16 de diciembre de 2025

Atleti 2 - Valencia 1. Extraña resaca Rojiblanca.

 


Están siendo unos días muy melancólicos tirando a tristes para el que esto os escribe. Ya la semana pasada estuve de Tanatorio por la muerte de la madre de un compañero de trabajo, y está empezó con otra buena retahíla de fallecimientos, casi de forma consecutiva, de gente conocida o que realmente me importa.

En este caso, especialmente me afectó la muerte de Jorge, cantante y guitarrista de Ilegales. Todo un personaje que fue muy importante en mi juventud y que me marcó y me sentí plenamente identificado, tanto con su música con sus hilarantes letras y su peculiar forma de ser y pensar. Esa irreverencia y rebeldía era única. Aparte, pedazo de músico, que tocaba la guitarra como los ángeles.

 

Después vino lo de Robe Iniesta, líder de Extremoduro. Sinceramente, y aunque he escuchado bastantes canciones suyas (y algunas me gustan bastante), en este caso, no han sido grupo de referencia para mi persona, lo cual no significa absolutamente nada en su contra, ya que era un menda que sí que era ídolo total para mucha de la peña que conozco y que sé que lo ha sentido como si se tratase, inclusive, de un familiar suyo. Letrista excepcional, poeta urbano, seguidor del Atleti (como no puede ser de otra manera), en el descanso del partido del sábado el Atleti tuvo el precioso detalle de poner una foto suya con la rojiblanca puesta junto con Rosendo (hazte una analítica pero echando hostias, Hermano, no me jodas más), y que sonara a toda pastilla su tema “Si te vas". Fue emocionante ver cómo mucha gente se puso en pie a cantarla mientras sonaba, completamente emocionados, y cómo se les escuchaba de fondo en el estadio coreando la misma, como si estuviésemos en un mismo concierto de Extremoduro. Me impresionó cantidad, y llegué a emocionarme y todo. Homenaje sencillo, bonito y directo al corazón. “Si te vas, me quedo en esta calle sin salida”.

 

Pero las desgracias nunca vienen solas, y, finalmente, el tema se remató ya el mismo viernes, con el fallecimiento de una persona muy querida y respetada para mí, padre mi íntimo amigo Rafa, y del que os hablaré al finalizar esta "necrónica", más bien. El círculo se va estrechando cada vez más. Sé que es ley de vida, pero, en verdad, acojona, para qué nos vamos a engañar.

 

Menos mal que el martes el Atleti consiguió una trascendental victoria en CHL en Eindhoven,  en un partido precioso de contemplar, con muchas luces, pero también con las sombras de siempre que nos persiguen, pero que logramos finalmente sacar hacia adelante.

 

Así que, con estos condicionantes ya pasamos al partido del sábado, en medio de un ambiente prenavideño precioso, aderezado con un tifo de la muchachada del Frente sencillamente genial. Sin embargo, la otra muchachada, la del Cholo, no estaba muy por labor, y salió al campo más resacoso del martes que yo de cualquier comida o cena que se precie con mis Hermanos de grada.

 

La torrija comenzó en el minuto 1, protagonizada por  Giuliano Simeone, que cedió el balón incomprensiblemente hacia Hugo Duro, el cual no supo aprovechar tan fantástica asistencia en el mano a mano con Oblak, estrellando el balón en el larguero.

 

Sinceramente, el Valencia no justificó en ningún momento su posición en la tabla. Fue un equipo valiente, decidido, nos dominó durante buena parte del encuentro de cabo a rabo, y porque adelante pues tienen poco que ofrecer, y menos claridad de ideas a la hora de intentar crear peligro de verdad, si no, puede que este partido no se les hubiese escapado nunca.

 

A los 13 minutos dimos nuestra primera señal de vida, en un balón que Don Pablo Barrios puso en profundidad a Sorloth, pero que el noruego no acertó a superar a Agirrezabala.

 

A los 18 llegó el primer tanto nuestro, tras la salida de un córner, el cual remató Nico, despejó de nuevo el guardameta valencianista, pero el rechace final le cayó a Kokinho, el cual, entre un mar de piernas de todos los colores, supo colocar el balón justo donde no había ninguna, ajustada al palo contrario. Un gol de golpe de taco de mesa de billar. Tac, y el primer tanto en la buchaca rojiblanca.

 

Sin embargo, en realidad este gol cambió poco el guión. El Atleti continuó entre apático y holgazán, y el Valencia nos seguía presionando con la misma intensidad. Me comentaba mi hermano en la tertulia futbolera del domingo en la sobremesa, que “si el Valencia presiona siempre así”, y yo le contesté que eso es problema de la afición del Valencia, en todo caso, y exigirles el por qué cojones no juegan fuera de casa siempre igual y con la misma intensidad. Nuestro problema es superar a nuestros rivales siempre, y presuponer que van a estar en su mejor versión. Y esto es así desde que mi padre y mi madre eran novios, vamos. Lo demás son ganas de excusarse en las bagatelas de siempre.

 

En el 35, fruto de ese buen trabajo ché, vino el supuesto tanto del empate, el cual me pareció legal en el campo, pero que, tras ver la repetición desde la pequeña tontalla, fue finalmente claro fuera de juego de Hugo Duro, así que el tanto de Pepelu, después de 14 h. de deliberación de la chusma del VAR, se anuló finalmente.

 

Menos mal que en defensa estuvo en plan baluarte total Marc Pubill, porque él solito se encargó de mantener a raya a todo el equipo valenciano con sus buenas intercepciones de balón, su excelente colocación en el campo y su buen hacer defensivo, y hasta me atrevería a decir que ofensivo. Con este 1-0 final, y entre bostezo y bostezo, nos fuimos al descanso.

 

El segundo tiempo fue aún más espantoso que el primero, aunque empezó con una gran ovación tras anunciarse el primer cambio por parte del Cholo. Salió Le Normand por Molina. Y no. No es que el francés despierte demasiado entusiasmo entre el personal (no me incluyo entre ellos, por cierto, le tengo bastante fe al sucedáneo de franchute). Tampoco es que Nahuel se le quisiera dar un especial reconocimiento tras su “brillante” primer tiempo con que nos obsequió el chaval (vuelta a las andadas, pases al contrario sin ton ni son, balones en profundidad al limbo, colocación nefasta en el campo, por no saber, nos demostró que tampoco tiene claro cómo se saca de banda, vamos). Se aplaudió y vitoreó el cambio en si mismo. Saquen  todos ustedes sus propias conclusiones. ¡Al fin! (exclamaba el populacho enfervorecido).

 

Y entre el correteo absurdo de aquí para allá de Julián, los resbalones de Barrios, y la inoperancia total local, se produjo lo que tenía que pasar, el empate, en una gran acción colectiva atacante del Valencia, que hizo que Lucas Beltrán metiese todo un señor golazo desde fuera del área en el minuto 63, ya sin Julián ni Barrios, encima, y con el inoperante Gallagher y el paseante turista francés en el campo. ¿Qué podía pasar mal? Absolutamente todo.

 

Y, sin embargo, lo que son las cosas del fútbol, no fue así. El turista francés se disfrazó de prestidigitador del balón en el minuto 74, recibió una gran asistencia de Pubill previa, bajó un balón de forma increíble, y remachó el balón a la media vuelta clavando un golazo sencillamente de bandera, un tanto por el que mereció la pena ayer, al final, haber ido al partido. La bofetada que recibimos los escépticos ante las cualidades hoy en día de Antoine, sonó hasta en Sebastopol, ¿Conclusión? No tenemos ni puta idea de fútbol, cada día lo veo más claro.


Tres minutos más tarde, otra asistencia de Pubill sobre Sorloth se convirtió en gol, pero era evidente que estaba en fuera de juego, por más que mi compañero de grada Manolo se empeñase en que su situación era legal (esos bocatas de calamares que se me mete el menda entre pecho y espalda es lo que tienen, nublan la vista y el sentido por completo).

 

De ahí hasta el final del partido, nuestra buena ración diaria de sufrimiento sumun, pero al final los 3 puntos se quedaron en el Metropolitano, que fue lo importante. Así que al final la resaca rojiblanca, resultó dulce para nuestros intereses. Aunque extraña. No tenía la alegría de antaño, qué le vamos a hacer.

 Árbitro: Soto Grande.

Da igual en qué momento de qué partido o de qué competición leáis esto referente a ese individuo en cuestión: este árbitro es una mala persona, ganamos siempre a pesar de su insistencia en complicarnos la vida, y encima es malo como la carne del pescuezo. Un ser deleznable, ruin y  mísero como otro cualquiera.

 

EL CRACK DEL PARTIDO:

Decisiva la Vieja Guardia, con Koke y Griezmann a los mandos, Sorloth parece que puede ser un jugador que sume de vez en cuando, ahora que parecen que le andan dando más confianza, pero me quedo con el partidazo que se marcó Pubill. Es rápido, decidido, valiente y sabe que la pelotita es redonda y tal. En este caso en concreto, chapó para el Cholo, por estar puliendo el auténtico potencial que hay en el jugador, y al propio Marc, claro, por tener la paciencia que otros no estamos sabiendo tener en relación a su no participación en más encuentros. Él lo tiene claro, confía en su entrenador a muerte, sabe lo que quiere, y tiene pinta de que lo va a conseguir, además. Este es un auténtico diamante en bruto, y lo demás son tonterías, canallas.

