Supongo que será que me ando ya
haciendo mayor a pasos agigantados, pero pocas temporadas me han dejado tan
saturado de fútbol como esta. Especialmente el tramo comprendido entre finales
de Diciembre, y el último partido de Champions en Londres, me han dejado
totalmente para el arrastre. Se nos han juntado tantos acontecimientos juntos
en tan poco tiempo concentrados, con encuentros disputados con un nivel de
presión sencillamente acojonante, que necesito desconectar del todo (ni reseteo
ni leches, desconexión total del cable de alimentación, y a descansar). Os
admiro a todos lo que aún estáis con ganas de más. Sois unos putos fenómenos.
Como todos los años, vamos
evaluar, por un lado, las diferentes actuaciones del equipo en las diferentes
competiciones disputadas, y, por otro, luego ya analizaremos y puntuaremos a la
muchachada y cuerpo técnico de manera individual. Empezamos.
Supercopa de Arabia. (Sin
Calificar).
Si os soy sincero, ni me acuerdo
ni de cómo quedamos en realidad, ni tengo el más mínimo interés ni de buscar ni
de intentar recordar nada. Es un torneo que en realidad es una puta encerrona
para 2 de sus participantes, en países que no tienen que ver absolutamente nada
con nosotros, hecho a medida para que 2 pájaros se forrasen a base de bien en su día, y
enteramente diseñado para que las 2 grandes Morsas se enfrenten entre sí en su "gran final", mientras el resto somos meros comparsas por un plato de migajas, encima. Me resulta inconcebible que
nuestro Club sea partícipe necesario de tal afrenta, y como a ellos les da
igual, pues a mi más. No pierdo 1 minuto más en esto.
Copa
del Rey. 9. Sobresaliente.
Ya sé que Don Luis Aragonés decía
que “del Subcampeón no se acuerda ni Dios”. Es correcto. Pero yo también os
indico una cosa: subcampeón solo hay uno también. Todo el resto del universo, a
verlo por la tele tocan. Otra cosa es analizar el rival con que la pierdes,
pero esto es Copa, señores, y si a nadie le extraña que un Albacete elimine al
Madrid en dicho torneo, ¿Por qué no la Real no nos puede vencer a nosotros en una
final? Es parte del encanto de la Copa, aunque a nosotros nos haya tocado
dar el trago más amargo del mismo. Luego ya podríamos analizar el por qué se
juega esta Finalísima en vísperas de una eliminatoria de Champions, o, más
deportivamente hablando, por qué el Atleti solamente va en este tipo de
encuentros a por su rival, cuando se encuentra por detrás en el marcador, y, mientras
tanto, ve la vida venir. Pero yo tengo un lema siempre en mis exigencias hacia
nuestro equipo: quiero que dispute todos los títulos el mayor tiempo posible, y
en este torneo, se consiguió. Porque, por más que tenga a uno u otro rival,
enfrente, al Atleti jamás le exigí títulos. Y no voy a cambiar mi percepción a
estas alturas.
Champions
League. 9. Sobresaliente.
La filosofía es la misma que en
el anterior párrafo que os he descrito. Se ha llegado a toda una semifinal de
Champions, se ha perdido frente al Campeón de la liga inglesa (probablemente, nos
topamos con la horma de nuestro zapato de nuestro Atleti de épocas anteriores
no tan lejanas, sobre todo por su forma de jugar y defender especialmente). Sinceramente, el primer tiempo en el Metropolitano no me gustó
nada por nuestra parte, pero (como siempre) el equipo cambia totalmente de
aspecto en cuanto va por detrás en el marcador, y a continuación tuvo una media
hora espléndida de ese segundo periodo en el cual merecimos irnos a Londres por
delante en el marcador.
