La verdad es que lo que me pide ahora mismo el cuerpo es hacerlo. El Atleti es como una puta droga. Mola, flipas cantidad, alucinas a veces … pero sus efectos secundarios son mortales. Y yo creo que, ahora mismo, mi panorama se presenta sencillamente desalentador. Estoy con sobredosis total.
Los medios de incomunicación nos tratan como la sección de humor de los espacios deportivos. La afición que vamos al campo estamos como anestesiados, pasamos de todo (a lo mejor es así como realmente hay que tomárselo, y no como yo me lo tomo). Mis colegas del Grupo 51, hastiados de tanta decepción, ya tampoco me acompañan al fútbol (Rafita aparte). Lo que veo en el campo me entristece, me desanima, me deja hecho polvo, me quema la ilusión … Y yo me pregunto. ¿Todo esto merece la pena?
Pues no lo sé. Pero yo estoy ya por tirar la toalla. Y ojo. Que no es por perder en Valencia (se puede perder, no pacha nada). No es por perder con el Barsa (están sencillamente imparables). Es por esa imagen de dejadez, de desidia, de no saber qué hace cada uno, de no saber yo tampoco muy bien lo que debo de hacer en la grada. ¿Animo? ¿Aguirre vete ya? ¿Cerezo vete ya? Lo último, probablemente, sería la mejor solución, pero yo me pregunto. ¿Realmente sirve de algo? ¿Tengo yo algún poder para echar a esa peña?
La respuesta creo que es evidente. NO. ¿Y entonces, qué hago? ¿Sigo yendo al campo? ¿No voy? ¿Animo? ¿No animo?
Estuve en Valencia, estuve el día del Barsa, estuve ayer … Y, francamente, no sé a qué voy al fútbol. ¿A pasármelo bien? Pues yo diría que no. De hecho, estoy deseando que el árbitro pite el final para que se acabe ese suplicio, esa agonía, ese pasar de todo. ¿Qué hace esta peña en los entrenamientos? Pues no lo sé tampoco. Desde luego, esas cosas como presionar, realizar jugadas ensayadas, movimientos a balón parado tanto en ataque como en defensa … O son tan sumamente sublimes que ni me entero, o es que no entiendo de fútbol. Será lo segundo, seguro.
Luego está el hecho de ver con la rojiblanca a determinados individuos: gente como Pernía, gentuza como lo que hizo ayer Maniche (tenía frío, íbamos ya 1-3 y no tenía más ganas de jugar … hijo de puta. Yo, sin embargo, permanecí en la grada, si alguien tuviera vergüenza, orgullo y dignidad en este puto Club, este individuo jamás vestiría más la rojiblanca … ¿Qué he dicho? ¿Vergüenza? ¿Orgullo? ¿Dignidad? ¿Y todo esto que es?
Hoy no hay termómetro. Hoy no hay crack. Hoy no hay decepción. Hoy no hay nada. Porque es en lo que se ha convertido esta pasión que yo tenía. En nada.
Lo siento. No sé me ocurre nada más que escribir. Tampoco me apetece hacerlo, la verdad (y eso que vengo de vacas).
Y, lo que es peor … Estoy agotado. Ya no tengo de donde tirar más. Y como yo no voy al fútbol de “ju ju”, “ja ja” y mierdas similares …. Pues eso. Que tiro la toalla. No sé si será temporal, me durará un día, dos, o 15 años. Lo único que sé es que quiero dejarlo. Lo siento chicos, es lo que hay.
La verdad es que últimamente escribir del Atleti es fácil: las crónicas de sus partidos son relativamente sencillas. Siempre empiezan de puta madre, dominando, a por el rival, sin cortarse un pelo, a lo grande. Y se suelen adelantar, como ocurrió a los 7 minutos con el jugadón del Kun, que afortunadamente Assunsao falla en su intento de remate y le deja el balón a placer para que Maxi pillara su fusil y rematase sin piedad. 0-1, y la cosa hasta parecía sencilla y todo.
Sin embargo, luego a este equipo le encanta complicarse la vida. Empezamos como a confiarnos, como a dejarnos llevar a nuestra suerte, a rifar los balones sin sentido, a tener lagunas defensivas importantes, y el rival, a lo tonto, siempre nos termina empatando, como así fue ayer en el golazo que consiguió Sergio Sánchez al poco de comenzar el segundo periodo.
La putada para el Espanyol es que anotó el tanto del empate demasiado pronto, y esto nos vino de lujo a nosotros, porque teníamos tiempo para remontar de nuevo. Y efectivamente, la tercera fase empezó a surgir. Nuevo control absoluto, dominio total del partido, esta vez sí que acertó Aguirre en su cambio de Escándalo Forlán, que no estaba teniendo su día, y la salida de Sinama se notó muchísimo. De hecho, el tanto del Kun vino por un balón imposible que él persigue, se lo cede al argentino, que hasta 3 veces tuvo que rematar para batir a Kameni. 1-2, y partido sentenciado.