 

 

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:

De Molina ya no voy a decir mucho. Es lo que es y ya está. Pero Julián Álvarez está en un momento completamente obtuso en su carrera. Desubicado, fue una constante máquina de perder balones sin ton ni son. Gallagher también me está resultando una gran decepción, por muy guay que me caiga el menda, y Almada, de momento, me está pareciendo un Juradito de la vida. Fuegos artificiales, sin más.

 

TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (-3 GRADOS).

El bochornoso espectáculo ofrecido ante el peor Bilbao de su historia, trae consecuencias, como no puede ser de otra forma, con bajada de 3 grados cono 3 soles de grandes. Que anda uno muy hartito del “no rendimiento” de la linda muchachada fuera de casa. En cuanto al partido del Valencia, por supuesto, de obligado cumplimiento, así que así están las cosas, y así se las andamos contando. A la mínima sonrisa que esboza uno con este asunto, viene batacazo continuo a continuación. Nada, en negativos que andamos, y así tenemos todos clarinete cómo nos encontramos en la realidad.

 

EL MADRILEÑO.

Nueva victoria del Madrileño en nuestro fortín de Alcalá, en un partido bastante entretenido, en el que tuvimos, probablemente, las mejores ocasiones, pero que el Sevilla Atlético fue de menos a más y al final también tuvo sus opciones de haber empatado el mismo.

 

Nos adelantamos en el marcador en el minuto 18 de juego, en una genial maniobra individual del argentino Belloti, que terminó remachando a la escuadra tras brillante reverso individual, si bien, eso sí, nada más comenzar el encuentro, la tuvo el Sevilla Atlético en una acción de un tal Ibra que repelió el larguero.

 

El resto del primer tiempo controlamos y dominamos el juego por igual, y tuvimos muchas más acciones para batir de nuevo la portería hispalense. Antes Boñar y luego Cubo, el cual por milímetros no llegó a una gran acción en la que solo faltaba remachar a la red el pase de la muerte de los rojiblancos, aunque, para finalizar este primer tiempo, quien la tuvo clarísima fueron los sevillanos de nuevo, en un cabezazo del plasta este del Ibra que mandó fuera de forma incomprensible cuando se encontraba solo dentro del área pequeña.

 

En la segunda parte, como ya os he comentado, el duelo fue más toma y daca, y hubo clarísimas ocasiones por ambos bandos. En el nuestro, tuvo una doble Belloti que era más fácil de anotar que la consiguió transformar en el primer periodo. Pero el Sevilla tuvo una buena internada de Ibra que acabaron pidiendo penalti cuando era el propio jugador hispalense el que casi deja en gayumbos a Dani Martínez. Ya en las postrimerías del encuentro, el bullicioso Isra tuvo el empate sí o también, pero su lanzamiento final se estrelló en el palo,

 

Así que victoria justa, y el sábado que viene, a Sabadell, en lo que va a ser (espero) un partidazo de categoría.

 

Poco más. Este miércoles, Copa del Rey, la cual ya sabemos la ilusión que nos hace a todos la disputa de dicho torneo. Sé que no lo vamos a pasar bien en Baleares, pero todo lo que no sea pasar … Prefiero ni pensarlo.

 

Hasta siempre, Don Ezequiel, Atlético de Pro.

A Don Ezequiel le he conocido desde hace ya un buen puñado de años. Casi media vida mía aproximadamente. Para más señas, os ando hablando del padre de mi íntimo amigo Rafita, con el que, probablemente, siempre he pasado los mejores y más divertidos pasajes de mi existencia. Patriarca de Atléticos por los cuatro costados, era un hombre afable, amable y noble donde los haya. Una persona encantadora, de esas que siempre te saluda con una sonrisa en la boca, de las que jamás te deja osar pagar nada en su presencia, y te invita a lo que desees sin mayor complicación alguna.

 

Gran conversador, he tenido la suerte con él también de haber vivido juntos hasta en grada partidos del Atlet en el Calderón, compartido alguna que otra fantástica previa, y haber disfrutado de su compañía y alegría como con pocas personas he solido hacer.

 

No sé. Quizás sea la ausencia de una figura propia paternal en mi vida, pero siempre he tenido a  bien el saludarle, preguntarle qué tal iba o cómo andaba cada vez que, en cualquier mañana de cualquier día, le veía desayunando en la terraza de sus bares favoritos en Carabanchel. Le sentía un poco mío, y, sinceramente, me ha dado muchísima pena su marcha, porque es un hombre que tengo la impresión de lo que lo ha hecho todo cojonudamente bien en su vida, y ha recogido lo sembrado casado con una estupenda señora, y con 2 hij@s a cual más simpático, agradable y jovial.

 

Así que, sirva esta reseña en mi crónica para que sepa usted, Don Ezequiel, que no le olvidaré jamás, que seguiré buscándole por esas plazas de Carabanchel por si tengo la fortuna de verle de nuevo y poder discutir con usted el devenir de este puñetero Atleti de nuestras entretelas, de cómo lleva lo de haber tenido que dejar el puñetero tabaco (“no me lo quito de la cabeza nunca”, me confesaba con resignación cristiana) o si sabía algo de las andanzas de Rafita, que hacía ya mucho tiempo que no le veía.

 

Si alguien me preguntara cómo es una buena persona en realidad, y no encontrase palabras para poder expresar lo que deseo, si le viese en ese momento por la calle, le señalaría, y diría sin dudarlo …”Él. Una buena persona es Él. Don Ezequiel, sin duda alguna”.

 

Sirva como homenaje, pues, estas letras en su honor, y esa bufanda Vintage que hemos querido mi cachorrín David (al cuál también sé que apreciaba un montón) y servidor, que se lleve usted a lo más alto de ese tercer anfiteatro, poblada de tanto y tan buenos Atlétic@s como vos. Hasta siempre, Don Ezequiel, Atlético de Pro.

 



3 de diciembre de 2025

Barcelona 3 - Atleti 1. Realidad desvirtuada.

 

A veces, nos hacemos ideas preconcebidas porque es lo que esperamos realmente que pase, debido a malas experiencias anteriores y demás. Determinada persona nos falla en algo, porque suele ser su comportamiento habitual, y ya, al siguiente más mínimo tropiezo, vamos a por él sin piedad, sin importarnos ni analizar realmente lo que pasó en realidad. Y en esto del fútbol, especialmente, pasa mucho. Si las cosas se desarrollan bajo el guión que nos hemos creado en nuestra propia conciencia, nos enfadamos de nuevo, nos cargamos de razón, y soltamos nuestra buena ración de improperios sin ton ni son. Sin embargo, si sucede algo imprevisto, aunque nos pueda beneficiar y todo a pesar de nuestro negativo pensamiento, parece que nos jode, aunque el gran beneficiado sea nuestro propio club, y somos incapaces de dar nuestro brazo a torcer. Mal asunto cuando las cosas andan así, y no somos capaces de rectificar realidades desvirtuadas. 

 

Por ejemplo, tenemos una idea preconcebida de tal o cual jugador, que ya no le pasamos ni una, y no dejamos de analizarle-martirizarle con lupa, y ya nadie nos saca de esa linde, le hemos cogido manía y fuera. Por supuesto, esto es también extensible a la forma de jugar de tal equipo, o la de plantear los encuentros de cual entrenador.

 

Les pongo dos ejemplos tras el partido de ayer. “Molina es un paquete”. Pues sí. Seguramente lo es. Ya os he contado en infinidad de ocasiones que es un esperpéntico defensor, y que, su banda, a veces, parece la calle Preciados en el entrañable puente de los paletos este que se nos aproxima a la voz de ya. Todo eso es cierto. Pero ayer no lo fue, y es injusto no analizar su partido como merece. Dio un gran pase de gol a Baena, y estuvo incisivo y trabajador durante toda la noche, y, desde luego, ni mucho menos fue el culpable de la derrota de ayer, más bien al contrario. Realizó un partido bastante más que potable.

 

Esto mismo se puede decir del Cholo, y sus planteamientos “cagones”. Pues sí, es verdad. En excesivas ocasiones ese pasito para atrás que tanto le gusta dar nos ha costado puntos, partidos y disgustos. Pero hombre, decir que Simeone fue ayer cagón cuando en la segunda parte estaban, a la vez, sobre el terreno de juego, tíos como Almada, Julián Álvarez, Griezmann y Sorloth, sumando los dos laterales que fueron prácticamente extremos, y habiendo tenido en el campo a otros pibes como Nico, Baena y el propio Cardoso, qué quieren que les diga, un menda que emplea estos recursos durante un partido, será muchas cosas, pero, ayer en concreto, de reservón nada, monada. Otra cosa es que dichos recursos son lo que son. Y aquí, precisamente, es dónde debe de empezar a tomar nota desde ya el bueno de Mateu Alemany.

 

Un último apunte sobre estos pensamientos “preconcebidos” que tenemos todos. Flick (probablemente, el entrenador más ofensivo que pisa ahora mismo un terreno de juego, y con mucha diferencia) en el tramo final del encuentro, quitó a Yamine Yamal (jugador supuestamente franquicia, aunque en justicia el franquicia es Pedri) y sacó a Christensen, defensa central. Nadie ha dicho ni mu al respecto.

 

Sin embargo, si a Don Diego Pablo, jugando en el Metropolitano frente al propio Barcelona, con 2-1 en el marcador, quita a Julián por sacar a Le Normand, los suicidios (empezando por mi mismo, probablemente) serían colectivos. Y es que, en demasiadas ocasiones, solo vemos lo que queremos ver, y esto siempre genera injusticias.

