25 de enero de 2013

Copa del Buey: Betis 1 - Atleti 1. La tertulia de las ocho.


En condiciones normales, otros años ante un partido así hubiese estado con una tensión constante, sin poder apenas articular palabra, temblando cada vez  que el balón merodease nuestro área, acongojado imaginándome haciendo alguna de las suyas a mis centrales … Pero no. Ayer no fue así. Este Atleti, en la que el término “equipo” es su mayor y más grande señal de identidad, no concede tregua alguna en su  trabajo defensivo, y están tan concentrados y tan metidos en sus asuntos que te permiten contemplar el encuentro con una tranquilidad inusual, sentado plácidamente en el sofá de tu casa junto a tu hermano, comentando mientras transcurre el mismo los avatares de la vida, acordándonos de Diego, pensando en qué nos importa que nos diga Miguel Ángel Gil que no se va a ir Falcao al Madrid, cuando lo que realmente queremos es que no se vaya a ningún lado, comentando el pasado blanco de Manquillo (segundo partido más que prometedor del chaval, por cierto, Juanfran, al loro), hablando un poco de música, de series …

Claro que, el Betis también colaboró lo suyo, porque en ningún instante del encuentro dio sensación alguna de creer en la remontada. Y así, con el Atleti en plan rodillo controlador, y los béticos en plan no sé si quiero ya que en el fondo no pasa nada, fue transcurriendo el partido, sacado de su letargo habitual por, cómo no, el inefable Diego Costa y su pareja de baile, el tal Perquis, que recordaron emocionados la batalla en la ida en el Calderón y decidieron animar el cotarro recordando viejos tiempos. Claro que, quien puso la mecha, encendió la llama y terminó de hacer explotar al bueno de Costa fue Ángel, que tras un brutal codazo debió de ser expulsado.

Y en estas teníamos el partido, galopada va, mirada retadora viene, cuando ya al borde del descanso, un despeje en largo de Miranda (enhorabuena a él y a Luis Filipe por su internacionalidad brasileira, más que merecidas ambas) hizo que entre Casto y Amaya jugasen al tuya-mía, bajo la atenta e inquietante mirada de Diego Costa, y el brasileiro-portugués aprovechase la indecisión de ambos para batir la portería verdiblanca a puerta vacía. 0-1, y si aún alguien pensaba en alguna posibilidad de remontada, bye, bye, París.

La segunda parte, consciente ambos equipos de que estaba todo el pescado vendido, se decidieron a pensar casi más en sus futuros choques ligueros que en otra cosa, aunque Arda tuvo una muy buena ocasión que le sacó Casto. Y así, en las postrimerías del encuentro, Clos Gómez pitó un penaltito de Godín sobre Molina, que se encargó de transformarlo. Y estamos ya en semifinales, qué cosas que tiene la vida, madre. Aunque antes, este domingo, un partido de los que sí que tienen que hacer reventar nuestro querido termómetro. El Athletic, en San Mamés. ¿Habrá otra vez tertulia, aunque esta vez sea a las nueve?

18 de enero de 2013

Copa del Buey: Atleti 2 - Betis 0. Courtois encarrila la eliminatoria.

Y eso que yo, con esa intuición femenina  que me ha dado Dios, cuando le vi de amarillo pensé que no iba a realizar un gran encuentro. Uno, que está rodeado de manías y supersticiones, siempre piensa del bueno de Thibaut que cuando  sale de ese color no tiene su día, y cuando lo  hace verde (preciosa equipación donde las haya, dicho sea de paso) nuestro querido Erasmus va a ser el portero seguro, frío y equilibrado que nos tiene acostumbrados. Ayer, desde luego, fue la gran figura de un Atleti que, dicho sea del paso, y como ya nos tiene acostumbrados también, realizó una primera parte sencillamente de escándalo. Un auténtico recital de fútbol, presión, ocasiones, entradas por banda y juego pero que de muchos kilates.

