5 de febrero de 2025

Copa del Rey. Atleti 5 - Getafe 0. La Copa de nuestras vidas.

 

La Copa es un niño viendo una final cualquiera desde el sofá de su casa, con su rojiblanca puesta, y emocionarse hasta el éxtasis con un remate de cabeza en plancha de Don José Eulogio Gárate.

 

La Copa es disfrutar de tu primera final en tu vida, en el campo de tu más acérrimo y odiado rival, estando en minoría tu gente en la grada, a pesar de jugar en tu propia ciudad, y seguir saboreando como si fuese ayer mismo del milimétrico pase de escuadra y cartabón del Maestro Chus Landáburu para crear una contra genial que nos elevase a lo más alto del cielo de Madrid, si cabe.

 

La Copa es desplazarte a Zaragoza, y llorar tanto de tristeza por el robo cometido por cierta Morsa de cuyo nombre no quiero acordarme, como de rabia por tener que volver sin lunas en tu autobús debido a que unos perros malnacidos, cobardes de esos que, encima, suelen ir de víctimas por la vida, decidieron al instalarnos el aire acondicionado en dicho vehículo por su cuenta y riesgo.

 

La Copa es que te saquen por la tele con la cara pintada como un indio rojiblanco haciendo corteo desde Atocha, mientras los ACAB me terminan requisando una bengala cuando ni siquiera aún la había prendido.

 

La Copa es extasiarte hasta el infinito y más allá, cuando la consigues frente a tu máximo rival, en su puta casa, no dando casi nadie un duro por nosotros (lo habitual, por otro lado). Y no una, sino todas las veces que se han dado dicha circunstancia.

 

La Copa es un Dobleti, yendo en un tren cargado de ilusión y desenfreno, desplazando desde Madrid miles y miles de tipos completamente chiflados, seguros de nuestro primer título en esa gloriosa temporada, auténticos Reyes de la Furia Española.



La Copa es darte un baño de identidad en la lejanía, de tu propia sangre, de tu propio equipo, en estadios ajenos, mientras uno de tus rivales te medio humilla en ese inhóspito e impersonal estadio de la Cartuja, y el otro recoge las migajas de lo que ya apenas quedaba de por sí en Valencia, sin importar ya descenso ni pérdida alguna.

 

La Copa es aún en la derrota llorar de la mayor felicidad posible que hay en este mundo, que no es otra que ser del Atleti, en una Barcelona que sufrió la mayor invasión de una afición rival que se recuerda.

 

La Copa es volver a levantarte de nuevo en el Santuario de tu mayor rival, empezando el nuevo camino que andamos peregrinando en la actualidad, desde la llegada de nuestro Pastor el Cholo.

 

La Copa es mi madre, que aún siendo pequeñajo, no me quiso quitar la ilusión de poder acudir a la final de la Real, ni del Athletic, nila del Mallorca, ni del Madrid, siempre cogido de su mano, y poder celebrarlo luego juntos en Neptuno (sin ella, su sacrifico, su protección y su impagable compañía, nada de todo esto hubiese sido posible).

 

La Copa es “Radomir te quiero” cantándolo a todo trapo durante 15 minutos sin parar, aún con el sabor amargo de la incontestable derrota. La Copa es el “Viva España”, aunque a nuestros rivales no les haga demasiada gracia el presumir de nuestras raíces verdaderas. La Copa es Alfredo Santaelena, Futre, Schuster, Pantic, las lágrimas de Tiago, Miranda …

 

La Copa es Soria, Almazán, Marbella, Málaga, bus viernes 4 de la mañana, regreso domingo 7 también de la mañana. La Copa es previa tan celestial como la de ayer, en la que casi nadie faltó, en la que nunca ninguno nos sobrará. La Copa es felicidad, es alegría, es pasión, es desborde de sentimientos, está loca, tan desmelenada como estuvo ayer nuestro Atleti, realizando uno de los mejore partidos que yo recuerdo desde hace ya bastante tiempo. Porque ayer el Atleti fue poseído por completo por el espíritu de Don Rubén Ratón Ayala, y, melena al viento, se revolvió como un huracán desbordado sobre nuestro vecino rival, despedazándolo sin piedad alguna, porque, precisamente es eso: la mejor forma de respetar a un rival, es ir a por él sin desmayo ni piedad alguna.

 

El Atleti ayer le hizo el mejor homenaje posible a este torneo, porque jugó tal  y como resulta ser la idiosincrasia del mismo, de forma vigorosa, eléctrica, tac-tac, desbordada, en plan máquina Terminator total. Por supuesto, la grada también aportó lo suyo, y se notaba en todos nosotros esa vuelta de tuerca más, ese cántico entonado con más fuerza, más alto, más vigoroso, esa alegría desbordada con los tantos, esos abrazos de gol, esas benditas chuches de la suerte.

 

Pronto empezó el festival de nueva máquina de matar recién adquirida, la poderosa Terminator-Giuliano, imperial a la vez que letal durante toda la noche, rematando de cabeza a gol una excelente asistencia de Don Javier Opá Galán, que ayer pareció que la lesión le ha venido de maravilla, tras el espectacular encuentro que realizó.

 


Al poco más del cuarto de hora inicial, jugada de tac-tac-tac en una contra brutal conducida por Julián Álvarez, dejada posterior para las escuelas de fútbol, y al primer toque, de De Paul, viendo la llegada fulgurante de Terminator Giuliano, y remate inapelable del Simeone Junior poniendo el 2-0 en el marcador. Recuerden: Tac-tac-tac. No puede haber nadie en este mundo tan feliz.