 

Independientemente del resultado, a mi ayer me pareció un gran partido del fútbol, los míos lo dieron todo en el campo, soportaron el vendaval blaugrana como pudieron como le pasa al más pintado cuando ese equipo se pone por detrás en el marcador, y embotellaron al final al rival, que acabó pidiendo la hora como el que más, encerrado en su área. Y no. Yo a los míos no les pido más que eso: personalidad, carácter y valentía. Luego ya calidad no depende ni de ellos, ni del propio entrenador. Tiene la que hay, y punto. Para lo bueno, y para lo menos bueno.

 

La primera parte tuvo el guión esperado y que, sorprendentemente, se anda repitiendo desde la llegada de Flick al Barcelona. El Atleti sale pletórico, exultante, dominante, presionante y con decisión. Como si no le asustase nada el envite ni con quién se enfrentan realmente. Y eso que, los planes del Cholo se le empezaron a estropear a los 5 minutos de partido, cuando, en un balón disputado por alto de Cardoso, este se resintió de su lesión, y aunque posteriormente intentó continuar sobre el terreno de juego, al final se tuvo que rendir y dejar su puesto a un Koke, que jamás logró pillar el tiempo del encuentro.

 

A mi me aseguraron en su día que este muchacho se le fichó lesionado del Betis, y que, por más que se le está intentando recuperar, no termina de cuajar el tema. Dios quiera y que me equivoque, pero se le está poniendo al mozo una cara de Vitolo preocupante. Dicho esto, me resulta bastante aún más decepcionante que hoy en día, y con los medios médicos que hay, nos puedan continuar metiendo pufos así. De confirmarse dicha circunstancia, deberían de rodar alguna que otra cabeza.

 


El Atleti tenía claro cómo atacar al sistema del Barcelona: balón cruzado cambiando de orientación el juego hacia el virtuoso Baena, que, hoy por hoy, es nuestro jugador más desequilibrante y auténtica franquicia que tenemos, máxime el rendimiento de otros compañeros suyos en la jornada de ayer.

 

Asi pues, a los 20, llegó el primer tanto, en un gran pase en largo cruzado de Molina sobre, de nuevo, el desmarque de Baena, majestuosa conducción del balón del almeriense en velocidad, y magistral definición del tanto ante la salida de Joan García, con un "tac" selecto y sublime. 0-1, y era el broche más que justo a lo bien que estaba jugando el equipo.

 

Pero, y como pasó también en anteriores ocasiones, el Barcelona parece enloquecer ante tal adversidad, y se convierte en un torbellino de fútbol que no sabemos cómo contener. Lamine se agiganta, Pedri está en todas partes, y Raphinha se convierte, una vez más, en nuestra peor pesadilla. Si encima, su pareja de baile, que esta ocasión era el desecho este del Lenglet, en vez de intentar encimar al jugador, se aleja más de él, para qué os quiero contar. Y no. La culpa no de Oblak en salirle a tapar el uno contra uno. La culpa es precisamente del que no lo ha hecho, como ya os he relatado antes. Empate en el marcador, y el infierno no ha hecho sino comenzar.

 

Nos costó superar dicha situación, pero, a la media hora de juego, dimos de nuevo señales de vida, en otro mano a mano de Baena, aprovechándose de un regalito en forma de espantoso despeje de Cubarsí, pero no logró deshacerse de la salida de Joan García en esta ocasión.

 

4 minutos más tarde, llegó la acción del quizás riguroso penalti de Pableras sobre Dani Olmo, que el bueno de Lewandowski decidió mandar el balón a Polonia (la suya, la del más al norte) ante el estupor de propios y extraños.

 

En el 38, llegó una de las mejores paradas que yo he contemplado a un portero en mi vida, en un remate a bocajarro del propio Lewandoski de cabeza, haciendo que el balón, encima, botara previamente, y que Jan sacó con una mano imperial que nadie más que Dios, y él, supieron como logró atajar dicho remate.

 

Y el primer tiempo acabó con una amarilla de Gerard Martín sobre Giulano, en casi la única acción que le vimos ofensivamente al argentino (para bien, claro está). ¿Conclusión? Partido disputado de poder a poder, con alternancias en el desarrollo del mismo, en el que el Barsa demuestra su músculo, sí, pero el Atleti también, reitero, teniendo en cuenta los recursos empleados, por el uno, y por el otro.

 

La Segunda parte estuvo mucho más igualada, si cabe, con los dos equipos presionando como posesos por cada balón que rondaba el centro del campo, lo cual, lógicamente, dio lugar a bastantes imprecisiones en ambas escuadras.

 

En el minuto 52, se vio el único aderezo posible de jugador desequilibrante que tuvo Julián Álvarez, en un balón imposible que intentó picar de vaselina ante la atenta mirada de Joan García, que terminó atajando el balón sin mayores complicaciones. Mucho efectista, nada efectivo.

 

Un minuto más tarde, perdonó Raphinha el tanto en un balón que le puso casi para empujar Lamine, pero su remate salió cruzado en exceso. En el 54, esta vez, oportunidad para nosotros, en una gran asistencia de Julián sobre Giuliano, éste pensó una cosa, ejecutó otra, y al final, ni centro, ni remate, ni nada, cuando lo tenía todo para haber creado algo mucho más productivo.

 

En el 61, otra jugada clave para nuestros intereses, en forma de nueva lesión, esta vez  de Baena. Y esta, desgraciadamente, sí que sí, no es una baja cualquiera, ni mucho menos. Aprovechó para quitar también a Giuliano y sacar a Sorloth.

 

Justo a continuación, el 2-1 de Dani Olmo, en un pase que logró filtrar Lewandowski cuando le estaban encimando Giménez y Lenglet al unísono. Sinceramente, dicha acción no sé si dice mucho del polaco, o muy poquito de nuestros centrales.

 

El resto de la segunda parte fue un monólogo del Atleti, que dominó casi por completo al Barcelona, pero que no tuvo la claridad de ideas necesaria para poder siquiera empatar el encuentro.

 

En el 75, el Cholo sustituyó a Koke (que estaba mal y completamente sobrepasado, bien es cierto) por Griezmann, y el francés se dedicó a pasearse de nuevo, enfangar nuestro juego y privarnos de segundas oportunidades por la subnormalidad profunda que le ha dado ahora por vivir en fuera de juego permanente. ¿Qué más se puede pedir a un jugador? De vergüenza ajena.

 

Y, aún así, Almada, en el 80, tuvo el empate, esta vez sí que sí, en una brillante acción inicial individual, que se terminó llenando de balón, y cuando remató a puerta vacía, su disparo se le marchó lastimosamente muy desviado sobre la portería del guardameta blaugrana.


El Barcelona, como ya comenté, acabó embotellado en su área, y esto produjo finalmente el tercer tanto en el marcador a su favor, debido a que el Atleti andaba volcado ya sobre la portería blaugrana, obra de Ferrán, ese jugador que permanentemente anda reclamando algo al mundo ¿?

 

Así que, todos esos comentarios posteriores que he escuchado de grandes sabios contertulios radiofónicos, diciendo que si el Atleti se había echado para atrás, de que si el Cholo patatín, y patatán, oigan, que si lo de siempre, todo esto que les estoy intentando relatar a mi no me lo parece ni de cachondeo, vamos. Lo que pasa es que somos muy proactivos a pensar siempre lo que nos interesa, para cargarnos de razón en nuestros argumentos, y no dudo que en muchas ocasiones pueden que la lleven (o la llevemos), pero ayer … No. Ayer, decididamente, no fue así, y es faltar a la realidad. Esa realidad desvirtuada.

 

Árbitro: De Burgos Bengoetxea.

Ya sé que me vais a dar palos hasta en el DNI, pero el penalti de Barrios me pareció penalti, la entrada de Gerard Martín sobre Giuliano era amarilla, y no roja, y no tuvo mayor trascendencia alguna en el resultado final, así que buen arbitraje el suyo. A llorar, a la llorería.

 

EL CRACK DEL PARTIDO:

Gran partido de Molina (y no, no ando dándole al pimple en estos mismos momentos) pero el mejor fue Don Alex Baena, y con diferencia. Más nos vale que su lesión no sea nada al final …

 

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:

Muy decepcionante Giuliano y especialmente Julián Álvarez. Actitud les sobra, y lo sé, pero aptitud, ayer, les faltó, y mucha. Y Simeone Junior está en época de crecimiento, pero Julián, no. Ahora mismo le anda pasando como un avión Baena por encima. O el Cholo deja de hacerle currar de esa manera, corriendo de un lado a otro como un pollo sin cabeza detrás del balón, o no preveo nada bueno en el horizonte. Vive en un estado de ansiedad permanente, y así es imposible. Y lo vengo advirtiendo ya jornadas atrás. Luego está la colección de despojos que tenemos, claro. Los Sorloth, el Griezmann de hoy en día, el señor Lenglet, y Gallagher, que se está uniendo también al Club peligrosamente. Pues a pesar de todos estos condicionantes, hicimos buen partido y todo. Que sí, que el Cholo … Venga, va …

 

 

TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (0 GRADOS).

Hablando de realidades desvirtuadas, el Termómetro es el Rey de la sinrazón posible, por lo que consideraba que estos 3 puntos eran de obligado cumplimiento, y ha decidido bajar, con excelente criterio, como no podía ser de otra manera, los 3 grados positivos que teníamos, y dejarlo en cero patatero. No queremos ni olvido, ni perdón.

 

Y el próximo finde, otro partido fuera, y complicado, por más que este año el Bilbao parece más el Barakaldo que otra cosa. Otra derrota consecutiva fuera de casa volverían a disparar alarmas que estaban apagadas en estos últimos 6 partidos anteriores. Cuidado, pues …”Solo hay un Atleti, y es el de Madrid” …

 



1 de diciembre de 2025

Atleti 2 - Oviedo 0. El Atleti estrena funcionariado.

