que va mal, puede ir peor. Y así  fue. A la media hora, un balón que no aciertan a despejar bien entre Mario Suárez (muy suplente hoy por hoy de Tiago, inclusive diría  que hasta Saúl debería de tener más minutos si  queremos rotar al portugués) y Ansaldi, se convierte en un pase perfecto para que Afelay batiese al desangelado Oblak. Y mira que desde que le ví en la alineación tuve todo  el rato  el temor de que ayer el holandés nos iba a clavar un chicharrito. Si me funcionara igual de bien  la intuición a la hora de hacer las putas  quinielas,  iba a estar yo hoy aquí haciéndoles perder el tiempo leyendo mis gilipolleces, ja. En fin.

Menos mal que uno de  esos centros desangelados de Ansaldi  lo aprovechó Mandzukic para batir sin remisión a Roberto  (que, no  es por nada, pero es quien debería de estar hoy defendiendo  nuestros colores,  a todo esto, canterano, de los nuestros y lo teníamos fichado, ver para creer) de colocado testarazo. Corría  el minuto 37 de juego. El croata está claro que el área sabe de que va.  Otra cosa es cuando le sacas fuera de su  hábitat, en la que su juego, hasta el momento, deja bastante que desear, y de momento, ahí lo dejo,  va.

El Atleti terminó dominando este primer periodo, pero a la hora de atacar lo hacíamos con  muy pocos efectivos. Y así es jodidamente difícil el  conseguir nada. Por cierto, que hablando otra vez del tal Proensa (o como  coño se escriba) y adornando su brillante actuación de ayer, descontó solamente 3 minutos  cuando se perdieron, mínimo,  el doble. Dichosos  descuentos y los disgustos que siempre nos dan.

La segunda parte el Mono (no tengo nada contra él, más bien al contrario, me cae de cine, pero qué ganas tengo de que el Cholo deje de estar sancionado, por Dios) sacó a Griezmann al terreno de juego, y, como siempre, el panorama cambió por completo. Sinceramente, no tengo ni puta idea de cuál es la razón por la  que el francés no juegue de titular, porque, hasta que no está él  en el terreno de juego, ni tenemos profundidad ni creamos una puñetera ocasión de gol decente. Y sí, perdónenme el lenguaje soez que me está quedando hoy, pero es que ando de muy  mala milk. No he digerido nada bien lo de ayer, sin duda. La muchachada me tiene muy mal acostumbrado.

Fue salir Antoine y doble ocasión que generó y que Roberto intervino espléndidamente en ambas. El empate se mascaba. Eran nuestros mejores minutos, Turán se echó al equipo a la espalda y los griegos no podían ni respirar ante el agobio que les estábamos sometiendo.

También tuvimos ocasión de presenciar el debut de Cerci, poco después. Parece vertical y rápido. Buena pinta. Cuando le expliquen bien la regla del fuera de juego, de cine.

Pero esto es fútbol, y cuando menos se  esperaba, en una contra aislada llegó el gol de Mitroglou, en una brillante acción individual dentro del área. Quedaba un cuarto de hora y la cosa  olía a  sentencia. 3-1 en el marcador.

Al final, a falta de 5 minutos Griezmann obtiene el justo premio a su buen hacer anotando el 3-2 (más importante de lo que la peña se piensa, ya verán) tras buena  asistencia de Koke. ¿Resultado justo? ¿Injusto? El que hay. No es una derrota inquietante (no siempre se puede ganar), si fuese competición de liga no pasaría  absolutamente nada, pero ojo, que en Champions no debemos  permitirnos muchos más deslices. Ahora toca ganar en el Calderón, porque si no la presión sería considerable. Y quien viene por aquí es la Juve, no el  Deportivo de Villaconejos, precisamente. En fin. Frena  un poco el carro, Tomi, que antes tenemos al Celta el sábado, en liga. Y sí, también quiero ganar ese partido, ¿Qué pasa?

4 comentarios:

Paul Marble dijo...

Buenas, Maestro.
Partido muy raro. Mucho dominio, bastantes ocasiones, pero muy mal repliegue defensivo del Equipo. Y pasó lo que pasó. En cuanto “vuelva” Gabi solucionado, pero hasta que vuelva a sufrir defensivamente.
Hay que decidir el portero ya. El que sea, pero ya.
Un abrazo.

Tomi Soprano dijo...

Muy buenas, Don Pablo:

Yo lo tengo clarísimo, el portero es Moya, y, salvo manifiesta baja forma o lesión, él debería de continuar en el puesto. Si el otro ha costado mucho, o poco, o demás, me la suda. Que lo cedan en Enero, y que suban a uno del filial, me la suda.

El partido, por otro lado, me recordó a un Atleti que tenia ya olvidado. Y ahí debería de seguir estando.

Un saludo.

Anónimo dijo...

devo ser el unico al que le da mas seguridad oblak, que moya.De ayer no le hecho la culpa de ninguno de los tres goles.todos fallos defensivos de regional.arriba el equipo con la entrada de griezman y cerci lo mejor que he visto este año.Por cierto, lo que todavia no comentas del croata, lo dire yo: es un tronco de cojones, el hermano gemelo de kezman.por cierto, lo de oblak lo digo por lo que vi el año pasado con el benfica.

Paul Marble dijo...

Mandzukic es un "sólo" un rematador. Fuera del área pierde mucho, pero va a meter un cerro de goles. Al tiempo.
Saludos cordiales.

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