 Y conste que la actuación del guardameta Letacek no estuvo nada mal, ojo. Le sacó una inicial a Lino que entraba sí o también, otra a Griezmann … El que sí que no obtuvo el premio del gol final fue Don Julián Álvarez, que marró especialmente una clamorosa, la cual, sin embargo, no empaña en absoluto los excelentes ratos de fútbol de muchos kilates con los que nos suele regalar su Majestad el Juli. Y toda esta orquesta prodigiosamente nivelada, acompasada y dirigida por el Maestro De Paul, que en todos lados estuvo, en todas partes apoyó a cualquier compañero que le necesitase. No se le puede pedir más a un jugador, de verdad que no.

 

Al borde del descanso, la guinda a este magnífico pastel futbolístico en esta primera parte para soñar, y soñar, y soñar, y no dejar de soñar: Lino controló, Lino mandó descansar al defensa getafense que le cubría, Lino contempló, vio y ejecutó como mandan los cánones de nuevo: remate cruzado y ajustado al palo contrario del portero. Lino vuelve a ser el del año pasado, ya no es rumor, es una plena confirmación total. 3-0, y a volar.

 

La segunda parte demostró que la Copa es también de nuestra segunda línea de fuego. Y eso que el Atleti continúo igual que acabó en la primera parte, e, inclusive, con la que comenzó el partido: asistencia de Javi Galán, gol de Terminator Simeone. Sin embargo, dicen que Opá tenía la manga de su rojiblanca camiseta en fuera de juego … Dicen …

 

Por supuesto, la Copa puede llegar a ser para Musso, nuestro imbatido e imbatible guardameta. Le llegan poco, pero ataja aún mejor. Su grado de concentración que mantiene, a pesar de los pocos encuentros que disputa es digna de elogio y admiración. No tengan la menor duda, ahí hay portero, Señorías.

 

La Copa es Angelito Correa, y su letal latigazo fuera del área y ajustado al palo, todo un tanto de bandera (4-0), y la Copa puede ser de Sorloth, en otra fantástica jugada protagonizada por el mismo y Marginal Correa, emulando el tac-tac del primer tiempo. 5-0, para enmarcar, para guardar en nuestro baúl de los mejores recuerdos posibles, una noche fantástica, sin parangón, borboteando colchonerismo rojiblanco por todos los poros de nuestros cuerpos.


Ayer fue el cumpleaños de Don Eduardo del Atleti (@EduardoDeAtleti) y a él le quiero dedicar hoy estas disparatadas líneas con las que voy a intentar hacerles pasar un rato medio-entretenido, al menos. Gracias por representarnos también en todos los espacios de opinión en los que participa. Lo hace con inteligencia, con saber estar, con clase, no carente de acidez, y con suma distinción. No se extrañe, Amigo, que el Atleti, por su parte, le recompensase con la exhibición portentosa de ayer. Dicen que cada uno suele tener en la vida lo que se merece, y el Atleti de vez en cuando se toma esas cosas muy en serio y, por lo tanto, actúa en consecuencia. Y recuerde siempre: se le quiere, y se le quiere bien.


No tengo ni idea de si vamos a ganar la Copa o no. Quedan 2 partidos ahora que se nos pueden transformar en misión imposible, tal y como nos ocurrió la temporada pasada. Por eso mismo, no debemos ni de aflojar en nuestra intensidad, ni dejar de derrochar ilusión tal y como hicieron todos los presentes en el fantástico corteo previo que se le hizo al equipo. Es importantísimo que no dejemos de soñar, porque, ¿Saben lo que les digo? Sí. Estamos disputando la auténtica Copa de nuestras vidas.



3 de febrero de 2025

Atleti 2 - Mallorca 0. Preparados para el Rock and Roll.

 

Nueva gran semana deportiva de nuestro Atleti, en la que selló su brillante pase a los octavos de final de la CHL tras una nueva goleada fuera de casa, esta vez, 1-4, frente al Salzburgo, y que terminó certificando con otra nueva victoria liguera frente al Mallorca, en una jornada embriagada por la emoción de la pérdida de Don Salvador Santos Campano, y el recuerdo eterno e imborrable de nuestro siempre presente Don Luis Aragonés, minuto de silencio que fue también respetado por la afición visitante, en un noble  gesto que les honra (al fin y al cabo, Zapatones los metió en Champions antes de remangarse para sacarnos del pozo tenebroso que es la Segunda División, justo a continuación de conseguir tal logro).

El mayor alivio de todos, aparte, es haber conseguido quitarnos de en medio 2 partidos más, a vida o muerte, en otra eliminatoria infernal europea, con todo el terrible desgate que eso nos conlleva. Por eso, siempre es mejor ir teniendo los deberes hechos, y al día, a poder ser, tal y como vamos ahora mismo. ¿Ah? Que a los “otros” no les gusta el nuevo formato de la competición y tal … Curioso. Igual, si se hubiesen metido entre los 8 primeros, a lo mejor les encajaba más, ¿Qué no? (el morro que se gasta esta peña es sencillamente insultante).

 

El partido en sí fue como otro día en la oficina. Más o menos cómodo,  sin apenas pasar apuros, fútbol control, y portería a cero, que con eso tienes buena parte de la gloria conseguida. Eso sí, estos partidos tienen su peligro. Están en medio de otros que nos pensamos que son más apasionantes, más divertidos, o más a vida a muerte, y parece que se toman los mismo con desgana, como dándolos por hecho, como restándoles importancia, y, creedme, son 3 puntos igual de importantes o más, inclusive, que los del sábado que viene.

Por otro lado, tampoco era de esperar un partido espectacular y tal, porque el Mallorca, aunque ahora mismo no ande en su mejor momento de juego, siempre es un equipo complicado de meter mano: gente ordenada, seria, que carece de bastante profundidad, cierto, pero que tampoco les importa en exceso, ya que a ellos, a su vez, tampoco es fácil meterles mano. Con estos condicionantes, hasta el minuto 19 de juego no se vio algo que nos levantase un poco de nuestros asientos, en un buen remate de Sorloth dentro del área que despejó bien el portero visitante.

