11 de abril de 1999

JORNADA 29. PARTE I

Los resultados de la Jornada 29 fueron los siguientes:

Tenerife 2 – Holanda 3. Huele a campeón.

Pues sí. La selección holandesa, a pesar de Van Maal, empieza ya a oler a campeón, para qué vamos a negarlo. De hecho, en el primer tiempo dieron una exhibición de cómo se juega al fútbol de manera rápida, fresca, con claridad de ideas, jugando por las bandas, como Dios manda, en definitiva, fútbol total, y, además, de mucha calidad. Ni que decir tiene que me gustó muy mucho el Barsa en el primer tiempo, que tuvo su primera jugada polémica en un clamoroso penalty que cometió Alexis sobre Celades (no le esnucó al chaval de puto milagro, cómo se puede saltar así a por un balón) que Mejía Dávila se comió de forma clara. Antes, Hesp realizó una parada de las suyas, a una mano, prodigiosa dónde las haya.
Y así, al cuarto de hora, más o menos, vino el primer tanto, en una internada de Figo que Kluivert deja pasar y Cocú, el Luis Enrique de la selección holandesa, aprovecha para batir a Ojeda. Una muy bella combinación, que, sin embargo, fue claramente superada por una jugada excepcional de Rivaldo (el hombre que marca las diferencias en el presente campeonato liguero), que se regateó a todo el Heliodoro, hizo una preciosa pared, túnel incluido, con Kluivert (no es un goleador nato, pero es un jugador realmente inteligente en el terreno de juego), burló a Ojeda y le batió a placer. Un gol de pañuelos, sí señor.
Mientras, un Tenerife voluntarioso (en defensa son una banda de cuidado), puso algún que otro cerco sobre el marco de Hesp, con un penalty de libro de Pellegrino incluido (no me sirve que me digan que era involuntaria esa mano, es tan clara y diáfana que eso es un penalty como una catedral), que el árbitro se comió (tenía hambre el hombre el sábado pasado), e incluso, al borde del descanso, logró acortar distancias y todo, pero, cuando ya se firmaba el 1-2 en el marcador, otra maravillosa combinación de la selección holandesa acabó con Celades poniendo el 1-3 al descanso, resultado, en mi opinión, más que merecido por las huestes de Vaan Nuñez y cía.
En la segunda, sin embargo, Van Maal empezó a hacer de las suyas. Sacó al “gran Bogarde” al terreno de juego, quitó a Figo, descolocó a medio equipo y ... el Tenerife, obviamente, se creció. Así, en otra preciosa jugada, esta vez de Makaay (otro holandés, pero este del Tenerife, follón de holandeses, oiga), puso el 2-3 en el marcador, batiendo por debajo de las piernas a Hesp (su sotana, gracias).
Pero los chicharreros, en vez de jugar con inteligencia al Barsa, lo que hicieron es intentar meter presión al árbitro, y así les fue: 2 tíos a la puta ducha. Yo no sé si trató por igual a un equipo que al otro, (eso solamente lo saben los jugadores). Lo que sí sé es que si le dices a un árbitro que es un caradura, te vas a la puta calle (¿verdad, Pinilla?), y que si le dices a un árbitro que no tiene ni puta idea, también te vas a la puta calle (¿verdad, Alexis?). Y eso es así, porque lo dice el reglamento, entre otras cosas. ¿Qué se reclamó un penalty por manos de Cocu? Yo, por más que lo veo por televisión, no logro saber con exactitud si da el balón en el brazo de Cocu (por cierto, otro que se ha aficionado a la butifarra, debe de comer con el Giovanni todos los días) o en el cuerpo, y, ante la duda, máxime siendo el Barsapasta, difícil es que te piten penalty.
En definitiva, que el resultado es justo (aunque el segundo periodo del Barcelona no es para tirar cohetes, el primero, sin embargo, sí), que el árbitro, en mi humilde opinión, no tuvo culpa alguna del resultado (Sr. Javier Pérez, es usted el presidente más patético del fútbol español, y mira que tiene usted algo más que serios contrincantes), que los chicharreros, mal que me pese (y os juro que me pesa) son carne de segunda, y la selección Holandesa tiene ya media liga en el bolsillo. Solamente hay un equipo que le puede inquietar en estos momentos, y ese es el ...

