17 de febrero de 2025

Atleti 1 - Celta 1. El fútbol que queremos.

 

Si no fuese por la ilusión que me produce ver al equipo encontrarse en la posición que anda actualmente en todas las Competiciones, la verdad es que es probable que estuviese bastante más desilusionado con lo que ando viendo últimamente, porque la transformación en la que anda sometida nuestro deporte favorito, dista mucho de los fundamentos por los cuales me enamoré perdidamente del mismo. El fútbol que yo he mamado ha sido un deporte más o menos noble, de contacto, de furia, de fuerza, de choques, de emoción, eléctrico … Todo lo que no ando viendo ahora. Lo estamos convirtiendo en un deporte cohibido, en el que triunfan los figurantes, los comediantes y los tramposos. Un deporte triste, en el que casi todo está ya prohibido (tanto a nivel de grada, como en el césped). Los jugadores deben de convertirse en robots, que rayen la perfección a la hora de encarar a un rival, de ir a cortar o despejar un balón, de saltar con los brazos metidos en el culo, de no disputar un balón dividido, de por supuesto, no emplear ninguna expresión más alta que otra, de que no haya una segunda jugada que invalide todo lo realizado en una inicial, o viceversa, de que no haya cualquier absurda acción previa que logre anular lo conseguido … Cualquier cosa es ya tarjeta (cuando no roja), la mayoría de los jugadores se tiran 3 horas sobre el terreno de juego hasta que consiguen que uno de los 500 árbitros que hay ahora le logre dar la razón con su  reivindicación, el árbitro sobre el césped cada vez pinta menos en referencia al árbitro del VAR, o de la sala VOR, o de dónde diablos se trate … Los goles ya no los podemos celebrar tampoco como nos gustaría, por miedo a ver si un cordón de la bota de un jugador se ha adelantado un poquito o no sobre el del defensor, contradiciendo cualquier espíritu inicial con que dicho reglamento se creó … todo demasiado puritano, excesivamente "woke", espectáculo que me resulta completamente irritante y sin mayor sentido alguno. Igual a muchos os gusta esto, y lo veis con algún sentido. Yo, sinceramente, el camino que nada tomando  todo este circo es sencillamente desilusionante, poco atractivo y que me anda terminando cansando cada día más.

 

Analizar un partido en el que el minuto 4 de juego te quedas con 10 jugadores por expulsión de uno de tus pilares esenciales, es complicado, máxime en el fútbol de hoy en día, en el que la parte física cuenta tanto. Si encima, por las características de tu rival, al cual le gusta tener la posesión del balón y el dominio del juego, recibe esta ayuda suplementaria, pues es todo mucho más difícil aún.

 

Da la impresión de que este equipo (nuestro Atleti), como si de un participante de un concurso se tratase. Cada día debe de ir superando una nueva prueba más complicada que el anterior, sobreponerse y demostrar su valía. Y ojito, esta vez sacamos 1 puntito que estaba mucho más que perdido. En futuras ocasiones no tendremos tanta suerte..

 

La actuación arbitral para más adelante. Lo que opino de Pableras Barrios, también. Así que el Atleti, con dichos condicionantes, se amoldó yo diría que perfectamente a nivel táctico defensivo al nuevo partido que le tocaba jugar, y lo hizo francamente bien en ese aspecto. Con inteligencia, con sacrificio (no podía ser de otra forma), con mucho curro, y con sobriedad.

 

El Celta dominó, si, pero con escasa profundidad y con respeto máximo sobre nuestra escuadra, sabedores de cómo nos las gastamos nosotros en nuestro templo. El Atleti aguantó, sí, asomó la cabeza en cuanto pudo, allá por el 35 de juego, en un remate algo alto de Giuliano tras buen ataque iniciado por De Paul, y en las postrimerías de este primer tiempo, los vigueses tuvieron la más clara del encuentro antes del descanso, en un balón que Fer López le metió en profundidad ante el desmarque de Pablo Durán, y este, ante la imponente figura que debe de suponer tratar de superar al bueno de Jan para cualquier delantero, remató inocentemente a las manos de Oblak, cuando el tanto estaba hecho y más que mascado. Con este resultado, lo dicho, al descanso.

 

En la segunda parte salió inicialmente más volcado el equipo vigués sobre nuestra portería (normal), y entre eso, el cansancio que iba haciendo mella entre nuestros jugadores, y que el Cholo, en mi humilde opinión, tardó demasiado en mover la Choctelera, hizo que el dominio visitante se acrecentase más con el paso de los minutos. Fer López tuvo una buena situación nada más comenzar este periodo. Sin embargo, en el 55, al fin se vio un buen acercamiento por nuestra parte, en una gran conducción de Don Rodrigo de Paul, el cual cedió un gran balón ante la fulgurante internada de Llorente, pero el remate final de nuestro lateral le salió hacia el muñeco que representaba en esta ocasión Guaita.

 

Y en el 67, otra nueva acción del “fútbol que queremos”. Balón que controla Borja Iglesias en nuestro área, Le Normand le pisa levemente al delantero celeste (ojo, que no iba en carrera ni nada que se le pareciese), el piojoso del Borjita que se deja caer nada más sentir el contacto, y el Munuera que pita penalti sin dudarlo. Reitero: “el fútbol que queremos”. Iago Aspas transformó la pena máxima, y nos puso el encuentro en chino filipino. 0-1, y a rezar.

 

En el 74 pudo venir la sentencia final, en una gran jugada celeste por la cual Ibaix se queda solo delante de nuevo de Oblak, otra vez la figura imperial de nuestro guardameta impone lo suyo, el delantero cede el balón de tacón hacia atrás a Mingueza, el cual, cuando tenía todo para rematar a placer, vio como la no menos esplendorosa figura de nuestro Comandante Giménez se lanzaba con el alma, con su cuerpo, con su espíritu y con todo lo divino y humano que se le ocurrió a nuestro Uruguayo  favorito, desbaratando dicho chicharro que estaba más que cantado, y que hubiese supuesto la sentencia de muerte final para nuestros intereses.

 

Lejos de esto, en el 82, y tras al fin que el Cholo se decidiera a sacar a los Gallagher, Correita, Sorloth y compañía, Don José Maria Giménez se pone, aprovechando que anda próxima esas fechas siempre tan desagradables como son los dichosos Carnavales (lo sé, me gustan pocas cosas, y cada día que pasa alguna menos más que el día anterior, posiblemente), el disfraz de Don Bernardo Schuster, se saca un imperial pase de la nada hacia Sorloth, que andaba el hombre solo frente al mundo, el defensa vigués comete el imperdonable error de dejar botar el balón, el noruego se anticipa, recorta y de un toque seco y ajustado al palo, bate a Guaita y pone el empate en el marcador, que a la postre, resultó ya definitivo. La acción Sorloth es sencillamente para enmarcar, de nueve puro, es un Ying-Yang constante este jugador.

 

El Metropolitano se revolucionó, el Celta medio se achantó, el Atleti lo intentó con más corazón que cabeza, y al final, el empate a uno se instaló definitivamente en el marcador. Tiene muchísimo mérito nuestro empate frente a un equipo que disputó más de 90 minutos en superioridad numérica (tirando de cantera a tope, por cierto, olé por los vigueses), pero este desigual “espectáculo” futbolísitico decidió cambiarlo completamente de rumbo, tanto la grotesca expulsión de Pablo Barrios, como el penalti que se nos señaló en nuestra contra. Que sí, que ya sé que el Cholo ha dicho que ambas acciones fueron justamente señaladas. Pues nada, que les aproveche a todo el mundo. Será el fútbol que ustedes quieren …

 

Árbitro: Martinez Munuera.

Yo ya no sé si tiene mucho sentido el que siga analizando la actuación del árbitro sobre el terreno de juego, y en su lugar me ponga a intentar discernir las cosas que tenga a bien decidir el mono borracho que toque en esa jornada en el VAR, la verdad. Estoy totalmente desconcertado con todo este asunto.

Si me pongo a analizar la expulsión de Pableras, el árbitro estuvo perfecto, y con amarilla sobraba, pero el flipado del VAR se le puso en los mismísimos que era roja, y como éstos obedecen sumisos lo que les cuente el mono empastillado del VAR, pues nada, expulsión y tomar por el puto culo un partido que pudo haber resultado cantidad de vistoso e interesante.

También acertó en la tarjeta amarilla que sacó a Carlos Domínguez por un clamoroso codazo sobre Giuliano, claro que, dicho esto, se ve que el mono del VAR estaba en el baño en ese momento y no se dio cuenta de dicha circunstancia, porque no entiendo muy bien el por qué una entrada dura, sí, feucha, también, pero con balón por medio, nada más comenzar el encuentro, en una zona completamente intrascendente para el juego, es roja (por la temeridad), y un codazo así (también temerario donde los haya) se salda con amarilla. Si algún presente en la sala me lo sabe explicar, cojonudo, aunque, mejor pensado, no. No me traten de explicar nada.

Después vino el pisotoncito, que claro, como nos pusimos tan contentos cuando nos lo pitaron en el Cuernabeu a favor, pues haber quién es el guapo ahora que dice algo … Salvo servidora, claro está, que ya especificó que ambas jugadas eran parte del fútbol, y como tal, no habría que señalar nada al respecto. Así que, pues no sé … ¿Cómo estuvo Munuera? Pues ni puta idea, la verdad … Será que no me sé el VAReglamento de hoy en día, y, por lo tanto, me cuesta un mundo analizar nada, máxime cuando tampoco hay criterio firme ni uniforme al respecto.