 

Uno de los partidos más sencillote que le recuerdo al Atleti en bastante tiempo. Le bastó con realizar una primera media hora bastante más que aceptable, para sentenciar el encuentro sin mayor complicación. Luego se dedicó a sestear, a controlar y a trabajar en servicios mínimos, tal y como hace buena parte del funcionariado de este país. Ahora le toca una desquiciada racha de partidos durísimos, y con el agravante, encima, de tener que disputarlos fuera de casa. Esperemos que no se coja vacaciones hasta después de Reyes, a imagen y semejanza de algún que otro desalmado funcionario que conozco por ahí.

 



Por otro lado, he notado cierta polémica que se ha montado en ese estercolero que se llama tuiter, porque algunos no han entendido algún que otro determinado cántico dedicado al "simpático" equipo ovetense, desde el Fondo Sur del Calderón (y sí, empleo a la perfección el término, en este caso). Partiendo de la base de que cuando echa a rodar el balón sobre el terreno de juego no soy partidario de ningún tipo de hermanamiento contra ningún rival oponente, con éste, encima, había bastantes cuentas pendientes, principalmente debido a cuando se descojonaron vivo por y de nuestro descenso a segunda, con muchos miembros del Frente que estuvimos presentes en Oviedo. Bien, lo entiendo. Eso es fútbol, es grada, nada que reprocharles, aunque, obviamente, el que siembra, recoge y tiene que asumir también su parte de la cosecha. Yo lloré un par de años. Ellos, veinticinco. Lo siento, es lo que hay. Y el que no se entere, es que eso … No se ha enterado de nada. Así que sí …Cuéntame, cómo te ha ido” …

 

La primera parte el Atleti salió como nos tiene acostumbrados: eléctrico, decidido y presionante. El Cholo hizo hasta 7 cambios después del esfuerzo del día del Inter, mientras que el Oviedo salió medio temeroso tanto del rival como del escenario en que se encontraba.

 

El desconcertante Sorloth tuvo la primera, en un mano a mano a los 7 minutos con Escandell que sacó el guardameta ovetense como pudo. El noruego mezcló buenos desmarques y movimientos en posiciones ofensivas con esa habitual apatía que luego mezcla en otras ocasiones.

 

A los 13 la tuvo de nuevo el Salmones, pero este hombre de cabeza es la nulidad más absoluta que conozco, y su vulgar remate se fue por encima de la portería visitante.

 

Dos minutos más tarde, esta vez sí, de nuevo Sorloth remachó una extraordinaria acción colectiva de nuestro lado atacante izquierdo, creada por Baena, prolongada por Hancko y remachada finalmente por el noruego, que estaba dónde tiene que estar un nueve de verdad, atento y remachando a puerta vacía.

 

Con este nuevo tanto, parece ser que somos el primer equipo en toda la historia de la liga que hemos comenzado adelantándonos en las primeras 14 jornadas ligueras de forma consecutiva en el marcador. No es que me parezca que sea una cosa como para irme a Neptuno y tal, pero sí da a entender que la muchachada sale siempre enchufada y a tope para afrontar los partidos ligueros, así que, como es un dato que suma, pues bienvenido sea dicho récord.

 

A los 20 minutos, de nuevo el omnipresente Sorloth se sacó un impresionante zambombazo de los suyos que pasó muy cerca de la portería de Escandell.

 

Tres minutos más tarde, Nahuel Molina puso un gran centro hacia el área sobre Griezmann, pero Diosito no llegó a conectar su pie con el balón. Y en el 25, cayó el segundo, de nuevo de Sorloth, en otra buena asistencia del incisivo Hancko, que remató tras comerle la tostada al defensor astur. 2-0, y el partido ya quedó visto para sentencia.

 

Intentó reaccionar algo el Oviedo, pero sus remates morían inocentemente en las manos de Oblak, que reapareció de nuevo tras su lesión. El Atleti bajó el pedal del acelerador, y con este resultado nos fuimos al descanso.

 

La segunda parte, como ya os he contado, el Atleti se puso el disfraz de "funcionato barato", y a economizar esfuerzos tocan, que vienen jornadas de mucho más que curro, diría yo. Jornadas en las que nos jugamos la ilusión, nuestra capacidad para seguir soñando y peleando hasta el final, que es, ni más ni menos, lo que servidora siempre exige. La muchachada se echó para atrás sus 6 metros de rigor, y se limitó a poner sellos a los pobres ovetenses que intentaron crear algo de peligro: "Prohibido pasar, siguiente ventanilla", "Prohibido pasar, siguiente ventanilla", "Prohibido pasar, siguiente ventanilla".

De hecho, el Cholo quitó al espléndido Baena, y saco a Giuliano en su lugar previamente al inicio de esta segunda parte, que resultó monótona, aburrida y, hasta por momentos, algo cansina de contemplar.

 

Obviamente, los asturianos tuvieron más el balón, pero fue más un acto consentido por nuestra parte, que la generación de un peligro real en sí.

 

En el minuto 60, esta vez se tornaron las tornas, y fue Julián Álvarez el que salió a darse un paseo, sustituyendo al siempre de por sí malhumorado Sorloth (que ni le gusta salir en el 60, ni tampoco que le quiten en dicho minuto, vaya por Dios) mientras que Barrios sustituyó al apagado Antoine.

 

En el 74 tuvo un gol hecho Julián Álvarez, pero terminó definiendo mal y alto, tras una buena contra protagonizada por Giuliano. Y ya en las postrimerías del encuentro, un buen chutazo de Gallagher que rechazó el portero, otra buena de Giuliano que definió fatal, y colorín colorado, este día en el Ministerio se ha acabado. Buena victoria que nos mete de lleno en la lucha por el Campeonato Nacional Liguero, tránsito necesario para las emociones fuertes que se avecinan. El funcionariado, al fin, se tiene que poner a trabajar.

 

Árbitro: García Verdura.

Sin complicaciones, intento no dar por culito con faltas absurdas y manejó a la perfección el encuentro. Más arbitrajes así, por favor.

 

EL CRACK DEL PARTIDO:

Muy bien Pubill en su primer partido como titular, gran partido de Hancko (especialmente en su pletórico primer tiempo), excelso Baena, que se me antoja completamente imprescindible para el Rock and  Roll, y buen primer tiempo también de Sorloth, con sus dos tantos conseguidos y sus buenos movimientos atacantes. Así que, si tengo que elegir, me quedo con éste Alex …



LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:

Parece que el  más que merecido escarmiento que le ha dado Simeone a Lenglet está surgiendo su efecto, aunque, ojo avizor con este tema. No me fio ya un pelo del francés.

 

TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (+ 3 GRADOS).

Partido de obligado cumplimiento, así que, no se mueve.

 

EL MADRILEÑO:

Nueva fantástica victoria de nuestro filial, esta vez conseguida gracias a un impecable segundo periodo, en  el que los turolenses se vieron completamente desbordados ante el juego vertical, fulgurante y eficaz de nuestros chavales, tras un primer tiempo que fue más de dominio visitante que otra cosa.

 

Nada más comenzar este segundo periodo, Cubo (de qué me suena a mi este nombre) se aprovechó de un mal despeje de un defensa, tras un balón en profundidad, del Teruel, leyó perfectamente la posibilidad del fallo del mismo, pilló el balón, encaró al guardameta visitante y de duro y certero latigazo al primer palo sorprendió al bueno del portero, el cual probablemente estaba esperando un remate cruzado del mismo.

 

Apenas instantes más tarde, le tocó el turno a Rayane (el más diferente y diferencial de nuestros jugadores, tiene clase para dar y tomar), rematando un balón desde el borde del área ajustándolo al palo contrario.

 

A partir de ahí, el Teruel se esfumó y el Madrileño controló, mandó y templó cuando y cómo quiso. Poco más ya del 64 de juego, nuestro jugador más en forma (y más cotizado) actualmente, Arnau, se aprovechó de una genialidad en forma de asistencia de Rayane de nuevo, que le dejó solo al propio Arnau y batió con completa solvencia en el mano a mano frente al portero. 3-0, coser y cantar. Así que todo esto conlleva que los chavales están líderes (ojo, con un partido menos) y hasta, por primera vez en mucho tiempo, tuvo apoyo incondicional desde un fondo en un partido normal de Liga, gracias a la iniciativa de la gente de “Adictos ATM” que animaron incondicionalmente y sin parar al equipo. Es un espaldarazo cojonudo este movimiento originado, al cual, siempre que pueda, por descontado, apoyaré con el mayor de los entusiasmos y devoción.

 


Se acabó. Mañana empieza el Tourmalet de verdad, frente al Barcelona. Primera gran prueba de fuego para ver lo que realmente queremos ser, dónde estamos y a dónde deseamos ir … “Peleas como el mejor”




24 de noviembre de 2025

Getafe 0 - Atleti 1. Guerra de guerrillas.

 

El que esperase ayer un partido espectacular, con un fútbol de encaje de bolillos, seda, perfumado y arlequinado todo, es que tiene un serio problema. El Getafe es lo que es, maneja sus armas casi a la perfección, batalla y presiona de principio a fin, creen en lo que hacen, y les importa un bledo lo que piense el resto de la gente. Y conste que Bordalás tiene, si quiere, los mismos registros ofensivos que el que más.

