Imaginaros que nos invitan a comer, y en la carta tenemos todo lo que más nos gusta. El Cholo ayer ejerció de Gourmet y, la verdad, es que nos puso la boca agua. El menú era el siguiente: Oblak, Vjraljjko (no vuelvo a escribir más su nombre en mi puta vida) Filipe, Godín, Gaitán, Koke, Saúl, Gaimero, Carrasco y Griezmann. A ver quién tuvo cojones a decir que no ante semejante homenaje. Toda clase de platos variados, pero que garantizaba algunas cuantas cosas: diversión, goles, atrevimiento y juventud. Divino tesoro el nuestro.
¿Conclusión? En Apenas 4 minutos, regalito del participativo Sporting incluido, asistencia de Gameiro, chicharrito de Antonine. Aún en los aperitivos, gran combinación de Luis Filipe con Gameiro, el francés se va de su defensa como yo de un garito sin pagar, y remate a la escuadra izquierda de Cuéllar con el 2-0 ya en el marcador. El menú era sencillamente perfecto. Los entrantes, espectaculares. Nada de beber con gaseosa. Era partido de Champione Antoine. A la media hora se terminó de descorchar su botella: fantástica contra que conduce, Gameiro que se desmarca y deja el hueco preciso para que Griezmann, desde fuera del área, fusile con sutileza el 3-0 en el marcador. La fiestuki andaba ya por todo su esplendor. Si a eso añadimos que, al menos, a mi en el campo, se nos anularon un par de tantos legales tras maravillosas combinaciones colchoneras, la comilona se convertía, por momentos, en, sencillamente, de rechupete.
Después la segunda parte, y a pesar de los minutos de Augusto (qué poquito me gusta este menda, madre), la cosa ni de coña desentonó. El festín continúo por todo lo alto, con un Correa desatado que, tras gran acción individual sirvió el cuarto en bandeja a Don Fernando Torres (que esta vez pasó de poses del oeste antiguo y se dedicó a lo que él más sabe, sumar) y hasta un quinto ya en el 90 de juego, tras clamoroso penalti cometido por Gaitán, hizo que nuestro Niño pusiese la guinda a esta borrachera de fútbol total. Por circunstancias que no vienen al caso, me costó Dios y ayuda llegar ayer el Calderón, aunque no me perdí nada. Ni siquiera el dulce bronceado de la esquina del fondo Norte, el sitio que más amo, y con diferencia, de nuestro tempo. Así que si le añaden el arroz al horno que me papee antes del encuentro, la tarde se convirtió en un auténtico homenaje futbolístico por todo lo alto. El Cholo, cuando nos deje, ya sé su destino. Al lado de Chicote. ¡¡Qué homenaje, ALEE!!!
EL CRACK DEL PARTIDO: Entusiasmante Godín, Sumador Don Fernando Torres, gran Correa, espléndidos Gameiro y Savic, pero lo de Griezmann …. Es que lo hace todo tan sencillo, lo ve uno tan fácil que termina pensando … “¿Y por qué no yo?”. Salvaje Antoine. Muy salvaje.
LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: EL Sporting, aunque con nosotros al menos ni nos puso alfombra roja ni sacó a su legión de suplentes como hace con determinados equipuchos que abundan en el corazón del entrenador de los guajes. Hizo el ridículo igual, pero, al menos, no tan descarado.
ÁRBITRO: Ocón Arraiz. Ni sabía de su existencia, pero creo que nos anula un par de goles legales (sin ver la tele, eso sí). Seguro que don VAJC nos dará más datos al respecto (la persecución incansable, el desamparo total) ….
TERMÓMETRO ROJIBLANCO (- 1 GRADO)
A pesar de que el Sporting salió con los titulares, partido de obligado cumplimiento. No quiero ni una sola excusa al respecto, ya perdonarán.
Y el miércoles que viene, el Barcelona. Partidazo por todo lo alto. Solo le pido una cosa a Dios: que seamos capaces de acabar con 11 ese encuentro. Convencido estoy de que el resto llegará rodado. ¡¡ATLETI, ALEEEEEEE!!