 

EL CRACK DEL PARTIDO:

Pues Oblak estuvo estupendamente bien, destacar también el trabajo estajanovista de Julián Álvarez, el golazo que se inventa de manera genial el bueno de Sorloth, pero hoy me tengo que dar con el Comandante Giménez, que realizó un encuentro sideral. Tengo siempre subido a mi chepa a Don Pablo Raso porque me indica (seguramente con razón) que no valoro lo suficientemente bien el trabajo de Josema. Desde luego, reitero, el pasado sábado estuvo en todas, hizo todo bien, se inventó un brutal pase de gol sobre el desmarque de Sorloth, y demostró que (como en muchas otras jornadas) el auténtico y genuino Capitán que tenemos sobre el terreno de juego es él, nadie más que él y solamente él. Bravo por nuestro Capi, pues.


LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:

El señorito Griezmann sigue en su mundo, pero, como no puede ser de otra forma, hay que hablar de Barrios. Es imperdonable que, aparte, en tan poco espacio de tiempo entre su expulsión frente al Bayer y la de ayer, vuelva a haber caído en la misma trampa. En este aspecto, confío plenamente en lo que decida Simeone. Fue muy clarito en rueda de prensa, además: “lo que le tenga que decir a Barrios, se lo diré dentro, no a ustedes”. Y ya está.  Lo que Don Diego Padre decida. Dicho esto, gracias a este mismo jugador, digo yo que también estaremos lo bien que estamos en consecuencia de sus actuaciones previas, vamos, digo … De hecho, creo que las derrotas que hemos sufrido en esta temporada coinciden con su no presencia en el campo. Si por estos dos errores nos da para desearle su muerte, o que no vuelva a vestir nuestra camiseta, y demás lindezas que ha tenido que soportar el chaval, pues miren, oigan. Que me da mucho asquito todo esto. Pero mucho. Ya tuvo que cerrar los comentarios en el Instalgram Saúl. Lo mismo le tocó a Riquelme. Y ahora ha vuelto a suceder con Pableras. Comportamientos todos ellos claramente de  Concha Espina, y nunca representativos de nuestra afición (o, más bien, de lo que éramos). Y, ¿Saben lo que les digo? A toda esta fauna de bastardos sin fronteras, si fuese el  Club, me lanzaría a enterarme si son socios realmente del Atleti o no, y procedería en consecuencia también. ¿Por qué es más grave tirar un mecherito cuando andas defendiendo el honor que tu club, que no insultar a un canterano ejemplar, con lo que cuesta conseguirlos, auténtico patrimonio real nuestro? ¿Por qué? Sinceramente, no lo veo tampoco, así que, ¿Tirón de orejas? Lo que el Cholo diga. ¿Critica constructiva? A saco con ella. Pero menosprecio y humillación por un chaval que es como si llevase nuestra sangre, no. Conmigo que nadie cuente. Soldado de Pablo Barrios.

 



TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (-2 GRADOS).

Recuerdo que el Termómetro no entiende de circunstancias que se puedan producir a lo largo de un encuentro, rivales y demás fandangas que quieran balbucear. El Termómetro lo que entiende es esto: de los últimos 15 puntos disputados, solamente se han conseguido 6, disputando encima 3 encuentros en casita. En consecuencia, bajada de 2 grados tocan. No hay más preguntas, Señoría.

 

Y el sábado, frente a un Valencia que anda empezando a renacer, que en su casa es siempre un hueso del copón bendito, y encima, el Atleti otra semana sin disputar partido alguno a lo largo de la misma, lo cual sigo comprobando que, por lo que sea, desconecta en exceso a la muchachada. Esperemos que esta vez no sea así, pero, nunca se sabe … Y con los descerebrados del VAR, VOR y demás, ya ni les cuento … El fútbol que queremos ... En fin … “No importa lo que pase, no nos separaran” …



10 de febrero de 2025

Ciervos 1 - Atleti 1. Premios Poya 2025.

 

              Vamos a comenzar la ceremonia de los premios Poya 2025, esta vez, encima, coincidiendo con un nuevo derbi, encuentros los cuales, como bien saben, son un manto de paz, de tranquilidad, de no meter presión a nadie, de apenas sacar declaraciones altisonantes o comunicados que se piensan son amenazantes, y demás. Todo como una balsa de aceite clandestino. Al ataque, pues:

 

- Premio Poya a la mejor Película: “La guerra de los Mundos”.

El mundo de los que nunca encuentran la felicidad plena, a pesar de su supuesto poderío, frente al mundo real, de los que sabemos disfrutar de la vida, saboreando cada encuentro como si fuese el último. Los primeros, hay que reconocerles, reinan en el Caos (en cuanto la segunda parte se atolondró, por momentos, nos pasaron por encima). Nosotros, lo hacemos dentro del orden, de la solidaridad, teniendo como principal arma el concepto de equipo, en su máxima expresión (primera parte del Atleti, tácticamente, yo diría que impoluta, salvo ese dichoso último pase, último regate o último desmarque que a veces no sabemos realizar). En definitiva, y como bien saben, unos lo tienen todo, nosotros, lo que les falta.

 

 

Premio Poya al mejor director, Don Diego Pablo Simeone, por … “El sueño Eterno”.

Puede que de vez en cuando no entienda los cambios que realiza (este sábado flipé cantidad cuando sustituyo a De Paul y a Julián Álvarez, respectivamente, carallo, que no hay partido entre semana, y estaban  siendo los 2 mejores, y con diferencia), quizás nuestro Atleti, en determinadas circunstancias, muestre una timidez para dar ese pasito final y conseguir aún logros más altos, como bien pudo conseguir el sábado. Por el contrario, igual el problema es que nos creamos más que lo que somos realmente (deportivamente hablando) pero todo eso es debido a su trabajo, a su rebeldía, a su forma de entender al Atleti, a su manera de defenderle a capa y espada y, francamente, da gusto disfrutar del  status social en el cual se anda acomodando actualmente nuestro equipo, que no es otro que ser partícipe de encontrarse entre la élite nacional e internacional, como así demuestran sus datos. A poca gente extraña que el actual Campeón de la Copa de Europa lleve ya casi 3 años sin mojarnos la oreja (y bien escocidos que andan). Así que, sin exigir nada (porque los Atléticos de verdad lo único que pedimos es que se luche hasta el final de nuestras fuerzas por todo, y contra todo), pero ahora mismo, a 10 de Febrero, estamos con posibilidades reales de soñar hasta el infinito, y más alla, por todo lo cual, pase lo que pase al final (que esto es un deporte, recuerden, aunque algunos indeseables lo quieran convertir en su cortijo particular), que no decaiga nunca nuestro “sueño eterno”, porque eso nos mantiene vivos, alerta y con ganas de seguir siguiendo. Reitero: pase lo que pase al final.

 

 

Premio Poya a la mejor actriz, Ceballos, por "La carnicera desdentada”.

Hay tipos de jugadoras que, como su aportación futbolística es prácticamente nula, deportivamente hablando, sobre un terreno de juego, pues necesitan destacar en otras vicisitudes, demostrando que son más que nadie, que quieren al Club más que ningún otro y que se autoafirman en su convencimiento golpeándose con el puño el pecho salvajemente si es menester. Este es un claro ejemplo de lo que sería este tipejo, comportamiento muy común de todos estos “mi arma” que suele haber por ahí abajo, por otro lado. Tienes “suerte” de que deambules en el equipo que hoy lo haces actualmente, porque terminarás volviendo a tu antro original, y ahí, amigo, no te valdrá de nada ni tu supuesto status, ni tus golpecitos en el pecho. La entrada que hizo sobre Barrios está cargada de malicia, falta de respeto por un compañero (aunque se trate de un rival) y cobardía, por hacerla en su “estercolera”, donde se siente más protegida ella. Valiente carnicera maloliente andas hecha, si …

 

- Premio Poya mejor actor, Don Jan Oblak, por “El Muro impenetrable”.

Salvo el tanto encajado, en el que nada pudo hacer, de nuevo tuvo una actuación sobresaliente, como habitúa, vamos. Ni en los peores momentos pierde la calma, ni cuando anda rodeado de "Charlies" bombardeándole por todas partes, su mayor virtud siempre es convertir lo difícil en fácil. Tras un primer tiempo en el que fue un espectador más, en el segundo, sin embargo, curreló lo suyo, enseñándonos sus características esenciales, con sobriedad, saber estar y seguridad, manteniendo al equipo vivito y coleando. La vida no pasa por este hombre, está claro.

 

- Premio Poya al actor de reparto: Pablo Barrios, por “JASP” (joven, aunque sobradamente preparado).

Me gustó mucho el derbi que hizo Pableras el pasado sábado, jugando con personalidad, de menos a más, sin esconderse y cada vez más suelto y decidido, tanto en acciones ofensivas como defensivas. Era un partido de altos vuelos, pero, esta vez sí, Pableras respondió acorde con lo que todos vamos esperando de él. Tiene talento, tiene trabajo, tiene humildad, tiene clase, e, inclusive, tiene más gol que con los que nos suele obsequiar habitualmente (que es nada en dicho aspecto, todo sea dicho de paso). Va por la senda del triunfo. No desmayes, por favor.