 

Aún recuerdo un glorioso Getafe en el Metropolitano, frente a un heroico Atleti, en el que empatamos a 3, jugando en inferioridad, pero que los de Bordalás hicieron un partido espectacular de principio a fin, yendo a por nosotros sin cesar. Es decir, si tiene mimbres, juega a una cosa, y si no, se adapta a lo que tiene, y conviene recordar que este buen hombre empezó la Liga con solo 11 jugadores profesionales inscritos en su plantilla, y mantiene al equipo (o le mantenía hasta esta jornada) en séptima posición. ¿Conclusión? Cada uno juega como quiere, puede o sabe,  y los demás, a asumir tocan. Nosotros estamos enamorados de nuestro “unocerismo” que tanto desquicia a nuestros rivales, y andamos encantados de la vida cada vez que se produce dicho tanteador. No era un partido, pues, para fútbol champlán, sino para salir vestido de militroncho, directo al fango, y con el machete entre los dientes. Y, al menos, esa actitud sí que se tuvo.

 

Si en este tipo de partidos, no aprovechas alguna de las ocasiones claras que generes, date por jodido, Hermano. Y el Atleti la tuvo a los 6 minutos de juego, tras un espectacular centro de Koke al segundo palo, que remató de cabeza Nico González a bocajarro de cabeza y completamente solo, Soria lo repelió como pudo, el rechace lo volvió a rematar el jugador argentino, y Soria repelió con el pie de nuevo a córner. La oportunidad fue clarísima, pero el guardameta local estuvo brillante.

 

En el minuto 14, malas noticias, lesión de Llorente. Leía a peña en tuiter que la culpa era de Luis de la Fuente (que ni siquiera le sacó los 2 partidos que jugó España enteros). Osea, que si no se lo lleva, mal, y si lo hace, peor. Hay peña que anda de psiquiátrico subido, vamos. Entró en su lugar Griezmann, y a partir de ese momento, el Cholo realizó tal cantidad de cambios de posiciones y de esquema en los jugadores, que a ver quién es el guapo que se atreve a enumerarlos todos, sin que se le escape ninguno. Ya sabéis que yo estos temas los doy por perdidos, ni los entiendo, ni hago ya por entender nada. Es imposible, además, poder seguir tal vértigo de acciones. Desde luego, ayer Simeone dio un recital difícil de olvidar.

 

El resto de este primer tiempo, fue de guerrilla total, cuerpo a cuerpo sin piedad. El Geta presionó mucho, sí, pero a Musso le vimos poco, y, la verdad, tampoco nosotros logramos que nuestro juego fuese fluido y profundo. Dudo mucho que cualquier espectador neutral continuase viendo el segundo periodo, y si es así, habría que darle la medalla de oro al mérito deportivo, así que, con algún escarceo que otro de Griezmann, fatalmente finalizados por el francés (cuando no le daba por estar directamente en fuera de juego, vaya partidito que nos dio Antoine en este sentido, por Dios Santo), nos fuimos con el resultado inicial al descanso.

 

La segunda parte me dio muy mala espina su inicio. El Getafe, a ese estilo tan suyo entre embarullado y a empujones, hubo momentos en que nos embotelló en nuestra propia área, pero la muchachada supo mantener el tipo y tampoco es que lograsen una gran ocasión siquiera para llevase el partido (exceptuando el larguerazo del final).

 

Y eso que empezó  con un remate al palo de Griezmann, aunque quiero recordar que andaba, para variar, en fuera de juego final. En el 52, esta vez Don Antoine dejó el único detalle técnico (o casi el único) para enmarcar del partido, al dejar un balón sutilmente de tacón cuando se perdía el mismo por línea de fondo, hacia Barrios, pero Pableras dudó si centrar o tirar, y con el Geta, dudas, las justas, o te comen.

 

En el histórico ya minuto 60 entraron los Cholo cambios, el ya mítico de Sorloth por Julián Álvarez, y esta vez quitó a Koke (de más a menos durante el encuentro) y sacó a Raspadori, que estuvo bullicioso, participativo, con ganas y que, a la postre,  terminó resultado decisivo.

 

En el 71, un remate ajustado y desde fuera del área del italiano sacó de nuevo Soria desviando con una gran mano poderosa. Por aquel entonces, Getafe y Atleti estaban ya retozando en pleno fango, luchando de poder a poder, y al final, Baena se saca de la manga un majestoso pase con el exterior de su pie hacia el desmarque de Raspa, éste pone el pase de la muerte hacia el área pequeña en dónde se encontraba Grizzi (sorprendentemente, en posición legal), Domingos Duarte que intenta bloquear el balón, y al final se lo acaba metiendo en propia meta casi de tacón. Obviamente, nunca va a ser el tanto de nuestras vidas, pero vale su peso en oro igualmente para nuestros intereses, así que, para los excelsos ilustrados getafenses que lloran por la fortuna o desgracia del mismo, que asuman que también suele ser un tanto muy suyo producto del fútbol que realizan. Ya saben, yo no critico, pero lecciones de ética futbolística, cero patatero pero de ni Dios, vamos.

 

Posteriormente, Barrios tuvo otra buena ocasión tras otra buena asistencia de Baena, que Soria volvió a atajar de forma espléndida de nuevo, y la cosa acabó con el Geta volcado en nuestra área, y con Arambarri, nuestro gran verdugo la temporada pasada, estrellando un balón en el larguero de semichilena, tras tropecientos rechaces sin ton ni son dentro de nuestra área, muy acorde con el desarrollo del encuentro en sí mismo, así que, bien por mi equipo, porque no era partido ni para el lucimiento de nadie, ni para filigranas guardiolescas, sino para sacarlo hacia adelante como fuese. Y el que lo vea fácil, que vaya pasando por el Coliseum ese y nos cuente, porque, o está dispuesto a dar barrigazos y dejarse la vida en cada acción, o lo pasará mal, bastante mal. Guerra de guerrillas conseguida.

 

Árbitro: Cuadra Fernández.

Completamente desconcertante con su criterio a la hora de sacar tarjetas, pero vamos, partiendo de la base de que ninguno tiene un criterio definido, más que el de “sacarlas por tocar los cojones, sin más pretensiones adicionales”, bueno está.

 

EL CRACK DEL PARTIDO:

Sin tener que realizar acciones espectaculares, ni mucho menos, pero Musso me sigue pareciendo un suplente de plenas garantías. De los demás me quedo con la clase de Alex Baena, la buena aportación desde el banquillo de Raspadori, pero hoy este espacio tiene que estar ocupado, por derecho propio, por Don Koke Resurreción … 700 partidos con la Rojiblanca ya … ¡700! El dato es brutal hasta decir basta, me emociona por completo y estoy convencido de que puede cascarse otros 100 más. Sea como fuere, Capitán, Leyenda Activa, jugadorazo y ATLÉTICO por todos los poros de sus pies. Siempre a  sus pies, Don Koke.


LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:

Espantoso partido de Julián Álvarez, que lleva ya unos cuantos desaparecido. Menos mal que los vamos sacando según vamos pudiendo, pero necesitamos su mejor versión como el comer. Simeone, aquí hay trabajo, y corre prisa el arreglarlo ya.

 

TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (+ 3 GRADOS).

Este encuentro lo tenía marcado a fuego vivo, y son 3 puntos siderales, así que, tiro la casa (una vez más) por la ventana, y subidón de 3 gradacos para nuestro rojiblanco cuerpo. ¿Qué tal os ha sentado, malditos?

 

 

EL C.

Esta vez no puedo hablaros del Madrileño, porque como bien sabéis no disputaron su partido tras una intoxicación alimenticia (igual les invitó Arbeloa a comer, vaya usted a saber), así que el domingo por la mañana, y con ese frescor marino que caracteriza Madrid en esta época del año, me fui a Majadahonda para ver al C frente a los vecinos de Don Rubio, el Villaverde. Ganamos 5-1, aunque el resultado fue tan abultado como engañoso (en el descanso íbamos 1-1).

 

De agradecer que el equipo visitante desease jugar al fútbol sin ninguna otra arma más que el balón que ruede y lo que sean capaces de hacerlo sobre el terreno de juego, basándose en su fútbol desplegado. Hasta el 2-1 aguantaron bien, de hecho, y estuvo más que igualado el encuentro.

 

Sin embargo, a partir de ese tanteador, el C fue un vendaval al contragolpe (acuérdense la jornada anterior, ¡1-8 frente al Galapagar, que se dice pronto!), y terminó arrollando por completo a los visitantes, demostrando también mucho más poderío físico. El chico de moda en esta categoría se llama Jesús Barrios (otro nuevo gol y asistencia al canto) y mucha gente ya suspira por verle con el Madrileño y todo.

 

Sinceramente, discrepo por completo de tal afirmación. Es evidente que el chaval es habilidoso como él solo, tiene innatas cualidades técnicas, gol, clase y se maneja bien en el uno contra uno … Pero que siga ahí, forjándose en la tercera madrileña, que le va a venir de cine todo este tipo de experiencia.

 

Nada más. El miércoles nos visita el Inter, rival muy complicado en el timo ese que es la Champions League. Si ganamos, espectacular sobre todo por los egos de los jugadores, y el músculo que va a seguir mostrando el Metropolitano, estadio ya temido en uno y otro confín, pero ya saben cómo suele acabar siempre esto: llegaremos … hasta nos dejen. Y no les mola mucho vernos demasiado lucir tipo por Europa… “No importa lo que pase, no nos separarán” …



3 de noviembre de 2025

Atleti 3 - Sevilla 0. Nos van los aires del Sur (Don Teto dedicated)

 

Nos han sentado de puta madre los aires del sur en esta última  semana, y empezamos a ser la bestia negra de los 2 equipos sevillanos (especialmente sangrante en el caso de los béticos, aunque ojo, los palanganas llevan ya 17 o 18 años sin vencernos tampoco en el Metropolitano). Por supuesto, todo este tipo de rachas frente a este tipo de equipos, se las debemos en gran parte a Don Diego Pablo Simeone, que es el artífice principal de esta regularidad que nos parece tan sencilla, pero que no es tan fácil ni mucho menos.