El partido de vuelta, ya saben …
Super-igualado, decidieron los pequeños detalles (la que falla Giuliano solo –
posterior penalti-, la patada al aire del patán de Sorloth), y los “otros
pequeños detalles” que se manejan desde otros estamentos, y en los cuales ya se
nos escapa por completo el qué podemos hacer. Porque por más que nos
enrabietemos, más nos enfademos, y más desengañados acabemos, seguimos picando
al año siguiente como si no hubiese un mañana. Y es lo que debemos de seguir
haciendo, de hecho. Un Atlético no desfallece jamás, por más zancadillas que
nos pongan desde todas partes.
Campeonato
Nacional de Liga. (4,5) Aprobado Raspadori.
Conste que les apruebo simplemente
porque se han cumplido los objetivos del Club, y en casa se han ido sacando los
partidos con más o menos solvencia. Dicho esto, vayan tomando nota: Espanyol, Alavés, Vigo,
el peor Bilbao de la historia, Levante, Vallecas, Camp Nou, el peor Madrid de
la historia, el peor Sevilla de la historia, Elche, más la “exhibición” de ayer
en Paleto-Real. En todas estas visitas hemos hecho, en mayor o menor medida, el
ridículo más espantoso, y ojo, que esto no viene de ahora, viene concretamente
desde el Campeonato de invierno del año pasado. Siento escribiros esto, pero me
aburro solemnemente viendo jugar al Atleti, y llevo ya mucho tiempo así. Desde
el partido contra el Celta en casa, ni siquiera les he querido ver jugar 1 solo minuto más. Me sé el guión de memoria: primeras partes perdidas (y si no las pierden y
se ponen en ventaja, a ver la vida venir), solamente se adelantan líneas cuando
se va por detrás en el marcador, el factor cancha importa poco, y el
espectáculo que se ofrezca de cara al aficionado, menos. A mi me ha parecido
deprimente hasta decir basta nuestro devenir por el Campeonato Nacional liguero
(recuerden, que es el pan de cada día, lo que nos da realmente de comer).
Termómetro Rojiblanco. (- 7 GRADOS).
El último partido que calculé fue
el del Athletic, que era de obligado cumplimiento, con lo cual estábamos en – 8
Grados. La derrota en Elche, ni cotizaba, con lo cual la doy por
amortizada ya. ¿La victoria en Valencia? Por supuesto, de obligado cumplimiento
en uno de nuestros feudos favoritos. La derrota, sin embargo, frente a los
portugueses en casa baja un nuevo grado (-9). El milagroso triunfo en
Pamplona, sube 3 gradacos, que ahí sí que no gana cualquiera (- 6), y la
somnolienta victoria frente al Girona, de obligado cumplimiento también.
Por último, y tras el bochorno
sin precedentes en la era Simeone de Villarreal bajo un solo grado más (tampoco
esperaba gran cosa al respecto) así que esto queda en el tan esperpéntico como
significativo 7 grados negativos finales. Desgraciadamente, no podía ser de
otra forma. Son consecuencias de la dejadez, del dejarse llevar, de la falta de
concentración, y de esa sensación que tengo siempre en este bendito Club que cada cual hace lo que le viene en gana, como bien ha quedado patente en esta
última jornada liguera, en la que la banda del mate se ha borrado prácticamente
en su totalidad (con la complacencia y beneplácito de los que no deberían de
permitir que este club sea la casa de tócame Roque). No dejen de aplaudir.
Jan
Oblak. El portero que susurra a los delanteros. (7). Notable.
Va empezando a notar un poco el
paso del tiempo (como es lógico y normal). Aún así, su rendimiento sigue siendo
algo más que válido. No se compromete en nada para la próxima temporada, y hace
bien. No engaña a nadie, y, a lo tonto, con ese discurso, lleva ya 10
temporadas con nosotros. Que siga una temporada más, pero ya sin el puesto
asegurado. Se tiene que jugar los cuartos con …
Juan
Musso. (8). Notable. La fiabilidad personificada.