 

La única ventana de aire fresco la aportaba ya casi el de siempre, Don Giuliano Simeone. El chaval sigue encandilando a propios y extraños, y una conducción suya tras robo del mucho más entonado el sábado Le Normand, provocó la contra que condujo el argentino, vio el desmarque en la otra punta de la banda de Lino, le cedió el balón, y el brasileño, de disparo cruzado como mandan los cánones, batió sin remedio posible  al guardameta bermellón. 1-0, minuto 25 del juego, y todo iba ya sobre rodado.

 

Llorente, Pableras, lo intentaron de lejos también, pero sus remates apenas crearon peligro, así que, sin mucha más historia, a la ducha, a la ducha, a la ducha Campeón.

 

La segunda parte fue bastante más tediosa aún, aunque mantenía la tensión el que el Atleti era incapaz de poner la sentencia final en el marcador, por un lado, y que el Mallorca, aún sin profundidad, iba rumiando sobre el terreno de juego cada más con el balón en su poder. A los 10 minutos de este segundo periodo, Koke probó fortuna pero su remate iba tan extremadamente colocado que no dio fuerza alguna al mismo, atajando cómodamente el balón Greif. 

 

Lo más incisivo que hicieron los ensaimadas fue un centro chut de estos que se van envenenando y que finalmente repelió el larguero. Y ya en las postrimerías del encuentro, una gran falta que lanza Riquelme y que repele el larguero, y después la delicatessen final de Don Antoine, en una contra en la que se desmarca y ni siquiera controla el balón, sino que, al primer toque, y con un ejercicio de técnica no depurada, sino excelsa, diría yo, bate la portería ensaimadera con un “tac” picadito del balón sencillamente delicioso, sublime, solo para elegidos, Diosito Grizzi, y nadie más. En definitiva, partido trabajado, bien elaborado, mejor ejecutado, sin florituras ni perfumitos extraños, y que nos deja con las pilas bien puestas para lo que nos espera, así que, sí: estamos preparados para el Rock and Roll.

 

Árbitro: García Verdura.

Sin molestar en exceso.

 

EL CRACK DEL PARTIDO:

El clan Simeone. Don Diego Pablo, por sus 500 partidos, que no son moco de pavo (a por otros 500), y Don Giuliano, porque está empezando a escribir su historia con nosotros, sí, pero tiene una pinta estupenda. Chaval generoso, lo da todo, contagia a todos, nos representa como nadie, noble como él solo, y cada día, ampliando su repertorio futbolístico más y más. Dos tipos muy de los nuestros. Soldados de Simeone.


LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:

No se me ocurre nadie para poblar hoy esta sección, la verdad. No brillamos en exceso, pero nos sobró personalidad para manejar el partido.

 

TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (0 GRADOS).

No se toca, partido claramente de obligado cumplimiento. Y no quiero oír ni chistar al respecto, ¿Estamos?

 

Y mañana ya, empezamos  la semana castiza por excelencia, con nuestro duelo a muerte frente al Getafe de Bordalás, partido que se disputa a la vergonzante hora de las 21,30 h., en Febrero, con un frío polar y que a saber a qué hora saldremos al final del Metrosiberiano. Pero la Copa es mucha Copa, y no podemos de dar ahora la espalda al equipo, Se lo merecen, nos lo merecemos … “Forza Atleti, todo el Fondo cantará, te queremos, te adoramos, junto a ti, hasta morir” …



27 de enero de 2025

Atleti 1 - Villarreal 1. Un punto que suma.

 

Volvemos a estar en nuestro tobogán favorito subiendo y bajando de él sin parar, y cargando toda nuestra ira sobre el árbitro en cuestión (del que hablaremos más adelante), con la misma dureza que si fuésemos Don Clint Eastwood en la fascinante "Sin Perdón". Conviene recordar  también, sin embargo, que el equipo venía de un esfuerzo sobrehumano el pasado martes frente al Leverkusen, en un partido histórico remontado con 10 jugadores y en el que la muchachada tuvo un desgaste frenético para poder doblegar al, probablemente, equipo más en forma de Europa junto con nosotros mismos, a pesar de estos dos últimos tropiezos en liga.

 

El Cholo se vio obligado a hacer rotaciones (en este caso, tan lógicas como necesarias) y encima, tuvimos esta vez como rival al Villareal de Marcelino, que no deja de ser una buena fotocopia de nosotros mismos, es decir, nos encontramos enfrente a nuestra horma de nuestro zapato. Equipo sumamente ordenado, tremendamente peligroso a la contra y que sabe que el baloncito es redondo y tal. Por eso, precisamente, se nos suelen dar tan mal. Sacamos un punto, pues señores, a mi eso lo único que me indica es que hay que seguir, que sumamos, y que continuamos en toda la pomada. Y no tengo muchas más ganas de calentarme la cabeza, porque confío plenamente en lo que ando viendo hasta el momento. Se pudo ganar, se pudo perder, se empató. Pues ya está. Fútbol, y punto.