Comandados por el imperial Gabi, con un Diego Costa soberbio (en lo bueno, y, desgraciadamente, también en lo malo, pudo ser expulsado al principio del partido), y con un Filipe Luis brutal (su mejor partido como colchonero, y esto ya lo he escrito este año unas tres o cuatro veces, sigue sin parar de crecer) el anotar el tanto era una simple cuestión de tiempo. Diez minutos, concretamente, en una preciosa internada de Diego Costa, que cedió el balón a Raúl García, y este al primer toque centro hacia dentro del área pequeña. Da igual a donde vaya finalmente el balón, ahí Falcao es el rey supremo, no hay Dios que se entere por dónde va a venir el tigre a rematar y anotar el tanto.

En pleno vendaval rojiblanco, a los 23 minutos Filipe Luis puso el segundo, en un disparo de esos secos, cruzados y potentes que no es capaz de atajar ni el mismísimo Courtois ayer. O sí, quién sabe, porque si fue capaz de salvar 4 remates consecutivos a bocajarro de los béticos (que no se fueron del encuentro en ningún momento, conste en Acta), una de ellas increíble a Vilarchao, y logró luego sacar en la segunda parte otra clamorosa de Molina a bocajarro, quién sabe dónde está el techo de este chaval.

Porque el Atleti en la segunda parte se dedicó a buscar la contra (menos el Sr. Arda, en su mundo ayer, al que solo se le vio para hacer una  muy fea entrada por detrás a un jugador bético, pudo también ser expulsado), basándose en su excelente sistema defensivo y apoyados en la magnífica preparación física que muestra la muchachada. Lo que pasa es que el Betis demostró ayer el por qué es un equipo de Champions en estos momentos, apretó lo suyo y pudo conseguir un mejor resultado. Téngalo todo el mundo claro, esta gente no ha dicho todavía su última palabra. Pero mi Atleti tampoco. Tiene hambre, mucha hambre. Que no paren, Cholo.

14 de enero de 2013

Atleti 2 - Zaragoza 0. Dulce monotonía.

Hace una época no muy lejana siempre pensé que podría idear una  plantilla base  con  las crónicas que hago del Atleti, y que me bastaría con  sustituir los nombres de los rivales y de algún que otro jugador para describir, jornada tras jornada, los ridículos que hacíamos por esos campos de Dios y, cómo no, en nuestro propio templo. Épocas pasadas, afortunadamente, que espero no volver a tener que pasar.

Pues bien. Ahora también estoy empezando a  sentir la misma sensación, pero de forma notablemente más agradable, la  verdad. Últimamente, los partidos en el Calderón son un calco uno de otro: salida eléctrica del Atleti, con presión constante por todo el campo, transiciones supersónicas en busca de nuestros delanteros, y ocasiones de gol que te crió. ¿Courtois? Sin calificar, por falta de trabajo, añado. Imagino que los ojeadores del Chelsea lo valorarán y le tendrán en muy alta  estima por sus números, porque últimamente, sus actuaciones no es que sean ni buenas ni malas. Sencillamente, es que no existen.

La noticia de nuestra alineación fue que  el Cholo sigue contando con Tiago en detrimento de Mario Suárez (muy bien el portugués ayer), y que a Diego Costa no hay ya quien le mueva como pareja de baile de Falcao. Mientras, la novedad de la alineación visitante fue que no conocía a Cristo bendito, salvo al gran Roberto, al cerdo de Paredes (por cómo le molía a patadas a la sucia rata traidora argentina en épocas pasadas, ayer hasta me caía bien el chaval y todo, como cambian las cosas,  madre), a Postiga, y a Apoño. Nunca pensé que a esto de jugar al fútbol  en primera se dedicaran tipos tan pintorescos como Sapunaru, Loovens, Pinter, Zuculini and company.

Y, dicho sea de paso, no lo hicieron mal del todo los maños (defensivamente hablando, lo de atacar es otra historia). Bien colocados en el campo, al menos, sí que estaban. Pero, ya digo, de Courtois, sabían de su existencia gracias a una postal que vieron una vez  en el Calderón con el belga bajo la meta.