Maravillosa actuación la suya en
los encuentros disputados, quizá algo agriada por la final de Copa (si bien no
le considero culpable ni mucho menos de nada, salvo, a lo mejor, de "estar",
precisamente, en ella). Para mi está más que listo y preparado para dar el gran
salto a la titularidad. La próxima temporada debe de ser su certificación como
guardameta titular del Atleti. Se lo ha ganado a pulso.
David
Hancko Panzo. (6,5). Bien.
Ante todo defensor, con muchísimo
margen de mejora. Para ser su primer año, bastante bien, aunque sube mucho más
su nivel jugando de central que de lateral (Cholo, atiende). Algo atropellado a
veces en nuestro área (véase Arsenal, ida) debe de medir mejor sus impulsos
dentro de dicho recinto. Puntal incontestable para la próxima temporada.
Marc
Pubill. (9) Sobresaliente.
Product made in Simeone 101%. Hizo la
mili del Cholo a la perfección. Fantástico central, más que interesante
lateral, es un prodigio físico y mental. Juventud, divino tesoro. Puede marcar
una época. Voy a morir por ti …
Clement Lenglet. (0).
Deplorable.
No sé qué diablos pinta este tipo
aquí. Cuando se produjo su fichaje, amigos culés ya me advirtieron que nos iba
a quitar más de lo que nos iba a dar, y vaya si lo ha conseguido.
Auto-expulsiones absurdas a go-go, balones perdidos en zonas comprometidas, falta de
velocidad … No hay por dónde cogerlo. Que pase el camión de la basura ya, por
favor.
Josema
Giménez. El Comandante debe ya volar. (Sin calificar).
Me da mucho coraje escribiros
esto, pero Giménez no debe de seguir manchando más su relación con nosotros,
basándose en este quiero y no puedo continuo, que lo único de lo que nos va a
servir es que acabemos ambas partes ya demasiado desgastadas entre sí. Le
dejaría libre, y que se fuese a un equipo más tranquilo, con menos ritmo
competitivo y donde quiera seguir siendo feliz siguiendo jugando al fútbol … Si
es que lo consigue, circunstancia la cual, al menos personalmente, la veo
francamente imposible.
Barra
libre Mateo Dyc 8 Ruggeri. (6). Bien.
Tipo extraño a la par que
siniestro donde los haya, vive Dios. ¿Puede ser el lateral más
contrahecho de la historia del fútbol? Puede ser. Olvídense de estética, es
cierto que posee cierta inteligencia defensiva a la hora de realizar dichas labores, pero en
esta temporada ha aportado mucho más en labores ofensivas, donde muchos de sus
centros se han convertido en grandes asistencias posteriores. Que siga. Me cae
bien, y, confío, tiene bastante margen de mejora.
Nahuel
Molina. (4,5) Aprobado raspadori dónde los haya.
Hablando de tipos
desconcertantes, topamos con el Rey de Roma. Defensivamente es una auténtica
calamidad absoluta. Su banda es una locura de coladero. Se posiciona mal,
protege espantosamente su espalda, los rivales lo saben y en cuanto detectan su
presencia en el lateral, vuelcan todo su juego en dicha banda sin temor alguno.
Dicho esto, en el tramo final de
esta extraña temporada de por sí, le estamos viendo en una faceta medio
organizativa vs. rematadora la mar de interesante. Nos guste o no, tiene un
latigazo más propio de la época de aquellos depredadores holandeses, tipo
Neeskens, o fusileros alemanes, tipo Torpedo Muller. Pocas veces he presenciado
a un tipo disparar así. A ver, en un Club medio serio y normal, no debería de
estar aquí, pero, vayan ustedes a saber el por qué, me está empezando a
caer bien, y vislumbro hasta un tipo aprovechable y todo. Ahora solamente ando
meditando para qué exactamente.
Le
Normand. (4,5). Otro “Raspadori” al canto.