 

 

- Premio Poya mejor actor revelación. Giuliano Simeone, por “Hijos de la revolución”.

No fue su mejor partido. Imagino que le pudo un poco la presión de ser el encuentro que era y en el escenario que se disputaba. Falló un gol cantado, tras virtuosa asistencia de Julián Álvarez, no profundizó como suele, no fue ese puñal directo al corazón como hizo por ejemplo el miércoles pasado frente al Getafe, pero da igual, porque gracias a sus actuaciones anteriores estelares, cuando el equipo andaba más perdido que Cerezo pidiendo una horchata por Valencia, se convirtió en el auténtico Comandante en Jefe de la Revolución, gracias a su entusiasmo que contagia y entusiasma por igual, a sus goles, a su lucha infatigable, a no dar un balón por perdido, ni desechar esa carrera que muchos otros no se pegarían, ni desdeñar ni una sola gota de su sangre y de su sudor en post de llevar a la Rojiblanca a lo más alto que su corazón y su mente le de atender. Aparte, la experiencia de haber disputado ya el primero de este tipo de encuentro de máxima rivalidad, ya no se la quita ni Dios, así que, a seguir siguiendo, Hermano.

 

- Premio Poya mejor actriz revelación, Mahatma Binicius, por, “La mascota invisible”.

Pues apenas padecimos a nuestro nuevo mártir de la sociedad, la verdad. Es ver a Llorente delante, y Mohatma se retira automáticamente de la banda para irse a meditar budismo por otras zonas del terreno de juego. No montó ningún show extraño ni realizó sus características monerías, con lo que nos gustan y las disfrutamos todos. ¿Se estará volviendo un ser humano normal, o puede que la divinidad de su llegada a este mundo le haga estar en otra dimensión sideral, muy por encima de nuestra propia condición? Veremos a ver qué dice Netflix de todo esto.

 

- Premio Poya dirección novel, Julián Álvarez por “La hora de la Araña”.

Ya lleva los mismos goles que en su primera temporada en el City, y, aunque solo sea por ver cómo le clavó el Panenkita al “Pequeño Canguro”, en pleno santuario, y encima, teniendo detrás el fondo del “pegote blanco”, ya ha merecido la pena todo. Orgásmico a más no poder.

 

- Premio Poya mejor guión original, a Ancelotti por “Cuatro chicles para Carletto”.

Al bueno de Ancelotti solo le faltó el bastón y el sombrero de copa que portaba Charlot para realizar alguno de sus más famosos sketch en la banda. Todo gestitos él, todo teatralidad, rozando el histrionismo, mientras rumia botes y botes de chicles sin cesar, los cuales engulle con la misma facilidad que mi Hermano Tete devora botellines en cualquier previa que se precie. Tenga cuidado no se nos vaya a atragantar, buen hombre. Con lo buena persona que dice ser …

 

 

- Premio Poya mejor guión adaptado, a el Derbi, por “Tiempo de ira”.

El derbi ha pasado de disputarse en la grada a hastiarnos en los medios de incomunicación. El derbi ha pasado de quedar en Plaza de Castilla y bajar todo el mundo con un corteo espectacular con unos cascos rojos puestos, a obligarte a descalzarte y todo para poder entrar en la pocilga. El derbi ha pasado de ser devoción a crear agotamiento (especialmente mental) ante todas las falacias interesadas que se cuentan. El derbi ya no implica nobleza, sino vileza. El derbi es manipulación, tergiversación de todo, en beneficio del de siempre. No quieren que haya un derbi competido, quieren una rivalidad sumisa y a la carta. El derbi ha pasado de volverme loco, de ser mi partido del año, del siglo, del Universo, de vivir tal jornada desde primera hora de la mañana hasta la última, a producirme entre pereza, indiferencia y saturación general. Los derbis, hoy en día, solo me producen ira.

 

- Premio Poya mejor música original: al Termómetro Rojiblanco, por “Obligado a matar”.

Pero no lo hicimos. El Termómetro valora el punto conseguido, si, pero no le resulta suficiente, vista la debilidad defensiva del rival. El Termómetro quiere más, y piensa que se ha perdido una gran oportunidad de machacar a las plañideras vikingas tal y como se merecen que le hagamos. El Termómetro, por lo tanto, no se mueve, y considera e empate de obligado cumplimiento, por lo que, permanece con la temperatura de 0 grados. El invierno no nos termina de dejar.

 

 

Premio Poya mejor canción Thouameni, por …”No me pises, que llevo chanclas”.

Y si lo haces, atente a las consecuencias, querido. Y conste que para mi no es penalti ni en broma, por si las dudas. Pero quién abrió este melón fueron ellos mismos con un penalti por pisotón a Mohatma en Anoeta, en otra acción completamente intrascendente, y es que, en esta vida sobran balbuceadoras, y faltan personas hechas y derechas de verdad, al igual que entidades, que sepan asumir con naturalidad que, lo que es para uno, implica que debe de ser para todos. No hay un reglamento aplicable al Real Madrid, por un lado, y al resto, por otro. Y si lo hay, no debería de existir.

 

- Premio Poya mejor fotografía. Cholo Simeone, de nuevo, por … “El Hombre de Negro”.

Y miren que hay gente que no se cansa de hacer el ridículo, ¿Qué no? Hay que adorarles, vanagloriarles, reírles sus gracias, entender sus enfados, comprender sus plegarias,  todos comportamientos indignos en un Club con uno de los presupuestos más grandes del mundo, y, aún así, si todo eso no es suficiente, hay que también, cuando entres en su Santuario, decirte cómo puedes o no debes de llevar la chaqueta. Está muy claro que le temen, es el enemigo público número 1 para el mundo cervatil, y cualquier cosa, cualquier gilipollez, vale para malmeter e intoxicar. Ahora que si es que entra al campo poniéndoles los cuernos y tal … Si es que saltan a la vista, hombre. Saltan a la vista.


- Premio Poya montaje a Soto Grande, por “El rostro impenetrable”.

Había tanto ruido previo con respecto a este partidito, montado especialmente por su equipo favorito, y curiosamente, en contra de sus propios vasallos al servicio (incluido él mismo), que no tuvo más remedio que hacer caso al VAR y pitar penalti cuando no había visto nada en realidad, ni puñetera ganas que tenía de señalarlo, por cierto. En cuanto al tema Ceballos, si le saca la roja tampoco hubiese importado nada, dicho lo cual, esta vez le tocó pasar un tanto por el aro ante tanta expectación mediática creada y realizar un arbitraje medio decente.

 

 

- Premio Poya mejor película Animación. El VAR, por “Disparate Nacional”.

Es curioso que algo que se creó inicialmente para destapar cosas y robos flagrantes, se haya convertido en la actualidad en el juguete favorito de 4 chalados sin fronteras que hacen y deshacen a su antojo sin el más mínimo pudor. Goles anulados por fueras de juego a través de líneas inimaginables (cuando el espíritu original de la regla opinaba precisamente todo lo contrario, si un delantero anda en línea con el defensor, se daba el gol en beneficio del  espectáculo), manos grotescas cuando los propios jugadores ni siquiera tienen intención de jugar nada con ellas, pisotones o choques en acciones posteriores o anteriores a una jugada, sin mayor trascendencia alguna, futbolistas desquiciados que ya se dedican más a buscar o exagerar caídas, agresiones y demás, que a jugar a este lindo deporte, confusión, caos, auténtica imagen tercermundista es la que andamos dando con este peligroso juguete en manos de insensatos que apenas han jugado al fútbol. He sido defensor a ultranza del VAR como herramienta para errores fatales y trascendentales, pero no para ser utilizada como otro arbitraje paralelo al que ya hay en el campo. En la grada, ya no puedo celebrar un tanto a gusto porque ando más pendiente del colegiado que otra cosa, no se utiliza ningún criterio uniforme ni igual según sean los equipos o los rivales que disputen dicho encuentro, es un auténtico desaguisado sin guía ni control. Una simple ruleta rusa: hoy te toca a ti, mañana a mi, pasado, Dios dirá …

  

Premio Poya mejor película decorado. Al Santiago Cuernabeu, por “El Microondas Metálico”.

O lata inmensa de sardinas, o el Mercadona Florintona, o Hipercor, o la Estrella de la Muerte … Parece cualquier cosa menos un estadio de fútbol de verdad. Es sencillamente horripilante, qué cosa más absurda, impersonal y patética de campo, madre …

 

- Premio Poya película Europea. A Diosito Antoine, por “El paseante Errante”.

Le voy a pedir que me cuente bien cómo era el Cuernabéu por dentro, visto que tomó nota de todo tipo de lujo de detalles de la transformación del mismo, porque lo que es jugar al fútbol, tela, telita, tela. Y ni siquiera fue  sustituido, que manda bemoles el asunto, vamos … En fin.

 

Premio Poya iberoamericana. A De Paul, por “El Motor de nuestras vidas”.