Y empezaron las ocasiones. Una muy clara de Falcao tras magistral asistencia de Tiago, y a la media hora, quinceavo córner casi consecutivo que saca Gabi con maestría y Tiago remacha a la red de forma inapelable. 1-0, mucho más que justo. Después, pudo sentenciar Miranda (cómo no, en otro córner), pero al  final  ese jugador con nombre de comix Manga denominado Sapunaru, hace un penalti de libro sobre el dorsal número 10 que viste la rojiblanca (ya saben, ese que no tiene ni puta idea de nuestra historia y dice que se quiere marchar a  un Club “grande”, si tantos aires  de grandeza tienes encárgate tu de escribir tu propia historia, mameluco) y Radamel marca su tanto número 18 en esta primera vuelta (casi nada al  aparato, oiga).

El partido no es  que se acabase,  es  que murió a partir de ese  instante. La segunda  parte fue para olvidar. El Atleti, reservándose plácidamente para su encuentro copero, y casi que el Zaragoza … también, ya que demostró una nula  ambición por intentar siquiera hacernos alguna cosquillita que otra.

Así que nada, bendita y dulce monotonía la que nos invade en estos momentos. Que dure.

EL  CRACK DEL PARTIDO: Gabi. Espléndido encuentro de nuestro gran Capitán. El único realmente intocable del Cholo.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: El “trampolín” en el que se ha convertido mi equipo. Es lamentable que nadie en el Club haga nada por intentar fidelizar a nuestros jugadores de alguna manera. Fíjense ahora qué ocasión más propicia tienen. Si no pasa nada raro, la próxima temporada estarán en Champions (no vale ya la excusa de Europa, pues). Tienen un equipo hecho, que, con algún pequeño o gran retoque, podría aspirar a todo hasta en dicha competición. Pero no. Aquí se te vende la moto de que retener a un jugador en su primera temporada, cuando ha firmado por cinco más, es todo un logro el haberlo conseguido. Algo histórico. Épico. En fin. Decepcionante a más  no poder. Impotencia. Rabia. Decepción.

ÁRBITRO:  González al cuadrado. Sin complicaciones.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+ 13 GRADOS).

Lo subo un gradito más, pero fue más por el empate en Mallorca (donde el equipo mereció ganar claramente) que por otra cosa, la verdad. El encuentro de ayer era también  de obligado cumplimiento.

Y el jueves, la Copa. Al loro con el partidazo que nos espera, que yo creo que esta eliminatoria Atleti-Betis va a ser de las que hacen emoción. Sinceramente, tienen muy buena pinta todos los cuartos de final que se disputan. Lástima del horario, eso sí, una vez  más, con que nos castigan a los Atléticos. A las 22 h. nada más y nada menos. En fin. Que ya cansa también el contar siempre lo mismo. A por ellos, chavales.

22 de diciembre de 2012

Atleti 1 - Celta 0. El día en que Adrián hizo de Papa Noel.



Fin de año en el Calderón, y nueva  victoria para los míos. Como todas, por cierto: plena de trabajo, tesón y fe, frente a un Celta que dejó en Vigo su disfraz de equipo alegre y campechano, y se puso el mono de equipo italiano, defendiendo magníficamente las embestidas Atléticas, que pasaron de ser constantes y peligrosas en la primera parte a cansinas y repetitivas en la segunda, hasta que al Cholo le dio por mover la coctelera rojiblanca, claro está.

La más clara ocasión la tuvo Koke, que disparó con tanta clase y ajustó tanto su disparo que terminó repeliendo el balón en el palo. Muy bien Diego Costa, que se puso el disfraz de delantero más peligroso ante el perfecto marcaje al que fue sometido Falcao, y también merodeó el área de Javi Varas siempre con sumo peligro. Otro que estuvo muy bien fue Arda, aunque ayer hubo determinadas acciones sobre el terreno de juego que, para el que con esto os aburre, me resultan altamente sospechosas. Demasiados años aguantando a mercenarios caprichosos es lo que tiene, más adelante les aclararé.