El problema de Le Normand es que
su principal baza defensiva era su juego aéreo, y al tener la lesión tan jodida
que tuvo, ha perdido mucho en eso, como en casi todo. Puede que sea un problema
de confianza. Debe de tener mucho cuidado con los putos agarrones, porque es
carne de cañón en la mayoría de las ocasiones, aunque, bien pensado, tampoco me
sirve de nada poseer un defensa que no muerda, agarre y se suba a la chepa del
rival. Me lo quedo para el año que viene, pero ya vigilándole con lupa.
Mendoza.
(Sin calificar).
Nombre complicado para triunfar
en nuestro Atleti, sin suda. Ha dejado buenos detalles, sin más. Ojito al tema
de las lesiones. Mucho ojito. Cesión o que siga, pero, eso … Contando, si se lo
gana en el campo.
Jhonny
Cardoso.4,5 (Aprobado Raspadori).
Otro del clan de los Raspadoris.
Se le ve que hay futbolista, pero cuando se ficha a un tipo lesionado, suelen
pasar estas cosas. Hombre, ahora mismo, recién operado, no hay que plantearse
baja ni traspaso alguno. Los Atléticos no somos así, recuerden. A ver si el año
que viene vemos al jugador que parece que hay, al cual solo hemos vislumbrado.
Capitán
Duracell Koke Resurreción. 9. (Sobresaliente).
Se suponía que esta temporada
sería el comienzo de su declive, y ha sido justamente al revés: ha estado a un
nivel imperial. Basado en una preparación física fabulosa, su cuerpo es
todo fibra, ha estado fino, omnipresente y tan fresco como si 18 años le
contemplasen. Se ha responsabilizado por todas las ausencias por lesiones, y se
ha visto obligado a dar el paso a frente, con más firmeza que nunca. Todo un
ejemplo a seguir. Probablemente, el mejor jugador de la temporada, junto con
Llorente. Don Koke se merece seguir lo que le plaza, porque, a diferencia de
otros, éste es inteligente y ni nos va a engañar a los Atléticos, ni a él
mismo. Siempre mi Capitán.
Pableras
Barrios. 7 (notable).
Es el elegido para ser nuestro
jugador diferencial, porque, de hecho, es el que más calidad y clase tiene, y
con diferencia. Pero … Sí. Las putas lesiones. Una cruz de tales dimensiones,
que el año que viene, una vez que ni ha disputado el final de temporada con
nosotros, ni ha ido al Mundial, y va a hacer la pretemporada como Dios manda
con el Atleti, no podemos permitirnos tirarnos otro año más coleccionando sus lesiones.
Que lo analicen bien, que le pongan fuerte como una roca, que vigilen y cuiden
bien sus hábitos, y todo lo demás vendrá rodado. Está llamado a ser nuestro
Líder.
Alex Baena. (4) Suspenso.
Bien es cierto que tiene varios
atenuantes a dicha puntuación, a saber: lesión inicial, posterior apendicitis,
la mili del Cholo, el mareo constante de posiciones, ser sustituido
implacablemente en el minuto 60, lo ande haciendo bien, mal o regular … En teoría,
hay infinitamente más jugador de lo que hemos visto, pero, ya saben lo que dice
el refrán: entre todos la mataron, y ella sola se murió. Le daría el año
siguiente, pero tiene que empezar a ponerse las pilas pero ya, máxime teniendo
en cuenta la ausencia de Diosito Grizzi.
Marcos
Lechugo Llorente. (9,5) Sobresaliente.
Ha sido una exhibición constante
su temporada, con un despliegue físico pletórico. Ha asistido, ha metido goles,
ha ayudado en defensa, en ataque, ha construido en el centro del campo, no ha
escatimado ni una sola carrera, ni un solo esfuerzo, y todo, además, con
inteligencia, nada de cara a la galería. No sé si en realidad dice mucho o poco
de nuestro nivel futbolístico que Marcos sea nuestro mejor pelotero
(probablemente, este sería otro debate). Pero al César hay que darle lo que es
del César, y el nivel exhibido por su parte ha sido excepcional. Mientras a él
le apetezca estar a este nivel, que siga, por muy vikingo que sabemos que es.