 

El partido en líneas generales fue bastante igualado, por un lado, y por otro, al equipo le vi algo cansado, sino físicamente en sí mismo, sí mentalmente. El Cholito lo intentaba como siempre por su banda derecha, pero no tenía la misma frescura que en anteriores jornadas, y el único jugador que era capaz de llevar peligro de verdad fue Julián Álvarez, a pesar de que su socio favorito, Rodri de Paul, estuviese en el banco. A los 11 minutos, el sorprendentemente infrautilizado Gallagher tuve un gran remate lleno de clase con el exterior del pie desde fuera del área que salió lamiendo la escuadra del guardameta azulejero. El dominio era poco profundo pero constante del Atleti, mientras que los de amarillo se les veía relativamente cómodos representando ese rol, en espera de su gran ocasión. Y llegó en el 26 de juego, en un penalti de Reinildo sobre Gerard Moreno, tras un mal control inicial de Witsel (el belga luego enmendó su actuación, y con creces, las cosas como son). ¿Es penatli? ¿No es penalti? Después de ver la jugada mil veces, para mi lo es. Por mucho que toque el balón previamente el mozambiqueño, le entra con un ímpetu excesivo y hasta temerario inclusive (y no es la primera que nos hace, recuerden Bilbao en Copa) y le termina arrollando haciéndole una especie de tijera en su pierna de apoyo. El problema es el de siempre, por qué unos sí, y otros no. La falta de criterio o no según sea el rival que ande en juego, es ciertamente preocupante. Pero justificar todo el resto  casi de tu existencia por esta jugada en sí, o por el arbitraje, sibilino, sí, molesto, también, irritante, mucho, me parece un error supino. Dicho esto, allá cada cual.

 

El propio Gerard logró batir de potente disparo a Oblak transformando el dichoso penalti en cuestión, y 0-1 en el marcador, vuelta a empezar a remar de nuevo, y bastante cuesta arriba pintaba la cosa, por cierto.

 

Curiosamente, en el 32 de juego se produjo una acción similar a la de Reinildo, pero esta vez con Correa y Junior como protagonistas, es decir, área contraria.  Se podía haber realizado también una lectura similar a la de la anterior jugada, ya que el guardameta castellonense despeja el balón primero con las manos, sí, pero termina también chocando con Angelito. ¿Penalti? ¿No penalti? Pues según el criterio que le apetezca aplicar el señorito en cuestión. Y sí, por si las dudas, también me mojo, porque no es penalti, en mi humilde opinión, sino que es hasta más bien Correíta el que entra como un caballo desbocado buscando el propio choque sin mucho sentido. Pero ...

 

En el 35 se pudieron poner los visitantes con 0-2, en un córner de Baena que el puñetero Gerard Moreno cabeceó más solo que la una saliendo su balón rozando el palo. Para colmo, al borde del descanso, un desconocido a la par que desangelado Koke, se dejó comer la tostada por el hiperactivo Baena, este cedió sobre Gerard de nuevo, y cuando casi el gol se daba por hecho, apareció Witsel disfrazado de Superman para repeler el disparo atacante tirándose con todo el cuerpo hasta el suelo como un auténtico jabato. Acabó este primer tiempo con una buena acción de Correita girándose con el balón controlado dentro del área tras asistencia de Connor, pero su remate inocentón lo atajó sin mayores historias el tal Junior ese. Con el 0-1 nos fuimos al descanso, y no, no tenía muy buena pinta el tema.

 

En la segunda parte el Cholo empezó a mover la Choctelera, y, sinceramente, el cambio de Gallagher no lo entendí en absoluto. El inglés fue nuestro mejor jugador de la primera parte (y eso que no lo pone ni mucho menos en dónde más rinde, que debería de ser por detrás de los delanteros, ya que tiene tanto gran visión de juego final como gol en sí mismo), pero bueno, las cosas de Simeone.

 

La cosa empezó casi que como acabó el primer tiempo, con sustos por parte de los putos azulejeros. Gran contra visitante conducida de nuevo por Baena, dio una asistencia a su vez que dejó solo a Yeremi Pino, este centró al segundo palo viendo el desmarque de Gerard Moreno, y en el último suspiro, de nuevo Superman Witsel tiró de capa y le robó un balón in-extremis, que si hubiese logrado rematar el delantero amarillo, hubiese sido gol sí, o también.

 

Dos minutos más tarde, la primera gorda a nuestro favor, en un pase en profundidad de Rodri de Paul sobre Barrios, éste realiza un centro chut que repele Junior, el balón que le cayó muerto a Angelito Correa, pero se llenó del mismo en su remate posterior y cruzó en exceso ante la portería  visitante. El Villarreal creaba mucho peligro, si, pero el Atleti le empezó a recordar que esto es el Metropolitano, y aquí el que quiera ganar tiene que hacer mucho más que lo pensable e imaginable para conseguirlo finalmente.

 

En el 55, tuvo otra buena opción De Paul, pero quiso colocar tanto el balón que su remate final fue blandito como si de un balón de playa se tratase. Sin embargo, 4 minutos más tarde, llegó el ansiado empate. Gran jugada en el área entre Barrios y Don Julián Álvarez, éste da el pase de la muerte a Correa, el Marginal remata de tacón sobre la portería visitante, le da el balón en su otra pierna de forma trompicada, y al final el esférico le queda muerto en el segundo palo a Samu Lino, que puso el 1-1 a placer dentro del área pequeña. Lo más complicado estaba ya conseguido.

 

Sobre el 70 de juego, una gran acción individual de la Araña Rojiblanca, que se está ya empezando a acostumbrar a aventurarse e ir solo contra el mundo si es menester, nos deleitó con una gran internada suya dentro del área, pero su remate final fue muy centradito y atajó sin mayor complicación el guardameta visitante.

 

Ya en las postrimerías del encuentro, el Atleti dominaba con más corazón que profundidad en sí mismo, lo cual obligó a Pablo Barrios a probar fortuna desde el Cerro del Espino, pero su fenomenal chutazo lo repelió con otra gran intervención el portero amarillo (más de estas tienes que seguir haciendo, Pableras, que tienes todas las condiciones habidas y por haber para realizar este tipo de acciones).

 

Dos minutos más tarde, Griezmann, que había entrado en ese plan de turista francés que tanto me desespera, como le suele dar la vena de vez en cuando, tuvo una pintiparada ocasión de gol tras excelente balón que le puso De Paul a su cabecita, pero el remate del francés salió lamiendo el palo. Y esto ya no dio para más de si. Partido complicadísimo por todo, y contra todos (como siempre, por otro lado) y, visto los antecedentes previstos, y el desarrollo final del encuentro,  personalmente este punto sí, me valió. Y queda muchísimo tour todavía, así que, a seguir pedaleando, hermanos.