 

Bien es cierto que el nivel deportivo, especialmente de los sevillistas, ha bajado muchos enteros debido principalmente a la nefasta gestión de ese nido de Vespas Velutinas  en que se ha convertido el palco del Pizjuán. En esto siempre está  la eterna discusión: qué nos puede más, ¿El odio por un rival  que a su vez nos detesta profundamente, o una visión más inteligente y pragmática del asunto, teniendo en cuenta que las pocas posibilidades reales que tenemos para disputar el título liguero, se deben principalmente a la existencia de equipos más fuertes que puedan complicar la existencia a las dos grandes Morsas Ursulinas? Yo lo tengo claro: quiero Sevillas, Betis, putos Vascos, Valencias y Paletos-Real, cuando más competitivos, mejor. Y luego, nosotros, a  ganarles en el campo en nuestros enfrentamientos individuales, siempre que seamos capaz de conseguirlo, claro. Es el único camino posible, créanme.

 

La verdad es que el partido fue plácido en cuanto a sustos sevillistas. Dejamos la portería a cero, porque Oblak fue casi un espectador más del encuentro. Dominio total y absoluto del Atleti, que, sin embargo, le costó terminar de perforar la portería visitante, en parte por el orden defensivo visitante, y en otra parte por nuestra falta de acierto de cara al gol.

 

A los 8 minutos tuvimos la primera buena ocasión, en un buen balón lanzado de falta por Baena, que nuestro Comandante Giménez no acertó a cabecear bien con su testa.  A los 14, un buen balón de Hancko no logró acertar a rematar Sorloth, dejando claro que no tiene ni idea de rematar en opciones ofensivas de cabeza, sencillamente, porque no coordina bien el momento del salto en relación en cuando debe de rematar el balón. Y eso que el noruego no hizo mal partido, pero estuvo mucho mejor en funciones de segunda punta, asistiendo a sus compañeros, que en la de nueve, en la que volvió a ser la nulidad de siempre. Pero bueno, algo es algo.

 

A los 29 Alexander demostró esto que os acabo de indicar, en un fantástico balón que le puso Baena y que le dejó más solo que la una ante Vlachodimos. Obviamente, la paró el guardameta hispalense.

 

Sin embargo, a los 37, y en su misión de segunda punta, asistió de forma espléndida a Nico González (previa asistencia anterior de Baena de nuevo), cuyo remate casi a bocajarro lo repelió el poste de forma violenta. Una lástima, porque hubiese sido un gol de bandera.

 

Casi al borde del descanso, mismos protagonistas. Oblak saca en largo, Sorloth peina ante el desmarque posterior de Nico González, y el argentino no logró superar de nuevo a Vlachodimos, cuyo rechace se fue a córner. Hablando de los córners, el Atleti en este partido sacó de nuevo un buen puñado de ellos, y parece que se va mejorando en la ejecución de los mismos, principalmente por el piececito que Dios le ha dado a Alex Baena. Sin más historietas, con este 0-0 nos fuimos al descanso.

 

En la segunda parte, y como era de esperar, el Atleti le metió una segunda marcha a la cosa, y se notó. A los 51 minutos, de nuevo Sorloth se puso el disfraz de jugador asistente, y le dio un buen balón a la cabeza de Julián Álvarez, que demostró también que lo suyo no es el arte del cabeceo tampoco, si bien a él le perdonamos casi todo (al Salmones, NO).

 

Y en el 61, llegó la jugada clave del partido, en un penalti clamoroso de Nianzou sobre Giménez, que visto que el malnacido del arbitrucho no hacía ni puto caso a dicha situación, nuestro rojiguayo decidió que ese penalti lo tenía que pitar, sí, o también, y no se levantó del área hasta que el árbitro del VAR llamó al trencilla y no le quedó más remedio que señalar la correspondiente pena máxima, después de verla repetida, ante el clamor de toda la grada. Supongo que como no le vio con la pierna arrancada de cuajo y echada al hombro a Josema, por eso decidió no pitar inicialmente el mismo, otra cosa … Don Julián lo transformó con la seguridad y sangre fría que acostumbra, y puso el ansiado 1-0 en el marcador. Más que justo, por cierto.

 

En el minuto 68, esta vez sí, los Cholo-cambios fueron lógicos, justos y funcionaron a la perfección. Nico no podía ni con su alma, Sorloth se llevó su pequeña ovación, y entraron en el terreno de juego, bien Gallagher, y muy bien Almada.

 

En el 73 al fin vimos que Oblak estaba en el terreno de juego, en un zombanzo de Gudelj que nuestro portero tuvo que desviar a córner. Y en el 77, llegó la gran jugada del partido, en uno de esos balones que solamente Giuliano Simeone tiene fe en conseguirlo, robándole la cartera a Suazo, colándose como una flecha hasta la línea de fondo del área, como mandan los cánones del buen extremo que se precie, y poniendo un pase de la muerte sensacional hacia el desmarque al segundo palo de Almada, que batió a puerta vacía.

 

Lo de Simeone Junior es sencillamente emocionante, ya os lo he comentado en anteriores veces, pero hay que hacer justicia y el movimiento de Diosito Grizzi arrastrando a los dos centrales ayudando al demarque de Almada, y dejando pasar el balón con un grácil saltito cuando, inclusive, podría haber intentado él dicho remate a puerta, es digno de elogio, de mención y de aplauso también. Otra cosa el francés no tendrá ya, pero la clase la sigue manteniendo casi intacta.

 

Ya con el 2-0 en el marcador, Almada se puso a hacer de las suyas. Primero asistió tras gran acción individual a Gallagher, cuyo remate se marchó a las nubes. Después, sin embargo, fue Julián Álvarez el que dejó solo a Antoine de nuevo. Estaba tan solo solito solo, tuvo tanto tiempo para haber rematado casi de cualquier forma que se le hubiese ocurrido, y fue con tan poca fe en conseguir el tanto final debido a que se pensaba que andaba en fuera de juego, que terminó también mandando el balón a las nubes  y errando la mejor ocasión del partido (minuto 83).

 

En el 90, sin embargo, el francés puso el broche de oro a su gran aportación en el campo, resolviendo una gran combinación entre él mismo, Ruggeri y el propio Almada, anotando el 3-0 en el marcador y sentenciando ya lo que andaba más que sentenciado.

 

En definitiva, partido muy currado, victoria incontestable (y corta, añadiría) y esperemos que sigamos disfrutando de los aires sevillanos del sur que tan bien nos sientan.

 

 

Árbitro: Un tal Francisco Hernández.

La verdad es que no tenía este colegiado calado para nada, y me sorprendió muy negativamente que no pitase ese penalti a la primera, pero bueno. Dejémoslo estar por esta vez, no quiero seguir añadiendo muescas sobre mi revólver de indeseables.


EL CRACK DEL PARTIDO:

Muy buen nivel de la defensa (incluido Ruggeri, no es la plasticidad personificada el italiano, pero es inteligente y no se complica tampoco la vida en exceso, parece un tipo consciente de lo que es y lo que nos puede llegar a dar). Grandioso Giménez en su insistencia en no levantarse hasta que nos pitasen el penal, incansable Nico González (como siempre), Baena es ya un imprescindible para nuestra existencia, no sabemos concebir a nuestro equipo sin él,  pero el premio final se lo lleva de nuevo Giuliano Simeone. Estoy convencido de que si le tuviese como rival en vez de disfrutarle en nuestro Atleti, pensaría “joder, pero qué pibe tan sumamente pesado, madre”. Pesado, sí, a la par que entusiasmante. Es como si tuviese una sobredosis de Atleti en vena, vive y disfruta de cada momento de defender nuestra camiseta y honrar nuestro escudo, y, a la par, nos hace también vivir, sentir y disfrutar el mismo de verle jugar con ese entusiasmo y esa gallardía. Al único jugador similar que he visto es a Francisco Conceicao en la Juve (y en el Oporto antes), poco más. De nuestro Simeone Junior no tengo ninguna duda, lo vamos a seguir disfrutando hasta que queramos. Y va a ser por mucho tiempo, créanme.

 

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:

Francamente, no me sale hoy poner a nadie que me haya defraudado, la verdad. Ojalá y que, de aquí al final de temporada, mande esta sección al limbo. Nada me molaría más.

 

 

TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (0 GRADOS).

A pesar de las amenazas vertidas por el Señor Almendrales a la finalización del encuentro sobre este respecto, el Termómetro se mantiene imparcial e independiente, y considera esta victoria en casa como de obligado cumplimiento. Así que, orden en la sala, háganme el favor.

 

EL MADRILEÑO.

Extraordinario resultado conseguido por la muchachada de Don Fernando, en su visita a Tarragona, en un partido jugado de forma muy seria, ordenada, sin excesiva brillantez, pero sí con eficacia y saber hacer, como hacen los líderes, vamos.

