Sábado, 4 de Octubre del 2008.Me levanto a las 9,45 h. tras no haber terminado de pasar una buena noche. La semana ha sido larga y dura en el aspecto laboral. El pasado lunes, despidieron a 27 compañeros míos así, sin pan ni ná, de forma ruin y mezquina, escudándose en la famosa crisis. Que bien les viene a los de siempre estas medidas, no sean que peligren sus vergonzantes sueldos. Como siempre, el pato lo pagamos los gilipollas.
Pongo la radio, y, cómo no, hay una estupenda tertulia de grandes especialistas de ayer y de hoy sobre la dichosa crisis. No me puedo explicar y jamás entenderé que una gente tan sumamente preparada y que lo tiene todo tan claro, está de puto tertuliano castigándonos los oídos y no poniendo todo su conocimiento para arreglar esta historieta. Lo que está claro es que estamos en el país de las tertulias. Aquí ahora se hace tertulia para todo: tertulias políticas, tertulias sobre si la tortilla de patata debe de llevar o no llevar cebolla, tertulia sobre si a una momia de ochenta y pico años la han visto en compañía de un fetichista metiéndose mano en el buga, y, en este sábado, en cuanto a deportes se refiere, tertulia sobre si el Kun es mejor que Messi o viceversa. Con este último tema llevan desde el miércoles los periolistos como unos auténticos posesos, venga a llenar horas de radio y televisión, aburriendo soberanamente al personal, por cierto, y, lo que es peor, demostrando su desconocimiento supino sobre este deporte llamado fútbol. Es como si a un padre de familia le preguntas que a quién quiere más, si a su hijo o a su hija. De todas formas, hala, ya tienen vencedor, y por KO técnico. Que les aproveche. Si ellos son felices así, ya se sabe … No hay que perturbar los estados mentales deficientes, que luego las consecuencias pueden ser muy amargas. Mirad, si no, lo que pasó en Finlandia o Noruega hace poco.
Me preparo mi zumo de naranja, ayudo a mi vieja a limpiar el pescado que compré ayer, y me voy al gimnasio … con mi camiseta y mi pantalón del chándal del Atleti. ¿Por qué no iba a hacerlo?
La tarde fue agradable y tranquila. Llamé al Carabo, que hace un siglo que no lo hacía, para darle las gracias por haberme mandado sin yo decirle nada las alineaciones de mis rivales en la iL. Terminé de ver la tercera parte de Alien y, posteriormente, contemplé el VilaReal-Betis. Genial primer tiempo de los béticos, pero los otros, en dos minutos, y con un cambio de actitud considerable, destrozaron a los sevillanos (afortunadamente no sevillistas) y le dieron la vuelta a la tortilla (¿Con cebolla, sin cebolla, ¡otra tertulia, por favor!). Como los grandes, que carallo.
La verdad es que no tenía ganas de cenar (es lo que tiene cuando mi vieja hace huevos rellenos, que me pongo hasta el culo y ya se sabe), así que, directamente, di el salto a ver el Barsa-Atleti. O lo que yo suponía que iba a ser un Barsa-Atleti. Nada más lejos de la realidad.
Según me enciendo mi primer pitillo, ese chaval que ya se sabe que en los córners que tira el Barsa apenas los suele rematar, un tal Márquez, lo hace más solo que la una demostrando que el Sr. Coupet de reflejos anda más bien justito, y, resto, de concentración, nulos. Bien empezamos.
Sin tiempo a darle la primera calada como Dios manda, absurdo penalti de Ufaljusi sobre Leo. Pues venga, pues 2-0. De puta madre, si señor.
Ni tiempo de apagar el cigarro de las pelotas, cuando una falta esquinada se convierte en el tercer tanto blaugrana, obra de Messi. Ahí ya me doy cuenta de que el Atleti no está presente. Los que hay vistiendo esa camiseta son una panda de PELELES.
Porque hay que ser muy PELELE para salir a jugar un partido de la importancia del de ayer y frente a ese pedazo de rival sin concentración, sin ganas, sin presión, sin orgullo y sin dignidad. A mí si ellos se comportan así en su vida particular la trae al pairo. Por mí como si se mueren. Pero cuando se viste esa camiseta, uno debe de salir siempre al 1000x100 de sus posibilidades. Y si no pueden o no saben, que tengan pelotas y renuncien. No pasa nada.