 

 

Árbitro: Sánchez Martínez.

Cómo no, recuerdo una vez al gran Don Luis Aragonés, indicar que a los árbitros hay que también estudiarlos en profundidad para saber cómo tratarlos y tal. No puedo estar más de acuerdo con él (como siempre, vamos). El señor Sánchez Martínez pertenece al grupo de los “predispuestos”. Sale con esa mentalidad de siempre, vamos. Predispuesto a no pasarnos ni una. Predispuesto a la mínima protesta, tarjeta. Predispuesto a la mínima acción dudosa dentro del área, tener un criterio u otro según le convenga para sus oscuros intereses. Por eso, estuvo claramente predispuesto a señalarnos un penalti en contra cuando, lo menos, es que el VAR le hubiese llamado a verlo (aunque le hubiese dado igual, ya os comento). Sin embargo, en el otro área, y ante una acción parecida en la que el protagonista fue su portero y nuestro delantero Correa, también estuvo “predispuesto” a que no le surgiera alguna duda y, por supuesto, obviarlo sin más complicaciones, al igual que, cómo no, ocurrió con un cruce posterior de un defensor del Villarreal con De Paul dentro del área visitante. Bien pudo haber tenido la duda, al menos, pero cuando sales predispuesto y con la lección bien aprendida, no dudas un instante, y logras el objetivo final que te planteas: desquiciar a todo el mundo por igual. Por eso mismo indico que, con este tipo de árbitros, nosotros tenemos que salir con pies de plomo, cuidar muy mucho las protestas, las acciones en ambas áreas porque, a la mínima, él no va a tener duda alguna, como así demostró. Esto está montado así, y nos hemos superado también a esta circunstancia siempre. ¿Por qué iba a cambiar en la presente temporada? Todo ello, por supuesto, predispuestamente de acuerdo con el pajarraco del VAR, claro está. Un tal Iglesias Villanueva. Porque este pájaro tampoco se debe de ir de rositas. Hay que reconocer anda perfectamente compenetrada, si señor. Basura con basura, pues eso ... Más  basura.

 

EL CRACK DEL PARTIDO:

Igual se lo hubiese llevado Witsel de no haber sido por ese balón mal controlado en el penalti de Reinildo posterior, muy buen partido de Barrios, pero el título honorífico vuelve a recaer en la Araña Rojiblanca, Don Julián Álvarez. Cargó con todo el peso del equipo sin desfallecer, aunque esta vez no tuviese la fortuna final de conseguir batir la portería rival. Nuestro jugador diferencial por excelencia.


LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:

No sé si quedarme con el dichoso juego temerario de Reinildo, con la vuelta a las andadas en más de una ocasión de Molina, con el flojísimo partido de Angelito Correa, con el insultante turismo realizado por Diosito en el rato que salió a pasearse en el campo, o con la tristeza que me produce ver a Koke en este estado tan lamentable de juego. Y ahí sigo, dándole vueltas a la cabeza … ¿Me ayudáis, o qué?

 

 

TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (O GRADOS).

Ya hicimos la vista gorda en Leganés, pero este tropiezo en casa no le podemos dejar impune, así que provoca una bajada de 2 grados (los que teníamos en positivo, vamos), quedándonos con el ya mítico, “ni frío, ni calor”. Qué le vamos a hacer.

 

Y el miércoles, un partido vital contra el Salzsburgo, máxime visto que esta directiva no quiere saber absolutamente nada de reforzar el equipo. Si nos quitamos de en medio 2 partidos a vida o muerte, encima de CHL, que vaya usted a saber contra qué rival nos toque, encima, visto cómo anda la clasificación para esta apasionante última jornada final, nos servirá para afrontar Liga y Copa con la máxima frescura posible (dentro de que el calendario sigue siendo infernal de por sí). Aparte, son nuestros hermanos de Red Bull, y la franquicia ha invertido mucha pasta en nosotros, así que no me vayan a joder con la pelota en el tejado, oigan … “Yo, llevo una vida a tu lado siguiéndote, desde que pisé el Fondo Sur” …



20 de enero de 2025

Leganés 1 - Atleti 0. Frenazo en seco.

 

Pues hasta 15 hemos llegado. No está mal, ¿No? Ahora a por los 16 y fuera.  Lo que más jode no es la derrota en sí, que está claro que más tarde o más temprano iba a llegar, sino contra quién se produjo, todo muy fiel a nuestra "Indiosincrasia", cómo no. No fue ni en San Mamés, ni en Barcelona, ni el Cuerna, ni el Pitzjuan, ni en Donosti … Qué va. Tuvo que ser en el puto Butarque. Pero es que somos así, y ya está. Nuestra historia está escrita llena de cagadas como esta, y no hay que darle excesivamente más vueltas al tema de las que tiene. Aparte, el equipo realizó una muy buena primera parte, en la que, si nos hubiésemos ido al descanso con un 0-2 en el marcador, no le hubiese extrañado a nadie. Pero, esto está montado así, y siempre el justo vencedor es el que logra un tanto más que el rival, así que, si este argumento nos valió en Barcelona, por poner un ejemplo, también nos tiene que valer en Leganés, por poner el segundo ejemplo.

 

Veníamos de realizar un gran partido frente al Elche en Copa, encuentro que se venció con suficiencia, solvencia y brillantez. Y la primera parte del pasado sábado el equipo siguió mostrando su mejor faceta en el juego. Con personalidad, descaro, intensidad y ratos de muy buen fútbol. Y un buen puñado de estupendas ocasiones. Pero ojo, también ellos tuvieron las suyas.