Pero como el Atleti es así, aún nos reservaba sorpresas el encuentro: Maxi, motivado por los absurdos pitos de Montjuic, al final tuvo que hacerles callar metiendo un golazo sencillamente de bandera. Era el minuto 91, y el 1-3 era la sentencia definitiva del partido. Pero nada, al final, en un córner que botaron los periquitos, Valdo remató ante la pasividad de todo Cristo para maquillar el resultado con el 2-3, que, al fin ,fue el resultado final. Alguien debería de decir a nuestros chicos que hasta que el árbitro no pite el final, los encuentros no terminan.
Pero bueno, lo importante es que la remontada ya es todo un hecho, y que, ahora sí, ya estamos en nuestro sitio. Llevamos una racha de partidos sin perder que empieza ya a ser bastante significativa, y yo se la clave de ello: no tenemos lesionados.
El pasado sábado, solamente estuvo la “gastroenteritis” de Ulfaljusi, enfermedad altamente sospechosa después de una comida de navidad. Me explico, yo el viernes tuve la de mi empresa, y el sábado estuve con una “gastroenteritis” de impresión. Lo malo es que a mi me da en la cabeza. ¿Será la del checo igual que la mía? Dichosas navidades …
EL CRACK DEL PARTIDO: Maxi cogió su fusil. Ya es una auténtica confirmación la recuperación del argentino. Está como le recordábamos: rápido, participativo y letal de cara al marco contrario. Esto sí que es un fichaje de invierno, y lo demás son tonterías.
LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Esas lagunas mentales que nos entran. Esa dichosa manía de creernos que, con conseguir un tanto, ya está el partido resuelto. Nos ha costado ya demasiados puntos, y es una pena, porque cuando los señoritos quieren, demuestran que tienen calidad, capacidad y fútbol para dominar y golear en los partidos que dispute. Yo ya no sé si es culpa de Aguirre, de los propios jugadores. Sinceramente, no le encuentro una explicación lógica al tema.
ÁRBITRO: Teixeira. Bien en líneas generales. Acierta en el tanto que anulan al Espanyol.
TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (+ 8 grados).
Lo dejo como está, que este partido era de los que había que ganar sí o sí. Por lo menos, para irnos de Navidades tranquilitos, ya que en Enero-Febrero-Marzo nos espera de nuevo toda la caña de España. Ahora sí, si salimos airosos de lo que nos avecina, me empezaré que podemos hacer algo gordo este año y todo. Al menos, afrontamos estos partidos con aspiraciones y todo, algo, probablemente, impensable, hace apenas mes y medio.
Y, sinceramente, a mi es algo que me llena de orgullo y satisfacción. Por primera vez en mucho tiempo el Atleti está donde quiero que esté: luchando con aspiraciones reales a todo. Ahora hace falta saber si esto era un espejismo o realmente el 2009 será el comienzo de una realidad que jamás deberíamos de haber perdido: recuperar nuestras auténticas señas de indentidad.
Ñam Ñam Ñam … Somos los comepuntos … Ñam Ñam Ñam … Tenemos jambre, payooo (comprendedme, ayer estuve rodeado de aficionados sevillanos) … Ñam Ñam Ñam … Lo nuestro es papear puntos a los allí, a los de acá, a los de enfrente, a los de más allá … Ñam Ñam Ñam … Bueno, de momento, a los de más allá no, que a esos no hay quien les gane … Ñam Ñam Ñam … Aunque en la Copa, veremos …. Ñam Ñam …
Ayer, otros tres puntitos más frente a los sevillanos … Ñam Ñam Ñam … En la primera parte, salimos a moder … Ñam ñam … A devorar … Ñam … A no dejar ni los huesos … Ñam Ñam … Nuestro Maxi está traspellao perdido … Ñam Ñam … Empieza a ser el de antes … Ñam … Un tragón de cuidado …. Ñam Ñam … Hasta 3 veces avisó, hasta que logró dar el primer bocado en condiciones … Ñam Ñam Ñam … Se comió también las manitas del portero verdiblanco … Ñam Ñam … Con este resultado, llegamos al descanso del banquete … Ñam …
A continuación, se demostró que a los comepuntos no nos va el biruji … Arf … Arf … Y empezamos a vegetar … Arf … Los béticos nos quisieron quitar nuestro banquete … Arf Arf Arf … Y nosotros, petrificados … Arf … helados … Arf … Congeladitos perdidos … Arf … Arf … Sergio Paquirrín García pudo empatar … ARF ARF ARF ARF … Menos mal que Leo Franco que estás en los cielos surgió de la divinidad … Ñam … Y a estas, vino una contra genial … Ñam …. Me está empezando a entrar gusa de nuevo … Ñam Ñam … Qué pase de Escándalo Forlán … Ñam Ñam Ñam … El Kun lleva tres días sin comer … Ñam Ñam Ñam Ñam … ¡¡¡GOOOOOLLLLL!!!! ÑAM, ÑAM ÑAM, ÑAM, ÑAM … Visto para sentencia … Ñam Ñam … Otro nuevo banquete … Ñam … Otros puntitos papeados a los allí … Ñam Ñam … A los de allá … Ñam Ñam … Los vecinitos tampoco se salvan … Ñam Ñam Ñam Ñam … Adiós vecino, adiós …. Ñam Ñam ….