Giuliano
Simeone. 6. (Bien).
Ha ido de muchísimo más a
muchísimo menos. Creo que ha acabado fundido tan mental como físicamente. Aún
así, cuando estuvo bien fue un puñal por su banda, y gracias a su presión y a
su fe consiguió 7 goles y 8 asistencias, cifras que ya firmarían muchos por
ahí. Indiscutible e incontestable para el año que viene. Además, éste no se
borró del bochorno de Paleto-Real para irse con la puta Selección Argentina.
Ahí tienen bien clara cuál es su prioridad comparado con el resto de su
chupi-pandi del mate.
Obed
Vargas. (5). Aprobado.
El Chamaco apunta maneras. No
tiene un juego excesivamente brillante, pero si es verdad que abarca campo y
posee buena colocación táctica sobre el mismo. Cesión a primera, o con nosotros
directamente, y que vaya creciendo.
Nico
Yellowstone González. (7) Notable.
Se que está nota me va a traer
dolores de cabeza, pero para mi ha sido uno de los jugadores que más
comprometidos he visto con la rojiblanca. Ha tenido sus altibajos con las
lesiones, pero posee profundidad, trabajo, va espléndidamente bien en juego
ofensivo de cabeza, Eso sí, de lateral izquierdo no, Cholo, por favor. No
mareemos tanto a propios y extraños. Yo no sé si pagaría 30 kilos o no, la
verdad, pero si que me gustaría que estuviese en el plantel la próxima
temporada.
Diosito
Antoine Griezmann. (10). Matrícula de Honor.
A nivel deportivo, calificación
incuestionable. Uno de los mejores que han pasado por el Atleti en toda su
historia. ¿El mejor? En realidad, no hay ninguno “mejor”. ¿Por qué lo va a ser
el francés por encima de Jan? ¿O por qué por encima de Futre? ¿O por qué por
encima de Falcao? El fútbol es un deporte colectivo, y deberíamos de hacer, en
todo caso, un once para la historia, no un solo jugador.
Aún así, una delicia para los
ojos el haberle disfrutado. Una auténtica delicatessen. Dos cualidades que sí
es cierto que no posee casi nadie. Su inteligencia en el campo, y su primer
toque celestial. 101 asistencias es una barbaridad. 212 goles ni os cuento,
máxime considerando que tampoco ha sido un nueve al uso.
¿Leyenda? ¿No Leyenda? Aquí viene
el meollo de la cuestión. Leyenda deportiva es, e incontestable. ¿Qué tiene o
no nuestro corazón? Eso ya es otro cantar. Unos le han perdonado. Otros no lo
harán jamás. Algunos le vemos como un simple niño, que al fin se enteró de que
iba esto del Atleti. Tuvo un acto de homenaje sencillamente espléndido. Y me
llamó una cosa poderosísimamente la atención: la cantidad de críos y gente
joven que vi llorando a moco tendido. Porque para ellos lo ha sido todo. Y
ellos también son el Atleti, que nadie lo olvide. Intento no envidiar nada a
nadie, pero un tipo que es capaz de formar esa familia tan dulce y entrañable,
malo no puede ser. Han formado parte de un cuento de Navidad, y esa foto
familiar es una auténtica postal. Supongo que volveremos a encontrarnos. Te
vamos a echar de menos. Unos, por sus circunstancias, otros por las nuestras.
Suerte, Diosito.
Don Salmones Alexander
Sorloth. (4) Suspenso.
Sus números no son malos del todo
(20 goles) pero no puedo con él. Es uno de los jugadores que más me ha
exasperado en mi puñetera existencia. Torpe, apático, un juego aéreo nefasto
para los 500 m. que mide, y el colmo fue esa patada al aire en Londres frente
al Arsenal en semifinales … Esa patada … Cómo un jugador de fútbol profesional,
en un escaparate, encima, como ese, es capaz de realizar una acción tan
deleznable y patética como esa. Sigo teniendo pesadillas con dicha jugada, no
le soporto más. Que se aprovechen de esos 20 chicharros como paño en oro, y que
lo vendan. Ayer, mejor que hoy. Hoy, mejor que mañana. No puedo más con él.