Otro nuevo partidazo sublime de Rodrigo, y van ... No le importa el escenario, no reniega sacrificio alguno, aparece por todos lados, y, por momentos, juega a otra cosa que el resto del Universo. Ahora sí que ya me creo de pies puntillas que este tipo haya sido el Motor de la Selección Campeona del Mundo. Y, con total merecimiento, añado …

 

Nada más. El sábado, a por el Vigol, que viene de hacer una remontada guapísima frente al Betis, y con toda la semana para preparar bien el partido (no como las plañideras de Concha Espina … ji ji) … “La prensa no me ha tratado bien, y no son quién para exigir derechos” …


 


5 de febrero de 2025

Copa del Rey. Atleti 5 - Getafe 0. La Copa de nuestras vidas.

 

La Copa es un niño viendo una final cualquiera desde el sofá de su casa, con su rojiblanca puesta, y emocionarse hasta el éxtasis con un remate de cabeza en plancha de Don José Eulogio Gárate.

 

La Copa es disfrutar de tu primera final en tu vida, en el campo de tu más acérrimo y odiado rival, estando en minoría tu gente en la grada, a pesar de jugar en tu propia ciudad, y seguir saboreando como si fuese ayer mismo del milimétrico pase de escuadra y cartabón del Maestro Chus Landáburu para crear una contra genial que nos elevase a lo más alto del cielo de Madrid, si cabe.

 

La Copa es desplazarte a Zaragoza, y llorar tanto de tristeza por el robo cometido por cierta Morsa de cuyo nombre no quiero acordarme, como de rabia por tener que volver sin lunas en tu autobús debido a que unos perros malnacidos, cobardes de esos que, encima, suelen ir de víctimas por la vida, decidieron al instalarnos el aire acondicionado en dicho vehículo por su cuenta y riesgo.

 

La Copa es que te saquen por la tele con la cara pintada como un indio rojiblanco haciendo corteo desde Atocha, mientras los ACAB me terminan requisando una bengala cuando ni siquiera aún la había prendido.

 

La Copa es extasiarte hasta el infinito y más allá, cuando la consigues frente a tu máximo rival, en su puta casa, no dando casi nadie un duro por nosotros (lo habitual, por otro lado). Y no una, sino todas las veces que se han dado dicha circunstancia.

 

La Copa es un Dobleti, yendo en un tren cargado de ilusión y desenfreno, desplazando desde Madrid miles y miles de tipos completamente chiflados, seguros de nuestro primer título en esa gloriosa temporada, auténticos Reyes de la Furia Española.



La Copa es darte un baño de identidad en la lejanía, de tu propia sangre, de tu propio equipo, en estadios ajenos, mientras uno de tus rivales te medio humilla en ese inhóspito e impersonal estadio de la Cartuja, y el otro recoge las migajas de lo que ya apenas quedaba de por sí en Valencia, sin importar ya descenso ni pérdida alguna.

 

La Copa es aún en la derrota llorar de la mayor felicidad posible que hay en este mundo, que no es otra que ser del Atleti, en una Barcelona que sufrió la mayor invasión de una afición rival que se recuerda.

 

La Copa es volver a levantarte de nuevo en el Santuario de tu mayor rival, empezando el nuevo camino que andamos peregrinando en la actualidad, desde la llegada de nuestro Pastor el Cholo.

 

La Copa es mi madre, que aún siendo pequeñajo, no me quiso quitar la ilusión de poder acudir a la final de la Real, ni del Athletic, nila del Mallorca, ni del Madrid, siempre cogido de su mano, y poder celebrarlo luego juntos en Neptuno (sin ella, su sacrifico, su protección y su impagable compañía, nada de todo esto hubiese sido posible).

 

La Copa es “Radomir te quiero” cantándolo a todo trapo durante 15 minutos sin parar, aún con el sabor amargo de la incontestable derrota. La Copa es el “Viva España”, aunque a nuestros rivales no les haga demasiada gracia el presumir de nuestras raíces verdaderas. La Copa es Alfredo Santaelena, Futre, Schuster, Pantic, las lágrimas de Tiago, Miranda …

 

La Copa es Soria, Almazán, Marbella, Málaga, bus viernes 4 de la mañana, regreso domingo 7 también de la mañana. La Copa es previa tan celestial como la de ayer, en la que casi nadie faltó, en la que nunca ninguno nos sobrará. La Copa es felicidad, es alegría, es pasión, es desborde de sentimientos, está loca, tan desmelenada como estuvo ayer nuestro Atleti, realizando uno de los mejore partidos que yo recuerdo desde hace ya bastante tiempo. Porque ayer el Atleti fue poseído por completo por el espíritu de Don Rubén Ratón Ayala, y, melena al viento, se revolvió como un huracán desbordado sobre nuestro vecino rival, despedazándolo sin piedad alguna, porque, precisamente es eso: la mejor forma de respetar a un rival, es ir a por él sin desmayo ni piedad alguna.

 

El Atleti ayer le hizo el mejor homenaje posible a este torneo, porque jugó tal  y como resulta ser la idiosincrasia del mismo, de forma vigorosa, eléctrica, tac-tac, desbordada, en plan máquina Terminator total. Por supuesto, la grada también aportó lo suyo, y se notaba en todos nosotros esa vuelta de tuerca más, ese cántico entonado con más fuerza, más alto, más vigoroso, esa alegría desbordada con los tantos, esos abrazos de gol, esas benditas chuches de la suerte.

 

Pronto empezó el festival de nueva máquina de matar recién adquirida, la poderosa Terminator-Giuliano, imperial a la vez que letal durante toda la noche, rematando de cabeza a gol una excelente asistencia de Don Javier Opá Galán, que ayer pareció que la lesión le ha venido de maravilla, tras el espectacular encuentro que realizó.

 


Al poco más del cuarto de hora inicial, jugada de tac-tac-tac en una contra brutal conducida por Julián Álvarez, dejada posterior para las escuelas de fútbol, y al primer toque, de De Paul, viendo la llegada fulgurante de Terminator Giuliano, y remate inapelable del Simeone Junior poniendo el 2-0 en el marcador. Recuerden: Tac-tac-tac. No puede haber nadie en este mundo tan feliz.

 Y conste que la actuación del guardameta Letacek no estuvo nada mal, ojo. Le sacó una inicial a Lino que entraba sí o también, otra a Griezmann … El que sí que no obtuvo el premio del gol final fue Don Julián Álvarez, que marró especialmente una clamorosa, la cual, sin embargo, no empaña en absoluto los excelentes ratos de fútbol de muchos kilates con los que nos suele regalar su Majestad el Juli. Y toda esta orquesta prodigiosamente nivelada, acompasada y dirigida por el Maestro De Paul, que en todos lados estuvo, en todas partes apoyó a cualquier compañero que le necesitase. No se le puede pedir más a un jugador, de verdad que no.

 

Al borde del descanso, la guinda a este magnífico pastel futbolístico en esta primera parte para soñar, y soñar, y soñar, y no dejar de soñar: Lino controló, Lino mandó descansar al defensa getafense que le cubría, Lino contempló, vio y ejecutó como mandan los cánones de nuevo: remate cruzado y ajustado al palo contrario del portero. Lino vuelve a ser el del año pasado, ya no es rumor, es una plena confirmación total. 3-0, y a volar.

 

La segunda parte demostró que la Copa es también de nuestra segunda línea de fuego. Y eso que el Atleti continúo igual que acabó en la primera parte, e, inclusive, con la que comenzó el partido: asistencia de Javi Galán, gol de Terminator Simeone. Sin embargo, dicen que Opá tenía la manga de su rojiblanca camiseta en fuera de juego … Dicen …

 

Por supuesto, la Copa puede llegar a ser para Musso, nuestro imbatido e imbatible guardameta. Le llegan poco, pero ataja aún mejor. Su grado de concentración que mantiene, a pesar de los pocos encuentros que disputa es digna de elogio y admiración. No tengan la menor duda, ahí hay portero, Señorías.

 

La Copa es Angelito Correa, y su letal latigazo fuera del área y ajustado al palo, todo un tanto de bandera (4-0), y la Copa puede ser de Sorloth, en otra fantástica jugada protagonizada por el mismo y Marginal Correa, emulando el tac-tac del primer tiempo. 5-0, para enmarcar, para guardar en nuestro baúl de los mejores recuerdos posibles, una noche fantástica, sin parangón, borboteando colchonerismo rojiblanco por todos los poros de nuestros cuerpos.


Ayer fue el cumpleaños de Don Eduardo del Atleti (@EduardoDeAtleti) y a él le quiero dedicar hoy estas disparatadas líneas con las que voy a intentar hacerles pasar un rato medio-entretenido, al menos. Gracias por representarnos también en todos los espacios de opinión en los que participa. Lo hace con inteligencia, con saber estar, con clase, no carente de acidez, y con suma distinción. No se extrañe, Amigo, que el Atleti, por su parte, le recompensase con la exhibición portentosa de ayer. Dicen que cada uno suele tener en la vida lo que se merece, y el Atleti de vez en cuando se toma esas cosas muy en serio y, por lo tanto, actúa en consecuencia. Y recuerde siempre: se le quiere, y se le quiere bien.


No tengo ni idea de si vamos a ganar la Copa o no. Quedan 2 partidos ahora que se nos pueden transformar en misión imposible, tal y como nos ocurrió la temporada pasada. Por eso mismo, no debemos ni de aflojar en nuestra intensidad, ni dejar de derrochar ilusión tal y como hicieron todos los presentes en el fantástico corteo previo que se le hizo al equipo. Es importantísimo que no dejemos de soñar, porque, ¿Saben lo que les digo? Sí. Estamos disputando la auténtica Copa de nuestras vidas.