 

Primer tiempo igualado, con un Madrileño jugando de tu a tu al equipo local, y que se adelantó en el marcador con un tanto del desconcertante Omar Hanneh, tras remate de cabeza a placer. Parece  torpón, pero de vez en cuando te hace un cambio de juego que te deja sin sentido. Aprovecha su gran envergadura para bajar los balones al pasto e intentar apoyarse en sus compañeros según van viniendo desde atrás. Para Torres es fijo, así que lo que el Niño dice, grabado en sangre queda, compañeros.

 

Esquivel, por su parte, tuvo que realizar ese paradón antes de lo que nos está acostumbrando a hacer en momentos tan puntuales como clave de los encuentros. Es otro de mis favoritos, ando embelesado con su forma de parar, su tranquilidad y su personalidad en el campo.

 

Ya en la segunda parte, Esquivel nos volvió a salvar de nuevo en otro remate casi a bocajarro de los pseudopolacos esos,  hasta que en el 70 Arnau logró el 0-2 en una brillante acción individual rematando a la escuadra contraria tras internarse y recortar en en el área. Tiene 24 tacos y ya no puede andar subiendo al primer equipo (salvo que se le hiciese contrato profesional con la primera plantilla, claro), pero el chaval está aprovechando, de momento a la perfección, la oportunidad de demostrar todo su talento en el Madrileño.


Ya al final del partido, llegó el tanto del anciano Javi Serrrano (dicen que tiene 23 tacos solamente, madre mía, quién lo diría) en el gol menos estético y plástico que he visto yo en mis 50 años de fútbol, pero que cuenta como el que más. Así que, hagan paso, que el Líder sigue a lo suyo.

 

Nada más. Mañana otra vez al Metropolitano, esta vez en Champions, a ver a los vecinos del Miguelito. Pero no puedo despedirme  sin terminar mi dedicatoria lamentablemente incompleta del día del Betis, a mi Hermano Don Teto, al cual también le dieron la insignia de plata, junto con los Hermanos Raso, en la anterior jornada. Hermano, me alegro muchísimo de su fidelidad y honor, y que siga usted pintándonos la vida a todos de Rojiblanco como acostumbra, y conservando su perenne sonrisa en la boca. Y, lo más importante, que le siga a usted funcionando de forma tan estupenda su tránsito intestinal, que a muchos otros no vea la guerra que nos da, carallo. Abrazote de avalancha de gol en el Calderón …



28 de octubre de 2025

Betis 0 - Atleti 2. Simbiosis total (Hermanos Raso dedicated).

 

¿Vosotros pensáis que los bufanderos descerebrados podemos tener tal simbiosis con un equipo de fútbol, hasta el punto de que, según te levantes, sabes positivamente si va a ganar, en este caso, por ejemplo, el Atleti (oséase, del único equipo medio decente que se puede ser hoy en día, vamos)? Pues ayer fue lo que, al menos, me pasó a mi, que de bufandero tengo bastante, de descerebrado, más, y de Atlético, ni os cuento.

 

Que yo amanezca un lunes de buen humor es más difícil de que veamos, hayamos visto o en un futuro contemplemos a Almada, Julián Álvarez y Baena jugar un partido los tres a la vez durante 90 minutos consecutivos. Lo que es imposible, es imposible, y no se puede remediar.

 

Sin embargo, oigan, ayer me levanté de un sorprendente buen humor. Trabajé de lo lindo, sí, pero es de esos días que todo va rodado, y de cine. Y por esos mismos condicionantes, estaba convencido de que el Atleti iba a conseguir ayer, ¡al fin!, esa ansiada primera victoria fuera de casa  que tanto andábamos ya ansiando.

 

El rival era propicio, y ojo, matizo. No quiero decir que fuese un mal equipo, ni mucho menos. Pero no es de los que sale precisamente con el cuchillo entre los dientes, y eso nos favorecía. Aparte, campo inmensamente grande (me da más sensación de amplitud que el mismísimo Camp Nou, y, ya puestos, muy de agradecer que hayan desaparecido las pistas de Atletismo, al menos, para los encuentros de fútbol, ojalá y hace mil años también hubiesen estado así, cuando estuve presente en la Final de Copa frente al Valencia, la Final del “Radomir, te quiero” – por decir algo positivo de dicha jornada-), uno de nuestros rivales fetiches, día raro ese de jugar un lunes (y el Atleti, las rarezas, las domina a la perfección), quieras que no, al Betis, aparte, se le nota que no termina de jugar como en su casa, por muchas casi 60.000 almas que les anden apoyando (impresionante entradón para ser la fecha que era, honor a los desplazados, ya de paso)… Nada podía fallar.

 

El encuentro comenzó con el minuto de silencio en memoria de Sandra Peña, una niña de tan solo 14 años víctima del dichoso acoso escolar, y que es para que se le caiga la cara de vergüenza a más de uno y más de dos tras haber permitido que sucediese noticia tan espantosa, y que la denuncia previa no haya servido como muchas otras cosas en este Santo País: absolutamente para nada. Por lo tanto, no se me ocurre un acto de mayor envergadura y sensibilidad para respetar el minuto de silencio entero, y no como suelen hacer los arbitruchos en cuestión, cortarlos cuando a ellos les place, como ayer volvió a pasar. Ni para eso valen, hay que joderse.

 

Deportivamente hablando, a fe que la cosa empezó pintiparada. Es verdad que no vestíamos de rojiblanco, pero he de reconocerles que esa equipación azul  mezcladita con el rojo, sencillamente, me encanta (en realidad cualquier trapejo que lleve nuestro glorioso escudo me termina volviendo loco, pero ese es otro cantar). El Atleti salió en plan soberano (como siempre sale, también es cierto) decidido, y a por todas,  y a los 3 minutos, un colosal Giuliano durante todo el encuentro, se aprovecha de un rebote tras un fallo en el despeje de Bellerín,  para rematar con su pierna izquierda, y de volea, ajustando el balón al palo de la portería de Pau López sin remisión posible. Dicen los entendidos que esa es su pierna mala, y yo me pregunto, ¿No será la buena, coña? 0-1 en el tanteador.

 

Y ya saben lo que pasa. Uno se alegra de tal circunstancia y tal, pero como nos suele remontar hasta el Talavera de la Reina, pues piano, piano, no se termine jodiendo la cosa. El Atleti, tras el tanto, se mantuvo más o menos firme en su vocación atacante, y a los 14 minutos, el infatigable Nico González remató cruzado con su zurda, y el guardameta verdiblanco respondió con una gran intervención.

 

El partido continuo con un toma y daca por ambas partes, pero, sin embargo, quién tuvo el segundo tanto hecho fue Julián Álvarez, tras una (otra) gran jugada individual de Simeone Junior, que le dejo un gol prácticamente a placer, pero que la quiso ajustar tanto el bueno del Juli que terminó echando el balón fuera rozando el palo. No tuvo su noche Don Julián, todo hay que decirlo.

 

Mientras tanto, el Betis comenzó a dominar más el juego, sí, pero con escasa claridad de ideas y con una lentitud y previsibilidad en su juego sencillamente desesperante. Así que, al borde del descanso, a Don Alex Baena, en una brillante internada en el área, recortó a su defensor y cruzó su remate a la escuadra contraria. Si es un golazo lleno de clase, distinción, elegancia y precisión, se dice, y no pasa nada. 0-2, y al descanso, con una buena sonrisa en nuestros rojiblancos rostros.

 

La segunda parte fue otro cantar. Por parte bética, Yellowstone Pelegrini sacó al terreno a Lo Celso, y los puntos atacantes locales subieron bastante.

Por nuestra parte, y tras una buena ocasión inicial prácticamente calcada a la que tuvo con el segundo gol rojiblanco el mismo Baena, decidió, sin embargo, que meter un segundo gol similar era un abuso, y buscó un pase inverosímil sobre Julián Álvarez, que, lógicamente, el argentino no pudo controlar. Por cierto, ¿No tuvieron ustedes la impresión de que el césped se encontraba excesivamente pesado, y que, en ocasiones, parecía desprender como pequeños torbellinos de arena? Desde luego, no me parecieron las condiciones ideales para desplegar un fútbol mucho más fluido, rápido y vertical, ni para unos, ni para nosotros.

 

Empezó a aparecer de nuestra parte la inmensa figura de Oblak, el cual, una vez más, sostuvo al equipo con sus intervenciones y seguridad, salvo en una salida posterior que tuvo, un tanto vendimiadora.

 

A los siete minutos de este segundo periodo, Barrios se fue de todo verdiblanco viviente, pero quiso entrar finalmente por dónde no podía hacerlo, y perdió otra buena acción de crear peligro, pero de verdad. Claro que, para peligro, fue la lesión del propio Pableras en la siguiente acción. No sé, pero cada vez que este chico se lesiona, un mes no se lo quita ni el tato (o el Teto, o el Beto, o el Neto, o quién sea), y es una pena, porque es uno de mis jugadores favoritos, y con diferencia. Esa conducción de balón que tiene, esa clarividencia que posee a la hora de ver el fútbol, es digno de elegidos. Le vamos a echar mucho de menos. Pero mucho.

 

Su puesto lo ocupó Gallagher, el cual parecía que iba a comenzar de manera tan desalentadora como lo hizo en Londres, aunque, afortunadamente, el inglés se fue entonando con el paso de los minutos y al final aportó oxígeno y piernas, que no fue poca cosa, vistas las circunstancias de que al Atleti se le iba quedando esa doble cara pero en su lado más oscuro esta vez,  llena de impresiones, displicencia y maltrato al balón que, por desgracia, también nos tiene acostumbrados cuando, especialmente, va en ventaja en el marcador.