Ya lo único que quedaba era acudir a eso que todo ser humano tiene que tener como último recurso para dignificarse cuando anda haciendo el ridículo: AMOR PROPIO. Maxi así lo hizo consiguiendo un maravilloso gol … pero se lesionó. Yo lo de las lesiones, de verdad, es que no lo entiendo. No me puedo explicar como solamente llevando un puto mes de competición, hay ya casi 9 tíos lesionados. De verdad que no me entra en la cabeza. ¿Qué pasa, que el Barsa no está jugando la Champions también? ¿Y el Madrid? ¿Y el Vila-Real? ¿Cuántos lesionados cuentan en sus filas? ¿Hay alguien en este Club que le llame la atención este dato? ¿Se realizan estudios individualizados a los jugadores? ¿se les hace planes específicos físicos según sus características? ¿Por qué nosotros tantos machacados y otros tan pocos? ¿Es lógico que el martes Maniche esté lesionado y ni convocado, el miércoles se recupere milagrosamente, juegue 20 minutos y se termine de romper? ¿Quién coño ha dado el alta a este jugador? ¿Cómo coño puede ser nuestro Jefe de los servicios médicos un tipo que tiene 12 hijos (y subiendo)? El Doctor Requesón ese se dedica a:
a) Follar.
b) Fornicar.
c) Entiendo que cuidar de sus hijos.
d) Echar otro polvo.
¿Y entonces, la dedicación a los jugadores del Atleti cuándo hostias la realiza, querido?
Y, a partir de aquí, hicimos historia. Como lo leéis, 5 goles encajamos en la primera parte. La mayor goleada recibida en nuestra historia en nuestros 105 años de existencia. Ver para creer.
Permitidme que de la segunda parte ni os hable. Sinceramente, ni la vi. Estuve con el mando a distancia de aquí para allá. Intenté ver una peli, pero era imposible el poder concentrarme en nada, la verdad. Decidí, pues, echarme un gin-tonic, tomarme una pastilla para dormir, y, supongo, mañana será otro día. Después de hora y media dando vueltas de un lado a otro, conseguí, al fin, conciliar el sueño.
EL CRACK DEL PARTIDO: Por jugador del Atleti ayer y la palabra crack, no me viene nada asociado, lo siento.
LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Por PELELE con la camiseta ayer del Atleti y que estuviese ayer en el Camp Nou me viene cualquiera. Elegid el que más rabia os dé.
EL BARSA: Sencillamente fantástico. Da gusto ver jugar a un equipo con ese hambre, con esas ganas de agradar y de hacer buen fútbol, con esa concentración, realizando esa presión por todo el campo y manejando el balón a una velocidad estratosférica. Podrán tener temporadas buenas, malas y regulares. Pero tienen unas señas de identidad, y no se mueven ni un ápice de ellas. Sencillamente, creen en lo que hacen. No puedo más que darles la enhorabuena por ello. Y, los que me conocen, saben que lo hago de corazón.
ÁRBITRO: Iturralde. Andará mosqueado el hombre, porque claro, cuando un equipo gana 5-1 a la media hora de juego, poco o nada se puede hacer ya notar. Otra vez será, tron.
TERMÓMETRO ROJIBLANCO: + 0º grados.
Para qué lo voy a bajar. Por perder allí no pasa nada. Eso sí, por hacer el PELELE si que pasa. Tienen suerte esta panda de malnacidos de que van a pasar 2 semanas hasta que asomen el gaznate por el Calderón. Mucha suerte. Y de que el próximo rival sean los vikis, también. Se van a librar de una buena. Pero a mi me da igual: no va a salir ni un solo aplauso del que esto escribe el día en que se enfrenten a ellos cuando salgan al césped del Manzanares. Ni uno solo. Eso sí, tienen una segunda oportunidad, de, al menos, tener la vergüenza torera de enmendar lo que no tiene perdón de Dios: vencer de una puta vez al Madrid, y dar la cara frente al Liverpool (esto último no lo dudo, a los señoritos sí que parece que les plazca esta Competición, mediocres de mierda, nos estamos comportando como un Celta o un Betis de la vida, al uno le costó el descenso y al otro … casi). Estúpidos es lo que sois … Una panda de Peleles Estúpidos.
Domingo, 5 de Octubre del 2008.
Me levanto a las 10,15 h. de la mañana, con una extraña tristeza dentro de mí. Es como cuando se te muere un ser querido: el primer día no eres consciente realmente de lo que ha pasado, pero al día siguiente te encuentras vacío, perdido, abstraído de todo y extraño. Me hago mi zumo de naranja de rigor, y decido irme al gimnasio, a ver si quemo toda la mierda que me tragué el día anterior. Miro hacia la percha, y veo mi misma camiseta y el mismo pantalón del Atleti del día anterior. Decido ponérmelo y salir a la calle con ambas prendas. Eso sí, no me preguntéis el por qué …