--- ¡¡¡BROOOUUGGGHHH!!!!
Buen provecho, colchonero.
EL CRACK DEL PARTIDO: Yo me quedo con el absurdamente criticado Leo Franco que estás en los cielos. Es muy curioso, yo os cuento. Resulta que si la parada que ayer le hizo a Paquirrín la realiza el tal Casillas, todos decimos al unísono cuan coro de borregos se precie: “Eso es un paradón antológico … Además, tiene aún más mérito estando el portero en frío … Qué bueno es” … etc. Pero aquí, como somos bobitos perdidos, fijo que diremos “ … Vaya gol que falló Sergio García … Mira que tirársela a los pies de Leo … Vaya potra que hemos tenido” … Puede que no sea ni una cosa ni la otra, pero, señoritas, ante la duda … la más tetuda. Y a mi me mola cantidad mi Leo Franco que estás en los cielos.
LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: El puto Caguirre, que sigue con su sacapuntas y su lápiz desgastándolo continuamente. Ayer, nada más marchar el chicharro, a quitar al Kun de nuevo. Es una enfermedad lo de este hombre. Lo malo es que a mi también se me está contagiando, me cago en tó.
EL BETIS: No me disgustó el Betis, aunque de profundidad no anduvo muy allá. Tuvo sus opciones para empatar, no las aprovechó (porque tuvo mucho miedo a nuestras contras, probablemente) y, al final, eso mismo les terminó matando.
TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+ 8º).
Lo nunca visto. Subo 3 grados más. Hace más temperatura en el Calderón que en mi barrio. Ocho graditos no están pero que nada mal. Pero no nos tenemos que conformar. Hemos hecho lo más difícil, esto es, volvernos a enganchar a los de arriba. Sería una auténtica pena desengancharnos de nuevo.
Qué hambre tengo … Ñam … Me comería cualquier cosa … Ñam Ñam … ¡Coño, un periquito! … Ñam Ñam Ñam …
O como se diga. Ese es el lema que deben de tener tanto el Sr. Aguirre como el gran Preciado, visto el espectáculo que contemplamos el pasado sábado. Un partido vertiginoso, loco, de ida y vuelta y, especialmente, divertido.
Y en buena parte hay que agradecérselo al equipo gijonés. Su apuesta por el fútbol desenfadado y de ataque, con los mimbres de que dispone, es todo un acto de valentía y de respeto a sus socios por parte de Preciado. Él lo tiene claro: la gente paga por ver un espectáculo, y él apuesta abiertamente por el mismo.
El Atleti, por su parte, pues sigue como siempre: nulo en conceptos tácticos defensivos, sin línea de centro del campo (salvo en temas de contención, con un soberbio Assunsao), pero con un ataque sencillamente demoledor. Lo vengo diciendo hace tiempo. Habrá equipos en el mundo con un potencial ofensivo parecido al nuestro, pero superior, sencillamente, no. Es muy difícil contemplar a 3 jugadores como Escándalo Forlán (al que le vino de cine la lesión que tuvo de tres semanas, me alegro de haber acertado), a Simao Maravillao (que se va de quién y cómo quiere) y del Kun Agüero, que ya ha recuperado la chispa que parecía haber olvidado en anteriores encuentros.
Y eso que la cosa empezó chunga, para variar. Tres minutos de juego, y en la salida de un córner, Bilic, oséase, el nueve del Sporting, reitero, el nueve, insisto, a la salida de un saque de esquina, resulta absolutamente descorazonador que el delantero centro del rival remate sin un jugador nuestro en un radio de 3 metros a la redonda. Ver para creer. Y reitero; en conceptos defensivos, un auténtico cero a la izquierda. No es un problema de jugadores. Es un problema de que ese aspecto no se trabaja en este bendito club.