3 de febrero de 2025

Atleti 2 - Mallorca 0. Preparados para el Rock and Roll.

 

Nueva gran semana deportiva de nuestro Atleti, en la que selló su brillante pase a los octavos de final de la CHL tras una nueva goleada fuera de casa, esta vez, 1-4, frente al Salzburgo, y que terminó certificando con otra nueva victoria liguera frente al Mallorca, en una jornada embriagada por la emoción de la pérdida de Don Salvador Santos Campano, y el recuerdo eterno e imborrable de nuestro siempre presente Don Luis Aragonés, minuto de silencio que fue también respetado por la afición visitante, en un noble  gesto que les honra (al fin y al cabo, Zapatones los metió en Champions antes de remangarse para sacarnos del pozo tenebroso que es la Segunda División, justo a continuación de conseguir tal logro).

El mayor alivio de todos, aparte, es haber conseguido quitarnos de en medio 2 partidos más, a vida o muerte, en otra eliminatoria infernal europea, con todo el terrible desgate que eso nos conlleva. Por eso, siempre es mejor ir teniendo los deberes hechos, y al día, a poder ser, tal y como vamos ahora mismo. ¿Ah? Que a los “otros” no les gusta el nuevo formato de la competición y tal … Curioso. Igual, si se hubiesen metido entre los 8 primeros, a lo mejor les encajaba más, ¿Qué no? (el morro que se gasta esta peña es sencillamente insultante).

 

El partido en sí fue como otro día en la oficina. Más o menos cómodo,  sin apenas pasar apuros, fútbol control, y portería a cero, que con eso tienes buena parte de la gloria conseguida. Eso sí, estos partidos tienen su peligro. Están en medio de otros que nos pensamos que son más apasionantes, más divertidos, o más a vida a muerte, y parece que se toman los mismo con desgana, como dándolos por hecho, como restándoles importancia, y, creedme, son 3 puntos igual de importantes o más, inclusive, que los del sábado que viene.

Por otro lado, tampoco era de esperar un partido espectacular y tal, porque el Mallorca, aunque ahora mismo no ande en su mejor momento de juego, siempre es un equipo complicado de meter mano: gente ordenada, seria, que carece de bastante profundidad, cierto, pero que tampoco les importa en exceso, ya que a ellos, a su vez, tampoco es fácil meterles mano. Con estos condicionantes, hasta el minuto 19 de juego no se vio algo que nos levantase un poco de nuestros asientos, en un buen remate de Sorloth dentro del área que despejó bien el portero visitante.

 

La única ventana de aire fresco la aportaba ya casi el de siempre, Don Giuliano Simeone. El chaval sigue encandilando a propios y extraños, y una conducción suya tras robo del mucho más entonado el sábado Le Normand, provocó la contra que condujo el argentino, vio el desmarque en la otra punta de la banda de Lino, le cedió el balón, y el brasileño, de disparo cruzado como mandan los cánones, batió sin remedio posible  al guardameta bermellón. 1-0, minuto 25 del juego, y todo iba ya sobre rodado.

 

Llorente, Pableras, lo intentaron de lejos también, pero sus remates apenas crearon peligro, así que, sin mucha más historia, a la ducha, a la ducha, a la ducha Campeón.

 

La segunda parte fue bastante más tediosa aún, aunque mantenía la tensión el que el Atleti era incapaz de poner la sentencia final en el marcador, por un lado, y que el Mallorca, aún sin profundidad, iba rumiando sobre el terreno de juego cada más con el balón en su poder. A los 10 minutos de este segundo periodo, Koke probó fortuna pero su remate iba tan extremadamente colocado que no dio fuerza alguna al mismo, atajando cómodamente el balón Greif. 

 

Lo más incisivo que hicieron los ensaimadas fue un centro chut de estos que se van envenenando y que finalmente repelió el larguero. Y ya en las postrimerías del encuentro, una gran falta que lanza Riquelme y que repele el larguero, y después la delicatessen final de Don Antoine, en una contra en la que se desmarca y ni siquiera controla el balón, sino que, al primer toque, y con un ejercicio de técnica no depurada, sino excelsa, diría yo, bate la portería ensaimadera con un “tac” picadito del balón sencillamente delicioso, sublime, solo para elegidos, Diosito Grizzi, y nadie más. En definitiva, partido trabajado, bien elaborado, mejor ejecutado, sin florituras ni perfumitos extraños, y que nos deja con las pilas bien puestas para lo que nos espera, así que, sí: estamos preparados para el Rock and Roll.

 

Árbitro: García Verdura.

Sin molestar en exceso.

 

EL CRACK DEL PARTIDO:

El clan Simeone. Don Diego Pablo, por sus 500 partidos, que no son moco de pavo (a por otros 500), y Don Giuliano, porque está empezando a escribir su historia con nosotros, sí, pero tiene una pinta estupenda. Chaval generoso, lo da todo, contagia a todos, nos representa como nadie, noble como él solo, y cada día, ampliando su repertorio futbolístico más y más. Dos tipos muy de los nuestros. Soldados de Simeone.


LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:

No se me ocurre nadie para poblar hoy esta sección, la verdad. No brillamos en exceso, pero nos sobró personalidad para manejar el partido.

 

TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (0 GRADOS).

No se toca, partido claramente de obligado cumplimiento. Y no quiero oír ni chistar al respecto, ¿Estamos?

 

Y mañana ya, empezamos  la semana castiza por excelencia, con nuestro duelo a muerte frente al Getafe de Bordalás, partido que se disputa a la vergonzante hora de las 21,30 h., en Febrero, con un frío polar y que a saber a qué hora saldremos al final del Metrosiberiano. Pero la Copa es mucha Copa, y no podemos de dar ahora la espalda al equipo, Se lo merecen, nos lo merecemos … “Forza Atleti, todo el Fondo cantará, te queremos, te adoramos, junto a ti, hasta morir” …



27 de enero de 2025

Atleti 1 - Villarreal 1. Un punto que suma.

 

Volvemos a estar en nuestro tobogán favorito subiendo y bajando de él sin parar, y cargando toda nuestra ira sobre el árbitro en cuestión (del que hablaremos más adelante), con la misma dureza que si fuésemos Don Clint Eastwood en la fascinante "Sin Perdón". Conviene recordar  también, sin embargo, que el equipo venía de un esfuerzo sobrehumano el pasado martes frente al Leverkusen, en un partido histórico remontado con 10 jugadores y en el que la muchachada tuvo un desgaste frenético para poder doblegar al, probablemente, equipo más en forma de Europa junto con nosotros mismos, a pesar de estos dos últimos tropiezos en liga.

 

El Cholo se vio obligado a hacer rotaciones (en este caso, tan lógicas como necesarias) y encima, tuvimos esta vez como rival al Villareal de Marcelino, que no deja de ser una buena fotocopia de nosotros mismos, es decir, nos encontramos enfrente a nuestra horma de nuestro zapato. Equipo sumamente ordenado, tremendamente peligroso a la contra y que sabe que el baloncito es redondo y tal. Por eso, precisamente, se nos suelen dar tan mal. Sacamos un punto, pues señores, a mi eso lo único que me indica es que hay que seguir, que sumamos, y que continuamos en toda la pomada. Y no tengo muchas más ganas de calentarme la cabeza, porque confío plenamente en lo que ando viendo hasta el momento. Se pudo ganar, se pudo perder, se empató. Pues ya está. Fútbol, y punto.

 

El partido en líneas generales fue bastante igualado, por un lado, y por otro, al equipo le vi algo cansado, sino físicamente en sí mismo, sí mentalmente. El Cholito lo intentaba como siempre por su banda derecha, pero no tenía la misma frescura que en anteriores jornadas, y el único jugador que era capaz de llevar peligro de verdad fue Julián Álvarez, a pesar de que su socio favorito, Rodri de Paul, estuviese en el banco. A los 11 minutos, el sorprendentemente infrautilizado Gallagher tuve un gran remate lleno de clase con el exterior del pie desde fuera del área que salió lamiendo la escuadra del guardameta azulejero. El dominio era poco profundo pero constante del Atleti, mientras que los de amarillo se les veía relativamente cómodos representando ese rol, en espera de su gran ocasión. Y llegó en el 26 de juego, en un penalti de Reinildo sobre Gerard Moreno, tras un mal control inicial de Witsel (el belga luego enmendó su actuación, y con creces, las cosas como son). ¿Es penatli? ¿No es penalti? Después de ver la jugada mil veces, para mi lo es. Por mucho que toque el balón previamente el mozambiqueño, le entra con un ímpetu excesivo y hasta temerario inclusive (y no es la primera que nos hace, recuerden Bilbao en Copa) y le termina arrollando haciéndole una especie de tijera en su pierna de apoyo. El problema es el de siempre, por qué unos sí, y otros no. La falta de criterio o no según sea el rival que ande en juego, es ciertamente preocupante. Pero justificar todo el resto  casi de tu existencia por esta jugada en sí, o por el arbitraje, sibilino, sí, molesto, también, irritante, mucho, me parece un error supino. Dicho esto, allá cada cual.