Fuegos Artificiales Almada.
(1) Muy Deficiente.
Salimos de Málaga y nos metemos
en Malagón. Con la ilusión que me hizo a mi este pibe, madre. Que cosa más
triste y simple de individuo. Pillar el balón, correr con el mismo controlado
hasta que te lo roben, de forma horizontal, y volver a empezar. De su auto-expulsión en Elche ni os
hablo. De verdad, dónde vamos con gente así. Lejos. Lo más lejos de mi
existencia posible, háganme el favor.
Bustamante Julián Álvarez
Perdonavidas. (4) Suspenso.
Que es un pedazo de jugador lo
sabemos todos. Que su rendimiento, a pesar de sus 20 tantos en total de todas
las competiciones (curiosamente, 10 en Europa, con muchísimos menos partidos
que en Liga, donde solo ha metido 8) ha sido ramplón e indigno de un jugador de
su categoría, también. Que el Cholo le ha podido machacar con tanto correteo,
tanta sustitución en el 60, y dejarle muchas veces tan desprotegido en campo,
estoy de acuerdo también. Pero, dicho todo esto, este tipo no se ha integrado
jamás con nosotros, no respira como uno de los nuestros, y estoy bastante harto
de sus ambigüedades y sus dejarse querer por todos, como una vulgar buscona.
Chavalote, si no vas a estar aquí comprometido, aire. E, igual que a los otros,
cuánto antes, mejor. De mi ya no te ríes más. Y cambia de estilista, querido, o
vuelva a Operación Triunfo, de dónde jamás tendrías que haber aterrizado aquí.
Lookman.(7).
Notable. Me mola Lookman.
A pesar de su lamentable
eliminatoria frente al Arsenal. Es vertical, tiene gol, encara todo el rato y
crea siempre sensación de peligro con el balón controlado. Eso sí, hay una
frase que me llegó al alma por parte de Simeone sobre él: “tiene más gol que
trabajo”. Y yo me pregunto. ¿Eso es malo? ¿De qué se trata este deporte, de
trabajar, o de meter goles? ¿Si realmente posee ese don, por qué no lo
potenciamos aún más, en vez de hacerle corretear sin mucho sentido hacia atrás?
Si pretendemos que este hombre ocupe todo el carril bajando y subiendo, vamos
apañados, porque el bueno del nigeriano se ve a la legua que no lo ha hecho en
su puta vida. Me quedo con él seguro, pero caramba, no pongamos al fraile
a bailar break-Dance.
Diego
Pablo Simeone. (6,5) Bien, tirando a notable.
Tengo un montón de
contradicciones con respecto a Simeone, pero el global de la temporada no se
puede catalogar como mala, ni mucho menos. Alcanzar la Final de Copa es
competir hasta el final. Unas semis de Champions (eliminándote el campeón
inglés) es competir prácticamente hasta el final también. Entonces, ¿Por qué
este sabor amargo que tengo?
Está claro que la Liga es la que
marca el camino real, el pan nuestro de cada día, y el rendimiento del equipo
en este torneo ha rozado lo hilarante, especialmente fuera de casa. Sus
planteamientos (salvo honrosas excepciones) me siguen sin gustar en exceso. Ese
medio millón de primeras partes tiradas. Ese siempre esperar a ir por detrás en
el marcador para, entonces sí, intentar ir a por el rival sin desmayo. Y da
igual quién tengas delante, o en dónde andes jugando el encuentro. El
planteamiento de la Final de Copa fue sencillamente lamentable (y me olvido del
accidente del primer tanto, pero se empató relativamente pronto, y en vez de
dar el puñetazo sobre la mesa … Nada. Otra vez para atrás también. Y yo me
pregunto. ¿Con la Real también hay que hacer eso?