Celta 5 – Vikingos 1. ¡Qué bochorno, papi!
Seguramente es lo que le contestaban los hijos del macaco a Mr. ColaCao, ese individuo llamado R. Carlos, que, acompañado de su fiel atlátere, el “gran” Iván Campo (si lo tenías crudo en el Cuerna, hijo, ahora ya si que te puedes ir buscándote equipo para el año que viene, ni se te ocurra asomarte por el Manzanares), después de ver el primer tiempo que hizo ayer el Madrid. 3-0 en un cuarto de hora lo dice todo. Y encima, los tíos se permiten el lujo de saludar, de hacer “gracias” a la cámara ... Su burda excusa es que estaban saludando a los hijos del brasileño.
Yo solamente puedo asegurar una cosa: si el Atleti va perdiendo 4-1 en el descanso, no tengo ganas de saludar ni a la Chiffer esa que apareciera por mi lado. Y eso que no cobro un duro (es más, me lo gasto) con mi equipo (otro que tal anda, todo hay que decirlo). “Si Don Santiago levantara la cabeza...” decía mi coleguita Tomás (tocayo mío), vikingo hasta la médula. No le faltaba ni un ápice de razón. Pero mientras Lorencito siga de presidente, se seguirá dejando encular por una plantilla cada vez más engreída, con más falta de espíritu, con más falta de carácter, con más falta de concentración, con más falta de sacrificio (esa palabra algunos es que ni siquiera han oído hablar de ella), con más falta de todo, en una palabra. El único tío que le echa ahí huevos, esté bien o mal, es Raúl. Los únicos que mantuvieron mínimamente el tipo, fue Ilgner (evidentemente, no pudo hacer nada en los goles), Karanka y Morientes. Los demás, al hoyo.
¿El partido en sí? Pues os lo podéis imaginar ... El primer tanto, un golazo de Lubo Penev (y el Atleti sigue buscando un nueve, como me gustaría a mí saber quién es el gilipollas que dejó escapar a este jugadorazo, 15 goles no se los quita ni Dios por temporada, aparte de todo lo que juega para el equipo) de cabeza, que ganó bien la espalda a Karanka. El segundo, un córner ¡raso! Que se paseó ante la atenta mirada de toda la peña vikinga, para que Mazinho, a placer, pusiera el 2-0. Alucinante. En el tercero, Penev “violó” deportivamente a Sanchis (este está para que no manche más el nombre de su padre), y batió con una magnífica maniobra al flipado Ilgner. Toshack creyó que todos los males venían por el Guti (estará pensando en su boda, el chaval, si resulta que no es maricón ni y todo), y le cambió. El pobre estaba tan “desfondado” por el esfuerzo que tardó cerca de más de un minuto en retirarse.
Curiosamente, al bananero Seedorf (cada vez que cogía el balón se resbalaba, el pobre, y es que no paró de comer plátanos en su banda, y se resbalaba con sus cáscaras, porque otra cosa), le pasó 3 cuartas de lo mismo. Y al triste Judas, más Judas que nunca, Mijatovic, 3 cuartas de lo mismo. Fijaros que yo paso millas del Mandril, pero me indignó tanto la actitud de algunos individuos de ese equipo, que apunto estuve de hacer caso a mi colega e irme el domingo que viene con él al Cuerna ... a apedrearlos, porque otra cosa no merecen.
En el lugar de Gutiérrez, salió Morientes, y, primer balón que tocó, chicharrito que te crió (bonito tanto). 3-1, y se atisbaba un rayo de esperanza vikinga. Sin embargo, tomó protagonismo el Potro del Surinan, o de donde coño sea el tipo este, el tal Karembeu, y, de forma realmente incomprensible, intentó despejar ... ¡de tacón! Un balón en una internada, creo recordar, de Michel Salgado. Vamos, como si un extremo se mete hasta la línea de fondo, y da el que se denomina, pase de la muerte. El balón, obviamente, cayó en pies de Mostovoi, el zar de Vigo, que no tuvo mayor dificultad para poner el 4-1 en el marcador. La segunda parte, para olvidar.
El Celta se conformó (no fue, ni mucho menos, el mejor partido del Celta este año, que nadie se engañe, le he visto jugar infinitamente mejor en partidos de la UEFA, por ejemplo), el Madrid siguió con su “eficaz” espíritu de lucha, y, entre unas cosas y otras, llegó el quinto tanto, obra de, ¡cómo no! Lubo Penev. Fue al lanzamiento de una falta que, quizás por querer atajarla Ilgner, se le fue un pelo el balón, y el búlgaro se lo picó de forma majestuosa en el área pequeña. Para mí fue el gol que más me gustó. Es un gol de un nueve puro. Lo tiene todo: seguimiento de la jugada, oportunismo, excelente definición...
En definitiva, adiós a la Liga por parte vikinga, y el Celta ahora mismo es el único capaz de hacer sombra al Barcelona ... si supera su síndrome de fuera de casa, en donde no gana ni al Escalerillas. Bueno, sí, ganó al Madrid, pero eso fue en la primera vuelta ... ?

Un saludo.
Tomi. Frente Atlético. Red Stars
DALE, ALEGRÍA, ALEGRÍA, A MI CORAZÓN,
LA LIGA DE CAMPEONES ES MI OBSESIÓN.

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