 

Nada más empezar se pudieron adelantar en el marcador, en un disparo de Juan Cruz que salió lamiendo el palo desde dentro del área. Pero pronto pilló el control del partido el Atleti, y a los 11 minutos, por ejemplo, ya creamos la primera gran ocasión, en un disparo fantástico y colocado de Julián Álvarez que repelió la cruceta (el argentino debería de disparar en muchas más ocasiones de lo que lo hace, de hecho). Un par de minutos más tarde, nuestra banda derecha, que fue un auténtico martillo pilón durante todo este primer tiempo, entre Nahuel y Giuliano, fabricaron una gran internada de las suyas dejando mano a mano de nuevo a Julián Álvarez ante Dimitrovic, pero cuando ya el gol se cantaba, providencialmente Nastasic salvó el esférico sobre la línea.

 

A los 19 tuvo que lucirse esta vez Oblak, porque tras una lamentable cesión del desconocido ayer Le Normand sirvió para que un tal Miguel de la Fuente se plantase solo ante Jan, cuyo remate casi a bocajarro logro despejar con esas manos de acero macizo que tiene nuestro imperial guardameta.

 

Dos minutos más tarde, sigue el carrusel de ocasiones por parte rojiblanca, y esta vez es Barrios quién prueba fortuna desde fuera del área, pero su remate sale relamiendo en larguero. Tranquis, que hay más. En el 26, otro balón al palo en un remate a bocajarro de Griezmann tras gran asistencia de Giuliano. Para colmo de males, el segundo remate del francés ya estando en el suelo lo salvó de manera funambulesca el dichoso Mr. Proper pepinero ese, que no vean que tardecita que nos dio el colega. ¿Quieren más? Venga, más. Minuto 29, Giuliano pone una chilena hacia el área, entra más solo que le una Gallagher y su infantil remate de cabeza lo repele, cómo no, también el larguero. Está claro que la pelotita no quería entrar, oigan. Qué cosa más absurda de vida. Así que con el empate inicial nos fuimos al descanso. El equipo  tuvo falta de puntería, mala suerte, lo que quieran, pero jugar, jugó telita de bien al fútbol, se pongan como se pongan.

 

 

La segunda parte, sin embargo, ya fue otra cosa. De primeras, el equipo salió con una torrija considerable al terreno de juego. Como cuando te has metido un cocidaco del 20 entre pecho y espalda, y recién te levantas del siestorro. Empanaos, pero empanaos de verdad, vamos. Y hasta el más tonto de los pepineros te puede hacer un reloj, y así nos pasó. Forzamos nosotros solitos un extraño córner en un balón que cedió hacia atrás De Paul, y que, increíblemente, Le Normand ni siquiera le dio por intentar ir a por él para ver si no se producía el saque de esquina final. Se produjo, Nastasic le comió la tostada pero a base de bien al bueno de Pableras, y, de certero cabezazo, puso el 1-0 en el marcador. Espero que Barrios se haya visto ya con detenimiento dicha acción, porque, seguramente, no encontrará ejemplo mejor de cómo no se debe de defender a un menda a la salida de un córner. Aprendamos la lección.

 

A partir de aquí, el dominio del Atleti fue total, pero todo él realizado de una forma terriblemente alborotada y desordenada, demasiado por impulsos, sin paciencia en la creación del juego ninguna. Y aún así se crearon otro buen puñado de ocasiones más que llevarse a la boca. Griezmann tuvo una buena falta al borde del área en el 53, que lanzó por encima de la escuadra del equipo local (no entiendo por qué Julián Álvarez no es quién se encarga de este tipo de acciones, la verdad). El Atleti se volcó cada vez más sobre la portería del Mr. Proper, pero el Lega lanzaba contras con bastante peligro, y tuvo un buen par de acciones para poner el 2-0 en el marcador.

 

En el 81 pudo empatar Correa, tras gran acción individual de Julián Álvarez, pero su colocado disparo se marchó lamiendo en palo de la portería del melenas. Tres minutos más tarde la tuvo Niño, que debutó con el primer equipo, se revolvió estupendamente dentro del área, pero su disparo se marchó ajustado al palo.

 

En el 88 se produjo el penalti por mano de Sergio González. Lo lanzó Diosito Grizzi, y es que ni siquiera fue entre los 3 palos. Este tema es gravísimo, no por ya el fallo en sí (que también), sino porque un menda que falla de cada 10 penaltis que tira, 4, no es de recibo quién sea que se encargue de dicho menester. Diablos, que tenemos a Julián Álvarez en nuestras filas, reitero. No es cuestión de crucificar a Antoine por ello, pero no le quiero volver a lanzar una pena máxima más. Si tanto quiere al Atleti como presume (lo cual no dudo ni por un solo instante) que ejerza de buen colchonero como tal, y deje que otro desempeñe dicha función. Y no hay más.

 

Bueno, sí. Hay otra doble más (ocasiones, digo), en la que Correita remató dentro del área a bocajarro del inconmensurable Dimitrovic, y el posterior rechace de balón lo remató Niño llenándose por completo de balón y mandándolo finalmente fuera cuando el gol parecía ya cantado. No me disgustó, a pesar de ello, el debut de Adrián pero en absoluto, vamos. Pero cuando el baloncito no quiere entrar, pues no entra. Más antiguo que el día en que se tomó su primer Gin-Tonic Don Enrique.

 

Así que con este resultado se acabó el partido. Que bien metidita la tenían algunos, y que bien la van a seguir teniendo metidita, como, por ejemplo, un tal Borja nosequé, Míster del Leganés, que cuando se señaló la pena máxima, se dedicó a hacer el mayor de los ridículos posibles haciendo gestitos hacia nuestro entrenador. Le recuerdo, mi querido mequetrefe muerto de hambre, que Don Diego Pablo en ningún momento habló de su equipo para nada, es más, elogió en la previa al Leganés y al trabajo que supuestamente vos anda realizando, claro que, una cosa es el equipo que le paga, y otra muy diferente el equipo que uno lleva en su corazón, ¿Verdad, cervatillo mío? Ojalá y te pudras en segunda, que es lo único que te mereces. Y hasta aquí tu minuto de gloria, que tampoco uno puede andar perdiendo demasiado el tiempo con determinados especímenes del tres al cuarto.