La gestión que hace con los
cambios suele ser caótica, creando unos minutos de desconcierto y desasosiego
en el equipo que no son ni medio normales. El automatismo de cromos en los
mismos, desespera también a los propios jugadores, a los cuales termina mellando
su confianza y su propia fe. Y mi principal problema viendo al Atleti es que,
por encima de todo, me aburro como una ostra en la mayoría de los partidos.
Pero como una ostra. Y bueno. La vorágine de los partidos de eliminatorias
hacen que el espectáculo sea bastante más soportable. Pero en un Campeonato
largo como la Liga, resulta sencillamente insufrible.
Tampoco ya nos vale el manido
tema del presupuesto y demás, puesto que el Villarreal acabó tercero, por
encima de nosotros. Ahí ya no buscamos la excusa de los "cuartos". Esa ya está caducada. Ahí resulta
que es que jugamos muchos más partidos que ellos. Vaya.
Os soy sincero, hoy por hoy le
tengo mucho más cariño que fe al Cholo, y no tengo nada claro cuál será nuestro
devenir final. A ver si descansamos vs. desconectamos y logro cambiar el chip
que tengo ahora mismo en mi cabeza, aunque lo veo complicado. Porque yo tampoco le veo a él ya fresco y con ideas por aquí.
Tampoco entiendo ese
empecinamiento en defender, cuando se ha demostrado por activa y por pasiva que
lo que sabemos hacer (y muy bien cuando nos ponemos a ello) es atacar. Pero él
tiene sus ideas, y me da que es cabezón como él solo. De los continuos cambios
de posiciones de los jugadores y demás, ni os hablo. A veces parece que su
objetivo final es que jueguen todos descolocados de sus sitios originales. Sus
ruedas de prensa me resultan también anodinas y vulgares. No me transmite nada,
y por eso, principalmente, he perdido toda la fe que tenía en él. Menos mal que
aún el cariño parece que sigue ganando esta batalla. Pero, o esto cambia, o nos
queda poco tiempo juntos. Seguro.
El
Madrileño. (10), Matrícula de Honor.
Y puede ser Cum-Laude si se logra
el ascenso (cosa que, obviamente, deseo, aunque no priorizo en absoluto). La
prioridad es que los Julio Díaz, Morcillo, Rayanne, Boñar y cía. sigan dando
tan buena imagen como han hecho cada vez que han dado el salto al primer
equipo. En ese aspecto, el trabajo de Torres es intachable. Y cómo les
transmite el Espíritu y los valores de nuestro Club, sencillamente impagable.
He disfrutado (sigo disfrutando) un montón con ellos. Y me da que voy a seguir
haciéndolo por mucho tiempo. A por la Ponfe, chavales.
El
C. (10). Matrícula de Honor-Cum Laude.
Les he ido a ver en 3-4 ocasiones
esta temporada, y, sinceramente, se les ha visto en un escalón superior a todos
sus rivales. Más que merecido el ascenso y el primer puesto, pues, el reto que
se les viene encima el año que viene en 2ª RFEF es descomunal. Así que habrá
que seguir disfrutando también de la chavalería todo lo que se pueda, y más. Y
apunten todos un nombre: Jesús Barrios (qué tendrá este apellido, madre). Dará
que hablar.
Nada más. Muchas gracias a todos
los que habéis aguantado mis desvaríos en esta temporada, y a ver si
desconectando un poco vuelvo a recuperar ese Espíritu Indomable Rojiblanco que
tanto nos caracteriza. Y si me cuesta un poquito volver a engancharme, seguro
que todos ustedes me terminarán de dar el empujoncito necesario para hacerlo.
Feliz y Rojiblanco Verano.
¡¡¡¡TE QUEREMOS, TE ADORAMOS, JUNTO A
TI, HASTA MORIR!!!!
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