Todos para uno, y uno para todos. No hay quien pueda con ellos en el Manzanares. Ni el insufrible frío mezclado con humedad del Calderón, ni el horario infame y nefasto que hizo que apenas hubiese unas 10.000 personas … que digo personas … auténticos legionarios del Atleti … Ni la baja de última hora de Falcao, ni la posterior de Adrián nada más comenzar el encuentro, ni el esguince que soportó Braveheat Raúl García durante todo el partido, a pesar de que imagino hoy tendrá el tobillo como una farola … Estos chicos en el Calderón se muestran sencillamente intratables.
Son eficientes como nadie, porque siempre nos adelantamos en el marcador con relativa facilidad. Ayer fue gracias a un ingenuo pero claro penalti que cometió Alexis sobre Diego Costa, que el brasileño transformó dando la razón al Cholo (una vez más) en que el valor que tiene este jugador en este equipo es absolutamente clave.
Son también eficaces como nadie en la presión, en la transición del centro del campo hacia adelante, ayer con un extraordinario Arda Turan dando todo un recital de imaginación y clase, con su fiel escudero Koke que parece que lleve ya 100 años jugando con nosotros. Así vinieron los dos tantos restantes nuestros: la enésima genialidad del turco hizo que el balón se estrellase en el palo, y el rechace le cayese muertecito a Filipe Luis, que batió a placer a Moya, que se encontraba vencido en el suelo. Mientras, a falta de cuatro minutos, Raúl García recupera, Gabi ve el desmarque de Diego Costa, y este bate con clase al guardameta visitante. Y aún pudieron caer más, a saber: una genial falta ensayada que Gabi disparó lamiendo el palo … Otro remate de Diego Costa que un defensor getafense sacó bajo la raya … Otra jugada del citado jugador que entró en el área driblando contrarios con una facilidad insultante, y que terminó sacándole Moyá … Especialmente en el segundo periodo, el equipo trabajó y jugó al fútbol, a ratos, pero de lo lindo. Viva el trabajo colectivo. Un placer, señores. Un auténtico placer.
Pero todo esto no sería nada sin fiabilidad, y esa nos la da nuestro sistema defensivo, con 2 centrales sencillamente impecables, atentos a todo y a todos, como son Miranda y Godín, con dos laterales que suben, y bajan, y vuelven a subir para volver a bajar, y así sucesivamente, como son Filipe Luis y Juanfran, y ayer especialmente con un segurísimo y fenomenal Courtois, que frenó en seco al Getafe nada más empezar el encuentro con dos muy buenas paradas, y que mal que nos pese cada día que pasa tiendo a pensar en que le vamos a echar y más y más de menos.
¿Eliminatoria sentenciada? Ni de coña. ¿Eliminatoria encarrilada? Pues sí, muy bien encarrilada. Pero, confianzas, las justas, por favor. Hay que continuar con paso firme desviándose lo menos posible de la línea marcada.