 

En el 57, fantástico lanzamiento de Abde en una falta que se estrelló en el larguero. Y  en el 60, una vez más, empezó el cachondeo habitual de los cambios. Que quite a Julián por sacar al noruego invisible me desespera, si bien reconozco que ayer nuestro jugador franquicia no tenía su día. Por otra parte, que quite a Baena, precisamente cuando lo que más va necesitando en más minutos de competición y de acoplamiento con sus compañeros, me parece sencillamente demencial. Y que haga dichas sustituciones, como siempre, a la vez, no tengo palabras (sacó a Griezmann en su lugar, que bueno, al menos, su paseíto por la noche sevillana, dárselo, se lo dio).

Esto ya es un tema perdido, no va a cambiar y no hay nada que yo pueda hacer al respecto, más que resignarme y joderme. Al menos, ayer no sirvieron para que palmaran el partido, aunque si por casualidad se equivocan los béticos y meten una, una sola ocasión de las que tuvieron, ya les anticipo que hubiésemos sido carne de cañón.

 

Menos mal que la defensa va subiendo enteros por momentos, gracias especialmente al regreso de nuestro Comandante Giménez, que está jugando estupendamente bien, y que, aparte, ha hecho subir de nivel a Le Normand, el cual ayer también estuvo hecho un coloso. Llorente, por su parte, se apañó bien en su banda, y el pobre Hancko, al que siempre le toca bailar con la más fea (en este caso, Antony, que no hizo nada de nada gracias al trabajo del eslovaco más la enorme ayuda que recibió en su marca por parte de Nico González, el argentino estuvo colosal en tareas defensivas), mantuvieron los ímpetus verdiblancos más o menos a raya.


Así que, con más ruido que nueces por parte local, logramos aguantar el tipo y acabar con la portería a cero, porque, lo de intentar atacar por nuestra parte, obviamente, tras los cambios realizados, naranjas de la china. Y es que no se puede pretender ampliar una ventaja en el tanteador cuando dejas al equipo con diez caprichosamente, tras las nulas aportaciones que realiza el noruego invisible.

 

Da igual. No se me jodió el día al final, me acosté más contento que el Señor Cerezo en una barra libre de Gin-Tonics, y rematé un día sencillamente perfecto en todos los sentidos. Simbiosis Rojiblanca total.

 

Árbitro: Munuera X.

Pasó desapercibido, que es la mejor señal para un árbitro, aunque, en una acción aislada de Nico González, si hubiese sido un Soto Grande de la vida (un hijo de puta, vamos), le hubiese expulsado por segunda amarilla sin perdón alguno, aunque le hubiese sacado la primera justo en la acción anterior.

 

EL CRACK DEL PARTIDO:

Destaquemos  cómo  disfrutamos cuando está en el campo de Don Josema Giménez, que defiende y hace defender, gran trabajo del sacrificado para la causa Nico, Baena estuvo en plan diferencial mientras le dejó el entrenador, pero el crack del partido hay que dárselo a Simeone Junior, el cual, en la primera parte, no es que estuviese corriendo sin parar, sino más bien hasta esprintado todo el rato, que ya es decir, y ojo, con sentido, con cabeza y con un entusiasmo sencillamente entusiasmante, valga la rebuznancia. Y recuerda lo que te he dicho antes, Giuliano: a ver si la zurda va a ser la tuya de verdad …

 

 

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:

Del noruego invisible ya no comento nada tampoco. Espero que algún día le de por despertar de su estado constante de hibernación en su mundo de salmones, icebers e iglús. De los Cholocambios tampoco quiero ya ensañarme en exceso, ¿Qué me queda? Pues la lesión de Pableras, y crucemos los dedos, aunque me da que es de este tipo de excelentes peloteros, los cuales, sin embargo, tienden en demasiado número de veces de tener lesiones musculares de aquí para allá.

 

TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (0 GRADOS).

¡Albricias! ¡Subida de 3 gradazos de golpe! Y es que, un día impoluto, debería de ser premiado con su correspondiente broche de oro rojiblanco, por todo lo cual ya ni siquiera andamos en grados negativos. Qué bello es vivir.

 

 

EL MADRILEÑO.

Os reconozco que cada día que pasa estoy más enganchado de nuevo a ver al Madrileño, no lo puedo evitar. Esa sensación de ver fútbol sin más presiones mediáticas que el de disfrutar de 11 tíos de rojiblanco jugando al fútbol frente a cualquier rival, sin mayores pretensiones que hacer disfrutar disfrutando al mismo tiempo, todo ello impregnado con ese olor a césped recién cortado que tanto me encandila, me tiene sencillamente embelesado, así que, el domingo pasado, aunque no fui a Alcalá por tema de la hora y demás, disfruté de otro gran partido de fútbol disputado entre nuestro filial y el Europa, escuadra que venía en primera posición en la tabla.

 

Le voy pillando poco a poco el tranquillo de cómo le gusta jugar al equipo de nuestro Niño. Buena colocación en el campo, presión inteligente sobre el terreno de juego, en ataque siempre buscando las alas, y elaborando el juego con toda la paciencia del mundo, y con el balón en nuestro poder como protagonista. Y de momento, a fe que lo andan consiguiendo, que se han puesto nada más y nada nuevo que líderes de su grupo, que no es moco de pavo. No sé si subirán o no, pero saben lo que hacen, cómo lo ejecutan, creen todos ellos a pies puntillas en su entrenador, y están con él a muerte. Es algo que se palpa en el ambiente, en el caso que le hacen, en cómo le saludan cada vez que son sustituidos por otro compañero suyo. La figura de Torres en este Club es inmensamente grande.

 

El partido fue la mar de entretenido de ver, con ritmo, variantes en el juego, y con 2 equipos que demostraron el por qué andan donde andan. Parecía al principio mejor plantado el Europa, y cuando el Madrileño se volcaba, sus contras, si bien no lograban culminarse, si que amenazaban mucho peligro en cada una que tuvieron.

 

Los barceloneses a la media hora probaron lo que vale nuestro más que prometedor guardameta Esquivel, que tuvo que estirarse hasta el infinito para poder despejar un balón, y su rechace posterior no acertó a cabecear Alex Cano en nuestra portería.

 

Sin embargo, en el 37 de juego apareció de nuevo el que, para mi, está siendo el jugador que más me está gustando esta temporada en el Madrileño, que no es otro que Iker Luque. El otro día le leí en una entrevista que le fichamos tras meternos 4 chicharritos en un partido contra nosotros, cuando jugaba en las filas del Rayito. He hicimos de puta madre, añado. El chaval es una rata de barrio cualquiera, y lleva ese fútbol canchero en las venas. Fútbol de regatear, irse, encarar, habilidad, remate y velocidad. Todo lo que tiene él. Y gol, claro, como el que consiguió en el  minuto 37 de juego tras internarse en el área después de burlar a 2 contrarios casi de forma consecutiva, y batir sin remisión a la portería visitante.

 

El Europa se volcó al ataque aún más, y Esquivel volvió a demostrar su sangre fría y excelente colocación, tras un remate a la media vuelta de un delantero visitante que llevaba muchísimo peligro.

 

Al final cazamos a los azules en otra gran contra definida a la perfección por Arnau, otro de esos jugadores que andaba perdido en una liga extranjera por ahí y que ha decidido probar suerte con nosotros, y de momento, gran impresión la que me anda demostrando en chaval en la otra banda. Añadan que tenemos un central que parece la Estatua de la Libertad de lo que impone (Puric), la magia de Rayanne y el buen trabajo colectivo de todo el mundo, y se transforma en un equipo valiente, atrevido, con cabeza y con mucha calidad.

 

Se que el ascenso es tarea ardua difícil, y, sinceramente, no me preocupa en exceso dicha circunstancia. Me conformo con seguir disfrutando de ellos y no perder la ilusión. Y lo que tenga que llegar, llegará.



Nada más. El sábado jugamos frente al Sevilla, que siempre, mal que bien que estén, son rival a tener en cuenta. Y aprovecho estas últimas líneas de mi crónica para dedicarles esta misma a los tres Hermanos Raso (Pablo, Fernando y Javi), que fueron más que justamente homenajeados tras cumplir 25 años al pie del cañón en la grada colchonera. Cada uno es como es. Con Pablo el ingenio y la diversión siempre está garantizada (el hombre con el que quedaba en "La Previa", que era un bar que estaba cerca de "El Previo", pero al cual denominaba cariñosamente "El OBK", cuánta chusma hay en esta vida, madre). Don Tete, sin embargo, es puro corazón borboteante colchonero por los cuatro costados. De hecho, me cuentan mis informantes que se llevó un inmenso disgusto porque no le entregase el regalo nuestro gran Capitán Koke, faro auténtico que alimenta su inspiración colchonera por los cuatro costados ("Quién es ese hombreeee"). Por último, Don Javier nos aporta el punto siempre necesario crítico y arrollante de personalidad, y se mostró entusiasmado ante el ágape y esos platos rebosantes de mortadela con que invitaron en tan glorioso acto, todo un manjar prohibido para él. 

Dicho todo esto, lo importante es que a los tres les envuelve un sentimiento Colchonero sin parangón: son Atléticos por los cuatro costados, y, cada uno a su manera, lo defendieron, lo defienden y lo defenderán hasta el último amanecer Rojiblanco que haya en la vida. Y yo me siento un auténtico privilegiado al sentirme un Hermano más de ellos. Ya saben, Caballeros del Honor Rojiblanco: se les quiere, y se les quiere bien … Vuestras rayas son, Rojiblancas que lleváis en el corazón” …



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