 

El propio Gerard logró batir de potente disparo a Oblak transformando el dichoso penalti en cuestión, y 0-1 en el marcador, vuelta a empezar a remar de nuevo, y bastante cuesta arriba pintaba la cosa, por cierto.

 

Curiosamente, en el 32 de juego se produjo una acción similar a la de Reinildo, pero esta vez con Correa y Junior como protagonistas, es decir, área contraria.  Se podía haber realizado también una lectura similar a la de la anterior jugada, ya que el guardameta castellonense despeja el balón primero con las manos, sí, pero termina también chocando con Angelito. ¿Penalti? ¿No penalti? Pues según el criterio que le apetezca aplicar el señorito en cuestión. Y sí, por si las dudas, también me mojo, porque no es penalti, en mi humilde opinión, sino que es hasta más bien Correíta el que entra como un caballo desbocado buscando el propio choque sin mucho sentido. Pero ...

 

En el 35 se pudieron poner los visitantes con 0-2, en un córner de Baena que el puñetero Gerard Moreno cabeceó más solo que la una saliendo su balón rozando el palo. Para colmo, al borde del descanso, un desconocido a la par que desangelado Koke, se dejó comer la tostada por el hiperactivo Baena, este cedió sobre Gerard de nuevo, y cuando casi el gol se daba por hecho, apareció Witsel disfrazado de Superman para repeler el disparo atacante tirándose con todo el cuerpo hasta el suelo como un auténtico jabato. Acabó este primer tiempo con una buena acción de Correita girándose con el balón controlado dentro del área tras asistencia de Connor, pero su remate inocentón lo atajó sin mayores historias el tal Junior ese. Con el 0-1 nos fuimos al descanso, y no, no tenía muy buena pinta el tema.

 

En la segunda parte el Cholo empezó a mover la Choctelera, y, sinceramente, el cambio de Gallagher no lo entendí en absoluto. El inglés fue nuestro mejor jugador de la primera parte (y eso que no lo pone ni mucho menos en dónde más rinde, que debería de ser por detrás de los delanteros, ya que tiene tanto gran visión de juego final como gol en sí mismo), pero bueno, las cosas de Simeone.

 

La cosa empezó casi que como acabó el primer tiempo, con sustos por parte de los putos azulejeros. Gran contra visitante conducida de nuevo por Baena, dio una asistencia a su vez que dejó solo a Yeremi Pino, este centró al segundo palo viendo el desmarque de Gerard Moreno, y en el último suspiro, de nuevo Superman Witsel tiró de capa y le robó un balón in-extremis, que si hubiese logrado rematar el delantero amarillo, hubiese sido gol sí, o también.

 

Dos minutos más tarde, la primera gorda a nuestro favor, en un pase en profundidad de Rodri de Paul sobre Barrios, éste realiza un centro chut que repele Junior, el balón que le cayó muerto a Angelito Correa, pero se llenó del mismo en su remate posterior y cruzó en exceso ante la portería  visitante. El Villarreal creaba mucho peligro, si, pero el Atleti le empezó a recordar que esto es el Metropolitano, y aquí el que quiera ganar tiene que hacer mucho más que lo pensable e imaginable para conseguirlo finalmente.

 

En el 55, tuvo otra buena opción De Paul, pero quiso colocar tanto el balón que su remate final fue blandito como si de un balón de playa se tratase. Sin embargo, 4 minutos más tarde, llegó el ansiado empate. Gran jugada en el área entre Barrios y Don Julián Álvarez, éste da el pase de la muerte a Correa, el Marginal remata de tacón sobre la portería visitante, le da el balón en su otra pierna de forma trompicada, y al final el esférico le queda muerto en el segundo palo a Samu Lino, que puso el 1-1 a placer dentro del área pequeña. Lo más complicado estaba ya conseguido.

 

Sobre el 70 de juego, una gran acción individual de la Araña Rojiblanca, que se está ya empezando a acostumbrar a aventurarse e ir solo contra el mundo si es menester, nos deleitó con una gran internada suya dentro del área, pero su remate final fue muy centradito y atajó sin mayor complicación el guardameta visitante.

 

Ya en las postrimerías del encuentro, el Atleti dominaba con más corazón que profundidad en sí mismo, lo cual obligó a Pablo Barrios a probar fortuna desde el Cerro del Espino, pero su fenomenal chutazo lo repelió con otra gran intervención el portero amarillo (más de estas tienes que seguir haciendo, Pableras, que tienes todas las condiciones habidas y por haber para realizar este tipo de acciones).

 

Dos minutos más tarde, Griezmann, que había entrado en ese plan de turista francés que tanto me desespera, como le suele dar la vena de vez en cuando, tuvo una pintiparada ocasión de gol tras excelente balón que le puso De Paul a su cabecita, pero el remate del francés salió lamiendo el palo. Y esto ya no dio para más de si. Partido complicadísimo por todo, y contra todos (como siempre, por otro lado) y, visto los antecedentes previstos, y el desarrollo final del encuentro,  personalmente este punto sí, me valió. Y queda muchísimo tour todavía, así que, a seguir pedaleando, hermanos.

 

 

Árbitro: Sánchez Martínez.

Cómo no, recuerdo una vez al gran Don Luis Aragonés, indicar que a los árbitros hay que también estudiarlos en profundidad para saber cómo tratarlos y tal. No puedo estar más de acuerdo con él (como siempre, vamos). El señor Sánchez Martínez pertenece al grupo de los “predispuestos”. Sale con esa mentalidad de siempre, vamos. Predispuesto a no pasarnos ni una. Predispuesto a la mínima protesta, tarjeta. Predispuesto a la mínima acción dudosa dentro del área, tener un criterio u otro según le convenga para sus oscuros intereses. Por eso, estuvo claramente predispuesto a señalarnos un penalti en contra cuando, lo menos, es que el VAR le hubiese llamado a verlo (aunque le hubiese dado igual, ya os comento). Sin embargo, en el otro área, y ante una acción parecida en la que el protagonista fue su portero y nuestro delantero Correa, también estuvo “predispuesto” a que no le surgiera alguna duda y, por supuesto, obviarlo sin más complicaciones, al igual que, cómo no, ocurrió con un cruce posterior de un defensor del Villarreal con De Paul dentro del área visitante. Bien pudo haber tenido la duda, al menos, pero cuando sales predispuesto y con la lección bien aprendida, no dudas un instante, y logras el objetivo final que te planteas: desquiciar a todo el mundo por igual. Por eso mismo indico que, con este tipo de árbitros, nosotros tenemos que salir con pies de plomo, cuidar muy mucho las protestas, las acciones en ambas áreas porque, a la mínima, él no va a tener duda alguna, como así demostró. Esto está montado así, y nos hemos superado también a esta circunstancia siempre. ¿Por qué iba a cambiar en la presente temporada? Todo ello, por supuesto, predispuestamente de acuerdo con el pajarraco del VAR, claro está. Un tal Iglesias Villanueva. Porque este pájaro tampoco se debe de ir de rositas. Hay que reconocer anda perfectamente compenetrada, si señor. Basura con basura, pues eso ... Más  basura.

 

EL CRACK DEL PARTIDO:

Igual se lo hubiese llevado Witsel de no haber sido por ese balón mal controlado en el penalti de Reinildo posterior, muy buen partido de Barrios, pero el título honorífico vuelve a recaer en la Araña Rojiblanca, Don Julián Álvarez. Cargó con todo el peso del equipo sin desfallecer, aunque esta vez no tuviese la fortuna final de conseguir batir la portería rival. Nuestro jugador diferencial por excelencia.


LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:

No sé si quedarme con el dichoso juego temerario de Reinildo, con la vuelta a las andadas en más de una ocasión de Molina, con el flojísimo partido de Angelito Correa, con el insultante turismo realizado por Diosito en el rato que salió a pasearse en el campo, o con la tristeza que me produce ver a Koke en este estado tan lamentable de juego. Y ahí sigo, dándole vueltas a la cabeza … ¿Me ayudáis, o qué?

 

 

TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (O GRADOS).

Ya hicimos la vista gorda en Leganés, pero este tropiezo en casa no le podemos dejar impune, así que provoca una bajada de 2 grados (los que teníamos en positivo, vamos), quedándonos con el ya mítico, “ni frío, ni calor”. Qué le vamos a hacer.

 

Y el miércoles, un partido vital contra el Salzsburgo, máxime visto que esta directiva no quiere saber absolutamente nada de reforzar el equipo. Si nos quitamos de en medio 2 partidos a vida o muerte, encima de CHL, que vaya usted a saber contra qué rival nos toque, encima, visto cómo anda la clasificación para esta apasionante última jornada final, nos servirá para afrontar Liga y Copa con la máxima frescura posible (dentro de que el calendario sigue siendo infernal de por sí). Aparte, son nuestros hermanos de Red Bull, y la franquicia ha invertido mucha pasta en nosotros, así que no me vayan a joder con la pelota en el tejado, oigan … “Yo, llevo una vida a tu lado siguiéndote, desde que pisé el Fondo Sur” …



20 de enero de 2025

Leganés 1 - Atleti 0. Frenazo en seco.