Ha sido un frenazo en seco, si, pero queda mucho tour, y ya entrará de nuevo el baloncito, que nadie lo dude. Así que, si fueron 15 partidos al final venciendo consecutivamente, desde mañana empezamos la racha para que nuestro próximo récord se conviertan en 16. Jugando como en la primera parte, no habrá problema en ello, créanme.

 

Árbitro: Melero López.

Malo de solemnidad. Otro del Club de las tarjetas caídas hacia todo bicho viviente rojiblanco (especialmente sangrante la que le saca a Lenglet cuando no hizo ni falta el francés, y que acarrea suspensión, por cierto). En cuanto al penalti en sí, no he tenido muchas ganas de analizar la jugada bien, la verdad, total, ¿Para qué? Dicho esto, si el balón le da en la mano realmente al defensor del lega, es un penaltazo como el Calderón de grande, he dicho.

 

EL CRACK DEL PARTIDO:

Julián Álvarez. Exijo desde ya que este muchacho tenga todos los galones habidos y por haber a la hora de lanzar faltas peligrosas directas, penaltis y demás. Trabaja lo indecible, se ofrece en todo momento y fue el que con más ideas lo intentó durante todo el partido. Sigue yendo cada día a más, y lo que le queda, ya os voy anticipando.


LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:

De verdad, que no logro entender qué le pasaba el pasado sábado a Le Normand. No es que jugase mal, es que andaba completamente descoordinado en todas sus acciones. Saltaba a destiempo, no iba a por balones fáciles que eran suyos sí o también, despejó otros de una forma esperpéntica para la clase que tiene. Sinceramente, parecía bajo los efectos  de alguna sustancia estupefaciente. Otra cosa no puedo entender. En fin.

 

Nadie se puede ni imaginar lo que eché de menos al noruego en la segunda parte frente al Leganés. En serio. Tengo una constante sensación de amor-odio con este jugador. Ni contigo, ni sin ti.

 

 

TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (+ 2 GRADOS).

Tenía más que asumido y mascada esta derrota, por lo que, la doy por “válida”, y no toco el Termómetro de momento. Dejémoslo estar, va …

 

Y mañana, Champions frente al Leverkusen. Partidazo total entre 2 de las escuadras más en forma en Europa en estos momentos. Hay que ganar, claro que hay que ganar. Estos partidos dan prestigio, tradición y los ve medio mundo, así que no podemos fallar. Que la fuerza de Red Bull nos acompañe … “Llevo en mi piel, tu escudo tatuado, si nos caemos, combato y me levanto” …



13 de enero de 2025

Atleti 1 - Osasuna 0. ¡Campeones de Invierno!

 

Todos tenemos claro que el oficioso título de Campeón de Invierno tiene poco valor intrínseco, aunque no deja de ser un excelente indicativo de la marcha del equipo en la actualidad. De hecho, antes se valoraba muchísimo más el quedar primero en el “Apertura”. Recuerdo portadas historias de antaño de periódicos deportivos reflejando tal hecho. Yo sigo diciendo que no sé si vamos a ganar el título o no, pero que el que quiera despedirnos de estos puestos de honor les va a costar sangre, sudor, lágrimas y buenos sueldos a árbitros y primas para equipos rivales si quieren conseguirlo.

 

Partido frente a Osasuna. Siempre rival rocoso y complicado de por sí (mucho más en el Sadar, eso también). Veníamos, aparte, del parón Navideño, y del posterior reestreno en Málaga frente al Marbella, en partido de Copa, y en el que tuve la inmensa fortuna de estar presente en las gradas, debido al viaje que organizó espléndidamente mi Peña la Rock and Roll. Viajazo total, pase de eliminatoria conseguido y que pase el siguiente. Mejor que empiece ya la marcha, porque el Atleti está acostumbrado a jugar entre semana y en finde, y Don Diego Pablo anda haciendo virguerías repartiendo minutos entre unos y otros para que todo el mundo ande enchufado y el equipo no se resienta en su  rendimiento.

 

Antes de liarme con el partidito en cuestión, también comentar que estuve presente en el siberiano Cerro del Espino viendo a la muchachada del Niño empatar frente al Algeciras el pasado sábado. No tuvieron los nuestros nuestra mejor actuación, estando muy espesos en la circulación de balón y en la generación de juego ofensivo principalmente, a pesar de que al borde del descanso logramos adelantarnos en el marcador por medio de Rayane, que tiene una pintaza de jugador diferente y diferencial de la leche. Apunten bien este nombre: Rayane.

 

Después, en la segunda parte, nos empataron los visitantes muy pronto (se veía venir, por otro lado), y solamente los últimos 25-30 minutos el Madrileño se lanzó decidido a por la victoria, y en ese tramo final del encuentro si que estuvieron con bastante más mordiente y verticalidad sobre el terreno de juego, así que bueno, nos sigue costando un mundo sacar los partidos de “casa” (por llamarle al Cerro de alguna forma, cancha más desangelada e inhóspita, por Dios Santo), pero seguimos estando cómodos en la clasificación de la Liga, que es lo que realmente importa.

 

En cuanto al partido de los grandes en sí: pues yo diría que fue una victoria bastante cómoda, a pesar de lo ajustado del resultado. No pasamos ni un solo apuro defensivo (gracias al buen hacer de nuestra propia línea de la retaguardia, y a la concentración de todo equipo tácticamente hablando cuando no poseemos el balón principalmente), y, con ese condicionante, lo más normal es que más tarde, más temprano, logremos batir la portería visitante, porque mimbres en ataque, los hay, y de todos los colores y características diferentes, sí, complementarias, también.