De primeras, y antes de que se me olvide, buen detalle de la muchachada hacia Tito. Si supieran a cuantísima gente les hace ilusión este tipo de acciones por parte de los astros futboleros …. Créanme, que se lo dice uno que anda asiduo al Hospital de día Oncológico del 12 de Octubre como Pedro por su casa.

La victoria fue justa, incontestable e indiscutible, pero, como ya os he comentado antes, muy curradita. De hecho, la segunda parte el equipo comenzó como si se hubiese dado un anticipo absurdo en el vestuario de empacho de turrón y polvorones. Pero, afortunadamente, apareció el Cebolla por ahí (que bueno que volviste, viejo) y, posteriormente, Adrián, y la cosa ya cambió.

Del ataque del Celta, mientras, sin noticias de su existencia. Al pobre Yago Aspas le ví más por las agresiones (2 concretamente) que sufrió por parte del sinvergüenza de Miranda que por otra cosa. Está claro que había ganas de pillar unos días de vacaciones de más, ¿Eh, coleguita?

Y cuando la cosa parecía condenada al triste y aburrido empate a cero final, apareció la figura  de Adrián, que sacó al seguro buen deportivista que lleva dentro para clavarle el balón en la misma escuadra de disparo fuera del área al atónito Javi Varas. Poco más que contarles. El Calderón sigue siendo un puto fortín. Aquí no puntúa ni Dios, y buena prueba de ello fue el planteamiento (completamente lícito y justificado, los Atléticos no somos como otros, que obligan a sus rivales a jugar como ellos quieren basándose en extraños sentimientos morales) conservador de los vigueses. Afortunadamente, al bueno del Adri le dio por ponerse su disfraz de Papa Noel, y nos regaló estos tres puntazos más a todo colchonero de bien. Y, por la rabia con la que celebró el gol, me da que él también se dio un buen regalo empapado de moral y autoconfianza. Que nos aproveche. Llegar a Navidades con 40 puntos o más está al alcance de pocos. Concretamente, de dos.

EL CRACK DEL PARTIDO: Cebolla vs. Adrián. Revolucionaron el partido y fueron completamente la clave de la victoria final. Quizás no tengamos el fondo tan lujoso de armario de otros, pero si, desde luego, tan efectivo como el que más.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Arda, Falcao y Turán. Será que me estoy haciendo viejo y gruñón (que es cierto, por otro lado) pero a mi este tipo de tarjetas tan sumamente absurdas en vísperas de unas vacaciones me resultan altamente sospechosas. Las manos del señorito Turán fueron de vergüenza ajena. Miranda pudo ser expulsado no menos de 3 veces, y tampoco me resultó muy comprensible el cómo Falcao buscó un remate sabiendo claramente que no llegaba ni de coña y que arrollaría a su rival. Pasad buenas vacaciones, chicos, aunque, si luego se nos termina atragantando Mallorca, yo puede que tire de memoria y me acuerde de más de uno, y de más de dos. Concretamente, de vosotros tres.

ÁRBITRO: Pérez Montero. Buena actuación de esta perfecta réplica de un Clip de Famobil.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+12 GRADOS).

Inamovible. Otro partido de obligado cumplimiento. Está confirmado, eso sí: sabemos levantarnos.

Y nada más. Ahora toca el espacio de las babosadas varias por estas fechas, tales como Feliz Navidad, Feliz Año Nuevo y blablablá. Me molan más los hechos que los deseos, y hay uno que es incontestable: se les quiere.

17 de diciembre de 2012

Barsa 4 - Atleti 1. Treinta minutos.