 

Pues hasta 15 hemos llegado. No está mal, ¿No? Ahora a por los 16 y fuera.  Lo que más jode no es la derrota en sí, que está claro que más tarde o más temprano iba a llegar, sino contra quién se produjo, todo muy fiel a nuestra "Indiosincrasia", cómo no. No fue ni en San Mamés, ni en Barcelona, ni el Cuerna, ni el Pitzjuan, ni en Donosti … Qué va. Tuvo que ser en el puto Butarque. Pero es que somos así, y ya está. Nuestra historia está escrita llena de cagadas como esta, y no hay que darle excesivamente más vueltas al tema de las que tiene. Aparte, el equipo realizó una muy buena primera parte, en la que, si nos hubiésemos ido al descanso con un 0-2 en el marcador, no le hubiese extrañado a nadie. Pero, esto está montado así, y siempre el justo vencedor es el que logra un tanto más que el rival, así que, si este argumento nos valió en Barcelona, por poner un ejemplo, también nos tiene que valer en Leganés, por poner el segundo ejemplo.

 

Veníamos de realizar un gran partido frente al Elche en Copa, encuentro que se venció con suficiencia, solvencia y brillantez. Y la primera parte del pasado sábado el equipo siguió mostrando su mejor faceta en el juego. Con personalidad, descaro, intensidad y ratos de muy buen fútbol. Y un buen puñado de estupendas ocasiones. Pero ojo, también ellos tuvieron las suyas.

 

Nada más empezar se pudieron adelantar en el marcador, en un disparo de Juan Cruz que salió lamiendo el palo desde dentro del área. Pero pronto pilló el control del partido el Atleti, y a los 11 minutos, por ejemplo, ya creamos la primera gran ocasión, en un disparo fantástico y colocado de Julián Álvarez que repelió la cruceta (el argentino debería de disparar en muchas más ocasiones de lo que lo hace, de hecho). Un par de minutos más tarde, nuestra banda derecha, que fue un auténtico martillo pilón durante todo este primer tiempo, entre Nahuel y Giuliano, fabricaron una gran internada de las suyas dejando mano a mano de nuevo a Julián Álvarez ante Dimitrovic, pero cuando ya el gol se cantaba, providencialmente Nastasic salvó el esférico sobre la línea.

 

A los 19 tuvo que lucirse esta vez Oblak, porque tras una lamentable cesión del desconocido ayer Le Normand sirvió para que un tal Miguel de la Fuente se plantase solo ante Jan, cuyo remate casi a bocajarro logro despejar con esas manos de acero macizo que tiene nuestro imperial guardameta.

 

Dos minutos más tarde, sigue el carrusel de ocasiones por parte rojiblanca, y esta vez es Barrios quién prueba fortuna desde fuera del área, pero su remate sale relamiendo en larguero. Tranquis, que hay más. En el 26, otro balón al palo en un remate a bocajarro de Griezmann tras gran asistencia de Giuliano. Para colmo de males, el segundo remate del francés ya estando en el suelo lo salvó de manera funambulesca el dichoso Mr. Proper pepinero ese, que no vean que tardecita que nos dio el colega. ¿Quieren más? Venga, más. Minuto 29, Giuliano pone una chilena hacia el área, entra más solo que le una Gallagher y su infantil remate de cabeza lo repele, cómo no, también el larguero. Está claro que la pelotita no quería entrar, oigan. Qué cosa más absurda de vida. Así que con el empate inicial nos fuimos al descanso. El equipo  tuvo falta de puntería, mala suerte, lo que quieran, pero jugar, jugó telita de bien al fútbol, se pongan como se pongan.

 

 

La segunda parte, sin embargo, ya fue otra cosa. De primeras, el equipo salió con una torrija considerable al terreno de juego. Como cuando te has metido un cocidaco del 20 entre pecho y espalda, y recién te levantas del siestorro. Empanaos, pero empanaos de verdad, vamos. Y hasta el más tonto de los pepineros te puede hacer un reloj, y así nos pasó. Forzamos nosotros solitos un extraño córner en un balón que cedió hacia atrás De Paul, y que, increíblemente, Le Normand ni siquiera le dio por intentar ir a por él para ver si no se producía el saque de esquina final. Se produjo, Nastasic le comió la tostada pero a base de bien al bueno de Pableras, y, de certero cabezazo, puso el 1-0 en el marcador. Espero que Barrios se haya visto ya con detenimiento dicha acción, porque, seguramente, no encontrará ejemplo mejor de cómo no se debe de defender a un menda a la salida de un córner. Aprendamos la lección.

 

A partir de aquí, el dominio del Atleti fue total, pero todo él realizado de una forma terriblemente alborotada y desordenada, demasiado por impulsos, sin paciencia en la creación del juego ninguna. Y aún así se crearon otro buen puñado de ocasiones más que llevarse a la boca. Griezmann tuvo una buena falta al borde del área en el 53, que lanzó por encima de la escuadra del equipo local (no entiendo por qué Julián Álvarez no es quién se encarga de este tipo de acciones, la verdad). El Atleti se volcó cada vez más sobre la portería del Mr. Proper, pero el Lega lanzaba contras con bastante peligro, y tuvo un buen par de acciones para poner el 2-0 en el marcador.

 

En el 81 pudo empatar Correa, tras gran acción individual de Julián Álvarez, pero su colocado disparo se marchó lamiendo en palo de la portería del melenas. Tres minutos más tarde la tuvo Niño, que debutó con el primer equipo, se revolvió estupendamente dentro del área, pero su disparo se marchó ajustado al palo.

 

En el 88 se produjo el penalti por mano de Sergio González. Lo lanzó Diosito Grizzi, y es que ni siquiera fue entre los 3 palos. Este tema es gravísimo, no por ya el fallo en sí (que también), sino porque un menda que falla de cada 10 penaltis que tira, 4, no es de recibo quién sea que se encargue de dicho menester. Diablos, que tenemos a Julián Álvarez en nuestras filas, reitero. No es cuestión de crucificar a Antoine por ello, pero no le quiero volver a lanzar una pena máxima más. Si tanto quiere al Atleti como presume (lo cual no dudo ni por un solo instante) que ejerza de buen colchonero como tal, y deje que otro desempeñe dicha función. Y no hay más.

 

Bueno, sí. Hay otra doble más (ocasiones, digo), en la que Correita remató dentro del área a bocajarro del inconmensurable Dimitrovic, y el posterior rechace de balón lo remató Niño llenándose por completo de balón y mandándolo finalmente fuera cuando el gol parecía ya cantado. No me disgustó, a pesar de ello, el debut de Adrián pero en absoluto, vamos. Pero cuando el baloncito no quiere entrar, pues no entra. Más antiguo que el día en que se tomó su primer Gin-Tonic Don Enrique.

 

Así que con este resultado se acabó el partido. Que bien metidita la tenían algunos, y que bien la van a seguir teniendo metidita, como, por ejemplo, un tal Borja nosequé, Míster del Leganés, que cuando se señaló la pena máxima, se dedicó a hacer el mayor de los ridículos posibles haciendo gestitos hacia nuestro entrenador. Le recuerdo, mi querido mequetrefe muerto de hambre, que Don Diego Pablo en ningún momento habló de su equipo para nada, es más, elogió en la previa al Leganés y al trabajo que supuestamente vos anda realizando, claro que, una cosa es el equipo que le paga, y otra muy diferente el equipo que uno lleva en su corazón, ¿Verdad, cervatillo mío? Ojalá y te pudras en segunda, que es lo único que te mereces. Y hasta aquí tu minuto de gloria, que tampoco uno puede andar perdiendo demasiado el tiempo con determinados especímenes del tres al cuarto.


Ha sido un frenazo en seco, si, pero queda mucho tour, y ya entrará de nuevo el baloncito, que nadie lo dude. Así que, si fueron 15 partidos al final venciendo consecutivamente, desde mañana empezamos la racha para que nuestro próximo récord se conviertan en 16. Jugando como en la primera parte, no habrá problema en ello, créanme.

 

Árbitro: Melero López.

Malo de solemnidad. Otro del Club de las tarjetas caídas hacia todo bicho viviente rojiblanco (especialmente sangrante la que le saca a Lenglet cuando no hizo ni falta el francés, y que acarrea suspensión, por cierto). En cuanto al penalti en sí, no he tenido muchas ganas de analizar la jugada bien, la verdad, total, ¿Para qué? Dicho esto, si el balón le da en la mano realmente al defensor del lega, es un penaltazo como el Calderón de grande, he dicho.

 

EL CRACK DEL PARTIDO:

Julián Álvarez. Exijo desde ya que este muchacho tenga todos los galones habidos y por haber a la hora de lanzar faltas peligrosas directas, penaltis y demás. Trabaja lo indecible, se ofrece en todo momento y fue el que con más ideas lo intentó durante todo el partido. Sigue yendo cada día a más, y lo que le queda, ya os voy anticipando.


LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:

De verdad, que no logro entender qué le pasaba el pasado sábado a Le Normand. No es que jugase mal, es que andaba completamente descoordinado en todas sus acciones. Saltaba a destiempo, no iba a por balones fáciles que eran suyos sí o también, despejó otros de una forma esperpéntica para la clase que tiene. Sinceramente, parecía bajo los efectos  de alguna sustancia estupefaciente. Otra cosa no puedo entender. En fin.

 

Nadie se puede ni imaginar lo que eché de menos al noruego en la segunda parte frente al Leganés. En serio. Tengo una constante sensación de amor-odio con este jugador. Ni contigo, ni sin ti.