Menos mal que a los dos minutos empatamos, gracias una genialidad del Kun, en precioso y preciso remate de chilena. A partir de ese momento, movilocura total en el Molinón, con ocasiones a go-gó para ambas escuadras. Hasta que Cuéllar, o Pichu, o como se quiera llamar, demostró el por qué no triunfó en el Calderón: extraordinaria acción individual de Escándalo Forlán, latigazo de rigor, el portero gijonés sintió nostalgia por el partido que disputó en el Calderón frente al Barsapasta y en el que encajó 6 tantos tras una bochornosa actuación suya, y el Kun remachó a placer muy atento. Un gol de nueve, y al descanso.
En la reanudación, más ida y vuelta, pero, esta vez sí, con más insistencia por parte nuestra. El Kun y Escándalo Forlán pudieron sentenciar, y al final, tras un magistral centro de Assunsao viendo el desmarque de Agüero, mágico control del argentino y le deja el tanto a placer para que Maxi vuelva de nuevo a coger su fusil. 1-3, y parecía sentenciado. Nada más lejos de la realidad.
Barral, que había salido en la segunda parte, controla un balón en el centro del campo de espaldas a la portería, se da la vuelta, le da tiempo a ver la situación de Leo Franco, arma su pierna derecha y clava un latigazo sensacional. Todo esto, por supuesto, bajo la atenta mirada de Ufaljusi, que fue incapaz de ni siquiera achuchar ni lo más mínimo al jugador gaditano. Solo le faltó pedirle el autógrafo final. Hubiese sido un broche de oro.
Pero el Sporting jugaba ya en plan kamikaze, y eso es darnos mucha ventaja a nosotros. Escándalo Forlán persigue un balón imposible, el defensa sportinguista se hace la picha un lío, el uruguayo le roba el balón y fusila sin piedad el 2-4. Poco después, Raúl García asiste de nuevo al uruguayo, la defensa del Sporting se duerme pensando en el fuera de juego (que no lo era), y a placer de nuevo consigue el quinto tanto.
En fin. Un partido de los que da gusto de ver. Excepcional ambiente en la grada, fútbol de ataque a raudales, emoción … Lo que pasa es que el Sporting, contra nosotros (desgraciadamente para ellos) jugando dando golpes de tu a tu, perderá 99 de los 100 encuentros en que nos enfrentemos. Porque tener a 3 tíos como el Kun, Simao y Forlán está al alcance de muy pocos. Y si encima andan en forma y con moral …
EL CRACK DEL PARTIDO: Bien los laterales (especialmente acertado el Seitarado, debió de ponerse bien esta vez su camisa de fuerza), brutal Assunsao, que sostuvo él solito al Atleti cuando peor lo estaba pasando, y luego el trío de los magníficos, con especial mención para el Uruguayo. Si Maniche tuviera vergüenza, debería de darle parte de su ficha a él, porque realiza la misión que no hace el portugués: fabricar juego a raudales.
LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Maniche. Lleva ya 4-5 partidos en que está hecho un auténtico pistacho de la vida. Ni se le ve, ni se le encuentra, salvo, eso sí, cuando es sustituido, en el que se retira con una parsimonia indigna de un profesional, y como perdonando la vida a todo Cristo viviente. Ya sabe lo que tiene que hacer, Sr. Aguirre. No le de la oportunidad de que vuelva a montar otro numerito. Al banquillo, a chupar el idem, y saque a Raúl García, que, encima, es más jugador que el portugués de aquí a Lima.
EL SPORTING: Entusiasmante es la palabra. En defensa son una ONG con todas las letras, pero en ataque son veloces, rápidos y especialmente verticales. Y todo debido a un hombre de los que quedan pocos en el fútbol, mi admirado Preciado. Un tío del pueblo y para el pueblo. Todo un ejemplo a seguir.
ÁRBITRO: Turienzo. Perfecto, salvo en que debió de expulsar al vikingo del Barral por una criminal entrada sobre Heitinga. En todo lo demás acertó.
TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+ 5º)
Subo 3 grados de golpe, porque era un partido básico para seguir escalando posiciones y volver a recuperar el sitio en el que debemos de estar (o, al menos, intentarlo). Parece que por fin se han dado cuenta de que la Liga es lo que realmente importa. A ver lo que les dura.
Por cierto, ¿Cuántos corners tiró el Atleti el pasado sábado? No sé si fueron 16 o 17. Pues nada. Ni una sola jugada ensayada, ni un solo movimiento programado, ni una sola disposición racional de los jugadores … Menos mal que el enorme talento de la gente de arriba tapa tanto boquete por ahí suelto. ¿A qué se dedicará Aguirre en los entrenamientos? Misterios sin resolver … Y deje de cambiar al Kun, por favor. Que ya cansa el tema. Y el tonto sigue con su lápiz y su sacapuntas, oyes …