El Atleti fue netamente superior al Barcelona durante 30 minutos. Fue capaz de no conceder ni una sola ocasión al Barsa durante 30 minutos. Creó 3 ocasiones clarísimas en 30 minutos. Logró conseguir un auténtico golazo en esos 30 minutos. Se adelantó en el marcador, Falcao enmudecía el Camp Nou cada vez que merodeaba el área, Courtois era un simple espectador más, el equipo estaba impecablemente colocado, la presión funcionaba con precisión suiza. Esos 36 minutos, para ser más exactos, fueron para enmarcar, para guardar en nuestras retinas, para disfrutarlos y gozarlos. ¿Cuál es el problema, entonces? Que los encuentros duran 90, y que si, a pesar de realizar todo este fenomenal trabajo, resulta que en el primer disparo a puerta del equipo rival le sale a Adriano el tiro de su vida y se clava en la misma escuadra (curiosa la versión de mi hermano que dice que es una cantada del Courtois, pero qué mal que andamos ya también por mi casa), poco o nada se puede hacer, porque el Atleti, realizando la mejor media hora en mucho tiempo, resulta que apenas le había servido para sacar un triste empate en el marcador. Ahí se empezó a acabar el encuentro.

El rodillo blaugrana empezó a funcionar, embotellándonos a base de continuos córners, y en uno mal defendido por nuestra parte, ya casi al finalizar esa primera parte, sirve para que Busquets, con una frialdad digna de un personaje de Breaking Bad, defina y fusile desde el área pequeña a Courtois. Dos-uno, y al descanso. Probablemente, un resultado inmerecido, pero el Atleti empieza a tener un defecto clave en determinados encuentros: no tiene ni plan B, ni plan C, ni plan D. Si encima se nos vuelve a lesionar Felipe Luis, y la solución es poner al Cata de lateral, pues imagínense el nivel que tienen que tener Cisma o Manquillo, vamos.

Así que nada. La  segunda parte fue como cualquier otra segunda parte que juega el Barcelona. Dominó y  bailó a placer mientras los míos corrían detrás del balón sin llegar a alcanzarlo nunca. Rondito por allí, rondito por allí,  Messi que siguió fiel a su cita con sus dos chicharros de rigor (el primero un auténtico golazo creado también de la nada, el último con la inestimable colaboración de Godín, que se pone a dar taconcitos dentro del área cuando te esta presionando detrás un tal Leo, ríanse de los conductores kamikazes) y los que sentimos y llevamos los colores rojiblancos por bandera, deseando que el árbitro pitase y finalizase tal suplicio cuanto antes, que para sufrimientos ya la vida nos tiene últimamente completamente desbordados.

¿Triste? Sip, porque veo que ni realizando el Atleti el mejor arranque de su historia, es incapaz de poder hacer sombra en enfrentamientos directos a los dos grandes inflados por el “reparto” televisivo. ¿Decepcionado? No, porque era lo esperado, fríamente hablando. Y, además, siempre me quedará esa primera media hora que nos hizo soñar despiertos. ¿Qué quieren que les diga? Conforme está el cotarro, para esto hemos quedado.

EL CRACK DEL PARTIDO: Falcao fue un coloso en esa primera media hora eléctrica del Atleti. Busquets fue el otro coloso a lo largo del resto del encuentro.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO. Supongo que Turán debería de andar con la cabecita puesta en las declaraciones que ha realizado su representante en Turquía (alucinógenas hasta decir basta), porque por el Camp Nou apenas se le vio, o, mejor dicho, ni se le notó.

ÁRBITRO: Pérez Lasa. Para ser él, no estuvo mal del todo.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+12 GRADOS).

No. No me voy a cortar las venas por perder en el Camp Nou, la verdad. Desgraciadamente, el abismo es sideral hoy en día entre el Barcelona y el resto del Universo. Demasiado que estamos donde estamos.

Y el viernes, el Celta, en un partido de la liga mundanal, la real, y, por qué no decirlo, la interesante. A los que le diviertan los partidos entrenamientos, pues me parece estupendo. Pero para mi el fútbol siempre ha sido competitividad. Y cuando no la hay,  me aburro y apago la televisión. Si supieran lo poquito que me faltó ayer …

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

MAREANDO LA PERDIZ: "Desesperado"

Atético de Madrid - Webring
Peña Atletica Centuria Germana Vorherige Seite
Previous Page
Página Anterior Seiten Übersicht
Page Overview
Descripción De La Página Zufällige Seite
Random Page
Página Al Azar Nächste Seite
Next Page
Página Siguiente
FD12853D-b4b758962f17808746e9bb832a6fa4b8