 

 

TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (+ 2 GRADOS).

Tenía más que asumido y mascada esta derrota, por lo que, la doy por “válida”, y no toco el Termómetro de momento. Dejémoslo estar, va …

 

Y mañana, Champions frente al Leverkusen. Partidazo total entre 2 de las escuadras más en forma en Europa en estos momentos. Hay que ganar, claro que hay que ganar. Estos partidos dan prestigio, tradición y los ve medio mundo, así que no podemos fallar. Que la fuerza de Red Bull nos acompañe … “Llevo en mi piel, tu escudo tatuado, si nos caemos, combato y me levanto” …



13 de enero de 2025

Atleti 1 - Osasuna 0. ¡Campeones de Invierno!

 

Todos tenemos claro que el oficioso título de Campeón de Invierno tiene poco valor intrínseco, aunque no deja de ser un excelente indicativo de la marcha del equipo en la actualidad. De hecho, antes se valoraba muchísimo más el quedar primero en el “Apertura”. Recuerdo portadas historias de antaño de periódicos deportivos reflejando tal hecho. Yo sigo diciendo que no sé si vamos a ganar el título o no, pero que el que quiera despedirnos de estos puestos de honor les va a costar sangre, sudor, lágrimas y buenos sueldos a árbitros y primas para equipos rivales si quieren conseguirlo.

 

Partido frente a Osasuna. Siempre rival rocoso y complicado de por sí (mucho más en el Sadar, eso también). Veníamos, aparte, del parón Navideño, y del posterior reestreno en Málaga frente al Marbella, en partido de Copa, y en el que tuve la inmensa fortuna de estar presente en las gradas, debido al viaje que organizó espléndidamente mi Peña la Rock and Roll. Viajazo total, pase de eliminatoria conseguido y que pase el siguiente. Mejor que empiece ya la marcha, porque el Atleti está acostumbrado a jugar entre semana y en finde, y Don Diego Pablo anda haciendo virguerías repartiendo minutos entre unos y otros para que todo el mundo ande enchufado y el equipo no se resienta en su  rendimiento.

 

Antes de liarme con el partidito en cuestión, también comentar que estuve presente en el siberiano Cerro del Espino viendo a la muchachada del Niño empatar frente al Algeciras el pasado sábado. No tuvieron los nuestros nuestra mejor actuación, estando muy espesos en la circulación de balón y en la generación de juego ofensivo principalmente, a pesar de que al borde del descanso logramos adelantarnos en el marcador por medio de Rayane, que tiene una pintaza de jugador diferente y diferencial de la leche. Apunten bien este nombre: Rayane.

 

Después, en la segunda parte, nos empataron los visitantes muy pronto (se veía venir, por otro lado), y solamente los últimos 25-30 minutos el Madrileño se lanzó decidido a por la victoria, y en ese tramo final del encuentro si que estuvieron con bastante más mordiente y verticalidad sobre el terreno de juego, así que bueno, nos sigue costando un mundo sacar los partidos de “casa” (por llamarle al Cerro de alguna forma, cancha más desangelada e inhóspita, por Dios Santo), pero seguimos estando cómodos en la clasificación de la Liga, que es lo que realmente importa.

 

En cuanto al partido de los grandes en sí: pues yo diría que fue una victoria bastante cómoda, a pesar de lo ajustado del resultado. No pasamos ni un solo apuro defensivo (gracias al buen hacer de nuestra propia línea de la retaguardia, y a la concentración de todo equipo tácticamente hablando cuando no poseemos el balón principalmente), y, con ese condicionante, lo más normal es que más tarde, más temprano, logremos batir la portería visitante, porque mimbres en ataque, los hay, y de todos los colores y características diferentes, sí, complementarias, también.

 

Es verdad es que estuvimos un poquito espesotes en tramos de nuestro juego, especialmente en la circulación de balón, pero Osasuna nunca es rival sencillo, y lo que saben hacer, lo hacen, y con bastante corrección. Dicho esto, a los 8 minutos se nos abrió el cielo a todos, con el tanto de Griezmann tras combinación de Giuliano y asistencia de Molina, pero el francés, que inicialmente pareció que remató con la barriga, después de ver la televisión lo hace claramente con el codo, y por mucho que lo tenga pegado inicialmente al cuerpo, como acto reflejo termina extendiendo el mismo, con lo que el tanto, nos joda lo que lo haga, está bien anulado, no seamos vikingas, por favor.

 

Minuto 13, Simeone Junior entra como una flecha en el área visitante hasta casi la línea de fondo, y le cede el balón a Julián Álvarez. Lo vio tan hecho la Araña y remató tan confiado que fue más una cesión a Herrera que otra cosa, una cosa blandita, mal rematada y sin mucho sentido final. Brrrr ...

 

Minuto 28, De Paul controla un balón en el centro del campo, le pone un pase tocadito y medido, a nuestro Juli favorito, viendo perfectamente el desmarque del mismo, pero este nos demuestra que rematando de cabeza no es Don José Eulogio Gárate precisamente, y, en semifallo, termina girando el cuello sin contactar bien con el balón,  lo cual se convierte de nuevo en una sencilla intervención para el guardameta pamplonica. Parecía que la Araña no estaba teniendo su tarde, ciertamente. Sorloth igual se relamía en el banco (convencido estoy de que el partido de Copa es suyo). Así que, con el empate a cero inicial languideció el encuentro hasta el final de este primer periodo.

 

En la segunda parte entró Lino por Gallagher, dándonos el brasileño bastante más profundidad  en ataque que el inglés, más opciones y más verticalidad y versatilidad (la verdad es que había un pasillo cantidad de amplio en la banda derecha pamplonica que resultaba del todo punto inexplicable que no se aprovechase más).Y a los 10 de esta segunda parte, otro golazo a nivel colectivo de nuestro Atleti, esta vez utilizando la estrategia como arma letal. Saque de esquina que Antoine cede en corto a Rodri De Paul, éste se devuelve el balón al francés, nuestro Diosito pone un toque sutil, delicado y preciso al primer toque sobre el segundo palo de la portería rival, en la que aparece el omnipresente Lenglet, que cede de preciso cabezazo el balón atrás hacia de nuevo Julián, pero, esta vez sí, el argentino controla a la perfección y fusila a placer a Herrera. 1-0, y lo más difícil ya estaba conseguido. Toda la jugada es un pasote total, pero, por favor, quédense con la delicatessen sumun del pase de Don Antoine. Solo para elegidos.

 

De aquí al final del partido, el Atleti se limitó a coser y cantar, Osasuna dominó, pero con poca convicción y menos peligro, hasta el punto de que en una contra colchonera casi se hacen autogol ellos mismos, visto que en la nuestra no eran capaces ni de hacernos estornudar, así que, aquí paz, y decimocuarta victoria consecutiva habemus, que se dice pronto el tema. Para qué contar más. Sigo diciendo que se nos está quedando una careta estupenda, como procede a todo un Campeón de Invierno. Los demás, que vayan saludando al pasar.

 

Árbitro: Díaz de Mera.

Lo de las tarjetitas que nos sacan es digno de estudio, pero bueno, reitero, para mi el gol de Don Antoine está bien anulado.

 

EL CRACK DEL PARTIDO:

En realidad casi todos merecen estar aquí por el nivelazo que andan dando, pero la pareja de centrales ayer me encantó, tanto Le Normand como especialmente Lenglet, jugador que todos nos pensábamos que era más inútil que la última rebanada del pan Bimbo, pero que curiosamente se está destapando, ojo, de nuevo ( que digo yo que para ser internacional con Francia, haber sido indiscutible en el mejor Sevilla de toda su "legendaria" historia, o producirse su posterior fichaje por el Barsapasta, pues eso, que algo tendrá el agua cuando la bendicen, que aquí nos andábamos todos tirando de Gillette en nuestras venas cuando llegó con nosotros). Suele estar bien colocado, es muy elegante en su forma de sacar el balón desde atrás, un central limpio, inicia un salida de juego muy aseada, y transmite lo que más valoro en cualquier defensa que se precie: tranquilidad. A la grada, y a sus compañeros. Si encima también cada día suma más en ataque, ya no les cuento nada más. A seguir así, Messie Lenglet.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:

Este equipo ahora mismo no es ninguna decepción, sino más bien una auténtica bendición.

 

 

TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (+2 GRADOS).

¡Estrenamos graditos en positivo, Señores! 3 gradazos más de nuevo de golpe, 6 en las últimas 2 jornadas ligueras, para que luego digan de la justicia, ecuanimidad y solemnidad de nuestro Termómetro favorito. ¡Qué bello es vivir!

 No quisiera acabar esta crónica sin dedicar la misma a mi ínclito Señor Patriota y sus Dalton (Adri, Izán y Rubén). Me hicisteis el mejor de los regalos posibles en Reyes, y es algo de lo que no me olvidaré jamás. Muchísimas gracias de todo corazón.



Y el miércoles, Elche. Ojito que van imparables en segunda actualmente, pero, aún sabiendo que no va a ser nada fácil la faena, confío plenamente en la muchachada y en Don Diego Pablo Simeone, que sí, que lo está volviendo a hacer … “Otra vez en  el Frente, volveré a dejarme los cojones”



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