 

Es verdad es que estuvimos un poquito espesotes en tramos de nuestro juego, especialmente en la circulación de balón, pero Osasuna nunca es rival sencillo, y lo que saben hacer, lo hacen, y con bastante corrección. Dicho esto, a los 8 minutos se nos abrió el cielo a todos, con el tanto de Griezmann tras combinación de Giuliano y asistencia de Molina, pero el francés, que inicialmente pareció que remató con la barriga, después de ver la televisión lo hace claramente con el codo, y por mucho que lo tenga pegado inicialmente al cuerpo, como acto reflejo termina extendiendo el mismo, con lo que el tanto, nos joda lo que lo haga, está bien anulado, no seamos vikingas, por favor.

 

Minuto 13, Simeone Junior entra como una flecha en el área visitante hasta casi la línea de fondo, y le cede el balón a Julián Álvarez. Lo vio tan hecho la Araña y remató tan confiado que fue más una cesión a Herrera que otra cosa, una cosa blandita, mal rematada y sin mucho sentido final. Brrrr ...

 

Minuto 28, De Paul controla un balón en el centro del campo, le pone un pase tocadito y medido, a nuestro Juli favorito, viendo perfectamente el desmarque del mismo, pero este nos demuestra que rematando de cabeza no es Don José Eulogio Gárate precisamente, y, en semifallo, termina girando el cuello sin contactar bien con el balón,  lo cual se convierte de nuevo en una sencilla intervención para el guardameta pamplonica. Parecía que la Araña no estaba teniendo su tarde, ciertamente. Sorloth igual se relamía en el banco (convencido estoy de que el partido de Copa es suyo). Así que, con el empate a cero inicial languideció el encuentro hasta el final de este primer periodo.

 

En la segunda parte entró Lino por Gallagher, dándonos el brasileño bastante más profundidad  en ataque que el inglés, más opciones y más verticalidad y versatilidad (la verdad es que había un pasillo cantidad de amplio en la banda derecha pamplonica que resultaba del todo punto inexplicable que no se aprovechase más).Y a los 10 de esta segunda parte, otro golazo a nivel colectivo de nuestro Atleti, esta vez utilizando la estrategia como arma letal. Saque de esquina que Antoine cede en corto a Rodri De Paul, éste se devuelve el balón al francés, nuestro Diosito pone un toque sutil, delicado y preciso al primer toque sobre el segundo palo de la portería rival, en la que aparece el omnipresente Lenglet, que cede de preciso cabezazo el balón atrás hacia de nuevo Julián, pero, esta vez sí, el argentino controla a la perfección y fusila a placer a Herrera. 1-0, y lo más difícil ya estaba conseguido. Toda la jugada es un pasote total, pero, por favor, quédense con la delicatessen sumun del pase de Don Antoine. Solo para elegidos.

 

De aquí al final del partido, el Atleti se limitó a coser y cantar, Osasuna dominó, pero con poca convicción y menos peligro, hasta el punto de que en una contra colchonera casi se hacen autogol ellos mismos, visto que en la nuestra no eran capaces ni de hacernos estornudar, así que, aquí paz, y decimocuarta victoria consecutiva habemus, que se dice pronto el tema. Para qué contar más. Sigo diciendo que se nos está quedando una careta estupenda, como procede a todo un Campeón de Invierno. Los demás, que vayan saludando al pasar.

 

Árbitro: Díaz de Mera.

Lo de las tarjetitas que nos sacan es digno de estudio, pero bueno, reitero, para mi el gol de Don Antoine está bien anulado.

 

EL CRACK DEL PARTIDO:

En realidad casi todos merecen estar aquí por el nivelazo que andan dando, pero la pareja de centrales ayer me encantó, tanto Le Normand como especialmente Lenglet, jugador que todos nos pensábamos que era más inútil que la última rebanada del pan Bimbo, pero que curiosamente se está destapando, ojo, de nuevo ( que digo yo que para ser internacional con Francia, haber sido indiscutible en el mejor Sevilla de toda su "legendaria" historia, o producirse su posterior fichaje por el Barsapasta, pues eso, que algo tendrá el agua cuando la bendicen, que aquí nos andábamos todos tirando de Gillette en nuestras venas cuando llegó con nosotros). Suele estar bien colocado, es muy elegante en su forma de sacar el balón desde atrás, un central limpio, inicia un salida de juego muy aseada, y transmite lo que más valoro en cualquier defensa que se precie: tranquilidad. A la grada, y a sus compañeros. Si encima también cada día suma más en ataque, ya no les cuento nada más. A seguir así, Messie Lenglet.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:

Este equipo ahora mismo no es ninguna decepción, sino más bien una auténtica bendición.

 

 

TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (+2 GRADOS).

¡Estrenamos graditos en positivo, Señores! 3 gradazos más de nuevo de golpe, 6 en las últimas 2 jornadas ligueras, para que luego digan de la justicia, ecuanimidad y solemnidad de nuestro Termómetro favorito. ¡Qué bello es vivir!

 No quisiera acabar esta crónica sin dedicar la misma a mi ínclito Señor Patriota y sus Dalton (Adri, Izán y Rubén). Me hicisteis el mejor de los regalos posibles en Reyes, y es algo de lo que no me olvidaré jamás. Muchísimas gracias de todo corazón.



Y el miércoles, Elche. Ojito que van imparables en segunda actualmente, pero, aún sabiendo que no va a ser nada fácil la faena, confío plenamente en la muchachada y en Don Diego Pablo Simeone, que sí, que lo está volviendo a hacer … “Otra vez en  el Frente, volveré a dejarme los cojones” …



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